Sigamos en contacto

Nota

#NoALaUnicaba: lo que hay que hacer para defender la educación pública

Publicada

el

La acción en la feria del Libro por parte de los estudiantes que rechazan la UniCABA culminó una semana de clases públicas, vigilias, semaforazos y movilizaciones que aún continúan. En esta nota los estudiantes le responden al Ministro de Cultura de la Nación («Es mentira que hay diálogo») y cuentan qué sintieron a ver sus caras en la tapa del diario comercial La Nación: «Una angustia impresionante: la criminalización del movimiento estudiantil y docente es terrible». Cuáles son los puntos oscuros del proyecto y las próximas movilizaciones que buscan dar vuelta los votos en la Legislatura.

Después de la interrupción del acto de inauguración de la Feria del Libro, de una marcha de 15 mil personas, de vigilias, clases públicas y asambleas en cada institución, la semana que viene comenzarán en la Legislatura porteña las exposiciones sobre el proyecto conocido como UniCABA (Universidad de la Ciudad) que el oficialismo busca aprobar y que desintegrará 29 terciarios e institutos de formación docente para concentrarlos en esa institución. Si bien aún el gobierno no consultó a la comunidad educativa y contesta con evasivas las razones detrás del proyecto, Verona Giardinieri, presidenta del centro de estudiantes del Normal 9, asegura que los estudiantes tienen en claro las motivaciones del proyecto. “Claro que se necesita una reforma del sistema educativo público, pero no inconsulta y con administradores de empresas. Cada normal y cada instituto tiene una cultura que le es propia porque hay profesorados de entre 70 y 100 años de historia, que tienen espacios de definición institucional y una cultura que le son propias. Y acá quieren intervenir, mandar a todos un único espacio, sin contemplar condiciones dignas de trabajo ni cursada. Tampoco dicen qué va a pasar con los empleos no docentes de mantenimiento, porteros, secretarios. No sólo son los docentes, sino toda la comunidad educativa”.
Giardineri fue uno los rostros que publicó en su portada web el diario La Nación como una de las “activistas que protagonizaron los incidentes” en la Feria del Libro. Responde: “Sentí una angustia impresionante porque la criminalización del movimiento estudiantil y docente es terrible. Me asusté muchísimo: trabajo en una escuela privada y pensé que podían tomarlo a mal. Se te vienen a la cabeza las peores cosas que te contaban tus padres de otras épocas de persecución. Pero el miedo se te va cuando llegas a la escuela y ves a cientos de rectores, docentes y estudiantes con un cartel que sólo dice: “Todos somos activistas”.

Escuchar a quien escucha: la lección de Claudia Piñeiro en la apertura de la Feria del Libro.

Romper la barrera

Los “incidentes” a los que se refirió el matutino ocurrieron cuando en la inauguración de la Feria del Libro se anunció al ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro. Lo que era un evento cuasi privado se interrumpió por el canto de docentes y alumnos que habían logrado entrar a la sala: “Señor, señora, no sea indiferente, nos cierran los terciarios en la cara de la gente”. Avogadro no pudo hablar. Los estudiantes sólo hicieron silencio cuando habló la escritora Claudia Piñeiro que, antes de dar una clase magistral de literatura y política (haciendo eje en el aborto legal), aclaró: «Yo fui al profesorado de matemáticas y por eso digo lo mismo que ustedes: retiren el proyecto”.
Los cantos se reactivaron cuando subió el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, que fue directo al choque “Los fascistas que gritan se pueden callar así podemos seguir con el acto”, ordenó. Lo abuchearon. Y le gritaron que «fascista» es una medida inconsulta como la UniCABA. Avelluto anunció: “Uno de los fascistas va a hablar por el micrófono, así podemos continuar con el acto”.
Quien habló fue Juan Manuel Sánchez, consejero de Graduados del Instituto Lenguas Vivas. Fue breve: “Les pedimos que defiendan a los profesorados de formación docente. Les pedimos que defiendan la educación pública”.
Avelluto intentó, entonces, advertir a los presentes que así se procede en democracia. La respuesta fue un grito: “Esto no es democracia”.
El secretario de Cultura, ya desbordado, replicó: “No me vas a enseñar vos, maleducado, lo que es la democracia”.
Y se fue.

Buscados

El rostro de Sánchez, como el de Giardineri, también ilustró la penosa portada del diario comercial. “En ese lugar Alfonsín les dijo fascistas a los de la Sociedad Rural, ahora el Gobierno se lo dice a estudiantes”, dice a lavaca. “Fuimos a todas las reuniones de la Comisión de Educación en la Legislatura y uno de los argumentos era que querían dialogar. Es mentira. Estaban mudos. No hacían preguntas. El diálogo allí es inexistente. Y como nos vimos invisibilizados, salió la idea de hacer un cartelazo a la presentación de la feria. Negociamos hablar un minuto. Luego, Avelluto hizo una recorrida mediática sosteniendo lo que dijo. Nosotros no tuvimos la chance”.
Giardineri cuenta que sólo estaban cantando canciones educativas sin ningún nivel de violencia. “Lo que hizo el Gobierno fue convencer a la gente con encuestas tendenciosas. Y, por primera vez, pudimos romper la barrera y decir que esa no es la discusión”.
¿Cuál es entonces? Ambos responden lo mismo: “La defensa de la educación pública”.

Los puntos oscuros

Sánchez marca como el punto de quiebre el 22 de noviembre de 2017. “Por los medios de comunicación nos enteramos que el Gobierno había presentado un nuevo proyecto para desintegrar los 29 terciarios y armar una universidad para darle ´jerarquización´, según ellos. Fue presentado en una conferencia con sillones y parafernalia, pero era un texto de dos carillas con 16 puntos que no explican nada. Desde ese día ya generó rechazos”.
El Consejero sintetiza algunos puntos oscuros del proyecto:

  • “Afecta a 29 terciarios que incluyen a 1000 docentes y unos 28 mil estudiantes de todas las carreras”.
  • “No aclara qué va a pasar con tecnicaturas, ni traductorados, ni postítulos o especializaciones. No menciona tampoco que ningún docente se va a quedar sin trabajo. Ni que la gran población docente mayoritaria es interina en terciarios».
  • “Deja a la Legislatura y al jefe de Gobierno intervenir en caso de algún conflicto que no puede resolverse. Y designa a un rector normalizador que se va a encargar de hacer un nuevo estatuto. También todos los planes curriculares. Todo a dedo”.
  • “De los 29 rectores pasaría a haber uno solo normalizador. Eso afecta también a los equipos de cada institución, que forman rectores, docentes, estudiantes y en algunos casos no docentes que conforman un consejo que se reúne una vez por mes y tratan los temas de cada profesorado”.
  • “Otra cuestión son los títulos: mientras se crea la UniCaba, que tiene que tener el aval de la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), los títulos van a ser mientras solo para Capital. Alguien de acá no podría dar en Avellaneda, por ejemplo”.

Sánchez subraya que el rechazo es heterogéneo y cruza todos los ámbitos educativos. “El exministro de Educación, Mariano Narodowski (que fue procesado por el escándalo de las escuchas ilegales), dijo que el proyecto es una responsabilidad. El director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés (UDESA), Axel Rivas, dijo que es inviable y que el equipo del Ministerio no tiene conducción. Y el investigador de Sociología de la Educación de la UDESA, Jason Beech, dijo que el plan es un salto al vacío y que si un alumno suyo le lleva el proyecto que presentó el Ministerio lo desaprueba. Todavía no sabemos quién está a favor”.

Una movilización reunió, por primera vez, a los 29 profesorados afectados.


 

Diario de lucha

Sánchez reconoce que los terciarios no tienen una cultura de movilización como otros sectores educativos, y en ese dato se explica el impacto de esta medida que grafica en dos cifras precisas: “Pasamos de ser 100 personas en la primera marcha a 15 mil en la última”.
Hicieron asambleas en los colegios, vigilias, clases públicas, semaforazos. Un estudiante del Lenguitas, Martín Zubiaur, dijo a lavaca: “Vinieron muchos profesores. También graduados. Por primera vez los vecinos de Palermo vieron que había un conflicto a cuadras de su casa y que significaba que hay una escuela que quieren cerrar. Todos pedían más información”. Las columnas cantaban. Luego, para espantar los prejuicios que genera la resistencia estudiantil en ciertos sectores, fueron a cursar. “Transpirados, afónicos y cansados, pero contentos”.
Ese día decidieron hacer pañuelos de cara a las clases públicas. Las telas decían: “Educar es combatir”, junto a una tiza y un lápiz. Zubiaur: “La rectora se quedó toda la noche en la institución. Durmió en un sillón de oficina. La principal diferencia entre una toma y una vigilia es que la toma desentiende a la autoridad. Acá no, estamos juntos. El centro tiene cuatro años y nunca tuvo participación como ahora. Generó mucha integración entre las carreras como el traductorado, el profesorado de portugués y de inglés, por ejemplo”.
La agenda de los próximos días continúa con semaforazos, asambleas, bicicleteadas. El martes habrá clases públicas el martes en el comienzo de las exposiciones y, el miércoles, una marcha a las 17 desde el Ministerio de Educación de la Nación hasta la Legislatura porteña. La movilización tendrá el apoyo de sindicatos como UTE y ADEMYS, entre otros.
Sánchez: “Después de la visibilización del conflicto en la Feria del Libro, del escrache, de los cánticos, en el último día de la Comisión de Educación se planteó la posibilidad de que, después de tanto revuelo, podrían coexistir la UniCABA con los profesorados. Estamos atentos a ver si en verdad, no es otra trampa”.

Nota

Perú: racismo, criminalización y disciplinamiento como trasfondo de más de 60 muertes

Publicada

el

Lavaca habló con dirigentes sociales y campesinas, que analizan la represión desatada tras la crisis institucional que dejó al menos 60 muertos, miles de heridos y centenares de detenidos, con imágenes de tanques entrando a la universidad pública incluidas. El rol del Congreso, la figura de Dina Boluarte, la raíz histórica, racista y clasista de la derecha peruana. La ligazón con la agenda extractivista con la desestabilización actual que busca criminalizar y disciplinar a las voces de comunidades y organizaciones sociales que denuncian la situación como «dictadura cívico-militar».  

Dina Boluarte tiene más muertos en Perú por la violencia institucional, que días de gestión.

Según la Defensoría del Pueblo de Perú al momento son al menos 56 los muertos por la represión, miles de heridos, y centenares de detenidos. Organizaciones sociales reportan, por su parte, más de 60 muertes. Todo ocurrió en menos de cincuenta días: desde que la vice Dina Boluarte asumió el Ejecutivo el 7 de diciembre de 2022, cuando fue detenido el entonces presidente Pedro Castillo. 

Mientras tanto las calles siguen siendo un escenario de marchas y repudios contínuos: solamente el martes 24 de enero la Defensoría del Pueblo registró 85 cortes de rutas nacionales, además de movilizaciones y bloqueos en 39 vías provinciales. 

¿Cómo interpretar lo que está ocurriendo?

Melania Canales es dirigenta social de la región de Ayacucho; diez de los muertos pertenecen a esa localidad. Además, es ex presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú. Sintetiza así para lavaca los reclamos sociales de los cuales además fue protagonista: 

  • “Uno de los principales reclamos es que haya un referéndum para la Asamblea constituyente; existe hoy una Constitución de 1993, hecha por el dictador Fujimori, que ha privatizado todo en Perú: luz, agua, carreteras, pistas, empresas mineras. Esa es la Constitución que le da todo el poder al empresariado, es la peor Constitución de América Latina, el empresariado se lleva sus ganancias y no paga nada”.
  • ”Esta Constitución ha permitido que la salud y la educación sean un negocio. Prácticamente nos despoja de nuestros territorios colectivos de los pueblos y mujeres indígenas, y no nos permite la participación del pueblo organizado en espacios de poder de decisión. También nos criminaliza. Por eso exigimos referéndum y buscamos una nueva Constitución”.
  • “Pedimos también la renuncia de la traidora y asesina Dina Boluarte. Y la renuncia de la mesa directiva del Congreso”. 
  • “Y exigimos paz. Una paz con justicia. Eso exigimos en el Perú”. 

La Universidad atacada

A la cadena de violencia desde el gobierno se sumó la última semana la brutal represión en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) que incluyó el ingreso de 400 policías junto a fuerzas especiales con tanques que derribaron las puertas, disparos y gases lacrimógenos, y donde más de 205 estudiantes fueron detenidos.

Natali Durand es docente de antropología en la Universidad. Dos estudiantes de su clase fueron detenidos, y ella describe: “Ha sido un atropello a la autonomía de la Universidad. Los estudiantes habían abierto las puertas para alojar a las personas que estaban llegando de distintas regiones para marchar”. 

Desde todo el país llegaban delegaciones a lo que se denominó la Nueva Marcha de los Cuatro Suyos, y la Universidad funcionaba como alojamiento y espacio de encuentro y logística. Pero cuando entró la policía, explica Natali “quedaban pocos manifestantes, eran más los alumnos que se encontraban dentro de la Universidad, algunos en la toma, otros en la residencia universitaria, eso es muy preocupante porque entraron a la residencia universitaria”. Desde entonces parte de los docentes y estudiantes piden la destitución de la actual rectora Jeri Ramón. 

El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) condenó la represión y expresó que “la entrada de la policía a la sede universitaria es una violación flagrante de la autonomía”. Además rechazó la “decisión del gobierno de recurrir a la violencia para enfrentar la crisis en el país”. Y remató: “La actitud del gobierno del Perú se coloca al margen del respeto a los Derechos Humanos”.

La traición de Dina

¿Dónde se encuentra la semilla del actual conflicto?

Responde Natalí Durand: “Para entender la semilla de esto podríamos irnos hasta 200 años atrás, pero creo que ahorita lo más grave ha sido la descomposición política que tuvimos desde 2016 cuando el partido de la señora Keiko Fujimori (hija del ex dictador) ganó la mayoría absoluta en el Congreso. Desde 2016 lo que se generó fue un desbalance de poder a favor del Ejecutivo”.

Sin embargo (o tal vez por eso mismo) el profesor y político Pedro Castillo, con el partido Perú Libre, ganó las elecciones en segunda vuelta a la misma Fujimori, y gobernó desde el 28 de julio de 2021 hasta la declaración de su “permanente incapacidad moral” por parte del Congerso, el 7 de diciembre de 2022. Castillo fue docente de escuela primaria, presidente del Comité de Lucha del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) y encabezó la huelga docente de 2017.

El 7 de diciembre de 2022 Castillo fue detenido y destituido luego de 16 meses de gobierno. Horas antes había anunciado el cierre temporal del Congreso, pero ante esto sus propios ministros comenzaron a renunciar y a calificar la situación como un autogolpe. Con las fuerzas armadas y la policía en contra, el Congreso trató, una vez más, la moción de vacancia contra el entonces presidente bajo la acusación de “incapacidad moral”. Castillo fue detenido y destituido; juró entonces quien era su vicepresidenta, Dina Boluarte quien, entre otras cosas, tenía en el propio Congreso denuncias por presunta infracción constitucional que fueron rápidamente archivadas. 

Dice Natalí Durand: “Si bien es legítima sucesora, se había dicho que iba a renunciar y pedir elecciones. A su asunción la gente la asume como una traición. A su vez, en la derecha no la ven como parte: en el momento en que no le sirva más la van a soltar. Ahora ella les sirve porque el presidente del Congreso no puede ejercer funciones de presidente, tiene que llamar a elecciones en un periodo de 3 a 9 meses como máximo. Ella no quiere renunciar porque sabe que, si renuncia, la van a dejar sola y le espera un proceso judicial fuertísimo”. 

La actual presidenta no tiene bancada propia en el Congreso ni un partido que la apoye.

La pregunta entonces es quién tiene el poder hoy en Perú.

La voz desde las calles

Melania Canale, dirigenta social de la región de Ayacucho, remarca que la situación actual puso luz sobre el “racismo y el clasismo en nuestro país”. Sigue: “Perú ha sido el centro del colonialismo: cuando se creó la república peruana hace 200 años se hizo con los descendientes de los españoles, los ‘mistis’ y los criollos, y los pueblos indígenas y afro estuvimos ausentes. Entonces lo que vino fue una dominación de una clase media alta privilegiada. Hay una desigualdad grande, que se ha agudizado, los derechos se convirtieron en negocios, como la educación, la salud, y la participación política”. 

Melania define a Pedro Castillo como el primer “marrón” (por el color de su piel) que llegó a la presidencia. Y define: “Hemos sentido que al marrón no lo aguantaban”. A la actual presidenta la llama “la usurpadora”. Dice: “En estos momentos, aunque ella ganó junto a Castillo, representa a la derecha. El Congreso ha sido un obstáculo que a Pedro Castillo no lo dejó gobernar, siempre estaba ahí promoviendo su vacancia. Dina tenía una denuncia, pero la archivaron en el Congreso. Realmente esto se veía venir. Acá, la derecha política del Perú es una derecha arrastrada, que siempre se entrega por completo a la oligarquía” 

¿Tiene relación el problema con las agendas extractivistas? 

Está muy ligado. Hace poco una funcionaria de Estados Unidos ha dicho que en Sudamérica están el agua dulce, los minerales, el litio. Aquí están paralizadas varias mineras por los reclamos de las comunidades. Hay también contaminación de los ríos, de la tierra, mucha gente con metales pesados en la sangre, y además estos empresarios no dejan nada…

¿A qué atribuís la actual represión? 

Es una caza de brujas. En Ayacucho hay 8 detenidos dirigentes y dirigentas de organizaciones, los han llevado hasta Lima, acusados de terroristas. No somos asesinos, no somos terroristas. Están buscando descabezar a las organizaciones, meter miedo, criminalizar y perseguirnos, inventando fantasmas. No hay libertad en este país: por eso decimos que estamos viviendo una dictadura cívico militar. 

Seguir leyendo

Nota

Las cosas que hay que hacer para trabajar – Capítulo 1

Publicada

el

La nueva serie documental de lavaca: El mundo de la autogestión en Argentina a través de ocho capítulos sobre experiencias recientes de diferentes cooperativas que lograron recuperar empresas vaciadas o quebradas por las patronales. Dirigida por Patricio Escobar, autor de La crisis causó 2 nuevas muertes.

Dos mil personas que integran empresas recuperadas de toda la Argentina se reúnen en un acto histórico en la Aceitera La Matanza. ¿Qué buscan? Impulsar el proyecto de Ley de Recuperación de Unidades Productivas que facilite que cooperativas de trabajo pongan en marcha empresas quebradas o vaciadas por las patronales. El movimiento lleva 20 años sin ley, pero ha recuperado no sólo trabajo sino también dignidad y vida, con 400 fábricas en el país que dan trabajo en total a más de 14 mil obreras y obreros. Su lema: Ocupar, resistir y producir.

Las cosas que hay que hacer para trabajar Dirección: Patricio Escobar.
Producción integral de Cooperativa de Trabajo Lavaca: Claudia Acuña, Sergio Ciancaglini, Anabella Arrascaeta, Lina Etchesuri, Sebastian Smok, María del Carmen Varela, Franco Ciancagini, Lucas Pedulla.
Fotografía: Lina Etchesuri y Sebastian Smok. Cámara: Patricio Escobar, Guillermo Guevara, Sebastian Smok.
Música: Guido Donato y Tomás Lobov.
Edición: Damián Finvarb.

Seguir leyendo

Nota

Cuatro años de in-justicia por el femicidio de Carla Soggiu       

Publicada

el

En la Plaza de la Memoria de Pompeya, junto a vecinos, vecinas, otras familias víctimas de femicidios y organismos de derechos humanos del barrio, se recordó este domingo a Carla Soggiu frente al mural que hizo el barrio, a cuatro años del femicidio. Estuvo presente Alfredo Soggiu (foto) el padre de Carla. Sin culpables por el crimen, y sin siquiera un fiscal que lleve adelante la causa, la familia se transformó en querellante e impulsa que se investigue la responsabilidad de Diego Santilli, por entonces Ministro de Seguridad porteño, por la falla en el sistema del botón antipánico que debía protegerla. El ex marido de Carla fue acusado por violación, pero el crimen sigue impune. La idea sobre quién cuida a lxs vecinxs.  

El acto en la Plaza de la Memoria de Pompeya (fotos: Ailín Soria)

“A pesar de que pasaron cuatro años cada día siento más injusta su partida, que le hayan quitado la vida. Tanto su pareja, como el gobierno de la Ciudad, como la justicia, todos la mataron un poco a mi hija”. 

Alfredo, papá de Carla Soggiu, está parado en la Plaza de la Memoria del barrio porteño de Pompeya, a cuadras de donde su hija murió. Desde ahí habla. Frente a él vecinos y vecinas que escuchan; a su lado, familiares de otras víctimas de femicidios; y en su espalda, el mural desde donde su hija mira al barrio junto a letras negras que dicen: verdad y justicia. 

Ni botón ni GPS

El 15 de enero de 2019, cuatro años atrás, Carla Soggiu pidió ayuda 5 veces apretando el botón antipánico que tenía después de haber denunciado a su pareja. Pese a que el sistema contaba con ubicación GPS, la empresa no pudo ubicarla. Carla estuvo desaparecida hasta que un barrendero encontró su cuerpo en el riachuelo. Según la autopsia, murió por “asfixia mecánica por sumersión”. 

Ella tenía un botón antipánico porque días antes, el 26 de diciembre de 2018, su ex pareja, Sergio Nicolás Fuentes, la secuestró, violó y golpeó brutalmente, con su hija menor como testigo. Carla tenía hidrocefalia, los golpes destrozaron la válvula. Cuando logró huir lo denunció ante la la Oficina de Violencia Doméstica, y le dieron el botón antipánico que días después no la protegió.  

Con el Poder Judicial en contra

Sergio Nicolás Fuentes fue condenado por la violación a seis años de prisión, pero la causa por el femicidio fue archivada, cuando la familia se enteró ya había pasado un año.

Pidieron entonces que la justicia porteña investigue por qué no funcionó el botón antipánico: el fiscal de primera instancia archivó el pedido.

Apelaron, el fiscal de Cámara también lo archivó.

Fue cuando alegaron que la Ley de Víctimas autoriza que se abra la investigación sin asistencia de un fiscal, y así lograron que se los acepte como querellantes.

En ese punto están ahora, sin fiscal el impulso de la causa depende de la familia. El objetivo es que se investigue la responsabilidad de Diego Santilli, por entonces Ministro de Seguridad porteño, por la falla en el sistema del botón antipánico que debía proteger a Carla.  

Dice Alfredo, papá de Carla: “Después de tanto tiempo de lucha, con el acompañamiento de un montón de gente incondicional, recién logramos meter una causa contra uno de los asesinos de mi hija. Más que nunca necesitamos el acompañamiento de todos, que nos ayuden a caminar. Por mis nietos, por mi señora, también por mí. Lo necesito, que me acompañen”. 

A su lado están Susana y Daniel, padres de Cecilia Basaldúa, víctima también de un femicidio y de un Poder Judicial que intenta garantizar impunidad en lugar de justicia. Susana explica: “Las familias sentimos mucha impotencia, esto no tiene que pasar más. Tenemos que luchar y acompañarnos porque es lo que nos hace fuertes”. Susana se detiene para nombrar a Roxana, mamá de Carla Soggiu que no está presente, se quedó cuidando a sus dos nietos, hijes de Carla, que hoy tienen 6 y 8 años. Sigue: “Nuestras hijas no pueden volver a la vida pero queremos que descansen en paz, y lo van a hacer cuando haya justicia”. 

Daniel (en el centro), y Susana, rodean a Alfredo, el padre de Carla Soggiu. (Fotos: Ailín Soria).

Vecinos cuidándose

Vecinos y vecinas del barrio forman un semicírculo para escuchar. Entre ellos están presentes los integrantes del Instituto de la Memoria de Pompeya, responsables de cuidar y crear la Plaza de la Memoria donde ocurre este ritual de abrazo hacia la familia. Además del de Carla hay murales dedicados a Ezequiel Demonty (el joven asesinado por la Policía en el Riachuelo), por la Noche de los Lápices, por Hebe de Bonafini, entre otros.

“La lucha se sostiene con amor, con alegría y con memoria”, dice Alberto, integrante del espacio, y cuenta que fue en 2006 cuando se propusieron visibilizar a les desaparecides del barrio, crearon la plaza, y empezaron a marchar juntos.

Pronto se dieron cuenta de cómo aparece la violencia institucional y estatal hoy, dice: “A veces reflota en estas formas: femicidios, travesticidios, desaparición de jóvenes en situación de calle. Los únicos que nos cuidamos somos los vecinos a los vecinos”. 

Luego, la foto de Carla se levanta alto y se grita presente, con su sonrisa y su mirada desde la pared.

Fotos: Ailín Soria.
Seguir leyendo

LA ÚLTIMA MU. Crecer, crear, cooperar

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.