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#NiUnaMenos: un grito urgente que recorrió todo el país

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En un nuevo aniversario, las movilizaciones en Argentina no se detuvieron a pesar del aislamiento social, preventivo y obligatorio. En Mar del Plata, y con la presencia de las familias de Lucía Pérez y Agustina Fredes, la marcha fue con barbijo hasta Tribunales para también exigir justicia por los femicidios de Claudia Repetto y Belén Rivero. En Córdoba, el pedido de verdad y justicia por Cecilia Basaldúa, asesinada en abril, fue uno de los gritos más urgentes, en una movilización que recorrió todas las instituciones del Estado en el municipio. Las acciones también se replicaron en Bariloche, Rosario, Salta y San Luis. Marta Montero, mamá de Lucía, subraya a lavaca: “Que tengamos que salir a la calle para decir que no nos maten más es tristísimo”.

“La calle es el lugar en el que tenemos que estar”, afirmó a lavaca Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, asesinada en Mar del Plata en el 2016, horas antes de concentrarse frente a los Tribunales marplatenses para después marchar hacia el monumento de la Plaza San Martín.

“Si los femicidas siguen transitando libremente la ciudad, nosotres estaremos en las calles exigiendo justicia”, fue la consigna con la que se convocó a movilizar con barbijo y con distanciamiento social este 3 de junio, nuevo aniversario del grito Ni Una Menos en Argentina. Marta llevó la foto de Lucía, mientras Guillermo y Matias, papá y hermano de Lucía, llevaron la bandera en la que se lee: “Lucía, tus pasos por esta vida quedarán marcados en nuestros corazones”. Blanca, mamá de Agustina Fredes, caminó con la foto de su hija en el pecho, mientras desde una campera estampada también se gritaba justicia por Nancy Segura, asesinada en 2017.

Fue Marta quien dio el contexto de la marcha: “Mar del Plata es una ciudad sumamente violenta con la mujer. Se caracteriza por ser un lugar de muchísima violencia, ¿Cuántos femicidios hubo antes y después de Lucía? Se la conoce como ciudad feliz, ¿feliz de qué?, porque no creo que una familia a la que le matan a una hija pueda seguir siendo feliz, es una ciudad feliz para algunos, porque acá el Estado no se hace cargo, ni la justicia se hace cargo”.

Frente a esa falta de respuesta, la propuesta fue encontrarse frente a Tribunales, para señalar así su responsabilidad. En lo que va del año, en la ciudad balnearia hubo, al menos, dos femicidios: Claudia Repetto, de 53 años, que estuvo desparecida 27 días y fue su familia la que terminó deteniendo al femicida, Ricardo Rodríguez, que caminaba por la ciudad; y Jordana Belén Rivero, de 28 años, arrojada desde un balcón por su pareja Bernardo Bara.

“Que tengamos que salir a la calle para decir que no nos maten más es tristísimo”, subrayó Marta, que aún espera la anulación del fallo por el cual el poder judicial dejó impune el femicidio de su hija. “Salir a pedir al Estado que se haga presente, que no nos maten, salir por nuestros derechos. Lo vamos a seguir haciendo porque nada ha cambiado: si algo hubiera cambiado no estaríamos en la calle”.

Capilla del Monte: la marcha que recorrió las instituciones estatales

“Soy Lucía y Micaela, soy Ada, soy Susana y soy Florencia, soy la niña que subiste por la fuerza, soy la madre que ahora llora por sus muertas y soy esa que te hará pagar las cuentas”, cantaron en San Marcos Sierra, Córdoba, las mujeres que salieron a marchar contra las violencias machistas.

“En Capilla cantamos el mismo tema, fue muy emocionante”, contó a lavaca Liliana Martín, del Movimiento Plurinacional de Mujeres de Capilla del Monte, que movilizó a las 11 de la mañana. Este 3 de junio, por tercera vez, pintaron un banco de rojo en el Jardín de la Memoria “para mantener la memoria de las víctimas de femicidio en nuestra localidad”. El banco rojo representa para ellas “un emblema universal del lugar ocupado por una mujer que fue víctima de femicidio por ‘aquellos que decían amarlas’”. Desde ahí arrancaron la marcha con postas en distintas instituciones: Comisaría y Juzgado de Paz, Hospital, Escuela, Municipio, Consejo deliberante y terminaron en el Servicio local de asistencia a víctimas de violencia.

“A pesar de que hace un frío brutal y hoy sin sol, estuvo muy concurrida, quedamos felices”, apuntó Liliana. “Recordamos todos los femicidios de Capilla que no son pocos. Lo que se siente estar con las compañeras es impresionante porque estamos convencidas que la red de mujeres es lo que nos sostiene y este Ni Una Menos fue notorio y muy importante”.

Y aseveró: “Ya no hay excusas para seguir escondiendo bajo la alfombra todo lo que pasó en Capilla y lo que sigue pasando. Sentimos que solo nosotras movilizadas logramos cosas. Por ejemplo, el intendente y los concejales se sienten obligados a participar, no nos coartaron en ningún momento y la marcha salió perfecta”.

En la marcha participaron familiares de Yamila Garay y Sabrina Ochoa, asesinadas por sus parejas; los hijos de Sabrina pintaron una bandera que fue una de las que encabezó la marcha. En cada posta reclamaron lo que era inherente a cada una de las instituciones y expusieron demandas propias de la localidad, que leyeron en voz alta, y que el Movimiento Plurinacional publicó en su cuenta de Facebook.

Sobre la situación actual, enfatizaron en el comunicado: “La pandemia profundizó todas las desigualdades estructurales que afectan principalmente a mujeres, niñes e integrantes del colectivo LGBTIQ. Sabemos que para las víctimas que conviven con su agresor, el hogar no es un lugar seguro. Los femicidios son los únicos delitos que no descendieron desde el inicio de la cuarentena, por eso es urgente que se declare la emergencia”.

Liliana explica que la sociedad de Capilla del Monte agradece la organización y las acciones del Movimiento, pero que por otra parte “de golpe sale gente que dice está todo bien pero no tenemos que ensuciar el espacio público porque hicimos unos esténciles en el piso”. Y subraya: “Es como si la gente no quisiera ver, y eso es lo peor que nos puede pasar”.

-¿Cómo hacen con esa negación de la sociedad que no quiere ver?

-Nos queda insistir y contestar que peor es que las calles estén manchadas de sangre. Es el mismo discurso de “tenía la pollera corta”, “por algo fue”, “con quien se juntaba” eso es parte de por qué ocurren los femicidios. En el fondo el pensamiento patriarcal siempre va a terminar en ese lugar, que la culpa en parte la tenía la víctima.

-¿Qué acciones tomar desde lo político para transformar lo social?

-Queremos avanzar en que el poder político nos escuche y los estamos haciendo cargo de un montón de cosas. Nos queda insistir y romper los ovarios y las pelotas de los que estén como funcionarios. Se derogaron ordenanzas que tenían que ver con las violencias contra las mujeres y pedimos que se restituyan. Les exigimos al Concejo y al Ejecutivo que trabaje con la comunidad, entre ellas con las escuelas donde no se está implementando la ley de Educación Sexual Integral. No se pueden meter en las escuelas pero sí pueden decir que nos están matando y están abusando de nuestras niñas, que hace falta la ESI. Es todo un entramado que lleva mucha energía.

Verdad y Justicia por Cecilia Gisela Basaldúa fue uno de los reclamos más fuertes en Córdoba de este Ni Una Menos 2020. La desaparición y femicidio de la joven viajera en abril, golpeó a toda la comunidad de Capilla del Monte. El único detenido es un joven de 23 años, pero la familia está convencida de que es un “perejil”. Además, el caso de Cecilia destapó una olla a presión: la violencia institucional de la Policía local y la inoperancia patriarcal del Poder Judicial, por la lentitud de la investigación y porque aún no están los resultados del ADN en el cuerpo de Cecilia. Además, el abogado de Lucas Bustos, Sergio Sánchez, declaró en una entrevista al medio local FM 91.7 Sierras de Córdoba que un presunto testigo incógnito sabría detalles del femicidio de Cecilia sobre cómo y quiénes la mataron, y que por esto se encuentra aterrorizado y duerme con una escopeta bajo el brazo por miedo a su integridad física.

Para la movilización en Capilla del Monte, Daniel Basaldúa, papá de la joven, mandó un audio desde Buenos Aires, en el que agradecía la vocación, el apoyo y el acompañamiento de la gente y en especial del Movimiento Plurinacional. Pero, además, enfatizó contra quienes fueron las últimas personas que vieron a Ceciliia, y apuntó contra la fiscalía de Cosquín a cargo de Josefina Gómez y las irregularidades en la investigación: “Nos hubiera gustado que la justicia se encuentre de nuestro lado, sintiéndonos desamparados por la ausencia del Estado. Nos encontramos con maltrato de la fiscalía, siendo mal recibidos y mal atendidos cuando fuimos en busca de respuestas, con nula empatía hacia nuestra persona que cargábamos con el dolor de una perdida tan significativa. Exigimos una investigación a la altura del caso y que se esclarezcan los procedimientos altamente viciados por parte del juzgado y de la policía, principal actor que se encargó de desviar nuestros reclamos”.

El grito en todo el país

A las cinco de la tarde en Villa Gobernador Galvez, Santa Fe, la Multisectorial de Mujeres de la ciudad junto a familiares de Erica Vanesa Olguín se manifestaron en la Plaza de la Madre y exigieron el fin de la violencia machista. Al mediodía Erica fue rociada con alcohol y prendida fuego por su ex pareja. Fue su hija de 7 años quien pidió ayuda a una vecina que llamó a la policía. Erica está internada, con el 70 por ciento de cuerpo quemado, en el hospital Provincial de Rosario. En la capital santafesina también hubo movilización, fue en la Plaza San Martín, y reclamaron la emergencia nacional en violencia machista y mayor presupuesto para políticas públicas.

Las acciones se replicaron en puntos de todo el país. En Salta con bombos y banderas se marchó a la Plaza 9 de Julio. En Piedra Buena, Santa Cruz, donde el 15 de abril fue asesinada Jesica Natalia Magalí Minaglia, la colectiva Insurgentes realizó una acción con carteles con los femicidios y transfemicidios que ocurrieron del 2008 a 2020 en la provincia. Luego con las manos pintadas de violeta, intervinieron una glorieta de la ciudad. A su vez, en el centro cívico de Bariloche, organizaciones feministas exigieron políticas públicas que frenen la violencia, llevando pañuelos verdes por el aborto legal, seguro y gratuito y el nombre de mujeres víctimas de femicidios. A distancia estaban unidas por lazos rojos. En el sur, al igual que en Santa Cruz y Rio Negro, hubo movilizaciones en Chubut: en Puerto Madryn la marcha terminó en el palacio municipal bajo la consigna «nuestros derechos no están en cuarentena»; en Comodoro Rivadavia la movilización incluyó la lectura de un documento que denunció «la violencia machista en todas sus modalidades, así como la complicidad del Estado”.

En San Luis la marcha fue a la Plaza Pringles, y uno de los carteles resumió el grito que se escuchó en todo el país: “Para que no seamos invisibles nunca más”.

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Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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Violencia e impunidad: el círculo que denuncian las familias víctimas de femicidios

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Familiares víctimas de femicidios, transfemicidios y desapariciones de todo el país realizaron colectivamente la declaración que compartimos de manera completa en esta nota. Lo que denuncian: «El círculo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio». La vulneración constante del derecho de acceso a la justicia, las situaciones que se repiten en todos los territorios y un llamado a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse  para desarmar la impunidad que garantiza que la violencia siga existiendo. 

Noviembre 2022
Argentina

Declaración de la Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

¡¡No hay justicia porque no tenemos garantizado el derecho de acceso a la justicia!!

Los familiares víctimas de femicidios, transfemicidios, desapariciones hoy denunciamos de cara el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, la situación terrible que vivimos. El circulo de la violencia no termina cuando ocurre el femicidio. La misma Justicia, las fuerzas policiales y el Estado, que no toman denuncias, o que si lo hacen no garantizan el resguardo de quienes denuncian, continúan violentando a las familias que luchan por justicia. A lo largo y ancho del país los relatos se repiten una y otra vez. La enorme mayoría de los procesos judiciales se encuentran para las víctimas en su más completa impunidad. Los femicidas, abusadores y violentos de nuestras hijas, hermanas, sobrinas, madres siguen en libertad. Soportamos un gran dolor de tener que perder a nuestros seres queridos y tenemos que investigar nosotros, presentar pruebas, golpear puertas, exponernos ante violentos y mafiosos porque sea cual sea la fiscalía de turno, nada hacen. En desapariciones y asesinatos relacionados con las distintas mafias de los territorios, la impunidad es todavía peor. Sabemos perfectamente que son cómplices y beneficiarios de los negocios ilegales. Es repetitivo en cada una de estás causas la falta de acceso a la justicia, la impunidad y el accionar del poder judicial. No sólo no investigan, sino que además intentan ensuciar la memoria de nuestras hijas, responsabilizando a ellas y a sus familias de haberse buscado su destino. En varios momentos, tenemos que soportar que los propios jueces nos denuncien a nosotros de violentos por ir a exigir explicaciones y pedir justicia, y hasta nos han reprimido con la policía. En este tipo de causas las familias tenemos que sacar de nuestros bolsillos y movernos para conseguir por ejemplo peritos de parte, ya que los peritos del poder judicial fallan a favor de los femicidas y abusadores garantizando la impunidad. Los costos elevados de las tasas al llegar a instancia de Corte Suprema también nos imposibilita acceder a la justicia. Cómo siempre tenemos que hacerles recordar a través de escritos al poder judicial nuestra ley de víctimas, donde casi siempre es denegada y violentando nuevamente nuestros derechos, haciéndonos imposible hacer justicia por nuestras hijas. Somos familias trabajadoras, de barrios humildes, que tenemos salarios por debajo de la canasta familiar, por lo que dejamos de comer cuando tenemos que solventar todos estos costos ¿Sabe la población que para acceder a un juicio en la Corte Suprema hay que pagar $300.000?

Las leyes, como la Ley de Víctimas o la Ley Micaela, son solo cuadros de decoración en las oficinas de las instituciones gubernamentales. Incluso en los distintos ministerios y secretarías de mujeres, que no dan salida alguna a los reclamos que elevamos. Cada vez que trabajan en un expediente, no tienen en cuenta que allí no hay solo papeles, que hay una vida que arrebataron de la peor manera, violentamente, pasando por las peores vejaciones y que detrás estamos las familias que sólo quieren verdad y justicia.

Ponemos en alerta a todas las familias de este país porque la violencia contra mujeres y niñas no va a frenar mientras siga existiendo este régimen de impunidad. Si te matan o desapareces y no pasa nada, nadie va preso, a nadie investigan, nadie te busca. Y si se sale a reclamar, el poder judicial vuelve a violentarnos, una y otra vez, la violencia contra nuestras víctimas nunca frena.

Es por esto que llamamos a todas las familias de víctimas y sobrevivientes a organizarse. No existe ninguna otra forma de conseguir justicia por nuestras víctimas sino es luchando. La Justicia nos invisibiliza para que no se sepa la terrible situación que se está viviendo, por eso convocamos a una gran jornada de lucha para este 25 de noviembre. Necesitamos que todas las personas, personalidades y organizaciones nos ayuden a visibilizar lo que está pasando con las causas. En todo el país tenemos que levantarnos y realizar una acción común, organizando y visibilizando nuestra situación en todas las provincias, donde nuestros reclamos estén en las primeras líneas. Queremos tomar la palabra para contar lo que pasa porque tenemos una agenda urgente. No solo de instancias judiciales cercanas muy importantes, sino que hay compañeras desaparecidas en este mismo momento que tenemos que encontrar ya.

Saludamos al gran movimiento de mujeres que nos ha dado el único respaldo que hemos tenido. Las familias nos hemos puesto de pie y no vamos a aceptar más impunidad. Convocamos a que demos esta lucha en unidad, con toda la fuerza.

Asamblea nacional de familias víctimas de femicidios y desapariciones

Silvana Capello, mamá de Agustina Fernandez, asesinada el 2/7/2022 en Cipolletti, Rio Negro, en un supuesto robo. El único testigo, supuesto amigo, la dejó tirada, aún no hay nadie detenido. Ella viajó desde La Pampa a Cipolletti a estudiar medicina por un futuro y me la devolvieron en un cajón.

Jose, papá de Alejandra Nahir Álvarez, asesinada el 10/10/2020 en Jujuy. Tenía 17 años y un bebé de 6 meses.

Oscar, papá de Barbara Zabala, asesinada el 6/12/2019, el día que cumplía 20 años en Pehuajó, Buenos Aires. El femicida, Brian David Dirassar, fue condenado a prisión perpetua.

Matilde Peñalva, mamá de Camila Peñalva, asesinada el 5/3/2020 en Jujuy. Fue envenenada con plaguicida por su ex pareja. Está detenido y esperamos prisión perpetua. Hay fecha de juicio oral para febrero y marzo del 2023.

Victor Catan, hermano de Micaela Catan, asesinada quemada el 6/4/2020 por su concubino Patricio Orellana en Santiago del Estero. El transfemicida fue demorado por 20 minutos, cuando sucedió el hecho hizo abandono de persona, pido orden de detención para Orellana.

Susana Basaldua, mamá de Cecilia Gisela Basaldua, desaparecida el 5/4/2020. Su cuerpo fue encontrado el 25/4/2020, en Capilla del Monte, Córdoba. En el juicio se acusó a una persona sin pruebas, el jurado lo absolvió. La familia pide un nuevo juicio que investigue a los verdaderos responsables.

Analía, mamá de Camila Flores, asesinada el 11/12/2020. Su asesino sigue libre. Pedimos que la justicia de Santa Fe actúe y dejen de cubrir asesinos, y que el gobierno nos de apoyo porque estamos a 1000 kilómetros del lugar del femicidio y no contamos con los medios para tener un abogado que nos ayude y logre hacer justicia para nuestra hija. Que no quede en suicidio porque a Camila la mataron, ella no se mato, ella quería volver a su casa.

Marta, mamá de Lucía Pérez, asesinada el 8/10/2016 en Mar del Plata, Buenos Aires por Matías Farías y Juan Pablo Offidani. En el juicio fueron condenados por venta de droga y no por femicidio. Se logró la anulación de ese juicio y se impulsó un jury a los jueces que pretendieron consagrar la impunidad. El nuevo juicio comenzará el 7 de febrero de 2022.

Fabiana Morón, mamá de Julieta del Pino, asesinada por Cristian Romero el 25/7/2020 en Berabevú, Santa Fe. Fue golpeada, estrangulada hasta matarla, arrastrada y enterrada en un pozo en el patio de su casa con cal, tierra, losa de cemento y un tanque de agua arriba. Luego a la mañana se fue a trabajar con el hermano de Julieta como si nada, mientras toda mi familia la buscaba. El asesino fue condenado a prisión perpetua.

Noemi, mamá de Lia Vasquez, asesinada el 13/11/2020 en Puerto Madryn, Chubut. Tenía 14 años. Se espera la fecha de juicio para Gabriel Orellana, de 22 años.

Fany Roman, mamá de Valeria López, desaparecida desde el 26/1/2020 en Virreyes, Buenos Aires. En el momento de su desaparición tenía 40 años y dos hijos varones de 17 y 23 años. La causa se caratuló como “averiguación de paradero”, su familia exige que se cambie a“desaparición forzada”.

Marisa y Facundo, mamá y papá de Luna Ortiz, asesinada el 3/6/17 en Tigre, Buenos Aires. El único detenido fue liberado en mayo de 2022. Su familia aun sigue en busca de justicia por que se reconozca el femicidio.

Esperanza Valdivieso, madre de Yesica Valdivieso, asesinada el 5/1/2021 en Mayor Buratovich, Buenos Aires. El femicida Juan Torrejón Huallpa fue condenado a prisión perpetua.

Graciela Altamirano, tía de Viviana Altamirano, desaparecida desde el 28/4/2004 en Tigre, Buenos Aires. El sospechoso, 16 años después, en 2020, asesinó a su esposa y se suicidó.

Lisette Fernandez, hermana de Mica e hija de Nancy Fernandez, asesinadas en 2013 y 2014, en Tigre, Buenos Aires. El femicida está preso, pero solamente por narcotráfico.

Monica, mamá de Iara Rueda, desaparecida el 24/9/2020, luego de que un compañero del colegio la citara para entregarle unos materiales y la tarea. La familia salió a buscarla desde un primer momento mientras la policía ponía excusas y no la buscaba. Los rastrillajes llegaron recién después de una pueblada en Palpalá, Jujuy. Su cuerpo fue encontrado el 28/9/2020 en un lugar donde los vecinos habían rastrillado días antes, luego de un llamativo apagón en todo el pueblo. Por su femicidio se encuentran detenidos Raúl Arnaldo Cachizumba y Mauricio Esteban Abad, y hay involucrado un menor de 17 años. La familia realizó a su vez una denuncia a funcionarios por incumplimiento de deberes.

Roxana y Alfredo, mamá y papá de Carla Barrera Soggiu. Tenía 28 años, 2 hijos en ese momento de 2 y 4 años. Murió el 15/01/19, la encontraron en el Riachuelo, en CABA, cuatro días después. Sufrió violencia de género por parte de su marido Sergio Nicolas Fuentes, condenado a 6 años por golpearla, violarla, atarla y privarla de su libertad. Carla tenía hidrocefalia, tenía una válvula en su cabeza donde fue salvajemente golpeada. Por considerar la situación de alto riesgo le dieron un botón antipánico que activó en varias oportunidades y no la encontraron porque el GPS no funcionaba, no la localizaba. El Estado también es responsable.

Blanca Osan, mamá de Agustina Fredes, quien murió en Mar del Plata, Buenos Aires, el 23/4/2017, meses después de ser violada y torturada física y psicológicamente por su ex pareja. cuando tenía 18 años. Agustina estaba embarazada como consecuencia de estas violaciones. Le realizaron una cesárea donde le extrajeron el bebé, también el vaciamiento de su útero y ovarios. El 23/04/2017, su familia la llevó desvanecida al hospital Materno Infantil de Mar del Plata, pero luego fue trasladada al H.I.G.A. Allí, les informan que por la demora del traslado y la falta de oxígeno Agustina tenía muerte cerebral. El informe de las autoridades establece que Agustina falleció por embarazo ectópico. Cuando la familia pidió que se realizara una autopsia, les fue negada. El jefe policial que estaba encargado de la investigación de su muerte es familiar de Acevedo, su violador. Por las denuncias que Agustina había realizado, Matías José Acevedo fue llevado a juicio y condenado a 15 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal en un contexto de violencia de género. Su familia denuncia que fue femicidio.

Mariela Tacacho, mamá de Paola Tacacho, asesinada el 30/10/2020 por Mauricio Parada, en Tucumán, luego de haber hecho 15 denuncias en su contra entre 2015 y 2020. La última fue en mayo del mismo año que la asesinó.El femicida la apuñaló y se suicidó. Por su actuación en las denuncias que había hecho se destituyó al juez Juan Francisco Pisa considerando que incumplió con los deberes a su cargo.

Ana, tía de Priscila Martinez, desaparecida el 23/02/2020, había sido llevada de manera engañosa por su tío Ruben Oscar Navarro. Desde ese momento la policía no quiso actuar, no querían tomar la denuncia porque garantizaban que ella volvería. Ese mismo día Priscila estaba muerta, violada, golpeada. La familia y vecinos empezamos a hacer la búsqueda por nuestros propios medios. Fue encontrada debajo de la cama del asesino el 15/04/2020 en Santiago del Estero. Tenía 15 años. Ahora esperamos el juicio.

Leticia Escobar, mamá de Gisela Grispi, asesinada en 23/11/2020 en Colón, Entre Ríos. El femicida Heraldo Martiarena fue condenado a prisión perpetua.

Erica Rojas, mamá de Andrea Rojas, víctima de una violación en grupo de hijos del poder en Burruyacú, Tucumán. Los familiares de los acusados no dejan de hostigar y amenazar a la denunciante y su círculo íntimo.

Podés descargar el documento aquí.

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Sin fronteras. Femicidios, crímenes sexuales y terrorismo

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La socióloga mexicana Julia Monárrez Fragoso mantuvo un encuentro con Familias Sobrevivientes de Femicidios. Monárrez, creadora del término “femicidio”, es de las más prestigiosas especialistas en violencia contra las mujeres. Compartimos acá sus principales aportes durante el histórico encuentro, de Ciudad Juárez a Buenos Aires. 

Familias Sobrevivientes de Femicidios en MU. Lo que surgió de un contacto histórico. Fotos: Lina Etchesuri
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