Sigamos en contacto

Nota

Ninguna mujer nace para puta

Publicada

el

Hasta el 21 de mayo, todos los días, de 10 a 21 puede verse esta muestra de Mujeres Creando, de Bolivia y Ammar Capital. Hay instalaciones, videos, audios, fotos y textos que interpelan sobre el tema de la prostitución desde un lugar revelador: el cliente, el Estado, el lenguaje, la violencia son piezas claves de esta exposición.
Ninguna mujer nace para putaLa muestra “Ninguna mujer nace para puta” se inauguró el jueves 4 a las 19 sin palabras: todo lo que sus organizadoras tenían para decir ya estaba dicho. La propuesta, entonces, fue dejar que se escuche el grito que brota de las tres camas que ocupan el centro del salón: una dedicada a la relación mujer puta-no puta; otra dedicada a los crímenes impunes y otra al cliente, la única deshecha y con profilácticos desparramados por el piso y entre las sábanas. El círculo central se completa con una instalación realizada con cajas de Plan Alimentario Nacional, sobre la cual se apoyan carteles que resumen la información de una encuesta que entre sus 400 afiliadas realizó Ammar Capital. Así se informa que entre las mujeres que se prostituyen en los barrios de Flores, Once o Constitución la mayoría tiene más de tres hijos, vive en casas tomadas o habitaciones de hotel, son analfabetas o no tienen la primaria completa y sus problemas de salud más frecuentes son el HIV/Sida, la hipertensión y la depresión. A este menú de urgencias, el Estado responde con esas cajas de alimentos. Y profilácticos. Allí están, entonces, desnudándose ante la vista del público las políticas oficiales.
El círculo que se traza en la pared es, en cambio, histórico. Comienza con unas fotografías de frente y perfil halladas en el archivo policial de La Paz. Son los rostros de mujeres criminalizadas por ejercer la prostitución a principios de siglo. Le sigue la serie de 20 fotos de Lupanar. Se trata del contenido de un rollo que encontró en el basura la hija del fotográfo Ricardo Ceppi y que ilustran la tarde que pasaron en un prostíbulo de provincia un grupo de muchachos de buen porte. Ceppi investigó el origen y llegó hasta donde pudo: las fotos pertenecen a los años 35 al 40, en un lugar indefinido de Buenos Aires, que supone al norte de la provincia.
El círculo se cierra con las fotos de frente y perfil de una integrante de Ammar Capital. En la primera lleva una caja de alimentos en la cabeza y sostiene el cartel que la condena: es el artículo del Código Contravencional porteño que penaliza la oferta de sexo en la calle. En la segunda, ojos y boca están cubierto con profilácticos y el cartel que tipifica el delito es una lectura más profunda de lo que condena ese Código: “por portación de rostro”.
En un costado, un sillón y un espejo proponen sentarse y mirarse a los propios ojos mientras se escucha desde los auriculares el testimonio de una mujer prostituta. Es una historia real, pero narrada por un coro de voces, entre las cuales está la inconfundible Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo. Por último, un cuaderno espera lo más importante: tener registro de qué le pasa a cada quien con lo que allí está dicho. En esta muestra las Mujeres Creando y Ammar Capital esperan que, finalmentente, alguien hable junto a ellas.
La presentación en el Bauen

Ninguna mujer nace para puta

El cliente


Cuando uno se sube a una montaña rusa va con los puños cerrados por la adrenalina, tenso y nervioso porque el cuerpo se sacude. La presentación de Ninguna Mujer Nace para Puta organizada por AMMAR Capital de Argentina y Mujeres Creando de Bolivia, en el salón Cascada del recuperado Hotel Bauen, fue como la montaña rusa. Pero del cerebro.
Alrededor de las 19 del miércoles 26 de abril la organización enfrentó un nuevo desafío ¿Cómo hacer para que entren más de 100 personas en un auditorio para 50? Finalmente las 100 personas se transforman en 500 y el encuentro se mudó de salón. AMMAR es una sigla que originalmente se refería a las mujeres meretrices , pero hoy se transformó en un nombre en sí mismo: AMMAR es ahora la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos) se pusieron de pie frente al auditorio repleto y extendieron una bandera: Estoy aquí y digo basta . Luego, con el dolor hecho voz, de a una, comenzaron a leer los textos preparados para esta presentación:

  • Soy una mujer no una cosa. Me expropian mi cuerpo los proxenetas, los clientes, los policías, los políticos, los sindicalistas. Y hoy estoy aquí para decir basta
  • Soy una mujer organizada. No me refiero a cómo me organizo para planchar, cocinar. Me organizo para ser una mujer autónoma y libre. Me organizo porque estoy harta de las injusticias. No estoy sola contra el mundo y estoy aquí para decir basta .
  • Al Estado le pregunto: por qué no tengo trabajo. Por qué no tengo educación, por qué no soy dueña de decidir sobre mi vida y mi cuerpo. Estoy aquí para decir basta .
  • El Estado nos quiere conformar con una caja de alimentos. El Estado quiere crear dependencia en nosotros a través de programas vacíos que son una manera humillante para taparnos la boca. Estoy aquí para decir basta .
  • A la sociedad le digo, señor, señora, no crea que me gusta estar parada en la puerta de su casa, por eso hoy día le aclaro una cosa, no sea hipócrita. Mis clientes son sus maridos, hermanos, primos, hijos. Señor, señora no necesito su condena. Se la devuelvo. Y estoy aquí para decir basta .
  • La prostitución es un tema de todos. La prostitución no es un tema de las putas sino de todos, luchá conmigo, gritá conmigo. Estoy aquí para decir basta.

¿Cuándo te vas a sacar la máscara?

Ninguna mujer nace para puta

Cuerpo y alma: las fotos pertencen a la autopsia de una prostituta muerta a golpes por su fiolo


Tras la emoción y los aplausos, las mujeres tomaron asiento para dejar el micrófono a Sonia Sánchez, también de AMMAR, que se quedó de pie frente al auditorio y además de dar oficialmente la bienvenida y agradecer a colectivos y personas que colaboraron, dio un discurso. Cada palabra un latigazo, para interpelar a la sociedad:
Puta. Prostituta. Trabajadora sexual. Dama de compañía. Y tantos otros adjetivos que le pones vos. Todos esos más estos que yo he nombrado. Todo sobre un mismo cuerpo, todo sobre una misma subjetividad. Por eso yo hoy quiero charlar contigo, quiero reflexionar contigo, porque lo sé, lo siento, lo vivo y lo padezco, no son sólo adjetivos, es la acción directa sobre nuestros cuerpos, acción que lastima y violenta cuerpos jóvenes, cuerpos adultos, despersonalizados, envejecidos, acción que violenta y lastima. Acción que te despersonaliza, te mutila y te margina. Acción que es admitida, sostenida y fomentada por el poder político. A través de sus leyes, a través de las violaciones de los tratados internacionales. Acción que es admitida, sostenida y fomentada por este Estado corrupto y proxeneta que tenemos, que a través de sus políticas sociales –¿gran nombre no?- lo único que hacen es crear dependencia y humillarnos. Con programas vacíos de inclusión. Acción que es admitida por el poder de la Iglesia que a través de ese bendito por mi culpa, por mi culpa y por mi gran culpa los hombres son pecadores. No puede ser que hoy en el barrio de Flores compañeras nuestras tengan que rezar una hora antes de sentarse frente a un electrodoméstico como lo es una computadora. Es una acción que es admitida por la sociedad por omisión, por proteger, ocultar, resguardar al prostituyente que está en las casas de todas y de todos. Por eso digo y lo sostengo: la prostitución no es sólo problema de las putas y las travestis, la prostitución es tema de todas y de todos.
Nosotras comenzamos a apropiarnos de nuestro cuerpo. Algunas. Comenzamos a apropiarnos de la palabra. Algunas.
Comenzamos a apropiarnos del decir. Algunas.
Y comenzamos a apropiarnos del decidir. Algunas.
Y diablos que no es poco eso.
Y nos ha llevado la juventud y la mitad de nuestra adultez para conseguirlo.
Y no es poco.
Por eso hoy te digo a ti sociedad: hasta cuando vas a seguir impávida sobre nuestra situación. Hasta cuándo vas a seguir muda. Adormecida. Con tantas muertes y cuerpos mutilados de mujeres pobres, prostituidas. Sin justicia.
Hasta cuando sociedad vas a estar en esta actitud pasiva mientras yo estoy en la vereda de tu casa. Nosotras comenzamos a accionar, a reaccionar, a ser rebeldes, a ser desobedientes y es un trabajo de día a día de hora a hora, de años…
Y vos sociedad,¿ cuándo vas a estar con nosotras, acá al lado¿ Porque yo soy tu hermana, soy tu amiga, soy tu pareja, soy tu compañera, soy tu vecina,¿ cuándo vas a despertar¿
Nosotras comenzamos a sacarnos la máscara, y mi pregunta hoy es: ¿Vos cuando te la vas a sacar? ¿Cuándo? Ojalá no sea muy tarde. Gracias

Sacudiendo a los intelectuales
Ninguna mujer nace para puta

La foto de frente y perfil con la que Ammar expresa su posición sobre las políticas de Estado hacia el sector: profilácticos y Código Contravencional


Por si ya la audiencia no estaba suficientemente pasmada con la interpelación de Sonia, María Galindo de Mujeres Creando, sacudió entonces a los muchos simpatizantes de Evo Morales que habían en el auditorio y arremetió contra los intelectuales y los indigenistas bolivianos, el feminismo, la clase media y los espacios culturales. De pasó se despidió públicamente de las mujeres de AMMAR y explicó de qué se trata Ninguna Mujer Nace para Puta:
Con la palabra de Sonia está todo dicho. Yo verdaderamente no tengo nada más que decir. Pero voy a aprovechar este tiempo que generosamente ellas me plantean de estar acá para contarles qué cosa es Ninguna Mujer Nace para Puta.
Porque Ninguna Mujer Nace para Puta no es una anécdota.
Porque Ninguna Mujer Nace para Puta no es un espacio más para consumir algún productito cultural, de manera rutinaria.
Porque Ninguna Mujer Nace para Puta no es un producto de consumo pasivo.
Ninguna Mujer Nace para Puta es una migrante, porque resulta que es una muestra que ha migrado de La Paz a Buenos Aires como tantas mujeres bolivianas, y tantas de nosotras en situación de prostitución también. Ninguna Mujer Nace para Puta nació en La Paz como una estrategia frente a una izquierda indigenista que pretendía decirnos que con la ascensión de Evo morales al poder, estamos tocando el cielo con las manos, estamos tocando el cambio social…
Por eso Ninguna Mujer Nace para Puta fue una impugnación del derecho que se atribuyen dos categorías de patriarcas: los intelectuales y los indígenas para decir que en sus manos y a partir de ellos las cosas cambian, dejando de lado a las mujeres.
Ninguna Mujer Nace para Puta es una estrategia de lucha porque es tomarnos el atrevimiento de salir de ese lugar de la calle, de ese lugar de invisibilización hacia la toma de un espacio cultural.
Para decirles a los espacios cultura que están llenos de polvo, que están llenos de una retórica conservadora, racista, homofóbica, proxeneta y que esa progresía , esa alternatividad de los espacios culturales no es tal mientras no sean tomados por los sujeto sociales, por nosotras las indias, las putas y las lesbianas juntas revueltas y hermanadas. Eso es Ninguna Mujer Nace para Puta. Así nació en La Paz.Y nació también para decir a esa lógica que además es transnacional y que además vienen desde los organismos internacionales; para decir que no vamos a permitir que la prostitución sea encorsetada, encasillada como un trabajo porque no es un trabajo .

Sistemas de machos y fachos
Ninguna mujer nace para puta

La relación mujer puta-mujer no puta


Las palabras de María provocaron reacciones diversas en el auditorio, la mayoría interrumpió con un aplauso. Lo que dijo, cómo lo dijo, la fuerza y la espontaneidad –nadie en esta presentación excepto por las lecturas iniciales, habló con un papel en la mano- tuvo a todos los asistentes hipnotizados y movilizados.
Ninguna Mujer Nace para Puta en Buenos Aires se convierte en otra cosa porque así es la migración, porque así es luchar juntas, así es hacer algo concreto juntas, porque tiene el efecto de una bola de nieve que adquiere otros colores, adquiere otras formas y resulta que en Buenos Aires, Ninguna Mujer Nace para Puta se convierte en una toma de la palabra que no admite ninguna tutela, una toma de la palabra sin tutela, no hay tutela institucional, no hay tutela intelectual, no hay ninguna forma de tutelaje sino que hay alianzas de hermanas que están convirtiendo Ninguna Mujer Nace para Puta en un espacio de convocatoria. De convocatoria a comunicarnos, a subvertir, a fortalecernos. Nosotras nos vamos y les deseamos a nuestras hermanas, amigas de AMMAR, suerte, fuerza, mucha mucha fuerza para esta lucha que va a ser abrir la muestra Ninguna Mujer Nace para Puta en el centro Borges , en el centro de Buenos Aires, en el centro de la hipocresía, el adormecimiento de la intelectualidad, el adormecimiento del feminismo, de la clase media, etc, etc, punto com. Termino con un grafiti: Para todos los sistemas de machos y de fachos la mujer es una puta. Mueran los sistemas. Vivan las putas .
Revolver el universo
Ninguna mujer nace para puta

"La mujer invisible", la instalación con cajas del Plan Alimentario y los profilácticos que reparte el Estado entre las mujeres en estado de prostitución


Cerrada la presentación, se proyectó un fragmento de Mamá no me lo dijo , una serie de cortos producidos por María Galindo que fueron televisados en el primetime del canal boliviano más visto. En la pantalla armada artesanalmente con una cortina pudo verse un grupo de hombres desnudos alrededor de un obelisco en el centro de La Paz. Allí la mujer pinta y mide sus penes. La filmación muestra además las reacciones de la sociedad y la policía ante la acción de revelar los cuerpos masculinos, los clientes. Ver en ese momento y en la oscuridad del BAUEN, los rostros de algunas mujeres fue revelador, y sobre todo ver el rostro de algunos hombres que no participaron luego en el debate que se abrió.
Tras algunos desperfectos técnicos con la proyección que dan cuenta también de las trabas con las que trabajan y se organizan las mujeres de AMMAR y las Creando, comienza así la etapa de intercambio:
Un hombre -el único que hizo una intervención en todo el debate-:
-Por qué crees que el gobierno que tira a la mitad de la población a la calle, tomaría en cuenta el reclamo de ustedes?
Responde Sonia:
-Nosotras como mujeres pobres vamos y le tocamos la puerta al gobierno y decimos no queremos prostituirnos, queremos educación, capacitación y un trabajo ¡y sabe cómo nos responden? Con una caja de mercadería. Con esos fideos que se hacen masacote cuando los hago en un guiso…
-¿Y qué esperas entonces?- consulta el hombre. Sonia es clara:
-Yo del Estado no espero nada, espero de la sociedad que nos escuche y que se ponga del lado nuestro y que comencemos a caminar las calles. Contra el código contravencional en las calles éramos putas y travestis en las calles de Buenos Aires y nadie más. Salir a la calle es nuestra forma de decir acá estamos, de visibilizarnos, de apropiarnos.
Una mujer inquietante pregunta:
-¿Y qué proponen entonces ustedes, qué es lo que proponen para cambiar? No será solo caminar en las calles porque también se mueren chicos de hambre y a nadie le interesa. A un grupo sí, pero no es la mayoría…¿Qué proponen? ¿Cómo cambiar?
-¿Sabes qué pasa? –arranca Sonia-. Que nosotras nunca tuvimos voz. Siempre han legislado sobre nuestros cuerpos sin conocernos sin escucharnos. La propuesta es eso: decir que existimos, somos personas, pensamos y queremos ser escuchadas. Y estamos diciendo: queremos capacitación laboral, educación, salud, porque para nosotras la prostitución no es un trabajo. La prostitución golpea, viola todos tus derechos. Si ellos no quieren ver que estamos pidiendo capacitación, educación, es porque no les conviene.
La mujer intenta decir algo más, pero la interrumpe María:
-Es bastante cómodo asistir acá y decir ‘Y ustedes qué proponen’ justamente a nosotras cuando tan solo estamos planteando que la prostitución no es un trabajo. Eso revuelve el conjunto del universo de lo que entendemos por trabajo en la sociedad revuelve el lugar de las mujeres en la sociedad. Entonces, el discurso de estas compañeras es un discurso de una subversión in crescendo como un espiral subversivo. ¿Qué proponemos nosotras? Como mínimo, es lo que la sociedad se tiene que preguntar, es la idea de la convocatoria. Ese no es el problema de la compañera.
Que venga Kirchner
Ninguna mujer nace para puta

Cada cama tiene colgada sobre el respaldar dos almohadas con preguntas y frases que formularon las mujeres de Ammar Capital en los talleres que se realizaron para pensar y producir esta muestra


Una mujer joven de unos ventipico de años, de ninguna organización particular, dice:
-Primero quiero agradecer por haber planteado que la prostitución no es un trabajo. Yo soy mujer y nunca lo había visto así. Así que primero, gracias. Y segundo yo propongo que esto lo discutamos con los hombres y las mujeres que tenemos a nuestro lado.
Interviene después una compañera de AMMAR: Yo soy prostituta, busco trabajo como empleada doméstica y me piden referencias. No las tengo. Si digo: soy prostituta señora ¿me van a tomar?.
-No- responden las demás.
María se dispone a moderar el debate y cede la palabra a otra mujer:
-Me parece que sería interesante hablar sobre una parte del video que es la que llama la atención sobre el cliente. Más allá de lo que hace el Estado con la pobreza, hay un punto sobre el cual parece que la sociedad no quiere hablar y que es el punto sobre la demanda de la prostitución y si existe esta cantidad de prostitución y de tráfico y consumo de cuerpos de mujeres para la prostitución es porque hay una gran demanda y esa gran demanda la generan los clientes. Creo que la reflexión a nivel de la sociedad tiene que ser sobre los clientes. Qué es lo que la sociedad reflexiona sobre esto. Me gustaría que pudiéramos no desviarnos demasiado de esto.
Vuelve a intervenir la mujer de AMMAR que preguntó cómo hacer para conseguir trabajo:
-¿No hubiese sido bonito que en esta reunión hubiese un policía, así nosotros le preguntábamos a ver qué piensa él?
Interviene a los gritos la dirigente Lohana Berkins de ALITT (Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual):
-No. Qué venga Kirchner que es el que manda a la Policía.
¿Y las que deciden prostituirse?
Ninguna mujer nace para puta

En el sótano de la Iglesia Metodista de Flores, María Galindo (en el piso) coordina el taller sobre "Tomar la palabra", luego del cual las participantes escribieron el manifiesto con el que presentaron la muestra


Desde el fondo, una travesti hace un planteo que desata más caos:
-Hay mujeres, personas que deciden prostituírse en todo el mundo. ¿Qué opinan ustedes de estas personas que deciden prostituírse, sacándole la carga moral? Como una opción laboral, porque explotación y maltrato laboral hay en todos los trabajos. Es una pregunta ¿Qué opinan ustedes de las mujeres que deciden, que tienen la capacidad de decidir y ejercer la prostitución por decisión propia y no por imposición del Estado?
María contesta:
-A mi me gustaría señalar dos ejemplos muy curiosos de ese supuesto proceso de decisión: uno es un ejemplo que recientemente recogí del País Vasco, charlando con una mujer que trabaja allí como parlamentaria. Resulta que ella comentaba que en el País Vasco, donde hay un nivel de vida muy alto, el 99% de las mujeres en situación de prostitución son del sur del mundo. Son las mujeres migrantes, Entonces eso ya te dice algo. ¿Y donde están las mujeres españolas que eligieron prostituirse? ¿Qué eligieron hacer las vascas en ese contexto?
La travesti repregunta:
-¿Pero no creés que una mujer que trabaja como empleada doméstica también es maltratada y también es pobre? ¿No creés que una mujer que es prostituta, tiene la capacidad de decidir y elegir prostituirse? ¿A vos qué te parece?
María es breve y quiere seguir con el debate. Sólo responde:
-A mi me parece que esa es una gran verdad del patriarcado.
Hay gritos que se mezclan y gana la que grita más fuerte.
-No vamos a ser autoritarias –dice Lohana Berkins-. Las putas y las que ponemos el cuerpo somos nosotras. Entonces a mi, sin descalificar a nadie, me gustaría decir que este es un debate que tenemos que saldar entre las putas, me gustaría escuchar a Sonia para saber qué es lo que ella piensa.
Sonia:
-Elegir y decidir lleva años. Nosotras comenzamos allá por el 94. Estaba Lohana y también otras compañeras. Se comenzó a pensar en la palabra puta y dijimos: no, es muy humillante. Se cambió por trabajadora sexual porque era una forma de invisibilizar tanto hostigamiento pero no significaba que nosotras estábamos eligiendo esa identidad. Fueron 10 años de lucha y de reconstruir, y hoy le estamos dando una vuelta más, superamos lo de trabajadora sexual, pero eso es porque venimos logrando a partir de un crecimiento interior. Sí sé que muchas de las que hoy están diciendo soy trabajadora sexual no van a la escuela de sus hijos a decir: sí señora directora yo soy trabajadora sexual . Se esconden. Entonces ¿de qué libertad me estás hablando ¿De qué libertad me estás hablando cuando no podés decir lo que sos, sólo lo podés decir en el submundo que es la prostitución? Y sólo el proxeneta y los que comen de tu vagina saben que vos sos trabajadora sexual. Va más allá de las palabras, hay que apropiarse del cuerpo. Si hablamos de decidir, hablemos de la libertad del decidir. Y eso lleva años de construcción. A algunas nos ha llevado toda la juventud y nuestra adultez y todavía tenemos que seguir apropiándonos de muchas cosas.
El grito de Sonia termina en un aplauso cerrado.
Luego María le responde a Lohana:
-No estoy de acuerdo en que este es un debate entre las putas y de las putas. Yo estoy acá como lesbiana, planteando una alianza solidaria y estoy acá como lesbiana, feminista boliviana. Y me la estoy jugando con las compañeras como ellas se la jugaron en Bolivia con nosotras. De la misma manera. Todo esto ha sido un esfuerzo por abrir este debate, por construir alianzas que no es lo mismo que tutelar voces. Eso es posible, y yo estoy acá ejerciendo esa palabra. No creo en el maternalismo o paternalismo. Si alguien viene y quiere arrinconar a la compañera nosotras vamos a salir al frente porque es exactamente lo mismo que pasó en Bolivia. Generamos un espacio, ponemos nuestros cuatro centavos, ponemos el esfuerzo por convocar a lugares y resulta que compañeras que están subvencionadas por el Estado, subvencionadas por el sindicalismo, quieren copar el espacio que abrimos desde la autonomía para instalar su falso debate.
Antidemagogia: el público cuestionado
Ninguna mujer nace para putaUna mujer interviene para señalar su bronca son respecto a los insultos y maltratos a mujeres en supuestas marchas revolucionarias. Y una joven, muy curiosa en su discurso, dice:
-Hay mujeres machistas también.
Nuevos gritos que van y vienen. Una mujer trae un dilema:
-Plantear algo sobre la prostitución es hablar de algo mercantil. Lo que está detrás mucho más fuerte que es el dinero el poder, el sistema. ¿Estamos realmente en condiciones de cambiarlo?
Sonia le responde:
-Eso le preguntamos hoy a la sociedad. Empecemos a debatirlo en nuestras casas. La respuesta la hacemos entre todas y todos.
A modo de cierre y de despedida de Argentina, María concluyó:
-Es curioso, sorprendente e interesante que cuando abrimos un debate sobre prostitución un solo hombre toma la palabra, pero cuando hablamos de cambio social, son los hombres los que avasallan. Les agradecemos el haber estado acá, pero como nosotras no somos demagógicas ni en Bolivia ni en la Argentina ni en la China, les digo lo que pienso de lo que se dijo aquí hoy. La sensación es la de una dispersión en el debate, una dispersión terrorífica. Un uso de la palestra de cada uno para decir su teoría social, y eso es darle la espalda a los planteamientos concretos de las personas que hacen el esfuerzo para abrir estos espacios. Y esa imposibilidad del feminismo, de los partidos, del sindicalismo, de los intelectuales de sentirse convocados a cosas concretos y tener actitudes un poco más efectivas y un poco más humildes. ¿Hacia dónde vamos a ir cuando abrimos espacios de discusión y no hay capacidad de escucharnos y de respetar esos procesos? Abrir esos espacios que no es nada fácil
Tras los aplausos el cierre de Sonia:
-La sensación nuestra es que no se puede tocar temas de sexualidad. Se tocaron todos los temas menos el prostituyente, el cliente. Creo que con esta muestra, las mujeres pobres comenzamos a proponerle a la sociedad debatir sobre esto. Por eso los invitamos desde el 4 de mayo hasta el 15 en el Centro Cultural Borges, desde las 19 horas el día 4, y desde las 10 de la mañana hasta las 21 el resto de los días. Allí van a ver muchas cosas. No van a ver cuerpos desnudos, ni culos ni tetas, porque no nos vamos a exponer más. Va a haber fotos, videos, instalaciones, audios, textos y también un cuaderno para que escriban qué sienten, porque eso es lo que nos interesa. Y por eso es importante para nosotras el espacio de la muestra. Porque es una herramienta más de lucha y una forma de empoderamiento. Por eso lo digo de vuelta: el tema de la prostitución no es sólo de putas y travestis, sino de todas y todos. Los y las esperamos para comenzar a sacarnos las caretas.
Nosotras ya lo hicimos

Nota

La ronda, en la mirada de Cecilia Bethencourt

Publicada

el

Tercera entrega del registro colaborativo de la ronda de las Madres de Plaza de Mayo, que se propone así transmitir el valor de la constancia, de los pies en el espacio público, de la gota a gota que orada la piedra, la no violencia contra la violencia, su valor social, su peso histórico, sus 40 años de coreográfico diseño: media hora, todos los jueves, 2.391 veces al 15 de enero, fecha a la que corresponde esta cobertura realizada por la fotógrafa Cecilia Bethencourt. Toda la producción será entregada a ambas organizaciones de Madres y al Archivo Histórico Nacional. Invitamos a quienes tengan registros de las rondas realizadas estos 40 años a que los envíen por mail a [email protected] para sumarlos a estos archivos. Esta iniciativa es totalmente autogestiva.

La ronda, en la mirada de Cecilia Bethencourt
Foto: Cecilia Bethencourt. Hermanas pertenecientes a la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo, marchan en la Ronda de numero 2391 por la lucha de la Memoria, la Verdad y la Justicia en Buenos Aires, Argentina el 8 de febrero de 2024.

“Elegí trabajar interviniendo las fotos a través de la perforación de las imágenes como acto de resiliencia y lucha para llenar de luz el valor de la constancia, la memoria, esa huella que queda en cada paso de esfuerzo de Las Madres de Plaza de Mayo. Una luz que habla de la resistencia, la fortaleza, un atravesar la violencia con la no violencia, un reclamo por la Verdad y la Justicia”.

La ronda, en la mirada de Cecilia Bethencourt
Foto: Cecilia Bethencourt. Pina del Fiore, Madre de Plaza de Mayo se colaca el pañuelo blanco sobre su cabeza, simbolo con el que se identifican a lo largo de estos años para reclamar por sus hijos desaparecidos en la dictadura militar durante la Ronda de los jueves numero 2391 en Plaza de Mayo, Buenos Aires, Argentina el 8 de febrero de 2024.

La ronda, en la mirada de Cecilia Bethencourt
Foto: Cecilia Bethencourt. Pina del Fiore, Madre de Plaza de Mayo, perteneciente a la Asociación llega a Plaza de Mayo para marchar en la Ronda de los jueves numero 2391 en reclamo de Verdad y Justicia en Buenos Aires, Argentina el 8 de febrero de 2024.

La ronda, en la mirada de Cecilia Bethencourt
Foto: Cecilia Bethencourt. Carmen perteneciente a la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, marcha junto a militantes, activistas y turistas en la Ronda numero 2391 en Buenos Aires, Argentina el 8 de febrero de 2024.

Sobre Cecilia Bethencourt

IG @cebethania
Es fotógrafa, psicóloga y comunicadora audiovisual. A través de su trabajo explora temas de construcción de identidad, cuerpos, sexualidad, memoria y procesos de transformación con un enfoque transdisciplinario. Centrándose en nuevas formas y posibilidades de vinculación. En el año 2022 edito su primer libro “Otra Piel” trabajo fotográfico de autorretratos realizado en pandemia. Actualmente trabaja en sus dos nuevos proyectos multidisciplinarios uno sobre el cuerpo en las trabajadorxs sexuales y sus derechos negados y otro sobre la desintegración del lenguaje, recuerdo y memoria.

Seguir leyendo

Nota

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

Publicada

el

La comunidad mapuche lof Paillako realizó una recuperación territorial en 2020, dentro del Parque Nacional Los Alerces, en lo que históricamente fue hábitat mapuche tehuelche. Días después de iniciarse el fuego, Ignacio Torres apuntó como responsable a la comunidad y puntualmente a uno de sus integrantes, Cruz Cardenas, con pruebas inexistentes. El “mapuchómetro” y los incendios que vienen desde 2008. Las no respuestas del gobernador y del presidente interino del Parque. El comunicado de la Coordinadora del Parlamento Mapuche Tehuelche de Río Negro, lo que dice la Constitución y la respuesta de toda una comunidad que cuenta cómo, desde su cosmovisión, la vida se vive de otra manera.

Texto: Francisco Pandolfi/ Fotos: Nicolás Palacios

desde Esquel

El jueves 25 de enero por la noche comenzó el incendio en el Parque Nacional Los Alerces que, dentro de su jurisdicción y fuera de sus límites ya en tierras provinciales, quemó alrededor de 8 mil hectáreas. Cinco días después del primer foco, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, afirmó lo siguiente sobre las responsabilidades del fuego:

“Una vez controlado el incendio vamos a empezar con una investigación muy fuerte para quienes hacen esto desde hace muchos años en Chubut. Lo hacen para tomar tierras. Son delincuentes que tienen un negocio inmobiliario. El problema no son los pueblos originarios sino estos delincuentes que bajo falsas banderas toman tierras en Neuquén, en Río Negro, en Chubut y creo que es momento de ponerle un parate definitivo”.

“Hay que separar los pueblos originarios de los delincuentes que no están legalmente constituidos, como es el caso de la toma en el Parque Nacional Los Alerces, que no tiene nada que ver con los pueblos originarios. El delito es del exbrigadista Cruz Cardenas que se autopercibe de Pueblos Originarios pero no está reconocido. Quiero hacer esta diferenciación: en Chubut convivimos en total armonía con Pueblos Originarios, que es gente trabajadora y de bien y no tiene nada que ver con estos pseudo mapuches que se embanderan para cometer delitos, tomar tierras, amedrentar a los vecinos, incendiar campos y zonas privadas”.

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

Escenas del bosque incendiado en la Patagonia. (Foto Nicolás Palacios para lavaca)

Apuntados por el gobernador

Al escuchar estas declaraciones en Radio Rivadavia –luego replicadas por una tropa de medios de comunicación– se podría presumir que absolutamente todas las pruebas existentes en la causa judicial por el incendio, que lo lleva el Tribunal Federal de Esquel, condenan como autor a Cruz Cardenas, integrante de la comunidad mapuche Paillako.

Sin embargo, hasta el momento no hay absolutamente ningún indicio que culpe a Cruz Cardenas ni a nadie de la lof.

Desde lavaca intentamos comunicarnos con Ignacio Torres para preguntarle qué pruebas ostenta para asegurar lo que dijo tres semanas atrás, el domingo 28 de enero. Hasta el cierre de la edición de esta nota, no había respondido al pedido de entrevista.

La comunidad mapuche Paillako (“tranquilo”, en mapuzungun) recibe a este medio para charlar, como una especie de derecho a réplica, sobre el señalamiento del máximo mandatario provincial. El encuentro se da en ronda dentro de la comunidad, que está dentro de los límites del Parque Nacional Los Alerces, que a su vez está dentro de lo que históricamente fue territorio habitado por el pueblo mapuche-tehuelche.

Hace cuatro años que la lof Paillako inició la recuperación de su territorio en ese lugar, donde hace más de cien años vivieron sus ancestros. “Mis abuelos paternos se instalaron un tiempo antes de la creación de Parques Nacionales (1937), que cuando llegó empezó con los desalojos y sometimientos hacia las poblaciones. Antes acá era todo abierto y Parques achicó y cerró espacios, hasta llegar al día de hoy que para hacer cualquier cosa debés pedirle permiso, ya sea para hacer un baño o poner una chapa”, cuenta Cruz Cardenas, el apuntado por Torres y compañía.

Tiene 35 años, le dicen “Lemu” y trabajó varios años como brigadista. Aunque no está acostumbrado a dar notas, consensuaron colectivamente salir a hablar. “Necesitamos que se difunda lo que está pasando acá. Esto es día a día y están avanzando contra nosotros; acaban de arrestar a un peñi de otra comunidad (Matías Santana, testigo en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado), están cazando mapuche por todos lados”.

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

Cruz Cárdenas, señalado por el gobernador. (Foto Nicolás Palacios para lavaca)

Mapuchómetro

El gobernador se refirió a Cárdenas como quien se “autopercibe de Pueblos Originarios pero no está reconocido”.

Reflexiona Cruz: “El ser mapuche siempre lo sentí, aunque mis padres no se reconocían así; me decían que mi apellido era español, no mapuche. Junto a una machi (líder espiritual) fui haciendo mi propio camino de reconocimiento y comprendí la importancia de reivindicar y recuperar el territorio. Acá se dio la resistencia de las poblaciones preexistentes y las masacres winkas; estuvieron los invasores, con sus armas poderosas. Eso generó nuestra recuperación del territorio hace cuatro años”. Va más allá: “Cada familia tiene un proceso de reconstrucción, en lo espiritual, en la lengua”.

Maru, a su lado, también conforma la comunidad. Su compañero es mapuche y ella pertenece al pueblo charrúa. Tiene a su pichi (pequeño) en brazos. “Uno de los motivos para preservar el territorio es el acompañar a las crianzas, que tengan una alimentación real, que no se críen pensando que la comida crece en una góndola, sino que sepan que viene de la tierra, cómo cultivarla; que entiendan cómo criar, cuidar y respetar a un animal, incluso si lo van a comer; que puedan crecer más sanos y que si se enferman, conozcan la medicina que también crece en la tierra”.

A la izquierda está Lliuto, lamien (hermana) de la lof: “El ser mapuche no tiene que ver con lo externo, sino por lo que uno siente, la conexión con el lugar. Es un bajón que el gobernador utilice un mapuchómetro cuando habla. Es difícil conectarse con el entorno rodeados de cemento, de ruido, del estrés que nos provoca la rutina. Cuando uno quiere volver al territorio siempre está latente la pregunta, ¿cuál es el mío? Ahí caemos en la realidad de que somos un pueblo que quisieron exterminar, que sufrió un genocidio, que hubo mucha tristeza. Mis abuelos dejaron de hablar en mapudungun para resguardar a sus hijos y a sus nietos, porque les pegaban en la escuela. Por esa historia, este proceso lo atravesamos con mucho dolor, pero lo encaramos con más fuerza para reivindicar nuestra tierra, que nos siguen negando hoy”.

Enlaza la cosmovisión mapuche con lo que está pasando en Los Alerces. “Si uno tiene un vínculo con el territorio, si puede sentir esa conexión, se es mapuche en todos lados; siempre con respeto, claro. Por eso jamás se nos ocurriría hacer un daño como provocar un incendio; nos duele un montón saber que se están perdiendo años y años de vida… porque la vida va más allá de lo humano y nosotros luchamos por defender lo que hay a nuestro alrededor”.

Foto Nicolás Palacios para lavaca

¿Quién negocia con las tierras?

Tras las declaraciones del gobernador, la Coordinadora del Parlamento Mapuche Tehuelche de Río Negro repudió sus dichos: “Sobre el pueblo mapuche históricamente se ha construido la imagen de la violencia: invasor, asesino y ahora terrorista, negando su preexistencia al Estado. Este discurso ha sido utilizado para avalar la violencia estatal, que hace 145 años ocupó el territorio de la Patagonia, luego de la campaña genocida. En la actualidad la defensa del territorio por parte de las comunidades mapuche tehuelche frente al extractivismo salvaje es catalogada como terrorismo. Este argumento pretende ser utilizado para enviar nuevamente al Ejército al territorio”.

En otro fragmento, denuncian: “En este discurso anti-mapuche, el gobernador se arroga el derecho de reconocer quién es mapuche y quién no, algo claramente contrario a derecho. Años atrás éramos quienes poníamos en amenaza la soberanía argentina, ¿hoy somos quienes incendiamos nuestro propio territorio? El gobernador expresa que la intencionalidad de los incendios y la responsabilidad del pueblo mapuche tehuelche están dadas porque detrás de cada conflicto comunitario hay un negocio inmobiliario de tierras. Es ilógico, no somos nosotros quienes negociamos el territorio con empresarios extranjeros. No somos nosotros los invasores. No somos nosotros quienes provocamos los incendios de nuestro propio territorio”.

La comunidad Paillako además de defenderse de las acusaciones del gobierno provincial, también denuncia atentados: “En los cuatros años que lleva esta recuperación, intentaron prendernos fuego ocho veces, porque no quieren que estemos acá”, afirma Cruz Cardenas. “Es muy doloroso la destrucción; lo que se está perdiendo en el bosque costará muchos años en volver. Se regenerará si se cuida como se debe, si es que estos fuegos no se originan para explotar la montaña, para limpiar y después hacer algún emprendimiento”.

–Con las leyes actuales de Parques Nacionales las tierras no se pueden vender.

–Cruz: Muchos dicen que en Parques Nacionales no pueden hacerse negocios inmobiliarios, ni explotaciones, pero hay muchas hectáreas quemadas que ya no corresponden a Parque, son parte de terrenos fiscales de la provincia.

–Lliuto: En el Parque hay una gran cantidad de negociados, emprendimientos inmobiliarios que no lo tiene la gente mapuche…

Cruz, ¿por qué creés que el ensañamiento fue hacia vos?

–Ellos saben que para cualquier explotación y mega proyecto que dañe la tierra, van a tener una oposición del pueblo mapuche. Entonces, esto les sirve para pedir con más fuerza que nos desalojen y poner a la gente en nuestra contra para sacarnos del camino.

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

El bosque sigue humeando tras los incendios. Foto Nicolás Palacios para lavaca

Preexistencia sin valor

Cruz Cardenas, junto a su compañera, fueron denunciados por el delito de usurpación cuando llevaron a cabo la recuperación territorial. El abogado defensor, Gustavo Franquet, le explica a lavaca: “La acusación de usurpación no tiene ningún sustento, porque las familias de Cruz y de su compañera son pobladoras del lugar, han estado históricamente ahí; ellos hicieron una recuperación de su identidad e inmediatamente comenzó el hostigamiento de Parques Nacionales y la denuncia por usurpación. La respuesta que reciben del Estado no es de reconocimiento, ni de respeto a ese proceso entendiendo que son pueblos preexistentes como dice la Constitución Nacional y que tienen derecho a recuperar y construir plenamente su identidad. No, al contrario, lo que supuestamente te lo dan en las grandes palabras que figuran en la Constitución, después te lo sacan en las mezquindades de los funcionarios y del Poder Judicial”.

La causa está elevada a juicio en el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia. En las declaraciones que hizo Torres dijo que “la causa es por una toma de hace varios años, de 2016”. El mismísimo expediente lo desmiente, ya que la recuperación data de enero de 2020. Dice Franquet: “La cantidad de cosas sin sentido que dijo el gobernador de Chubut… Esta gente es todo el tiempo así, está acostumbrada a decir cualquier cosa. Evidentemente decir cualquier cosa es la característica de esta época, pero claro que tuvo una intención: lo hizo para apretar a que los desalojen”.

La vegetación que sobrevive, y la que quedó incendiada en la ladera de uno de los cerros. (Foto Nicolás Palacios para lavaca)

5 grandes incendios en 15 años

Este incendio no es el primero que ocurre en este Parque. En los últimos quince años hubo cuarenta focos intencionales y cinco grandes fuegos que arrasaron en 2008, 2015, 2016, 2023 y 2024 alrededor de 17 mil hectáreas.

La anterior gestión del Parque Nacional Los Alerces había iniciado una mesa de diálogo con la lof Paillako para destrabar el conflicto. “Habíamos llegado a un buen acuerdo; la negociación implicaba varios puntos, entre ellos que nosotros habilitemos un camino que cerramos por seguridad cuando hicimos la recuperación, y desde Parque se iba a reconocer nuestro territorio. Para eso nos exigieron tener una personería jurídica, que en verdad nosotros no creemos necesario tener, pero igual la hicimos. Sin embargo, el intendente de Parque (Hernán Colomb) renunció en agosto pasado y el diálogo se cortó”.

Dice la comunidad: “A raíz de los últimos incendios, levantamos el bloqueo del camino que habíamos hecho; hablamos con los brigadistas y razonamos que lo mejor era habilitar ese lugar y que se volviera a utilizar ese camino”.

Hoy en día, Parques Nacionales no tiene autoridades elegidas. El directorio está acéfalo y en el Parque Nacional Los Alerces se nombró como interino al guardaparques Danilo Hernández Otaño, con quien la comunidad aún no tuvo contacto. El pedido de entrevista previo a la publicación de esta nota, no fue contestado.

Re-existir

En Paillako hay vacas, caballos, gallinas, abejas y anhelan a que pronto haya ovejas también. Hay huertas familiares, comunes entre varias rucas (casas) y hay una siembre comunitaria, entre la totalidad de la lof. “Acá se da muy bien la papa, la haba, el ajo, las arvejas, el trigo; los cereales se dan casi todos”, dice Maru. Agrega Cruz: “También los árboles frutales, como manzanas, ciruelas, guindas, frambuesas y frutillas. Nuestro propósito es ir haciendo mayores escalas para garantizar una buena alimentación y que nos permita hacer intercambios”.

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

Vida vegetal y vida humana: una idea de comunidad. (Foto Nicolás Palacios para lavaca)

¿Qué molesta de que estén acá? Intercalan la voz, en ronda, y confeccionan una respuesta común: “Nada, nada, no les estamos molestando en nada. Si les molesta es porque somos mapuche. Porque ni siquiera es que jodemos al turismo. Pensemos: quienes perjudican el turismo son los que le echan miedo al turista por la existencia del mapuche, esas personas generan los problemas, no nosotros. Y otra cosa: la comunidad tiene menos de 2 mil hectáreas, mientras que el Parque Nacional Los Alerces cuenta con 250 mil. O sea, tampoco es que estamos tomando el parque, ¿no?”.

Agregan: “Creemos que lo que jode es que nunca vamos a estar de su vereda, nunca pensaremos en explotar la tierra para hacer plata y hacerla bosta. Hoy ni siquiera se puede acampar gratis en el Parque (dormir una noche en un camping oscila entre 12 mil y 14 mil pesos), antes era todo libre y ahora la mayoría es privado. Por eso es importante recordar que las leyes de Parque están hechas en tiempo de dictadura (firmadas por Jorge Rafael Videla); en base a eso se manejan hoy”.

Cierra la comunidad, entre mate y mate, mientras los pichis corren, comen frutas, se caen y se vuelven a parar: “Se viene difícil el futuro, complicado, eso lo sabemos; nosotros tenemos que estar fuertes, amparados por las fuerzas que nos protegen en este lugar; acá vamos a resistir, no pueden sacarnos de nuestro territorio, no vamos a permitir más desalojos”.

“Jamás provocaríamos un incendio”: la respuesta de la comunidad mapuche acusada por el gobernador de Chubut por el fuego en Los Alerces

La reunión de parte de la comunidad con lavaca. (Foto Nicolás Palacios para lavaca)

Seguir leyendo

Nota

Incendios en Chubut: Lo que el fuego no se llevó

Publicada

el

El incendio generado en el Parque Nacional Los Alerces, que ya lleva quemadas alrededor de 8 mil hectáreas, se extendió a la población rural de Alto Río Percy, a 13 kilómetros de la ciudad de Esquel, en Chubut. La casa más alejada es la de Gisela y Lorena, dos amigas que debieron autoevacuarse con las llamas a menos de quinientos metros. Creyeron que habían perdido todo, pero su casa se salvó. Alrededor, se quemó todo. La explicación de lo inexplicable. La falta de prevención. La vida en un paraíso, ahora arrasado por el fuego. Y una colecta colectiva, para empezar la reforestación. Desde Esquel. Texto: Francisco Pandolfi

Dos pasos y medio. Ni más ni menos. 

Sesenta centímetros.

Ni más ni menos.

No hay nadie en el poblado rural Alto Río Percy, donde viven alrededor de cien personas en las afueras de la ciudad chubutense de Esquel, que no hable de “milagro”, de “cosa de mandinga”, “de creer o reventar”, “de algo fuera de lo común, nunca visto”.

Acá, todo lo que se ve es impresionante. Impresionantemente triste. Impresionantemente carbonizado.

Y en medio de todo quemado, una casa sin quemar.

La vida, como oasis en un desierto rodeado de muerte.  

Autoevacuadas

El fuego en el Parque Nacional Los Alerces comenzó el 25 de enero y una semana después, el domingo 4 de febrero, arrasó con centenares de hectáreas del Percy. En total, ya se quemaron alrededor de 8000 hectáreas, el fuego continúa activo y, aunque según las autoridades el fuego está controlado, preocupan las condiciones meteorológicas (más de 30 grados) y que sigan prendidos varios focos.

Uno de ellos está ahí nomás de una casita hermosa que levantaron con muchísimo esfuerzo Gisela Finocchiaro y Lorena Domínguez, amigas desde hace más de 15 años. La nombraron Monte Lontano. Lontano, en italiano, significa lejano. 

Esta casita es la última del poblado, la más alejada. Tan distanciada que, cuando empezó el fuego en Los Alerces, y previendo que podría avanzar hacia el Percy, colgaron un cartel a un kilómetro del hogar, para avisarle a las autoridades que más allá había una vivienda. El cartel voló por el calor. Y ellas debieron irse cuando las llamas se les vinieron encima: “El domingo 4 de febrero fue el momento más crítico; el fuego se acercó bastante y decidimos irnos a Esquel, que está a 13 kilómetros, con la convicción de que el incendio no alcanzaría la casa. Pero ni bien llegamos, nuestro vecino Fabián nos llamó para decirnos que ya estaba muy cerca, que lo mejor era volver a sacar lo más importante. Regresamos y el fuego ya estaba detrás nuestro, a 500 metros; nos quedamos paralizadas, nuestra casa que habíamos hecho con tanto cariño y amor, no iba a zafar. En esos minutos le rogamos a Defensa Civil que bajaran nuestras cosas, pero debimos autoevacuarnos solas. Por una aplicación de la NASA, seguimos el devenir del fuego y vimos cómo había pasado por nuestra casa, pero a la mañana siguiente nos llamaron que se había salvado; no lo podíamos creer”.

Incendios en Chubut: Lo que el fuego no se llevó

Gisela y Lorena en el bosque quemado a metros de su casa / Foto: Nicolás Palacios para lavaca

Prevenir para no curar

Gise invita a pensar: “No nos gusta generar discordia por cómo debimos autoevacuarnos, pero sí nos parece importante contar lo que pasó. Al tener un vehículo pudimos sacar algunas cosas en tiempo récord, pero a nivel país debemos prepararnos de otra manera; hay que tener cuadrillas ya preparadas y no esperar a que pase algo para saber qué es lo que se puede hacer; hay que ganarle de mano al fuego, tener los caminos preparados; si queremos bosques nativos hay que cuidarlos, limpiarlos; acá no se puede llegar donde está el fuego porque no está preparado el área o los suficientes recursos para atacar el fuego. Hace más de 15 años que a Alto Río Percy no le dan bola; el intendente acaba de asumir y este fue su bautismo; confío que todo va a cambiar, pero necesita ayuda de provincia y nación”. 

Lore invita a pensar: “No podés tener brigadistas sin estar en planta permanente, contratados, con un mísero sueldo. Están arriesgando su vida… Me da la sensación de que el gobierno improvisa, va viendo en el camino lo que va pasando, pero todo lo que está en juego es vida. Desde el insecto más pequeño, los árboles, los animales hasta la gente que vivimos acá; estamos hablando de vidas. Alto Río Percy es parte del ejido municipal de Esquel, hoy es noticia nacional, pero nunca se le prestó atención; la gente tiene problemas en el invierno para arrear los animales, no se limpian los caminos, no hay agua, no hay gas”.

Cementerio en el paraíso

Los postes de ciprés que sostienen la casa a un metro de altura están tiznados. Los vidrios que dan a la sala de estar y a la cocina están quebrados. El que da a una habitación en el primer piso, a seis metros de altura, también. ¿Cómo no explotaron? “Pusimos doble vidrio y se rompió la placa del exterior, pero soportó la interna. De haber sido un vidrio común, la casa estaría toda quemada, porque una vez que agarraba las cortinas y luego la madera, chau”. 

Dentro del hogar todo está intacto; con cenizas y un leve olor a humo, pero nada haría imaginar lo que se ve a través de esos vidrios resquebrajados: un cementerio de árboles en medio del paraíso. Esqueletos de un bosque que ya nunca será igual. “Era el hábitat natural de muchas especies nativas que han muerto. Se quemaron lengas, ñires, lauras, radales, todo el bosque nativo. Respecto a la fauna, no sabemos cuántos animales se quemaron y cuántos se escaparon, en una zona donde hay ciervos, liebres, huemules, chanchos jabalíes, pumas, vacas y muchas aves. Esto es una catástrofe natural inconmensurable, a nuestro vecino más cercano, que está a mil metros de acá, se le quemó el 85% de su campo y el fuego quedó a menos de cien metros de su casa”. 

El olor a quemado penetra por las fosas nasales, aunque lo peor se lo llevan los ojos. Todo es gris alrededor de Monte Lontano. O casi todo. Las chicas están sentadas en el deck de madera. Contemplan hacia adelante, literal y metafóricamente. “Miramos el filo del pasto seco, lo que dejó el fuego y es inevitable pensar qué hubiera pasado si se quemaba la casa. Posiblemente hubiéramos vendido todo, o regalado, porque quién te va a comprar esto si no tiene bosque. Quizá nos hubiéramos ido, incluso de la ciudad”. 

Reflexiona Lore: “Tomamos este mensaje que nos da la naturaleza, que tuvo una fuerza imparable y esquivó a la casa dándonos un mensaje. La naturaleza nos quiere acá y vamos a reforestar para poner este lugar mucho mejor de lo que estaba. Teníamos un proyecto a futuro que era construir unos dormis para alojar a turistas”. 

La interrumpe Gise: “Lo tenemos, no hablemos en tiempo pasado”. 

“Es verdad, lo tenemos”. Sonríe Lore y agrega: “Retrocedimos un montón de casilleros, pero lo vamos a lograr en algún momento”.

Incendios en Chubut: Lo que el fuego no se llevó

Alto Río Percy, poblado rural arrasado por el fuego / Foto: Nicolás Palacios para lavaca

Un desastre que no termina

El terreno lo compraron en 2018 y a inicios de 2019 empezaron a construirlo, con la ayuda del papá y los hermanos de Lore que son albañiles. A finales de ese año comenzaron a habitarlo. “En esta casa veo a mi papá, que falleció hace un año por una grave enfermedad; veo el esfuerzo de mis hermanos; veo a mi sobrinos chiquitos, que les encanta venir. Como no hay señal, no usan el celular, no están detrás de una pantalla y salen a buscar huesos de dinosaurios, a explorar el bosque; saben que no deben matar insectos ni arrancar ramas de los árboles. Tal vez sean ellos quienes vean esto totalmente verde, como alguna vez existió”.

El fuego sigue activo en todos sus frentes (en la cola, que es en la zona del cerro Centinela donde se originó el incendio; en la cabeza, que es en el Percy; y en los flancos derecho e izquierdo). Contextualiza Lore: “Hay árboles de hasta 200 años quemados y esto no terminó, es un desastre. Se levanta el viento y se reactiva el fuego; hay camionetas, helicópteros y aviones trabajando todo el día, es un caos todavía”.

Completa: “El fuego se originó de forma intencional, no hay dudas; se hicieron dos focos simultáneos dentro del bosque en una zona que no es accesible, que no todo el mundo conoce y que hay que saber llegar y luego salir después de hacer fuego; todavía no hay elementos para culpabilizar a nadie”.

Incendios en Chubut: Lo que el fuego no se llevó

Lengas, ñires, radales, algunas de las especies carbonizadas /Foto: Nicolás Palacios para lavaca

Colecta colectiva

Lo que se pisa es pura cenizas. Y con los pasos, lo que se huele es puro humo. Se ve un caño de plástico de un biodigestor destrozado por el fuego; se ve una mesa de roble en la que los sobrinos de Lore juegan a tomar el té, que sobrevivió. Se ven raíces sobresalidas y muertas, troncos y ramas carbonizadas; se ve una parra de uva rosada que le regaló la abuela de Gise, antes de fallecer unos meses atrás, que también sobrevivió. Debajo del piso flotante, se ven enormes troncos de leña que habían juntado para calefaccionar el hogar. El fuego quedó a centímetros de ahí. Un poco más allá del escenario sombrío y calcinado, la belleza de los cerros Colorados y Nahuelpan; los morros coloridos y un ecosistema que fusiona la estepa patagónica y el bosque andino. “Este lugar es maravilloso. Tenemos montaña. Tenemos ríos. Tenemos lagos; tenemos agua que brota de las montañas. Nosotras sacábamos agua de una vertiente, que el fuego la arrasó, al igual que la manguera que teníamos y el estanque”, siente Lorena, de 34 años. 

La escucha Gise, de 39, que comparte: “El otro día fuimos a preguntar cuánto nos costaba comprar los metros de manguera que necesitamos para sacar el agua de la casa del vecino más próximo y casi nos largamos a llorar. Para nosotras hoy es imposible comprarlos. Hace cinco años salía ocho veces menos de lo que sale ahora. Sin agua, además de no poder vivir, tampoco podremos reforestar”. 

A las chicas se les quemaron 700 metros de manguera de dos pulgadas. Ahora necesitan 1000 metros. Comprar de una pulgada y abaratar los costos, les sale más de un millón de pesos. Los 1500 metros de alambrado también se quemaron. Reponerlos cuesta un millón ochocientos mil pesos. También se incineraron filtros, postes, varillas, caños, la tranquera y el estanque. 

Para colaborar con Gise y Lore, comenzamos desde lavaca una campaña de donación a esta cuenta:

Gisela Roxana Finocchiaro
CVU: 0000003100033965245782
Alias: SICILIANA.NEL.CUORE
CUIT/CUIL: 27308957700
(Por transferencia bancaria o Mercado Pago)

“Mucha gente se comunicó de afuera, de La Plata, Formosa, Mendoza, Córdoba,  Buenos Aires para ayudar; eso nos llena el alma. Las pérdidas materiales duelen, pero la pérdida invaluable es el bosque, aunque estamos convencidas que lo vamos a recuperar”, sienten y comparten ambas. “Teóricamente, desde provincia, nación y empresas privadas pusieron mucha guita, esperemos que llegue donde realmente hace falta. Los damnificados estamos a la vista. Ojalá que no haya que esperar, porque la gente se cansa de esperar”.

Piano, piano

–¿Hay algo que quisieran agregar para terminar la nota? 

–Lore: Que ese domingo la pasamos muy feo. Que cuando tuvimos que cerrar la puerta, le dije a Gise que dejara puesta la llave, que para qué iba a cerrar… Gise agarró una virgencita y empezó a rezarle, y yo le pedí a mi papá que no permitiera que se quemara la casa.

–Gise: Somos las últimas pobladoras del Percy, pero fuimos las primeras para el fuego. Por eso Monte Lontano, estamos en la loma del culo, quién nos mandó acá…

Se ríe Gise. Se ríe Lore. Se ríen juntas. Después de la charla, después de las fotos, se levantan y van a buscar las botellas de agua que pudieron cargar desde la ciudad de Esquel, y empiezan a regar zonas carbonizadas, pero con un hilito verde, con un pastito, con alguna raíz que aparenta estar viva. “Piano Piano va lontano”, dice Gise en italiano, y luego lo traduce al castellano: “Despacio, despacio, se llega lejos”.

Incendios en Chubut: Lo que el fuego no se llevó

“Vamos a reforestar para devolver el bosque que había” / Nicolás Palacios para lavaca

Seguir leyendo

LA NUEVA MU. El facho

La nueva Mu
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido