Sigamos en contacto

Nota

#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños

Publicada

el

Artistas y trabajadores de la cultura denunciaron, en plena avenida Corrientes y en medio de La noche de las librerías, la política de vaciamiento de los teatros estatales porteños. Con una asamblea en la puerta del Alvear, planearon nuevas acciones y colgaron un cartel en la puerta del teatro que informa: «1027 días cerrados. Acá no hay obra». Cómo se gestó la acción y los datos que dan contexto al reclamo: #AbranLosTeatros.
Si hoy tuviese que definir qué movimientos no descansan ni aflojan a la hora de reclamar una política para una sociedad más justa, diría: las mujeres, los docentes y los artistas. Ayer esta resistencia cultural que no se agota se hizo visible en plena Avenida Corrientes durante la Noche de las Librerías frente a la puerta del Teatro Alvear.
Un cartel blanco de letras negras  tapó la fachada del teatro con un mensaje claro y conciso: ¨1027 días cerrado. Acá no hay obra».

#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños

Fotos: Ramiro Domínguez Rubio para lavaca.org


Las organizaciones culturales y los transeúntes  que se sumaron fueron muchos pero el grito cantado y acompañado por aplausos fue uno solo: «Señor, señora, no sea indiferente, se cierran los teatros en la cara de la gente».
En ese grito se reflejó la exigencia más urgente: abran los teatros.
Tras ese grito también está la denuncia al discurso gubernamental: los teatros no sólo están cerrados por obras edilicias. Están abandonados.

Antecedentes

“La puerta de este Teatro es un símbolo”, repiten los artistas mientras se manchan la ropa de engrudo para pegar el gran cartel.
La invitación al encuentro la realizaron Escena Política y Asamblea de Trabajadores de la Cultura (ATC). Dos de los muchos colectivos de artistas que el año pasado ya dieron cuenta de su capacidad de acción política.
Escena política es un grupo de artistas vinculados a las artes escénicas de la Ciudad de Buenos Aires, articulados a través de dos espacios de activismo cultural, FDA (foro danza en acción) y TIM (teatro independiente monotributista).  Se nuclearon a comienzos del 2015 para realizar una serie de acciones que intentaban visibilizar zonas oscuras de la política y de la producción cultural. Durante todo ese año sus intervenciones apuntaron a un cuestionamiento de la política cultural de la Ciudad de Buenos Aires, sobre todo del Complejo Teatral de Buenos Aires, que incluye siete de los teatros públicos más importantes del país. En 2016, organizaron un Congreso Transversal, que articulara lo que no entraba  en la cuenta de la política tradicional, la academia y las instituciones del arte. Generaron un espacio de pensamiento y acción que les posibilitaba  armar su propia “agenda”, sin correr detrás de los problemas de la coyuntura, generando así modos propios de resistencia inventiva desde su cotidianeidad amenazada.
La Asamblea de Trabajadores de la Cultura, por su parte, comenzó como una organización de artistas que se autoconvocaron el  25 de enero de 2016 después que Darío Lopérfido, ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y director artístico del Teatro Colón, sostuviera en una entrevista que en Argentina no hubo 30.000 desaparecidos. Desde entonces realizaron en conjunto un gran número de acciones y escraches durante todo el año, acompañados por otras organizaciones, hasta que el ex ministro renunció. Algunas de las acciones realizadas:  una volanteada con el pedido de renuncia en la apertura de la programación del Teatro Colón. Otra acción que llevaron a cabo: al comenzar  cada función pedían a los espectadores que graben lo que iba a suceder: entonces, pasaban el audio de las declaraciones del ministro y la exigencia de su renuncia. Esa misma acción, a su vez, fue replicada por directores de cine en el BAFICI. También hicieron oír las palabras de Lopérfido con un megáfono en la inauguración de ArteBA 2016. Todas las acciones terminaban con un grito fuerte y claro que refleja su repudio y reclamo colectivo: Renunciá Ya.
Estamos hablando de bailarines, actores y directores que tienen todos más de 20 años en los escenarios. Son artistas que llenan salas independientes porteñas con un arte conmovedor pero además de reconocimiento nacional e internacional. Todos poseen premios, becas y presencia en festivales, congresos, giras o películas en Suecia, Francia, Chile y Brasil, entre otros.
Sin embargo, ahí están llenándose de engrudo por un espacio que afirman que es de todos.
Frente al gran cartel, se da lugar a otro símbolo: la asamblea. Una asamblea que no es partidaria pero sí política. Lo artistas y trabajadores culturales forman una gran ronda para escucharse, hablar y llegar a unirse y hacer acciones juntos.
#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños
Entre otras cosas, se llegó al acuerdo de marchar todos juntos el 24 de marzo desde Lavalle y Carlos Pellegrini. No es la primera vez: la última marcha la columna artística fue masiva y terminó en un pogo en las escaleras del Teatro Colón que pedía la renuncia del Ex Ministro Darío Lopérfido. Esta vez, algo queda claro: las organizaciones de artistas no quieren los teatros cerrados ni abandonados nunca más.

Las voces de adentro

Juan Onofri del colectivo Escena Política cuenta que les habían dicho en el Teatro Alvear había 200 obreros trabajando. Ellos mismos salieron a averiguarlo: le preguntaron a todos los vendedores ambulantes de la zona y nadie había visto entrar ni personas ni máquinas. Era mentira.
Alejandra Darin, en representación de Asociación de Actores, contó en la ronda que Telerman dijo que el Alvear no se iba a abrir y sumó: ¨Hablar de unión es  fácil, ponerla en práctica es dificil. Pero esta época nos pone objetivos y  nos reclama abandonar egos¨.

#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños

Alejandra Darín, de la Sociedad Argentina de Actores. Foto: Ramiro Domínguez Rubio


¨La manera de trabajar es como la de NiUnaMenos: nos tocan a una, nos tocan a todas¨, agrega el artista Juan Pablo Gómez

Voces desde afuera

María Rosa tiene 70 años y se puso a aplaudir a la par de todos: ¨No se puede creer que esté cerrado. Yo venía siempre los fines de semana desde Luján a este Teatro a ver obras o tango¨. Kathia, de 80, se sentó en una de las sillas a aplaudir para apoyar la acción antes de ir a ver una obra al Cervantes. Mientras, a un costado, Alina Ruiz Folini, una de las bailarinas, le explicaba a un adolescente dónde quedaba el San Martín y cómo era el Alvear antes de estar tapiado. El chico no dudó y se sumó a cantar hasta el final.
La acción terminó cuando los artistas se sentaron mirando el cartel y la puerta cerrada. Se dispusieron de espaldas al público a observar el vaciamiento. Una acción que término siendo una invitación a frenar y tomarse el tiempo para dejar de ignorar. Una forma de reclamo que fue todo lo contrario a sentarse a esperar.
#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños
 

Qué está cerrado

Los datos que permiten pensar que abandonaron los teatros públicos son los siguientes:

  • El Teatro General San Martín: está en obra desde el 2014. Al principio, con funciones al mismo tiempo. Ahora está cerrado desde diciembre de 2015. Tenía fecha de apertura para marzo de 2017 y se volvió a reprogramar, por ahora, para 25 de mayo. Sin embargo, los tres espectáculos que se iban a estrenar todavía no tienen fecha concreta para hacerlo. Además, ya confirmaron que esa reapertura no incluiría la sala de cine Leopoldo Lugones.
  • El Teatro Alvear: la última función que se realizó fue el 24 de mayo de 2014. En mayo va a cumplir tres años cerrado. No hay ni anuncios sobre cuándo comenzarán a repararlo.

La pelea es, por un lado, para que el Complejo Teatral de Buenos Aires abra su espacio a todos los artistas del teatro y la danza local. Pero, sobre todo, para que dejen entrar a la gran cantidad de público que cabe en  esa capacidad de butacas. Los datos  de los dos teatros del CTBA que quedan en Avenida Corrientes reflejan cómo se desaprovechan estos espacios culturales públicos:

  • Teatro San Martín: Cantidad máxima anual de producciones: 37 en el 2013. En el 2016 y 2017: 0. Capacidad entre las salas: 5.815 espectadores.
  • Alvear: Cantidad máxima anual de producciones: 14 en el 2007. En 2015, 2016 y 2017: 0. Capacidad: 861 espectadores.w

Librazo

A pocos pasos de distancia, en otra esquina de la Avenida Corrientes un cartel en el piso decía:  «Estos tarifazos son otra Masacri. Gran Librazo Nacional». Y unos jóvenes desde una mesa repartían volantes que explicaban cómo  la crisis económica pone en riesgo  de supervivencia a editores y libreros.
Ellos también hicieron su perfomance: durante la Noche de las librerías se regalaron 30.000 libros en Córdoba, Rosario, Mendoza, Buenos Aires y otras localidades. Uno por cada desaparecido de la dictadura militar, para pedir y denunciar que la industria editorial y los libros no desaparezcan.
Que no desaparezcan, que no se vacíen, que no se cierren fueron los discursos en los bordes de la Noche de las Librerías.
Los artistas se fueron, se repartieron 30 mil libros y sobre la puerta del Alvear quedó colgando un cartel que informaba: «1027 días cerrados. Acá no hay obra».
#AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños #AbranLosTeatros: denuncian el vaciamiento de los teatros porteños

Nota

MU 215: Sin chamuyo

Publicada

el

MU 215: Sin chamuyo
Este número 215 de MU ☝️viene con doble tapa, que podría ser una frase: Sin chamuyo, a remarla.




MU 215: Sin chamuyo

Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va

Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.

Por Francisco Pandolfi




MU 215: Sin chamuyo

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema

Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.

Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país. 

Por Sergio Ciancaglini




MU 215: Sin chamuyo

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio

La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.

Por Lucas Pedulla




MU 215: Sin chamuyo

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden

La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.

Por Claudia Acuña




MU 215: Sin chamuyo

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película

Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.

Por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Un biodrama del presente: Puta madre

La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.

Por Evangelina Bucari




MU 215: Sin chamuyo

La Cogolla: Flor de cultivo

Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.

por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Desentendimiento: Fingir demencia

Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.

Por Franco Ciancaglini

MU 215: Sin chamuyo

Crónicas del Más Acá: Parlantes

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

MU 214: Mujer maravilla

Publicada

el

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Publicada

el

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.091

Suscribite a lavaca