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Les jóvenes: adolescentes trans

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Se organizaron para dar respuestas colectivas a lo que les pasa por la cabeza y el cuerpo. Cuestionan el adultocentrismo y trazan un puente con lxs niñxs. Se imaginan un mundo sin estereotipos, con más preguntas y menos certezas. Las sensaciones, los tratamientos, lxs amigxs y los sueños. MARÍA DEL CARMEN VARELA
La construcción de mundos futuros, no capitalistas, donde quepan muchos mundos, como dicen los zapatistas, un multi-verso, en palabras de Humberto Maturana, o el jardín de los senderos que se bifurcan, en palabras de Borges. Yo hablo de pluriversidad”, dice el sociólogo Walter Mignolo en la revista MU de octubre de 2011. Para ello – aclara Mignolo- es necesario recurrir a procesos de descolonización del saber y del ser. ¿Qué significa? Sacar a Colón de nuestras cabezas. ¿Por qué? Porque el pensamiento colonial nos inoculó una visión específica de la historia -nuestra historia- sobre la identidad, el racismo, el machismo y la dominación.
¿Y? Así estamos, infectados de patriarcado.
¿Cómo construimos muchos mundos?
¿Y si empezamos a recorrer esos senderos bifurcados?
Podemos hacer estallar el uni-verso? ¿Y si volvemos a ser el Nuevo Mundo?

Contención e información

En una fecha significativa, el 12 de octubre del año pasado, el Movimiento de Juventudes trans inauguró la primera publicación en Instagram. Desde las redes, publicaron su primer manifiesto: “Acá somos tres pibes trans. Tenemos 16 y 17 años. Decidimos crear este espacio como un medio de contención e información para jóvenes trans, para que el tránsito sobre la escolaridad, la familia, y la sociedad en sí se dé lo mejor posible, porque somos conscientes de que no encajar en lo establecido es difícil, y queremos, entre todes, brindarnos la posibilidad de ser felices con nuestras Identidades y tener las herramientas necesarias para defendernos en un mundo diseñado para unxs pocxs. Ésta también es nuestra forma de demostrar y visibilizar que les adolescentes trans existimos y las juventudes e infancias trans son posibles. Que no es una etapa, ni una moda o una enfermedad, sino nuestra forma de habitar el mundo”. Así se expresa el movimiento que propone dar lugar a muchos mundos, que imagina un pluri-verso y lo construye desde el amor y el respeto. Adolescentes que se descubrieron con otros sentires y otras resonancias. Habitando ese estallido, crean otro mundo.
En menos de un año de darse a conocer como movimiento recibieron cientos de consultas y comenzaron a dar talleres y capacitaciones. No tienen todas las respuestas, pero saben qué sendas no quieren transitar. Cuestionan el mundo en apariencia sólido de los adultos y adultas y construyen desde una arquitectura más flexible y adaptable. Conocen las vivencias que les tocaron y les siguen tocando recorrer a les trans adultes, y las consecuencias de esas decisiones. Agradecen lo desandado, eligen alejarse del dolor y acompañarse en el desafío de construir sus propios caminos.

Contra el adultocentrismo

¿Por qué nace el Movimiento de Juventudes Trans? Félix, Giovanni y Feliciano se conocieron por las redes y se hicieron amigos. Giovanni fue a una charla de Gabriela Mansilla -la mamá de Luana, la primera niña trans en el mundo en obtener su DNI en 2013 luego de la sanción de la Ley de Identidad de género- y, cuenta, salió muy movilizado. Durante el fin de semana siguiente se juntó con Feliciano. “Estábamos pensando en armar algo porque las organizaciones son de adultos. Veíamos que la participación no era muy directa y menos que desde nuestro lugar. Fue querer crear algo que necesitamos: información accesible, pares con quienes compartir y hablar. Que alguien pueda decirte: estoy pasando exactamente lo mismo que vos, a la misma edad que vos, en el mismo contexto que vos. Tratar de crear una ¿¡red de contención”, explica Giovanni.
¿Qué tienen para decirles a les adultes? “El mundo es adultocentrista, lo dirigen los adultos, se escuchan entre adultos, se relacionan entre adultos, todo está construido para adultos y no se le da cabida a ninguna voz que no tenga más de 18, 20 años. Podemos aportar mucho al mundo, a la sociedad, al contexto. Nos dicen `ya lo vas a entender cuando seas grande`. Una de las voces más silenciadas es la de les niñes de jardín; tienen una cabeza así gigante que podés sacar bocha de información, desde un lugar de nutrirse y simplemente no se los escucha”.
En este momento son unas diez personas de entre 16 y 25 años que coordinan las actividades del Movimiento. Dan tres tipos de talleres: los conversatorios a los que concurren personas trans, comparten experiencias, se pasan información acerca de médicos piolas con los cuales atenderse, sobre tratamientos de hormonización y sus efectos y consecuencias, entre otras cuestiones. Los conversatorios abiertos en escuelas, festivales, centros culturales: la consigna es que sea un espacio para charlar y sacarse dudas. Y por último, las capacitaciones, por ejemplo para docentes. “Ahora estamos queriendo entrar en el ámbito de la salud, que es un ambiente bastante hostil”.
¿Cómo es tratada una persona trans en el ámbito de la salud? Giovanni: “Es muy violento burocráticamente porque la gente no sabe, no entiende. Le decís: mi nombre autopercibido y te contestan: ¿Qué estás diciendo? Es muy pesado el tema de la burocracia, tanto si tenés o no obra social. Si no tenés, vas a estar años esperando para todo, hacer colas e ir a las cinco de la mañana a los hospitales. Si tenés, es esperar a que te aprueben los papeles, que te den las hormonas. Es muy agotador, por eso también es un gran obstáculo que sea tan desgastante porque a veces hay personas que no cuentan con el tiempo ni con la energía para exponerse a esa situación de desamparo”. Félix: “Hay médicos y médicas preparados pero son muy pocos, en lugares muy específicos. Me pasó que fui a la ginecóloga porque necesitaba hacerme un chequeo y empezar con métodos anticonceptivos para ponerme el DIU y le dije: soy un varón trans. Ella sabía más o menos lo que era pero no sabía qué hacer y me dijo: te doy pastillas anticonceptivas pero no sé qué pasa si después tomás hormonas, qué pasa con los estrógenos y la testosterona que vas a tener al mismo tiempo. Llamó a otra médica que sabía un poco más y ahí se informaron entre sí. Tuve la suerte de que me trató con respeto y paciencia pero muchas veces los casos no son así y no te quieren dar algo que es para mujeres porque en tu DNI aparece que sos un varón. En el Movimiento tenemos un listado de profesionales que saben cómo tratarnos; es un poco del boca en boca y gracias a grupos de Facebook en los que cada uno cuenta su experiencia”.

Hormonas y amistades

Giovanni vive en Merlo, tiene 17 años y está terminando el secundario con orientación en Artes Visuales. Tiene varias carreras en mente: un profesorado de Arte, comunicación social o circo. Su transición comenzó el año pasado. “Me costó un montón decir la palabra trans, la venía evitando. Hasta que un dÍa con un amigo, estábamos tomando mate, paramos de hablar y dije: Soy trans. Hubo lágrimas. Me costó asumirme como tal, porque creo que sabía todo lo que se venía, pero con el apañe de les amiguis todo es mucho mejor. Con mi familia soy bastante privilegiado, son personas muy piolas. Yo al principio no entendía que cuando uno transiciona, todo el entorno transiciona y necesita tiempo para transicionar con vos”. ¿Cómo se vive la transición? “Durante toda mi vida yo fui súper femenina, estuve cómodo con mi corporalidad, con mi expresión, y de repente, sucedió que todas las cosas con las que me sentía cómodo se esfumaron y me tocó salir a descubrir cuáles eran mis nuevos espacios seguros. Tuve una etapa de decir: me identifico como persona no binaria, que esto no significa que la identidad no binaria sea una etapa, pero para mí fue así porque fui muy femenina durante bocha de tiempo y creía que solamente podías ser un varón trans si fuiste una chonga toda la vida. Tuve ese momento de identificarme como persona no binaria y ahora me identifico como varón trans, tal vez con una expresión no binaria. No me identifico con la virilidad, con todas esas cosas que tal vez están asignadas a la masculinidad. Creo que debemos construir nuevas masculinidades”.
Félix tiene 18 y está estudiando Profesorado de Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes. ¿Cómo te autopercibís? “Como varón trans de una forma binaria. Desde que me asumí trans fue como un largo proceso en el que me identificaba con lo no binario y me cuestionaba constantemente ser binario o no binario. Hace poco llegué a la conclusión de que por cómo me siento, cómo me gusta que me vean y me traten, podría decir que soy una persona binaria; todavía no lo tengo confirmado, puede llegar a cambiar. Sin ir para el lado de los estereotipos y roles de género de un varón o un hombre sino más bien como una percepción completamente mía”. ¿Y cómo fue la transición? “A los siete, ocho años no me gustaban las cosas de varón ni de nena y no me gustaba que me traten con ningún estereotipo. A los doce imaginaba cómo sería mi vida si hubiese nacido varón, después lo dejé pasar y a partir de una incomodidad de cómo me nombraban empecé a pensarlo, quería encontrar la respuesta rápido pero esas cosas no suceden de la noche a la mañana. Fueron varios meses de pensar y cuestionarme si era trans, si era una persona no binaria, si era cis y estaba confundido. Fue como una cuestión de descarte: mujer no soy, varón no sé, no binario tampoco sé pero no quiero que me traten con nombre femenino sino que quiero que me traten con este nombre”.
¿Qué te identifica de la masculinidad? “Me siento más cómodo con la masculinidad porque dentro de todo este constructo tan complejo que es la identidad pude hallarme en algún lado y es este. Hay muchas cosas que rechazo de la masculinidad, en la formación de mi identidad quiero lograr algo que no pertenezca a esta masculinidad tóxica y machista: quiero no formar parte de eso. Lo más probable es que sea trans toda la vida y siga siendo un varón y no quiero ser un varón como cualquier otro que no es trans y va con impunidad por la vida. Quiero poder construir eso de otra forma y que sea una forma sana. Para sentirme cómodo yo mismo y no hacer sentir incómodo a nadie más”.
Desde hace un año y medio está en pareja con un varón cis. “Es una relación muy linda, me ayudó un montón a crecer porque tenía inseguridades y el tema de una persona trans con respecto a las relaciones sexoafectivas es la escasez de deseo hacia tu persona. Como sos trans, sos raro. No saben cómo estar con vos y prefieren rechazarte. Él me ayudo un montón a sanar y a verme como un ser humano que puede sentir deseo, amor y puede ser deseado y amado, como cualquier persona debería sentirse realmente”.
Ambos quieren comenzar con un tratamiento hormonal y están realizándose los estudios previos. Giovanni: “Tengo muchas ganas de registrar todos los cambios que van a ir sucediendo porque me parece muy interesante que pensemos en esto; cada persona tiene unos niveles de estrógenos y testosterona muy diferentes pero no dejan de afectar. Es como la serotonina: existe en nuestro cuerpo y nos afecta. Yo me defino como alguien bastante andrógino, no sé si quiero tener barba, o si quiero tener una espalda más grande y la cadera más chica. Tal vez tengo eso que se le asigna a la masculinidad del cuidado, me gusta mucho proteger, pero son cosas que son personales que no sé si tienen que ver con ser varón o ser mujer”. Félix: “Empecé queriendo hacerme la mastectomía pero los trámites en hospital público se hicieron muy largos y sentí que necesitaba parar porque había muy malos tratos de parte de médicos que no entendían. Estoy queriendo empezar a hormonarme por esto de cómo me nombran y ahora quiero pasar al cómo me ven. Necesito transitar y poder habitar un cuerpo que es mío”.
Giovanni y Félix fueron los invitados del encuentro de junio del ciclo Cotorras, conducido el primer jueves de cada mes en MU Trinchera Boutique por las artistas trans Susy Shock y Marlene Wayer. “Yo quiero estudiar, ¿podrían ser mis profesores?”, les propuso Marlene. “¿Cuál sería la fórmula para no resentirse, para estar de pie de otra forma, con esa sonrisa, con ese brillo?”, preguntó Susy. “La fórmula son las amigas: no tengo otra respuesta. Para mí el único recurso de resistencia es ese. La fórmula somos nosotres”.

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