Protesta social
Jubilados: datos de la desigualdad y una radio abierta para denunciar amenazas

Nueva marcha de jubilados, que siguen demostrando una capacidad de resistencia frente al ajuste que no aparece en otros sectores. Un tema de este miércoles: se supo que los miembros del Senado pasarán a cobrar entre 12 y 13 millones de pesos mensuales (equivalente a unas 30 jubilaciones), y que la fortuna del ministro de Economía Caputo, apodado Toto, es de más de 19.000 millones de pesos (unas 45.000 jubilaciones), con un crecimiento de más del 60% en un año, y con el 65% afuera del país. La palabra de una mujer que atiende un centro comunitario.
Por Lucas Pedulla
Fotos Juan Valeiro/lavaca.org

Todas las noches, Olga González se va a dormir después de haber cocinado entre 50 y 60 viandas para el mediodía siguiente. A veces, cuando no llega, se levanta temprano y sigue. Su casa en Villa Maipú, municipio bonaerense de San Martín, es un centro comunitario que alimenta a esa cantidad de personas diariamente. Muchos son jubilados, como ella, o personas en situación de calle. Dice que le duele en el alma que cada vez sean más. Al trabajo de cada una de esas jornadas, los miércoles le suma algo más: llegar al Congreso para marchar, algo que a sus 80 años enorgullece a sus tres hijos y dos nietos.
–Nunca pensé que a esta edad tenga que estar luchando y pidiendo medicamentos. En mi caso tengo una enfermedad, no vamos a decir cuál, y la estamos peleando. Yo necesito prótesis, y una cajita me sale $150.000. Pero no necesito una, necesito varias. Por suerte PAMI me ayudó y pude llegar. Y la comida, me arreglo con lo que hay en el comedor.

Olga cobra el haber mínimo –$428.591 en septiembre, más un bono de $70.000–, una cifra que se traduce y compara en uno de los cientos de carteles de esta tarde de sol frente al Congreso nacional, escrito en el cartón de una pizza Ugis:
- “Se burlan de los jubilados. Senadores: 13.000.000”.
El monto es lo que los senadores y las senadoras de la Argentina cobrarán como sueldo a partir de enero del año que viene: unas 30 jubilaciones mínimas.
Por eso hay tantos carteles:
- “Milei presidente no rima con la gente, rima con la muerte”.
- “¡Brutos! Las ideas no se matan”.
- “Los Milei: devuelvan la tarasca de las cometas para jubilados/discapacitados”.
- “Patrimonio de Milei no para de crecer, las jubilaciones no dejan de caer”.
- “Caputo: ¿tu justicia social son los dólares que tenés afuera?”.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, que habló de “justicia social” cuando anunció la semana pasada el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidades (FGS) de la ANSES para fondear a bancos privados, tiene el 68% de su fortuna en el exterior. Para dimensionar: el monto total es de 19.509 millones de pesos al cierre del 2025 (unas 45.518 jubilaciones de Olga), un 64,6% más que el año anterior.

A la jornada de este miércoles se sumó el reclamo de fotoperiodistas que pidieron el sonido de la radio abierta de los jubilados para denunciar dos hechos de amenazas. Una la recibió el fotógrafo Emiliano González, quien la semana pasada documentó cómo un policía le quiso sacar el teléfono a otro colega, subió el video a redes y una persona que se identificó como Walter Chiappero lo amenazó con un audio a través de la red social Instagram. “¿Querés terminar como el mogólico ese de Grillo?”, se escucha, en relación al fotógrafo Pablo Grillo, que sobrevivió al disparo de un gendarme. En Facebook, el tal Chiappero se presenta así: “Profesional argentino especialista en ámbitos técnicos y de seguridad”.

“Hubo un antes y después con Pablo, que peleó entre la vida y la muerte”, dice Emiliano al micrófono. El otro colega amenazado fue Marcos Sierra. Desde la Asociación contra la Violencia Institucional (ACVI) precisaron que ambas denuncias quedaron radicadas en la Unidad de Intervención Temprana de la Unidad Fiscal Este de la Ciudad de Buenos Aires. En un comunicado, la fotógrafa Laura de Natale expresó que ambas situaciones son “la consecuencia directa de una campaña de hostigamiento y estigmatización” desde el gobierno que no hay que naturalizar.

Olga se muerde la lengua para no referirse al gobierno en sus mismos términos.
–Nos dicen “meados” y “cagados” y cosas peores… pero yo no les digo que se vayan a la puta que lo parió, porque soy educada.
Ella fue artesana y enfermera, y se pudo jubilar gracias a una de las moratorias (hoy eliminadas por la motosierra de Javier Milei) durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Por eso su comedor se llama La kasa del pueblo (“con K”, aclara) y los aritos que danzan desde sus orejas llevan el símbolo del Partido Justicialista. Hoy, con otros compañeros y compañeras, insiste en formar un Sindicato de Jubilados, para tener un lugar donde juntarse, organizarse y salir a luchar, como hace cada semana.

–Somos la generación del 70, amor. Somos como juncos: no nos doblan así nomás. Y somos punta de lanza. No me siento ejemplo de nada, pero sí de que no hay que bajar los brazos. No hay que dejar. Nos quieren romper el alma, como ya nos han golpeado y gaseado, porque si nos rompen pueden romper lo que hay atrás. Con luchas y con enfermedades, tenemos que seguir. No nos tiene que cansar.
Olga, después de todo lo que contó, se ríe.
–Es que tampoco hay que perder la pasión. Por eso nos sigue la juventud.
Saluda con un abrazo precioso y se mete a la marcha.

Protesta social
Imágenes de la bronca

Con réplicas en más de 50 ciudades y pueblos del país, se realizó en Buenos Aires una multitudinaria Marcha de la Bronca coordinada principalmente por el FIT-U (Frente de Izquierda y Trabajadores Unidad), que reúne al Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Partido Obrero (PO), Izquierda Socialista (IS) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). La manifestación partió desde Congreso hacia Plaza de Mayo. Participaron también organizaciones sociales y de Derechos Humanos (el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, por ejemplo), la Coordinadora de Jubilados, gremios, cuerpos de delegados, centros de estudiantes, fábricas recuperadas y organismos culturales y artísticos. El documento producido por los organizadores planteó como contexto de la política oficial: “No son errores ni excesos aislados. Es un plan de guerra contra el pueblo trabajador, impulsado por la clase capitalista, los grandes grupos económicos, los bancos, el imperialismo, el Fondo Monetario Internacional y los fondos buitres”. Agrega: «Quieren un país con salarios miserables y sin derechos laborales. Quieren apropiarse de nuestros bienes comunes, las empresas públicas y la tierra, profundizar la dependencia y descargar sobre las mayorías el costo de una deuda externa usuraria y fraudulenta que el pueblo no contrajo y que solo benefició a los especuladores». Se exigió además la convocatoria a un paro nacional y a un plan de lucha hacia una huelga general. «Necesitamos unir las luchas que hoy enfrentan por separado un mismo plan».
Aquí, una galería de imágenes de la jornada de este sábado en la que la calle volvió a tomar la palabra.
Fotos: Juan Valeiro












Protesta social
Marcha de jubilados: la cruz del sur

Nuevo miércoles de manifestaciones, con detalles: las cruces preparadas por un grupo de jubilados y la Marcha de la bronca sondando por los parlantes como anticipo de la convocatoria del sábado. Los lemas escritos en las cruces, la teoría del picnic, datos sobre un barrio privado, y el reemplazo (no) alimenticio de comida por mate.
Por Lucas Pedulla Fotos: Manuela Mendiondo

Graciela Bernharte tiene una familia numerosa.
–No solo tengo seis hijos, no solo tengo dieciocho nietos: tengo cuatro bisnietos.
Una de ellas se llama Cata, tiene cuatro años y su mamá –nieta de Graciela– la lleva todos los días a la plaza que está a la vuelta de su casa, en el barrio Libertad, en Merlo, oeste del conurbano bonaerense. Cata, como tiene el ritual de preparar su mochila con galletitas, siempre le dice a su bisabuela que se va de “picnic”. Y cada miércoles, antes de que Graciela pague 1.600 pesos de boleto hasta Ituzaingó para tomarse el tren a Once y luego un tercer colectivo hasta Congreso, Cata le pregunta:
–¿A dónde vas?
–A la plaza.
–¿Vas de picnic?

Graciela se ríe, y siempre le responde que sí: el picnic incluye una marcha, con jubilados y jubiladas como ella, que “pelea y lucha” por los derechos de sus bisnietos. Más de una vez la vieron por televisión, refugiándose de los gases y la violencia policial. Cuando vuelve a Merlo Cata le pregunta si está bien, si hoy no la lastimaron.
–Ya no es miedo lo que tenemos –explica Graciela–. Es una sensación de adrenalina. De no me importa nada. Capaz una cae después. Pero hoy no hay miedo, hay bronca.

La certeza de Graciela afina con la Marcha de la Bronca que harán partidos de izquierda, organizaciones piqueteras, algunos gremios y autoconvocados el sábado a partir de las 15.30, desde Congreso a Plaza de Mayo. No sólo vendrá Graciela sino muchos de los jubilados y jubiladas de esta plaza, que previo a la marcha sintonizan por algunos parlantes la mítica canción homónima entronizada por Miguel Cantilo con Pedro y Pablo, escrita en 1966 pero lanzada como simple de lado A en 1970.

Bronca cuando ríen satisfechos
Al haber comprado sus derechos
Bronca cuando se hacen moralistas
Y entran a correr a los artistas
Bronca cuando a plena luz del día
Sacan a pasear su hipocresía
Bronca de la brava, de la mía
Bronca que se puede recitar

Graciela es jubilada –“con el bono y todo apenas alcanzo los 760.000 pesos”- y se jubiló hace diez años “mitad con moratoria y mitad con aportes”. Trabajó muchos años como ayudante de cocina en un sanatorio de Palermo y en hasta tres casas de familia por día: ninguna le aportó a la jubilación. Agradece tener hijos que la ayudan porque un tercio de su haber se le va en pagar la luz: 148.000 pesos en agosto. Dice que es la consecuencia de vivir en un barrio privado.
–Privado de luz, de gas, de cloacas y de asfalto.

Bronca porque matan con descaro
Pero nunca nada queda claro
Bronca porque roba el asaltante
Pero también roba el gobernante
Bronca porque está prohibido todo
Hasta lo que haré de cualquier modo
Bronca porque no se paga fianza
Si nos encarcelan la esperanza
Graciela come por las noches. ¿Durante el día? “Tiro con mate”. Toma un antialérgico que le costaba 39.000 pesos la caja de 30 comprimidos, pero ahora los recortaron a 10 y el precio es 30.000. Como sigue necesitando la cantidad recetada, está pagando casi cien mil pesos en medicamentos. No duda en sumar su propia letra a la canción:

–Bronca hoy es no tener para comer. Bronca es no tener para comprar medicamentos. Bronca es que muchos jubilados no tengan cómo vivir. Que un joven no tenga laburo. Que un padre no pueda darle un plato de comida a su hijo. Bronca es que tengas que depender de un plato de comida de otro. Eso es bronca.
Graciela integra el colectivo Jubilados en Lucha, con quienes clavó cruces blancas con consignas en medio de la plaza:
- “Argentina regalada”.
- “Vende patria”.
- “La deuda da bronca”.
- “240 causas, una sola indagatoria. La plata compra prensa, jueces y fiscales”.
- “Aguante Tierra del Fuego”.
- “Mapita las pelotas”.
- “¿Las nuevas canciones son en castellano o en otro idioma?”.

Graciela explica:
–Muchas cruces son jubilados que no están. Muchos se están muriendo, por falta de medicamentos o problemas psicológicos. La situación no sólo te golpea económicamente, sino emocionalmente: tenés que tener fuerza para no cometer locuras.
Este miércoles también se cumplieron 50 años de La Noche de los Lápices, el operativo que secuestró y desapareció a estudiantes secundarios en La Plata durante la última dictadura, por lo que muchos jubilados llevan carteles con referencias. Todo armoniza con la voz de Miguel Cantilo que sigue cantando que no puede ver tanta mentira y tanto desastre organizado, sin responder con voz ronca la bronca, aunque la bronca también es esperanza.

¿Qué espera Graciela?
–Viví muchas cosas: la vuelta de Perón, el golpe de los militares, Menem, De la Rúa. Este señor es lo peor: ha sido votado. Pero siento que esto va a estallar en algún momento, que estamos cerca. Me hace pensar qué puede pasar, porque lo siento peor que al 2001. Lo que sea que venga después tiene que reactivar el trabajo y abrir las fábricas, reformar la justicia entera y nos tiene que hacer vivir dignamente. Mirá con qué poco me conformo, pero no es sólo para nosotros los viejos, es para el pueblo.
A Graciela la llaman sus compañeros.
Se despide con un abrazo, se une a ellos para sacar las cruces de las tierras y, con voz ronca de bronca y de esperanza, empiezan la marcha.

Protesta social
La UBA en la calle contra la desobediencia judicial del Gobierno

Docentes, no docentes y decanos impulsan una jornada de visibilización frente al Ministerio de Economía, en Plaza de Mayo, para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y el acatamiento inmediato de los fallos de la Corte Suprema y la Justicia Federal. La actividad comenzó a la mañana hasta la medianoche de este martes. La primera semana de octubre se realizará la quinta Marcha Federal Universitaria. Otro signo de resistencia frente a las políticas oficiales.
Por Tiempo Argentino* (www.tiempoar.com.ar)
Fotos: Nicolás G. Recoaro
La Universidad de Buenos Aires (UBA) traslada las aulas a las puertas del poder para poner al descubierto el desacato deliberado del Poder Ejecutivo nacional frente a las leyes vigentes y las cautelares judiciales. Desde las siete de la mañana de este martes y hasta la medianoche, los 13 decanos de las facultades, junto a docentes y estudiantes, llevan adelante una maratónica jornada de clases públicas en la Plaza de Mayo y frente al Palacio de Hacienda. La protesta no se limita al dictado académico: la comunidad universitaria monta consultorios al aire libre para brindar atención gratuita a la ciudadanía en especialidades como odontología, clínica médica, óptica, veterinaria, además de orientación psicológica y patrocinio jurídico, visibilizando la función social irremplazable del presupuesto educativo.
El trasfondo del conflicto expone la arbitrariedad con la que la gestión libertaria administra el Estado. Luego de que el Gobierno intentara neutralizar la Ley de Financiamiento Universitario (27.795) mediante el decreto 759/2025 exigiendo presuntas «fuentes de financiamiento», el Consejo Interuniversitario Nacional activó la vía judicial. La embestida oficial sufrió un revés letal cuando la Corte Suprema de Justicia dejó firme la medida cautelar que ordena recomponer de manera inmediata los salarios docentes y no docentes rezagados, así como los fondos destinados a las becas estudiantiles. Pese al aval del máximo tribunal y a los compromisos de recomposición del 24,33% firmados a mitad de año, la Casa Rosada insiste en desconocer los mandatos de la ley y de la Carta Magna.
La desobediencia oficial quedó aún más acorralada tras el fallo dictado a principios de mes por el juez federal Cormick, quien intimó al Ejecutivo a ejecutar sin más dilaciones las partidas previstas para gastos de funcionamiento, salarios, investigación y becas universitarias. La resolución judicial echó por tierra la narrativa del «déficit cero» al precisar de forma contundente que el impacto fiscal de la Ley de Financiamiento representa un marginal 0,23% del Producto Bruto Interno (PBI). La negativa a girar los fondos confirma que el ajuste contra las casas de altos estudios responde a una decisión estrictamente dogmática y de asfixia política, antes que a una restricción macroeconómica real.

(Foto: Nicolás G. Recoaro)
Además de los servicios asistenciales, la explanada frente al Ministerio de Economía se transformará en una feria científica y tecnológica interactiva. Estudiantes y docentes presentarán un auto de carreras diseñado e íntegramente construido en los talleres de la UBA, junto a proyectos de investigación aplicada de frontera. La propuesta busca confrontar de manera directa con el relato oficial que estigmatiza a las instituciones públicas, demostrando ante miles de vecinos cómo el presupuesto universitario se traduce de manera directa en soberanía científica, innovación productiva y desarrollo nacional.
La demostración de fuerza en Plaza de Mayo se produce en una fecha límite, al vencerse el cuarto intermedio de las paritarias con la Subsecretaría de Políticas Universitarias para saldar la brecha respecto a la inflación acumulada. Desde gremios como Aduba advirtieron que, si la administración de Javier Milei insiste en pisar los salarios e ignorar las sentencias judiciales, el plan de lucha escalará de forma inevitable. La jornada de clases públicas representa el antesala directa de la quinta Marcha Federal Universitaria proyectada para la primera semana de octubre, donde la comunidad académica volverá a movilizarse masivamente en defensa de la educación pública frente al vaciamiento libertario.
*Esta nota es parte de la articulación de la Unión de Medios Autogestivos (UMA): El Ciudadano (Rosario), Revista Cítrica (Buenos Aires), El Diario del Centro del País (Villa María), Tiempo Argentino (Buenos Aires), Lavaca.org y Revista MU (Buenos Aires), Agencia Tierra Viva (Buenos Aires) y Lawen Documental (Buenos Aires).
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