Diccionario feminista de sentidos sociales

Durante un seminario dictado en MU, la artista y activista boliviana María Galindo propuso redactar este diccionario que hilvanamos entre todas, con aportes de diversas experiencias y al calor de las reflexiones que despertaron los encuentros a lo largo de cinco días. Este es el resultado de esa provocación y también de esa invitación a crear nuestras propias formas de pensarnos y comunicarnos.
Academicismo
Corriente que nace, se reproduce y renueva en el marco de la academia universitaria o de investigación, destinada a evangelizar a los movimientos sociales hasta disciplinarlos en el relato hegemónico.
Bombo
Expresión que refiere a la manifestación de personas, en una causa común, unidos unidas y unides por un tempo que las convoca, por un sonido que las agrupa y las sostiene.
Conserva
Preparados comestibles envasados de forma hermética para consumir posteriormente. Dicha acción suele reunir a las mujeres junto al fuego de una olla hirviente a compartir saberes que nada tienen que ver con acciones partidarias conservadoras.
Despatriarcalización
Palabra matriz para derivar de ella verbos, adjetivos y gerundios con los cuales deshacer, destruir, desarmar, desmontar, demoler, derribar y desarticular todas y cada una de las capas de opresiones que nos sujetan. Sirve también para designar un estado de ánimo: la impaciencia. Forma breve de aludir “No nos hemos resignado, conformado o adaptado. No estamos dispuestas a aceptar que la idea de la liberación es un proceso tan largo y tan lento que jamás tocará nuestra vida cotidiana”.
Divorciada
Mujer que sabe romper.
Feminismo
Pensamiento que incomoda a la estructura del poder. Palabra que abre debates y nunca los cierra y agrieta ideologías con el objetivo de dejar al descubierto sus contenidos patriarcales. Se construye a partir de las tramas de nuestras experiencias de vida. Es una puesta en común de nuestros problemas, nuestras posibilidades y nuestras rebeldías para la creación de otras formas de estar juntes.
Feminortismo
Corriente del feminismo que nace en el hemisferio norte. La división norte/sur rompe la lógica occidente/oriente. Refleja una de las genealogías del feminismo descripta por Maria Galindo como aquella narración de los derechos de las mujeres en el contexto (o a partir) de la creación del Estado Moderno Burgués, específicamente desde la Revolución Francesa (1789). La narración que de allí deriva está basada en el eje “ciudadanía”, en la cual el “voto femenimo” es el ícono histórico que se resalta como la concreción del derecho otorgado para ejercerla. Este modelo funciona en el eje norte/sur y desnuda la genealogía colonial de las estructuras estatales reproducidas e imitadas. Es el feminismo liberal, de reivindicación de derechos. Está presente también en la consigna “somos las nietas de las brujas que no lograron quemar”, hecho que desmiente la realidad de las migrantes del neoliberalismo, que limpian los baños de las nietas de las brujas, allá en el Norte.
Femisudacas
Feminismos ubicados en el hemisferio sur que reproducen la genealogía del feminismo descripta por María Galindo como aquella que reproduce el modelo feminortista y obstruye el proceso creador. Este es un modelo no creativo, tardío, alejado a nuestras realidades.
Femigarca
Agente de cooptación de la creatividad y energía transformadora.
Femilandia
Tierra de feministas globales en la cual, a través de significativos recursos transnacionales, se juega a representar luchas identitarias, económicas y territoriales arriba de grandes escenarios, hablando allí de experiencias ajenas que nunca se han imaginado hacer. Palabras afines: feminrapiña, femigarca, femichamullo, femimarketing.
Femimarketing
Modos que reproducen y administran el conocimiento y el debate en clave de “franquicia”. Son los feminismos “de intelectuales”, “de círculo”, que se arrogan el lugar de intermediarios ante los escenarios de poder/saber.
Género
Término utilizado por la academia para eludir la palabra “feminismo” (por ejemplo: “perspectiva de género”) o para ocultar al sujeto social que produce violencia (por ejemplo: “violencia de género”) o para producir confusión teórica (por ejemplo “estudios de género”). Palabra evangelizadora con la que se pretende domesticar la rabia, rebeldía y alegría del movimiento feminista.
Identidad
Cuando lleva el apellido “de género”, forma de simplificar las opresiones que nos someten.
Higienización
Proceso de lavado de la rebeldía feminista.
Inclusión
Sonajero creado por el relato patriarcal-neoliberal.
Kiosquismo
Corriente del feminismo que funciona a partir de y hasta que se agote alguna partida presupuestaria de organismos nacionales y/o internacionales
Loca
Sustantivo femenino. Protagonista de cambios sociales trascedentes en la Historia de la Humanidad (ver: Madres de Plaza de Mayo). En el ámbito del hogar, mujer inteligente y con coraje (Ver: Casa de Muñecas)
Mujer
Categoría de clasificación creada por la patriarcalidad con el objetivo de controlar, confundir y empobrecer el sujeto social de la lucha feminista. Las múltiples clasificaciones que permite este sujeto indefinido son una demostración de la operación política que representa esta reducción. Algunos ejemplos:
Clasificación biológica: Mujer como sinónimo de portadora de útero. Narración creada por el liberalismo para crear la ficción de un universo homogéneo, singular, no ideológico y excluyente de lo trans, entre otras consecuencias.
Concha-centrismo.
Clasificación moral: Narración basada en relación al sufrimiento. “buenas” y “malas” y sus derivados actuales “víctimas”, “sacrificadas”, “abnegadas”, con sus correspondientes opuestos.
Clasificación económica: Narración basada en relación al trabajo. Obreras, amas de casa, profesionales, estudiantes, desocupadas, etc.
Clasificación racial: Narración basada en relación al color de piel. Negras, blancas, marrones, cabecitas,
Clasificación etárea: Narración basada en relación a la edad reproductiva. Viejas, menopaúsicas, pibas, etc.
Clasificación sexual: Narración basada en relación a las preferencias del goce. Tortas, heterosexuales, etc.
Clasificación según comportamientos: Narración basada en relación al carácter. Yeguas, mal cogidas, locas, etc.
Clasificación parental: Narración basada en relación a los hombres. La ex, la novia, la suegra, la amante, la madre, la hermana, etc.
Clasificación relacional: Narración basada en relación al vínculo entre sí mismas: sororas, cómplices, comadres, la otra, compañeras, etc.
Clasificación corporal: Narración basada en relación a las formas del cuerpo y su relación con el paradigma de belleza dominante. Gordas, arrugadas, fofas, petisas, tullidas, etc.
Estas y otras clasificaciones vigentes tienen como objetivo fragmentar la multiplicidad para condicionar así sus posibles alianzas, necesarias para construir un sujeto colectivo transformador. Esquemáticamente, las posibilidades de alianzas quedan así reducidas a condiciones:
1) Territoriales
2) Identitarias
3) Generacionales
4) Víctimas, de acuerdo al sufrimiento padecido.
La tarea política del feminismo es construir un sujeto social metafórico, poético y simbólico, imposible de tragar y de cooptar, y un espacio de lucha dinámico y vital hasta producir una presencia social y un lenguaje propio, que nos permita ser y expresar aquello que querramos ser. Incluye inventar aquellas palabras con las que querramos nombrarnos.
Machirulo
Sustantivo masculino. Forma de identificar al ejemplar humano patriarcal, sin atribuirle respeto ni importancia.
Olla
Herramienta política utilizada para nutrir y sustentar proyectos vitales. Los turistas, los progresistas y los militantes suelen agregarle el término “popular” para describir que de esa manera se alimentan las comunidades en tiempos de ajuste neoliberal, lo cual significa, concretamente, que desde hace veinte años en nuestro continente casi el 40% de la población sobrevive gracias a ella. En Latinoamerica se calcula que desde hace dos décadas 250 millones de personas no almuerzan y/o cenan en la mesa familiar, así como tampoco las mujeres cocinan solas en sus casas, dato que desconocen economistas –especialmente las autoproclamadas “feministas”- que siguen teorizando en base a la imagen de la familia reunida alrededor de la mesa. No hay tampoco cálculos que estimen qué ahorro representa una olla capaz de alimentar a, por ejemplo, 100 personas, en relación al gasto que implicaría preparar esa misma comida en cada hogar. Tampoco está valorado ni económica ni socialmente el saber cocinar para esa cantidad de personas con pocos recursos y haciéndolos rendir al máximo hasta nutricionalmente.
Llamamos entonces Social Chef a esa sabiduría heredada en cada barrio, generación tras generación.
Oenegeísmo
Corriente del feminismo que funciona a través de organizaciones en las que el Estado terciariza sus obligaciones.
Patriarcalidad
Sistema constitutivo del capitalismo colonial, basado en la violencia, humillación, invisibilización y confusión con la finalidad de apropiarse y acumular la riqueza colectiva en beneficio del poder dominante. Estructura compleja, múltiple y dinámica y de variados niveles, con capacidad de asignar espacios sociales y cuyo objetivo es el dominio absoluto de todo. La patriarcalidad representa, además, la condición de construcción de subjetividad social del patriarcado y la confusión que produce ubicarlo “arriba” (lugar del que supuestamente “se va a caer”) y no dentro de todas las relaciones, instituciones y construcciones sociales actuales, lo cual implica que su destrucción depende de una tarea en variados frentes, profunda, cotidiana, desobediente de múltiples órdenes y, fundamentalmente, reconstructora del tejido social.
Puta
Sustantivo femenino que denomina la cosificación del cuerpo de las mujeres, uno de los ejes centrales del sistema de explotación y dominación patriarcal.
Subversión
Del latín Subvertor, Trastocar, dar vuelta. Se denomina así a aquello que se propone o es capaz de subvertir un orden establecido sea político, social o moral. Dada la crisis de la urdimbre capitalista -patriarcal, acción urgente.
Utopía
Tarea.
Yegua
Adjetivo femenino. Mujer poderosa.

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