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El acto, desde abajo

La ex presidenta Cristina Fernández convirtió su citación para declarar ante la Justicia en un acto opositor. Antes de escuchar su discurso, una multitud criticó al poder judicial, las medidas del gobierno actual y protestó contra los despidos y el ajuste.

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La ex presidenta Cristina Fernández convirtió su citación para declarar ante la Justicia en un acto opositor. Antes de escuchar su discurso, una multitud criticó al poder judicial, las medidas del gobierno actual y protestó contra los despidos y el ajuste.

Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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“¡Gracias Bonadío, mirá lo que armaste!” vocea un hombre cubierto por un pilotín celeste, mientras alrededor se agita una multitud humedecida. La Policía Metropolitana calculó 12.000 personas, la Federal 25.000 y los organizadores imaginaron 250.000, todas creencias numéricas para adornar a favor o en contra lo real: muchísima gente para este miércoles lluvioso, que para muchos comenzó a la madrugada y para todos culminó en la puerta de los tribunales de Comodoro Py, en Retiro, convertido en escenario del primer acto opositor de Cristina Fernández de Kirchner.
La ex presidente había sido citada a declarar en una causa gaseosa (venta de dólares a futuro) por el juez federal Claudio Bonadío, quien acaso no supuso este escenario. O tal vez sí: conviene recordar que las corporaciones son las que marcan la agenda de estos tiempos. En este caso, la corporación judicial, que le confiere así cierta sintonía inestable a la palabra justicia.
Desde la noche anterior llegaron columnas bonaerenses de múltiples organizaciones kirchneristas. A la mañana temprano se fueron sumando sindicatos y organizaciones que tomaron como punto de encuentro la plaza Fuerza Aérea Argentina, de Retiro, alrededor de la vieja Torre de los Ingleses, que tras la guerra se llama Monumental.
Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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La justicia en el banquillo

Cantos de la gente que se iba reuniendo:
“El que no salta tiene cuenta en Panamá”.
“Che gorila, no te lo decimos más, si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar”.
“Vamos a volver”.
Dante, 17 años, vino en el tren que desde José León Suárez. “Creía que era el único que venía al acto, pero de golpe una persona empezó a cantar ‘vamos a volver’ y todo el tren lo siguió”.
En la plaza hay un exaltado vendedor. “¡Pilotos a 50, paraguas a 70! ¡Estuve en la marcha de Nisman, ahora acá! ¡Soy un panqueque, papá!”, grita el hombre, que tal vez merezca un lugar en alguna Honorable Cámara de Diputados o en el mismo fuero federal.

Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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Antes de ir hacia la puerta de los tribunales, Alicia le saca una foto a Omar. Ambos son analistas de sistemas. Análisis del sistema, según Omar: “La justicia es como un poder monárquico, no la mueve nadie, no pagan impuestos, y encima los ponen con las servilletas” (Memoria: el juez Bonadío estaba en la famosa servilleta que Carlos Corach esgrimía ante Domingo Cavallo con la lista de jueces fieles al menemismo). Alicia cuenta algo más: “Trabajo en el Estado. Prefiero no decirte dónde. Echaron mucha gente. Pero ¿sabés qué hicieron después? Tomaron gente propia, y con sueldos más altos. Gente que ni experiencia tiene, pero es del PRO. En el área de recursos humanos pusieron a una fabricante de zapatos. Aprovechan la precarización laboral para hacer lugar a sus propios militantes”.
Alejandro Ruiz, del sindicato de Televisión (SATSAID): “El kirchnerista fue un proyecto que incluyó y distribuyó. Uno sabe que en todo gobierno hay errores o cosas que tienen que ver con la corrupción. Pero ¿quién juzga a la corrupción? ¿Los mismos que perdonaron a Macri con las escuchas o no hacen nada con las cuentas off shore? Sigue pendiente una reforma”, sugiere, mientras cuenta los malabarismos del sindicato frente a empresas como CN23 (100 despidos, propiedad de Sergio Spolszky, vendido en febrero al grupo Indalo de Cristóbal López) o la emisora 360 (empresa manejada por Electroingeniería). Ruiz: “Empresarios absolutamente irresponsables. Recibieron dinero por pauta oficial, pero ¿qué hicieron? Como ahora les levantaron las pautas del Estado tienen problemas todos los canales que han tenido que ver con el kirchnerismo, y también los otros, porque el mercado publicitario privado es pequeño y concentrado”.
A lo largo de todas la marcha los temas recurrentes son esos: despidos, desempleo, empobrecimiento, ajuste son los conceptos que fluyen entre la gente empapada. César, vendiendo pilotines, transmite la imagen de una persona humillada: “Detesto lo que está pasando. Hacen todo esto de traerla a Cristina para tapar toda la inflación y los desastres que están haciendo. Me estoy cagando de hambre hermano. Era repositor para una empresa privada. Nos rajaron a varios en diciembre y acá estoy: en la calle. ¡Pilotos, 50 pesos madre, llévese uno!”.
Gustavo, arquitecto, llega con su hija de 21 años: “La citación a Cristina es un invento para agredir a un proyecto de país. Que investiguen los casos de corrupción es lógico, pero esto es otra cosa. Es un mensaje. Hay una parte de la justicia que responde a intereses opuestos al pueblo”.
Eduardo, dueño de una pequeña imprenta: “Kirchner y Cristina recuperaron la política, eso lo agradezco. Lázaro Báez, Cristóbal López, Jaime y todo lo demás: si son corruptos, que vayan adentro y que devuelvan la plata. Es básico”. Sugiere otra idea: “Toda esta gente que viene, reconoce y agradece. Para mí los otros políticos no reconocen esto. O los periodistas. Creen que es una presión a la justicia. No entienden el amor”.
Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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Teoría del medio vaso

La ex presidente Fernández de Kirchner quedó convertida en referente opositor casi excluyente de un conglomerado en el que no está muy clara cuál es la ecuación entre el amor del que habla Eduardo y el espanto de quienes empezaron a entender qué es el ajuste. Otro misterio es a dónde lleva un escenario político y mediático binario: entre macrismo y kirchnerismo no hay nada.
Martín suspira: “Para tapar problemas inflan las causas” ¿Son infladas las causas que se imputan al kirchnerismo, más allá de la del dólar a futuro que parece la menos sólida? Martín: “Me parece que nunca vamos a tener los elementos objetivamente planteados para opinar. Onda: ¿quién mató a Kennedy? Qué sé yo”.
Con una empresa de distribución de medicamentos, César pone otra mirada: “No me sorprenden los casos de corrupción. Nadie pone las manos en el fuego sobre cosas que han ocurrido en el kirchnerismo, no jodamos. Lo de hoy es una maniobra política contra Cristina. Lo de Báez, puede ser más o menos inflado, pero es real. Y tampoco se puede armar algo si el candidato es Scioli, a quien voté. Ni te puede sorprender Bossio. Todo eso es real. Pero también es real que estamos acá. Para mí no es todo lo mismo. La alternativa a esto es Macri. Al kirchnerismo le veo el vaso medio lleno; pero a éste, en el vaso no le veo ni una gota”.
Otra idea: “Ver a la gente agradeciendo por lo bueno que hizo el gobierno anterior me emociona”.
La emoción es bella, ¿alcanza?
Dante, con la sabiduría de los 17 años: “Banco esto, pero también pienso que lo de tener un liderazgo que hay que seguir no es tan bueno, porque se termina y sonaste”. Un poco más allá Guido dice: “Yo sí creo en los liderazgos fuertes, y Cristina nos empodera”. ¿Oficio? “Asesor de un bloque de Diputados”.

Hamburguesas y antropólogos

Sobre Comodoro Py la muchedumbre es cada vez más abigarrada. Cuentan que la ex presidente está con el juez, recusándolo y presentando un escrito. Daniel Catalano, de ATE Capital: “Si hay algo que habría que cambiar es a la corporación judicial. Esa reforma se frenó en el anterior gobierno, pero es una cuenta pendiente. Tiene que hacerse para que haya un marco democrático para la justicia, que hoy anda atrás del poder económico”.
Hamburguesas y choripanes a 40 pesos. Javier, el vendedor: “Anda todo para atrás. Ganaba 5.000 en un día fuerte, yendo a River, Boca, San Lorenzo. Ahora saco menos de 1.000. A la gente le chuparon la plata”.
Miguel es antropólogo: “Vine porque hay que frenar a la derecha que gobierna al país”. Su mujer Gloria dice algo parecido. Ambos trabajan para el Conicet y cuestionan al ministro de Ciencia y Técnica Lino Barañao. Cuando era kirchnerista, criticarlo por su apoyo al modelo transgénico, fumigador y sojero parecía sinónimo de hacerle el juego a la derecha. Gloria: “Cuando siguió con este gobierno, a la comunidad científica nos llamó la atención. Después descubrimos que no, que está haciendo las cosas de la mano de intereses personales”. Miguel: “Ahí volvemos a las contradicciones del kirchnerismo. Cristina lo tuvo como ministro y avaló que siguiera con Macri. Claro que eso no quita que este gobierno significa un retroceso”.

Foto: Nacho Yuchark/lavaca

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Foto: Nacho Yuchark/lavaca

Foto: Nacho Yuchark/lavaca

Cañitas voladoras

Beatriz usa piloto y sombrerito tipo Burrberrys. Es psicóloga. “Vine sola, me parece que hay que defender cosas claras. Pero si el objetivo no es aclarar judicialmente las cosas, sino embarrarlas para que funcionen a favor de la actual gestión, estoy en contra. Por eso vine. El Poder Judicial actual tendría que sincerarse”.
¿Kirchnerista? “He votado de todo. No voté a Kirchner, pero después vi lo que hacían, no el blablablá. Se hizo mucho por una parte de la población que no tenía acceso a la educación, a poder vivir un poco mejor. Valoro el intento de equiparar. Después sí voté a Cristina. De lo actual, me preocupa si hacen las cosas adrede. Tal vez el objetivo es que todo esté como está. Porque si hay gente sin trabajo, va a aceptar empleo por dos pesos, y la van a tener oprimida, y no van a poder reclamar. Entonces es una política, no es una casualidad, un error o una burrada: es premeditado”. Beatriz tiene pacientes que apostaron por el PRO: “Pero el ajuste y los despidos empiezan a preocupar a todos”. ¿Sobre este acto? “La gente está desesperada por tener a alguien que la represente. Todo está mal, pero al menos tengo la alegría de estar esperanzada siguiendo a alguien. No sé si eso va a cambiar las cosas. Pero una ve a la gente contenta, llorando de alegría. Mi miedo es que todo quede en una explosión de cañitas voladoras y termine en eso. Pero bueno. Ojalá que no”.

Cambio

Hernán y Lorena son dos hermanos de Bella Vista (San Miguel, noroeste del Conurbano) que trabajan en jardinería. Dice ella: “No fuimos a trabajar para venir acá”. Dice él: “Para hacer el aguante”. Ella: “Deberíamos estar cumpliendo con nuestros clientes: todos macristas”. ¿Es un tema eso? “Es un tema. Tratamos de no hablar de política, pero la realidad te supera”.
¿Qué realidad? Hernán: “Una desigualdad social muy grande. Se están tomando muchas medidas preparadas para gente que no vendría a ser el pueblo, sino sectores concentrados de mucha riqueza. Ahí entra la justicia: que no es realmente ciega ni pone los mismos valores en la balanza”. Lorena: “El proyecto no murió. Venimos a hacer el aguante. Nos sentimos socialmente representados”.
Hernán: “Fue buena la idea del gobierno al decir que iba cambiar algunas cosas, pero detrás de la palabra ‘cambio’ había una gran estafa popular. Una mentira. Hay una angustia. Espero que podamos volver. Y lo que se hizo mal, se haga bien”.
Cristina Fernández de Kirchner habló desde un palco, sin compañía. Solo ella y la multitud.
En uno de los móviles de televisión ponen el sonido fuerte para que la gente alrededor escuche mejor. “En Canal 13 están pasando El Zorro”, dice alguien. La ex presidenta habla de despidos. En el móvil asienten, y aplauden fuerte cuando el discurso termina.
La multitud vuelve a los medios de transporte. En el subte todos pagan. Los vagones van repletos de gente que estuvo en la movilización. Muy pronto las caras alegres se transforman en caras de subte, opacas, casi todas con las miradas clavadas en las pantallas de los celulares. La vida vuelve a la normalidad, al menos hasta que se demuestre lo contrario.

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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