#NiUnaMás
El Cuarto de Lucía en La Manzana de las Luces: una muestra para hacer justicia

Desde hoy y hasta el 10 de septiembre podrá visitarse en Perú 222, CABA, la muestra que recrea el cuarto de la adolescente asesinada en Mar del Plata, cuyo femicidio se convirtió en un símbolo de la impunidad, la violencia machista y estatal. A través de El Cuarto de Lucía, la familia reclama el comienzo urgente del juicio político a los jueces Facundo Gómez Urso y Pablo Viñas – cuyo curso ya fue aprobado- y una nueva fecha de juicio para sentenciar a los culpables por el femicidio. De la mano de esos pedidos urgentes y concretos, llega este Cuarto rodeado de actividades artísticas, de debate y reflexión que serán parte de la trama de pensamiento y acción para parar la violencia machista y la impunidad. Crónica de la apertura, la Carta de la familia a quienes visitan la muestra, y la programación completa.
En un lugar emblemático de la Ciudad de Buenos Aires, con más de 400 años de historia y donde nació la Universidad de Buenos Aires hace 200 años, quedó ayer inaugurado El cuarto de Lucía, arte contra la violencia femicida, la instalación que reproduce el cuarto de la adolescente de 16 años asesinada en octubre de 2016 en la ciudad de Mar del Plata y cuyo femicidio, que aún sigue impune, desató el primer paro de mujeres en el país. El Patio de la Procuraduría, una construcción de ladrillos que data de 1730, será el espacio que hasta el viernes 10 de septiembre albergará esta muestra que propone compartir el ámbito más íntimo de Lucía, el dolor de la ausencia y el reclamo de justicia. Además, habrá actividades presenciales, virtuales y presentaciones artísticas.
Mientras suenan de fondo las campanas, Gustavo Blázquez, antropólogo y director de la Manzana de las Luces, anuncia que con El cuarto de Lucía se reabren las puertas del complejo histórico y da la bienvenida a Marta Montero y Guillermo Pérez, mamá y papá de Lucía. También rememora que el 12 de agosto del año pasado -un año exacto- se anuló el juicio que dejó libres los asesinos de Lucía: “Este espacio histórico se siente capaz de alojar, de contener y hacernos recordar las múltiples violencias que circulan. Acá estamos y luchamos fuertemente contra todas esas violencias”.
Marta toma la palabra y agradece a todes quienes se acercaron a la Manzana de las Luces. “En este lugar se dieron muchas luchas», informa. «Y hoy estamos pidiendo justicia por una hija que nos mataron. Para nosotros es muy emocionante estar acá. Dentro de dos meses, el 8 de octubre se cumplen cinco años de que la mataron y todavía no tenemos justicia. Si hubieran dictado la justicia que se merecía Lucía, dar la condena que correspondía, hoy podríamos estar acá, pero no pidiendo justicia”. Guillermo Pérez suma: “Precisamos el apoyo para el jury (juicio político a dos jueces que dejaron impune el femicidio). Tenemos que estar preparados para un cambio que va a venir en el Poder Judicial, para lo que queremos que pase después”. Con mucha ternura, sobre el final Marta pidió a las chicas de la Campaña Nacional Somos Lucía que se acercaran y Guillermo les agradeció su apoyo incondicional y compañía: “Son las que almuerzan con nosotros los domingos, las que estás siempre llamando por teléfono y se preocupan por nosotros”. Y les cuatro se abrazaron.
La instalación fue ideada por Marta Montero, mamá de Lucía, y la periodista Claudia Acuña y se llevó a cabo por primera vez en la rambla marplatense, en la recova de ingreso al teatro Auditorium. La inauguración fue el 14 de febrero de este año, día en que Lucía hubiera cumplido 21 años.
Luego se trasladó al Museo de Bellas Artes Emilio Pettoruti de La Plata, durante el mes de abril. Allí la muestra se abrió al público el mismo día en que la Comisión Bicameral de la Legislatura Bonaerense presentó una acusación formal contra los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas, que absolvieron a Juan Pablo Offidiani, Matías Gabriel Farías y Alejandro Maciel, los asesinos de Lucía. Y en el día en que hace justo un año fuera anulado el jucio – todavía sin nueva fecha- el cuarto se inaugura en la Manzana de las Luces en el barrio porteño de San Telmo.
Allí, aquí, luces violetas y blancas se encienden en el Patio donde hay varias personas sentadas y otras de pie, prestando atención a la presentación de la muestra para recorrerla después. Entre el público, se encuentran el papá de Carla Soggiu, el papá de Natalia Mellman, la mamá y el papá de Cecilia Basaldúa y la mamá de Camila Flores, todas asesinadas por la violencia machista. La actriz Victoria Onetto, actual Subsecretaria de Políticas Culturales de la Provincia de Buenos Aires manifestó su emoción al oír a Marta y Guillermo: “Después de escucharlos, ¿cómo se hace? ¿Cómo se hace para seguir visibilizando esta problemática? Se hace con una decisión política. Lograr romper con esa lógica machista, patriarcal misógina, tan arraigada en nuestra sociedad, es sin duda nuestro desafío”.
La licenciada Valeria González, investigadora, curadora, docente y Secretaria de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación dirigió unas palabras de agradecimiento y destacó el artivismo que se combina en El cuarto de Lucía:
«Habla de lo irreparable, de lo inconsolable. Cuando la justicia no hace justicia y en su nombre perpetúa la violencia machista, ahí hay un rol para la cultura. Esto que perpetraron tres dinosaurios del tribunal es por lo que esta marea se alza y lucha.
Valeria González, investigadora, curadora, docente y Secretaria de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación
Somos marea, somos líquidas y donde nos pongan un dique, una muralla, vamos a encontrar hendiduras y canales para volvernos a juntar y alzar nuestra voz. Lucía, nos estás escuchando desde el cielo y desde acá, porque todas somos Lucía, y sabiendo lo que te gustaba la música, te queremos decir: no olvides, los dinosaurios van a desaparecer”. Lágrimas y aplausos se combinaron en un anochecer de frío, con los ojos de Lucía mirándonos desde el mural de las artistas Natalia Beresiarte y Natalia González.
“Este Estado está en deuda, fundamentalmente por el Poder Judicial –dijo Estela Díaz, la Ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires-. Lo que construyó la impunidad fue una brutal revictimización de Lucía. Necesitamos la causa que juzgue a los responsables del femicidio de Lucía. Este momento, este lugar junta arte, política, memoria, pero fundamentalmente amor. Ese pedido de justicia lo hacen con amor, con compromiso. El Estado debe acompañarlo como política pública, para esto estamos llamados”.
La música estuvo presente también de la mano de la cantante y compositora Julia Molinari, quien cantó “Entre lágrimas y flores”, tema compuesto para Lucía, acompañada en coros por Eliana Lardone. A continuación, la actriz Romina Gaetani leyó la carta de la familia de Lucía a las personas que visitan la muestra:
Todo femicidio es evitable.
Lo decimos desde el dolor y desde la convicción que nos da la experiencia de haber convertido este sufrimiento en una batalla cotidiana contra la violencia.
Todo femicidio es un golpe brutal para cada familia y una herida social para toda la comunidad pero también, una oportunidad para prevenir los próximos si hacemos lo que hay que hacer hoy, ya, ahora.
El femicidio de Lucía es un ejemplo, es un símbolo, es un alerta, pero no es un “caso”. Es el brutal resultado de una cadena que hace funcionar la maquinaria femicida y es esa cadena la que tenemos que romper, eslabón por eslabón.
El principal eslabón es el que garantiza la impunidad de ese crimen. Es el que se activa desde el primer momento para que la investigación esté contaminada por las complicidades que permitieron que ese femicidio se produzca. Es el que se activa en Salta, por ejemplo, hace diez años cuando asesinan a Cassandre y Horuie, las chicas francesas; o en San Martín con Melina y Araceli; o en esta Capital con Carla; o Córdoba con Cecilia; o hace menos de dos meses, en Santiago del Estero, con Luciana. Todas vidas jóvenes, alegres, que fueron destrozadas, y con ellas, sus familias, sus amigas, sus compañeras de colegio, sus vecinas, sus barrios.
Las familias aprendimos así, con ese golpe atroz, que mientras estábamos aturdidas por el dolor ya se estaban destruyendo pruebas y construyendo relatos para justificar el crimen de nuestras hijas y por eso mismo sabemos que la posibilidad de justicia depende de que en las primeras horas intervenga un equipo que garantice una investigación imparcial, como corresponde. Eso exigimos.
Todo femicidio es evitable. Y una forma concreta de hacerlo es crear un cuerpo especializado de fiscales y peritos para que intervengan en aquellos crímenes en los que la trama de impunidad territorial implique la complicidad policial y judicial.
También aprendimos que otro eslabón que nos condena a esta violencia es el silencio. Por eso las familias estamos convencidas de la importancia que tiene para prevenirlos poder reflexionar en comunidad. En cada escuela, en cada plaza, en cada barrio donde las Lucías son asesinadas por ser Lucías debemos parar el mundo por un rato y sentarnos a pensar qué nos pasó, qué lo hizo posible y cómo evitarlo. Eso exigimos.
Todo femicidio es evitable, repetimos. Pero cuando sucede, las familias tenemos que enfrentarnos a un Poder Judicial insensible, inhumano, injusto. En el caso de Lucía, con mucha lucha, persistencia y apoyo de toda la sociedad, logramos anular un fallo vergonzoso. Hoy se cumple un año de este triunfo que significa, nada menos, un límite a ese asqueroso Poder Judicial: nunca más va a poder juzgar a las víctimas. Eso exigimos.
Y lo logramos .

Pero no alcanza: esos mismos jueces siguen hoy tomando las decisiones en la causa penal de Lucía. Y siguen tomando decisiones en otras causas. Contra esa injusticia también luchamos y logramos que se inicie el trámite de un jury para que se juzgue a esos jueces. Y en ese jury el defensor de los jueces que pretendieron dejar impune el femicidio de Lucía es el mismo abogado que defendió a los genocidas responsables de las torturas, violaciones y desapariciones producidas durante la dictadura en el centro clandestino La Cacha; es el mismo abogado que defendió al Padre Grassi en el juicio que lo condenó por abusar de menores y es el mismo abogado que defendió a los policías que desaparecieron a Miguel Bru.
Este apenas un dato sobre estos jueces, un golpe más de los tantos que recibimos en este largo camino que nos reveló con claridad algo: tenemos que exigir una reforma judicial urgente.
Solo vamos a lograr justicia para las Lucías si somos capaces de construir un Poder Judicial decente, derecho y humano.
Solo vamos a terminar con esta violencia si tenemos un Estado presente, activo y decidido a intervenir en cada femicidio con todas sus herramientas y recursos para que sea el último. Hasta que así sea.
No es una utopía. Es un desafío que nos toca enfrentar y que podemos superar si nos unimos, sin grietas, porque no hay dos bandos posibles si la batalla es contra la muerte.
Hoy estamos acá con El cuarto de Lucía, que representa ese parte de nuestra vida que la violencia femicida arrancó de nuestro hogar. Compartimos ese vacío, esa ausencia, esos sueños que ya no serán soñados, nuestra pesadilla, con la esperanza de que les transmita nuestra convicción: Ni Una Más es posible.
Hagamos todo lo que hay que hacer y más hasta que así sea.
Muchas gracias.
Con amor,
Marta, Guillermo y Matías
Llega así el momento en que les presentes podían ingresar al cuarto de Lucía. Una cama tendida, una tabla de surf, dibujos y escritos pegados en las paredes. Una mesa de luz, una lámpara, un libro, un par de zapatillas en el piso. El peso de su ausencia palpita en cada rincón. Una niña que le dice a su madre: «Estoy buscando a Lucía, la quiero ver».
De miércoles a domingo de 12 a 20 hs y hasta el 10 de septiembre se podrá visitar la instalación, recorrer el cuarto, mirar la proyección del juicio oral que permitió que los asesinos no fueran juzgados por femicidio sino por venta de drogas.
La exigencia de una fecha de inicio del nuevo juicio, el reclamo incesante de justicia por Lucía y por todas las víctimas de femicidio, travesticidio y transfemicidio, compartir la carga del dolor, cuidar las heridas con el arte y sus bálsamos reparadores, no desistir, fortalecerse y abrazarse.
Para eso está El Cuarto de Lucía.

#NiUnaMás
Informe femicidios 2025: el año del negacionismo de Estado

Por el Observatorio de Violencia Patriarcal Lucía Pérez
Femicidios y transfemicidios: 271
Tentativas de femicidios 243
Infancias huérfanas por femicidios 153
Femicidas suicidados 31
Marchas para exigir justicia 223
Si la única verdad es la realidad este 2025 es contundente. La cifra de 271 femicidios y transfemicidios no alcanza, sin embargo, a dar dimensión real de lo que significan estos crímenes en los que el Estado tiene una responsabilidad directa, que es justamente lo que nos advierte este año. La intervención sistémica y decidida, convertida en política de Estado, para negar la figura de femicidio es parte de esta realidad que deforma los datos y la información pública “hasta distorsionar esa verdad para amoldarla a su perspectiva”, tal cual no advierte Hanna Arendt en su libro Los orígenes del totalitarismo. El objetivo, nos alerta, Arendt, es que ya no podamos distinguir lo verdadero de lo falso.
Esta operación que fue definida conceptualmente como “negacionismo” es analizada en clave contemporánea por la filósofa italiana Donatella Di Cesare en su libro Si Auschwitz no es nada. “Los negacionistas -que operan como dobermans del pensamiento- que nos preguntan por una cifra -¿hay 6 millones de judíos exterminados por el Holocausto? ¿hay 30 mil desaparecidos por la dictadura Argentina?- no tienen una duda real. De hecho ni siquiera son dudas: son intervenciones políticas.” Lo que hacen con esa pregunta es negar o aminorar esos hechos. “Su pretensión es hacer pasar a las víctimas por farsantes, a los testigos por mentirosos y a los sobrevivientes por falsificadores”.
¿Por qué?
Responde Di Cesare: “porque los primeros en instalar la negación fueron los perpetradores de los crímenes cometidos”.
¿Hay entonces 271 femicidios y transfemicidios?
Sí y también hay más, que han quedado ocultos tras el procedimiento negacionista estatal destinado a disminuir la cifra y a dificultar el acceso a la información a los sistemas de control ciudadano, tales como los que realizamos en nuestro Observatorio.
Una posible conclusión: al aplicar este procedimiento negacionista a los femicidios y transfemicidios el Estado está confesando su participación.
Veamos cómo.
En Argentina este año se avanzó un paso más en el proceso negacionista: la construcción de las cifras que se adecuen al objetivo ideológico de quienes administran el Estado. Para lograrlo tienen a su favor el manejo total de las herramientas y la capacidad absoluta de trabajar en todos los campos hasta obtener el resultado deseado y a través de cada eslabón que compone al Estado:
Poder Judicial: Jugó un rol decisivo en esta operación al negar la figura de femicidio en casos concretos-el crimen de la periodista Griselda Blanco es uno de los más dramáticos ejemplos-, y recaratulando otros en instancias de apelación. El primero fue el de Lucía Pérez, justamente el que originó el primer Paro de Mujeres. No hay ni siquiera pudor en ocultar su intención.
En estos días de diciembre, además, la Corte Suprema de Justicia de la Nación deberá pronunciarse sobre el primer caso de femicidio que llega a esa instancia y ya se sabe que las opiniones de los jueces están divididas porque tuvieron que recurrir a la convocatoria de dos miembros más para que se expidan. El resultado incidirá en la aplicación de esa figura penal en todos los restantes.
Julieta González desapareció el Día de la Primavera de 2016. Tenía 21 años. Su cuerpo fue encontrado en un descampado de Cacheuta, Mendoza, atado de pies y manos y con un golpe en la cabeza. En la investigación judicial se encontraron rastros de piel del imputado bajo las uñas de Julieta, sangre de Julieta en su vehículo y búsquedas en internet que había hecho el sospechoso sobre si podía «detectar ADN de fetos en cadáveres» y «cómo deshacerse de un cuerpo», lo que reforzó la hipótesis de que la había matado al enterarse de que estaba embarazada. Todas pruebasque involucraron a Andrés Di Cesare, un joven de 26 años, hijo de un notable empresario local, con el que tenía una relación, aunque ambos tenían pareja. El tribunal de primera instancia consideró el crimen como homicidio simple y condenó a Di Cesare a 18 años de prisión. En la apelación fiscal el tribunal de Casación aplicó la figura de femicidio y lo condenó a reclusión perpetua. Apeló entonces la defensa y ahora es la Corte Suprema de Nación quien debe decidir si se aplica la figura o no. La duda: si está acreditada la relación entre la víctima y su victimario. En fallo de primera instancia que negó la figura femicidio el tribunal argumentó que “para que se configure la relación de pareja debe existir cierta singularidad, notoriedad y estabilidad entre los miembros de la misma, aun cuando se base en una relación fundamentalmente de contenido sexual. Esta referencia a lo sexual indefectiblemente debe llevar un cierto compromiso emocional puesto que de otro modo caemos en la mera genitalidad, lo que por cierto no permite por sí configurar el concepto de pareja”. (SIC) También se dedicó -como ya es costumbre y a pesar de que los tratados internacionales suscriptos por el Estado argentino lo impiden- a analizar la conducta de la víctima, a quien consideró “decidida, independiente y de personalidad extrovertida”, negando así la otra condición legal para aplicar esa figura: la de vulnerabilidad y desigualdad.
El solo hecho de que existan dudas en el máximo tribunal de justicia sobre la aplicación de la figura de femicidio en este caso ya debe considerarse una señal de alerta que debería movilizar a todo el movimiento de mujeres y diversidades como aquel 6 de junio de 2015, pero no: así estamos este 2025.


En la primera foto, parte de la acción llevada a cabo en Mar del Plata el último 31 de diciembre contra la libertad a uno de los responsables del femicidio de Lucía Pérez. En la segunda, el mismo día, imagen de la movilización de las mujeres en Tucumán por el sobreseimiento de los ex jugadores de Vélez Sarsfield acusados de violación.
Poder Legislativo: tiene en su agenda inmediata el tratamiento de leyes impulsadas por el Poder Ejecutivo, entre las más importante la que elimina del Código Penal la figura de femicidio, pero también la que criminaliza las “falsas denuncias”, aun cuando su incidencia es mínima en la realidad. No existen, por otro lado, ninguna iniciativa de la oposición para impulsar otro tipo de proyectos que aseguren las condiciones de contención y prevención de estas violencias. Ningún sector político trabajó en la declaración de emergencia de violencia de género ante el desmantelamiento de los escasos programas de ayuda a las víctimas, que han sufrido el mismo trato brutal que personas con discapacidad, por poner solo un ejemplo de sectores que han impuesto a los y las legisladoras la defensa de sus derechos a través de movilizaciones constantes y con claros reclamos que lograron así obtener el apoyo social necesario para presionar al Congreso, así como también iniciar amparos en la justicia que ayudaron a restablecer esos derechos: la motosierra es ilegal, hasta que el Congreso decida lo contrario.
Poder Ejecutivo: Este 2025 el Ministerio de Seguridad, a través del Sistema Integral de Estadísticas Criminales, dio a conocer las cifras correspondientes al año 2024. No figura ya el femicidio como delito. No hay datos oficiales, salvo el registro que da a conocer cada año la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación, que ha tenido que cambiar su sistema de contabilización de casos para adecuarlo a los compromisos internacionales, ya que hacerlo sólo a través de las caratulas judiciales implicaba validar el sesgo. Este año en el registro del Ministerio de Seguridad la violencia de género sólo está representada en el apartado “delitos contra la integridad sexual”, categoría penal donde se contabilizan, entre otros, las violaciones. En CABA aumentaron un 38%, cifra suficiente para encender la alarma, el grito, el reclamo.
Según los registros de nuestro Observatorio –que coinciden con lo que informó este noviembre la Defensoría del Pueblo de la Nación- las provincias más castigadas por los femicidios fueron Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Chaco y Jujuy. En tanto los femicidios territoriales volvieron a golpear a Santa Fe (especialmente a Rosario) rozando los niveles de 2022, el año con mayor cantidad de víctimas.
Esta cartografía de la violencia femicida nos señala el dato que importa, la realidad que duele y la urgencia que nos interpela: la mayoría de las víctimas de esta violencia letal son las pobres. Lo señala también el informe de la Defensoría del Pueblo de la Nación (“En general, la mayoría de las víctimas de femicidio provienen de un estrato socioeconómico bajo.”) y lo determina la situación general que sufre esa población de mujeres y trans que ya no tiene ni los mismos derechos ni el mismo acceso a los mecanismos para garantizarlos que el resto de la población. La consecuencia es que tampoco tiene derecho a la vida. Lo que urge, entonces, es algo que hoy representa es la cifra que falta: la masiva solidaridad social de quienes, por sus privilegios de clase, pueden abrazar sus causas.
Año 2025
Femicidios por mes
Enero 31
Febrero 27
Marzo 27
Julio 27
Octubre 25
Junio 19
Abril 18
Agosto 18
Noviembre 18
Septiembre 16
Mayo 14
Diciembre 31
Funcionarios denunciados por violencia de género
Poder Ejecutivo 22
Poder Judicial 16
Fuerzas de Seguridad 12
Poder Legislativo 7
Iglesia Católica 4
TOTAL 61
Violaciones
| PROVINCIA | 2024 | 2023 | % de aumento | |
| CABA | 498 | 309 | 38% | |
| SAN LUIS | 61 | 52 | 18% | |
| CÓRDOBA | 261 | 229 | 12% | |
| CORRIENTES | 111 | 101 | 10% | |
| CHUBUT | 214 | 201 | 6% | |
| BUENOS AIRES | 2.307 | 2.242 | 3% |
Fuente: Estadísticas Criminales. Ministerio de Seguridad de la Nación
Femicidios territoriales
2025-2022
Santa Fe 104
Buenos Aires 35
Córdoba 4
Otras 10 provincias 11
TOTAL 154
#NiUnaMás
Lucía Pérez: la trama de la injusticia

“¿Por qué se procede de esta manera tan irregular y que revictimiza a esta familia una y otra vez para salvar a personas que se supone que son dos perejiles?” preguntó ayer el abogado Juan Pablo Gallego ante sucesivos cambios de carátulas, sospechosas reprogramaciones de fechas y maniobras que parecen revelar un entramado que busca la impunidad y la negación del femicidio de Lucía, que tenía 16 años. Ocurrió durante una audiencia en el que uno de los acusados pide salidas transitorias. El trasfondo de idas y venidas fue descripto por el abogado: “Lo que pasó es un hecho aberrante, que implicó la muerte atroz de una adolescente de 16 años en circunstancias probadas de narco criminalidad”.
Por Claudia Acuña
Hay que explicar lo inexplicable. Desde que el 8 de octubre de este año la Cámara de Casación modificó el segundo fallo por el crimen de Lucía Pérez para negar su femicidio se desató una catarata de maniobras –de alguna manera hay que llamarlas– para intentar liberar a sus femicidas.
El fallo de Casación confirmó la culpabilidad de Juan Pablo Offidani y Matías Farías y los condenó por los delitos de violación agravada por el uso de estupefacientes y por tratarse de una menor de edad, pero no por su crimen: Lucía simplemente se murió. Esta negación del femicidio tiene como consecuencia un disparate jurídico: por un lado, la familia apeló está decisión; pero al mismo tiempo esta apelación no puede avanzar hasta que no se determine el monto de la condena que le correspondería a Farías por esta nueva tipificación. Si es complicado de comprender, imagínense lo que significa para esta familia soportar lo que la obliga a padecer el Poder Judicial. A saber:
- Para poder determinar el monto de la pena que le correspondería a Farías –que en el segundo fallo y luego del juicio anulado había sido condenado por femicidio y por lo tanto a prisión perpetua– podría corresponderle entonces entre 8 y 20 años de prisión. Para establecer exactamente cuánto, de acuerdo a la evaluación de atenuantes y agravantes, se inventó un tribunal compuesto por tres jueces de diferentes juzgados. Serán los responsables de la audiencia de Cesura que, según dictaminó luego de una audiencia donde acordó con las partes –querella y defensa– cómo sería el procedimiento, se realizará el 29 de abril de 2026 y durante tres días.

- Imagen de la audiencia. A la izquierda, el abogado Juan Pablo Gallego. Arriba, la foto principal, la movilización que acompañó a la familia.
- Unos días después la familia recibió una notificación que le comunicaba que esa audiencia se adelantaba a septiembre. Como su abogado, Juan Pablo Gallego, no estaba ni enterado de esta anticipación –y además se encontraba en España para la fecha pautada– se presentó un escrito denunciado esta irregularidad y solicitando se mantenga lo debidamente acordado: 29 de abril de 2026. Así será.
- Un mes después hubo otra novedad: el nuevo fiscal –cuyo rol se supone que es acusatorio– pidió el cese de la prisión de Farías, aun cuando las instancias de apelación y de establecimiento del nuevo monto de pena estaban pendientes de resolución.
- Unos días después llegó el turno de Offidani: solicitó salidas transitorias. La audiencia que se realizó este miércoles en los tribunales de Mar del Plata fue para decidir si las otorgaban o no.
En esa audiencia el doctor Gallego sintetizó lo que todo este proceder judicial despierta como duda “¿por qué se procede de esta manera tan irregular y que revictimiza a esta familia una y otra vez para salvar a personas que se supone que son dos perejiles? ¿Hay algo más detrás de esta causa que permite forzar tanto los procedimientos judiciales? Si nosotros, como parte querellante, no renunciamos a que se le aplique a ambos la figura de femicidio y eso está todavía en trámite, ¿qué se busca con esto? ¿Qué se fuguen antes de que se resuelva la cuestión central?”
Como respuesta la doctora Romina Merino, abogada defensora de Offidani, propuso: “Miremos para adelante”.
El doctor Gallego replicó:
“Nosotros no vamos a dejar de mirar lo que pasó porque lo que pasó es un hecho aberrante, que implicó la muerte atroz de una adolescente de 16 años en circunstancias probadas de narco criminalidad y eso implica una doble responsabilidad del Estado: por tratarse de una menor y por estar frente a una banda que vendía drogas en la puerta de un colegio, delito por el que cumplen una condena ratificada”.
El juez de garantías que debe evaluar el pedido de Offidani tiene ahora cinco días para determinar si cumple o no con los procedimientos necesarios para obtener los beneficios de la libertad transitoria.
En tanto la familia de Lucía sigue esperando justicia.

Matías, el hermano de Lucía y sus padres Guillermo y Marta.
#NiUnaMás
Adiós a Claudia Rodríguez: la Trans andina que propuso politizar el amor

Referente del movimiento trans latinoamericano, activista, poeta, escritora y tanto más, escribió sobre su infancia, la militancia trans, la vida sexual y se autoproclamó Miss Sida en 2007. Claudia Falleció este 29 de Noviembre. Su pelea incluyó al pueblo mapuche, la educación pública, los sin techo, y planteó siempre una filosa crítica al neoliberalismo, que quita posibilidades de vida y las transforma solo en posibilidad de consumo. En uno de sus viajes a la Argentina compartió con la revista MU sus ideas sobre el orgasmo, el feminismo sin resentimiento, la creación, y por qué hay que politizar el amor. Un modo de homenajearla, de recordarla, y a la vez de volver a estar en contacto con un pensamiento y una acción que dejan una sensible huella cultural, artística y política.
Por María del Carmen Varela
Foto: Lina Etchesuri

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