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Policía de lesa humanidad: el Geop en Corcovado

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El fiscal de Esquel, Martín Zacchino, denunció que en Corcovado, Chubut, el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) cometió delitos de lesa humanidad en marzo de este año, mientras buscaba a un prófugo. lavaca estuvo en ese pueblo cordillerano de 2.000 habitantes donde ocurrieron al menos una desaparición, apremios ilegales, domicilios violados, privaciones ilegítimas de la libertad, culatazos, patadas, vejaciones, amenazas, abusos contra los pobladores, incluyendo niños, y un virtual estado de sitio, que conformaron 15 días donde el terror se instaló merced al grupo de tareas de encapuchados que, de paso, no encontró a quien buscaba.
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Hasta el momento el peso de las investigaciones y denuncias al respecto parecía recaer en el Defensor Oficial Omar López, que llevaba adelante 16 querellas por esos delitos pero la conferencia de prensa de Martín Zacchino cambió la química de la cuestión, al asumir la propia Fiscalía la profundidad de lo ocurrido, ignorado hasta ahora por buena parte de la prensa y la clase política. “Los delitos cometidos son de lesa humanidad” dijo el fiscal y agregó: “Se trata de delitos que provienen desde el Estado, que se dirigen sistemáticamente contra una población civil o parte de ella, y en Corcovado se dan esas notas típicas. Y son delitos imprescriptibles, el transcurso del tiempo no hace mella en la investigación”. El Defensor Oficial ya había adelantado a lavaca que la responsabilidad debía recaer sobre el jefe del GEOP, Miguel Gómez, y los comisarios de Esquel (Oscar Marinao) y Corcovado (Oscar Muñoz). El fiscal ahora agregó: “No descartamos que deba ser investigada la conducta u omisión de la plana mayor de la policía de la provincia del Chubut”, entidad conducida por el comisario Juan Ale que también estuvo en Corcovado mientras estos delitos se llevaban a cabo y no hizo más que justificar desde entonces las atrocidades cometidas por el GEOP.
Breve historia
El caso comenzó el 8 de marzo, cuando Cristian “Mai” Bustos, 27 años apareció en casa de sus padres. Cristian había sido acusado dos años antes por la muerte de su bebé de 9 meses, Benjamín. El juicio no alcanzó a dejar clara la responsabilidad de Cristian, que siempre se declaró inocente. La sentencia no estaba firme, y Bustos escapó en 2007 de la comisaría de Corcovado, primer hecho bochornoso para la fuerza.
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Este 8 de marzo reapareció sosteniendo que quería entregarse. Llevaba un rifle y un revólver viejo. La policía acudió al mediodía a la casa de la familia. Omar Bustos es albañil, su señora Marta es ama de casa, y juntos han tenido diez hijos. “La policía rodeó la casa y yo salí a explicarles que mi hijo se iba a entregar apenas llegara el abogado Eduardo Marsal, por seguridad” explicó Omar a lavaca hace pocos días, en la casa donde se desencadenó esta parte de la tragedia.

Pero la policía siguió presionando, acercándose a las ventanas, Cristian Bustos se asustó, lloraba y gritaba “me quieren matar” y finalmente, mientras su padre hablaba con la policía, se produjo la siguiente escena. Cristian, rodeado por sus hermanos Wilson (19 años), Daniel (22) y Marcos (16) salió de la casa. Marcos llevaba el revólver. Cristian el rifle. Los otros mostraban cuchillos. “Salieron gritando que no dispararan” relata Marta, la madre de todos ellos. El grupo así apiñado cruzó el patio de entrada, salió a la calle, la policía expectante, los jóvenes se fueron acercando a una de las esquinas, y salieron corriendo. La policía se lanzó a perseguirlos. Empezaron a escucharse balazos. Los testimonios mencionados por el doctor Omar López a lavaca indican que disparó primero la policía.

En un lapso de poco más de medio minuto el escenario fue el siguiente: el policía Leandro Roberts muerto, otro policía herido, Wilson Bustos muerto de un balazo en el cuello. Daniel Bustos se entregó pero mientras estaba arrodillado con las manos en alto le dispararon a una de sus piernas. Marcos Bustos recibió un balazo en el tórax, alcanzó a correr poco más y cayó. Herido y ensangrentado, lo subieron a un acamioneta y le patearon la espalda y la cabeza. “Me dijo que en ee momento dejó de sentir las piernas” revela Marta, su madre. Quedó parapléjico. Nunca volverá a caminar.

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Y Cristian, el prófugo, logró escapar de un modo inconcebible, siendo que no tenía donde esconderse y que la policía tenía autos, camionetas y vehículos. Continúa prófugo desde aquel día. La Fiscalía acusó por la muerte del policía a Daniel Bustos, también albañil, que no llevaba armas de fuego, y por el que hubo que solicitar un hábeas corpus tras el armado policial en Esquel de un “intento de fuga” por el que casi lo fusilan, y del que se salvó porque desde la calle se escucharon sus gritos.

Llega el GEOP

Ese mismo 8 de marzo el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) apareció en Corcovado e inició un raid de allanamientos que tuvieron estas características:

Ø En el 90 por ciento de los casos no presentaban orden de allanamiento.

Ø Rompían a patadas y culatazos las puertas de las casas.

Ø Una vez adentro amenazaban a los vecinos con armas largas, enfocando sobre sus cuerpos el punto rojo del rayo láser de las miras de sus armas.

Ø En otros casos directamente empujaban y golpeaban a los moradores. A una señora de casi 75 años, la agarraron del cuello y la tiraron contra la pared. A dos adolescentes que estaban tocando la guitarra les pegaron culatazos, se pararon sobre sus cuerpos para pisarlos y les pisotearon la guitarra eléctrica.

Ø En una de las casas redujeron a la familia y a los niños, y también golpearon al gasista que estaba haciendo un arreglo. Le secuestraron el celular. A todos los maniataban a la espalda con precintos plásticos, como si fuesen valijas o paquetes.

Ø Dispusieron, como reconoce la Fiscalía, un estado de sitio virtual donde no se podía andar después de las 9 de la noche sin documentación, y donde además cada noche se escuchaban ráfagas de balazos disparados por el GEOP como forma de amedrentamiento.

Ø La violencia incluyó la situación de una señora pateada en el piso, con el fusil apuntándole a la cabeza, mientras los encapuchados se metían en el cuarto de su hija de 8 años. La mujer gritaba que se la trajeran. Tardaron un tiempo que ella no puede calcular. “Se la acercaron casi desnuda, apenas con una bombacha” reveló el defensor Omar López a lavaca, “lo cual en sí mismo constituye una terrible vejación para una niña”. Se está esperando la realización de una Cámara Gesell, que acaso permita que la chiquita cuente lo ocurrido en ese lapso, cosa que hasta ahora no ha podido hacer.

Ø Coparon las calles, siempre encapuchados y exhibiendo armas, hicieron evacuarl el colegio, sembraron miedo a cada paso.

Ø El defensor López agregó a lavaca: “Los testimonios relatan además que era gente en estado de gran excitación, euforia, con los ojos inyectados, que transmitía un enorme descontrol”. A estas cosas se les llama “grupos de élite”.

Ø En todos los casos rompieron puertas, muebles, equipos de música, vidrios de automóviles, heladeras, tiraban la comida de los habitanes de las casas (tal vez buscaban rifles en los paquetes de yerba y/o polenta).

Ø Toda esa desesperación se esfumó de un día para el otro. El 26 de marzo, tras 15 días de terror en el pueblo, y pese a que nunca encontraron a Bustos, los integrantes del GEOP dejaron de merodear por Corcovado.

Los detalles de esta investigación se publicarán en la edición de diciembre de Mu, el periódico de lavaca.

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Un desaparecido

Poco antes, el 12 de marzo, se habían producido muy cerca, en Cerro Centinela, dos detenciones, la de Luciano González y otro vecino de apellido Jaramillo. Este último denunció que ambos fueron tremendamente golpeados por la policía. Estaban desobedeciendo el “estado de sitio” del GEOP y tomaban cerveza de noche. Jaramillo fue llevado a Trevelin donde lo soltaron. De Luciano González nunca se supo más. Desde marzo es otro de los desaparecidos argentinos.

En términos generales el caso fue ignorado por la prensa, los políticos, por la llamada “agenda” de actualidad, y de esa omisión puede inferirse lo que lavaca pudo comprobar que en la propia Esquel (a 100 kilómetros de Corcovado) donde más de uno supone que “no fue para tanto”.

En sentido contrario funcionaron la persistencia del defensor oficial Omar López, las denuncias de páginas de Internet como Puerta E, trabajos de divulgación como los realizados por el abogado Gustavo Macayo, y las denuncias realizadas por la mapuche Moira Millán, que se encadenó en mayo al ministerio de Justicia, entonces encabezado por Aníbal Fernández, que la recibió, recibió a la familia Bustos y prometió investigar.

En efecto, el ministerio envió una comisión del Programa Antiimpunidad a Corcovado, encabezada por Leandro Jarsún, que habló con los pobladores y realizó un informe protocolizado ahora por el ministerio, que quizás haya ayudado a que la propia justicia empezase a mencionar las cosas por su nombre. En aquel momento los Bustos pudieron conocer y recibir el apoyo de Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, pero desde mayo todo parecía en el ostracismo.

El doctor López además tuvo que aclarar en las audiencias por todo este caso, que la idea del GEOP de que debía solucionar una situación de supuesto peligro (por la fuga de Bustos) tuvo el efecto absolutamente inverso: “El miedo, el terror, el peligro, fue el propio GEOP, que repitió todo lo que creíamos superado durante el proceso militar, y violó sistemáticamente la ley”.

La semana pasada Marta Pinchulef, la madre de los Bustos, dijo a lavaca: “Acá hubo terrorismo de Estado”. Esta mujer sencilla entendió lo que se le escapó a tantos. Contra lo que trataban de instalar el gobernador Mario Das Neves y la cúpula de la policía chubutense, quedan confirmados ahora los testimonios (que en muchos casos no quisieron aportar nombres, por miedo). El Estado sigue siendo capaz de violar los derechos humanos, lo hace, y en estos casos, como ocurrió también con otras actuaciones del GEOP en los últimos meses sobre todo en Trelew (desalojos violentos, detenciones arbitrarias, golpizas, destrucción y quema de viviendas) se observa que se trata de una metodología estructurada para instalar el control social y el miedo. Es una antigua corroboración: estas violencias son sistemáticas. No hubo errores, ni hubo excesos.

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Nueva moneda cooperativa para intercambiar producción sin psicosis inflacionaria

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El lema en los billetes es: “La cooperación supera a la competencia”. Este sábado 1° de octubre será presentada la Moneda de Intercambio Argentina (MIA) un mecanismo de pago creado por el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas para el sector autogestivo y quienes quieran sumarse. El evento ocurrirá de 12 a 19 en la Cooperativa El Mercadito (Cnel. Ramón Falcón 2714, Flores, Buenos Aires) con la presencia de las propias cooperativas y sus productos, feria gastronómica y números musicales.

El MNER plantea el lanzamiento de la moneda como una propuesta que «apunta a fortalecer a empresas, trabajadores y trabajadoras, y productores de la economía popular, a partir del intercambio de productos y servicios».

En esta nota de la revista MU Eduardo Murúa (Director de Políticas de Inclusión Económica) explica cómo funcionará la MIA, el vigente antecedente suizo de una moneda cooperativa y otros proyectos que vislumbra frente a la crisis: sustitución de importaciones y una ley para consolidar a las cooperativas sin patrón. Datos de un proyecto que busca, entre otras cosas, que la vida sea más productiva y más llevadera. Por Sergio Ciancaglini.

El actual Peso argentino cumplió 30 años. Nació el 1º de enero de 1992 como equivalente a 10.000 australes y a un dólar, cuando gobernaban personas que hicieron y deshicieron demasiadas cosas. 

Hoy el Peso argentino sirve para comprar dos banditas elásticas mientras se estira la inflación. O un tercio de sobrecito de azúcar que se puede diluir en 1,33 gramos de café, o en la realidad. Alcanza, cash, para dos (2) fósforos, seres de la familia de lo efímero, 0,7 gramos de asado, 0,2 gramos de dentífrico, 0,8 gramos de tarta vegana, 3,4 centímetros de papel higiénico, 6,25 mililitros de leche (120 gotas) si es que eso que venden en los súper es leche; la misma cantidad de agua embotellada, 1,5 gramos de yerba, 3 gramos de pan, 1,2 milímetros de cigarrillo, el 1,30 por ciento de una medialuna. Es un mercado molecular, una moneda subatómica destinada al  nanoconsumo, y no se sabe si las cosas serían mejores o peores de otro modo, aunque siempre conviene estar en alerta. Al salir esta MU a la calle es posible que las proporciones aquí detalladas se hayan convertido en micropartículas aún más imperceptibles.   

“La moneda no vale nada. Entonces dijimos: cuando nos sacaron las fábricas, las recuperamos. ¿Nos sacaron la moneda? Vamos a recuperarla. Hagamos nuestra propia moneda”. 

Así lo relata el Vasco Murúa (su nombre de pila, casi fuera de circulación entre quienes lo conocen, es Eduardo). Es fundador del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER) y todo lo que logró esa organización en base a desesperación por salir del desempleo, inteligencia y tozudez, hizo que el actual gobierno designara a Murúa en el Ministerio de Desarrollo Social como Director de Políticas de Inclusión Económica dedicado en la práctica al sector de empresas sin patrón (por su mecanismo horizontal de funcionamiento). Son más de 400 y el lanzamiento del Renacer (Registro Nacional de Empresas Recuperadas) permitirá confirmar que involucran a unas 18.000 personas demostrando que es posible trabajar con una lógica diferente de producción y de relaciones.  

Más allá de su rol como funcionario, describe al Estado como colonial, o como “estúpido, bobo y maligno” al hacer cosas como haber subsidiado a las corporaciones vía ATP durante la pandemia con la mitad de los salarios, incluso los altos, “mientras a nuestro sector le entregaban planes Potenciar Trabajo que eran la mitad de un salario mínimo”. Ese apoyo fue importante (todo lo es para las cooperativas de trabajo), pero a la vez fue percibido como casi una limosna por lo que Murúa cuestionó: “No nos ven ni nos escuchan, siento que hay una subestimación con respecto a nuestros compañeros”.    

Desde fines del siglo pasado el MNER es uno de los grupos que reunió a experiencias obreras conformadas como cooperativas de trabajo que se hicieron cargo de las empresas en las que trabajaban frente a la quiebra, vaciamiento y/o fraudes perpetrados por las respectivas patronales. La marca de agua del movimiento, su hilo de seguridad, es una trilogía de acciones: Ocupar, Resistir y Producir. 

Y esta novedad con forma de billetes implica otras tres palabras: Moneda de Intercambio Argentina, MIA. 

Mujeres trabajando

«Veníamos estudiando el tema desde hace años, como necesidad de tener una moneda para intercambio dentro de la economía popular” explica Murúa. 

La idea tiene alcances simbólicos y también políticos: “El Fondo Monetario Internacional (FMI) controla la economía, incluso no te deja emitir y en esa discusión sobre la emisión está uno de los impedimentos para crecer. Si el Estado capitalista no facilita desde la emisión la producción y el consumo del pueblo, entonces que emita el pueblo. Lo proponemos desde un sector humilde que son las empresas recuperadas pero es una idea que dejamos abierta, no queremos hegemonizarla. Es una forma de plantear que hay otras formas de construir otros mercados”. 

El acto del MNER en Aceitera la Matanza, en el que se lanzó el proyecto de Ley de Recuperación de Unidades Productivas, para que las empresas rescatadas por sus trabajadorxs sigan consolidando su funcionamiento.

Los billetes son de dos denominaciones. El de 500 MIA (equivalente a 500 pesos, al menos por ahora) es azulado, con la imagen de una persona haciendo un trabajo metalúrgico de soldadura. En el reverso se ve el mapa argentino rodeado de manos entrelazadas bajo una frase: “La cooperación supera a la competencia”. Al logo del MNER, y la denominación “Moneda MIA” se agregan dos palabras: “Bien común”. 

El billete de 1.000 MIA tiene rasgos similares pero se diferencia por su color verde y en el frente muestra a tres mujeres trabajando con barbijos. Son de la sección empaque de la Cooperativa Mielcitas Argentinas de La Matanza –recuperada bajo la oscuridad macrista– en la que 66 de las 88 personas que se hicieron cargo de la producción son mujeres sin patrón: el billete es un reconocimiento impreso y expreso a quienes lograron imponerse a la destrucción del trabajo.

¿Cómo funciona?

La experiencia ya está en marcha con un plan piloto entre algunas cooperativas como Farmacoop (antes Roux Ocefa, primer laboratorio recuperado del mundo), y Recoop, distribuidora mayorista de producciones de empresas recuperadas, principalmente comestibles (yerba, aceite, quesos, dulces, pastelería, embutidos, entre muchas otras ofertas) y también sanitarios (alcohol, barbijo, cremas), o de línea blanca, acumulando más de 350 productos. 

Explica Bruno Di Mauro, de Farmacoop: “Distribuimos para empezar 1.000 MIA a cada uno de los 45 integrantes de la cooperativa, que pueden comprar en Recoop y en una red de unos 50 mercaditos barriales que se está expandiendo cada vez más. La ventaja es que en Recoop pueden comprar a precio mayorista. Con las MIA que recibe, Recoop hace compras a Farmacoop. Entonces el mecanismo se va haciendo más fluido y se incentiva la compra al propio mercado cooperativo. Y cuando ves que un queso o cualquier otro producto hecho por las cooperativas encima es mejor que lo que te venden afuera, empieza a cambiar todo”. Otra idea: “Fidelizar a los proveedores que compran productos en empresas recuperadas para que se vayan sumando a la dinámica. No queremos que quede solo en el intercambio entre cooperativas, sino que pase fuera de las recuperadas para que comercios o empresas compren en Recoop con MIA”. 

Bruno describe una posible ventaja de esta idea: “En momentos de escasez de circulante no nos veríamos tan afectados, podríamos financiarnos con este sistema. Estamos hablando de la moneda, que es un símbolo máximo del capitalismo como forma de intercambio. Pero la MIA puede reforzar un concepto de economía circular dentro de la economía popular, empezar a apropiarnos más de mecanismos que nos permitan autonomía e independencia. Si te agarra una etapa como el macrismo, no tenés un peso, te pagan a 90 días y no podés bancar ese desfasaje. Tener una moneda propia te permite financiarte, seguir consumiendo y hacer girar la rueda”. 

Murúa: “La oferta de productos va a ser cada vez mayor, incluso de empresas privadas, con dos objetivos: potenciar la demanda de las empresas, y bajar el costo de vida de nuestras compañeras y compañeros”. El sistema va a funcionar en el arranque como un aumento en los retiros (los ingresos de los cooperativistas). “Yo no lo planteaba como aumento. Decía: a quien cobre 50, hay que darle 45 y 5 en MIA, ya eso es un beneficio porque con la MIA tiene más poder de compra. En cualquier caso, habrá que ir despacio para no tener inconvenientes porque esto no es común, nunca lo hicimos. Pero tenemos mucha confianza”.  

Dice Murúa que el caso que más lo impulsó a pensar la nueva moneda nació en Suiza, con la experiencia del Wir, moneda que funciona desde 1934 a partir de Wirtschaftsring-Genossenschaft (Cooperativa del Círculo Económico) que se maneja con pequeñas y medianas empresas y creó además el Wir Bank. Wir significa “nosotros” en alemán. Tiene 50.000 miembros, realiza el 17% de los negocios de Suiza, tiene ingresos anuales de 1.500 millones de euros y el intercambio en esa moneda abarca entre el 1 y el 2% del PBI de ese país. “No estoy inventando nada” ríe Murúa, “pero el Wir te muestra hasta dónde puede llegar una propuesta bien fundada”.  

Duda. Mucha gente puede pensar que el mundo del trabajo no tiene que meterse con las autopercibidas “ciencias económicas” y menos aún crear una moneda, pero siempre ocurrió lo mismo con las empresas recuperadas. Parecía absurdo que obreras y obreros sin conocimiento de gestión, marketing, administración, liderazgo, pudieran hacerse cargo de las empresas muertas, revivirlas como con un desfibrilador de ideas y acciones, ponerlas en marcha, y que pese a los hundimientos de los últimos años estén aquí, de pie y generando trabajo. Donde fracasaron los empresarios y gobiernos de todos los signos, triunfaron estas experiencias.  

Al mismo tiempo el universo está plagado de economistas de supuestas “escuelas”, ortodoxos o heterodoxos, oficialistas, opositores y reversibles, haciendo sus negocios a través del panelismo televisivo, el asesoramiento y/o ocupar ministerios y situaciones de poder. Como pontífices de la actualidad y/o “celebrities” solo se vieron levemente amenazados durante la cuarentena por los infectólogos. Pero la realidad  económica continúa ensimismada por la incertidumbre y la descomposición que cualquiera percibe en un mundo cada vez más desigual, concentrado y en posible vía de autodestrucción (ambiental, climática, social) casi como única idea de “desarrollo”. 

Tal vez la MIA esté simbolizando otros caminos (la cooperación supera a la competencia) para una propuesta modesta y a la vez transformadora: que la vida cotidiana sea más llevadera.

Lo que viene

Murúa considera que todo este proyecto es legítimo “pero lo estamos estudiando a fondo porque sabemos que nos van a atacar, como siempre. Estamos acostumbrados a transformar la legitimidad en legalidad. Queremos que el pueblo tenga capacidad de trabajar, producir y consumir, lo que además va a generar más trabajo y más organización”. 

Mirada sobre el presente: “Estamos en una fragmentación y una desmovilización frente al poder internacional y al local. Cuando ven a la gente muy enojada, te dan unos pesitos, un bono, un plan, para aguantar un poco más. Si no salimos de esa lógica, no salimos. No tenemos soberanía industrial, ni monetaria, ni alimentaria.Desde la dictadura para acá, este es un Estado que no pudimos cambiar, que acepta lo que quiere el poder mundial, sean norteamericanos o chinos: que vivamos de la sojita y de las vaquitas, con una renta extraordinaria que generan nuestro pueblo y nuestra tierra y que se va por un tubo con las exportaciones y la fuga de capitales”. 

¿Y qué se siente ser parte de ese mismo Estado? “Estamos acá como producto de la debilidad de mi organización y de toda la fragmentación del pueblo. Si hubiera lucha en la calle, no estaríamos participando dentro del Estado. Lamentablemente, lo poco que alcanzamos a hacer para las recuperadas ya es más que lo que hicieron los anteriores gobiernos en 22 años”. 

Sobre los movimientos sociales: “Lo que plantean en varios casos es que salir a reclamar, a confrontar, no nos llevaría a una mejora en la vida de la gente, sino a más caos con respecto a las grandes estructuras internacionales. Como diciendo: ‘che, no la pudramos, que después no estamos a la altura de conducir lo que pase’. Yo estoy convencido de que hay que seguir en la calle y discutiendo mano a mano las políticas con el Estado. Hasta en pandemia había que hacerlo. Si lo hubiéramos hecho, me incluyo, el gobierno podría haber negociado mejores condiciones con el FMI”. Diagnóstico: “Sabíamos que íbamos nuevamente a un divorcio total entre el pueblo y  la clase política. Cuando intentamos juntar dirigentes sindicales, sociales, políticos, nos fue mal. Por las buenas, uno podría decir que ‘no hay coincidencias’. Por las malas sería: ‘Estoy cómodo, no me comprometo, negocio, y me hago el distraído’. Como pasó con tantas dirigencias y diputados que se quedaron piolas entre 2015 y 2019, y después con la pandemia. Entonces la derecha aprendió y se está llevando un pedazo del descontento social que acumulábamos las organizaciones populares. La derecha habla boludeces, pero concentra esa bronca hacia la clase política y el Estado”.  

¿Y frente a eso? “Tratamos de discutir las nuevas formas de trabajo y decimos que así como recuperamos las fábricas podemos demostrar que con la autogestión, planificación del Estado, y el conocimiento de las universidades, podemos hacer un proceso de sustitución de importaciones y convertirnos en lo que alguna vez fuimos, un país con soberanía, con recuperación en serio de puestos de trabajo. Y podríamos ahorrarnos en dos años el 50% de los dólares que se van con importaciones chinas o de otros lugares. El Estado sabe qué se importa. Si investigamos cómo se hace ese producto, podemos armar empresas de autogestión gracias a que la tecnología está cada vez más barata. Ya hicimos estudios: en 14 meses se paga esa inversión en maquinaria. Y podemos competir en los precios porque no somos empresarios que quieren renta o plusvalía, sino que lo que buscamos es generar trabajo. Eso cambiaría totalmente al país”.

Murúa tiene una angustia: “Desde la dictadura hasta hoy no hemos podido tener una dirigencia que no se equivoque tanto. Pero si el año que viene el pueblo se equivoca como en 2015, yo creo que es una catástrofe”.  

Mientras percibe que nada se moviliza demasiado, salvo la bronca y la fragmentación, el MNER avanza no solo con la nueva moneda y el debate sobre sustitución de importaciones, sino una Ley de Recuperación de Unidades Productivas que termine con la inseguridad jurídica de las actuales y futuras empresas recuperadas. El acto principal se hizo en Aceitera La Matanza a comienzos de mayo con la presencia del presidente Fernández. El proyecto establece la expropiación de las empresas quebradas o vaciadas y su cesión a las cooperativas. 

Murúa: “Es una Ley que no perjudica a nadie, porque vamos a compensar los créditos que tiene el Estado en la quiebra, y los créditos que tienen trabajadoras y trabajadores. Y nos vamos a quedar con la empresa para producir mientras exista la cooperativa. Todos los espacios que no usemos para la producción, como siempre, serán para generar escuelas técnicas, bachilleratos populares y cultura”. Las empresas recuperadas siguen siendo fábricas de productos, de servicios, de nuevos modos de organización y de producción, de ideas y hasta de monedas. Al Ocupar, Resistir y Producir le agregan otro concepto altamente filosófico: la creatividad. “Ya aprendimos que si no creamos, ahí sí que estamos en el horno”.

(Esta nota fue publicada originalmente en la revista MU de mayo 2022) 

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Argentina quemada: los diputados rompieron otra vez su palabra y no tratarán la Ley de Humedales

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Los “políticos soldaditos”. El ecocidio como sistema que privilegia negocios turbios y concentrados por sobre la naturaleza. La palabra otra vez incumplida. Voces frente al Congreso ante otra decisión legislativa que vuelve a impidir, como en los últimos 10 años, el tratamiento de una ley esencial para el ambiente, el agua y la vida.

El acuerdo entre los distintos bloques de la Cámara de Diputados era que hoy, jueves 29 de septiembre, un plenario de las Comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano; Agricultura y Ganadería; y Presupuesto y Hacienda, se iba a dictaminar sobre Ley de Humedales para que pueda llegar al recinto. Ese dictamen propiciaba, esta vez, una Ley que lleva una década postergándose con excusas burocráticas y evidente falta de voluntad política de todos los partidos y personas que integran el parlamento.

Sin embargo, horas antes del plenario el acuerdo cambió. Los bloques mayoritarios decidieron suspender la reunión de comisiones para “escuchar las posiciones de los gobiernos provinciales”. Se sabe que los gobiernos provinciales, por ejemplo el de Entre Ríos donde ocurren gran parte de los incendios, tienen una posición sinuosa frente al tema, y forman parte del grupo que ha hecho una política del no-hacer frente a la destrucción de humedales y todo lo que significan para el agua y la vida, convirtiéndolos en proyectos inmobiliarios y agropecuarios.

La decisión fue acordada entre presidentes de bloques: Germán Martínez (Frente de Todos), Mario Negri (UCR), Cristian Ritondo (Pro), Juan Manuel López (Coalición Cívica), Rodrigo De Loredo (Evolución Radical), Luis Di Giacomo (Provincias Unidas) y Margarita Stolbizer (Encuentro Federal). No se sumaron a la decisión el Partido Socialista y el Frente de Izquierda.

La Multisectorial de Humedales calificó el hecho como “traición”. Y dio cuenta de lo que en los últimos días ocurrió y originó la suspensión del plenario: esta semana la Comisión de Agricultura y Ganadería convocó a una reunión con voces en contra de la ley. “Vimos cómo la fuerza de los lobbys fue recibida por dicha comisión en la reunión del día 27, y tuvo una particular presencia mediática que logró suspender el plenario de comisiones que se iba a dar el día de hoy”, sostuvo un comunicado de la Multisectorial.

Además, señala: “Esto ocurre al mismo tiempo que la Mesa de Enlace amenaza (falsamente) con un futuro de pobreza y hambre si la ley se promulga. En sintonía, los gobernadores del norte se reúnen en Washington para hacer negocios por el Litio y «metales raros»”. 

Fingir demencia

Sigue el comunicado: “Diputados y diputadas hicieron una elección clara al firmar el pedido de postergación: como ya ocurrió en Mar del Plata y en Andalgalá, han fingido demencia frente a la demostración ciudadana en las calles. Eligieron desoír a la gente, y priorizaron estrecharle la mano a los negocios para pocos”.

Es por ello que pese a la anulación de la reunión de diputados y diputadas, se mantuvo la movilización frente a la Cámara para reclamar la urgente ley. En Rosario la movilización es al Monumento a la Bandera, hoy a las 17 horas.  

Irina, parte de la Multisectorial, explica a lavaca: “Está bastante claro lo que pasó, ojalá estuviera más disimulado. Está claro el lobby, los intereses que tienen, y está claro quiénes son los diputados que representan ese lobby. Pero nosotros vamos a seguir en la lucha, llevamos 10 años porque en esto se nos va la vida”. 

La convocatoria iba creciendo durante el mediodía del jueves frente a la Cámara de Diputados, hasta que se llegó a cortar la Avenida Rivadavia. 

Nadia se enteró de la suspensión de la reunión anoche por redes sociales. “Dijeron que no se iba a tratar porque quieren escuchar la posición de los gobernadores, que claramente es defender el extractivismo y seguir haciendo negocios con los humedales que son nuestra única esperanza para ayudar a cuidar la diversidad. Nos estamos quedando sin tiempo para que la tierra se regenere y todos estos negocios que están haciendo son todo lo contrario de lo que necesitamos”.

Sobre la actitud de la llamada clase política, Nadia dice: “Saben lo que están haciendo, son cómplices absolutamente de la destrucción de nuestra tierra”. 

Políticos soldaditos

Marcos, también llegó de manera autoconvocada. Cuando se enteró de la suspensión del plenario pensó en no movilizarse, pero después cambió de opinión: “Justamente los diputados necesitan sentir la presión del pueblo. Están ahí porque nosotros los elegimos. Necesitan los dólares y Massa ya tranzó, su visita a Estados Unidos fue para eso. La presión la tienen los gobernadores, los diputados no dejan de ser partidarios y son como soldaditos”. 

Alejandro se enteró de que la reunión no se hacía cuando ya estaba frente al Congreso. “Es otra de esas desilusiones de la clase política, que son tan comunes en estos días. Aunque no avalo que se vayan todes, pero algunes…”. ¿Cómo lee la dilatación del debate? “Responde a intereses cortoplacistas de las personas elegidas para representarnos, por los intereses políticos que tienen y las internas dentro de los espacios. Estamos pedaleando en falso, creo que hay que poner el cuerpo, estar corporalmente en las cosas, estamos demasiado alejados de lo que pasa. Yo estoy tratando de desempolvarme y poner el cuerpo, por eso vine”. 

Una síntesis del hartazgo resuena también en las palabras de Georgina, artista: “Odio que jueguen con el futuro de nuestros hijes”. 

El ecocidio como sistema

La profesora y licenciada en Geografía y Master en temas ambientales Patricia Pintos, sostiene frente al Congreso un cartel en alto que dice:

“Destruir humedales es ecocida, no sancionar la ley también”. 

¿Cómo se lee lo que pasó? 

El martes hubo una sesión informativa en la Comisión de Agricultura y ahí ya se empezó a mostrar la capacidad de presión que tienen ciertos sectores con intereses en que la Ley no se trate o de postergar el tratamiento a la espera de generar algunos cambios profundos al texto de la ley. Y efectivamente ayer se empezaron a suceder rumores de que era bastante factible que la sesión plenaria que había tenido un cuarto intermedio el jueves pasado se suspendiera. Y efectivamente pasó. Esto no es otra cosa que el resultado de la presión que tienen ciertos sectores corporativos como el agronegocio, la minería, los forestales, el sector inmobiliario, de paralizar el tratamiento, frente a la posibilidad cierta que había de que hoy se emitiera dictamen. 

¿Cómo continuará la situación? 

La idea es seguir movilizando en las calles, haciendo visibles los conflictos. Son tan fuertes los conflictos en los territorios que esto va a pasar a la fase judicial en muchos casos y de alguna manera lo judicial va a empujar para que la política tome el tema en serio. 

¿No lo toma en serio porque no lo ve o no le interesa?

El sistema político es parte de una sociedad que tiene la mira puesta en una expectativa de ingresos de dólares en base a prácticas extractivistas. La preocupación fundamental es el ingreso de divisas para abastecer las alicaídas arcas del estado, la salida es el extractivismo, y temen que la sanción de la Ley frene las posibilidades de ese tipo de desarrollo. Pero en realidad la Ley no va a prohibir nada, va a venir a establecer reglas de juego para que las actividades se desarrollen en determinado marco y en determinadas condiciones de sostenibilidad que hoy no existen. Entonces hoy estamos librados a un festival extractivista sin reglas, y lo que buscan estos sectores es que estas reglas no estén nunca. La cuestión es que estamos atravesando una crisis socioeconómica de proporciones enormes y esta mirada extractivista validada por la política, es extremadamente cortoplacista y en algún momento se va a agotar. Están destruyendo la naturaleza, los ecosistemas, y la vida. En algún momento tampoco habrá humedales para cuidar.

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Rumbo al teatro: amor, televisión y la vida de los objetos

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Las mujeres se adueñan del teatro en esta primavera. Tres unipersonales que hablan de las implicancias del amor, de devociones, lo mediático, los objetos que nos rodean y cómo afilar la mirada ante el presente con decisión y humor. Ingenio y qué pasa cuando se deja fluir una sabiduría vital.

Proyecto Blanca

Esta obra y Lo que sé del amor van en conjunto. Una hermosa posibilidad de ver dos trabajos increíbles la misma noche. Proyecto Blanca es interpretado por Nabila Hosain y dirigido por Carolina Ayub, ambas integrantes del grupo teatral La Zancada. Nació de los textos que escribió Nabila durante la cuarentena. “A traves del Taller de Teatro de Objetos de La Zancada, fuimos investigando y empezamos a experimentar determinadas  técnicas. Habla sobre el encierro y de la multiplicidad de posibilidades de transformación que tienen los objetos”.  

Una mujer atraviesa una situación límite. El encierro es su contexto concreto, circunstancial, pero quizás no sea el único encierro. ¿Qué otras situaciones nos pueden hacer sentir de esa manera? ¿Cuántos tipos de encierro existen? ¿Qué pasa con los cuerpos recluidos?

Blanca nos permite acceder a su espacio íntimo. ¿Qué sensaciones despertará en nosotrxs? Una almohada blanca. Una mujer de carne y hueso, en pleno aislamiento. ¿Qué muestra el espejo cuando estamos en soledad? ¿Cuánto de eso queremos ver y cuánto no? Dos cuerpos en uno.  ¿Cuál es la realidad y cuál la ficción? ¿Hay diferencia? Blanca tiene una expectativa: ser salvada por lxs espectadorxs.

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Sábados 1° y 15 de octubre, 21 hs

@lazancada.teatro

@nabihosain

@carolina.a.ayub

Lo que sé del amor

Una conductora de televisión hará una valiosa revelación ante cámara: cuáles son los cinco pasos que hay que seguir para encontrar el amor de tu vida. Este unipersonal invierte los roles: escrito y actuado por Aldana Pellicani y dirigido por Carolina Ayub. Este unipersonal surgió cuando Aldana y Carolina Ayub, ambas compañeras del grupo teatral La Zancada,  participaban del primer Encuentro Federal  “Mujeres hacen teatro”, organizado por el Grupo de Investigación en Técnicas de la Corporeidad para la Escena, perteneciente al Centro de Investigaciones Dramáticas de la Facultad de Arte de la UNICEN – Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, en Tandil. 

foto de Ailìn Soria

Fue en febrero de este año, con mujeres teatristas de todo el país. Cada una tenía que llevar un material de diez minutos que podía ser escénico o una práctica pedagógica. Luego de haber leído textos de Paul Preciado y Judith Butler, Aldana comenzó a cuestionarse algunos conceptos. “Me empecé a preguntar en dónde yo tenía más socialmente instalado el ser mujer, qué es ser mujer, cómo se comporta una mujer. Cómo yo veía al amor, y qué pensaba que era el amor”. 

Así se le ocurrió armar este personaje que conduce un programa de televisión, de esos que brindan consejos y recetas sobre todo lo que se considere que interesa a lxs televidentes. Y la recomendación del día será cómo encontrar el amor de tu vida. En cinco pasos, claro. La conductora dialoga con el público, lo hace su cómplice y tira tips acerca de “cómo reconocerlo, qué te va a pasar, lo que vas a vivir. Te va guiando: quedate tranquila que si te pasa todo esto, ¡es el amor de tu vida!” cuenta Aldana.  

Con humor nos abre interrogantes y nos invita a hurgar en nuestras formas de ver las relaciones sexoafectivas. ¿Es el amor romántico el que tiñe nuestras relaciones? ¿Qué esperamos del amor? ¿Cómo lo construimos? ¿Qué pasa si no tenemos pareja? La conductora nos contará todo lo que se puede saber del amor. En cinco pasos.  

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Sábados 1° y 15 de octubre, 21 hs

@lazancada.teatro

@aldanapellicani

@carolina.a.ayub

La mujer puerca

Durante poco menos de una hora, ella estará frente a nosotrxs con sus objetos, los sagrados y los profanos, con su presente y sobre todo, con su pasado. La desventura y la fe. Una niña que quedó a cargo de su tía, una pequeña desposeída que creció con culpas y sin abrazos. A falta de calor hogareño, buscará refugio en lla devoción religiosa y una promesa a largo plazo :  la santidad. 

Foto de Nora Lezano

Puerca. Así la clasificó su tía y el estigma de quien no encaja en un mundo posible, de la falla que no se puede remediar, la acompaña desde entonces. ¿Cómo lograr la santidad tan anhelada? Con texto de Santiago Loza y dirección de Lisandro Rodriguez, Valeria Lois se mete en la piel de esta mujer que pese al infortunio, conserva una mirada ingenua, un fervor de esperanza que enternece y la capacidad de arrancar carcajadas  con su particular mirada de las cosas. Este trío artístico logra el milagro, una obra de las que no te podés perder.

La mujer puerca puede verse en Estudio Los Vidrios —el espacio de investigación y producción escénica del intérprete, dramaturgo y director Lisandro Rodriguez— a diez años de su estreno en Elefante Club, también comandado por Rodriguez. “Esta es una obra que se escribió para ese lugar. Pusimos el foco en ese relato de esta mujer que cuenta las peripecias de su vida. Mi forma de trabajar es acompañar procesos, es un desafío hacer la obra después de deiz años, para mí era importante hacerla en este nuevo lugar, recibir a la gente, ver qué ofrece este espacio y también es un desafío hacer que la obra esté despierta, que este acontecimiento pueda entrar en diálogo con el espectador”.

El autor Santiago Loza describe —en el programa de mano—  las sensaciones que luego de una década, le provoca este reestreno: “Quiero evitar la nostalgia porque está mal vista. Pasaron diez años y la ceremonia vuelve a ocurrir. Quienes fuimos parte solo envejecimos, dejamos de ser una promesa, pasamos de moda, no nos hicimos ni más sabios ni mejoramos como personas, nos alejamos, nos desencontramos,  nos volvimos a reunir, seguimos perdidos en la bruma” Se pregunta por qué volver con La mujer puerca en medio de este cataclismo postpandémico. Y se responde: “Porque nos sigue emocionando y queremos compartir eso que nos pasa”.

El personaje que encarna Lois nos recibe, nos habla, nos interpela. “Tiene una vida sufrida, bastante espantosa, eso la vuelve común a otras vidas averiadas. Pero ella encuentra la forma de contarlo con asombro, curiosidad, humor y amor”, en palabras de Loza. “La obra no remite a nada —aclara Rodriguez— no es una obra  que sea naturalista, es totalmente ficcional,  y es muy paradójico porque en esa ficción uno siente que está reconociendo a alguien todo el tiempo. Eso me parece fascinante, me atrae, me convoca. El desafio es mantener esa hipótesis, que esté suceidendo, que no quede atrapada  en su propia teatralidad  sino que más allá de que la obra es la misma en términos formales, pueda generar nuevas resonancias”.

Estudio Los Vidrios, Donado 2348, CABA

Sábados 20 y 21.30 hs hasta el 29/10

@valerialois

@lisandrorodriguez.e.l.vidrios

@santiloza1

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