Nota
Los muertos vivos de «Corina mutante»
Este viernes 23 de septiembre, desde las 19, los protagonistas y realizadores de Corina Mutante – un corto de terror que narra con ficción y humor lo que los vecinos viven cotidianamente a la vera del arroyo Sarandí- presentarán en Mu, Punto de Encuentro una muestra fotográfica del backstage y darán una charla acerca de cómo se hizo el cortometraje. Los actores son los propios chicos del barrio y otros vecinos que llevan adelante protestas ambientalistas en el sur del conurbano bonaerense; el corto narra la historia de chicos-zombies del barrio a quienes se les ocurre una idea para interpelar al intendente y a los propios adultos sobre la contaminación del arroyo. Sangre y risas es la combinación propia de la productora de cine Cosa Mostra, que ganó los dos últimos festivales Rojo Sangre por voto del público, para el cual se reserva el estreno de la filmación. Pero, ojo, este viernes en Mu habrá sorpresa…
- 19 horas: muestra fotográfica sobre el backstage de Corina Mutante y diferentes stencils con consignas de lucha ambientalista. La muestra se mantendrá hasta el final de la jornada.
- 20 horas: breve exposición de cinco de los protagonistas o «pequeño encuentro de luchas urbano-industriales». Estarán presentes el Foro del Río de La Plata, los asambleístas del Río de Bernal, quienes se oponen a un proyecto de Techint en la ribera de Quilmes, la organización que reclama contra la planta del CEAMSE en Wilde y la de Sarandí contra la contaminación del arroyo del lugar.
- 21 horas: Cómo se hizo Corina Mutante: charla a cargo de los realizadores y los chicos que participaron en la filmación.
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Los muertos vivos
(Nota publicada en Mu sobre esta experiencia cinematográfica y de denuncia).
En Sarandí, Avellaneda, hay muertos vivos, líquidos radioactivos y olores pestilentes. El Río de la Plata tiene un arroyo hijo que nace en Claypole y llega hasta Avellaneda contaminando todo a su paso. El arroyo Sarandí atraviesa casas y calles llevando los residuos que casi veinte empresas arrojan sin cuidado ni control. Los niños sufren distintas enfermedades respiratorias y en la piel. Los adultos también. Esto y más han reclamado los vecinos que desde 2009 buscan dar vuelta la historia, sin resultados. Todo es una gran película de terror. Y asimismo lo han encarnado, junto a la productora de cine independiente Cosa Mostra, en un cortometraje donde la ficción no logra superar esa realidad, pero sí vomitarla: con ustedes, Corina mutante.
En marzo de 2010, la Asociación Civil Vecinos de Villa Corina por un futuro mejor ya había llamado a otro original reclamo. Fue entonces que los vecinos eligieron a Miss Contaminación, pescaron residuos del Sarandí y pusieron música y letras a sus reclamos junto a bandas de la zona. El Arroyofest fue un éxito, aunque simbólico. Ahora los vecinos fueron por más. La idea del cortometraje nació de la amistad con los Cosa Mostra, una productora de cine de terror y especialistas del género. Aunque de terror, mejor hablar con los vecinos…
Los protagonistas son los niños. La historia imagina que son los únicos capaces de llevar adelante el reclamo, ante la indiferencia de los zombies adultos. «El corto va a marcar un antes y un después en la lucha social de este barrio, porque interpela a aquellos que no hacen nada para cambiar todo esto», asegura Néstor Saracho, integrante de la Asociación Civil. En la escena final, serán más de veinte los chicos que rondan los 10 años pero tienen bien claro qué está pasando y de qué están actuando. Se divierten en las escenas que incluyen bombitas de agua podrida – que arrojaron sin piedad a este cronista-actor- y excitan cuando Cristián les grita «¡acción!». Pero Tadeo, 10 años, se pone serio cuando se menciona al Sarandí: a sus ocho años sufrió serias deformaciones en las orejas, nuca y rodillas que alarmaron a padres y médicos. «¿Vive cerca del Sarandí?», preguntaron los especialistas. «A 50 metros», respondió su padre Andrés, vecino y potencial actor de Hollywood: ahora las cámaras lo filman tirado, escupiendo sangre (o agua con colorante) y manchándose la camisa que lo viste de empresario amigo del intendente. Tadeo ríe a carcajadas.
Así como esta escena, el guión fue escrito en conjunto por los vecinos y otros amigos que se sumaron a la propuesta. Así llegó, por ejemplo, Leopoldo, vecino de Quilmes y conocido por los sarandienses en otra lucha de la zona sur: la que denuncia la fraudulenta apropiación de la costa de Avellaneda-Quilmes por parte de Techint, y va en contra de un proyecto inmobiliario que atenta contra una reserva natural. Leopoldo encarna el personaje del jefe comunal Forroresi – cambiose la «o» por una «e», en honor al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y a todo político que promueve iniciativas empresariales en desmedro de la salud- que niega acusaciones y termina linchado por los propios niños zombies.
Sandro y Andrea, y sus tres hijos, demuestran que la metáfora de los zombies lejos está de ser ficticia. Ahora están maquillados y también se asimilan físicamente. Pero se levantan cada día entre el arroyo y una fábrica de plásticos que arroja sus residuos a las puertas de su rancho, literalmente. Viven en el barrio Villa Luján hace un año, donde el arroyo está a cielo abierto, y fueron más de veinte veces a tocar la puerta de la Intendencia. Jorge Ferraresi les dijo dos cosas: «Ustedes están ahí porque quieren» y «Si siguen hinchando no van a vivir al lado del arroyo, van a ir adentro». Sandro muestra las piernas de uno de sus hijos, con sarpullidos por corretear en la puerta de la casa, que es la ribera del arroyo. «A veces me despierto por el olor», dice todavía maquillado, ya terminada la filmación y devuelta en su hogar. Cuando las cámaras no los muestran, también viven muriéndose.
La escenografía es la realidad misma. Las primeras escenas del corto se rodaron en la propia casa de Sandro. Las finales, en cambio, se trasladaron a una plaza recientemente inaugurada por la gestión Ferraresi. El pasto es verde y prolijo, hay juegos, una cancha de fútbol. Lo que no saben los niños que allí juegan es que estudiantes de la Licenciatura de Biotecnología de la Universidad de Quilmes comprobaron que los suelos están cargados de metales pesados, potencialmente tóxicos. La plaza, efectivamente, está edificada sobre el lecho del arroyo Sarandí. Una de las paredes reza: «La ciudad es de todos… Cuidémosla».
Todo esto lo usaron los vecinos para hilvanar la historia de la lucha por el saneamiento del Sarandí. Lo único que se ha intentado hasta la fecha es un entubamiento a medias, que no corta las conexiones clandestinas de las descargas fabriles. Tampoco hay control de esas emanaciones ni de las fábricas a la vera del arroyo. Por expreso pedido de los vecinos, la Secretaría de Producción, Política ambiental y Empleo, registró en la ribera veinte fábricas que manipulan desde metales y productos químicos, hasta alimentos y curtiembres. El informe data del 12 de mayo de 2010, y sobre el final dice: «Asimismo, no hay registro de las firmas XXX. Y que los organismos públicos tales como AySA, el ADA y el OPDS de la Provincia de Buenos Aires que controlan el vertido de los efluentes líquidos de las empresas, no informan de sus actuaciones (inspecciones, toma de muestras, sanaciones, etc.) a la Municipalidad». También la basura domiciliaria alimenta la suciedad. A la altura de Almirante Brown, donde el arroyo se llama Las Perdices, la experiencia de un entubado mal hecho enseña que sólo es un parche estético. Dice Saracho: «En las condiciones actuales de degradación ambiental y social, creemos que el entubamiento no ayuda a la bioremediación del arroyo. Antes hay problemas de vivienda, de descargas ilegales de residuos industriales…». Mientras tanto, los vecinos continúan recolectando diagnósticos de hinchazón de piel, casos de polineuritis, cromo y mercurio en sangre y otras enfermedades respiratorias que causa la contaminación del arroyo. Estas y otras serán las pruebas que desde la Asociación Civil Vecinos de Villa Corina quieren presentar a mediados de año en los Tribunales Federales de Quilmes, reclamando el cese de la contaminación y la instalación de plantas de tratamiento de residuos.
Los Cosa Mostra harán de esta historia un recorrido por la delgada línea entre el terror y el humor. Sus producciones cuelan la risa entre escenas descabelladas de zombies y sangre. Su aporte completa la idea de ponerle imaginación a una protesta que agotó recursos, y ahora interpela la indiferencia en el barrio. En palabras de Saracho: «Para entrarle a la gente hay que salirse un poco de las recetas convencionales al organizar una protesta. Por eso el Arroyofest. Por eso el cortometraje». Mientras se cocina la edición de las tomas filmadas, auguran una presentación en Mu.Punto de Encuentro a mitad de año, tras presentarlo en el festival de cine Rojo Sangre que se celebra todos los años y en los que Cosa Mostra viene de ganar los últimos dos por voto del público. La presentación oficial será en la Plaza Ismael Moreno de Sarandí, fecha a convenir, donde se filmó parte del cortometraje. También irá girando por escuelas y organizaciones barriales, acaso para que los zombies despierten.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
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