Nota
Carlos del Frade: contar para vivirla
Periodista y diputado santafesino, apareció en una lista de condenados por los narco. Su antecesor en esa lista fue asesinado el 6 de septiembre. Investiga y relaciona al modelo extractivo con el lavado de dinero y el negocio ilegal de drogas. El comienzo del narcotráfico en el país. El descontrol en los puertos. La inseguridad en un medio narco-policial. Propuestas para la soberanía ambiental, y la democratización de la democracia. Por Sergio Ciancaglini.

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Carlos del Frade me cuenta que murió el domingo 10 de mayo de 2015, mientras corría por la ciudad de Rosario entre la cancha de Central y el Monumento a la Bandera.
Sin embargo aquí está: la muerte súbita que padeció aquel día no pudo con el nada súbito deseo de vivir de este periodista de investigación de 58 años devenido legislador provincial, que actualmente sigue su difícil campaña para ser diputado nacional por Santa Fe. Su proselitismo fluye desde la calle, las redes y la escasez de visibilidad mediática por dos razones:
La Legislatura no le ha dado oficina alguna pese a ser diputado provincial. Trabaja en los bares, las plazas, los lugares donde hay conflictos y las calles. Rareza política: solo viaja en colectivo.
No pagó los 300.000 pesos que le exigen los canales de televisión para entrevistarlo.
Pese a todo, superó las PASO, su partido Soberanía Popular se constituyó en la cuarta fuerza provincial, y ahora busca escalar la tremenda cuesta que le permitiría convertirse en diputado nacional. “Sacamos 55.000 votos y hay que llegar a 140.000. Está muy difícil pero la vamos a pelear. Como hincha de Central aprendí que la victoria está en la insistencia”.
Lo dice con una sonrisa que no se le borra a pesar de que vive una situación que espantaría a cualquiera: pudo leer su nombre escrito en una lista de ejecuciones programadas por una de las principales narcobandas rosarinas.
Detalle de actualidad pura: su antecesor en esa lista de crímenes, el arrepentido Carlos Argüelles, fue asesinado en su taller el pasado 6 de septiembre, a la tarde, frente a su mujer y varios de sus cinco hijos e hijas, de dos balazos en la cabeza.
La historia y el presente de Del Frade pueden resultar, por lo tanto, una muestra de la genética de al menos tres universos: el político, el mediático y el narco.
Tiroteos y acolchados
Se presenta en sus redes en el siguiente orden: “Periodista de investigación. Diputado Provincial del Frente Social y Popular de Santa Fe”. Ambos oficios y un dato impulsaron a Carlos Argüelles a conectarse con él en marzo de 2020, antes de que se estableciera la cuarentena. “Yo venía denunciando una serie de tiroteos contra el Poder Judicial fundamentalmente. En 2018 hubo 14 balaceras y siempre se atribuían a la banda de Los Monos. Yo decía que era una mono explicación monotemática que no tenía que ver con la realidad. Denuncié que me parecía que todo eso favorecía al otro grupo que disputaba el grueso de la distribución de drogas en Rosario, liderado por Esteban Lindor Alvarado. Este tipo empezó a matar gente para reforzar su poder y terminó preso por el asesinato del usurero Lucio Maldonado”.
Alvarado fue detenido en Córdoba y le secuestraron un celular que tiró a un río: “Se descubrieron conexiones muy importantes que tenía con policías y políticos de Santa Fe. Y se pudo confirmar que de los 14 tiroteos y atentados que le atribuían a Los Monos, la mitad correspondía a Alvarado”.
Argüelles llegó al encuentro con Del Frade portando un cuaderno espiralado. “Nos vimos en el bar Esquina Roca. Él vino con una mujer que hacía muy poco había recibido cuatro balazos de parte de sicarios vinculados a Alvarado. Contaron que se alejaron del grupo y empezaron a declarar contra Alvarado. Ahí quedan sentenciados a muerte”.
El mecánico se dedicaba a “emponchar” autos robados: disfrazarlos, disimularlos, para usos múltiples de la banda. “Se dedicaban al robo de autopartes de modelos sofisticados. Argüelles me pareció un tipo desesperado, de clase media, que había visto cómo Alvarado se había desmadrado totalmente. Me resultó creíble, arrepentido en serio, con una cuestión muy cristiana, si se quiere, de la culpa. Estaba conmocionado por haber trabajado para un asesino, y terminó testimoniando como imputado colaborador”.
En su cuaderno, Argüelles había anotado con birome roja una lista de 35 personas, algunas ya asesinadas y otras sentenciadas. Su propio nombre aparecía debido a su decisión de colaborar con el Poder Judicial para aliviar su condena, y tal vez su espíritu. Del Frade figuraba en la nómina porque había alertado sobre las mono explicaciones monotemáticas, que terminaron iluminando las actividades de Alvarado y depositándolo en la cárcel en 2019, acusado hasta ahora por el crimen del usurero Maldonado y por el transporte de casi 500 kilos de marihuana a Río Negro. “Alvarado hablaba de mí con bronca porque fui el primero que lo denunció públicamente”.
Cuando Del Frade reveló en 2020 la existencia de esa lista de futuros homicidios, Alvarado se comunicó con la Radio Dos desde la cárcel y descartó cualquier hecho violento de su parte, anunciando su preferencia por la blanquería: “El fuerte mío es la venta de sábanas y acolchados”.

Apuntes de un condenado
Del Frade tuvo acceso al cuaderno de Argüelles, en el que el mecánico anotó no solo nombres de condenados, sino también sus reflexiones tras las experiencias que le tocó vivir. Ejemplos:
“El silencio cómplice es y será siempre la primera arma que tienen los violentos”.
“Ellos fueron peligrosos porque nosotros tuvimos miedo. Al final nadie queda impune. Todo tiene sus consecuencias”.
“Hay que asegurarse tiempo para las relaciones humanas. No se dejen robar la libertad. Eres libre solo cuando gastás tiempo de tu vida en aquellas cosas que te motivan sin joder a otros”.
“La felicidad es también un poco de solidaridad”.
“Un día dijimos nunca más. Pero no podemos luchar solos, necesitamos ayuda. Acá en Rosario aún prevalece un tipo de dictadura, la narcodictadura. Esta sociedad está sometida por estas personas que nos matan, nos desaparecen, nos torturan, nos roban… no tenemos paz. Pibe que se cruza en su camino, pibe que tuercen y desgracian, no solo porque lo usan sino también desgracian a toda su familia porque van por todos y todas, no discriminan”.
“Le tengo rabia al silencio por lo mucho que sufrí. Que no se quede callado quien quiera vivir feliz”.
Sostiene Carlos: “Argüelles, para declarar, pidió protección para la familia, no para él. Se supo que quisieron matarlo en octubre de 2020 y en febrero de ese año, pero fallaron. Me mandaba whatsapps: ‘Me dispararon la semana pasada. ¿Con quién puedo hablar? ¿A quién hay que ver? La verdad es que no hubo mucha respuesta concreta. Y la tercera fue la vencida. Me hace acordar a esa imagen de Juego de tronos, cuando Sansa Stark dice ‘Nadie puede cuidar a nadie’. Una frase tremenda. Eso pasa en los barrios de Rosario. Por eso cuando me preguntaban desde la fiscalía si quería protección yo decía que no. Porque no quería privilegios, y porque mi concepción es que todas estas bandas son narco policiales: no le voy a dar la protección de mi familia a quien estoy convencido que forma parte del problema. Hay alguna idea de protección de testigos en las causas por delitos de lesa humanidad. Pero en esto de lo narco policial no hay mucha idea”.
¿Y el miedo? “Es bravo, pero hay que seguir. El tema es la familia, pero sin tener una idea clara de cómo proteger. El día que mataron a Argüelles sentí eso. Lo charlamos en familia, hablamos de cuidarnos, estar en contacto, y seguir adelante: es lo que mejor uno sabe hacer. Mucho peor es en los barrios pobres, donde la gente está desamparada. Ese es el problema de construir un Estado que tiene en su interior focos de corrupción que terminan siendo socios de quienes van a producir la muerte”.
Del Frade es una persona extraña para estos tiempos: en lugar de quejarse, de victimizarse, de buscar algún rédito en la situación, razona y actúa frente al tema como parte de un sistema de cosas que quiere cambiar. Es una de las excepciones que van contra la imagen de que todos los políticos son iguales. Me dice, como queriendo ir a lo que más le importa: “Así que hay un texto, y hay un contexto”.
El sistema narco
El contexto obliga a mirar mucho más allá y más arriba de los barrios que usualmente son el territorio de la llamada “batalla contra el flagelo de la droga”, entre otras oraciones pomposas a las que Carlos define como narcozonceras.
Para este periodista el narcotráfico es principalmente “ese gran negocio paraestatal del capitalismo, absolutamente consolidado desde los años sesenta junto al petróleo, las armas, los medicamentos y la trata”. Un informe de la Universidad Nacional de Rosario calculó en 2018 que el negocio en la provincia mueve unos 111 millones de dólares anuales. “Y podemos agregar que después del récord de 2013 con 264 asesinatos, nos mantenemos en un promedio de unos 200 homicidios anuales. Este año ya vamos por 157 y la situación es la misma, porque estamos hablando de un sistema que los grandes partidos no quieren cambiar porque es parte del negocio general”.
Del Frade propone un punto de partida para esta historia: 24 de abril de 1978, con la llegada al puerto de Rosario de un cargamento de azúcar desde Bolivia que en realidad encubría 200 kilos de cocaína. “Leopoldo Galtieri era el comandante del Cuerpo II del Ejército, y junto al almirante Eduardo Massera recibió oficialmente con ese cargamento a los militares bolivianos que luego propiciarían lo que se llamó el narcogolpe en ese país, encabezado por Luis García Meza y Luis Arce Gómez. Trabajaban con Roberto Suárez Gómez, el principal impulsor del desarrollo de la cocaína desde Bolivia hacia el mundo, y primer proveedor de Pablo Escobar Gaviria. Ahí ya se armó un negocio paraestatal y multinacional, en el que el Estado Argentino empezó sus negocios corruptos mientras continuaba con los crímenes, desapariciones y violaciones a los derechos humanos”.
Otro punto crucial que señala Del Frade en libros como Ciudad blanca, crónica negra – Historia del narcotráfico en Santa Fe, fue la privatización durante el menemismo del Banco provincial. “Se lo entregaron a los hermanos narcolavadores José y Carlos Rohm, que venían del Banco General de Negocios relacionados con el lavado de dinero del Cartel de Juárez”. Tercer paso: “En 1998 se privatizó el puerto de Rosario a un grupo filipino que iba a exportar autos de General Motors y jamás exportó ninguno. ¿Qué hacían?”.
El mapa quedaba completo: “Construyeron el sistema físico para el tráfico, y la geografía financiera para el lavado de dinero. Hoy te encontrás con puertos y empresas que son un país dentro del país, que ni siquiera pueden ser investigados, en el lugar que más dinero mueve en Argentina”. Datos de 2019: en Santa Fe se abrieron 2.323 causas por delitos relacionados con el narcotráfico, y apenas 18 causas por lavado de dinero. Por eso Carlos hizo público un proyecto para crear “un área que reporte ese tipo de actividades económicas cada vez más vinculadas a los negocios mafiosos o ilegales”.
Ejemplo 2021 de los efectos del sistema: en enero incautaron en Alemania el que fue calificado como el mayor cargamento de cocaína de la historia europea. El origen fue Paraguay, pasó con serenidad por toda la llamada hidrovía, los contenedores con latas de supuesta masilla fueron cambiados de barco en Buenos Aires, y las 16 toneladas, valuadas 600 millones de dólares, llegaron a Alemania donde, por una vez, se las detectó. Sería interesante poder estudiar, frente a un contrabando como el descripto que aparece muy cada tanto, cuántas exportaciones de miles de barcos no se detectan por la obvia falta de controles, para abastecer el sostenido consumo europeo.
“Te encontrás entonces con un esquema de empresas y puertos que hacen negocios legales e ilegales, pero que nadie puede investigar en serio. Desde el punto de vista del lavado creo que eso se ve en las importaciones infladas para cobrar reintegros, y en las exportaciones de cereales y otras materias primas, donde se declara mucho menos que lo real, generando masas de dinero negro que van al lavado”.
Agregado sobre los tiempos de Macri: “El último control estatal que quedaba en los puertos y aeropuertos, desde el punto de vista al menos de la salud era el del Senasa, pero también fue apartado por lo cual desde 2016 las terminales privadas nombran a sus propios controladores. A partir de ahí hay un crecimiento vertiginoso de la cantidad de chicas y chicos de los barrios que van presos por el narcomenudeo, pero aumenta la exportación de cocaína y de metanfetaminas al mundo. Los informes de Naciones Unidas nos ubican como segundo exportador de metanfetaminas de América hacia Europa, detrás de Brasil, y tercero de cocaína. Se habla de combatir al narcotráfico pero esto, que es el negocio en serio, se mantiene intacto y en crecimiento”. Conexiones: “Yo relaciono el narcotráfico con el negocio extractivo y con el modelo económico, impuesto de afuera hacia adentro. Por eso el desprecio a la naturaleza en toda América Latina, y la directa relación del extractivismo con cualquier cosa que salga por los puertos”. Una percepción: “Combatir realmente al narcotráfico implica ir contra el capitalismo. Por eso los gobiernos y los grandes partidos no hacen nada. Es algo que no quieren cambiar”.
El gobernador santafesino Omar Perotti le planteó al nuevo ministro de Seguridad Aníbal Fernández la necesidad de un comando unificado de fuerzas federales y provinciales para la supuesta lucha contra las drogas. “Todo para la tribuna” describe Del Frade. “Fue lo que hizo Sergio Berni en la etapa anterior y después Patricia Bullrich. Luego Sabrina Frederic le restó importancia increíblemente a todo lo que ocurre en Santa Fe pese a los 200 asesinatos anuales. Ahora Aníbal Fernández retoma la cuestión, reabrirán algunas comisarías, pero es más de lo mismo. Se da sensación de más seguridad a los barrios, pero en la práctica solo se aumenta el peaje para las zonas liberadas, y que siga el negocio”.
Cómo plantear otra política
Del Frade hace periodismo desde fines de los 80, dedicado principalmente a la investigación y la denuncia. Fue un pionero en el tratamiento de temas ambientales con uno de sus primeros libros: Ecología y reconversión industrial en el Gran Rosario. “Las empresas tiraban toda la basura tóxica al Paraná y al aire. Y los primeros contaminados eran sus propios trabajadores”. Fue el primero en denunciar casos de abuso sexual ante el Vaticano cometidos contra al menos 47 seminaristas, por parte del arzobispo provincial Edgardo Storni, anticipando una avalancha de casos que años después se haría global. Sus intervenciones periodísticas fueron puro conflicto. “El director de una de las radios en las que trabajé me dijo: ‘Usted habla de derechos humanos, en contra de los empresarios y trae cuestiones sindicales’. Me echó como un perro, pero tenía razón”.
La última vez fue en LT8: denunció el despido de obreros de Coca Cola, empresa que levantó su pauta de la radio hasta que Del Frade desapareció de la programación. “Desde el 2000 empecé a tener programas en radios y canales de distintos pueblos, sumaba de a puchitos, escribía libros y hacía presentaciones para venderlos. De eso vivía”.
Es tal vez el más fértil autor de libros periodísticos del país: 50 títulos, 28 de los cuales son de acceso gratuito en su página web carlosdelfrade.com.ar, incluyendo toda la serie sobre la Geografía Narco que abarca política, justicia, policía, empresas, barrios, bandas, sangre, el negocio del sistema y otras incomodidades que la prensa comercial mantiene en la penumbra.
“Entre presentaciones, charlas y demás, dormía en los colectivos de tanto viaje, y al volver de una conferencia en Neuquén en 2015, me fui a correr una maratón de 21 kilómetros, estaba llegando al Monumento a la Bandera y no me acuerdo de nada más hasta que abrí los ojos en el hospital”. Estuvo muerto más de dos minutos, lo trajeron de nuevo a la vida, le instalaron tres by pass. “Vivía en un estrés permanente. Pero ese mismo año por primera vez me eligieron diputado después de haber perdido tres elecciones. Había empezado con Pino Solanas, en Proyecto Sur. Pero lo que aprendí ese día de la maratón es que te podés morir en cualquier momento, entonces las cosas hay que hacerlas hoy. No mañana ni el mes que viene. Por eso me pone loco la situación actual en la que los que gobiernan, que son supuestamente progresistas, no quieren transformar la realidad, ni resolver problemas que conocen perfectamente. Están logrando que en 2023 pueda volver el macrismo”.
Diagnostica que en la política hay gente buena y gente horrible. “Como en todos lados. El tema es si jugás para la historia, o para mantener el cargo”. Sobre los medios: “Los canales 3 y 5 me quisieron cobrar 300.000 pesos para hacerme notas en noticieros, que encima son horribles, así que seguiremos haciendo lo nuestro”.
Cálculo electoral: “En Santa Fe no fue a votar el 36% del padrón, más de un millón de personas. Y entre votos en blanco y nulos sumaron 175.000. En 2019 tuvimos 100.000 votos, ahora casi la mitad, pero confío en que mucha gente vaya a votarnos”.
Sigue corriendo maratones deportivas y recorriendo experiencias sociales que le hacen renovar el oxígeno: “Hay un movimiento feminista fuertísimo, y un movimiento ambiental que es impresionante. Lo vi con lo de la Ley de Humedales. En plena pandemia, pibas y pibes menores de 30 años salieron a defender la naturaleza. Si lo pensás, es absolutamente anticapitalista. Salen a poner el cuerpo para que no destruyan el río. Es maravilloso”. Al Paraná en baja Carlos le atribuye una causa: “Desforestaron el 18% del Amazonas para hacer minería y ganadería, con lo que eso afecta además al calentamiento global. Por eso hablamos de soberanía ambiental, además de la soberanía económica”.
Cuenta que con Pino Solanas siempre tuvieron un proyecto: democratizar la democracia. “Generar participación, asambleas en cada barrio, lograr la comunicación directa con la gente. Si no hacés eso, el Estado se convierte en cómplice y bobo. El modelo de desarrollo va a salir de esa comunicación, de esa participación, que no es por las redes, sino cara a cara”. Una ecuación: “Si tenés 19 millones de pobres en un país rico como la Argentina, eso es una construcción, no un castigo divino. Entonces hay que construir algo distinto”.
Dice que se siente parte de una izquierda pragmática, no dogmática. “La izquierda no comprende lo nacional. Pero lo mío es el periodismo, así que soy muy respetuoso de lo que veo. Y si veo movimientos tan extraordinarios como el feminismo o el ecologismo, estoy ahí. No pongo primero la teoría sino la realidad, lo que puedo ver y contar”. Se ilumina hablando de Manuel Belgrano: “Decía que el objetivo de la política y de la revolución es la felicidad. Es un concepto hermoso, porque lo comprende todo el mundo. Así que creo que hay que democratizar la felicidad”.
¿Y cómo funcionaría eso en los barrios violentos? “Haciendo crecer a un Estado virtuoso y no a un Estado bobo o corrupto. Hay que generar trabajo, educación, cultura, deporte, alegría, porque si no va a haber siempre droga, hambre y violencia. Hoy es más fácil conseguir un revólver que un trabajo estable. La mayoría de la gente sigue despertándose cada mañana soñando con que la vida sea distinta. No quieren ser sicarios ni desocupados. Sus cabezas y sus almas quieren ser libres. Y como eso lo veo, pese a todo, no puedo dejar de tener confianza”.
Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
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Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
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Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
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Patagonia rebelde
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Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
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