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Diario del aborto en el Senado (17-7-2018)

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Por Pablo Marchetti

La Cámara de Senadores sigue debatiendo el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Ayer, martes 17 de julio, durante ocho horas expusieron 18 personas sus argumentos a favor y en contra de la ley. Se suponía que cada una tenía siete minutos, pero la mayoría habló mucho más. Además, contestaron las preguntas que les hacían las senadoras y los senadores presentes. Y los tiempos se extendieron. Mucho. Hubo momentos brillantes, otros delirantes. Hubo debates políticos apasionados y argumentos científicos, económicos y filosóficos. Y algunos que seguramente, en algunos años, nos causen mucha, muchísima gracia, aunque lo que se dice sea terrible. Estos son algunos momentos que dejó esta discusión histórica en la Argentina.

Cuestión de números

Un powerpoint con cifras, gráficos de barras, tortas. Impecable. Planteo, desarrollo y la conclusión: con la legalización del aborto el sistema de salud se ahorraría dos veces y media lo que se gasta hoy en prácticas derivadas del aborto ilegal. Eso sin contar los daños psicológicos. Y ni hablar de lo que pasaría si el Estado decidiera producir el misoprostol en un laboratorio público, tal como se está experimentando en la provincia de Santa Fe.
La exposición de la economista Sonia Tarragona fue prolija, pulcra, contundente. “Este es un estudio con base científica, no deben mezclarse aquí los términos personales”, detalló la integrante de la Asociación de la Economía de la Salud, fundada en 1991. Una senadora le preguntó si eso lo ahorrarían las provincias y Tarragona contestó que sí, pero que si el Estado nacional se hiciera cargo, el ahorro de las provincias sería mayor. “En economía, lo que se quita de un lado se pone de otro, es suma cero”, explicó, porque a veces hasta en el Senado hay que explicar lo obvio.

Decime quién te banca

La pregunta parece haberse transformado en un nuevo caballito de batalla de los militantes anti derecho: “¿Y a vos quién te banca?” Sí, una pregunta que parecía potestad de la izquierda, ahora forma parte del repertorio de quienes se oponen al aborto legal. O sea, de quiénes bancan el aborto clandestino.
“A usted la financian fundaciones que están vinculadas al negocio del aborto y a la venta de órganos de niños abortados”, acusó una senadora a Paola Bergallo. Y Bergallo respondió: “Desde 2006, cuando se aprobó la Ley de Educación Sexual, este Senado nunca interpeló a un Ministro de Salud para que expliqué por qué no financió la ley”. Esta vez la respuesta fue el silencio.
La senadora Beatriz Mirkin tomó la palabra y sacudió un poco la hipocresía de algunos colegas: “Veo que hay mucho interés por parte de algunos senadores de saber cómo se financia la actividad de algunos especialistas. Pero debemos decir que muchos de estos senadores realizan viajes por el Mundo, financiados por fundaciones extranjeras. Me gustaría que nos centráramos en el debate, no en la financiación”.
Bergallo agradeció pero aclaró que, como investigadora del Conicet, estaba acostumbrada a dar cuenta de todo lo que hacía y a explicar detalladamente quién iba a financiar sus proyectos, pues a ella le paga el Estado argentino. “Así que creo que es lo que tenemos que hacer”, remató.
Se ve que Mirkin se quedó con las ganas y remató: “Sí, pero quiero seguir con la discusión. Además, yo no les pregunté a los representantes de la Iglesia Católica si están financiados por el Estado. Básicamente porque sé que están financiados por el Estado”. Amén.

Bombita Durand

La presentación de Luis Durand pareció salida de los archivos de aquello que no se anima a poner al aire Peter Capusotto. Durand es parte de una asociación que se llama Médicos Por La Vida. Para su presentación presentó un power point donde todo, pero todo, era trágicamente maravilloso.
Primero, el logo de Médicos Por La Vida: la silueta de un feto al que le sale un cordón umbilical, que es el cable de un estetoscopio. Como si la combinación feto-estetoscopio no fuera suficiente, la silueta del feto una bandera argentina, con sol y todo. El power point parecía hecho con la primera versión del paint, copiado en un diskette (de los grandes), y usando todas las tipografías existentes.
En el medio de tantos gráficos y flechas aparecían dos videos que se veían bastante borrosos, como si fueran sacados de viejos VHS con la cinta un poco estirada. En él se veían testimonios de dos supuestos abortistas arrepentidos: el estadounidense Bernard Nathanson y la ecuatoriana Amparo Medina.
Nathanson era presentado como el hombre que más abortos había hecho en la historia. Y luego se había arrepentido. Como si Rocco Sifredi se pusiera a predicar la castidad. Medina contaba en ese video que un día acompañó a abortar a una amiga suya, izquierdista y atea como ella, porque estaba a favor del aborto. Hasta que vio “caer los bracitos y las piernitas del bebé” que le sacaban a su amiga. Y allí recapacitó y se hizo anti abortista.
“La madre y el hijo en el vientre son dos seres vivos en distinta etapa de la vida”, dijo Durand, el Bombita Rodríguez antiderecho. Y explicó que las mujeres que fueron madres tienen un 50% más de atención que las que no lo fueron. “Por ejemplo, al tener cuidado de no dejar una hornalla prendida”, aseguró.
En la sala se escuchaban ya varias risas ante los comentarios de Bombita Durán, que insistía en los suyo: “El aborto es un genocidio”. Hasta que la senadora Nancy González tomó la palabra y dijo: “Doctor, usted nos dice genocidas a nosotros, pero usted es especialista en esófago”. Entonces sí, la carcajada fue general.

Organitos para todes

La doctora Paola Bergallo hizo un recorrido por la historia de la legalidad del aborto y comparó a la Argentina con distintos países centrales, donde es legal hace años. También habló del avance en los países de la región, con Uruguay como principal exponente. Enseguida vino el contraargumento de un senador: “Esos mismos países civilizados de los que usted habla son los mismos que tienen armas nucleares y de destrucción masivas”, argumentó, o algo así.
Sin embargo, el argumento preferido de los antiderecho hoy es la denuncia de un supuesto tráfico de órganos que, dicen, existe en los países donde el aborto es legal. Más que órganos, organitos. Como El último organito, el tango con letra de Homero Manzi.
Nadie supo explicar bien qué es lo que se hace con esos órganos de fetos. ¿Se trasplantan a adultos? ¿No les quedan un poco chicos? ¿O es que hacen hamburguesas? ¿O paté? Ningún antiderecho explicó muy buen cómo funcionaría este tráfico, a pesar de que muchos se dedicaron a denunciarlo de modo natural. No es una hipótesis: es una realidad. Para Obarrio, por ejemplo, es algo que existe.
¿Y por qué no iba a existir el tráfico de órganos de fetos? Si comemos chinchulín, molleja, riñón o tripa gorda, ¿por qué privarnos de tan microscópico pero accesible manjar? Hay que esperar a que salga la ley. Total, estamos en la Argentina. Un país donde la parrilla siempre está lista para tirar lo que venga.

The Obarrio Horror Show

“Por desgracia, a mí no me financia nadie”, arrancó su testimonio el periodista del diario La Nación Mariano Obarrio. Obarrio es uno de los principales referentes mediáticos de los anti derecho. Y uno de sus ideólogos, además de un provocador y un tipo al que le encanta estar en el centro de la escena. Hay que reconocerle talento en eso: Obarrio es un Chilavert de los antiabortistas.
Grandote, de traje impecable y corbata celeste, empezó provocador y así siguió: “Algo ilegal que se legaliza pasa a ser algo incentivado y esta ley lo que pretende es incentivar los abortos y penalizar y perseguir a los médicos que se oponen. Además, abre las puertas al aborto irrestricto”.
“Acá hemos escuchado a expertas en derechos humanos que se olvidan de los derechos humanos del embrión”, continuó. “Además, la ley no tiene en cuenta el derecho de los hombres, que pueden querer ser padres aunque la mujer quiera abortar. Tanto se habla de igualdad de género y acá vemos cómo el hombre queda en inferioridad de condiciones”.
Varias senadoras protestaron por los dichos del periodista de La Nación, que interrumpía a quienes preguntaban, se peleaba, protestaba y seguía adelante: “Perón estaba en contra del aborto porque quería poblar la Argentina. Detrás de esta ley lo que hay es un proyecto de control de natalidad disfrazado de cuestión de género. Hoy es cool estar a favor del aborto, pero no podemos legislar de acuerdo a las modas”.
La senadora Mirkin cuestionó varias veces a Obarrio, a quien le pidió que no la llamara “genocida”. Después de pelearse, la senadora le preguntó al periodista de La Nación si estaba a favor de la educación sexual. “Por supuesto”, respondió Obarrio. “Los niños tienen que saber a qué se exponen con el sexo. Tiene que haber educación sexual, aunque después hay que discutir desde que ideología o cuestión de género se da esa educación”.
El periodista de La Nación puso énfasis también en otro de los caballitos de batalla antiderecho: la objeción de conciencia. “Debería ser por la positiva. Así como hay médicos especialistas que son ginecólogos, traumatólogos o cardiólogos, debería haber también abortistas. O aborteros”, concluyó el rey de los antiabortistas. O antiaborteros. O antiderechos.

Derecho y humano

El abogado Alejandro Osio, de la Asociación de Pensamiento Penal, Universidad de La Pampa, fue muy claro: “Ni la Constitución Nacional ni los tratados internacionales dicen en ningún lado que la vida comienza con la gestación. El proyecto cumple con los cánones y mandatos internacionales, cosa que no pasa con la ley actual. Por eso les pido a los senadores que saquen al país de la ilegalidad”.
“Antes del nacimiento, el feto goza de derechos, pero no es sujeto de derecho”, continuó Osio. “Se puede y es válido definir cuándo comienza la vida desde el punto de vista médico, moral, filosófico o religioso. Pero vivimos en un estado de derecho, no en un estado médico, moral, filosófico o religioso”.
Un argumento hecho y derecho.

Volvieron los 90

Hubo dos expositores anti derecho que no derraparon nunca con argumentos ridículos: Gerardo Bozovich y Eduardo Menem. El primero hizo una defensa de su sector, las clínicas privadas. Sobria y con argumentos claros. El segundo hizo política a lo grande. Y nos hizo pensar realmente de qué hablamos cuando hablamos de volver a los 90.
Menem (Eduardo) hizo, básicamente, una defensa de la Constitución del 94. De la importancia del consenso y de la singularidad de la legislación argentina. O sea, todo bien con los pactos internacionales que la Constitución del 94 incorpora “en virtud de la defensa de los derechos humanos”. Pero si la Argentina tiene una legislación mejor, no debe fijarse en pactos internacionales. Y la Argentina tiene una legislación mejor porque incorpora los derechos del niño por nacer.
La ley argentina es tan buena que acompaña a las personas desde la gestación hasta después de su muerte. Eso dijo Menem (Eduardo). Por supuesto que tuvo derrapes. Como cuando dio a entender que no estaba bien eso del aborto en caso de violación porque una mujer podía ir a abortar y decir que había sido violada.
“¿Usted está diciendo que una mujer se expondría a mentir sobre una violación?”, le preguntó una senadora. “Nooooo, de ninguna manera, ¿cómo voy a pensar algo así?”, fue la respuesta de Menem (Eduardo). “Lo que digo es que eso se comentó después del caso FAL, pero yo no estoy de acuerdo”. La cintura política del senador e histórico operador político sigue intacta.
Menem (Eduardo) tiene 80 años pero parece diez menos. Está lúcido y picante en la política. Lo sabe todo y lo entiende todo. Con su intervención de rockstar (“Vuelvo a mi casa, fui senador durante 22 años”, dijo en su presentación) confirmó que sigue vigente. O que podría seguir vigente si se lo propusiera. Como para hacer realidad aquello de que vuelven los 90.

La única iglesia que ilumina

Desde la retrospectiva de León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta no se veía en un lugar oficial una expresión tan encendido contra la Iglesia Católica como la intervención de María Eugenia Estenssoro.
La ex senadora Estenssoro arrancó tranca: “El papa Francisco dijo que quienes defendíamos el aborto legal éramos nazis de guante blanco. Pero si hablamos de nazis, creo que la Iglesia debería pedir por haber colaborado con Hitler. Una iglesia a la que le tomó 400 años pedir perdón por haber condenado a Galileo Galilei, padre de la ciencia moderna”.
“Voy a ser política porque es un momento de ser política”, aclaró, por si hiciera falta. “Veo que de un lado están las mujeres y del otro la Iglesia. Y quienes deciden en la Iglesia son hombres, por más que haya monjas o fieles mujeres. El aborto es el último candado que mantiene soldado al Estado argentino con la Iglesia Católica”.
“No entiendo la defensa del embrión que hace la Iglesia, mientras no dice nada de los casos de abuso sexual que involucran a tantos curas”, siguió Estenssoro. Y concluyó en primera persona: “No nos llamen genocidas. Yo fui madre soltera y aborté, las dos cosas. El cuerpo de la mujer sigue siendo un botín de guerra en todo el Mundo”.
Un testimonio que se escuchó en la Tierra, pero también en el Cielo.

Un aplauso para el senador

A diferencia de lo que sucede en Diputados, en el Senado no se puede aplaudir. Es parte del reglamento. Por supuesto, al comienzo, cada vez que alguna intervención generaba simpatía, se escuchaban algunos aplausos. Pero enseguida venía la reprimenda y la advertencia: si aplauden, se van.
Las chicas de pañuelo verde decidieron entonces cambiar de método. Cada vez que alguna intervención era digna de aplauso, agitaban las manos al aire. Un gesto silencioso, pero a la vista con mucho más desparpajo que un simple y convencional aplauso. Y si se lo veía en contraste con las columnas de mármol, las paredes de mármol, los muebles de madera antigua y los hornamentos, el estruendo silencioso era total.

A ciencia cierta

El doctor Alberto Kornblith es un tipo al que nadie querría tener de enemigo. El tipo es una eminencia en química y biología, un científico lleno de pergaminos, que parece saberlo absolutamente todo sobre el tema que lo ocupa. Da la sensación de ser algo soberbio, aunque quizá sólo sea producto de que el tipo es realmente un genio. Tan genio que sabe lo genial que es.
La intervención de Kornblith fue demoledora. Dijo que el concepto de vida humana era una cuestión de la ley y de la filosofía. Que la ciencia sólo podía decir qué era la vida. Pero eso sí, que el feto es algo muy distinto de un niño. Porque por su dependencia del cuerpo gestante, el feto es casi un órgano de la madre. Todo cotejado con mucha bibliografía.
Una senadora intentó cuestionar los dichos de Kornblith, acusándolo de algo que el doctor no había dicho. Terminó tan enredada que aseguró (la senadora, no el doctor) que el síndrome de down es una enfermedad, a lo que el científico le retrucó: “¿Usted se da cuenta de la barbaridad que está diciendo?” Todavía debe estar lamentando el momento en que intentó discutir con el científico.

Las muchachas antiabortistas

No tuvieron para aportar ni grandes pergaminos ni grandes discursos. Pero Paola Guía, de la Red de Familias, de Entre Ríos, y la socióloga Segolene du Closel, profesora en la UCA y la Universidad del Salvador, se destacaron por algo fundamental: fueron las dos únicas mujeres entre las personas que expusieron en contra del aborto legal.
“Hay que hacer una ley de desamparo del niño por nacer, porque es el más indefenso frente a la omnipotencia de la madre”, expresó Guía. Y luego se puso a describir un aborto, entre lágrimas, visiblemente ganada por la emoción. Una emoción generada, casi con seguridad, por estar en contra del aborto.
Du Closel es una francesa que vive en Buenos Aires desde hace un par de años. Gracias a ella nos enteramos que en Francia las cosas no estaba bien, 42 años después de la legalización del aborto. Y se confirmó que siempre es bueno tener a un orador con acento francés. Que eso es muy distinguido, más allá de que la expositora, en francés o en castellano, y frente a las preguntas de una senadora, admita que no domina mucho el tema para el cual fue convocada a hablar.

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Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

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Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.

En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.

Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.  

Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)

Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”. 

La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos. 

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”. 

La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.

Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.

La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada. 

“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a GabrielConviven con nosotros y el miedo es grande y está”

Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.

“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.

Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.

El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.

De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.

https://twitter.com/mapadelapolicia/status/2004682374236569608?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2004682374236569608%7Ctwgr%5Eac1d97fec004d4b6f43c539db126fd40cbc95cf4%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.tiempoar.com.ar%2Fta_article%2Fgatillo-facil-en-lugano-no-es-la-primera-vez-que-pasa-algo-asi-ellos-vienen-a-matar-no-vienen-a-apaciguar-las-cosas%2F

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Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

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El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al  Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.

La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.

El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.

La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.

El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.

Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.

En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.

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MU 210: La batalla final

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MU 210: La batalla final

El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?



Las notas de esta edición:

MU 210: La batalla final

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez

¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña


MU 210: La batalla final

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano

¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla



MU 210: La batalla final

Carla Soggiu: La impunidad avanza

Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi



MU 210: La batalla final

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy

¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini



MU 210: La batalla final

Crónicas del más acá: Al trote

POR CARLOS MELONE



MU 210: La batalla final

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas

La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini



MU 210: La batalla final

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel

Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini



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Sin protección: Ley contra el Acoso y después

Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari



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Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes

Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel



MU 210: La batalla final

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa

A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo


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