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Femicidio de Anahí: piden investigar a sus amigos y condenan a un solo imputado

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Hoy se celebró la última audiencia por el secuestro, violación y femicidio de Anahí Benítez: Marcos Bazán fue condenado a prisión perpetua, mientras que a Marcelo Villalba, de quien se encontró rastros de ADN en el cuerpo de la joven, se lo declaró por el momento inimputable alegando motivos psiquiátricos. Además, el TOC 7 de Lomas de Zamora pidió investigar por «falso testimonio» a tres amigos de Anahí. «Tenemos un montón de preguntas sin respuestas y mucha bronca porque pretenden involucrar al círculo de la víctima”, manifiesta a lavaca Quimey Barrera, de 15 años, alumna de la Escuela Nacional Antonio Mentruyt (ENAM), una comunidad que en este artículo plantea todas las dudas del proceso, y cómo continúa la lucha por verdad y justicia. A solo un día del Ni Una Menos, las jóvenes centran su grito en la justicia patriarcal: «En este mundo vivimos, en este mundo nos tenemos que desenvolver, en este mundo perdimos a una compañera y en este mundo están juzgando su caso, a ella y a sus amigos, en vez de a los verdaderos culpables, a quienes están encubriendo».

Por Lucrecia Raimondi

La última audiencia del juicio por el secuestro, violación y femicidio de Anahí Benítez terminó con un único imputado sometido a proceso: Marcos Bazán fue condenado hoy a prisión perpetua por los delitos de “coautor de privación ilegal de la libertad agravada, homicidio triplemente agravado por alevosía, crimins causa y por mediar violencia de género, abuso sexual agravado por acceso carnal este último en carácter de partícipe necesario”. El TOC 7 de Lomas de Zamora pidió además extraer declaraciones testimoniales de la instrucción y del debate oral para que se investigue por falso testimonio a tres amigos de Anahí, a dos amigos y a la novia de Bazán. El otro acusado, Marcelo Villalba, de quien se encontró rastros de ADN en el cuerpo de Anahí, está detenido en una unidad psiquiátrica y por ahora el proceso en su contra está en suspenso; una junta médica lo declaró durante el juicio incapaz de someterse a proceso por padecer esquizofrenia en un estado crítico. “Ya sabíamos que iban a sentenciar a Bazán, pero estamos con mucha bronca e indignación con que sigan culpabilizando a los pibes, que los acusen de falso testimonio a Elías que era su novio, a Lautaro, su mejor amigo, y a Pedro, que era un conocido… Queda esa sensación de que no estamos satisfechos, tenemos un montón de preguntas sin respuestas y así no debería ser cerrado un juicio por el asesinato de una piba de 16 años”, manifiesta a lavaca Quimey Barrera, de 15 años, alumna de la Escuela Nacional Antonio Mentruyt (ENAM) de Banfield a donde iba Anahí Benítez.

La Comisión Verdad, Justicia y Transparencia por Anahí Benítez, integrada por ex alumnos que fueron amigos y compañeros de curso de la adolescente asesinada, junto con toda la comunidad educativa de la ENAM, se involucraron desde el minuto cero de su desaparición hace casi tres años. Ese compromiso continuó hasta el final del proceso y aseguran que seguirá hasta saber la verdad de qué pasó. “Este juicio no responde ni respondió las dudas que existen sobre el caso, procurando pasar cualquier cabo suelto que pueda llevar a una apelación. Desde la Comisión siempre fuimos claros exigiendo la reapertura de la investigación denunciando este juicio y a esta justicia patriarcal que lo único que hizo fue perpetuar la impunidad.  Seguiremos luchando por conseguir una justicia real y transparente por nuestra compañera. Porque la única manera de que paguen los verdaderos culpables de la desaparición y femicidio de Anahí es denunciando todo este proceso, planteando la nulidad del juicio y una nueva investigación. Y exigimos que se juzgue a Marcelo Villalba, abusador de Anahí”, aseveraron en un comunicado cuando el Tribunal anunció que condenaría a Marcos Bazán.

La lucha por verdad, justicia y transparencia queda instalada en los pasillos y las aulas de la escuela, y está grabada a fuego en la memoria de una generación de adolescentes de la zona sur del conurbano que no se conforman con lo que les dicen jueces y fiscales sobre el femicidio de Anahí Benítez. “No tenemos confianza en este poder judicial, sabíamos que iba a terminar así, que lo iban a cerrar con muy pocas pruebas y que iban a ser contra marcos Bazán, que Villalba iba a terminar en un psiquiátrico. Sabíamos que iban a encubrir violadores y lo esperábamos. Pero este caso es mucho más complejo y las pruebas tan frágiles que hay no concuerdan con que se sepa que hay más gente, que hay un violador, que hay una comisaría, la 9na de Parque Barón que fue desmantelada por una red de trata y es la que se encargó, entre muchas comillas, de buscar a Anahí”, apuntó Quimey que se siente con “la bronca a flor de piel”. Y expresa con voz severa que a ella y sus compañeros les “hierve la sangre de bronca porque nos gustaría que las cosas sean diferentes”. Sigue: “No queremos seguir como desde hace tres años con la pregunta de qué le pasó a nuestra compañera. Eso nos pasa hoy en esta instancia compleja, que tan inteligentes fueron para cerrar todo tan rápido en una época que no podemos salir a cumplir nuestro derecho a manifestarnos, salir a la calle a gritar el nombre de mi compañera, porque estamos en una pandemia de mierda, somos menores de edad y no nos dejan salir solos”.

Ahora que terminó el juicio con sabor a impunidad, los jóvenes no piensan quedarse quietos: desde el Centro de estudiantes del ENAM manifestaron por redes sociales su descontento con la investigación y el proceso de debate oral y público. “Ya finalizado el juicio por nuestra compañera asesinada Anahí Benítez, expresamos nuestra enorme indignación y bronca ante los resultados. A solo un día del Ni Una Menos, seguimos confirmando cómo la justicia continúa encubriendo a la policía, a los violadores, a femicidas, redes de trata, y una larga cantidad de etcéteras. Fue juzgado solamente un acusado, cuándo la misma fiscalía reconoció que había muchos más implicados en el caso. No solo hubo infinidad de irregularidades y dudas en cuanto a la investigación, si no que ahora además de no haber siquiera cuestionado a la policía y el poder político, pretenden acusar a los amigos de la víctima. Desde el comienzo tanto la fiscalía como los jueces atacaron a les compañeres de Anahí en el momento de declarar. Nos parece sumamente hipócrita pretender culpabilizar a lxs pibxs, sabiendo que desde el principio lo único que hicieron fue encubrir tanto a Marcelo Villalba (violador de Anahí, quien no fue sentenciado) como a todos los demás responsables del femicidio de nuestra compañera”, expresaron en un comunicado donde también exigen que todos los verdaderos responsables sean juzgados y sentenciados.

Las preguntas y la bronca que queda

A casi tres años del femicidio, con una investigación que no fue y una condena sin todas las condenas que esperaban y con sospechas de otros implicados sueltos, lxs pibxs tienen más preguntas que respuestas:

“¿Qué pasó con Anahí los días que estuvo desaparecida? ¿Por qué le arrancaron páginas al diario de Anahí? La fiscalía confirmó que hay más implicados ¿Por qué no están acusados? ¿Por qué no encuentran relación entre Marcelo Villalba (violador comprobado y confeso) y Marcos Bazán? ¿Por qué cortaron la intervención de Villalba cuando estaba hablando, y luego lo declararon no apto psicológicamente? ¿Cómo fue transportada Anahí a la Reserva Natural Provincial Santa Catalina?”.

Desde que empezó el proceso, lxs pibxs percibieron que cuando fueron interrogados por los jueces y fiscales “no preguntaron con la misma severidad desde el estrado a las fuerzas policiales intervinientes y a cargo de la investigación, que durante los cuatro o  cinco días que Anahí estuvo viva no actuaron eficazmente para evitar su asesinato”. Además, cuando piden que se reabra la investigación apuntan a las fuerzas de seguridad: “Varias comisarías de Lomas, entre ellas la novena de Parque Barón, la misma que llevaba a cabo la investigación del caso, se vieron implicadas en causas de trata de personas tiempo después del asesinato de Anahí”.

¿Qué sensación se quedaron con la condena a Bazán?

Con confusión. Se escuchaban insultos de la gente que estaba presenciando. Se sentía que había una resolución, que no se entendía bien y no tenías a nadie al lado que te lo explique. Es una desesperación no entender, de no poder estar ahí, de que los jueces no digan nada y no tenes a nadie que lo haya escuchado con vos al lado, que te lo explique, analizarlo. Estas sola en tu casa y lo único que tenes es la tele, la computadora, el celular y a tus amigos que te hablan desde sus casas con la misma sensación de confusión. Después cuando escuche a los abogados que dijeron que sí, que condenaron a Marcos Bazán, sentí una cachetada de impunidad y desinterés por el femicidio de mi compañera, ese es el sentimiento que queda. Maso menos lo esperas pero siempre tenes esa pizca de esperanza de que pueda ser diferente. Pero la desesperanza que se tiene frente a la Justicia parlamentaria, frente a estos jueces y el Poder Judicial tiene que quedar bien en claro que no significa que dejemos de exigir que se reabra la investigación y que todos los culpables estén tras las rejas, que haya juicio y castigo a los verdaderos femicidas de Anahí Benítez.

¿Qué hacer con la bronca?

La bronca y la tristeza tienen que ser utilizadas para arder, para que te movilice, para que siga siendo un reclamo, no para bajar los brazos y decir que no se puede hacer nada. Tenemos que luchar y gritar por el nombre de nuestra compañera. Cuando nos preguntan qué pensamos del Poder Judicial no sale toda la bronca, pero esa bronca la vvamos a utilizar para luchar, no nos vamos a quedar callados, pero a la vez las cosas deberían ser diferentes: la conclusión final es que tenemos que seguir exigiendo. Sabemos que esto no es un caso aislado, sabemos que el caso de Lucía Pérez a los asesinos, violadores y torturadores los juzgó solamente por tenencia de drogas. En ese mundo vivimos, en ese mundo nos tenemos que desenvolver y en ese mundo perdimos a una compañera, en ese mundo están juzgando su caso, a ella y a sus amigos, en vez de a los verdaderos culpables, a los están encubriendo. Entonces la postura que tenemos que tomar en este momento es la de visibilizar toda esa basura, pedir que se re investigue, visibilizar cómo actúa la justicia frente a los femicidios. Creo que ese es nuestro deber como estudiantes, ex alumnos y compañeros de Anahí Benítez.

Las dos justicias

Al día siguiente de que Anahí Benítez fuera encontrada asesinada, el lunes 5 de agosto de 2017 los chicos y las chicas de la ENAM organizaron una marcha en la Ciudad de Buenos Aires. Quimey estaba en primer año, tenía 12 y era seguridad de la columna de pibas y pibes estudiantes que salieron a exigir justicia por Anahí Benítez. En la 9 de Julio, Quimey recuerda que se encontró con una de sus mejores amigas de ese momento y que se dieron un abrazo que para ella fue el más contenedor en una situación “muy de mierda” como que la Policía encuentre muerta a una compañera de colegio después de estar seis días buscándola sin descanso. “Donde tenes un Estado que no hace nada para buscar a tu compañera, una Policía que te persigue, la única contención que encontras es el abrazo de tus pares y tus compañeros de lucha, aunque sean más grandes que vos”, define Quimey. El domingo 4 encontraron a Anahí en la reserva Santa Catalina de Parque Barón, donde una y otra vez los chicos y chicas fueron a buscarla. La Policía lo supo al mediodía, ellos se enteraron a la noche. “Estábamos en la ENAM, durante toda la tarde sin saber si era o no. A medianoche nos reúnen en el SUM y nos avisaron que era su cuerpo. En esa situación nada es contenedor, te podes abrazar y estar juntos es importante pero nada te contiene. Sí encontré la definición de contención al día siguiente cuando nos encontramos en las calles y en particular para mí ese abrazo que fue uno de los más significativos de mi vida. Ese día estábamos todos mal pero juntos en las calles luchando codo a codo, hombro a hombro primero con la consigna de Aparición con vida de Anahí Benítez y después por Justicia”.

¿Qué es para vos la verdad, la justicia y la transparencia?

La realidad y la verdad son subjetivas, pero hay cosas que son hechos que pasaron, que en este caso afectaron a Anahí Benítez. Alguien la violó, la torturó y la asesinó. La verdad que nosotros tenemos es que Anahí fue secuestrada, violada, torturada y asesinada. La verdad que no está siendo mostrada es quién hizo eso porque está siendo oculta, tergiversada, y esa verdad no la tenemos.

Hablando con la presidenta del centro me di cuenta de que hay dos tipos de justicia: la injusticia parlamentaria y el Poder Judicial que terminan jugando en contra de este tipo de víctimas como Anahí Benítez y las mil y un pibas que nunca volvieron a sus casas. Después está la justicia social, la justicia popular, que está en manos de cada uno de los que luchan, en las mías, en las de mis compañeros, en la de las familias.

Esa es la justicia que nosotros buscamos constantemente mostrar, que no se olvide el nombre, que se sepa que no estamos conformes con esa injusticia que nos quieren pintar de Justicia. En un juicio justo, en manos del Poder Judicial, tiene que haber una verdad que debe ser mostrada sin tergiversación de testimonios, tiene que haber pruebas fuertes, contundentes y estables, se tiene que ser transparente con lo que pasó con Anahí, que puede ser doloroso, pero es parte de saber la verdad y encontrar respuestas a nuestras preguntas. Si no hay transparencia no hay verdad y sin verdad no hay justicia. En el juicio que llevó adelante el Tribunal de Lomas de Zamora no tiene transparencia porque si no estarían respondidas las preguntas que tenemos y si dijeran toda la verdad, también. Entonces, sin esas dos cosas no tenemos justicia.

La justicia está en la calle

Sol Mc William de la Comisión Verdad, Justicia y Transparencia por Anahí Benítez, ex alumna y compañera de Anahí en la ENAM, estuvo frente a los Tribunales de Lomas de Zamora cuando el TOC 7 anunció que condenaría a Marcos Bazán. Para la concentración  hicieron contacto con otras organizaciones, con los pibes del centro de estudiantes que no participan de la Comisión – que apoyaron por redes sociales – y con profesores de la ENAM. La necesidad de estar en la calle para el final del juicio respondió a ser “consecuentes con lo que nosotros planteamos de estar ahí presentes como estuvimos todos estos años”. Y contó que la tensión que se vivió el 27 de junio tuvo que ver con que sus dudas no se resuelven y “sabiendo que lo quieren cerrar a las apuradas en medio de una cuarentena”.

¿Qué los motivó a estar en la calle?

Frente a la sentencia no nos quedamos contentos con el cierre del juicio porque no estamos conformes con el proceso de investigación. Eso se tiene que ver que por más que los titulares de los diarios sean “perpetua para Bazán” nosotros no estamos conformes con esa situación, nosotros queremos saber qué es lo que pasó. Que se vea que las cosas no terminan acá.

¿Cuáles son las dudas que no les resolvió el juicio?

Son varios puntos pero el más destacable es que nosotres como compañeres y amigues de Anahí al día de hoy no sabemos que paso con nuestra compañera los seis días que estuvo desaparecida y que las pericias dicen que estuvo viva.  A nosotres nadie nos puede responder esa pregunta. Después, la situación de Marcelo Villalba, como va a ser su juicio, si sigue incapacitado a nivel psiquiátrico o como lo van a juzgar.

No somos la justicia pero si entendemos que debe haber una investigación que se meta en todos los lugares donde se tienen que meter, que se escuche a la madre que dice que hay otros implicados, que se investigue realmente a quienes deben investigar. Cuando en ese momento empezamos a buscar a  Anahí, como comunidad educativa nos encontramos con un montón de trabas por la inoperancia de la policía, el poco interés del gobierno municipal, provincial y nacional para buscar a nuestra compañera. Entonces apuntamos también a eso, a que las cosas no pasan porque sí, sino que hay una desidia del Estado que lleva a estas situaciones.

¿Por qué usan el concepto de transparencia?

Los últimos meses incorporamos la transparencia a raíz de todo lo que sentimos con el juicio y la investigación. Creemos que hay cosas que no están claras, que la resolución del juicio no son las que nos pueden llegar a dar una claridad alrededor del caso. Apelamos a la transparencia en ese aspecto, de que a nosotros nos tiene que quedar cien por ciento claro de quiénes son todos los responsables del femicidio de Anahí.

El legado de Anahí

En un comunicado en su cuenta de Instagram, al conocerse la sentencia, los amigos y compañeros de Anahí que integran la Comisión Verdad, Justicia y Transparencia publicaron: “Anahí era una piba que se organizaba para transformarlo todo, se movilizaba en defensa de la educación pública, por los derechos humanos, era partícipe del movimiento feminista movilizándose por el Ni Una Menos y contra la violencia hacia las mujeres y diversidades. Nosotres queremos recordarla de esa manea, levantando ese ejemplo de lucha y de organización”.

Sol cuenta que con Anahí fueron compañeras de curso por varios años, “hicimos el secundario hasta donde se pudo”. En contexto del cierre de etapa, de una lucha que continúa, la joven activa la memoria para traer a Anahí al presente: “Uno la tiende a recordar en los últimos momentos en que la vio y que estuvo con nosotros. Yo personalmente la recuerdo como una piba que peleaba,  que se plantaba, que denunciaba todas estas cosas que nosotros ahora estamos lamentablemente denunciando”.

¿Cómo van a seguir la lucha?

Lo que la justicia hace siempre que es dejar impunes a violentos, a femicidas, a los violadores en pos de decirle a las mujeres y a las disidencias lo que pueden y no pueden hacer dejando impunes a quienes las lastiman. Por eso nos sostiene la indignación, la pelea política por que haya una justicia real por nuestra compañera. Es cuestión de organizarse y seguir planteando que independientemente qué se diga en la sentencia nosotros no estamos conformes con esta situación. Vamos a seguir de a pasos, organizadamente, cuidadamente, intentar seguir con esta línea. A lo que apuntamos nosotros es hacer que otra vez se vuelva a hablar del caso de Anahí, un poco más fuerte de lo que se venía haciendo, apelar a las organizaciones para no quedar solos entre los compañeros.

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Un nuevo no-encuentro con el Presidente tras 15 pedidos, y una carta escrita a mano con el corazón

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Como cada segundo miércoles de cada mes, el colectivo Familiares Sobrevivientes de Femicidios se reunió en Plaza de Mayo para entregarle al presidente Alberto Fernández una carta solicitándole una reunión. Se fueron sin ser escuchadas porque era feriado. Hace 15 cartas que las familias –con causas archivadas, sin abogados, sin justicia– no son recibidas. Hoy decidieron, además, escribirle a Fernández a mano. Qué redactaron y expresaron. Y qué aportes quieren hacer para otras familias: “Queremos ser escuchados por la máxima autoridad de este país”.

«Hola: soy Susana Reyes, a esta altura del tiempo ya nada me asombra, pero la falta de humanidad no la tolero, más que nada en un personaje tan importante que nos representa como país».

Susana Reyes es la mamá de Cecilia Basaldúa y escribe estas palabras a mano sentada en una confitería frente a Plaza de Mayo. El cuerpo de su hija apareció el 25 de abril de 2020 en Capilla del Monte, Córdoba, luego de 20 días de rastrillajes por la zona, con signos de abuso sexual y estrangulamiento. Susana escribe a mano a partir de una idea de Analía Romero, sentada a su lado, que propuso que la decimoquinta carta del colectivo Familiares Sobrevivientes de Femicidios al presidente Alberto Fernández tenga algo más: “A ver si les llegamos acá”, dice, tocándose el pecho.

Susana, la madre de Cecilia Basaldúa.

Analía es la mamá de Camila Flores y la mujer que desde el 11 de diciembre del 2020 lucha para demostrar que su hija, de 20 años, no se suicidó, sino que fue víctima de femicidio en el pueblo santafecino de San Guillermo. Mientras Susana escribe, Analía cuenta que el sábado se cumplirá un año, que lo recordarán con un Banco Rojo en la plaza de San Fernando, municipio bonaerense del que son oriundas, y revela un detalle que desnuda la soledad que atraviesan estas familias: “No tenemos abogados”.

Analía, y el reclamo por su hija, Camila Flores.

Enfrente de ellas está Alfredo Soggiou, papá de Carla, asesinada el 26 de diciembre de 2018: su cuerpo apareció flotando en el Riachuelo, cuatro días después de activar dos veces el botón antipánico. “Tenemos que seguir viniendo”, dice Alfredo, como una forma de dimensionar, además de todo, qué significa que la decimoquinta carta refiera en verdad que hace al menos quince meses que no fueron recibidos. “Lo que habría estado bueno es que hubiésemos tenido respuestas, que el Presidente hubiese escuchado todo lo que tenemos para contarle. Es ese deseo. Estamos pidiendo cosas concretas, de prevención, para los casos de nuestras hijas, pero es para todos. Para que ocurra menos, y lamentablemente, para los casos que van a venir: que esas familias tengan el camino más allanado, que no tengan que caminar a ciegas y en círculos sin saber dónde recurrir, y que puedan tener el acompañamiento de un ministerio, que para eso es su esencia”.

Alfredo, el papá de Carla Soggiou.

En círculos y a ciegas, repite Alfredo, mientras Susana sigue escribiendo:

«Ud., Señor Presidente, tiene hijos, madre, esposa, amigos, amigas, ¿no piensa en algún momento de su vida qué haría si les llegara a pasar lo que nos pasó y nos sigue pasando a nosotros? ¿Padres y madres, tíos, hermanos, primos, amigos… etc? Tenga por seguro que como seres humanos que somos, y atravesados por tanto dolor, también estaríamos a su lado, solamente porque somos humanos. Esperemos algún día que Ud. reflexione y haya un cambio positivo para que dejen de matarnos y se cambie y cumplan las leyes, como corresponde. Nadie tiene derecho a cortarle la vida a nadie».

Susana le pasa la hoja y la lapicera a Analía, que empieza a escribir, también a mano.

Dice Susana: “Me gustaría saber si el presidente lee las cartas. Si no, sería una falta de empatía hacia nosotros, hacia nuestro país: ¿cómo quedamos ante el mundo con todo esto? La reunión sería un aporte muy importante para todos. El dolor de todo esto es que siguen pasando las cosas, pero siguen haciendo oídos sordos: es muy vergonzoso que una persona tan importante no se haga cargo. Igual vamos a seguir luchando. Soy una persona de fe y esto tiene que cambiar: no hay que abandonar”.

Mientras tanto, Analía escribe:

«Señor Presidente: le escribimos estas pequeñas cartas para pedirle que por favor nos atienda para tener una reunión, para hablar sobre los femicidios de nuestras hijas que todavía están esperando justicia. En el caso particular de mi hija Camila Flores quieren dejar su muerte en suicidio, nosotros su familia sabemos que no fue así. Cami esa noche me contactó para preguntar cómo hacer para sacar el permiso para viajar a Buenos Aires con su familia, esa noche fue la primera vez que Cami me decía que no podía salir, que se quería ir de esa casa, que la estaba pasando horrible, y en menos de dos horas ya la habían matado. La cuñada de mi hija es policía y con ayuda de otros policías armaron todo, no le hicieron en su momento la autopsia, nos negaron ese derecho. Luego de nuestro reclamo con una marcha vinieron a exhumar el cuerpo y al día de la fecha ya en unos días se cumple 1 año, no sabemos ni el resultado de la autopsia, ni de ninguna pericia, ni mostraron las cámaras. Por favor le pido, le ruego nos ayude a lograr justicia por Camila Flores y por todas nuestras víctimas».

Analía le pasa la hoja y la lapicera a Alfredo.

Se seca los ojos: “Siendo familias que pasamos por semejante dolor no hay necesidad de esperar tanto por una simple reunión para ver en qué nos pueden ayudar y dar un poquito de luz. No les interesa el dolor, la vida de las chicas. En el pueblo donde mataron a Cami hay seis muertes antes que la de ella que quedaron en la nada: no quiero que la de Cami quede así. Al menos ayudarnos a que haya justicia, que los asesinos paguen y que ellas puedan dormir en paz”.

Mientras tanto, Alfredo escribe:

«Hola Señor Presidente. Le escribimos esta carta para que después de 15 pedidos nos reciba y escuche, por favor. Necesitamos ser escuchados por usted, como familiares de víctimas tenemos la tristísima experiencia, conocemos y sabemos muchas formas para ayudar a combatir este terrible flagelo. Queremos aportar, queremos ser escuchados por la máxima autoridad de este país».

Alfredo deja la carta y la lapicera en el centro de la mesa.

-¿Qué es lo que las familias pueden aportar?

Susana: Necesitamos peritos. Pero elegidos por nosotros, porque las causas de nuestras hijas están muy escondidas

Alfredo: Nuestro aporte puede ser muy grande. Lamentablemente tenemos experiencia, conocemos cómo se maneja todo, cómo están los familiares y las víctimas en este momento. Cómo se tienen que mover, a quién tienen que acudir. Sabemos que tienen que conseguir representación, preservar la escena del hecho. Para que se acorten los tiempos en esto no puede haber burocracia, tiene que haber inmediatez. Los funcionarios no tienen capacitación, tampoco perspectiva de género. Úrsula (Bahíllo, la joven asesinada en Rojas) hizo 18 denuncias, no le hicieron caso, y hoy ya no está. Con esto está demostrado que no se motorizan ni articulan leyes. Ni qué hablar de todas las niñeces que quedan huérfanas en este país. Es terrible.

Las familias se abrazan –una vez más, levantan las fotos de sus hijas ante la cámara una vez másy cruzan una Plaza de Mayo que está siendo montada con caños y escenarios para el acto del 10 de diciembre por el Día de la Democracia.

Al llegar a la reja de la Casa Rosada, las recibe un oficial:

-Disculpen, pero hoy por el feriado no hay nadie que las pueda recibir.

Las familias dicen que no importa, que volverán al día siguiente.

Mientras se montan los escenarios, las familias se van de la Plaza sin ser escuchadas.

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Es maltrato laboral: por la reglamentación de la Ley de Equidad en Medios

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Con las denuncias públicas hacia Antonio Laje, conductor de Buenos días América, se volvió a poner sobre la mesa el maltrato y la violencia laboral que se vive en los medios de comunicación tanto públicos como privados de todo el país. No hay redacción, radio o canal de televisión en donde el maltrato no exista. Por eso, la colectiva Periodistas Argentinas exigió en un comunicado el fin de la violencia laboral y que se reglamente la Ley de Equidad en Medios: «Exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral».

“Nosotras, Periodistas Argentinas, exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicación de estas conductas”, dice el comienzo del comunicado firmado por la Periodistas Argentinas, colectiva integrada por periodistas de todo el país.

“En estos días -continúa el comunicado- se han conocido testimonios de colegas que dan cuenta de lo que venimos denunciando desde hace varios años, a través de las encuestas que realizamos entre nuestras más de 200 integrantes. Insultos, humillaciones, acosos, negación y ninguneo de la palabra, degradación o pérdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, prácticas que forman parte del paradigma de producción de noticieros y programas de tevé, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro país, tanto en medios públicos como privados. Considerar que estas conductas, explícitamente sancionadas por la ley vigente, buscan la ‘exigencia profesional’ en pos de una excelencia informativa es la peor injusticia que estamos denunciando: sin dignidad no hay calidad”, dijo la Colectiva, en respuesta al descargo que Antonio Laje hizo en su programa de televisión luego de las denuncias que algunas profesionales que trabajaron con él lo dijeran en sus redes y en otros medios de comunicación.

Periodistas Argentinas viene alertando que la violencia se reproduce en todos los medios desde hace años y de manera sistemática: no es sólo un canal, es un sistema. El maltrato es cotidiano y forma parte de la manera de trabajar. Pero desde julio de 2021 rige en Argentina la Ley de Equidad en Medios (todavía falta su implementación) para garantizar el cumplimiento del marco legal vigente para eliminar la violencia laboral del ámbito de la producción de comunicación. “En el proceso de aprobación de estas leyes han escuchado testimonios, analizado los datos que aportamos y valorado la situación legisladores y legisladoras de todo el arco político: la sanción de la Ley de Equidad en el Senado fue unánime”, expresa el comunicado.

190 contra la violencia

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) dio a conocer la semana pasada l la Guía Sindical “Cómo prevenir y abordar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo”. Elaborada por las investigadoras Daniela Angelone, Julia Campos, Mariana Campos y Jimena Krankel, y editada por Juliana Ortiz, es una herramienta imprescindible para saber cómo actuar en casos de violencia laboral. “La guía es una herramienta útil para la detección y abordaje de los hechos de violencia desde la acción colectiva. Permite problematizar y actuar frente a las condiciones de trabajo, pero también sobre los estereotipos de género, clase, raza, etc”, dijeron a lavaca las redactoras de este instrumento.

El Convenio 190 de la OIT entiende que la violencia en el mundo del trabajo puede darse entre jefes y empleados o entre pares y comprende tanto el trabajo en relación de dependencia como el informal. Además de considerar que un solo hecho de violencia es válido para denunciar no importa si se repite o no en el tiempo. Las amenazas, las sobrecargas laborales, los cambios repentinos de horarios o de tareas también son considerados como hechos violentos y pueden ser denunciados.

En ese sentido, los protocolos redactados por las organizaciones gremiales de los medios de comunicación resultan indispensables a la hora de denunciar para que quien lo hace no esté sola y tenga un acompañamiento y una línea de acción.

Ley de equidad para una comunicación democrática

El 8 de julio, el Gobierno nacional promulgó la Ley de Equidad de Género en los medios de comunicación pero todavía falta su reglamentación para que las letras de la legislación se transformen en acciones cotidianas contra la violencia. La ley prevé la selección de los y las trabajadoras según principios de equidad, salas de lactancia en los lugares de trabajo, así como un lugar adecuado para cuidados infantiles y el reconocimiento de los protocolos para erradicar y prevenir las violencias. También establece capacitaciones con perspectiva de géneros para los y las trabajadoras y el fomento de políticas de igualdad en los cargos de decisión.

“En estos días, cuando las denuncias desbordan las redes sociales y por pantallas y micrófonos se maquillan situaciones insostenibles, lo que estamos presenciando es la consecuencia de la conducta de los responsables de los medios que desoyen e ignoran la nueva realidad: llegó la hora de terminar con la violencia laboral YA”, finaliza el comunicado de Periodistas Argentinas.

Compartimos el comunicado completo

Nosotras, Periodistas Argentinas, exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicación de estas conductas.

En estos días se han conocido testimonios de colegas que dan cuenta de lo que venimos denunciando desde hace varios años, a través de las encuestas que realizamos entre nuestras más de 200 integrantes. Insultos, humillaciones, acosos, negación y ninguneo de la palabra, degradación o pérdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, prácticas que forman parte del paradigma de producción de noticieros y programas de tevé, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro país, tanto en medios públicos como privados. Considerar que estas conductas, explícitamente sancionadas por la ley vigente, buscan la “exigencia profesional” en pos de una excelencia informativa es la peor injusticia que estamos denunciando: sin dignidad no hay calidad.

Desde julio de 2021 rige en nuestro país la ley que consagra “el derecho de toda persona a un ambiente de trabajo libre de violencia y acoso, incluidos la violencia y el acoso por razón de género”. Determina, además, que tales comportamientos “pueden constituir una violación o un abuso de los derechos humanos”.

Ese mismo mes se sancionó la Ley de Equidad en Medios para garantizar el cumplimiento del marco legal vigente para eliminar la violencia laboral del ámbito de la producción de comunicación. El Poder Ejecutivo adeuda su reglamentación. Todo este nuevo marco legal habla claramente de la urgencia, la necesidad y la legitimidad de nuestros reclamos. En el proceso de aprobación de estas leyes han escuchado testimonios, analizado los datos que aportamos y valorado la situación legisladores y legisladoras de todo el arco político: la sanción de la Ley de Equidad en el Senado fue unánime, por ejemplo.

En estos días, cuando las denuncias desbordan las redes sociales y por pantallas y micrófonos se maquillan situaciones insostenibles, lo que estamos presenciando es la consecuencia de la conducta de los responsables de los medios que desoyen e ignoran la nueva realidad: llegó la hora de terminar con la violencia laboral YA.

6 de diciembre de 2021

Periodistas Argentinas

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Tres países, un juicio: comienza a juzgarse a Juan Darthés por abuso sexual contra Thelma Fardin

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El actor argentino se escapó a Brasil pero no logró evadir un proceso inédito que reunió a tres ministerios públicos de distintos países para comprobar los hechos denunciados por Thelma Fardin. La actriz lo había denunciado por un abuso sexual ocurrido en Nicaragua, cuando filmaban juntos una tira televisiva y ella era menor. Esta semana Thelma declaró en la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres de Argentina, desde donde fue escuchada de manera virtual por un juez brasilero. Así se dio comienzo a un proceso que, en diálogo con lavaca, el abogado de la víctima considera histórico en dos sentidos: “Lo que ha sucedido hasta ahora tuvo un impacto enorme porque muchas víctimas de delitos sexuales, a partir de la denuncia de Thelma y de su lucha, se animaron a denunciar”.  El detalle de cómo se llegó al juicio, cómo sigue y las perspectivas que abriría un fallo condenatorio.

Por Melanie Prokopiec

Thelma Fardin declaró y respondió preguntas durante más de cuatro horas en una de las salas de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Contra las Mujeres de la Argentina (UFEM), en la Ciudad de Buenos Aires, por su denuncia contra el actor Juan Darthes por violación agravada. Virtualmente la escuchó el juez brasilero de la sala 7 de la Justicia Federal Criminal de San Pablo, donde se desarrolla el proceso. Fardin relató los hechos que denunció el 4 de diciembre de 2018 en Managua, y que desencadenaron el juicio, y luego la defensa la sometió a un interrogatorio con preguntas que apuntaron a poner en duda la veracidad de sus palabras. 

Con su declaración inició un proceso histórico que une tres países de una manera inédita: Argentina, Brasil y Nicaragua. Y que aguarda por la declaración de al menos once personas, entre quienes están citados quienes estuvieron en el lugar cuando ocurrieron los hechos denunciados; la psicóloga de Thelma que la atendió desde sus 19 años hasta el año pasado, el psiquiatra que le hizo el peritaje de parte; las actrices Anita Coacci y Calu Rivero; y algunas mujeres que no desean se revele su identidad. 

Cuando terminen dichas declaraciones, llegará el turno de la declaración de Darthés. Luego, los psicólogos propuestos tanto por Darthés como por la fiscalía harán un análisis de lo declarado. 

La sentencia podría conocerse en enero o febrero del próximo año. 

“Se trata de un hecho que marca un hito ya que se trabajó en coordinación y cooperación entre tres países distintos, aplicándose la legislación de cada uno de esos países y un acuerdo de cooperación entre Ministerios Públicos Fiscales, con las intervenciones judiciales de cada caso, para resguardar las formalidades exigidas por los distintos ordenamientos jurídicos” sostiene a lavaca el abogado de Fardin, Martin Arias Duval, remarcando la excepcionalidad de la situación: “No es habitual que en tres países se trabaje con perspectiva de género para impulsar un proceso de estas características: los sistemas de administración de justicia en latinoamérica suelen ser conservadores y patriarcales”. 

Cómo se logró

En abril de 2018 Thelma Fardín acudió a la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Contra las Mujeres de la Argentina (UFEM) para denunciar a Juan Darthés por los hechos ocurridos en Managua. Allí, la fiscal Mariela Labozzeta le dijo que no podían investigar el caso porque no había ocurrido en territorio argentino. 

En casi todos los países existe el principio de territorialidad que establece que la Ley Penal se aplica exclusivamente a los hechos cometidos dentro de los límites del territorio del Estado que la sanciona. Nicaragua era la jurisdicción competente para intervenir, ya que allí fue donde ocurrió el delito. 

Esta fue la primera dificultad que Thelma tuvo que enfrentar.

Entonces, la actriz fue a Nicaragua. Primero la recibieron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y luego en la Unidad Especializada de Delitos Contra la Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal. Ante este organismo, el 4 de diciembre de 2018 Fardin presentó la denuncia por abuso sexual agravado contra Juan Darthés. 

El día 20 de ese mismo mes, el actor partió a San Pablo, Brasil, país del cual posee nacionalidad. Allí no existe el principio de territorialidad y el Estado no extradita a sus nacionales, sino que asume la competencia para todos los delitos cometidos por ellos. «Por su doble nacionalidad, Brasil es el único refugio legal que Juan Darthés tiene para que no se lo lleven de los pelos a Nicaragua», aseguraba Thelma en su cuenta de Instagram en ese momento. Otra complicación que aparecía en el proceso de denuncia. 

La fiscalía de Nicaragua requirió al juez del Distrito Penal de Audiencias de Managua, ciudad capital de ese país, la apertura de un proceso penal contra el actor el 2 de agosto de 2019. Las pericias, tanto oficiales como de parte, dieron cuenta de que Thelma presentaba estrés postraumático compatible con abuso sexual. Y el 17 de octubre, el Juzgado Décimo del Distrito de lo Penal de Audiencia de la Circunscripción de Managua, luego de haber evaluado la acusación y las pruebas ofrecidas, acusó por violación agravada a Darthes y giró una orden de detención y captura internacional contra el actor. Esto fue para que el acusado fuera buscado en todos los países miembros de Interpol.

El juez de Nicaragua, Celso Urbina, le negó al abogado defensor de Juan Darthés varias peticiones, entre ellas, revocar la orden de captura internacional en contra del actor e incluir en la acusación por violación agravada, pruebas que están relacionadas con la vida de la víctima. 

El organismo internacional ordenó la captura internacional de Juan Darthes el 14 de noviembre. Se emitió un alerta roja con la finalidad de localizar y detener a Darthés en Brasil y concretar su extradición a Nicaragua. El abogado de la víctima reveló: “La Fiscalía de Nicaragua promovió ante la Corte Suprema de aquél país el pedido de extradición de Darthés, por lo que a través de las vías diplomáticas, Nicaragua pidió a Brasil la extradición del nombrado. Esto lo hizo, aun sabiendo que Brasil no lo entregaría porque si no demuestra voluntad de avanzar, se cae la circular roja de Interpol”.

Era necesario agotar el procedimiento para poder trasladar el juicio iniciado en Nicaragua, a la justicia brasileña porque no debería dar por sentado que no existiría extradición. La solicitud de extradición fue admitida mediante sentencia del día 30 de septiembre de 2020. Diez días más tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua solicitó a Brasil la extradición de Darthés. Ese paso fue fundamental para mantener la vigencia de la orden de captura internacional y la notificación roja de Interpol.

“Lo que sucedió después fue que el Ministerio Público de Brasil, al tomar conocimiento del caso, inició una investigación en aquél país. Si bien Brasil no extradita brasileros, sí puede juzgarlos en territorio de Brasil, y aplicando ley brasileña, por delitos cometidos en el exterior”, manifestó Duval. El organismo decidió investigar de oficio luego de que Nicaragua presentara el pedido formal de extradición. El MPF pidió a Nicaragua las pruebas que tenía y la colaboración de la justicia argentina para recolectar las pruebas que pudieran ser de utilidad. Así se pusieron a disposición las evidencias que había recolectado la UFEM. 

Luego, la causa tuvo el siguiente avance los primeros días de abril de 2021, cuando Juan Darthés fue acusado formalmente por «estupro agravado» por el MPF. El delito tiene penas de 8 a 12 años en el código penal del país vecino. Así el Fiscal de Brasil procedió a hacer la denuncia ante el juez de Brasil.

A pedido de la justicia de Brasil, la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic) de la Procuración General de la Nación, elaboró un informe que fue remitido al juez de San Pablo sobre la tercera vez que la actriz fue sometida a peritajes. En Nicaragua fueron de varios tipos: psicológico, psiquiátrico y físico. Y después en Argentina Thelma hizo los peritajes con una psicóloga y un psiquiatra que ella contrató. 

El 10 de junio, tras la difusión de unas pericias psiquiátricas a Darthés, Fardin declaró en Twitter: “A mí, como a todas las víctimas de abuso, ya me sometieron a tres pericias, y todas desde los organismos oficiales, me hicieron incluso una pericia física, sí: así de re-victimizante es el sistema”. Además, aclaró que la pericia que se hizo pública era de parte y que hasta ese momento a Darthés no le habían hecho ninguna oficial. El perito es de oficio cuando la designación ha sido hecha por la autoridad judicial y de parte cuando ha sido elegido libremente por cualquiera de las partes.

El Juez Federal en lo Criminal de la Subsección Judicial de San Pablo, Pablo Ali Mazloum, consideró que la acusación estaba lo suficientemente fundada como para avanzar en la realización del juicio y fijó la fecha. 

Así Darthes llegó al banquillo de los acusados. 

“Lo que ha sucedido hasta ahora tuvo un impacto enorme porque muchas víctimas de delitos sexuales, a partir de la denuncia de Thelma y de su lucha, se animaron a denunciar”, reflexiona Duval. “Y por supuesto que si se llega a un veredicto condenatorio en este caso, podría servir para que las mujeres víctimas de abusos,se atrevan a hablar: el sistema de administración de justicia podría mostrar que los agresores no quedan impunes”.

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