Sigamos en contacto

Nota

Feminismo sin patrón

Publicada

el

(lavaca en Guatemala) En un salón repleto de blusas bordadas con colores bellísimos, sonrisas cómplices y miradas ávidas, la guatemalteca Ana Patricia Castillo abre la primera jornada del encuentro Economía Feminista para la vida definiendo en pocas palabras todo un plan de acción: “Nos preocupa el patriarcado como orden jerárquico y los mitos e interpretaciones que de allí derivan sobre la realidad económica. Nos preocupa el sistema de pensamiento en el cual el machismo y el racismo están imbricados. Nos preocupa la invisibilidad de las mujeres en los modelos macroeconómicos. Nos preocupan los modelos de desarrollo basados en el extractivismo, la contaminación y la pérdida de diversidad. Nos preocupa la ecología y la conservación de recursos. Nos preocupa la discriminación y segregación laboral de las mujeres. Nos preocupa que en las estadísticas no aparecemos: en las cuentas del mundo no aparecemos. Nos preocupa nombrar el trabajo que hacemos las mujeres”. Completa luego Tita Godinez: “Las mujeres somos topía, no utopía. Constituimos la prueba concreta de que se puede producir de otra manera y con otras lógicas”.
A partir de allí esas preocupaciones se convirtieron en ocupaciones que fueron hilvanando la jornada desde las 8 de la mañana hasta las 6 con conversaciones que tuvieron tres capítulos en los cuales quince expositoras compartieron sus investigaciones, experiencias, datos y proyectos. Estos son algunos de los conceptos compartidos en el primer round de intercambio:
Abrir la cancha
Ana Silvia Monzón, de FLACSO, fue la encargada de desplegar qué significa la Economía Feminista como disciplina y como herramienta. Luego, la economista Natalia Quiroga tiró estas primeras piedras:

  • “La economía feminista es un campo de reflexión e investigación en el cual señalar la condición racista y patriarcal de la economía occidental que se sostiene, entre otras cosas, a partir de negar el trabajo femenino”.
  • “Desde su irrupción, la arena de la economía feminista era la desigualdad, hasta que desde América Latina pateamos ese tablero como único espacio de disputa política y teórica”. En términos menos académicos, lo que plantea Natalia Quiroga es que el gran aporte de América Latina a la teoría económica feminista consiste en agrandar la cancha porque así lo están haciendo nuestras luchas. “Hablar sólo de igualdad en las condiciones de explotación no nos resuelve hoy la batalla principal contra este sistema”. Y esa batalla es nada menos que contra la muerte. “Lo teórico, entonces, se resuelve al poner en el centro a la vida” para responder así a la necesidad urgente de nuestra época, que es la de “garantizar la vida de todes, no solo la humana”.
  • Se trata, también, de “no pensar en garantizar la vida en términos individuales, sino en términos territoriales. El feminismo que surge desde esa perspectiva platea que en nuestro continente se está llevando ahora mismo una batalla por las condiciones de reproducción. Eso expresan las protestas en Chile, Honduras o Ecuador: no son manifestaciones contra la explotación laboral, sino para defender condiciones de vida indispensables, que se expresan como defensa de la salud y la educación pública, por ejemplo, pero que implican una disputa central sobre los destinos sociales que dictan el FMI o el Banco Mundial y que los gobiernos garantizan con ocupaciones militares de territorios y represiones cada vez más brutales. Se trata de una batalla por el control de cuerpos y territorios”.
  • “Cuando hablamos de feminismo hablamos de un sujeto político que nunca fue reconocido como portador de un proyecto emancipador, al que se le ha negado conocimientos, soberanías y pensamiento crítico. Son las mujeres indígenas y afro las que nos han legado este feminismo sin patrón, alimentado con los proyectos de vida de cada comunidad. No podemos, entonces, decirles a las compañeras mayas cómo deben luchar. Lo que podemos es intercambiar experiencias para así darles fuerzas a nuestras luchas”.
  • “El neoliberalismo triunfa cada vez que nos convence que cómo vivimos es un problema privado. Triunfa cada vez que convierte a nuestros Estados en una herramienta de cuidado de los monopolios. Un ejemplo es Argentina, en la cual el Estado dedica sus esfuerzos a pagar el 80% de interés a la renta especulativa -la tasa más alta del mundo- y aumenta en forma sideral las tarifas de gas, luz y agua, servicios indispensables para la vida”.
  • “Politizar la producción de las mujeres es la forma de que se caiga este modelo de saqueo porque este modelo solo se puede sostener si se invisibiliza nuestra explotación. Politizar significa decir: las mujeres no vamos a seguir siendo la zona de sacrificio. Politizar significa asumir que vivimos en un continente rico, sin recursos escasos: el extractivismo es el que produce la pobreza que padecemos”.

 
Nuestro tiempo y nuestra vida

 
¿Qué es el tiempo? comienza preguntando Karina Peruch, guatemalteca experta en estadísticas. Didácticamente, explica el sentido cultural, sexual y productivo que tiene ese tiempo en nuestra época: “Cualquiera de nosotras puede decir exactamente cuál en su horario de trabajo en una oficina, pero difícilmente podrá decir cuánto tiempo le insume por mes lavar los trastos”.
“El tiempo es un recurso escaso”, dirá Peruch para explicar cómo las mujeres si lo gastan en tareas cotidianas (10 mensuales horas en lavar trastos, precisa) lo pierden de invertir en conocimiento (estudiar, leer, capacitarse), descansar o participar de la vida política. Eso, explica, tiene nombre: se llama desigualdad.
¿Qué es la vida? interroga luego la economista Sonia Escobedo. La respuesta llega de su larga experiencia con mujeres de comunidades originarias guatemaltecas con las que ha reflexionado sobre las consecuencias de los modelos neoliberales, los cuales describe como una “macro opresión con múltiples e imbricados procedimientos extractivos”. Nos recordará Sonia que ya hemos aprendido duramente qué significa para nuestras vidas la reducción del Estado o las privatizaciones de servicios, pero que nos es más difícil reconocer cómo la prédica neoliberal “arrasó con nuestra capacidad de soñar otras formas de producción y de vida y la esperanza de transformación. El despojo incluye no poder imaginar un mundo diferente”.
Para recuperar esos horizontes las comunidades hicieron memoria. Y desde esa memoria comenzaron a analizar las batallas actuales. “el patriarcado nos quiere en casa, pero el capitalismo nos quiere trabajando para otros.” No es una paradoja, porque el resultado es la acumulación de explotaciones. Para escapar a esta encerrona, hay que abrir la postal y mirar nuestras vidas como parte de algo enorme. Sonia lo llama “la red de la vida” y la muestra en una diapositiva que describe el tejido que nos une a todo lo vivo. “Lo que se mueve y lo que no se mueve, lo visible y lo invisible”.
“Como Humanidad no somos ni todo ni lo más importante”, nos recordará Sonia, antes de compartir cómo han trabajado un concepto ancestral y eterno, aquel en que “los tiempos no tienen tiempo ni el orden, orden”. Son los tiempos comunitarios, aquellos que nos crian, nos sacuden y nos mecen.
 
Palabra clave: autonomía
 
La mexicana Patricia Rodríguez, integrante del Instituto de Estudios Económicos de la UNAM, señala lo inútil que es hablar de “la brecha salarial” en estos tiempos. Para demostrarlo comparte unos gráficos que demuestran que la pobreza no tiene sexo: los salarios peor pagos son los más igualitarios. “Sabemos, también, que aquellas mujeres que pueden lograr un mejor salario no siempre tienen soberanía sobre el manejo de ese dinero”. Propone entonces que la Economía Feminista proclame la autonomía económica como bandera, porque de esa forma pone el dedo en las llagas a drenar: no solo en la producción, sino en la distribución; no solo en la igualdad, sino en el poder. “Proclamar ´igual trabajo, igual pago´ no es lo mismo que exigir una redistribución de la riqueza social, un concepto que incluye -además de la equidad salarial- el reconocimiento del trabajo de cuidados, por ejemplo”, apunta Rodríguez. Y concluye: “Reconocimiento y retribución: eso es autonomía”. La economista Natalia Quiroga completa: “Estamos hablando de una autonomía comunitaria y territorial porque la autonomía nunca es individual, siempre es colectiva”.
Es la hora de la pausa y de las frutas. Bananas, ciruelas y manzanas.
Luego, el segundo round, que incluye enseñanzas para politizar la olla, entre otras sabrosas recetas.
 
Masticando resistencia

Gladys Alfaro llega desde Chiapas, México, para compartir su experiencia con la Red de Mujeres, un tejido bordado por trece organizaciones que batallan contra la violencia femicida y el despojo de sus territorios. “Nuestro aporte es cómo vivimos. Tenemos una concepción del tiempo contraria a las manecillas del reloj capitalista. Lo menos importante para el sistema es lo más importante para nosotras. Es vital para nosotras indagar qué pasa con nuestros cuerpos, así como qué pasó con nuestras comunidades antes de nosotras. No somos cuadradas ni verticales. Nuestra tarea es politizar la vida cotidiana de las mujeres. Preguntarnos todos los días: qué queremos hacer y qué no queremos. Y responderla pensando en el bien común. Queremos justicia, paz, democracia, sí. Y comenzamos a construirla en lo concreto: en la olla. Comer sanamente es nuestra resistencia. Producir nuestra comida comunitariamente, procesarla y compartirla todas juntas. No alimentar ni al patriarcado ni al capitalismo es politizar la olla porque eso representa disputar la reproducción de la vida. Comemos sanamente y estamos más sanas.  Nos enfermamos menos porque comemos mejor. Eso lo vemos y lo sentimos: es un indicador de que estamos caminando hacia una vida digna”.
Alejandra Bonilla integra una organización de mujeres mayas campesinas. De allí trae una pregunta: “ ¿Por qué a las empresas no les importa fumigarnos con veneno?.”
Comienza entonces a trazar el recorrido de cómo llegamos a este desquicio y también señalando la trinchera para resistirlo: la cocina.

  • “El concepto colonial sobre cómo ubicaron nuestros espacios: centro/periferia. En esa concepción nos ha afectado nuestra forma de pensar. Por ejemplo, necesitamos referentes para pensar lo que nos pasa, o nos da temor pensar rompiendo. Asi posicionan nuestros territorios y nuestros pensamientos. Ubicaron nuestros pensamientos en oposición al desarrollo, al progreso. Lo moderno son los otros. Ese centro tiene la verdad, y todo lo que se por fuera es subordinado”.
  • “Otro concepto colonial: lo importante, lo válido es una visión del mundo los bienes. Las vidas deben estar al servicio de esos centros. Los territorios deben ser sacrificados para construir una hidroeléctrica: el progreso dice que ahí tiene que vivir una hidroeléctrica y no nosotras”.
  • “Desde la gran invasión colonial empezó el gran despojo que tiene hitos o momentos donde el centro absorbe los bienes, cuerpos, vidas. Hay resistencia también. Pero algo está pasando ahora. Las compañeras me preguntan: ¿por qué ahora estamos sufriendo esta avanzada contra nuestros espacios? Esas relaciones se dieron antes, pero no tan agresivas. Se trata de una gran avanzada, muy agresiva, de despojo. Quieren tragrarse todo: nadie puede quedar afuera de la reproducción del capital trasnacional”.
  • “Las comunidades son peligrosas por eso: porque no reproducen el capital transnacional. Y el punto es que esa autonomía es resistencia e insubordinación”.
  • “Las poblaciones ven destruir sus territorios todos los días, pero el resto lo nota recién cuando es noticia que arde el Amazonas, aunque todos los días en nuestra América se talan árboles, se contaminan las aguas y se envenenan los suelos”.
  • “Hay una relación directa entre las políticas que padecemos y lo que hacen las mineras, petroleras y el agronegocio, que son las prácticas de esa economía de muerte. En esa economía de muerte nos va quitando no solo la tierra o bienes, sino nuestras formas de pensar y de hacer”.
  • “Nosotras tenemos otra relación con la naturaleza. En todas las comunidades tuvimos prácticas de producción colectivas. ¿Cuántas quedaron? Pocas. Las actividades colectivas van desaparecieron porque se fomenta la individualización Y así, de poco, se produce la destrucción del conocimiento: el uso medicinal de las plantas, el cultivo de ciertos alimentos, la forma de producir agricultura sana. Hemos visto cómo en zonas dónde hasta hace diez años se producía maíz sano hoy ya no se sabe cómo hacerlo. Son conocimientos que si no se transmiten durante tres generaciones, se pierden. Ese conocimiento, nos dicen, no es ciencia”.
  • “Nuestros cuerpos, nuestras vidas, son expresión de conflicto en los territorios. Son cuerpos de campesinas e indígenas enfermas por los niveles de contaminación, por tomar agua contaminada, por haber deteriorado la dieta, por comer en lugar de frijoles, pan de trigo. Son cuerpos que sufrieron la violencia de las avionetas fumigando venenos”.
  • “Las políticas y el despojo de recursos hoy tienen una manera agresiva de terminar con lo poco que nos queda. Por ejemplo, el sistema que controla la salud animal (Senasa), persigue nuestra producción de gallinas y cerdos bajo el supuesto de que contamina las producciones agroindustriales. Otra: el Estado promueve una ley de registro de todas las semillas. Significa entregarle a ese Estado protector de monopolios la base de datos genética de todas nuestras comunidades. Es la desaparición de los bienes comunitarios. Las semillas deben ser libres como las mujeres: esa es ahora nuestra consigna.”
  • “¿Qué hacemos entonces? Organizamos intercambio de semillas. Altares de semillas. Y en esta batalla, la cocina es nuestra trinchera: todas las personas deben cocinar. La cocina es un espacio muy importante para la vida y hay que darle el valor político que realmente tiene. Cocinamos para fortalecer la siembra en defensa de la biodiversidad”.

 


 

Nota

Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

Publicada

el

Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

Seguir leyendo

Nota

16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

Publicada

el

Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

Publicada

el

Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

Seguir leyendo

LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.