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Piquete y cacerola a 22 años del 2001: el DNU de desguace del país, la reacción barrio por barrio y la marcha que desafió el protocolo

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El espectáculo montado por la ministra de Seguridad no cumplió el objetivo de amedrentar a la protesta que se instaló en la Plaza de Mayo como cada 20 de diciembre desde hace 22 años. El día culminó con los anuncios planteados por el presidente Javier Milei a las 21 a través de un DNU de alcances destructivos del trabajo, la industria y la libertad.

Pero nuevamente lo sorpresivo impregnó la realidad, ya que el anuncio fue seguido inmediatamente por cacerolazos y corte de calles en toda Buenos Aires, y en diferentes ciudades del país que al cierre de esta nota continúan. La inesperada movilización autoconvocada incluyó marchas desde los barrios hacia el Congreso desde las 23 hasta entrada la madrugada. Todo motorizado por vecinas y vecinos, ante la inercia de la partidocracia opositora y oficialista, dedicada mayoritariamente hasta ese momento a las redes sociales. El protocolo anticonstitucional de la señora Bullrich quedó arrasado.
El presidente se presentó en cadena nacional, otra vez leyendo. Fue un discurso de 16 minutos, rodeado por un elenco de ministros y otros (macrismo explícito: Caputo, Bullrich, Depetri, Sturzenegger). Estaban los ministros sentados (salvo la canciller Mondino, en el exterior) y cuatro colaboradores más de pie, cual granaderos. Esa extraña coreografía avaló las medidas oficiales (más de 300) que intentan romper avances legislativos e incluso constitucionales a través de un decreto: ese solo hecho es una ruptura del sentido común y de los mecanismos que determinan la existencia de tres poderes. Se busca desregular prácticamente todo (salud, trabajo, industria, privatización de empresas estatales), en manos de un mercado concentrado por corporaciones locales y multinacionales, cuyos efectos destructivos serían incalculables en profundidad y tiempo, para una Argentina literalmente de remate. El decreto no se privó siquiera del proyecto de privatizar el fútbol (otra dosis de macrismo explícito).

El telón de fondo: el brutal ajuste, el shock económico, la caída de los ingresos a menos de la mitad en 10 días (apenas el comienzo), y la promesa oficial de estanflación: estancamiento, recesión, inflación, empobrecimiento masivo e inédita transferencia de ingresos en perjuicio de la población y en beneficio de los grupos concentrados de la economía.
Aquí, el desarrollo de lo ocurrido otro 20 de diciembre que quedará nueva y tristemente en la historia.

Son las 3.45 de la tarde y acaba de comenzar la movilización desde las diagonales Sur y Norte hacia Plaza de Mayo. 

Un comisario de la Policía de la Ciudad, responsable del operativo, dialoga con lavaca

–La máxima tensión de hoy creemos que fue la que se vio en el ingreso de los movilizantes. No creemos que haya más.

–Esta movilización es habitual, conmemorativa, pero nunca tuvo el peso de hoy.

–Cuando hay estos cambios de gobierno, crece un poco, pero lo de hoy fue una puesta política sobre cómo se manejará el tema de los piquetes a partir de ahora.

–Pero usted y yo sabemos que esto no es un piquete.

–Tiene razón, el protocolo está mal llamado. No es para piquetes. Es para control del tránsito.

El circo instalado desde la mañana, cae a la tarde por su propio peso. Y a la noche más todavía.

Argentina, sin pan ni circo. 

Desde la primera hora de este jueves, suenan por los altavoces de las estaciones de tren cabeceras de la ciudad de Buenos Aires una voz que avisa: “El que corta, no cobra”. Policías Federales paran colectivos, filman, requisan; ellos mismos son los que detienen el tránsito.

El vocero presidencial recuerda que se utilizará el reconocimiento facial a quienes participen de la marcha. Algo ilegal por donde se lo mire.

Gendarmería Nacional, en una imagen sin precedentes, toma el control de las calles de Buenos Aires, junto a la Federal y la Policía porteña. A medida que pasan las horas, aumentan las camionetas, las motos, las traffic, los camiones hidrantes. 

El show desplegado mostró el descontrol y el desorden auto provocado, cuando gobiernan los eslóganes y no la realidad.

Las organizaciones se movilizaron finalmente por las diagonales y no desde el Congreso como habían anunciado inicialmente, previo acuerdo con el gobierno. De ese modo, la espuma bajó y la marcha se desarrolló con mayor naturalidad a la esperada. 

Y por la calle.

La odisea de llegar a la Plaza

A medida que las personas se congregaban en los puntos de encuentro, se confirmaba uno de los sin sentidos de la jornada: las interrupciones al tránsito fueron protagonizadas por la propia policía, que cortó la Avenida Belgrano y parte de la Diagonal Sur y desplazó a los manifestantes hacia las veredas, provocando encontronazos innecesarios y algún leve disturbio. En Diagonal Norte la columna logró avanzar por el asfalto desde Corrientes hasta entrar a la Plaza.

Una sensación compartida por todos: la manifestación, sin semejante operativo, hubiera provocado menos inconvenientes, y avanzado más rápido de lo que finalmente lo hizo por culpa del embotamiento causado por la Policía.

También hubiera sido más barato, con menos de tres fuerzas policiales y sus camionetas, hidrantes y motos. El otro dato: la cantidad de gente que se movilizó «desencuadrada» pese al riesgo concreto que implicaban las amenazas gubernativas.

En otra escena densa, la televisión mostró al presidente durante la tarde en el Departamento Central de Policía, junto a comisarios, mirando grandes televisores con la movilización, durante unas dos horas. Detrás suyo estaban las ministras Bullrich y Petovello y la hermana del presidente, Karina. Milei tenía una mano en el mentón, en actitud extática, y miraba las pantallas sin hablar con nadie.

La trama

Diego Kravetz, subjefe porteño en seguridad, hace ademanes. Pareciera dar órdenes para reacomodar en vivo una escena desordenada. Habla con lavaca:

–¿Por qué pusieron tanta policía en las salidas de la Plaza?

–Nosotros estamos acá para terminar el operativo, para garantizar la seguridad, inclusive de los manifestantes y no para otra cosa.

–Pero cuando salgan van a ver a la Plaza taponada.

–Se va a abrir la Policía.

–Parece un operativo cerrojo.

–No. Lo mismo fue cuando entraron. Vamos a hacer exactamente lo mismo, dejando dos carriles libres para que puedan descomprimir.

–¿Es una marcha tranquila?

–Hasta acá sí. Sí, sí. Muy tranquila. 

–Parece excesivo todo el operativo del día, ¿no?

–Nosotros tratamos de garantizar lo que es el derecho a manifestarse y el derecho a circular y creo que en ese sentido salió bastante bien.

–A qué costó… qué miedo… En un momento Belliboni (referente del Polo Obrero) le pidió pasar por la calle al jefe del operativo y le dijo que no, que debían ir por la vereda.

–La idea es que si uno puede ir hasta el lugar de concentración por la vereda, sin interrupción del tránsito, es lo mejor. Y si hay mucha gente, tratar de ordenarse. Hoy fueron bastante ordenados todos los que participaron.

–¿Hay algún detenido? ¿Tiene idea de algún incidente?

–Se detuvo a una sola persona pero por un incidente que no fue por la marcha. (NdR: son dos las personas detenidas en el marco de la marcha).

En otro momento Kravetz fue consultado por el protocolo y la actuación de las fuerzas federales. En un claro gesto de despegarse del montaje, dijo: «Pegúntenle a Patricia Bullrich».

La primera movilización contra el ajuste económico del gobierno de Javier Milei, en coincidencia con el aniversario por el estallido social de diciembre de 2001, fue convocada por organizaciones sociales nucleadas en la Unidad Piquetera. A ella se le sumaron algunos organismos de derechos humanos y sobre todo, muchísima gente autoconvocada, como síntoma vital de una nueva etapa que comienza en la Argentina.

La vergüenza

No hubo convocatoria de los partidos, ni de las organizaciones que integran Unión por la Patria. Tampoco de los organismos de derechos humanos cercanos. Suelta, está Victoria Montenegro,  diputada de la Ciudad por Unión por la Patria e hija de desaparecidos. Charla con lavaca:

–¿Cómo analizás la situación a esta hora?

Vergonzosa, porque es una fecha dolorosa para el pueblo argentino, del ejercicio de memoria que llevan adelante los compañeros y una amenaza por parte de la Ministro que fue parte de ese mismo gobierno que dejó la Argentina bañada en sangre y que hoy viene a terminar su obra. Es una provocación innecesaria. ¿Qué hacen las fuerzas federales en la Ciudad de Buenos Aires? Es lo que le estamos preguntando al Ministro de Seguridad de la Ciudad si atendiera el teléfono alguna vez.

–¿Van a pedir informes de cuánto costó este operativo, que se terminaba solucionando en un diálogo hoy al mediodía, ordenando por donde se va la marcha? Además del costo emocional, también.

–Sí, este operativo tiene un costo enorme para la democracia. ¿En qué momento de la Argentina, a 40 años de la democracia, no podemos manifestarnos? ¿En qué momento las autoridades del Ejecutivo se creen con derechos a decirnos a los padres qué hacemos con nuestros hijos, o a qué manifestación podemos y a cuál no llevarlos? Eso pasaba con la dictadura, no con la democracia. Soy madre y cada 24 de marzo he marchado con mis hijos. Mirá si Patricia Bullrich me va a decir qué es lo que puedo hacer o no con mis hijos. Lo que está pasando es un retroceso de décadas en materia de derechos.

–En calidad de hija de desaparecidos ¿qué significado tiene esta fecha? Para Hijos fue importante el 19 y 20 del 2001.

–También el rol de las Madres en la Plaza, luchando. Ellas están muy grandes y nos toca a nosotros luchar ahora por los derechos adquiridos. 

–Wado (de Pedro) no está en la calle. En 2001 estaba.

–Ese día estaba en la calle detenido, ya le puso el cuerpo y lo tenemos vivo de milagro. Yo soy legisladora porteña. Estoy acá en mi puesto de trabajo y frente a este avance. Nuestro bloque presentó medidas de protección para los manifestantes, judicialmente. Independientemente de eso, estamos en la calle porque tenemos que proteger a nuestro pueblo. Las elecciones no son un cheque en blanco para el presidente, para avasallar derechos conquistados durante tanto tiempo. 

–Acá, sobre el asfalto, te pregunto, ¿no tiene que estar H.I.J.O.S. todos los jueves en la Plaza? Porque quedan cuatro madres… ¿Cómo sigue este legado de la ronda de los jueves? Ustedes están al lado, vos estás al lado. Son 20 minutos cada jueves. Estás en la legislatura, sí, ¿pero la Plaza no es un lugar para hacer política hoy?

–Sí, nosotros desde hace años estamos en las escuelas todas las semanas hablando con los jóvenes, en los barrios, presentando proyectos para frenar el avance de la derecha. O intentando por lo menos resistir, a partir de las conquistas que tuvimos en muchos años y que claramente, hoy están en crisis. H.I.J.O.S somos muchos, pero después hay diferentes cuestiones que se fueron dando.

A dos cuadras, en la esquina de Avenida de Mayo y Suipacha, se le está haciendo un homenaje a Gastón Riva, asesinado por la Policía el 20 de diciembre de 2001. Allí está Teresa Laborde, quien nació en el asiento de atrás de un Falcon verde en la dictadura. Hace memoria: “Los dirigentes de las orgas no pueden tener miedo. Por ahí es más natural que la gente común tenga miedo. Lo entiendo. Pero ellos, si tienen miedo, que se le dejen el cargos a quien esté a la altura de las circunstancias. Si no salen a la calle, en el Congreso también lo van a dejar pasar. Y nos van a achurar todo. Si los derechos no los defendemos en la calle, si la gente en el Congreso no ve que está todo el pueblo en la calle, no nos va a defender. Van a defender sus bolsillos, como siempre”.

Ironiza: “Pensé que iban a venir más partidos y organizaciones; hoy no cortamos la calle nosotros, la cortó la policía y lo logró instalando el miedo. No vi ningún organismo de derechos humanos ex oficialistas. Nos están metiendo la mano en el bolsillo a los trabajadores ¿y no salen a defendernos?

El nudo

A dos cuadras de la Plaza, la movilización camina a paso lento. La policía deja cortar dos carriles. Una de las organizaciones de izquierda presentes se llama Política Obrera. No tienen miedo por la quita de los planes sociales, ni por el protocolo de Bullrich.  Lo que tienen es mucha necesidad de decir.

Rocío de Luis Guillón, dos hijos, de 15 y 8. 

«Vengo porque no hay laburo, porque todo es caro, porque el precio de la carne se zarpa. Un kilo más de 5000 mil pesos, no se puede creer. ¿Cómo está mi barrio? La mayoría son pobres. ¿Cómo veo el protocolo antipiquetes? Por un lado mal, porque nos tenemos que expresar, y en la calle es la única manera. Por otro lado bien, porque entiendo que jodemos a otra gente cuando cortamos. Pero, ¿hay un término medio? Nos piden prohibir que protestemos, no se aguanta más la situación».

César, de Esteban Echeverría.

“Néstor (Kirchner) también recibió el país muy mal y no ajustó al pueblo. Ni montó un escenario como este. Mirá a los costados, cómo pueden ser todos estos policías. Bullrich cortó las calles en pandemia y ahora nos lo quiere impedir a nosotros. Mirá si no vamos a poder reclamar cuando el kilo de pescetto cuesta 12 mil pesos”. 

Graciela, 48 años: “Un kilo de pan 1800 pesos; un litro de leche 800. ¿En qué cabeza cabe? Sube todo menos nuestros sueldos. ¿Esperan que se mueran nuestros jubilados y no protestemos?”

Isabel, 57 años, Monte Grande, dos hijos: “Soy una mujer mayor, a quien nadie le da trabajo. Hacemos changuitas con mi esposo, que también está sin trabajo. Buscamos, buscamos, pero a nuestra edad es muy difícil. Nos van a matar de hambre. Encima nos vino una fortuna de luz en los últimos dos meses, y no pude pagarlas. Esta Navidad no sólo no tengo nada para comprar; tampoco voy a tener luz. La vamos a pasar a la luz de las velas, pero tampoco, porque también subieron un montón”. 

En la columna de adelante, del MST, está Patricia, de Merlo. Tiene una polenta que escasea en la olla. “Venimos acá porque el bolsillo nos aprieta cada día más. Trabajamos sin parar para levantar al país, pero nadie lo valora”. Respira y agrega: “Tengo 61 años, debería estar a punto de jubilarme pero ahora no sé qué va a pasar, si finalmente quiere subir la edad jubilatoria”. 

Gerardo tiene 60 años. Está parado en las escalinatas de la Catedral. Aplaude sin cesar el paso de la movilización, segundos después de que la gente doblegara el cordón policial e irrumpa en la Plaza de Mayo. Gerardo es profesor de historia en Villa Hidalgo, José León Suárez. «Se está repitiendo la misma historia, la de la dictadura, la de Cavallo y Menem, la del 2002, la de Menem y ahora la de Milei. No aprendemos, son los mismos actores, el mismo plan económico y el mismo objetivo: hambrear al pueblo y enriquecer a los grandes capitales».

La gente grita, desaforada: “Olé, olé, olé, olé, olá, a la protesta vos no la podés parar”. 

La venta del patrimonio

El canto que se repite una y otra vez lo escucha Leonardo Pérez Esquivel, 67 años, hijo de Adolfo Premio Nobel de la Paz. Es sociólogo y uno de los referentes del SERPAJ. Ve el vaso medio lleno: “A 40 años de la democracia, que nuestro pueblo haya salido aun en este contexto adverso, es un hecho altamente valorable, porque es lo que esperamos que vaya a ocurrir: de esta manera, no van a poder pasar todas estas políticas neoliberales. Va a haber un rechazo a la entrega, a la venta del patrimonio… después de tantos tiempos de lucha y recuperar parte de la soberanía, porque tampoco estábamos en una situación idílica para nada. Pero me parece que ahora va a venir una instancia de recuperar esa lucha que no se debiera haber desdibujado con el gobierno anterior”.

¿Te oigo con esperanza…?

–El futuro inmediato es negro. Van a privatizar las empresas públicas… obviamente vamos a oponernos a que privaticen Aysa, la parte estatal de YPF, Arsat, Aerolíneas. Ni un paso atrás y no se rinde nadie. Será una pelea larga…

¿Por qué era importante estar hoy?

–El 19 y 20 para el campo popular es una fecha muy emblemática de la rebelión de nuestro pueblo, del proceso de empresas recuperadas, asambleas barriales, de distintos movimientos populares: todo eso logró expresar una democracia directa en ese momento. Creo que uno de los problemas principales que hubo fue que no se apostó a ampliar esos procesos de democratización, sino que se canalizó por las estructuras tradicionales. Creo que esa democracia de base se va a recuperar ahora.

Juan Manuel Combi fue abogado en la causa por la desaparición de Luciano Arruga. Grita desaforado cuando el pueblo ingresa a la Plaza. “Llego la hora de luchar”, afirma, y mira el futuro: “Esto que nos está pasando nos va a unir de vuelta, porque se va a agudizar la lucha de clases. Con la panza vacía no se puede tener libertad”. 

«Milei mintió»

Malque y Mateo tienen 19 años. Son parte de un grupo de jóvenes autoconvocados. Viven en Lanús. “No formamos parte de ninguna organización pero hoy había que estar acá. Contra el ajuste, contra Milei”. Miran hacia el centro de la Plaza y también hacia lo que los atraviesa: “Venimos porque a la juventud la vemos sin esperanzas, perdidos, buscando un futuro que no vemos. Lo que se montó hoy con la policía busca controlarnos, que nos nos expresemos, lo cual es ilegal, porque en democracia solo pasó en 2001, con estado de sitio, pero que sepamos no vivimos en estado de sitio, ¿no?”.

Rodolfo Viano es uno de los curas de Opción por los Pobres que llegó a la Plaza. Al lado lo acompañan desde la Pastoral Social Evangélica. Tiene 64 años, vive y predica en el barrio bonaerense de La Teja, en Merlo. Tiene colgada una bufanda blanca, con las caras del Padre Mugica y del obispo Enrique Angelelli. Expresa con los pies en la Plaza: “Estamos acá para acompañar y cuidar el derecho legítimo a la protesta que tiene nuestro pueblo, y también recordando con un fuerte dejo de tristeza lo que fueron las jornadas de lucha del 19 y 20 de diciembre, que costaron la vida de muchas personas. Lamentamos decir que nuestro país vuelva una y otra vez a ciclos de endeudamiento. Esperamos que nuestro pueblo pueda encontrar un futuro mejor, una vida digna, la justicia social y la justicia ambiental que no son aberraciones, sino que es la manera concreta de vivir dignamente en esta tierra”. Y sentencia: “Nosotros no tenemos comedores, pero sí damos una vez por mes un bolsón de mercadería. En sólo esta semana, 20 familias más lo vinieron a pedir porque no estaban pudiendo comer”.

Leo Santillán es hermano de Darío, asesinado por la Policía Bonaerense el 26 de junio de 2002 en Puente Pueyrredón. Está parado en la esquina de la Legislatura porteña. Al final de la marcha, dice: “Hoy vino mucha gente, pero si no hubiesen metido tanto miedo, íbamos a ser el doble o el triple”. ¿Cómo se vence ese miedo originado desde el Estado? “Hoy nosotros estuvimos dando un taller en el barrio. Así se vence, haciendo en el territorio. Y generando unidad, que debemos plasmarla en concreto para revertir esta situación. Si nosotros no salimos a la calle, nos van a querer llevar puestos a todos, porque si en 10 días hicieron lo que hicieron, ¿qué va a pasar si lo dejamos que hagan lo que quieran durante cuatro años? Este fue un importantísimo primer paso”. 

Lucas Fauno, periodista e integrante del colectivo Positivo, comparte: “Hay que ir de un día a la vez”. Completa: “Es importante estar acá porque Milei nos mintió; la casta no está pagando ningún ajuste. Lo nuevo no llegó; ni Bullrich, ni Macri, ni Caputo son lo nuevo. Al margen de estar en completo desacuerdo con Milei, hay algo objetivo: nos mintió y nos está quitando derechos institucionales”.  

El desenlace

Una fila enorme de gendarmes contornea la Plaza de Mayo. No deja pasar a nadie. Muestran los palos. Un superior les ordena levantar los escudos. Nada pasó, pero la intimidación no cesa. A metros, escucho llorar desconsoladamente a Dominic. Son aullidos. Está dialogando junto a otras personas, también autoconvocadas. 

–(Dominic): Yo no puedo estar acá sentada, esperando que me llegue el laburo, que no me llega. Mi mamá tenía miedo que venga, pero no podía no estar acá. Tengo 32 años y es la primera vez que marcho, en toda mi vida.

–(Lobo)Yo también me autoconvoqué

–(Laura): Yo me traje un carnet de prensa, porque tenía miedo de lo que pasara.  Tendremos que estar mucho en la calle, porque la cantidad de gente que estemos, hoy y en las próximas manifestaciones, va a marcar lo que pase a futuro. 

–(Dominic): El presidente es un vivo bárbaro. Hay que decirlo. Por qué lo va a decir hoy a la noche, por qué no lo dijo al mediodía como estaba previsto. Si no lo dijo antes, es porque nos va a matar con los anuncios.

–(Lobo): Yo estaba en casa esperando que mi gremio, de alimentación, dijera si iban a venir o no. Y como no vinieron, m vine, porque lo hoy a la noche van a anunciar viene por los derechos de todos los trabajadores. 

 –(Dominic): Las indemnizaciones. Te van a echar mañana. El telegrama de despido lo tenés mañana  llegándote a tu casa. ¿Por qué lloro? Porque mi marido toma medicamentos para la presión y el corazón; yo tomo para los ataques de pánico; desde que Milei hizo los primeros ajustes, no vendemos un puto collar que es lo que hacemos. Vivíamos de eso; no te digo manteca al techo, pero ahora sí que no tenemos para comer; fuimos a la farmacia a comprar los remedios, y están tres veces más caros. Diez días después de que asumió este tipo. Por eso estoy llorando. Porque mi vieja come fideos, cuando laburó su re puta vida, entendés. Y hoy ya no le alcanza, porque los precios en el supermercado se fueron a la mierda. Perdón la expresión, ¿pero para limpiarte el orto 2 mil pesos? Me está cargando. No sé en qué va a terminar esto…

Los anuncios

A partir de las 21, el presidente Javier Milei anunció un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) integrado por 366 artículos para la desregularización de la economía, que tiene detrás a Federico Sturzenegger, el cerebro; y como ejecutor, a Caputo, dos de los máximos responsables del endeudamiento del país.

Milei adelantó 30 medidas que reflejan el shock prometido para un pueblo:

  • 1.Derogación de la Ley de Alquileres: para que el mercado inmobiliario vuelva a funcionar sin problemas y que alquilar no sea una odisea.
  • 2. Derogación de la Ley de Abastecimiento, para que el Estado nunca más atente contra el derecho de propiedad de los individuos.
  • 3. Derogación de la Ley de Góndolas para que el Estado deje de meterse en las decisiones de los comerciantes argentinos.
  • 4. Derogación de la Ley del Compre Nacional que solo beneficia a determinados actores del poder.
  • 5. Derogación del Observatorio de Precios del Ministerio de Economía para evitar la persecución de las empresas.
  • 6. Derogación de la Ley de Promoción Industrial.
  • 7. Derogación de la Ley de Promoción Comercial.
  • 8. Derogación de la normativa que impide la privatización de las empresas públicas.
  • 9. Derogación del régimen de Sociedades del Estado.
  • 10.Transformación de todas las empresas del Estado en sociedades anónimas para su posterior privatización.
  • 11.Modernización del régimen laboral para facilitar el proceso de generación de empleo genuino.
  • 12. Reforma del Código Aduanero para facilitar el comercio internacional.
  • 13. Derogación de la Ley de Tierras para promover las inversiones.
  • 14. Modificación de la Ley de Manejo del Fuego.
  • 15.Derogación de las obligaciones que los ingenios azucareros tienen en materia de producción azucarera.
  • 16.Liberación del régimen jurídico aplicable al sector vitivinícola.
  • 17.Derogación del sistema nacional del comercio minero y del Banco de Información Minera.
  • 18. Autorización para la cesión del paquete accionario total o parcial de Aerolíneas Argentinas.
  • 19. Implementación de la política de cielos abiertos.
  • 20.Modificación del Código Civil y Comercial para reforzar el principio de libertad contractual entre las partes.
  • 21.Modificación del Código Civil y Comercial para garantizar que las obligaciones contraídas en moneda extranjera deban ser canceladas en la moneda pactada.
  • 22.Modificación al marco regulatorio de la medicina prepaga y las obras sociales.
  • 23.Eliminación de las restricciones de precios a la industria prepaga.
  • 24.Incorporación de las empresas de medicina prepaga al régimen de obras sociales.
  • 25.Establecimiento de la receta electrónica para agilizar el servicio y minimizar costos.
  • 26.Modificaciones al régimen de empresas farmacéuticas para fomentar la competencia y reducir costos.
  • 27.Modificación de la Ley de Sociedades para que los clubes de fútbol puedan convertirse en sociedades anónimas si así lo quisieran.
  • 28.Desregulación de los servicios de internet satelital.
  • 29.Desregulación del sector turístico eliminando el monopolio de las agencias de turismo.
  • 30.Incorporación de herramientas digitales para trámites de los registros automotores.

Cacerolas y otra vez la calle

Un 20 de diciembre.

Otra vez. Una cacerola, en el barrio de Congreso, la sostenía Mariana, de 51 años. La sostenía y la golpeaba, con bronca. Con furia. “Necesitaba desahogarme, hacer un poco de catarsis. Tengo mucha angustia acumulada. Milei está haciendo un recorte brutal, nos quiere convertir en Uganda, esa es la idea detrás de todo esto. Todo el despliegue represivo de hoy me pareció terrible, subiéndose a los colectivos, haciendo requisas como en la dictadura… Estoy muy triste. Viví la hiper, viví a Menem, viví al 2001, y Milei, a quien no voté, es todo eso recargado”. Completa, Mariana: “Soy trabajadora estatal, mi puesto de trabajo no está en juego pero sí el de los chicos jóvenes, trabajadores, que son tratados como vagos, como ñoquis. Demonizar a los empleados públicos, médicos, enfermeros, toda la gente que le hace un bien a la comunidad, es inaceptable y terrible”.

Cerquita anda Carlos, desocupado, con 52 años a cuestas; con su oficio de periodista latente, vivo, pero sin poder ejercerlo.

–¿Por qué saliste?

–Porque destruir todo lo que se ha construido a lo largo de la historia para beneficiar únicamente a los grupos económicos es un disparate absoluto. Las medidas que se llevan adelante son absolutamente antipopulares y benefician a la casta, para que ganen fortunas unos pocos que se van a financiar con los recursos de todos, de los trabajadores, de los jubilados.

–¿Qué sentiste cuando escuchaste los anuncios?

–Es un dolor muy grande y muy profundo. La Argentina se ha destacado a lo largo de la historia por tener un buen sistema, con problemas, con matices, pero todo esto que están anunciando va en detrimento de cosas fundamentales: la salud pública, la educación pública, el sistema jubilatorio va a quedar totalmente desfinanciado. Hay cosas que no se privatizan, hay que tener sentimiento de patria. No es casual que el símbolo sea un león, que es el símbolo de la monarquía británica. No puede ser que con la tragedia que vivimos en Bahía Blanca no haya recursos, pero sí haya para mandar dos helicópteros y barcos con víveres a Ucrania. No digo que no haya que tener solidaridad con los que sufren pero, primero, el pueblo argentino.

Ese pueblo hoy se manifestó, de día y de noche.
Y todavía resuenan algunos de sus ecos.

A la tarde en la Plaza de Mayo y a la noche en distintos barrios porteños, se escuchó un grito, que sigue resonando: “Paro, paro, paro; paro general”. A la noche se cantó también: «A dónde está que no se ve, esa famosa CGT». Cada vez más gente iba poblando las esquinas, y empezó a dirigirse a la plaza de los Dos Congreso. Un cartel resumía estas semanas: «¿En qué momento me convertí en casta?». Dos trabajadoras del Hospital Italiano decían: «Si hoy los dejamos pasar nos matan. Es hoy».

Esta historia empieza a escribirse…

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La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

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Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.

Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Hay muchos jóvenes.

Muchos docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.

Hay una Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que llega y gente que se va.

Gente que estuvo todo el tiempo.

Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.

Está el movimiento disca, también siempre presente.

Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.

Hay carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.

Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.

Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”

Es la cuarta.

Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.

Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.

Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.

Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.

El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.

Algunos datos de contexto:

  • Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
  • El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
  • La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
  • Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas. 
  • Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Docentes Uber

Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.

Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”. 

Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.

Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”. 

Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”. 

Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.

Plata para la deuda

Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”. 

Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”. 

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario
Foto: Juan Valeiro

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”. 

En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.

El contagio

Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.

La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.

Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos: 

  • “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y 
  • “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”. 

Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:

“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.

Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.

Y sonríe.

Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.

Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.

Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.

¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.

Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.

Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán 

  • junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
  • Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
  • De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
  • De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:

“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.

La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:

“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.

La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.

Que la cosa sigue.

En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.

Sigue cada miércoles en el Congreso.

Y todas las veces que hagan falta.

Porque hay muchos jóvenes.

Docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.

Hubo otra Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.

Hay más carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

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Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.

Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol

–El sueldo no alcanza ni para comer.

Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.

También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.

Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.

Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Salir a la calle

El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.

La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.

La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.

Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:

  • Docentes con sueldos indecentes.
  • Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
  • Basta de mentiras, amenazas y presión.
  • Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
  • Salud mental es llegar a fin de mes.
  • Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Migajas

Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.

–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.

–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.

Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–. 

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas

-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.

Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”. 

 ¿Cómo sigue el curso de esta historia?

Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




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Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




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Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




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Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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