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Diez claves para repensar y sacudir el feminismo hoy: María Galindo en Mu

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La genealogía del feminismo argentino. La nueva etapa del neoliberalismo. La academia fosilizante. La tecnocracia y la igualdad de género. La construcción de la política. El feminismo insaciable. El derrumbe de los sentidos. Dónde buscar los signos de placer, esperanza y vida. María Galindo, de Mujeres Creando, presentó su libro A despatriarcar y planteó sus propuestas para los sismos del presente.
 
La pensadora, artista  y activista boliviana María Galindo, fundadora de la colectiva Mujeres Creando, estuvo en Buenos Aires y concretó una presentación en Mu que fue una combinación  de lluvia de ideas, sacudón de cánones (incluso feministas) y propuestas conceptuales y de acción en un presente global que describió como “neoliberalismo de corte fascista”.
El disparador del encuentro fue la presentación del libro A despatriarcar, acompañada por la periodista Claudia Acuña y la investigadora y curadora de arte Andrea Giunta. Aquì, algunos tramos cruciales de una intervención que abre nuevos debates sobre el feminismo, las academias, la memoria  y la creatividad.

  1. ¿Desde dónde?

“¿Desde dónde estoy hablando yo? Gorda, lesbiana, terca y feminista. Boliviana, el culo del cono sur. Hablo desde fuera de la academia porque me botaron, porque me vomitaron, porque me humillaron, pero no me traumaron, para nada.
Quiero dejar claro que se puede construir pensamiento político, pensamiento teórico desde fuera de la academia. Es mentira que la academia monopoliza la producción de pensamiento.
En el mundo del arte soy una impostora. Me presento como agitadora callejera, como desempleada crónica, como cocinera.
Voy a tocar tres puntos:

  • Voy a entrar al abismo riesgoso de preguntarnos qué es el feminismo, y voy a aportar mi humilde respuesta.
  • La segunda parte: como ya estoy al borde del abismo, me voy a lanzar y voy a hablar del tiempo que estamos transitando, qué características tiene. Me voy a atrever a hablar de este tiempo.
  • Y por último, voy a hablar de la escabrosa y tortuosa relación entre arte y feminismo”.


 
2) ¿Qué es feminismo?
“Tenemos que preguntarnos de qué hablamos cuando hablamos de feminismo, pero no crean que mi intención es responder con una definición, para nada. Probablemente, si acá hay cincuenta feministas, hay 50 feminismos distintos, y donde hay un millón de feministas hay un millón de feminismos distintos, o por lo menos ojalá fuera así.
En el caso de las Mujeres Creando, no tenemos un feminismo, sino que tenemos el feminismo que cada una de ellas construye por sí misma en conexión con las demás. Entonces los feminismos pueden ser una herramienta para desarmar, construir, reconstruir en las más múltiples versiones que nos dé la gana. Hasta ahí no he dicho nada nuevo: no hay un feminismo, hay muchos feminismos. Pero ahí quiero meter dos problemas.
El primero es el de la genealogía feminista: ¿de dónde viene el feminismo que estamos construyendo y a dónde va? Ahí hay muchas cosas que desordenar. Y por favor, a las más jóvenes, no se crean el cuento que les cuentan de que estamos en la tercer ola, que las radicales, que hay las no-sé-qué. Son pamplinas. Hoy los feminismos son un fenómeno planetario presente en todos los sistemas políticos, en todos los países, en todas las regiones geográficas, e inserto en todas las culturas habidas y por haber.
Pero solamente y únicamente podemos hablar de un feminismo planetario si hacemos una ruptura con el feminismo eurocéntrico occidental. Si el feminismo es un producto del Estado moderno burgués europeo que luego es transferido históricamente a otras regiones del mundo para ser simplemente repetido, entonces no hay creación política y esa es una genealogía obturante, paralizante, fosilizante, que no nos sirve.
Por eso la necesidad de hacer esa ruptura con el feminismo como nacido en el Estado moderno burgués europeo y transferido como proyecto civilizatorio a las mujeres de las periferias del mundo”.
3) Genealogías del feminismo argentino
“Me dirán: ¿pero qué hacemos sin las sufragistas? Pensar compañeras. Eso hacemos.
¿Y Simone de Beauvoir? ¿La tiras al basurero? No al basurero, pero no sé dónde la pongo.
Hay que romper esa genealogía. Y, precisamente, quien impide que se rompa esa genealogía es la academia. La academia que te confronta con un corpus feminista pesado, remoto eurocéntrico, occidental y en el fondo disciplinador de la capacidad creativa de nuestros movimientos. Yo respeto inmensamente a Judith Butler. Llega, y hay cinco cuadras de cola para escuchar una misa. Respeto profundamente a Silvia Federici. Llega, y es como que trajera en la valija el peso de la genealogía eurocéntrica del Estado moderno burgués: veinte cuadras para escuchar otra misa.
Entonces ¿cuál es la genealogía del feminismo en Argentina? ¿Quién de ustedes tiene la respuesta? No estoy hablando de una genealogía nacionalista, para nada.
¿Quién se pregunta eso en la gran masa del Ni una menos? ¿Cómo se ha construido la memoria histórica? Y la memoria histórica no es una, hay una memoria histórica remota y hay una memoria histórica de continuidad de lo que somos. Y es eso lo que en nuestros países se persigue, se mata, se tortura y se niega. Por eso me pareció una genialidad de gran escala que la acción de Las Criadas haya escogido el Parque de la Memoria. Porque ese gesto es la búsqueda de la genealogía argentina, del feminismo en los términos más profundos que nos podamos imaginar.
Voy a lanzar una visión genealógica muy general. Esto implica muchas horas de discusión pero nos sirve de palito para agarrarnos porque, detrás, hay mucho que discutir.
Los feminismos tienen como genealogía las rebeliones colectivas e individuales de las mujeres contra los mandatos patriarcales a lo largo y ancho del mundo. No somos las hijas menores de Simone de Beauvoir, ni de las sufragistas, ni de no sé qué otro cuerno más. La producción política que hace que vos estés aquí viene de otro lado y es urgente que la conozcas y la reconozcas”.
4) ¿Cómo es este neoliberalismo?
Para saber dónde voy a actuar, por donde voy a empezar, por donde voy a continuar, necesito ubicarme. Es una cosa básica. Ahí tengo una hipótesis que la vengo discutiendo con lavaca. Ustedes en Argentina están viviendo un proceso de ajuste estructural, pero no es el primer ajuste.
El primer ajuste de esta última época fue el ajuste que introdujo las lógicas neoliberales en el continente. Fue el ajuste de los ’80: introduce las lógicas neoliberales, una serie de categorías de análisis político para disciplinar, moderar, encajar los sentidos de ese neoliberalismo. Mi percepción es que ese proceso de finales de los ´80 a finales de los 2000 ha terminado. En ese proceso nos han vaciado completamente, por ejemplo, la democracia. Veníamos de una dictadura, en Bolivia pedíamos democracia y vino una democracia neoliberal. Considero que una vez que están completamente vaciados de contenido y de sentido todos los aparatos de democracia institucional vamos a pasar, o estamos en transición, a un neoliberalismo de corte fascista.
Un neoliberalismo de corte fascista que tiene en las libertades de las mujeres, en la soberanía de las mujeres, en los sueños de las mujeres, en las rebeldías de las mujeres, un mecanismo que va a desatar, o está desatando, la represión fascista. Con lo cual nuestros feminismos van a tener que enfrentar, o están ya enfrentando, si hablamos de la villa, de la pobreza, un neoliberalismo fascista.
Por eso, precisamente, me parece muy importante volver a la pregunta: ¿qué es feminismo?”

5) Tecnocracia de género
“En el ajuste de los 80 se introdujo un paquete de medidas con perspectiva de género, con equidad de género, un paquete de medidas que eran fundamentales para el ajuste estructural, para que las mujeres amortigüemos ese ajuste de los 80.
De ahí vienen las mujeres en los ejércitos, las mujeres en los partidos políticos, el proceso de endeudamiento de las mujeres que se nos vendió como empoderamiento. De ahí vienen todas las políticas de equidad de género. De ahí viene la visión neoliberal de la tecnocracia de género que no es feminismo, que nunca fue feminismo, pero que agarró la tesis de la igualdad. Por eso creo que la tesis de la igualdad suena muy bonita, pero es de las más peligrosas. De ahí viene el discurso de derechos, que se convirtió en una rutina, que se convirtió en una retórica pero que fue una rutina y una retórica narcotizante, que nos adormecía, nos confundía.
En esta genealogía de qué es feminismo y de dónde viene, una cosa es tener una visión radicalmente plural que es decir tú tienes un feminismo, y tú tienes otro, y yo tengo otro y yo soy constructora de mi feminismo. Pero no tiene que venir la profesora a enseñar qué es feminismo y que no es feminismo: la profesora también tiene que construir su feminismo.
Y otra cosa es ser las tontas útiles de la tecnocracia de género, de los organismos internacionales, de las ONG, de los partidos políticos”.
6) El feminismo insaciable
“Frente a eso, ¿cómo veo este feminismo? Lo veo con una euforia increíble. Veo una facultad fundamental de este feminismo que además nos toca alimentar, subrayar, escribir, reescribir: la facultad de insaciabilidad.
Tenemos sed de justicia, sed de alegría, sed de soberanía corporal, tenemos sed de espacios, de sexo, de libertad para esto y para aquello. Una insaciabilidad que sí, que se vaya Macri, pero no es suficiente. Que se despenalice el aborto, que sí, pero no es suficiente. Que nos den educación sexual en los colegios, que sea feminista, que no sea biologicista, perfecto, pero tampoco es suficiente.
La insaciabilidad es hoy fundamental y se resume en una palabra: no queremos derechos, no necesitamos derechos. Necesitamos utopías. Porque la utopía nos jala y nos tira para adelante. Porque la utopía nos hace tercas. Porque la utopía incomoda y nos hace que nadie trance nada con nosotras. Esto es la facultad, la característica, la euforia, más importante de lo que se puede estar viviendo”.
7) ¿Qué se está derrumbando?
“Tenemos muchas luchas y no somos tan elementales ni tan simples para no darnos cuenta de que una de esas luchas fundamentales es en el plano simbólico. Yo retrato esa lucha simbólica, la pertinencia histórica de esa lucha simbólica también a partir de una lectura del tiempo que vivimos, que lo he llamado como un tiempo de movimiento sísmico.
Un movimiento sísmico es un movimiento donde se mueve todo lo que estaba seguro en un lugar. Un movimiento sísmico puede derivar en un terremoto. Un movimiento sísmico puede hacer que se caiga el piso, que se rajen las paredes. ¿Cuál es el sismo? ¿Está rajando qué cosa? ¿Qué es lo que está haciendo sismo?
Yo creo que lo que está haciendo sismo, derrumbe, son los sentidos de las cosas. Muchas cosas están perdiendo sentido, muchas cosas están mutando de sentido, cosas que eran más profundas, cosas que eran más seguras, cosas que a mi madre no se le hubieran movido. Ella sabía que después del lunes venia el martes pero con este sismo después del lunes puede venir el viernes, además de que el lunes no tiene nada que ver con lo que nos han dicho que significa.
8) Placer, esperanza, vida
Entonces es un sismo de sentidos. Y en un sismo de sentido nuestra gran oportunidad histórica es disputar sentidos. Qué queremos que signifique el lunes. Qué queremos que signifique esperanza. Qué queremos que signifique placer. Qué queremos que signifique vida. Tenemos no una galería que pedir, sino un diccionario entero de mil tomos, de todos los idiomas. Podemos revolver todos y cada uno de esos significados. Esto es la tarea que ubico yo que cuando la voy realizando el mundo del arte me dice: te damos un espacio. Y yo les digo: no estoy haciendo arte, estoy haciendo política. Se lo digo en la cara con mucha bronca también.
9) La mujer atrapada
María siguió hablando mientras presentaba el video que puede verse aquí, la acción de Mujeres Creando a partir de un cuadro icónico.
https://www.youtube.com/watch?v=hE680ObcxmU
“Vamos a ver un cuadro anónimo de 1600, cuando Bolivia no era el culo del mundo sino el centro de extracción de riqueza de Potosí para la primera extracción del capitalismo industrial. Este cuadro de 1600 es un cuadro que era patrimonio icónico, emblemático del colonialismo extractivista, de uno de los recursos más preciados como era la plata.
Participé de una muestra que se llama Principio Potosí, en la que estábamos remando en la arena porque estábamos diciendo: la globalización es la reedición de la acumulación originaria del capitalismo en clave contemporánea.
El personaje central de este cuadro icónico: una mujer que es la virgen. Pero es una mujer atrapada por las autoridades celestiales y políticas de ese tiempo. Podríamos decir que está al centro de la escena y arriba. Pero también podríamos decir: está al centro y vigilada. También que se venera ese lugar. ¿Por qué yo trabajo sobre este cuadro? Porque fue patrimonio de expresión gráfica del colonialismo y la autoridad que el colonialismo quería imponer.
Lo divertido de las sociedades coloniales es que este cuadro es patrimonio del Estado boliviano, pero patrimonio del Estado boliviano en términos de emblema del poder. ¿Qué hace un Estado “emancipado” teniendo como patrimonio icónico cultural la revisión de las relaciones de poder?
¿Qué hago con este cuadro? Lo saco de la mina y lo introduzco en el mercado”.
Siguiendo la secuencia del video:
“¿Y qué es lo que hago en el mercado? Una descomposición figura por figura de esa iconografía utilizando, en el mejor sentido de la palabra, el mercado no solo como escenografía sino que como contexto que le da sentido a esa descomposición de sentidos. No me interesa en absoluto si esto es una obra de arte o no, si esto va a una galería o no, porque las galerías están además vacías y los mercados están llenos.
No me interesa la relación con la institución arte, me interesa la relación con los sentidos, con los significados. La institución arte quiere que en lugar de que tú te relaciones con ese trabajo de sentidos, te relaciones con una pesada historia y un conjunto de relaciones institucionales, de tramas institucionales de poder que pueden y tienen la facultad para que tú, artista, vayas en calidad de moda, en calidad de cuota mujer, en calidad de producción maleable, en calidad de detalle “femenino”.
Ese es un riesgo que existe con la institución arte, la institución academia, la institución poder judicial, y lo tenemos que tener presente”.
10) La producción de un nuevo lenguaje
“En la relación de arte y feminismo lo que me interesa es la producción de lenguajes de lucha que tiene que ver con la capacidad de sensibilizar a la sociedad y con la capacidad de comunicarte con la sociedad.
No con la capacidad de llegar a la Bienal de Venecia, no con la capacidad de llegar al Teatro San Martin y que te aplauda un público. Estuve conmovidísima con la obra maravillosa Petróleo, aplaudíamos de pie. ¿Pero por qué el Teatro San Martin acoge esa obra? ¿Quién le está haciendo la venia a quién? El Teatro San Martin acoge la obra porque hay una lucha en la calle, porque hay un estado de ánimo social histórico abierto, porque en otro tiempo, sobre esa misma obra, puede decir es una mierda ridícula.
No podemos, en este momento de insaciabilidad, volver a aceptar un criterio biológico sobre si hay mujeres o no hay mujeres. Necesitamos criterios ideológicos.
Mujeres sublevadas.
Mujeres en rebelión.
Cuestionamiento de sentidos y significados.
Si no, la relación entre mujeres y arte no tiene sentido, como tampoco tiene sentido la relación entre mujeres y política. Hay una hegemonía masculina, no es que no la veo: pero cuando hablamos de insaciabilidad estamos hablando también de profundidad”.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Aparece una nueva prueba y se suspende el juicio por el femicidio de Cecilia Basaldúa

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A pocos días de la desaparición de Cecilia y a 600 metros de donde se halló finalmente su cuerpo, una familia denunció ante la policía de Capilla del Monte haber encontrado encontrado en una casa deshabitada de su propiedad una habitación manchada de sangre, la cama, un colchón, sábanas y hasta un velador. Realizaron la denuncia, la policía se acercó y tomó muestras, pero la fiscalía no dio curso a la investigación y los análisis sobre las muestras extraídas nunca se realizaron. La aparición de esta prueba obligó a suspender el juicio por el femicidio de la joven, plagado de irregularidades, y para la familia Basaldúa arroja una luz de esperanza para saber qué pasó con su hija, y que paguen los verdaderos culpables. Incluida la propia justicia.

Por Bernardina Rosini

Córdoba.-  Desde que se inició el juicio por el femicidio de Cecilia Basaldúa el pasado 3 de mayo en Cruz del Eje, provincia de Córdoba, venía sucediendo lo que se esperaba de este proceso: la exhibición de la debilidad de las pruebas que sostienen la acusación contra el joven Lucas Bustos y las irregularidades de la investigación que encabezó la fiscal Paula Kelm.

Hasta acá, nada nuevo.

Pero este jueves 19, cuando se esperaba la última jornada de testimonios, la aparición de una nueva y – para las abogadas de la familia Basaldúa- “trascendental” prueba, irrumpió el proceso y obligó la suspensión del juicio hasta el próximo 10 de junio.

En diálogo con lavaca, la abogada Giselle Videla relata que en mayo del 2020, a tan sólo unas semanas después de la aparición del cuerpo de Cecilia, una familia denunció a la policía de Capilla del Monte que habían encontrado en una casa deshabitada de su propiedad un escenario de horror: una de las habitaciones estaba manchada de sangre, la cama, un colchón, sábanas y hasta un velador. Realizaron la denuncia, la policía se acercó y tomó muestras. Un dato más para resaltar además de la proximidad de la fecha es la ubicación de la casa, a tan sólo 600 metros de donde fue encontrado el cuerpo de Cecilia el 25 de abril del 2020.

Entonces: la fiscalía tenía el cuerpo de la joven por un lado, y a unos pocos metros un cuarto de una casa abandonada manchado con sangre, pero sin embargo no dio curso a la investigación y los análisis sobre las muestras extraídas de la casa nunca se realizaron.

A Daniel Basaldúa, papá de Cecilia, esto no le sorprende: “Es el modus operandi de la fiscal Kelm, hace mímicas de que investiga pero está todo sesgado, nunca llega al fondo, toma muestras pero no realiza los análisis para obtener la información necesaria. A la familia les respondieron que la sangre correspondía a un animal para que no preguntaran más”.

Entre los policías que se acercaron a tomar muestras en la casa abandonada estaba el subcomisario Ariel Zárate, quien participó desde el primer momento de la búsqueda de Cecilia tras la denuncia de su desaparición. Zárate era uno de los oficiales que estaba a cargo de la investigación y mantenía comunicación con la familia Basaldúa. Tomaba la información que proveía la familia de Cecilia pero no hacía nada. Incluso en un audio que aportó la familia y tampoco fue debidamente investigado, el subcomisario fue mencionado por una testigo dejándolo implicado junto al principal sospechoso para la familia Basaldúa; Mario Mainardi, quien alojó en su casa a Cecilia justo antes de su desaparición.

Ariel Zárate declaró recientemente en el juicio y lo hizo de modo virtual ya que se encuentra detenido por otra causa, por “robo, lesiones leves calificadas y privación ilegítima de la libertad”, en perjuicio de una joven de 21 años.

En el momento de presentar esta nueva prueba, la familia de Cecilia Basaldúa solicitó que las muestras de sangre tomadas del colchón de la casa abandonada se cotejen con la información de Cecilia, del imputado Lucas Bustos pero también de Zárate y de Mario Mainardi, con la esperanza de poder dar con los verdaderos culpables del femicidio. Sin embargo no se aceptó este pedido: sólo se cotejará con la muestras de la víctima y del imputado, considerando que ésta no es una instancia de investigación para ampliar la base de análisis.

Si bien esta respuesta por parte del Tribunal fue tomada con desánimo por la querella, esperan que, ahora sí, se inicie una etapa de respuestas.

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Justicia por Lucía: el juicio que se empuja entre todas

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El próximo jueves 26 de mayo, a las 14.30 horas, el Tribunal Oral N°2 de Mar del Plata decidirá en audiencia la fecha del nuevo juicio penal por el femicidio de Lucía Pérez. Desde su asesinato pasaron ya 6 años sin justicia. La familia reclama que suceda durante la feria judicial: “En el mes de julio no hay agenda, ellos tienen que estar a servicio del pueblo, no el pueblo a servicio de ellos”, dice su madre, Marta Montero, que el próximo jueves convoca a movilizar a los Tribunales marplatense desde las 13 horas. Distintos gremios acompañarán el reclamo por la nueva fecha y por justicia con distintas acciones. Vos también podés sumarte a la Campaña, en tu barrio, escuela o lugar de trabajo, o por las redes: enterate cómo en esta nota.

Lucía tenía 16 años cuando el 8 de octubre de 2016 Matías Farías, 23 años, y Juan Pablo Offidani, 41 años, la llevaron a la sala de salud de Playa Serena: llegó muerta. La incansable lucha de su familia, la Campaña Somos Lucía, y las organizaciones que abrazan y acompañan lograron la anulación del juicio que pretendía dejar impune su femicidio. Pero el Estado argentino sigue sin avanzar en la fecha del nuevo proceso.

Es por eso que tanto el fiscal del caso, Leonardo Arevalo, como la familia de Lucía solicitaron a los jueces Roberto Falcone, Gustavo Fissore y Alexis Semaz, que el juicio se realice durante la feria judicial de julio.

“Hace seis años que Lucía no tiene justicia”, dice a lavaca Marta Montero, mamá la joven Marplatense, y recuerda que cuando la Cámara de Casación de la Provincia de Buenos Aires anuló el juicio misógino, exigió la realización de un nuevo juicio con premura. “En el mes de julio no hay agenda, ellos tienen que estar a servicio del pueblo, no el pueblo a servicio de ellos”, dice Marta que el próximo jueves convoca a movilizar a los Tribunales marplatense desde las 13 horas.

El pedido de juicio inmediato se da luego de una larga espera repleta de impunidad. “Ya se tomaron 12 vacaciones y Lucia no tiene justicia, una que no se la tomen y que le den la justicia que le corresponde”.

#JusticiaPorLucía

El mismo jueves se va a realizar la acción federal #JusticiaPorLucía para acompañar la audiencia. “Tenemos que estar juntos, es la manera, no tenés otra. Es la importancia que tenemos los de a pie, los que salimos a luchar por nuestros hijos. Salimos porque nos mataron a nuestros hijos, y no nos importa nada: no voy por un canje o un puesto, voy por mi hija. Y juntos vamos por los derechos de las personas, y en contra de los privilegios de la justicia”.

La campaña consiste en tres acciones:

1) Pegar la foto de Lucía en tu barrio, escuela, trabajo, colectivo y todos los lugares posibles. La foto se puede descargar acá.

2) Mandar la foto de tu acción por mail a todessomoslucia@gmail.com; o por twitter: @somos_lucia; o Facebook: somosluciaperez, o Instagram: @somos.lucia

3) Subirla a tus redes el 26 de mayo con el hashtag #JusticiaporLucia #JuicioYA

Es por abajo

El acompañamiento y la campaña de pedido de justicia a 6 años del femicidio de Lucía Pérez se articuló con organizaciones sociales, sindicales y territoriales de todo el país.

“Nuestra organización y todo el movimiento feminista, como ya lo sabemos desde ese primer paro internacional que hicimos, estamos en pie de alerta y exigiendo justicia”, Silvia León, secretaria de género de la CTA-A nacional. “Interpela, primero, porque Lucía es un símbolo nacional. Y porque todos los días siguen asesinando a jóvenes, y en cada lugar del país nuestras compañeras siguen saliendo a pedir justicia por cada una y reclamando la reforma de la justicia por una que sea democrática y feminista, porque todavía los fallos siguen siendo aberrantes”. Desde la CTA-A van a sumarse a la movilización en los tribunales marplatense y van a acompañar desde el resto del país poniendo la foto de Lucía en cada lugar de trabajo. “Es seguir sensibilizando e interpelar a los compañeros y compañeras trabajadoras, porque esta lucha es colectiva. Lo que logramos es por la movilización popular y ahí la clase trabajadora tenemos un rol protagónico; para nosotras no está separada la lucha por trabajo, por salarios, por equidad, contra la violencia y acoso laboral, de lo que es el reclamo de justicia por los femicidios”.

Las y los Metrodelegados van a acompañar desde la Ciudad de Buenos Aires pegando la foto de Lucía en las diferentes líneas y sectores del subte. “Es importante que se mantenga vigente y visible el reclamo de justicia. Cada vez que hacemos la pegatina los usuarios y usuarias nos acompañan. El subte es un medio de transporte, cotidiano, donde viajan los sectores populares, los sectores de trabajo, es fundamental que esté visible la imagen de Lucía y el reclamo por justicia”. Contagiándose de esa iniciativa desde la Asociación del Personal Aeronáutico se va a hacer pegatina en todos los aeropuertos del país.

Otro de los gremios que convoca es la Asociación Judicial Bonaerense, sindicato que nuclea a las trabajadoras y trabajadores judiciales de la provincia de Buenos Aires. Noelia Parcesepe, trabajadora judicial marplatense, cuenta que van a pegar los carteles dentro de tribunales y a acompañar desde la calle. “Como trabajadoras también sufrimos violencia en nuestro ámbito laboral, incluso los jueces que parecen tan progres para afuera. Lo que queremos es que las personas puedan acceder a su derecho a tener justicia y los queremos hacer bien: no queremos ser cómplices del poder judicial patriarcal”.

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30 años de movimiento: feliz cumple, Kiné

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Revista Kiné cumple treinta años y festeja en Espacio Tucumán con charlas, videos, canto y cierre a puro baile. Sostener durante tres décadas un medio de comunicación independiente es para Julia Pomiés, su creadora y directora, un desafío y también un sueño. La revista del movimiento se prepara para recibir a lectores, colegas y amigxs, porque este sábado la autogestión está de fiesta. 

A comienzos de los ´90, saturada del trabajo en redacciones y con ganas de trabajar disfrutando de hacer periodismo, Julia Pomiés renunció a su trabajo como jefa de redacción en una revista y decidió encarar un proyecto independiente. Lo corporal le gustaba y lo practicaba —es licenciada en Artes del Movimiento de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y profesora de expresión corporal— así que esa fue la temática elegida para arrancar su emprendimiento personal.  De esta manera nació Kiné, en 1992. Treinta años después, la revista se sostiene y es un emblema del periodismo autogestivo. 

“La empezamos con muchísimo entusiasmo —cuenta Julia— con cierta confianza, pero con muchas dudas, incluso pensamos en sostenerla durante un año aunque sea a pérdida y resultó que desde el primer número se sostuvo con sus propias patitas y anduvo muy bien. Lo relacionado a trabajos corporales suaves, conscientes, como la eutonia, la gimnasia consciente, la expresión corporal, estaban necesitando un espacio donde expresarse, donde compartir su punto de vista sobre el cuerpo. Creo que eso hizo que prendiera de entrada y después se sostuvo, un poco por la persistencia de los lectores y anunciantes y otro poco por nuestra propia persistencia”. 

Luchas con las imprentas, con los distribuidores, los kioscos, el precio del papel, son algunos de los sinsabores que les tocó atravesar, pero en la balanza, también hay gran cantidad de satisfacciones: “Ver armarse y crecer este espacio de lo que llamamos lo corporal, de la gente que interpreta al cuerpo no solo como biología sino como un atravesamiento cultural, histórico, psíquico, social, político y ver crecer también nuestro enfoque, que recurrió tantas veces a la biopolítica hasta establecerse directamente como una sección de la revista”.

Junto a su compañero de vida, Carlos Martos, pensaron en hacer la versión digital de Kiné, pero con la pandemia la decisión se precipitó y la revista en este momento es digital. Como trabajadora de la gráfica, Julia extraña el papel.  Al elaborar un video alusivo a los 30 años, repasó las tapas de Kiné y se conmovió porque esas tapas también la llevaron a hacer un recorrido de su propia vida. “El festejo es para juntarse, reflexionar sobre estos años que pasaron y que pasó con los cuerpos, qué caminos importantes se hicieron, cuántos derechos se ganaron, eso ya es para celebrar, y cuántos quedan pendientes, eso es para militarlo y seguir luchando. Vamos a escuchar buena música, ver danza bonita, juntarnos con los amigues en forma presencial, colaboradores, lectores, anunciantes, brindar y comernos unas empanadas, intercambiar opiniones y abrazos”.

La celebración de las tres décadas de vida será este sábado 21 de mayo, a las 19 hs en Espacio Tucumán,  Suipacha 140, CABA. Aquí te contamos el cronograma de la jornada festiva:

Charla: 30 años de lo corporal en la Argentina. Celeste Choclin contará un breve panorama de las leyes que ampliaron derechos, sobre todo en relación al tema género y feminismos. Mariane Pécora reseñará las principales luchas sociales, que se desarrollaron con gran compromiso corporal. Emiliano Blanco hará referencia a los cuerpos disidentes de la comunidad LGTBIQ+. Sandra Reggiani se centrará en los cuerpos en el arte, y su capacidad de acompañar y generar transformaciones y resistencias. Susana Kesselman hablará de los vaivenes del tono vital en estas épocas conflictivas y el rol de las disciplinas de lo corporal. Carlos Trosman pondrá su foco en los recorridos de la revista Kiné. 

Danza con el GEAM (Grupo de Experimentación en Artes del Movimiento, UNA),  Raquel Guido, Sandra Reggiani. 

Desfile de máscaras: coordinadores y alumnos del Instituto de la Máscara obsequiarán ejemplares de la colección de Kiné. 

Canto con Emiliano Blanco, Gabriela González López, Paola Grifman y el exquisito trío “Sinahuela”. 

Danza comuniaria:  el grupo «Bailarines toda la vida», coordinado por Aurelia Chillemi, con música en vivo de Osvaldo Aguilar nos invitará a bailar a todes.

En los intervalos, habrá delicias regionales tucumanas que se podrán adquirir en el bar: empanadas, tamales, dulzuras y vino.

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La última Mu: ¿Dónde hay un mango?

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