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¿Dónde está Facundo? Una investigación por desaparición forzada con la lupa sobre la Bonaerense

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Facundo Astudillo Castro es un joven de 22 años al que vieron por última vez el 30 de abril, cuando salió de Pedro Luro rumbo a la casa de su exnovia, en Bahía Blanca. Lo último que supo su madre es que le labraron una infracción por circular sin permiso en medio de la cuarentena. Desde allí, cuando salió a buscarlo, se topó con las irregularidades de la investigación fiscal, las contradicciones y ocultamientos de la Bonaerense, y con tres testigos que afirman haber visto cómo subían a su hijo en la cabina trasera de un móvil policial. Hoy la Justicia Federal hizo lugar para que la investigación se encuadre como «desaparición forzada de persona». Cristina, su madre, dice a lavaca: “Facundo cumple los 23 años el 23 de agosto. Tengo la esperanza de encontrar a mi hijo antes de su cumpleaños. Sea como sea. Y esté como esté”.

¿Dónde está Facundo? Una investigación por desaparición forzada con la lupa sobre la Bonaerense
Hace 68 días que Facundo Astudillo Castro (22) está desaparecido.

“Facundo es la persona más alegre que existe sobre la tierra. Ama a su Boca, siempre anda con algo de Boca, con algo que lo distinga. De jogging y zapatillas. El tipo de la batucada, con el redoblante para arriba y para abajo. El que dice `vamos a jugar al voley` y se prenden dos o tres más. El amiguero. El que le gusta el fúbtol. El que le gusta estar con sus amigos. El que siempre bromea. Ese es Facundo, mi hijo”.

Cristina Castro tiene 42 años, es empleada en una estación de servicio y el 30 de abril fue la última vez que vio a su hijo mayor, Facundo Astudillo Castro, cuando el joven de 22 años salió temprano de su casa en la ciudad de Pedro Luro, municipio de Villarino (sur de la provincia de Buenos Aires) rumbo a la casa de una exnovia, en Bahía Blanca. Nunca llegó. Desde entonces comenzó la búsqueda de Cristina y un camino que la llevó a tener que desaznar a la propia Policía Bonaerense: hoy la investigación para determinar qué pasó con Facundo comenzó a tramitarse como una desaparición forzada de persona, en el Juzgado Federal Nº2 de Bahía Blanca, a cargo de la jueza María Gabriela Marrón.

“Me siento muy desilusionada con todo lo que está pasando”, dice Cristina a lavaca. “Yo confié en la policía de acá. Me presenté a hacer una denuncia por averiguación de paradero, y hoy me encuentro que ellos mismos están acusados de haber hecho desaparecer a mi hijo. El día del rastrillaje, me pusieron un policía al lado que todo el tiempo estuvo al lado mío hostigándome. Y en mi lugar de trabajo tuve que escuchar a un policía cargando combustible decir ´estamos gastando recursos por un pendejo de mierda que andá a saber dónde estará`. Así me siento hoy”.

Hoy, para Cristina, significa 68 días sin saber dónde está su hijo.

Las contradicciones

La última señal de celular de Facundo fue el 30 de abril, a las 13:30, en una llamada con Cristina. El 5 de junio, ella se acercó a la Ayudantía Fiscal de Médanos-Villarino para hacer la denuncia, que quedó a cargo del fiscal Dimas García. Dice que todo fueron trabas: “No hizo nada en todo el tiempo que tuvo la causa, y hoy en día la tiene agarrada y no la quiere soltar. Ese señor no sé a quién está queriendo cubrir, pero necesito que deje ya de decir que mi hijo está en Pedro Luro. Yo tengo la certeza que no está acá. Lo hemos buscado hasta abajo de las piedras. Lo único que pido es respeto”.

Cristina aclaró que Facundo no se fue peleado con nadie, y que sólo discutió con ella ese mismo día por teléfono por haber salido sin el permiso para circular en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Supo que una señora lo levantó haciendo dedo a la altura de la localidad de Hilario Ascasubi: “Lo dejó en la entrada de asfalto de Mayor Buratovich”. Ambas son otras dos localidades de Villarino.

A partir de ahí, comienzan todas las contradicciones. El abogado Luciano Peretto, quien forma parte de la querella de la familia junto al abogado Leandro Aparicio, resume a lavaca: “Hay dos versiones. Una oficial que duró 67 días. Y otra no oficial que fuimos descubriendo nosotros”.

Qué descubrieron:

  • “A Facundo lo ubican saliendo en horas de la mañana hacia Bahía Blanca a buscar cosas que habían quedado en la casa de su ex novia. Iba haciendo dedo”.
  • “Al expediente están agregados los testimonios de algunas personas, que dice que lo llevan hasta la localidad de Mayor Buratovich. Ahí hay un retén policial. Lo que consta es que a Facundo dos efectivos le labran una infracción por el artículo 205 del Código Penal”. Qué dice el artículo: Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”. El abogado remarca un dato: “Le verifican el domicilio y lo dejan seguir. Es lo que consta en las actuaciones”.
  • La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que se constituyó como querellante institucional en la causa, remarcó en un comunicado: “Esa actuación policial ya resulta irregular: a pesar de ser infraccionado por violar la cuarentena y de constatar telefónicamente con la madre el domicilio de Facundo, los policías -segun dicen- no disponen que retorne a su casa sino que lo dejan seguir camino. Cabe mencionar que, en ese momento, había en la Provincia mayores restricciones a la circulación y un celo muy particular de las fuerzas de seguridad por velar por el cumplimiento de la medida”.
  • El abogado Peretto: “A partir del trabajo de la querella, incorporamos testimonios que indican dos encuentros más con autoridades policiales. El segundo: a los pocos kilómetros supuestamente lo levanta una oficial de civil, y lo lleva hasta la localidad de Teniente Origones. Luego, más adelante, un tercer contacto policial lo requisa, lo infracciona, le saca a una foto a su licencia de conducir y dice que Facundo continúa caminando a Bahía”. Ambos fueron testimonios de efectivos policiales. Aquí la CPM precisa otra contradicción: el policía que declaró que Facundo se fue caminando en dirección a Bahía había dicho, cuatro días antes, que el joven se había subido a una camioneta.

Ninguno de estos dos supuestos encuentros ni testimonios policiales fueron informados por la justicia a la familia. Cristina recién se enteró de esto el 19 de junio -es decir, 57 días después de la desaparición-, durante los rastrillajes en la zona. Peretto se pregunta: “Allí surgieron estos testimonios, como si fuera un detalle menor. Hacía más de 50 días que buscábamos un chico, ¿y recién se incorpora en ese momento? ¿Lo infraccionan, lo verifican, lo dejan ir y parece normal que una misma policía de civil del mismo cuerpo que lo infracciona lo levante haciendo dedo?”.

A este cúmulo de contradicciones, se sumó un dato clave: el 27 de junio, tres vecinos de Pedro Luro le comunicaron a la familia de Facundo que vieron que el joven era ingresado en la cabina trasera de un patrullero, alrededor de las 3 de la tarde, en Mayor Buratovich. Es decir, el primero de los retenes. “Los tres vecinos se habían presentado en la comisaría de Pedro Luro para ofrecer su testimonio, pero nunca fueron llamados a declarar”, apunta la CPM. Esa declaración ubica otro tiempo y lugar en su desaparición.

Por eso, Cristina subraya a lavaca: “Mi hijo no salió de Mayor Buratovich”.

Dónde está Facundo

Por estos motivos, la familia exigió que la causa tramitara en el fuero federal y se desplazara a la Bonaerense de la investigación. Allí también denunciaron que hacía años que Facundo era hostigado por la policía. Cristina señaló dos hechos: una golpiza por parte de efectivos cuando su hijo aún era menor de edad y la ruptura intencional de un ciclomotor. “En los dos casos, la madre identificó a un agente que, incluso, lo vio participar de los rastrillajes en el lugar de la desaparición”, consigna la CPM.

Este martes, el Juzgado Federal Nº2 de Bahía Blanca, a cargo de María Gabriela Marrón, aceptó el pedido de la familia para investigar la desaparición de Facundo como una desaparición forzada de persona. El fiscal federal será Santiago Ulpiano Martínez. Ante la consulta de lavaca, la querella precisó que no presentaron un habeas corpus, ya que entienden que “limita” la investigación, aunque sería la herramienta legal para centrarse en la búsqueda de la persona. El abogado apunta que cuentan con el apoyo de organismos de derechos humanos y que ya tomaron contacto con la Secretaría de Derechos Humanos, el Ministerio de Seguridad de la Nación y también el provincial.

Sin embargo, Cristina dice a lavaca que nadie la llamó personalmente a ella. “Ningún funcionario se comunicó conmigo. Me llama tanta gente, pero me gustaría que fueran otras personas las que se acercaran. Por ejemplo, Sergio Berni (ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires), que me diera dos segundos”.

Y concluye: “Facundo cumple los 23 años el 23 de agosto. Tengo la esperanza de encontrar a mi hijo antes de su cumpleaños. Sea como sea. Y esté como esté”.

¿Dónde está Facundo? Una investigación por desaparición forzada con la lupa sobre la Bonaerense

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




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La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

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Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




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La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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