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4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

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Julio de 2020

175 femicidios en los primeros seis meses de 2020, 102 cometidos durante la cuarentena.

55 travesticidios y transfemicidios.

95 intentos de femicidios, sólo durante la cuarentena.

41 mujeres desaparecidas.

194 huerfanos, 10 durante el mes de julio.

9 crímenes en investigación sospechados de femicidios.

2 muertas por aborto clandestino.

20 femicidas se suicidaron luego de cometer el crimen.

No son cifras: son las vidas de hijas, madres, hermanas, amigas, vecinas, que la violencia patriarcal nos arrebató en formas cada vez más crueles.

¿Cómo poner fin a estas violencias?

¿Cómo construir el Nunca Más del Ni Una Menos?

Ese es el desafío social que nos toca.

De las familias destrozadas por estos crímenes dolorosamente aprendimos algunas cosas que podemos aportar:

  1. El Poder Judicial tiene una responsabilidad central, que no cumple. En este informe detallamos la situación del tribunal de Familia de Neuquén para dar un ejemplo concreto de cómo se construye la impunidad de los femicidios y cómo el aparato judicial violenta a las familias.
  2. El Poder Ejecutivo nacional, provincial y municipal tiene una responsabilidad ineludible, que no cumple. En este informe citamos el ejemplo de Rawson para ilustrar una forma concreta de construir prevención, alerta y participación social para enfrentar estas violencias. Que sea una excepción y no la regla demuestra la falta de compromiso y voluntad de las autoridades estatales para intentar nuevas y múltiples formas, hasta encontrar la más eficiente y correcta.
  3. Ambos poderes del Estado todavía no han informado en forma clara y transparente qué responsabilidades tienen y a través de qué organismos y personas las cumplirá, de manera tal de que ante cada femicidio ocurrido en cualquier punto del país tanto las familias como las comunidades sepan desde el primer momento a dónde ir y quién es la persona y la institución responsable de hacer cumplir los derechos que como víctima les corresponde.
  4. Exijimos entonces un mapa de responsabilidades, con nombres y direcciones de funcionarixs y organismos encargados de cumplir con las obligaciones que los tratados internacionales y las leyes nacionales imponen al Estado argentino. Cada localidad, cada barrio, cada rincón de este país debe tener ese mapa local, que además detalle qué recursos están asignados para enfrentar estas violencias, tanto para contener a las familias de las víctimas como para prevenirlas socialmente. Que esos recursos sean públicos y transparentes es nuestro derecho y es una obligación del Estado.

Hasta tanto el Estado anuncie las respuestas que necesitamos, la sociedad argentina debe exponerse, desafiar la cuarentena, el frío y la comodidad para gritar en las calles lo que se niegan a escuchar. Resumimos en este informe con imágenes y breves comentarios seis marchas que se hicieron durante el aislamiento obligatorio y en diferentes ciudades del país con un mismo reclamo: justicia.

31 de julio: Una marcha organizada por el grupo de Mujeres Autoconvocadas de Berabevú reiteró el «pedido de justicia por Julieta Del Pino”.

4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

18 de julio: Maira Castillo, según información aportada por las autoridades judiciales se habría quitado la vida. Sin embargo familiares y amigos de la joven sostienen que podría haber participación y responsabilidad directa de su pareja. Con una  multitudinaria marcha reclamaron a la justicia por avances concretos en la investigación del hecho, y que se cambie la caratula de la causa.

4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

15 de julio: El femicidio de Rocío Vera conmocionó a la localidad de Reconquista, al norte de la provincia de Santa Fe. La joven de 14 años fue encontrada sin vida en un descampado y con signos de haber sido golpeada. Tras el hecho, vecinos autoconvocados de la ciudad se movilizaron para reclamar que se esclarezcan los hechos y pedir justicia por el femicidio.

La marcha se inició en el ingreso al barrio Carmen Luisa, de la ciudad de Reconquista. Desde Lisandro de la Torre y la Interbarrial, caminaron hasta una casa de Avenida San Martín al 4100, en cuyas inmediaciones fue hallado el cuerpo de Rocío.

4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

5 de junio: En La Rioja se realizó una marcha para exigir justicia por el femicidio de Micaela Gordillo.

4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

18 de mayo y 26 de abril: La familia de Cecilia Gisela Basaldúa, la mujer asesinada cuyo cuerpo fue encontrado el sábado 25 de abril en Capilla del Monte, Córdoba, encabezó dos marchas para reclamar que se esclarezca el crimen y se busquen y encuentren a otros posibles involucrados en el femicidio.

4° Informe del Observatorio Lucía Pérez: 175 femicidios en 2020, 102 cometidos durante la cuarentena

La experiencia de Rawson

Rawson tuvo 300 casos de violencia de género denunciados durante la cuarentena y este mes buscó la forma de intentar prevenirla. Desde la Dirección de Familia se puso en marcha el programa de «Promotores Barriales para la Prevención de Violencia de género» que tiene como fin capacitar a los vecinos para detectar e intervenir en esta problemática. Recién se han realizado tres reuniones con los interesados en participar de esta propuesta, y fueron unos 100 los vecinos, en su mayoría mujeres, que ya se inscribieron para comenzar con la capacitación. «Recurrimos a la intervención de los vecinos porque son ellos los que están más cerca de las víctimas y con más posibilidades de saber cuándo y dónde ocurren estos casos» 

https://www.diariodecuyo.com.ar/sanjuan/Rawson-capacita-a-los-vecinos-para-detectar-violencia-de-genero-20200706-0114.html

Neuquén, un ejemplo de la emergencia

La Oficina de Violencia (OV) del Poder Judicial de la ciudad de Neuquén se encuentra, según el propio director provincial, Juan Pablo Durán, en una “crítica situación de emergencia” debido a que tiene un plantel de abogadas y abogados “diezmado”.  Así detalló a la prensa la grave situación: “Hoy los cuatro juzgados de Familia de Neuquén tienen en trámite 2.500 expedientes de violencia, ¿quién crees que lleva adelante todo el proceso desde la admisión, el seguimiento y control de esos 2.500 expedientes? El juzgado de Familia, no, lo lleva la Oficina de Violencia aparte de las funciones específicas. De 20 funcionarias que tendría que tener, tengo 15 que encima no puedo darles vacaciones, ni licencia. Las funcionarias están trabajando entre 10 y 12 horas por día, de manera presencial, y desde sus casas”, aseguró.

El 1 de julio prácticamente todo el funcionariado del fuero de Familia resolvió no atender más el teléfono de guardia de la OV, de 14 a 8 de la mañana. En una nota dirigida al presidente del TSJ, Oscar Massei, manifestaron que desde el año pasado sostienen un reclamo porque entienden que esa es una función que no está regulada, por la que no reciben ningún tipo de remuneración, y que está siendo prestada por personas que no trabajan la temática.

https://www.rionegro.com.ar/la-oficina-de-violencia-de-neuquen-esta-en-una-situacion-de-emergencia-1434990/

Travesticidios y transfemicidios

Durante el año 2020 la agrupación La Rosa Naranja registró 55 travesticidios y transfemicidios. Chinina Karly Sasha Palomino y Roberta Carabajal fueron asesinadas en la vía pública, baleada y apuñalada. En ambos casos las carátulas con las que se comenzó la investigación fueron “homicidio”.

Desde que se decretó el aislamiento fueron 42 estos crímenes, 11 durante julio.

Cuarentena y Violencia de género: relevamiento de denuncias en ocho provincias

  1. Ciudad de Buenos Aires

El ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, a través de la Dirección General de la Mujer, registró, desde el inicio de la cuarentena, un total de 19.722 llamados en la Línea 144, un 48% más en relación al mismo período del año pasado. Hubo, en promedio, 193 llamados por día: ocho por hora. El pico se registró en abril: 6.191 llamados, contra 4.065 en 2019. 

Entre el 20 de marzo (cuando se decretó el distanciamiento social obligatorio) hasta el 31 de marzo se recibieron 2.082 llamados, con un aumento del 36% (1.551).

En abril se registraron 6.191 llamados con un crecimiento del 52,3% (4.065).

En mayo fueron 5.668, un 42,5% más que en 2019 (3.976).

En junio 5.781, con un crecimiento interanual del 54%.

“Venimos verificando con preocupación un aumento significativo en los llamados y en las consultas a la 144”, confirmó Felipe Miguel, Jefe de Gabinete porteño, en una conferencia de prensa compartida vía Zoom con María Migliore, ministra de Desarrollo Humano y Hábitat; y Agustina Ciarletta, Directora General de la Mujer.

https://www.nueva-ciudad.com.ar/notas/202007/44094-cuarentena-y-violencia-de-genero-los-llamados-al-144-subieron-un-48-respecto-al-ano-pasado.html

Por su parte la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) dependiente de la Corte Suprema, informó que desde el 20 de marzo hasta el 17 de julio, ese organismo recibió 1.280 casos de violencia familiar y 1.455 consultas informativas y extrajurisdiccionales. 

En los cuatro meses de aislamiento por la pandemia, la OVD asistió a 1623 personas y se iniciaron causas judiciales que determinaron 1000 medidas de prohibición de acercamiento y 230 exclusiones del hogar para los violentos, informó el organismo.
En ese periodo, 462 personas fueron amenazadas de muerte por las personas denunciadas.
Los agresores fueron principalmente varones (81 %) y el grupo con más denuncias fue el de entre 22 y 49 años (64 %).
Las mujeres siguieron siendo la más afectadas: de cada 10 personas atendidas, 6 fueron adultas y 3 niñas, niños y adolescentes, y hubo asistencia a cuatro mujeres trans/travesti.
6 de cada 10 afectadas fueron víctimas de violencia física. 

La justicia emitió 1000 medidas de prohibición de acercamiento, 230 exclusiones del hogar a violentos, se otorgaron 345 dispositivos de alerta para mujeres agredidas y se regularon alimentos provisorios en 136 casos.

El servicio médico de la Oficina atendió a 387 personas y constató lesiones en el 82 % de los casos.
https://www.telam.com.ar/notas/202007/494040-oficina-de-violencia-domestica-denuncias-meses-aislamiento-pandemia.html  —

Otro informe del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires detalló que se recibieron 2.844 denuncias «con indicadores de violencia de género» en la justicia porteña desde el 20 de marzo -fecha de inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO)- hasta el 19 de junio.
El mayor porcentaje de denuncias -38%- se realizó en el último mes analizado (20 de mayo al 19 de junio) y la cantidad de presentaciones fue en aumento desde el inicio de la medida, teniendo en cuenta que durante el segundo mes se produjeron el 36% (1.036 casos) y en el primero el 26% (741 casos), de acuerdo a los datos aportados por la Oficina de Planificación de Políticas de Géneros y Diversidades.
Del total de denuncias por violencia de género, 1.041 (37 %) indican la comisión de conductas contravencionales, mientras que 1.803 (el 63 %) se enmarcan dentro algún delito penal.
Además, el 77 % del total de casos involucraron violencia de género en su modalidad doméstica.
En relación con la calificación de los hechos según las figuras penales cuya competencia corresponde al fuero local, se advierte una prominencia de las lesiones con el 40% de las denuncias; seguidas por las «amenazas» (30%) y la «resistencia o desobediencia a la autoridad» (8%).
Sobre las conductas contravencionales, el 68% estuvo representado por la acción de «hostigar, intimidar y maltratar». 

https://www.telam.com.ar/notas/202007/486057-caba-cuarentena-denuncias-violencia-genero.html

  • Provincia de Buenos Aires

Según un informe elaborado por la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense, entre el 20 de marzo y el 30 de junio de 2020 fueron asesinadas en ese territorio 33 mujeres. Un año atrás, en ese mismo período, fueron 19 las mujeres asesinadas, de acuerdo con las estadísticas de las fiscalías de toda la provincia. Apenas un 20% de las víctimas de femicidio llegaron a denunciar.»

Los departamentos judiciales donde más asesinatos por causas de género hubo durante la cuarentena fueron Moreno/General Rodríguez (6); San Isidro (5) y Zára-Campana, Lomas de Zamora y Dolores (3 cada uno). 

El 25% de los asesinatos fueron un sábado. Y en la madrugada se comete el 42% de los femicidios (entre las 0 y las 12), según el reporte de la Procuración.

https://www.clarin.com/sociedad/violencia-genero-aumento-femicidio-dias-provincia-buenos-aires_0_ZBSUWteVO.html

Por su parte el el registro del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense informó que entre el 20 de marzo y el 19 de julio, las operadoras atendieron 5.903 consultas por violencia de género. El número representa una suba promedio del 35% en los pedidos de ayuda respecto de antes de la cuarentena. 

El 50% de los pedidos de ayuda se concentra en nueve municipios: La Plata, Mar del Plata (General Pueyrredón), La Matanza, Almirante Brown, Merlo, Lomas de Zamora, Florencio Varela, Moreno y Quilmes. 

En 8 de cada 10 casos, las víctimas denuncian que el agresor es su actual o ex pareja. Y el 96% de quienes ejercen la violencia son varones que, al igual que sus víctimas, tienen entre 25 y 44 años.
https://www.tiempoar.com.ar/nota/crecieron-un-35-los-pedidos-de-ayuda-por-violencia-de-genero-en-la-cuarentena  

  • Santa Fe

En cinco ciudades de Santa Fe (incluidas la cabecera provincial y Rosario) hubo 8.733 registros de violencia de género desde el 20 de marzo al 27 de abril de este año. La ciudad de Rosario encabeza el mayor número de casos de violencia de género, con un promedio diario de 143. Los datos son del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) y el Observatorio de Seguridad Pública (OSP). 

  • San Juan

En 77 días se registraron 89 casos de violencia sexual contra menores. Un 73% de esas denuncias fueron por ataques sexuales contra nenas. Es decir que cada 24 horas se denunció 1,15 casos. La mayor cantidad de denuncias fue por ataques sexuales contra menores provienen de una persona extrafamiliar, por ejemplo un amigo de la familia o un vecino cercano. Durante esta cuarenta fueron denunciadas 44 personas fuera del vínculo familiar.

El segundo puesto de los más denunciados desde el 15 de marzo al 31 de mayo fueron los padrastros y tíos: en este periodo se acusó a 12 hombres parejas de las madres de las víctimas y a 12 tíos.

Respecto al rango de edad de la víctima 44 casos pertenecen a niñas, niños y adolescente entre 12 y 17 años, en segundo lugar con 26 denuncias se da en el rango entre los 6 y 11 años; y 19 casos de 0 a 5 años.

Emanuel Torés, director de CISEM, también destacó que durante los primeros meses de cuarentena las llamadas para expresar que una mujer estaba siendo víctima de violencia sexista incrementaron notablemente. «Durante los fines de semana se observa una suba de llamadas, sobre todo en el día domingo».  

https://www.sanjuan8.com/san-juan/cuarentena-obligatoria-denuncio-dia-abuso-sexual-nina-nino-o-adolescente–01072020_Nygrvw061Q

  • Mendoza

El Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario (CAI) duplicó el número de sus intervenciones durante la fase del aislamiento social y el pico máximo de los casos se registró en mayo, con 1.188 abordajes, según informó Stella Spezia, de la Dirección de la Mujer del Poder Judicial de Mendoza. 

En la ciudad Capital se atendieron 267 casos de violencia de género durante el primer semestre, según un informe de  la Subdirección de la Mujer dependiente de la Dirección de Desarrollo Humano de la Municipalidad. El detalle mes por mes:

Enero: 55 (de los cuales fueron judicializados 22)

Febrero 55 (de los cuales fueron judicializados 22)

Marzo 39 (de los cuales fueron judicializados 29)

Abril 42 (de los cuales fueron judicializados 31)

Mayo 39 (de los cuales fueron judicializados 32)

Junio 37 (de los cuales fueron judicializados 27)

https://www.sanjuan8.com/san-juan/capital-atendio-267-casos-violencia-genero-primer-semestre-06072020_n09fwGlssr

6. Tucumán

“En los últimos dos meses se recibieron más de 400 denuncias por hechos de violencia intrafamiliar” informó el director de la oficina de Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía provincial, Julio Fernández. Un promedio de 6 por día

Entre marzo y junio el total de las denuncias suman  más de 800 denuncias de mujeres que fueron víctimas de violencia en el periodo entre marzo y junio.

7. Salta

Datos oficiales del Ministerio de Seguridad provincial confirman que en entre el 1° de enero y el 1° de junio de este año se registraron 3.478 denuncias por violencia de género, de las cuales 1.476 corresponden a los cuatro meses de la cuarentena. https://www.lanacion.com.ar/seguridad/cuatro-provincias-del-norte-tuvieron-la-tasa-de-femicidios-mas-alta-en-el-primer-semestre-nid2396055

8. Entre Ríos

El 31 de julio el Poder Judicial de Entre Ríos informó que en 130 días de aislamiento “se promovieron en materia de violencia familiar y contra la mujer 3171 causas judiciales en las que se registraron 3379 personas víctimas, de las cuales el 91 % son mujeres y niñas”. En ese mismo período: “se dictaron 2369 medidas de prohibición de acercamiento y 555 exclusiones del hogar a quienes ejercen violencia”.

Desde el 20 de marzo al 20 de julio “233 personas denunciaron que fueron amenazadas, 182 lesionadas y 160 abusadas sexualmente por las personas denunciadas y ocurrieron 2 femicidios. El tipo de violencia más denunciado fue la psicológica (38%), seguida de física (31%) y sexual (21%). Los agresores fueron principalmente varones (98%) y el grupo con más denuncias fue el de entre 21 y 30 años (31%).”

El 13 de abril se implementó una plantilla para denuncias online, desde ese día se recibieron “165 denuncias de violencia familiar y contra la mujer en Entre Ríos provenientes de diversos departamentos y todas ellas remitidas al fuero competente para su tramitación. Por ese canal, 7 personas con discapacidad accedieron al servicio de Justicia”.

Además la Oficina de Violencia de Género (OGV) tramitó 34 teléfonos celulares para la instalación de la aplicación de botones de pánico solicitados por diferentes organismos judiciales de la provincia para aquellas mujeres que no disponen de dispositivos propios.

https://www.jusentrerios.gov.ar/31/07/2020/violencia-de-genero-contra-la-mujer-e-intrafamiliar-3171-causas-judiciales-durante-la-emergencia-y-en-feria-en-entre-rios/

El alerta mundial

  • El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) predice que podría haber hasta 7 millones de embarazos no deseados en todo el mundo debido a la crisis, con potencialmente miles de muertes por aborto inseguro y partos complicados debido al acceso inadecuado a la atención de emergencia.

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31679-2/fulltext?utm_campaign=tlcoronavirus20&utm_content=135842484&utm_medium=social&utm_source=twitter&hss_channel=tw-27013292

En Argentina, el aborto legal, seguro y gratuito sigue siendo una deuda de la democracia, al menos dos mujeres murieron durante el 2020 a causa de abortos clandestinos.

  • En el informe de las Naciones Unidas titulado “Covid 19 en Argentina: impacto socioeconómico y ambiental”, se aborda la violencia machista detallando que“la violencia contra las mujeres también constituye una situación preocupante que se agrava en contextos de aislamiento social como el actual”.

https://www.onu.org.ar/stuff/Informe-COVID-19-Argentina.pdf

  • La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó durante julio una nota acerca del Convenio 190 sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. En el informe detallan “a la luz de la actual crisis de la COVID-19, el Convenio y la Recomendación son ahora más relevantes que nunca, ya que la pandemia está revelando y empeorando las desigualdades existentes y las inseguridades económicas que incrementan el riesgo de acoso y violencia en el mundo del trabajo”. También agregan que “Los trabajadores poco remunerados—en su mayoría mujeres—ya corrían un mayor riesgo de ser objeto de agresiones y de acoso en el lugar de trabajo antes de la crisis. Ahora muchas mujeres con empleos poco remunerados hacen trabajos esenciales de primera línea en la crisis de la COVID-19 y constituyen uno de los grupos más golpeados por la pérdida de empleos”.

https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—ed_dialogue/—actrav/documents/briefingnote/wcms_749792.pdf

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Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

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En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. En la Argentina mileísta, cada 38 horas una persona es atacada a causa de su orientación sexual o identidad de género. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari

En la Argentina mileísta, cada 38 horas una persona es atacada a causa de su orientación sexual o identidad de género. En Cañuelas, un hombre le prendió fuego a la casa de una pareja de lesbianas. En Recoleta, dos mujeres, de 26 y 24 años, caminaban de la mano cuando un hombre las frenó y las increpó: una terminó con la nariz fracturada; la otra, con lesiones en la mano. En Palermo, un joven gay fue brutalmente golpeado y le rompieron la mandíbula. En Neuquén, Azul Mía Natasha Semeñenko fue asesinada, sin haber podido “ser Azul del todo” porque no recibió su hormonización.

Ninguno de estos hechos violentos de 2025 fue excepcional. El año pasado se registraron 227 crímenes de odio contra personas lesbianas, gays, bisexuales, trans (travestis, transexuales y transgéneros) y otras identidades disidentes. Según el informe anual del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, fue el año más violento desde la creación de este organismo, con un crecimiento de más del 60% respecto de 2024, cuando se habían registrado 140 casos. Se trata, dice el relevamiento, de un aumento “abrupto, excepcional y cualitativamente distinto a la progresión observada en los años anteriores”.

La violencia por odio hacia el colectivo LGBT+ se intensificó en un contexto de desmantelamiento de políticas públicas, vaciamiento de organismos de protección, paralización de la agenda legislativa en materia de derechos y consolidación de discursos fascistas que estigmatizan a la diversidad.

Para María Rachid, titular del Instituto contra la Discriminación de la Ciudad de Buenos Aires e integrante de la Federación Argentina LGBT+ (FALGBT), el drástico aumento de estos crímenes en Argentina no puede separarse de los discursos de odio que provienen del gobierno nacional. “Tanto el presidente como funcionarios y allegados se expresan de manera violenta y discriminatoria hacia la comunidad LGBT en general y, principalmente, hacia la comunidad trans”, describe Rachid. “Y eso –agrega– genera mayor violencia y discriminación en la vida cotidiana. Esos discursos terminan legitimando, avalando y fomentando la violencia hacia nuestra comunidad”.

Esa realidad se percibe en lo cotidiano. Ayito Cabrera, director y fundador de la organización Espacio Tolomocho –que nuclea a personas trans con discapacidad–, advierte que el aumento no se limita a los casos visibles, sino que se expresa en formas más silenciosas y estructurales de violencia, atravesadas por la precarización económica y el desfinanciamiento.

“Los pedidos de ‘apañe’ de personas trans se multiplicaron considerablemente”, resume. Ese crecimiento, explica, tiene directa vinculación con la dificultad de acceder a un trabajo que permita sostener condiciones básicas de vida: comer cuatro veces al día, estudiar y alquilar. Cientos de personas travestis, trans y no binarias perdieron sus empleos en ámbitos estatales y muchas se quedaron sin acceder a medicamentos o tratamientos.

RADIOGRAFÍA

El informe elaborado por la FALGBT y las Defensorías del Pueblo de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires permite visibilizar la violencia cotidiana y su naturaleza.

Más de un tercio de los casos corresponde a ataques contra el derecho a la vida, que incluyen asesinatos, suicidios o muertes vinculadas a condiciones estructurales, mientras que casi dos tercios son agresiones físicas que no terminaron en muerte. Rachid aclara que hay un subregistro, “porque hay casos donde no se desarrolla ninguna línea de investigación relacionada a la posibilidad de un crimen de odio”.

En ese punto aparece uno de los datos más significativos del período: las agresiones físicas se duplicaron en un año y pasaron de 73 a 147 casos, un incremento del 101,4%.

Las muertes vinculadas a crímenes de odio se mantienen altas y con un patrón sostenido. En 2024 se registraron 67 casos (17 asesinatos, 44 muertes por violencia estructural y 6 suicidios), mientras que en 2025 la cifra ascendió a 80 (16 asesinatos, 53 muertes por violencia estructural y 11 suicidios), es decir, un aumento del 19,4%. Ese crecimiento incluye un dato especialmente preocupante: los suicidios casi se duplicaron en un año.

Las mujeres trans siguen siendo las más afectadas y concentran el 62,56% de los casos registrados. En segundo lugar se ubican los varones gays (22,03%), seguidos por varones trans (7,93%), lesbianas (5,73 %) y personas no binarias (1,76%).

Pero el documento advierte algo más: es un fenómeno que se expande. Entre 2024 y 2025, los ataques contra varones trans pasaron de 5 a 18 casos. Y las agresiones contra personas no binarias, que ni siquiera aparecían en registros anteriores, se duplicaron.

Ayito Cabrera describe con crudeza cuando además hay intersección de violencias. “Quienes somos personas trans con discapacidad vivimos una doble vulnerabilidad y una discriminación estructural histórica”, advierte. En ese contexto, señala, la falta de políticas públicas agrava condiciones ya precarias y profundiza el abandono.

Para el fundador de Espacio Tolomocho, las identidades trans –en especial, las transmasculinidades– se convirtieron en blanco de discursos que buscan deslegitimar derechos conquistados. “En esta intersección, nuestra identidad se ha convertido en chivo expiatorio de una campaña internacional de las derechas globales. En nuestro territorio, eso se traduce en necesidades básicas –salud, vivienda, trabajo– gravemente afectadas: las hormonas se han vuelto prácticamente inaccesibles, la atención sanitaria se deteriora y la falta de empleo impide sostener una vivienda”, detalla Ayito.

En este sentido, las cifras no pueden interpretarse de forma aislada, sino como parte de un entramado de violencias estructurales, simbólicas e institucionales que impactan de lleno en las condiciones de vida.

Otro tema preocupante es un crecimiento sostenido de agresiones en comisarías y establecimientos penitenciarios, junto con un dato que marca un punto de quiebre: la participación de fuerzas de seguridad pasó de 17 casos en 2024 a 64 en 2025. Esto consolida a la violencia institucional como uno de los principales vectores de agresión, en especial contra la población trans y, en particular, contra las mujeres trans.

Rachid señala que esto no resulta sorpresivo. “Cuando aparecen o se instalan gobiernos de derecha, las fuerzas de seguridad se sienten más avaladas para ejercer su violencia hacia los grupos vulnerados en general y la población LGBT en particular”, explica.

LA ANTIAGENDA

El hecho de que el registro más alto de toda la serie histórica del Observatorio se produzca durante el gobierno de Javier Milei es un dato cargado de sentido. Desde que comenzó su mandato, siguiendo la agenda de ultraderecha de su amigo Donald Trump, el presidente argentino promovió discursos que cuestionan derechos, deslegitiman identidades de género diversas y contribuyen a habilitar formas más intensas de violencia contra las personas LGBT+, como quedó demostrado durante su intervención en Davos en enero de 2025.

Esa violencia simbólica vino acompañada de la eliminación de programas, organismos y dispositivos estatales que cumplían funciones centrales en la prevención de la violencia y el acompañamiento de las víctimas. La disolución del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), por ejemplo, dejó a la población LGBT+ sin un canal institucional específico para denunciar actos discriminatorios. El informe lo sintetiza en una frase que funciona como advertencia: “Allí donde el Estado se retira, el odio encuentra condiciones para expandirse”.

Esa relación entre discurso y violencia también aparece en la experiencia cotidiana de las organizaciones. Para María Rachid, los informes no solo marcan un aumento de los crímenes de odio, sino que evidencian su vínculo con los discursos que circulan desde el poder.

Agrega que, a partir de expresiones públicas de funcionarios y del propio Milei, se produjo un cambio perceptible: crecieron las denuncias, las consultas y también la violencia cotidiana. “Hay evidencia de esa relación directa. Lo muestran los informes, pero también se puede ver en las redes sociales de cualquier organización LGBT”, plantea Rachid.

Ocurre que cuando esos discursos provienen de una voz de autoridad como lo es el Poder Ejecutivo Nacional, el impacto es concreto. No solo habilitan la violencia, también la legitiman.

Desde el Espacio Tolomocho explican que lo que antes circulaba como insulto marginal hoy es retomado por funcionarios y medios, ampliando su alcance y su legitimidad social, y habilitando agresiones físicas, institucionales y discursivas con mayor impunidad.

Las consecuencias de ese proceso también se observan en el acceso a derechos básicos, como la ley de cupo laboral. Los despidos en la administración pública y la falta de implementación efectiva de estas normativas profundizaron la exclusión de la población trans y empujaron a muchas personas a situaciones de extrema precarización.

En este contexto, espacios como Tolomocho adquieren otro sentido y se transforman en redes de contención y cuidado, un recurso fundamental en tiempos hostiles. “Somos personas trans con discapacidad profesionales en nuestras áreas, editamos libros, hacemos muestras de arte, damos clases, trabajamos en accesibilidad. Apostamos a la educación y al arte como formas de construir otra sociedad”, explican.

En un clima social marcado por el ascenso de los discursos de odio, la discriminación y el individualismo, la respuesta vuelve a ser colectiva. La organización, la denuncia y la presencia en las calles se tornan fundamentales ante una avanzada antiderechos que tiene en el propio Estado nacional a uno de sus impulsores.

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Nota

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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#NiUnaMás

El 3J porteño: Vamos

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Por Claudia Acuña

Fotos: Juan Valeiro

Muchas: eso fuimos. Muchísimas más que la última vez y ojalá que menos que la próxima, o mejor: que no sea necesario una próxima. Que al fin podamos descansar y dedicarnos a otra cosa en lugar de escribir con marcador en un cartón: “Ayer estaba viva. Hoy mi hermana es la foto de este cartel” o salir del trabajo donde estamos paradas ocho horas por dos pesos para sumarnos últimas, con lágrimas regando las mejillas y la convicción de exigir justicia por la compañera que acuchilló su novio hace dos días, en ese femicidio que en la tele informaron como resultado de “una infidelidad”. Con esa orfandad de sensibilidad y respeto, que abona el permiso social para carnear mujeres están hablando en los medios de Noelia, 30 años, de Temperley, la compañera de este grupo de chicas que no pueden decir dónde trabajan porque la firma se los prohibió. “Ella ya lo había denunciado porque sufría su violencia, se había separado y ese día iba a sacar sus cosas de la casa. Él le dijo que no iba a salir viva de ahí, la tomó de rehén y ella pidió ayuda al 911, la policía demoró y cuando llegó no supo cómo intervenir: fue peor”, cuentan temblando. Masacradas primero, criminalizadas luego, silenciadas después, lo que queda es estar ahí con los carteles escritos a las apuradas y el llanto incontenible, al final de la concentración que un grupo decidió que no sea marcha ni disponer de lugar donde el dolor de las familias descanse (aprendan de Córdoba, orgas porteñas), pero no importa porque no es lo importante.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

A pocas cuadras y sobre Hipólito Yrigoyen están las madres de Brenda y Morena, dos de las tres masacradas en el triple narco femicidio agradeciendo que la multitud las abrace y sin esperar –ni ellas ni la multitud– ser referente de nada ni vocera de nadie: ser una más es ser Ni Una Menos.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

A metros del cine Gaumont no es la casualidad sino la fuerza de esta marea la que hace chocar a la actriz Laura Paredes con Teresa Laborde. Laura interpretó a su mamá –Adriana Calvo– en la película Argentina, 1985. Teresa es lo que allí se contó: la nena que nació en un Falcon Verde, hoy una bella y luchadora mujer: su sonrisa es el símbolo de una victoria social y el abrazo entre ambas es la postal de la inquebrantable alianza entre el arte y la memoria. De ese caudal abreva esta marea. Somos las hijas y las nietas de la batalla por la justicia.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

“Estoy en contra de todo gobierno que quiera sacarme mis derechos” enarbola una chica con capacidad para sintetizar lo que este movimiento expresa políticamente.

“Faltan 10 femicidios para que empiece el Mundial” es el mensaje impreso en una hoja A4 que reparte una señora.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

“Merecemos vivir sin miedo”, gritan ambos carteles que traen desde Avellaneda Luna, 9 años, y Tatiana, 18, sobrina y tía, mientras caminan la Avenida de Mayo de la mano y cuentan que esta es su primera vez. “Hablamos ayer con mis hermanas. Nos escuchamos. La verdad es que este gobierno se está pasando de la raya con este tema. Yo le conté que todos los días camino por la calle con un ojo en la espalda. Ninguna queremos que ella crezca así. y decidimos que teníamos que estar. Ellas trabajan y no podían venir, pero decidimos que nosotras sí y ahora están pendientes del teléfono para saber si estamos bien. Y estamos bien porque hay mucha gente por suerte”.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

Mucha gente, sí. Muy joven en su gran mayoría, más varones que otras veces, también y pocas columnas de organizaciones, la mayor parte ocupando la primera fila de lo que calculan el foco de las cámaras. El ancho resto, que desborda la plaza y riega Avenida de Mayo hasta la 9 de Julio, está poblada por las incontenibles gotas de esta marea que emerge con el grito que transforma el dolor y la tristeza en organización y rebeldía.

Quizá no sea una suerte, pero casi.

Quizá eso que grita Ni Una Menos sea la providencial expresión de un acto de fe en ese nosotras que nos impulsa a salir a las calles de todo el país sin especular con que esté garantizado de antemano para acudir: vamos.

El 3J porteño: Vamos

Foto: Juan Valeiro/ lavaca.org

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