Sigamos en contacto

Nota

El periodismo social a examen: el diario Diagonal analiza las lecciones de Puerta del Sol

Publicada

el

En el Día del Periodista nada mejor que evaluar cómo se pone a prueba un medio social de comunicación cuando le toca ser parte de un movimiento que pone patas para arriba todo un sistema, incluido el de la producción de noticias. Por eso entrevistamos vía mail a los responsables del periódico Diagonal, de España, una publicación nacida al calor de las tendencias pos-Seattle que puso a prueba todas sus convicciones y saberes durante la acampada de Puerta de Sol. Mucho se ha hablado de las redes sociales, las nuevas tecnologías y esos etcéteras. Pero, ¿qué rol le queda al tradicional periódico de papel en estas revueltas? Aquí, las respuestas escritas al calor de la agitación social.
diagonal
¿Cómo impactó el M15 en su proyecto? ¿Qué cosas confirmaron y qué les hizo ver que falta reforzar, reformular o pensar de la propuesta?
Ha sido un impacto muy positivo para el proyecto, pero ha sido mejor como militantes de movimientos sociales, ya que hemos visto cómo algunas de las reivindicaciones y propuestas que estábamos generando en el Diagonal y en otros espacios de militancia se recogían y pasaban a formar parte de un debate amplio, que ha sacudido a la sociedad civil durante unas semanas y que, seguro, seguirá latiendo hasta que se dé solución a las desiguladades que existen en esta sociedad, en la que la brecha entre ricos y pobres crece a costa de una clase media en vías de extinción. Como te digo, Diagonal sale reforzado del 15M, tanto en repercusión como en discurso, pero nos queda claro que el periódico no es un fin, sino un medio, así que tendremos que seguir trabajando para conseguir fines que comenzaron a ser más explícitos, o más generalizados, a partir del 15M.
¿Qué diferencia notaron con respecto al impacto que tuvo en la prensa comercial?
La prensa comercial se movió muy deprisa a partir del miércoles 18, cuando se vio claro que la acampada seguiría hasta las elecciones. Pusieron muchos medios y enarbolaron un discurso de simpatía hacia el movimiento, con algunas excepciones, claro. Pero en general en simpatía con el hastío y no tanto con las reivindicaciones más concretas. Antes del 18, los medios habían dado muy poco espacio a los movimientos que han confluido en el 15M. Por poner un ejemplo, en el comienzo de todo esto está una movilización organizada a través de Internet para detener la aprobación de la Ley Sinde que limita el uso libre de Internet. Medios como El País pertenecen a grupos con intereses en el mercado editorial, por lo tanto, dar espacio a este tipo de reivindicaciones va en contra de sus intereses. Cuando pasaron las elecciones municipales del 22, todo ha vuelto a la «normalidad»: los medios, más o menos disimuladamente, apuestan por una vuelta a los cauces habituales es decir al monólogo bipartidista, a la democracia descafeinada, a la cultura del consenso, en definitiva, que se estableció desde los 80. No obstante, hay grietas por las que se cuela otro tipo de discurso dentro de esos mismos medios (aunque sea en la revista de tendencias, como en este caso en El País)
¿Cómo le contarían a un argentino el aspecto comunicacional del movimiento? Formas de organizar la información y producirla, etc.
Pues el aspecto comunicacional del movimiento ha sido bastante complejo. En un principio, fue todo muy sencillo. Había lemas muy claros y contundentes: «Que no nos representan [los políticos]», «Lo llaman democracia y no lo es», «Un bote, dos botes, banquero el que no bote». Lemas que especialmente se podían distribuir viralmente en las redes sociales. Después todo cambió, con la mayor atención de los medios y sus prisas por intentar contar cosas que no habían pasado, el mensaje estaba más vacío y todo dependía de lo que se definiera en las asambleas y estos procesos son bastante lentos. Además, las portavocías del movimiento no podían contar mucho, ya que los consensos no se habían producido. Estos principios mínimos hicieron que muchísima gente los hiciera suyo y compartiera en cualquier lugar. Ahora, y especialmente, en unos días, los mensajes, otra vez, serán más claro porque cada grupo de trabajo ya está llegando a consensos de mínimos y estos no serán tan nuevos para los medios de comunicación y no les prestarán tanta atención, porque ya no podrán conectar con una Ppuerta del Sol repleta. La movilización será en la defensa de un desahucio, en la sede de una multinacional como Telefónica que va a despedir a miles de personas, mientras logra grandes beneficios o en una administración pública que privatiza un servicio o no concede los recursos sociales suficientes. Pero eso, sí mucho más masivos que antes de que llegará el 15-M.
¿Quién era el destinatario, a quien se dirigían estas informaciones?
El destinatario de estas movilizaciones eran tanto los políticos, como los grandes medios de comunicación. Cuando las acampadas se empiezan, su principal objetivo era denunciar la campaña electoral que se estaba viviendo, la desconfianza absoluta en los grandes partidos políticos, el copia y pega de las notas de prensa que los candidatos colaban en los medios… y mientras tanto una ciudadanía que desconfía de todos, que encuentra que sus preocupaciones y problemas no estaban en ninguno de los mítines que se producían. También había otro destinatario mucho más cercano, el de cualquier persona que te encuentras en un cafetería, en el autobús, en el trabajo o en un chat. La indignación debía ser colectiva, las acciones y quejas no podían ser más quejas individuales. Y eso ya está conseguido.
¿Qué cosas gruesas del sistema de producción de la noticia puso en jaque y en juego el movimiento?
Confirmó lo que se había denunciado en muchos sitios, lo que mucha gente comentaba en círculos privados de conversación… No sólo, porque en procesos de gran movilización social las redes sociales o la información sin tanta mediación que se consigue en Internet ha resultado clave. Si no que en numerosas estadísticas que aparecen como intrascendentes al final de los telediarios ya reflejaban el mayor consumo de Internet que de la televisión, y muchísimo más que de la radio o la prensa escrita de gente joven. Los medios de comunicación tienen su propia agenda y se tienen que ver muy desbordados por la realidad para que le hagan un especial seguimiento, y esto se vio durante los días de la campaña electoral que duró las acampadas. Si no se llegan a popularizar tanto no le habrían hecho tanto caso, como desbordó en plena campaña electoral esos días todos se la intentaron apropiar dándoles su comprensión. Pero tras las elecciones del 22-M, el panorama cambió y periódicos como El Mundo o ABC se dedicaron a amplificar cualquier anécdota y desprestigiar lo que pasaba en Sol, Plaça de Catalunya o cualquier otra acampada. Su objetivo: defender un sistema que ellos fomentan y del que ellos viven. En el Estado español, la propiedad de los grandes medios se comparte de forma directa o indirecta (con publicidad) por los grandes bancos y las instituciones administrativas que dirigen los políticos que son criticados.
Ahora los medios de comunicación se han llenado de mensajes como «No, no nos representan», «Banqueros, ladrones» que denuncian las injusticias del sistema económico y político, aunque siempre se diga que en el pasado siempre fue peor. Algo que seguro suena mucho en Argentina después de las movilizaciones de principio de siglo.
¿Cómo ven ahora el futuro de Diagonal en función de los desafíos que abre esta emergencia, en ambos sentidos de la palabra: en cuanto algo que emerge y en cuanto algo que sacude con prisa?
Nuestro trabajo, creemos, es seguir produciendo el discurso de que la lógica del crecimiento depredador está agotada y presentarlo en sus dos vertientes: como crítica y como oportunidad para que nos juntemos a pensar modos de reproducción social y cultural que redunden en el beneficio de los más frente a las élites. En este sentido, vemos el 15M como la confirmación de muchas de las intuiciones que teníamos en cuanto a respuesta y movilización, pero somos las primeras sorprendidas por lo rápido que va todo, como comentas. El futuro de Diagonal será el que quieran los movimientos sociales, las personas que se han juntado para debatir otras formas de gestionar lo común, y de conservar lo que nos une. Nuestro temor no es desaparecer sino que se pierdan los saberes acumulados que dan años de experiencia política y mediática, en este sentido creemos que, en un primer momento las acampadas, y después las asambleas temáticas y de barrios, están creando redes que se pueden entretejer con proyectos como el nuestro en base a principios de economía social y cultura libre.
¿Cómo es producir, editar, pensar en la intemperie?
A veces parece el típico trabajo de Sísifo: aquello de subir una piedra a la cima de un monte para verla caer inmediatamente, porque la rapidez de la actualidad hace que pasen desapercibidos buenos reportajes y análisis que nos han llevado días componer. A cambio, ves que contenidos menos elaborados tienen menos repercusión porque están protegidos por los mecanismos de difusión de los medios convencionales. En esos momentos es en los que más podemos sentir la intemperie a la que te refieres. Pero la mayor parte del tiempo estamos muy orgullosas de lo que hacemos, de ser nosotras las que decidimos la línea, los temas, el discurso político de nuestro medio, sin injerencias de grupos políticos, económicos o de presión. No sé cómo será trabajar en un gran medio, pero desde luego sí sé que ayudar a que Diagonal salga va más allá de un trabajo al uso, es fruto del trabajo de más de cien personas que colaboran cada número y que lo hacen porque ven que medios alternativos como el nuestro son capaces de concretar discursos que ayuden a una transformación de las condiciones de vida de la gente.
En relación al camino que recorrieron, ¿cuáles fueron los momentos clave del proyecto desde que lo pensaron, concretarlo y tuvieron que ponerlo a prueba hoy?
Ha habido muchos momentos, son ya más de 150 números y cada uno lleva un trabajo importante, por nuestra parte y por parte de quienes aportan textos, fotos, ideas, o una lectura crítica. Creo que el éxito es que el grupo que más involucrado está en la gestión del día a día del proyecto ha sabido transmitir que hay vida más allá de las lógicas militantes menos higiénicas, es decir, que nos sabemos reír de nosotras mismas, que esquivamos los egocentrismos, los discursos panfletarios, los folclores guerracivilistas que aquí en España están intentando resucitar algunos medios, etc. Todo esto se ha encontrado con un movimiento, el del 15M, que pretende escaparse de esas prácticas, pero bueno, el trabajo se demuestra andando y todavía estamos en ello.
Se habla de los medios intangibles como motores de comunicación de los momentos de emergencia, ¿qué rol creen que tiene el papel impreso en esas coyunturas?
Ahora mismo es justificar e intentar explicar con algo de sosiego lo que está pasando. Pero ya no hay que esperar al día siguiente para ver que destaca la prensa, en el mismo momento ves lo que esos medios cuentan en sus ediciones digitales y mucho más lo que las redes sociales empiezan a describir. Los líderes de opinión ya no necesitan un espacio físico en el periódico del día siguiente, cualquier persona con un blog puede crear esa influencia. Esta prensa que está presa de la actualidad y de la última hora que es el diario está condenada a jugar cada vez un rol menor, aunque en estos días que no se dedican a contar lo que está pasando, sino a intentar desprestigiarlo y combatir con él como contrincante político.

Nota

Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

Publicada

el

Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

Seguir leyendo

Nota

16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

Publicada

el

Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

Publicada

el

Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

Seguir leyendo

LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.