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Le dan prisión domiciliaria al femicida de Lourdes Aragio por tener hongos en los pies

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Los jueces de la Sala I de la Cámara de Apelaciones aceptaron el pedido de la defensa de Raúl Antonio Devias, alias «El Gitano», al concederle prisión domiciliaria por tener una infección en los pies. Devias está acusado de matar a su ex pareja Lourdes Aragio y descartar el cuerpo en la zona de Colegiales, donde fue encontrado envuelto en una frazada y en grado de descomposición. Por qué se había pedido la prisión preventiva del femicida y cuáles son los argumentos del nuevo vergonzoso fallo. La historia de violencia y drogas y el desesperado pedido de ayuda de Lourdes que terminó de la peor manera.
Por Lucrecia Raimondi

El acusado por el femicidio de Lourdes Aragio fue beneficiado ayer con prisión domiciliaria por tener hongos en los dedos de los pies. Raúl Antonio Devias, alias “El Gitano”, podrá residir en la casa de sus padres en Colegiales (situada en frente de la suya, donde habría matado a Lourdes) con una tobillera electrónica por tener “una micosis interdigital con erosión cutánea en pies”. Lourdes fue hallada muerta envuelta en una manta el pasado 18 de junio en ese barrio porteño y a Devias lo detuvieron como autor del crimen, junto a Gabriel Fernando Massara, acusado de encubrimiento por ayudar a descartar el cuerpo.
Los jueces Pablo Guillermo Lucero e Ignacio Rodríguez Varela, de la Sala I de la Cámara de Apelaciones, dieron lugar al pedido de la defensa y consideraron que el acusado podía ser beneficiado por “la singularidad del hecho investigado y las circunstancias extraordinarias de la conducta atribuida a Devias, las cuales aún no han sido completamente esclarecidas”. Además, plantearon en el fallo que “la gravedad del suceso que podría determinarse tampoco reviste carácter dirimente para decidir la cuestión”. 
Para estos jueces, los hongos en los pies aplican a la excepcionalidad de la prisión domiciliaria como una enfermedad que no puede ser tratada dentro del penal -de Marcos Paz-. Y entienden que en este caso, aún no esclarecido, es necesario un “adecuado equilibrio entre la neutralización de los peligros procesales comprobados en autos y la aplicación del mínimo rigor estatal para garantizar la aplicación de la ley material en este caso concreto”.
Antonio Devias padece de Disipela, una infección en la piel que puede presentarse en diferentes partes del cuerpo y corre riesgo de muerte si se propaga y agrava una lesion. El juez de instrucción autorizó a que los familiares del procesado ingresen la medicación para su tratamiento. 
La prisión preventiva la había dispuesto el juez de instrucción del Juzgado 26, Damian Kierszembaum, quien consideró que de estar en libertad “habría peligro de fuga y un detrimento del proceso de investigación que está en sus inicios”. Devias, según este juez, practicó un “ocultamiento siniestro” de la muerte de Lourdes y está procesado por el delito de “homicidio agravado por haber sido cometido por un hombre contra una mujer y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediado violencia de género”. 

Lourdes tenía 32 años y dos hijos.

¿Por qué la prisión preventiva? 

Kierszembaum entendió que existe “la posibilidad que el imputado entorpezca las medidas pendientes encuentra especial fundamento en el hecho que la muerte de María Lourdes Arangio Frixione habría sucedido en el interior del domicilio del acusado, donde aún no se descarta la realización de nuevas pruebas. Además, Devias podría presionar a aquellos testigos que  aún no han declarado en la causa para que sus testimonios lo beneficien en detrimento de la investigación”.
También, el juez de instrucción analizó el accionar de Devias e indicó: “Tal pronóstico encuentra fuerte sustento en la actividad que habría llevaba a cabo Devias tras la muerte de María Lourdes Arangio Frixione, en tanto el nombrado habría intentado descartar el cuerpo de la víctima con ayuda de terceros. Entiendo por tanto que los datos objetivos señalados permiten sostener que, de recuperar la libertad, tanto Raúl Antonio Devias como Gabriel Fernando Massara eludirán el accionar de la justicia y entorpecerán el proceso. Como esta circunstancia se da en el presente, la privación de libertad anticipada se justifica plenamente y por ello se dispondrá la prisión preventiva de los encausados”.
La investigación no detalló aún en qué condiciones murió Lourdes, pero sí que “la muerte de la víctima pudo haber sido provocada por medios violentos, la provisión insidiosa o el suministro excesivo de drogas con conocimiento del desenlace fatal que ello podría provocar”. Lourdes sufrió un edema pulmonar que le causó la muerte, en un contexto de grave adicción y probada violencia de género. Antonio Devia negó ante el juez tener con ella una relación de pareja. Pero en la causa quedó probado que sí, y también que le proveía las drogas. 
Por último, el juez analizó el accionar de Devias e indicó: “Tal pronóstico encuentra fuerte sustento en la actividad que habría llevaba a cabo Devias tras la muerte de María Lourdes Arangio Frixione, en tanto el nombrado habría intentado descartar el cuerpo de la víctima con ayuda de terceros. Entiendo por tanto que los datos objetivos señalados permiten sostener que, de recuperar la libertad, tanto Raúl Antonio Devias como Gabriel Fernando Massara eludirán el accionar de la justicia y entorpecerán el proceso. Como esta circunstancia se da en el presente, la privación de libertad anticipada se justifica plenamente y por ello se dispondrá la prisión preventiva de los encausados”.
El fallo de procesamiento detalla los ocultamientos siniestros en los que se basó el juez para dictar la prisión preventiva. “No se trató de un plan espontáneo e improvisado de una persona bajo los efectos de estupefacientes, como pretende sostener Devias en su descargo escrito, sino que (aunque infectuoso) fue un plan consciente y elaborado, lo que abona a la hipótesis homicida”.
Devias declaró haber descubierto de forma casual el cuerpo, que al 18 de junio presentaba un avanzado estado de descomposición. Y declaró que lo descarto con ayuda de Massara (hermano de un policía y con una causa de restricción abierta por su ex pareja), sin consciencia de sus actos por “estar en vigilia” después de consumir. Esa estrategia se desarmó por lo poco creíble.
Según registró la cámara de un salon de fiestas, se deshizo del cuerpo en horas de la madrugada cuando no había gente en la calle y muy poca luz.  

El juez de instrucción fue contundente: “Muy posiblemente Arangio Frixione haya muerto en el mismo cuarto que habitualmente utilizaba Devias. Ello me permite descartar que el imputado haya advertido el deceso de la víctima el mismo día que decidió ocultarlo. Por el contrario, lleva a considerar que Devias podría haber preservado, adrede, el cuerpo por varios días en su domicilio luego del óbito, con el fin de contar con la oportunidad justa para descartarlo o, incluso, para que su descomposición natural elimine los rastros que pudieran indicar las causales de la muerte”.
Además, la investigación determinó que Devias eliminó los rastros de la muerte que quedaron en el domicilio. Lavó compulsivamente sábanas, ropas, frazadas y alfombras. Limpió sectores de la casa donde se encontraron posibles rastros de sangre, como la cabecera de la cama donde dormía y probablemente falleció Lourdes entre el 15 y el 18 de junio. 

Devias, alias «El Gitano», intentó pagarle a un vecino para que descartara el cadáver.

El testigo clave

El padre de Lourdes la buscaba con insistencia sin éxito. El 17 de junio, aproximadamente 15 horas antes de que el cuerpo fuera abandonado en la vía pública, le envió un mensaje a quien era la pareja de su hija: 
“Antonio mañana a la tarde paso por su casa a buscar a Lourdes”, y le pidió que confirmara la dirección de la casa. Obtuvo respuesta al día siguiente. 
“Buen día ya hace como 1 mes que no estamos más juntos esta con un chorro del bajo Belgrano yo estoy con otra chica”, mintió minutos después de abandonar el cuerpo. 
Raul Antonio Devias ocultó muerta en su domicilio por 72 horas a su pareja y esporádica conviviente, y la descartó envuelta en una frazada, a pocos metros de su vivienda, el 18 de junio en el barrio de Colegiales. La encontraron debajo de un camión, con lesiones en el cuello, los glúteos y quemaduras en ambas piernas. 
La última vez que vieron con vida a María Lourdes Aragio Frixione fue el 11 de junio. A las 14 le pidió ayuda a un desconocido de profesión psicólogo, que pasaba por la calle Céspedes, quien declaró intuir en ella un estado de “brote psicótico o intoxicación”. Y horas más tarde, otro muchacho la encontró a pocos metros de la casa del imputado temblando de frío, alterada y confusa. Ella le pidió un cigarrillo, él le ofreció ayuda.
A este último testigo, Lourdes le dio su nombre, le indico el número de Devias para que lo llamara por teléfono y le pidió repetidamente que no se fuera. Devias salió de su domicilio. Lourdes se puso de frente al desconocido, muy cerca, y le dijo: “Yo te dije mi nombre y apellido, si llego a desaparecer vos sabés mi nombre”.
Entró a la casa sobre la calle Céspedes. Nunca más salió. 

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Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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Violencia e impunidad: el círculo que denuncian las familias víctimas de femicidios

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Familiares víctimas de femicidios, transfemicidios y desapariciones de todo el país realizaron colectivamente la declaración que compartimos de manera completa en esta nota. Lo que denuncian: «El círculo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio». La vulneración constante del derecho de acceso a la justicia, las situaciones que se repiten en todos los territorios y un llamado a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse  para desarmar la impunidad que garantiza que la violencia siga existiendo. 

Noviembre 2022
Argentina

Declaración de la Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

¡¡No hay justicia porque no tenemos garantizado el derecho de acceso a la justicia!!

Los familiares víctimas de femicidios, transfemicidios, desapariciones hoy denunciamos de cara el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, la situación terrible que vivimos. El circulo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio. La misma Justicia, las fuerzas policiales y el Estado, que no toman denuncias, o que si lo hacen no garantizan el resguardo de quienes denuncian, continúan violentando a las familias que luchan por justicia. A lo largo y ancho del país los relatos se repiten una y otra vez. La enorme mayoría de los procesos judiciales se encuentran para las víctimas en su más completa impunidad. Los femicidas, abusadores y violentos de nuestras hijas, hermanas, sobrinas, madres siguen en libertad. Soportamos un gran dolor de tener que perder a nuestros seres queridos y tenemos que investigar nosotros, presentar pruebas, golpear puertas, exponernos ante violentos y mafiosos porque sea cual sea la fiscalía de turno, nada hacen. En desapariciones y asesinatos relacionados con las distintas mafias de los territorios, la impunidad es todavía peor. Sabemos perfectamente que son cómplices y beneficiarios de los negocios ilegales. Es repetitivo en cada una de estás causas la falta de acceso a la justicia, la impunidad y el accionar del poder judicial. No sólo no investigan, sino que además intentan ensuciar la memoria de nuestras hijas, responsabilizando a ellas y a sus familias de haberse buscado su destino. En varios momentos, tenemos que soportar que los propios jueces nos denuncien a nosotros de violentos por ir a exigir explicaciones y pedir justicia, y hasta nos han reprimido con la policía. En este tipo de causas las familias tenemos que sacar de nuestros bolsillos y movernos para conseguir por ejemplo peritos de parte, ya que los peritos del poder judicial fallan a favor de los femicidas y abusadores garantizando la impunidad. Los costos elevados de las tasas al llegar a instancia de Corte Suprema también nos imposibilita acceder a la justicia. Cómo siempre tenemos que hacerles recordar a través de escritos al poder judicial nuestra ley de víctimas, donde casi siempre es denegada y violentando nuevamente nuestros derechos, haciéndonos imposible hacer justicia por nuestras hijas. Somos familias trabajadoras, de barrios humildes, que tenemos salarios por debajo de la canasta familiar, por lo que dejamos de comer cuando tenemos que solventar todos estos costos ¿Sabe la población que para acceder a un juicio en la Corte Suprema hay que pagar $300.000?

Las leyes, como la Ley de Víctimas o la Ley Micaela, son solo cuadros de decoración en las oficinas de las instituciones gubernamentales. Incluso en los distintos ministerios y secretarías de mujeres, que no dan salida alguna a los reclamos que elevamos. Cada vez que trabajan en un expediente, no tienen en cuenta que allí no hay solo papeles, que hay una vida que arrebataron de la peor manera, violentamente, pasando por las peores vejaciones y que detrás estamos las familias que sólo quieren verdad y justicia.

Ponemos en alerta a todas las familias de este país porque la violencia contra mujeres y niñas no va a frenar mientras siga existiendo este régimen de impunidad. Si te matan o desapareces y no pasa nada, nadie va preso, a nadie investigan, nadie te busca. Y si se sale a reclamar, el poder judicial vuelve a violentarnos, una y otra vez, la violencia contra nuestras víctimas nunca frena.

Es por esto que llamamos a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse. No existe ninguna otra forma de conseguir justicia por nuestras víctimas sino es luchando. La Justicia nos invisibiliza para que no se sepa la terrible situación que se está viviendo, por eso convocamos a una gran jornada de lucha para este 25 de noviembre. Necesitamos que todas las personas, personalidades y organizaciones nos ayuden a visibilizar lo que está pasando con las causas. En todo el país tenemos que levantarnos y realizar una acción común, organizando y visibilizando nuestra situación en todas las provincias, donde nuestros reclamos estén en las primeras líneas. Queremos tomar la palabra para contar lo que pasa porque tenemos una agenda urgente. No solo de instancias judiciales cercanas muy importantes, sino que hay compañeras desaparecidas en este mismo momento que tenemos que encontrar ya.

Saludamos al gran movimiento de mujeres que nos ha dado el único respaldo que hemos tenido. Las familias nos hemos puesto de pie y no vamos a aceptar más impunidad. Convocamos a que demos esta lucha en unidad, con toda la fuerza.

Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

Silvana Capello, mamá de Agustina Fernandez, asesinada el 2/7/2022 en Cipolletti, Rio Negro, en un supuesto robo. El único testigo, supuesto amigo, la dejó tirada, aún no hay nadie detenido. Ella viajó desde La Pampa a Cipolletti a estudiar medicina por un futuro y me la devolvieron en un cajón.

Jose, papá de Alejandra Nahir Álvarez, asesinada el 10/10/2020 en Jujuy. Tenía 17 años y un bebé de 6 meses.

Oscar, papá de Barbara Zabala, asesinada el 6/12/2019, el día que cumplía 20 años en Pehuajó, Buenos Aires. El femicida, Brian David Dirassar, fue condenado a prisión perpetua.

Matilde Peñalva, mamá de Camila Peñalva, asesinada el 5/3/2020 en Jujuy. Fue envenenada con plaguicida por su ex pareja. Está detenido y esperamos prisión perpetua. Hay fecha de juicio oral para febrero y marzo del 2023.

Victor Catan, hermano de Micaela Catan, asesinada quemada el 6/4/2020 por su concubino Patricio Orellana en Santiago del Estero. El transfemicida fue demorado por 20 minutos, cuando sucedió el hecho hizo abandono de persona, pido orden de detención para Orellana.

Susana Basaldua, mamá de Cecilia Gisela Basaldua, desaparecida el 5/4/2020. Su cuerpo fue encontrado el 25/4/2020, en Capilla del Monte, Córdoba. En el juicio se acusó a una persona sin pruebas, el jurado lo absolvió. La familia pide un nuevo juicio que investigue a los verdaderos responsables.

Analía, mamá de Camila Flores, asesinada el 11/12/2020. Su asesino sigue libre. Pedimos que la justicia de Santa Fe actúe y dejen de cubrir asesinos, y que el gobierno nos de apoyo porque estamos a 1000 kilómetros del lugar del femicidio y no contamos con los medios para tener un abogado que nos ayude y logre hacer justicia para nuestra hija. Que no quede en suicidio porque a Camila la mataron, ella no se mato, ella quería volver a su casa.

Marta, mamá de Lucía Pérez, asesinada el 8/10/2016 en Mar del Plata, Buenos Aires por Matías Farías y Juan Pablo Offidani. En el juicio fueron condenados por venta de droga y no por femicidio. Se logró la anulación de ese juicio y se impulsó un jury a los jueces que pretendieron consagrar la impunidad. El nuevo juicio comenzará el 7 de febrero de 2022.

Fabiana Morón, mamá de Julieta del Pino, asesinada por Cristian Romero el 25/7/2020 en Berabevú, Santa Fe. Fue golpeada, estrangulada hasta matarla, arrastrada y enterrada en un pozo en el patio de su casa con cal, tierra, losa de cemento y un tanque de agua arriba. Luego a la mañana se fue a trabajar con el hermano de Julieta como si nada, mientras toda mi familia la buscaba. El asesino fue condenado a prisión perpetua.

Noemi, mamá de Lia Vasquez, asesinada el 13/11/2020 en Puerto Madryn, Chubut. Tenía 14 años. Se espera la fecha de juicio para Gabriel Orellana, de 22 años.

Fany Roman, mamá de Valeria López, desaparecida desde el 26/1/2020 en Virreyes, Buenos Aires. En el momento de su desaparición tenía 40 años y dos hijos varones de 17 y 23 años. La causa se caratuló como “averiguación de paradero”, su familia exige que se cambie a“desaparición forzada”.

Marisa y Facundo, mamá y papá de Luna Ortiz, asesinada el 3/6/17 en Tigre, Buenos Aires. El único detenido fue liberado en mayo de 2022. Su familia aun sigue en busca de justicia por que se reconozca el femicidio.

Esperanza Valdivieso, madre de Yesica Valdivieso, asesinada el 5/1/2021 en Mayor Buratovich, Buenos Aires. El femicida Juan Torrejón Huallpa fue condenado a prisión perpetua.

Graciela Altamirano, tía de Viviana Altamirano, desaparecida desde el 28/4/2004 en Tigre, Buenos Aires. El sospechoso, 16 años después, en 2020, asesinó a su esposa y se suicidó.

Lisette Fernandez, hermana de Mica e hija de Nancy Fernandez, asesinadas en 2013 y 2014, en Tigre, Buenos Aires. El femicida está preso, pero solamente por narcotráfico.

Monica, mamá de Iara Rueda, desaparecida el 24/9/2020, luego de que un compañero del colegio la citara para entregarle unos materiales y la tarea. La familia salió a buscarla desde un primer momento mientras la policía ponía excusas y no la buscaba. Los rastrillajes llegaron recién después de una pueblada en Palpalá, Jujuy. Su cuerpo fue encontrado el 28/9/2020 en un lugar donde los vecinos habían rastrillado días antes, luego de un llamativo apagón en todo el pueblo. Por su femicidio se encuentran detenidos Raúl Arnaldo Cachizumba y Mauricio Esteban Abad, y hay involucrado un menor de 17 años. La familia realizó a su vez una denuncia a funcionarios por incumplimiento de deberes.

Roxana y Alfredo, mamá y papá de Carla Barrera Soggiu. Tenía 28 años, 2 hijos en ese momento de 2 y 4 años. Murió el 15/01/19, la encontraron en el Riachuelo, en CABA, cuatro días después. Sufrió violencia de género por parte de su marido Sergio Nicolas Fuentes, condenado a 6 años por golpearla, violarla, atarla y privarla de su libertad. Carla tenía hidrocefalia, tenía una válvula en su cabeza donde fue salvajemente golpeada. Por considerar la situación de alto riesgo le dieron un botón antipánico que activó en varias oportunidades y no la encontraron porque el GPS no funcionaba, no la localizaba. El Estado también es responsable.

Blanca Osan, mamá de Agustina Fredes, quien murió en Mar del Plata, Buenos Aires, el 23/4/2017, meses después de ser violada y torturada física y psicológicamente por su ex pareja. cuando tenía 18 años. Agustina estaba embarazada como consecuencia de estas violaciones. Le realizaron una cesárea donde le extrajeron el bebé, también el vaciamiento de su útero y ovarios. El 23/04/2017, su familia la llevó desvanecida al hospital Materno Infantil de Mar del Plata, pero luego fue trasladada al H.I.G.A. Allí, les informan que por la demora del traslado y la falta de oxígeno Agustina tenía muerte cerebral. El informe de las autoridades establece que Agustina falleció por embarazo ectópico. Cuando la familia pidió que se realizara una autopsia, les fue negada. El jefe policial que estaba encargado de la investigación de su muerte es familiar de Acevedo, su violador. Por las denuncias que Agustina había realizado, Matías José Acevedo fue llevado a juicio y condenado a 15 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal en un contexto de violencia de género. Su familia denuncia que fue femicidio.

Mariela Tacacho, mamá de Paola Tacacho, asesinada el 30/10/2020 por Mauricio Parada, en Tucumán, luego de haber hecho 15 denuncias en su contra entre 2015 y 2020. La última fue en mayo del mismo año que la asesinó.El femicida la apuñaló y se suicidó. Por su actuación en las denuncias que había hecho se destituyó al juez Juan Francisco Pisa considerando que incumplió con los deberes a su cargo.

Ana, tía de Priscila Martinez, desaparecida el 23/02/2020, había sido llevada de manera engañosa por su tío Ruben Oscar Navarro. Desde ese momento la policía no quiso actuar, no querían tomar la denuncia porque garantizaban que ella volvería. Ese mismo día Priscila estaba muerta, violada, golpeada. La familia y vecinos empezamos a hacer la búsqueda por nuestros propios medios. Fue encontrada debajo de la cama del asesino el 15/04/2020 en Santiago del Estero. Tenía 15 años. Ahora esperamos el juicio.

Leticia Escobar, mamá de Gisela Grispi, asesinada en 23/11/2020 en Colón, Entre Ríos. El femicida Heraldo Martiarena fue condenado a prisión perpetua.

Erica Rojas, mamá de Andrea Rojas, víctima de una violación en grupo de hijos del poder en Burruyacú, Tucumán. Los familiares de los acusados no dejan de hostigar y amenazar a la denunciante y su círculo íntimo.

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Sin fronteras. Femicidios, crímenes sexuales y terrorismo

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La socióloga mexicana Julia Monárrez Fragoso mantuvo un encuentro con Familias Sobrevivientes de Femicidios. Monárrez, creadora del término “femicidio”, es de las más prestigiosas especialistas en violencia contra las mujeres. Compartimos acá sus principales aportes durante el histórico encuentro, de Ciudad Juárez a Buenos Aires. 

Familias Sobrevivientes de Femicidios en MU. Lo que surgió de un contacto histórico. Fotos: Lina Etchesuri
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