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Derechos Humanos

Juicios de lesa humanidad: pese al negacionismo, lo que se viene

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Catorce juicios orales y públicos entrarán en etapas decisivas en este 2025, y es posible que al menos otros seis inicien sus audiencias, entre las 254 causas que están en instrucción por violaciones a los derechos humanos. La imposibilidad del negacionismo frente a crímenes concretos: asesinatos, torturas, delitos de lesa humanidad contra niños y niñas, violaciones, fusilamientos individuales y grupales, robos a las víctimas, robos de bebés, personas vivas arrojadas al mar, detenidos incendiados, entre otros delitos cometidos por el terrorismo de Estado que llegarán a condena en la medida en que se encuentre a los culpables. Cada caso podría ser en sí mismo el tema de una serie, de un libro, de una película o de alguna actualización de una historia universal de la infamia.

Lo hecho hasta aquí con respecto a los juicios, y las fechas y los detalles de cada próximo caso para entender la historia no como mero pasado, sino como aprendizaje del infierno que una sociedad puede evitar impidiendo la impunidad y logrando una modesta y crucial revolución: hacer cumplir la ley.

Por Sergio Ciancaglini

En 2024, pese a los oleajes negacionistas o simplemente hostiles hacia las políticas de derechos humanos, hubo 17 juicios por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura que llegaron a sentencia con 55 condenas y 14 absoluciones. 

Según los datos elaborados por el Ministerio Público Fiscal (a través de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad encabezada por la fiscal María Ángeles Ramos) hasta fin de 2024 se desarrollaron 668 juicios de los cuales casi la mitad (332) llegó a sentencia. Siguen instruyéndose 254 y 65 son los elevados a la espera de iniciar las sesiones orales y públicas.

Desde que se reiniciaron los juicios en 2006 hubo1.195 condenas y 196 absoluciones. Explica la Procuraduría: 

De las 3.775 personas investigadas por crímenes contra la humanidad, 1.450 (38%) atraviesan el proceso de juzgamiento en libertad, mientras que 613 (16%) están detenidas bajo las siguientes modalidades:
• El 81% tiene arresto domiciliario.
• El 10% está alojado en dependencias de los servicios penitenciarios federal o provinciales.
• El 9% está detenido en su mayor parte en la Unidad Penitenciaria N°34 que funciona en la guarnición militar de Campo de Mayo. También se registra la detención de una persona en una dependencia de una fuerza de seguridad federal.

Aquí, el detalle y fecha de reinicio de las audiencias de los juicios orales y públicos que continuarán durante este año con posibilidad de llegar prontamente a sentencia, y algunas de las nuevas causas que está previsto que se inicien. La lectura indica que cada caso podría ser el tema de una serie, de un libro, de una película o de alguna versión actualizada de la  Historia Universal de la Infamia.

Juicios de lesa humanidad: pese al negacionismo, lo que se viene

Datos difundidos por el Ministerio Público Fiscal. Fuente: Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

JUICIOS ORALES Y PÚBLICOS QUE CONTINUARÁN EN 2025

Megacausa Zona V – Bahía Blanca

3 de febrero, 9 horas. Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca.

Este es el mayor juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en la historia de Bahía Blanca, el sur de la Provincia de Buenos Aires y la Patagonia entera. Se incluyen también delitos perpetrados antes, en los meses previos al golpe. Comenzó en 2022, e investiga las violaciones a los derechos humanos contra 334 personas. Durante los alegatos, una de las querellas expresó algo que es jurisprudencia al menos desde la Causa 13 (el Juicio a las Juntas militares realizado en 1985). Decir que lo sucedido fue una guerra, no solo es jurídicamente falso, sino también éticamente aberrante y técnicamente incorrecto”.  

Los crímenes juzgados son homicidios, tormentos, privaciones ilegales de la libertad y delitos contra la integridad sexual, entre otros, ordenados y concretados desde la jefatura del V Cuerpo de Ejército, con centro en Bahía Blanca, llegando al sur de la provincia de Buenos Aires –Adolfo Alsina, Guaminí, Coronel Suárez, Saavedra, Puan, Tornquist, Coronel Pringles, González Chávez, Coronel Dorrego, Tres Arroyos, Villarino y Patagones-, y toda la Patagonia: Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Fallecieron 13 de los acusados desde que comenzó el juicio. Quedan 38 ex militares que integraron el Comando del V Cuerpo de Ejército, y dos profesionales de la salud del centro clandestino La Escuelita, cuya función era prolongar las prácticas de torturas contra las víctimas.

Los jueces sonErnesto Pedro Francisco Sebastián, Sebastián Luís Foglia y Marcos Javier Aguerrido.

La fiscalía está a cargo de Miguel Palazzani, con los auxiliares fiscales José Nebbia, Pablo Fermento y Paula Molini.

Juicios de lesa humanidad: pese al negacionismo, lo que se viene

Datos difundidos por el Ministerio Público Fiscal. Fuente: Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

Juicio Saint Amant IV – San Nicolás

11 de febrero a las 9 horas, Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de Rosario

El cuarto tramo de este juicio se inició en marzo del año pasado, para investigar delitos contra 74 personas durante el período del terrorismo de estado en jurisdicción del Área Militar 132; gran parte del noroeste de la provincia de Buenos Aires. La causa lleva el nombre del ex coronel Manuel Saint Amant, que conducía esa área Militar y murió en 2016 en el penal de Ezeiza cumpliendo la prisión perpetua que le aplicó la justicia tras ser condenado en el primer juicio instruido por este tema. Luego otros 16 represores fueron condenados en diferentes segmentos de la causa, que entra en su cuarta etapa, con violaciones a los derechos humanos en San Nicolás, Baradero, San Pedro, Ramallo y Pergamino.

El tribunal está formado porRomán Lanzón, Eduardo Rodríguez Da Crus y Elena Beatriz Dilario.

El fiscal es Adolfo Villatte, con al auxiliar fiscal Juan Patricio Murray.

Los imputados son ex integrantes del Batallón de Ingenieros de Combate 101 de San Nicolás: Antonio Federico Bossie (ex capitán, oficial de Operaciones y de Inteligencia), Guillermo Aníbal Piccione (ex capitán, oficial de Logística y de Personal) y Bernardo Luis Landa (ex teniente primero, oficial de Logística); el exintegrante del Destacamento de Inteligencia 101 de San Nicolás Omar Andrada (ex teniente coronel, fue jefe del organismo); los ex cabos de la delegación San Nicolás de la Policía Federal Hugo Bellet, Adrián Domingo Meisner y Gregorio Florentino Mancilla; y los ex oficiales de la delegación San Nicolás de la Dirección General de Inteligencia de la Policía bonaerense Enabel Otilio Cappa, Miguel Ángel Amarillo, Oscar Alberto Parodi y Raúl Calabresi.

La causa investiga crímenes contra trabajadores, delegados y militantes gremiales –UOM, Sindicato de Comercio, CGT– de esa zona bonaerense, integrantes de partidos políticos y también militantes católicos.

Juicios de lesa humanidad: pese al negacionismo, lo que se viene

Datos difundidos por el Ministerio Público Fiscal. Fuente: Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

Juicio Área 400 y acumuladas II – Megacausa Campo de Mayo

11 de febrero, 9.30 horas. Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de San Martín

La causa investiga los crímenes de lesa humanidad contra 15 víctimas en la guarnición militar de Campo de Mayo.

Hay tres imputados: el ex comisario de la seccional 2º de Villa Ballester, Carlos Daniel Caimi; el ex jefe de Personal de la plana mayor del área militar 400, Luis Pacífico Britos; y Horacio Rafael Sánchez, ex teniente primero designado como jefe de la Compañía Destino de la Escuela para Apoyo para el Combate General Lemos.

En el primer juicio se llegó a 19 condenas en 2022: 10 miembros del Ejército, Gendarmería, Policía Bonaerense y la Armada recibieron perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 350 personas. Otros nueve tuvieron entre 4 y 22 años de prisión. Los delitos: privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos, allanamiento ilegal, robo, abuso deshonesto, violación y homicidios.

El tribunal: Silvina Mayorga, Daniel Omar Gutiérrez y María Claudia Morgese Martín. La fiscalía está a cargo de Marcelo García Berro y la auxiliar fiscal Gabriela Sosti.

Juicios de lesa humanidad: pese al negacionismo, lo que se viene

Datos difundidos por el Ministerio Público Fiscal. Fuente: Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad.

Juicio Mansión Seré IV – San Martín

11 de febrero, 12 horas. Tribunal Oral Federal N°5 de San Martín.

Este juicio unifica dos causas. Una aborda 127 casos de víctimas de privación ilegítima de la libertad y tormentos en el circuito represivo de la zona oeste del conurbano bonaerense, integrado por los centros clandestinos de detención Mansión Seré, la I Brigada Aérea de Palomar, la VII Brigada Aérea de Morón, la Comisaría de Castelar, la Comisaría de Haedo, la Comisaría 1ª de Morón, el Destacamento de Paso del Rey, la VII Brigada Área de Moreno, la Subcomisaria de Francisco Álvarez y la Comisaría de Moreno, aunque no todos forman parte de estas audiencias. La otra causa incluida se refiere a las privaciones ilegítimas de la libertad de tres personas por las cuales fue requerido a juicio el ex cabo de inteligencia de la Fuerza Aérea, Vázquez Sarmiento, quien además está acusado por la falsificación del DNI que utilizaba cuando fue detenido.

Tribunal:María Claudia Morgese Martín, Silvina Mayorga y Walter Venditti.

Elfiscal es Félix Crous, con auxiliar fiscal Nuria Piñol Sala.

El total de víctimas: 114. Hay 5 imputados: Juan Carlos Vázquez Sarmiento, ex cabo principal de inteligencia de la Fuerza Aérea; Juan Carlos Herrera, ex teniente 1° de la I° Brigada Aérea de El Palomar; José Juan Zyska, ex cabo 1° de la misma unidad militar; Ernesto Rafael Lynch, ex capitán de la VIII° Brigada Aérea de Moreno de la Fuerza Aérea; y Julio César Leston, ex cabo 1° de la Regional de Inteligencia “Buenos Aires” (RIBA) de la Fuerza Aérea.

Masacre del Pabellón Séptimo – CABA

12 de febrero, Tribunal Oral Federal N°5 de la Ciudad de Buenos Aires

El 14 de marzo de 1978 se realizó una violenta requisa en la cárcel de Villa Devoto, y un incendio que provocó 65 muertes de reclusos tras lo que también se llamó “motín de los colchones”. Las víctimas murieron asfixiadas, baleadas o quemadas, según el caso. Los integranes del Servicio Penitenciario impidieron la entrada al lugar a los bomberos, argumentando que el fuego estaba controlada, mientras morían decenas de personas. La justicia considera que el caso como parte de los delitos de lesa humanidad cometidos por la dictadura, tormentos que además de las víctimas fatales dejaron graves secuelas físicas a otras 88 personas allí detenidas.

Los jueces son Nicolás Toselli, Adriana Palliotti y Daniel Obligado.

El fiscal es Abel Córdoba, junto a las auxiliares María Laura Grigera y Viviana Sánchez.

Los imputados: el ex director del Instituto de Detención de Devoto, Juan Carlos Ruiz; el ex jefe de la División Seguridad Interna, Horacio Martín Galíndez; y el ex celador de la División Seguridad Interna, Gregorio Bernardo Zerda.

Juicio al juez Otero Álvarez – Córdoba

12 de febrero, Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba.

Una nueva audiencia indagatoria y el final de la etapa probatoria se producirán el 12 de febrero. El 18 comienzan los alegatos de la querella y el 28 se pronunciará el Ministerio Público Fiscal.

Tal la agenda próxima por el caso del juez de Córdoba Carlos Otero Álvarez, que había recibido una absolución que fue anulada por la Cámara Federal de Casación Penal. La Cámara señaló inconsistencias y parcialidad en esa absolución ya que consideró que Otero Álvarez “incumplió su deber como funcionario público que desde su cargo jerárquico podría haber intentado hacer algo por las personas que estaban siendo torturadas”. Se presume su complicidad con tormentos y fusilamientos. La acusación incluye “incumplimiento de los deberes de funcionario público –en la modalidad de abuso de autoridad– y omisión de denunciar delitos” en 92 hechos.

Entre tales hechos se incluyen 31 fusilamientos en la UP1 en 1976, por los que se condenó en 2010 a Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, además de secuestros y tormentos que fueron denunciados por víctimas cuando Otero Álvarez era secretario penal del Juzgado Federal N° 1.

Los jueces son Facundo Zapiola, Mario Martínez y José Escobar Cello. Las audiencias en Córdoba han presentado escollos para víctimas y testigos, y dificultades o imposibilidad de difusión de las audiencias para la prensa, tratándose de una causa de trascendencia pública. Uno de los testigos clave y querellante, Luis Baronetto, declaró al medio local El Sur que pese a ese escenario adverso el juicio demuestra que “hasta en las peores condiciones políticas es posible resistir y llevar adelante acciones, aun con poderes institucionales como la Justicia, donde hubo complicidad con la dictadura y hay una continuidad”.

Juicio Subzona 15 III-Mar del Plata

14 de febrero, Tribunal Oral Federal de Mar del Plata

Informó el Ministerio Público Fiscal (en la página fiscales.gob.ar):El denominado juicio ‘Subzona III’ aborda 123 casos de víctimas privadas ilegítimamente de su libertad y torturadas, y algunas de ellas abusadas sexualmente: 44 permanecen desaparecidas y 88 son casos que se tratan por primera vez en un juicio. Todos los acusados fueron condenados anteriormente en otros procesos. Se espera que declaren casi 230 testigos”.

Las víctimas resultaron estudiantes universitarios, militantes políticos, trabajadores de diferentes oficios, profesionales y un concejal.

El juicio comenzó en octubre de 2024. La fiscalía describió secuestros de madrugada protagonizados por grupos armados contra víctimas que descansaban en sus viviendas, robos, interceptaciones violentas en bares, la vía pública y el Palacio municipal, homicidios, desapariciones, aplicación de tormentos y delitos sexuales en centros clandestinos de detención, en el marco de la persecución por razones políticas.

Es el tercer tramo de la causa que investiga los crímenes ocurridos en esa subzona militar durante la dictadura, a cargo de la Agrupación de Artillería de Defensa Aérea 601, con intervención de las jefaturas de las áreas 15.1 y 15.2, a cargo de los grupos de artillería de Defensa Aérea 601 y 602. Se presentan además crímenes consumados por personal de la Armada Argentina en los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Base Naval Mar del Plata, el Edificio Agrupación Buzos Tácticos, la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (E.S.I.M.) y la Prefectura Naval Argentina, que actuaron como parte de la Fuerza de Tareas N° 6 de la Armada, con dependencia funcional de la Subzona militar 15.

Los jueces son Nicolás Toselli, Fernando Minguillón y Martín Poderti.

La fiscalía es encabezada por Santiago Eyherabide con María Eugenia Montero y Julio Darmandrail como auxiliares fiscales.

Hay 20 imputados: 20. Vírtom Modesto Mendíaz, Alfredo Manuel Arrillaga, Eduardo Jorge Blanco, Jorge Luis Toccalino, Carlos Alberto Suárez, Rubén E. Miguel Fernández, Carlos Víctor Milanese, Raúl Alberto Marino, Roberto Mario Blanco Azcarate, Raúl César Pagano, Alfredo Raúl Weinstabl, Luis Héctor Bonanni, Daniel Eduardo Robelo, Julio César Fulgencio Falcke, Carlos María Robbio, Héctor Raúl Azcurra, Ernesto Davis, Carlos Arturo Mansilla, Néstor Ramón Eduardo Vignolles y Osvaldo Gaspar Siepe.

La Huerta y Subzona 12 – Provincia de Buenos Aires

14 de febrero, 8.30 horas. Tribunal Oral Federal de Mar del Plata

La Huerta fue un centro clandestino de detención, desaparición y torturas que funcionó en las afueras de Tandil durante la represión ilegal en dictadura, pero las investigaciones ampliaron esa geografía. Se juzgan delitos de lesa humanidad en el Área 121 que incluye, además de La Huerta, a las comisarías Primera y Segunda de Tandil, la “Chacra de Méndez” y el ex Instituto Superior de Educación Rural (ISER), junto a hechos ocurridos en la ciudad de Azul: la Subzona 12.

Se investigaron 192 casos inicialmente, y hubo más de 200 testigos a lo largo de 30 meses de audiencias con 26 imputados. La fiscalía planteó al acusar: “Aquí se juzgan muchos hechos aberrantes, como torturas, homicidios, desapariciones y abusos sexuales. Pero también privaciones de libertad masivas que no tuvieron tormentos y duraron períodos inferiores a un mes, por los que sus víctimas albergan la ilusión de que se haga justicia con sus casos. Esas víctimas que hoy son casi 50 años mayores que en aquel momento, viven esta instancia con una esperanza de justicia, tanto en un sentido reparador de su caso como en uno comunicativo que ayude a que el terrorismo de Estado no se repita”.

El tribunal está integrado porFernando Machado Pelloni, Nicolás Toselli y Luis Imas.

Los fiscales federales sonSantiago Eyherabide y Juan Pablo Curi, con los auxiliares fiscales María Eugenia Monterio y Julio Darmandrail.

Juicio Superintendencia de Seguridad Federal III

14 de febrero, 9.30 horas Tribunal Oral en lo Criminal Federal 6 – CABA

La causa juicio aborda seis operativos represivos ilegales realizados por grupos de la Superintendencia de Seguridad Federal entre 1976 y 1977 en los que fueron asesinadas o desaparecidas 11 personas, según lo detalla la página juiciosdelesahumanidad.ar. Los 17 acusados son exintegrantes de la Policía Federal, en su mayoría en los departamentos Sumarios y Táctico de la Superintendencia de Seguridad Federal. Cinco de los operativos que abarca el debate fueron en la Ciudad de Buenos Aires y uno en el partido bonaerense de San Martín.

Los delitos que se imputan a los ex policías: homicidio, privación ilegítima de la libertad y allanamiento ilegal. Informa la plataforma: “Su participación en estos hechos se pudo probar a partir de documentos recuperados de los Consejos de Guerra que se realizaron durante la dictadura en el Primer Cuerpo del Ejército, a cargo de la jurisdicción, a través de los cuales se buscaban dar una apariencia de legalidad a la actuación represiva”.

Los casos señalados en fiscales.gob.ar incluyen

1) Los homicidios deJorge Hugo Casoy, María Marta Carlota Imáz Garzón Maceda de Casoy y Bernardo Levenson (madrugada del 18 de mayo de 1976 en el interior del departamento 33, piso 8 de Yatay 707.

2) El homicidio de Mario Lerner el 17 de marzo de 1977 en Don Bosco 4125, piso 1°, departamento “C”.

3) Los homicidios de Carlos Gabriel Federico Jeifetz y de Nora Beatriz Salvarezza en el operativo realizado por la Brigada de la Zona 1° de la Supertintendencia de Seguridad Metropolitana de la PFA en la calle San Nicolás 2220, piso 1°, departamento “18”, el 4 de enero de 1977.

4) Los homicidios de Mario Alfredo Frías Pereira, Patricia Clariá Pedernera y Liliana Patricia Griffin en la noche del 19 de abril de 1977, en Bacacay 2215, piso 6°, departamento “A”, en el marco del operativo llevado a cabo por personal del Departamento Táctico de la Superintendencia de Seguridad Federal de la PFA.

5) El homicidio de Oscar De Cicco en un procedimiento fraguado del 14 de abril de 1977 en la estación de servicio YPF de Montes de Oca y Sáenz Peña, en Villa Maipú (San Martín).

6) La privación ilegal de la libertad de Alberto Jorge Gorrini –quien permanece desaparecido– el 2 de junio de 1977 durante un procedimiento realizado en la calle Salcedo 3564 de la ciudad de Buenos Aires.

Tribunal: Daniel Horacio Obligado, Sabrina Namer e Ignacio Carlos Fornari.

A cargo de la acusación, el fiscal general Pablo Ouviña y, como fiscales auxiliares, Santiago Ghiglione y Mercedes Moguilansky.

Los17 imputados:  Juan Carlos Carrera, Esteban Adolfo Sanguinetti, Antonio Ángel Imbrogiano, Miguel Ángel Boiffier, Guillermo Dolz, Carlos Jorge Berón, Norberto Julio Varcasia, Rafael Oscar Romero, Osvaldo Néstor González, Daniel Pablo Amarillo, Juan Adolfo Ríos, Miguel Enrique Carlos Olarte, Alberto Mattone, Horacio Alfredo Ortiz,  Eduardo Norberto Comesaña, Gerardo Jorge Arráez y Germán Ricardo Rimoldi.

Juicio «Comisaría 5° III» – La Plata

Febrero, fecha a determinar. Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata

En la tercera parte de esta causa hay tres imputados y 112 víctimas.

  • El ex teniente del Regimiento de Granaderos a Caballo, José Ignacio Saravia Day, está acusado por la privación ilegal de la libertad agravada y aplicación de tormentos agravada en perjuicio de los conscriptos José David Aleksoski –desaparecido–, Juan Ignacio Araujo y Roberto Campos. Aleksoski permaneció secuestrado en la comisaría 5ta de La Plata.
  • El ex policía Pedro Raúl Muñoz es juzgado por crímenes contra 110 víctimas (por privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menores de diez años de edad) en esa dependencia policial.
  • El ex médico policial Jorge Antonio Bergés será juzgado por la privación ilegal de la libertad y los tormentos aplicados al desaparecido Jorge Julio López, quien permaneció secuestrado en aquél lugar.

Actúa elTribunal Oral Federal N°1 de La Plata, integrado por Karina Yabor, Ricardo Basílico y Andrés Basso.

LaUnidad Fiscal Federal de La Plata es integrada por los fiscales generales Hernán Schapiro y Gonzalo Miranda, el auxiliar fiscal Juan Martín Nogueira y la auxiliar fiscal Ana Oberlin.

Juicio «1 y 60» y «Comisaría 8º» – La Plata

Febrero, fecha a confirmar. Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata

En este caso que alcanza a 299 víctimasse investigan los hechos ocurridos en el centro clandestino de detención y exterminio conocido como “1 y 60”,  primer eslabón del plan represivo montado por las fuerzas armadas y de seguridad en la ciudad de La Plata durante la última dictadura militar, y en la comisaría 8va, en la avenida 7 y 74. Todo ocurrió, vale recordar, cuando la represión provincial era controlada por el general Ramón Camps y el comisario Miguel Etchecolatz.

Los Imputados son 18. Por el Regimiento 7, los ex oficiales de Inteligencia Jorge Alberto Crinigan y Luis Gustavo Diedrichs, los ex oficiales de Operaciones Ismael Ramón Verón y Lucio Carlos Ramírez, el exjefe de la Compañía A Lucas Marcelo Castro, los ex oficiales de Personal Enrique Francisco Welsh y Rubén Vicente Sánchez, y el ex oficial de Logística Enrique Armando Cicciari; el ex cabo primero de la Policía Federal Carlos Hugo Leguizamón; los ex policías bonaerenses Claudio Rubén Mejías, Tomás D’ottavio y Raúl Ricardo Monzón, quienes se desempeñaron como oficiales en las instalaciones de 1 y 60, y Juan Antonio Vidal, exj efe del denominado Grupo Cóndor; los ex oficiales del Destacamento 101 de Inteligencia del Ejército Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda y Jorge Héctor Di Pasquale.

Se agregan los civiles Carlos Ernesto Castillo (miembro de la Concentración Nacional Universitaria), y Jaime Lamont Smart, de oficio abogado, quien fue el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires en la época de los hechos.

Integran el tribunal Karina Yabor, Ricardo Basílico y Andrés Basso (subrogantes).

Los fiscales generales sonHernán Schapiro y Gonzalo Miranda y sus auxiliares fiscales Juan Martin Nogueira y Ana Oberlin.

Juicio «Pellegrini» o VIllazo (Rosario)    

Fecha prevista de reinicio, marzo 2025. Tribunal Oral Federal N°1 de Rosario

Una huelga y pueblada histórica en Villa Constitución, de obreros melatúrgicos frente a las empresas (principalmente Acindar, en la que se instaló un centro clandestino de detención) y frente a la propia UOM, derivó en una represión ilegal motorizada por el gobierno encabezado por María Estela Martínez de Perón durante 1975 y la primera parte de 1976. 

El juicio involucra al ex jefe de personal de Acindar en Villa Constitución, Roberto Pellegrini, aAntonio Federico Bossie, ex jefe de inteligencia y personal del Área Militar 132 (San Nicolás) y a 21 ex policías federales, un ex prefecto y un ex policía santafesino.

Se los acusa por la privación ilegítima de la libertad contra 50 trabajadores metalúrgicos y ferroviarios entre el 20 y 26 de marzo de 1975. Las privaciones de la libertad continuaron durante meses y años, según cada situación.  

Germán Sutter Scheneider, Ricardo Moisés Vásquez y Otmar Paulucci son los jueces. El fiscal es Adolfo Villate.

Además de Pellegrini y Bossie los acusados son los ex policías federales Roberto Raúl Squiro, Leonardo Dec, Aldo Ramón Gradilone, Carlos Brest, Daniel Vicente Valdes, Ricardo Antonio Burguburu, Juan Carlos Romero, Osvaldo Esteban Petroli, Carmen Amanda Grossoli de Hellaid, Jorge Argentino Coronel, Raúl Héctor Cerliani, Emilio Hugo Marciniszyn, Roberto Álvarez, Horacio Miguel Nardi, Juan de Jesús Martínez, Jorge Aníbal Lozano Windus, Oscar Roberto Giai, Eduardo Mugica, Juan Carlos Faccendini, Oscar Alberto Vessichio y Bernardino Sambrano; el ex prefecto Carlos Albareda y Amadeo Chamorro (ex oficial de la guardia rural «Los Pumas» de la policía santafesina).

Juicio Departamento de Informaciones de la Policía de Mendoza (D-2). 

Sin fecha prevista de continuación. Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de Mendoza.

Más de 300 víctimas y 28 imputados. La plataforma del Ministerio Público Fiscal detalla los siguientes delitos de lesa humanidad: “Privación abusiva de la libertad agravada por mediar violencias y amenazas, tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima, homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, lesiones graves agravadas, robo agravado por el uso de armas de fuego y violación perpetrada con el uso de fuerza o intimidación, cometidos durante la última dictadura cívico militar en esa provincia contra más de 300 víctimas del centro clandestino de detención que funcionó en el Departamento de Informaciones de la Policía de Mendoza (D-2), donde revistaban los imputados”.

El D-2 fue el centro clandestino de detención, tortura y exterminio más importante de Mendoza, ubicado en el propio Palacio policial. Desde allí se realizaban los trabajos de inteligencia (espionaje) contra ciudadanos de todo tipo (trabajadores, estudiantes, docentes, profesionales, amas de casa, delegados gremiales, militantes políticos). La persecución culminaba con el secuestro, sometiendo a las víctimas a toda clase de vejámenes o incluso su desaparición y muerte.

Los acusados son: Carlos Faustino Álvarez Lucero, Rubén Oscar Blanco, Eduardo Germán Cía Villegas, Carlos Plácido Escobar Zurita, Armando Osvaldo Fernández Miranda, Teodoro Alejo Galigniana Oros, Lucas Marcelo Rubén Gary Domínguez, Abelardo Santiago Garay Mauceri, Rubén Darío González Camargo, Pablo José Gutiérrez Araya, Julio Héctor La Paz Calderón, Mario Alfredo Laporta Chielli, Celustiano Lucero Lorca, Gerónimo Antonio Mateo Jofré, Oscar Alfredo Maturano Ibaceta, Ricardo Benjamín Miranda Genaro, Marcelo Rolando Moroy Suárez, Antonio Marcos Ochoa Albornoz, Jacinto Salvador Olmedo Muñoz, Armando Oscar Quintero Bassi, Omar Pedro Reta Zárate, José Esteban Roccato Villegas, Miguel Ángel Salinas, Adolfo José Siniscalchi Arizmendi, José Lellis Sosa Córdoba, Miguel Ángel Tello Amaya, Juan Hipólito Tello Yáñez y Omar Pedro Venturino Amaker.

El tribunal está integrado por Alejandro Piña, Alberto Carelli y Paula Marisi.

Fiscales: Dante Vega y el auxiliar fiscal Daniel Rodríguez Infante.

Causa Vuelos – Mar del Plata

Sin fecha todavía.

Se trata de un juicio iniciado por la justicia marplatense, derivación de los vuelos de la muerte. Se investiga el encubrimiento ante la aparición de cuerpos que habían sido arrojados al mar desde aviones por la represión clandestina, que llegaban a las costas según las corrientes en una franja que se calcula en 150 kilómetros. Eran enterrados sin siquiera averiguar su origen ni identificarlos.

Están acusados el entonces juez de Dolores Carlos Facio, el médico policial Miguel Cabral (que en cuatro casos intervino sin señalar las muertes violentas de esas personas), y el ex jefe de Catastro de General Lavalle, Juan Domingo Montenegro, como parte del encubrimiento. Se imputa además a siete policías bonaerenses que cumplían sus destinos en las playas: Domingo Martínez, Alberto Martínez, Emilio Luchetti, Juan Antonio Estrada, Mario Castronuovo, Ednio Llorens y Francisco Aristegui.

La causa está a cargo del juez Martín Bava.

CAUSAS PARA LAS QUE SE PREVEE EL INICIO DE AUDIENCIAS ORALES Y PÚBLICAS EN 2025

Laguna Paiva II (niños) – Santa Fe

Laguna Paiva II examinará una situación inédita en términos de lesa humanidad: los delitos de abandono de persona, secuestro y tortura cometidos contra 16 niñas y niños durante la dictadura. Ya tuvo una primera parte referida a la represión ilegal de trabajadores ferriviarios, metalúrgicos y de frigoríficos en la zona de Villa Constitución. Lo sustancia el Tribunal Oral de Santa Fe.

La APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos) es querellante en este segundo jucio, e informó: «Gran parte de las víctimas tenían, en aquellos momentos, entre 1 y 15 años. Niñas y niños que sufrieron los secuestros, torturas, abandonos, abusos sexuales (delito que no tiene imputados) y confinamientos en centros clandestinos de detención de la ciudad de Santa Fe.  Hay cinco imputados. Antonio Parvellotti, subjefe del Departamento de Informaciones D2 de la policía santafesina; Eduardo Riuli, oficial ayudante del D2; Víctor Brusa, secretario del juzgado federal; Oscar Valdez, oficial ayudante del D2, y Fernando Mendoza, comisario de la seccional de Laguna Paiva.

Jueces: Osvaldo Facciano, Mario Gambacorta y Elena Beatriz Dilario. Fiscalía: Martín Suárez Faisal y el equipo de abogados querellantes de APDH, 

Crimen de Horacio Roberto Marchi – Rosario

Se estima se llevará adelante este año el crimen de Horacio Roberto Machi, arquitecto y militante político. Tras su secuestro, el cuerpo apareció destrozado por explosivos, mientras se informaba sobre un falso enfrentamiento armado. La causa apunta a la responsabilidad del Destacamento de Inteligencia 121.

Juicio Slattery y otros – Santa Fe

Tribunal Oral Federal de Santa Fe

Las víctimas son 25, integrantes mayoritariamente de la Juventud Peronista y el Partido Comunista. Los imputados son 8. Privaciones ilegítima de la libertad agravada, aplicación de tormentos agravados y violación de domicilio producidas entre noviembre de 1975  y 1977. Según cada caso, las víctimas fueron llevadas a las seccionales Primera, Segunda y Cuarta, la Alcaldía de Policía y la Guardia de Infantería Reforzada de Santa Fe; las cárceles de Coronda, del «Buen Pastor» y la Unidad Penal 4 de Santa Fe; las cárceles bonaerenses de Sierra Chica y La Plata (Unidad 9); y la cárcel porteña de Caseros.

Los imputados son los policías provinciales retirados Ricardo Silvio Ramón Ferreyra, Germán Raúl Chartier, Carmelo Leonardo Rolón, Luis Antonio Pavan, Enrique Carlos Nardi y Tomás Andrés Ramos; el policía federal retirado Miguel Luis Slattery; y el militar retirado Carlos Enrique Pavón.

Jueces: Luciano Homero Lauria, José Escobar Cello y Beatriz Dilario. Fiscal: Martín Suárez Faisal.

 Ingenio La Fronterita – Tucumán

Por primera vez se juzgará en Tucumán la responsabilidad empresaria en rímenes de lesa humanidad.

Durante la dictadura 68 personas sufrieron el terrorismo de Estado dentro del ingenio La Fronterita, de Famaillá. Los acusados son ex directivos de esa empresa: Alberto Figueroa Minetti, administrador; Eduardo Butori y Fernando Cornú De Olmos. Se les imputa complicidad en violaciones de domicilio, privaciónes ilegítimas de la libertad con apremios y vejaciones, torturas, abuso sexual, violación y homicidio contra 68 personas, de las cuales 11 siguen  desaparecidas. Se trataba en su mayoría de trabajadores del ingenio, referentes sindicales y residentes de las colonias cercanas.

Juicio hermanos Radice

El integrante de los grupos de tareas de la ESMA Jorge Rádice cumple prisión por condenas anteriores por delitos de lesa humanidad. En este caso él y su hermana Norma (ambos contadores) son acusados además de lavado de activos, a partir de los bienes robados por estos grupos de tareas a sus víctimas. Así obtuvieron y blanquearon dinero, empresas, propiedades, automóviles, embarcaciones y caballos de carrera. Tras dejar la ESMA, Rádice trabajó en estos asuntos desde las oficinas “civiles” que instaló el almirante Emilio Eduardo Massera cuando pretendía convertirse en dirigente político. Las audiencias orales y públicas podrían comenzar también en este 2025.

Causa ESMA-Rúa-Kosich y otros

El teniente de navío Aníbal Roberto Colquhoun, de la ESMA, condujo un grupo que secuestró a Ramón García Ulloa, a su esposa, Dolores del Pilar Iglesias Caputo, y a Mónica Liliana Goldstein, que siguen desaparecidos. Después organizó un operativo con autos y camión para desvalijarles sus hogares. En ese grupo estaban René David Rúa (hoy 68 años), Daniel Omar Kosich (64), Osvaldo Víctor Pérez (64) y Jovito Martiré Villalba (64), que estudiaban en la ESMA y hacían literalmente sus primeras armas entre los grupos de tareas. Como Colquhoun no informó debidamente a los jefes de los escuadrones de la muerte sobre los hurtos, cayó en desgracia. Colquhoun falleció antes de ser juzgado en etapas anteriores de la causa ESMA, pero quedó pendiente esta parte de su accionar, que muestra uno de los aspectos no siempre difundidos del accionar represivo: el robo a las víctimas.   

Derechos Humanos

La “historia desobediente” que se abrazó con la madre de Floreal Avellaneda

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Iris Avellaneda recibió en su casa a la hija del represor Miguel Clodoveo Arévalo, implicado en el secuestro de «El Negrito», quien le pidió perdón por los crímenes cometidos por su progenitor. Aquí relata ese emocionante encuentro. Floreal Avellaneda tenía 15 años, fue secuestrado, empalado, asesinado y su cuerpo apareció flotando en Uruguay. Hoy un monumento lo recuerda en el Río de la Plata, junto a Parque de la Memoria.

por Leonardo Castillo. Fotos: Gustavo Becerra.

Tiempo Argentino (tiempoar.com.ar)*

Iris Avellaneda, militante por la defensa de los Derechos Humanos, vivió días atrás un hecho “reparador y a la vez movilizante”, al encontrase con la hija de uno de los represores que integró el grupo de tareas que secuestró, en abril de 1976, a su hijo, Floreal “El Negrito” Avellaneda, que con 15 años se convirtió en la víctima identificada más joven de los denominados vuelos de la muerte.

El pasado 14 de febrero, Mirta, hija del general Miguel Ángel Clodoveo Arévalo, visitó en su casa de Villa Tesei, en el partido de Hurlingham, a la actual titular de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, y le pidió perdón por el crimen cometido por su padre en tiempos del terrorismo de Estado.

“Vino con su hijo, que se llama Santiago, y con lágrimas en sus ojos me pidió perdón en nombre de su padre. Se sacó de esa forma una pesada mochila que cargaba desde hace años. Es un encuentro que nos sirvió a las dos”, señaló Iris en diálogo con Tiempo Argentino al referirse a este encuentro, ocurrido cuando se están por cumplir 50 años del golpe genocida y del secuestro de El Negrito.

Floreal Avellaneda e Iris fueron capturados por un grupo de tareas del Ejército el 15 de abril de 1976. Los represores buscaban a Floreal padre, militante comunista y delegado sindical en la fábrica metalúrgica Tensa, que logró escaparse cuando la patota llegó a la vivienda que la familia habitaba en la localidad de Munro.

Madre e hijo fueron conducidos primero a la Comisaría de Villa Martelli, y luego al centro clandestino de detención ilegal conocido como “El Campito”, que funcionaba dentro del predio militar de Campo de Mayo, donde ambos fueron torturados.

Quince días después, Iris fue puesta a disposición del Poder Ejecutivo y estuvo encarcelada, primero en la cárcel de Olmos y luego en la Unidad Penal de Devoto, donde recuperó la libertad en julio de 1978.

El Negrito, como cariñosamente lo llamaban en su familia, corrió otra suerte. Su cuerpo apareció en las costas uruguayas el 14 de mayo de ese año, cuando faltaban pocos días para que cumpliera 16 años.

El cadáver de Floreal fue hallado junto a un grupo de nueve cuerpos que fueron fotografiados por la prensa uruguaya. En un principio, se especuló que las víctimas podían ser asiáticos, por la hinchazón que se verificaba en sus rostros.

El cuerpo de Floreal tenía signos de empalamiento y quedó depositado en un nicho de un cementerio de Montevideo, allí su rastro se perdió por obra de la maquinaria represiva que imperaba en ambos márgenes del Río de la Plata.

El Negrito, aquel militante de la “Fede” visto por sobrevivientes en Campo de Mayo cuando soportaba las torturas que le aplicaban sus captores, aún permanece desaparecido. 

Tras un largo peregrinar por los derroteros de Memoria, Verdad y Justicia, Iris y Floreal padre lograron que en 2009 El Tribunal Oral Federal número 1 de San Martín condenara al genocida Omar Riveros, exjefe de Campo de Mayo, como principal responsable del asesinato de Floreal Avellaneda.

Además, resultaron sentenciados Fernando Verplaetsen, ex jefe de inteligencia en Campo de Mayo; el entonces jefe de la Escuela de Infantería, general Osvaldo García; los capitanes César Fragni y Rául Harsich, que estaban a cargo del centro de detención ilegal El Campito; y el policía Alberto Aneto, quien oficiaba como policía en la Comisaría de Villa Martelli e integraba los grupos de tareas que operaban en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Floreal padre falleció un año después de los veredictos y las sentencias quedaron firmes en 2021 por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En la causa quedó acreditado el rol que tuvo Miguel Ángel Clodoveo Arévalo en el secuestro de El Negrito.

Pero este militar murió en 1982, durante la Guerra de Malvinas, cuando ostentaba el grado de teniente coronel y prestaba servicio en el sur del país. Por años, la implicación de Arévalo en el terrorismo de Estado permaneció bajo un manto de silencio.

La “historia desobediente” que se abrazó con la madre de Floreal Avellaneda

Iris con la foto de Floreal, que tenía 14 años cuando fue secuestrado, torturado y asesinado por la dictadura militar. (Foto: Gustavo Becerra).

Un encuentro en tiempos de negacionismo

Hace unas semanas, una compañera de Iris llamada Marcela, que integra la Asociación Seré -un colectivo que trabaja por la recuperación de la memoria histórica del excentro de detención que funcionó en Mansión Seré, en el partido de Morón-, le contó a la dirigente de la Liga por los Derechos Humanos que la hija de un represor vinculado al asesinato de El Negrito quería contactarse con ella, conocerla y expresarle un sentimiento de solidaridad y empatía con una víctima que hace casi medio siglo que desconoce el paradero de su hijo.

“’¿Quién será?’, pensé. Le pregunté si era un familiar de Fragni o Harsich. Y Marcela me dijo que no, que se trataba de la hija de Arévalo. Ahí recordé un hecho que sucedió cuando estaba en la cárcel. A mi casa llegó un anónimo, en un sobre, que contenía un escrito mecanografiado, en el cual decía que el asesino de Floreal estaba en el Centro de Operaciones Tácticas de Vicente López, y daba el nombre de este militar. Mi cuñada guardó esa carta y me la mostró en 1978, cuando salí de prisión”, subrayó.

Iris aceptó recibir en su casa a Mirta Arévalo, que tenía cinco años cuando su padre murió, pero con el tiempo supo tomar contacto con la historia que unía a su progenitor con el terrorismo de Estado.

“Hablamos y lloró conmigo. Vino con su hijo y la reunión también estuvo mi amiga Marcela y uno de mis hijos, Marcos Rodrigo”, recordó.

Santiago –el hijo de Mirta- le contó a Iris que había hecho la secundaria en Escobar, en una escuela que hoy lleva el nombre de Floreal Avellaneda. “Me regaló su certificado de estudios y me dijo que gracias a los docentes tuvo pudo entrar en contacto con la historia y la lucha de los organismos de Derechos Humanos en la búsqueda de Justicia. Eso lo inspiró a seguir la carrera de abogacía que está cerca de terminar”, narró la madre de Floreal.

Las mujeres quedaron en contacto, y Mirta le prometió que irían juntas a una reunión en la Liga Argentina por los Derechos Humanos con el propósito de mantener el legado de El Negrito.

“Para mí, es muy importante que pasen estas cosas en estos tiempos de un gobierno que difunde un negacionismo sobre los crímenes que cometió la última dictadura cívico militar y eclesiástica.

En esa línea, Iris, a los 86 años, considera que este encuentro con familiares de un represor que repudian los delitos de lesa humanidad cometidos por sus progenitores -una postura asumida desde hace algunos años por el colectivo Historias Desobedientes y otros- es parte de la lucha que libró para lograr Justicia por Floreal.

“En todos estos años, aporté mi granito de arena para que se sepa la verdad y los culpables paguen. Hoy existen cinco colegios que llevan el nombre de El Negrito. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?”, reflexionó.    

A su edad, Iris Avellaneda sigue activa en la pelea por mantener vivo el legado de Memoria, Verdad y Justicia. Además de encabezar la Liga Argentina por los Derechos Humanos, integra el colectivo de sobrevivientes de Campo de Mayo, que impulsa la instalación de un Espacio de Memoria en ese predio.

“En el gobierno de Alberto Fernández se había declarado que se iba a crear un Espacio de Memoria, pero las obras están paralizadas. El 14 de marzo vamos a hacer un acto y vamos a tratar de entrar hasta ese lugar para rendirles homenaje a todas las víctimas que pasaron por ese centro clandestino”, sostuvo Iris.

La “historia desobediente” que se abrazó con la madre de Floreal Avellaneda

Foto: Gutavo Becerra.

Floreal, desaparecido dos veces

Al recuperar su libertad, en 1978, Iris Avellaneda tomó conocimiento de que el cuerpo de Floreal había sido hallado en las costas uruguayas como consecuencia de los Vuelos de la Muerte. Sus familiares no quisieron darle la noticia cuando estaba detenida.

¿Cómo se logró la identificación de El Negrito? En una de las fotos que se difundieron de los cuerpos hallados en mayo de 1976, pudo apreciarse dos letras tatuadas: FA, las iniciales de Floreal Avellaneda.

Con ese dato, el abogado Julio Viaggio, quien se desempañaba como abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (la designación que entonces tenía la entidad), obtuvo los registros dactilares de Floreal que guardaba la Policía Federal y en Montevideo se pudo corroborar la identidad de El Negrito.

Sus restos se depositaron en una necrópolis de la capital uruguaya. En 1983, Floreal padre e Iris viajaron a Montevideo con la intención de recuperar el cuerpo de su hijo. Pero no pudieron, su cuerpo no estaba en el cementerio indicado ni en ningún otro. El Negrito fue secuestrado, desaparecido, identificado como la víctima más joven de los vuelos de la muerte en las costas uruguayas y vuelto a desaparecer.

En medio de las tramitaciones que llevaba a cabo Viaggio, tuvo acceso a un acta sobre el allanamiento a la casa de la familia Avellaneda, que estaba firmada por Harsich y Fragni, implicados en el secuestro de Iris y Floreal.

“Lo único que nos quedó de él son esas fotos que están en los expedientes judiciales”, apuntó Iris.

El caso de Floreal, arrojado desde un vuelo que partió de Campo de Mayo y hallado con signos de empalamiento tuvo alguna trascendencia, en medio de la censura oficial impuesta bajo el del plan sistemático que aplicaba la dictadura.

El escritor y periodista Rodolfo Walsh dio cuenta del hecho en su Carta Abierta a la Junta Militar escrita y difundida al cumplirse un año del golpe de Estado. “Atado de pies y manos, con lastimaduras en la región anal y fracturas expuestas”, describió en un párrafo de su histórica misiva el autor de Operación Masacre.

La “historia desobediente” que se abrazó con la madre de Floreal Avellaneda

Foto: Gustavo Becerra.

El represor que algunos quisieron convertir en héroe

El teniente coronel del Ejército Miguel Ángel Clodoveo nunca respondió por su implicación en la represión ilegal. Murió en 1982, en un accidente de helicópteros ocurrido en el sur del país durante la Guerra de Malvinas. La dictadura le concedió un ascenso póstumo al grado de general de Brigada.

En algunos registros vinculados a Malvinas se menciona como el oficial de más alta graduación caído en la conflagración con el Reino Unido.

El detalle que se omite mencionar cuando se exalta su figura es que este uniformado no pereció en combates librados en las islas del Atlántico Sur.  

En 2012, cuando ya se disponía información sobre la actuación de Arévalo en los grupos de tareas de Campo de Mayo, una entidad vinculada a exsoldados que durante el conflicto con Gran Bretaña estuvieron movilizados en la costa patagónica le realizaron una misa en su homenaje.

Ante esta conmemoración, la Liga por los Derechos Humanos recordó el pasado del represor durante la dictadura al remarcar que Arévalo “era un asesino que secuestró a Floreal Avellaneda y lo entregó a quienes le dieron muerte en Campo de Mayo», y que su figura nada tenía que ver con la de un héroe de guerra.

En ese sentido, la entidad defensora de los Derechos Humanos recordó entonces que la participación de Arévalo en el crimen de El Negrito había quedado probaba en el juicio de lesa humanidad que concluyó en 2009 en los Tribunales Federales de San Martín.

*Esta nota es parte de la articulación de la Unión de Medios Autogestivos (UMA): El Ciudadano (Rosario), Revista Cítrica (Buenos Aires), El Diario del Centro del País (Villa María), Tiempo Argentino (Buenos Aires), Agencia Lavaca y revista MU (Buenos Aires), Agencia Tierra Viva (Buenos Aires) y Lawen Documental (Buenos Aires).

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Derechos Humanos

Réquiem para un hombre pobre

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Memoria de Víctor Vargas, el hombre asesinado por el policía Santiago Barrientos, en Constitución el domingo 28 de diciembre pasado. La dinámica barrial, violenta, contexto del asesinato; el tiro por la nuca, que revela que Barrientos disparó cuando Vargas estaba de espalda; el recuerdo de las y los vecinos de este hombre tranquilo y los mensajes de watsap que pintan su vida y su muerte, símbolo de una época.

Por Claudia Acuña

El día en que Víctor Vargas fue fusilado por la espalda por el policía Santiago Emanuel Barrientos, el asfalto hervía . Era domingo y a esa hora -diez minutos antes de las tres de la tarde- la esquina de Salta y Constitución estaba desolada por el sopor y la barra de hombres “escabiando”. Esa fue la palabra que usó Franco Olave Cornejo -a quien todos en ese no-barrio conocen como El Chileno- cuando declaró ante la fiscalía Penal Nª 12 para describir la escena del crimen. Es también lo que muestran las cámaras de seguridad: en una ochava, la barra liderada por El Chileno; enfrente el policía Barrientos saliendo del local de Ugis junto a la oficial Carolina Elizabeth Vázquez, encargada de sostener la caja de pizza. Hasta ahí, lo habitual.

Lo extraordinario fue Víctor Vargas.

La mamá y la hermana de Víctor, con una foto que enmarcaron para recordarlo.

Ninguno de los que lo conoció -muchos, pero poco- pueden explicar qué lo llevó a abandonar su principal característica: tranquilo, educado, respetuoso, un buen pibe, son las palabras que brotan para recordarlo del dueño de la pensión, las putas y travas de la zona, los pibes de la calle, las dominicanas de la esquina. Saben, sí, que El Chileno atacó con una botella a Víctor. Algunos especulan con el robo del celular y el motivo de su reacción posterior podría explicarlo el audio que Víctor le envió a su hermana Vanina un día antes, el sábado 27:

“Buenos días Vane. Voy a ver un laburito nuevo y ver si capaz puedo quedar ahí. Que tengas un lindo día”.

Víctor vivía pagando la pensión diariamente -cada día, cada día, cada día- juntando el dinero en trabajos temporarios -en un lavadero de autos, como repositor en un supermercado, descargando bultos en el Paseo de Compras lindero a la estación de tren: changas-, y la posibilidad de un empleo con continuidad le había dado la esperanza de un cambio en su vida. Quizá esperaba ese llamado de confirmación y perder esa ilusión significó también perder la paciencia.

Las dominicanas de la esquina prefieren proyectar la realidad: El Chileno domina esa esquina con violencia, insultos y ceguera policial. Quizá fue eso lo que cansó a Víctor y decidió responder, lo cual desencadenó el trágico después.

Lo que es dato es que un Víctor mareado –“algo raro en él porque nunca tomaba”, declaró el dueño de la pensión- entró a la cocina, tomó un cuchillo y regresó a la esquina a enfrentar a El Chileno. Fue entonces cuando el policía Barrientos y la oficial Vázquez, con la pizza en la mano, intervinieron. Lo que siguió fue rápido:

  • El policía Barrientos le dio a Víctor la orden de tirar el cuchillo.
  • El Chileno se escondió detrás del policía Barrientos.  
  • El policía Barrientos disparó tres tiros.
  • La autopsia determinó que una de las balas ingresó en la nuca y salió por la ceja. Es decir: cuando el policía Barrientos le disparó, Víctor le daba la espalda.

Víctor quedó tirado en un asfalto que le dejó marcas de quemaduras. “Todavía estaba desangrándose cuando El Chileno ya tenía abogado”, dirá su hermana y, evidentemente, ese detalle también llamó la atención de la fiscalía, ya que le preguntó específicamente eso: quién llamó a su abogado. “Un amigo con el que se comunica a través de las redes sociales”, dice la transcripción que respondió.

La investigación judicial se abrió por los delitos de “atentado a la autoridad y lesiones”, pero la muerte de Víctor -agonizó tres días- obligó a apartar a la policía de la Ciudad de la investigación y, ahora, al Poder Judicial a decidir la competencia, es decir, quien investiga: la familia de Víctor -representada por la abogada María del Carmen Verdú, titular de CORREPI- exige que sea en el ámbito de Nación. En tanto, la defensa del policía Barrientos la ejerce el Ministerio de (In)Seguridad de la Ciudad, esa misma ciudad que en las calles de Constitución hierve de impunidad.

Víctor Vargas, en fotos que comparte a lavaca su familia.

Para despedir a Víctor, las personas más pobres y olvidadas de aquel no-barrio en el que Borges halló El Aleph -ese punto que contiene el universo entero y en el que hoy puede verse con absoluta claridad putas y travas golpeadas, hambreadas y humilladas cotidianamente por esa misma violencia policial que fusiló a Víctor – hicieron una colecta. El sepelio fue en Casa Roja, la sede de Ammar. Allí lo lloraron su madre y su hermana; sus vecinas sobrevivientes de las calles y sus compañeros de changas. Allí también escucho el audio que el Día de Navidad, apenas cuatro días antes de su fusilamiento, le envió a su mamá:

“¿Sabés qué, mamita? Te quería contar algo lindo. Hoy fui al Paseo de Compras de Constitución y como conozco a mucha gente de ahí que son dueños de los negocios, uno me regaló un pantalón y una remera. O sea que en Navidad estreno ropa nueva. Después otro me dio ensalada rusa con pollo y en la heladera tengo osobuco. Nada: todo eso vino de parte de Dios. Así que con lo que tenía me compré un perfume, en cajita, nuevo. ¿Qué más te puedo contar mamita? Que estoy solo y soy feliz.”

Hay un ramo de flores en el pecho de Víctor y una mesa con sándwiches, empanadas, galletitas y bebidas porque saben que quienes lo vendrán a despedir tendrán hambre. Hay anécdotas sobre esa vida que ya no es, la mayoría muy simples -sus tiempos con trabajos “buenos”, su derrape en la adicción, su estoico esfuerzo por estar “limpio”, sin drogas ni alcohol, cada día, cada día, cada día, desde hace varios años- y solo una muy compleja: en los últimos tiempos Víctor se definía como un eufórico libertario.

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Derechos Humanos

El protocolo de Bullrich es nulo

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Por Claudia Acuña

El juez federal Martín Cormik declaró nulo el protocolo de la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich al considerar que ninguna norma administrativa puede limitar derechos constitucionales.

El fallo sienta un precedente jurídico que pone un límite a las facultades del Poder Ejecutivo ya que dicho protocolo “conforma un exceso en la competencia otorgada al PEN por nuestro ordenamiento jurídico en cuanto bajo la apariencia de «instruir» al personal dependiente de dicho Ministerio está legislando y ello conforma violación al derecho aplicable por cuanto el PEN se inmiscuye en facultades propias del Poder Legislativo”.

También considera que el protocolo es ilegítimo porque “no cumple los requisitos de motivación ni de razonabilidad exigidos por la Constitución”. En consecuencia, lo declara nulo y promueve que las personas afectadas inicien las demandas de reparación pertinentes en el ámbito de fuero penal.

El fallo responde así y positivamente a la acción iniciada por Sipreba y Argra, entre otras organizaciones sociales, representadas por el Cels cuyo director Diego Morales sintetiza así la importancia de esta resolución: “El punto más importante es que la decisión le pone un límite al Ministerio de seguridad al momento de regular -bajo la figura o el ropaje de instrucciones a los funcionarios policiales- conductas de los ciudadanos que están garantizadas por la Constitución. Este me parece que es el dato más importante y que no lo habíamos visto en las otras acciones que presentamos“.

Segundo punto a destacar: “También le pone un límite a que el Ministerio imponga que el derecho a manifestarse es un delito, y que a partir de esta caracterización realice operativos para evitarlas”.

El tercer punto no es menor: los efectos que ha sembrado la aplicación de este protocolo ahora considerado nulo. “El más grave es el caso del fotógrafo Pablo Grillo y también que dos personas hayan perdido el ojo, pero además de muchos heridos hubo más de 200 detenciones arbitrarias y constantes agresiones a la prensa. Es decir que una norma ahora considerada ilegítima ha dejado personas afectadas en sus cuerpos y en sus derechos”.

Morales descuenta que el Ministerio apelará este fallo, pero también que la justicia avalará que hasta tanto se resuelva ese trámite judicial el protocolo quede anulado. En ese sentido destaca la presentación que realizó ante la justicia Periodistas Argentinas, que llegó hasta la Corte Suprema y esa máxima instancia judicial determinó que el fuero competente para dictaminar es justamente el que ahora ha declarado nulo el protocolo.

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