Nota
Otra buena: Bienvenida nieta 127
Abuelas de Plaza de Mayo comunicó la restitución de la nieta 127. «La esperamos después de 40 años con los brazos abiertos, con el amor que hemos construido: la amamos», sintetizaron sus tías en la conferencia, en la que también estuvo presente la nieta 126. Si bien no trascendió su identidad, se supo que es hija de María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, militantes de Montoneros, secuestrados entre abril y mayo de 1977 en Córdoba. Estuvieron en el centro clandestino La Perla y a María del Carmen la trasladaron a la ESMA. En el parto intervino el médico represor Jorge Luis Magnacco, excarcelado en diciembre. Qué dice su familia. Cómo fue la búsqueda. Estela de Carlotto, sobre la domiciliaria al genocida Etchecolatz: “No vamos a bajar los brazos, ni callarnos ni aguantar lo que no merece este pueblo”.
«Hoy cerramos el año de nuestro 40 aniversario con otra noticia feliz», comienza diciendo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Mayo, entre un mar de aplausos y fotos, para anunciar una noticia que regaló un respiro y una sonrisa luego que el Tribunal Oral Federal N°6 otorgara la prisión domiciliaria al genocida Miguel Etchecolatz: la restitución de la nieta 127. Si bien aún no trascendió su nombre para preservar su identidad, Abuelas brindó los siguientes datos:
· Es hija de María del Carmen Moyano y Carlos Poblete.
· Militaban en Montoneros.
· Los secuestraron entre abril y mayo de 1977, en Córdoba.
· María del Carmen estaba embarazada de entre ocho y nueve meses.
· La última vez que les vieron con vida fue en el centro clandestino La Perla, en Córdoba.
· A María del Carmen la trasladaron a la ESMA. «De acuerdo con los testimonios de los sobrevivientes de ese campo de concentración, el parto fue atendido por el médico represor Jorge Luis Magnacco», explicó Abuelas en un comunicado. «Recordamos que este genocida fue recientemente excarcelado por cumplir dos tercios de su condena, a raíz de las bajas penas que recibió. La pareja continúa desaparecida». María del Carmen tenía 23 años. Carlos tenía 33.
· Según un comunicado del Ministerio Público Fiscal, “quedó acreditado” que la nieta 127 nació en cautiverio en junio de 1977 en la ESMA.
En la sede de Abuelas siguen las fotos.
A un lado de Estela se encuentra Adriana Moyano, tía materna. “Hace días que lloro”, dice mientras sostiene una foto de su hermana. “Tengo una hermana. Tengo dos hijos, uno falleció en un accidente. Tengo cuatro nietos hermosos. Todos estamos esperando con los brazos abiertos. El hecho de que mi sobrina esté viva y esté bien nos da la mayor satisfacción”.
Al otro lado de Estela se encuentra Elsa Poblete, tía paterna. “Gracias a la sociedad civil, a los organismos, a Abuelas: gracias y gracias”, dice y sostiene una foto de su hermano. “Vengo en representación de todas mis hermanas: que sepa mi sobrina que tiene dos tíos y ocho tías. Hemos esperado y hemos luchado en conjunto ambas familias a lo largo de 40 años. Vamos a decirle que se quede tranquila. Vamos a permitirle todo el tiempo del mundo para que procese su situación. La esperamos después de 40 años con los brazos abiertos, con el amor que hemos construido. La amamos. Intensamente. Bienvenida. Y solamente decirle que sigamos con la memoria, la verdad y la justicia. Ahora y siempre”.
Mamá y papá
María del Carmen Moyano nació en Godoy Cruz, Mendoza, el 9 de mayo de 1954. Tercera de cuatro hermanos, su familia le decía Pichona (por ser la más chica de la familia) o La Gorda. Practicaba natación, jugaba al básquet y al vóley en el club Talleres. Estudió Farmacia y Bioquímica en el Instituto Maza de Mendoza y trabajó en una oficina de Tránsito y Transporte como empleada administrativa. Abuelas comunicó que empezó a militar en la villa San Martín, con un sacerdote –el padre Pedro- que luego sería desaparecido. “Mi hermana era fantástica: aparte de ser sumamente estudiosa era sumamente generosa”, dice Adriana a lavaca. “Participábamos en la Cruz Roja. Ella también en villas, enseñando a escribir. Cuando la buscaban allanaron a mi casa. Se llevaron a mi padre: él también estuvo detenido”.
María del Carmen decidió mudarse a San Juan después del primer allanamiento. Allí conoció a Carlos Poblete, con quien formó pareja. Nacido el 2 de noviembre de 1944 en una familia numerosa, lo llamaban Tula o Guillermo, y estudió Ingeniería Civil. “Era un joven lleno de ideales”, dice Elsa, su hermana. Con María del Carmen compartieron militancia en Montoneros y, después de seis meses de novios, decidieron vivir juntos.
Entre abril y mayo de 1977, fueron secuestrados en Córdoba. Los vieron por última vez en el centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. A María del Carmen la trasladan a la ESMA y, en ese centro de horror, dio a luz.
Su hermana Adriana cuenta hoy: “Por testimonios de otras detenidas, teníamos certeza que había nacido. Me dijeron que me quedara tranquila porque había nacido con muy buen peso y que el que por ahí no había tenido suerte era otro chico (el hijo de Ana Rubel de Castro, también secuestrada) que había nacido pero con muy bajo peso. Hace meses, de casualidad, conocí a ese chico: después de nacer lo pasaron a Casa Cuna. ¿Quién es? El nieto 116 (Jorge Castro Rubel, el hijo de Ana, recuperado en 2014). No podía creerlo. Le dije: ´Yo pensé que no existías. Así que si vos existías, mi sobrina con mayor razón”.
Juicio, castigo y excarcelación
La apropiación de la hija de María del Carmen y Carlos formó parte del juicio oral y público que se desarrolló el TOF N°6 y cuya sentencia –el 17 de septiembre de 2012- condenó a Antonio Vañek, Jorge Eduardo El Tigre Acosta y Reynaldo Bignone. En el marco de esa causa, se consideró: “La niña fue arrancada de los brazos de su madre aproximadamente a los ocho días de nacida, siendo sustraída de la custodia de sus progenitores, y no fue entregada a sus familiares biológicos, continuando desaparecida a la fecha al igual que sus padres”.
Sobre el secuestro de la pareja en el centro clandestino La Perla, 11 represores fueron condenados en 2016 por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada –respecto de María del Carmen- y por el delito de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte –respecto de Carlos-. Por último, el 29 de noviembre de este año fueron condenados 20 represores en el marco de la megacausa conocida como “ESMA Unificada” por la sustracción, retención y ocultación de la ahora nieta 127. Entre los condenados se encontraba el médico que atendió el parto, Jorge Luis Magnacco.
¿Qué ocurrió con Magnacco, uno de los emblemas de la apropiación de menores en la ESMA? El TOF N°5 le dio una pena de 14 años de prisión, menos de lo que pedían las querellas. Esa pena se unificó en un total de 24 años, ya que se computaron 15 años que recibió en una condena anterior que contempló tres casos de apropiación de nietos. Así, con la unificación, Magnacco se vio beneficidado con la excarcelación por acumular dos tercios de su pena.
La búsqueda
Desde el secuestro de María del Carmen y Carlos, sus familias iniciaron la búsqueda. Adriana: “Han sido 40 años de millones de habeas corpus que presentó mi papá apenas aconteció esto. Lo único lamentable es que mi papá hoy no esté para ver que la encontramos. Estuvimos atentos a cada llamada, esperando alguna noticia. Así durante 40 años. La única esperanza era conformarnos diciéndonos que si no había ido a requerir su origen era porque debía estar bien. Era lo único que nos conformaba”.
La Comisión Hermanos de la agrupación H.I.J.O.S Mendoza radicó en 2012 una denuncia ante la Oficina Fiscal de Asistencia en causas por violaciones a los derechos humanos en dictadura sobre posibles casos de personas que podrían ser hijas de desaparecidos. Entre ellas, se encontraba la hija de María del Carmen y Carlos. Abuelas informó que la Unidad de Derechos Humanos de Mendoza, en interacción con la Unidad Especializada para casos de Apropiación durante el Terrorismo de Estado de la Procuración General de la Nación, articuló medidas para saber si esa mujer, “anotada como hija propia de un matrimonio de esa provincia”, era hija de desaparecidos. Luego, el Juzgado Federal N°1 requirió su prueba genética.
Según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF), el juzgado dispuso la citación de la joven en marzo de este año. La medida se concretó en octubre y, allí, accedió a dar una muestra de su ADN para el cotejo. Allí intervino la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) para colaborar con el proceso. El 19 de diciembre, a partir del estudio en el Banco Nacional de Datos Genéticos, se pudo determinar que la mujer es, efectivamente, la hija de María del Carmen Moyano y Carlos Poblete.
El MPF señaló que la partida de nacimiento surge que la joven fue inscripta como nacida en julio de 1977 en Mendoza: “El documento no aparece suscripto por ningún profesional de salud, sino que se siguió el procedimiento de inscripción por testigos”. En ese sentido, el MPF solicitó la imputación a los apropiadores y a uno de los testigos por los siguientes delitos:
· Sustracción, retención y ocultamiento de una menor de 10 años.
· Alteración del estado civil de una menor de 10 años.
· Falsedad ideológica de documentos públicos destinados a acreditar la identidad.
Abuelas expresó: “Una vez más destacamos la importancia de que quienes tienen datos sobre hombres y mujeres nacidos entre 1975 y 1980 que podrían ser hijos de desaparecidos, los acerquen o hablen con ellos para acompañarlos en el proceso de búsqueda de su verdadero origen. Hace muy pocos días, las Abuelas pudimos anunciar la restitución de la nieta 126. Hoy cerramos el año de nuestro 40° aniversario con otra noticia feliz, el encuentro de la nieta 127, a quien esperamos conocer pronto para acercarla a su historia y abrazarla en la verdad”.
Estela: “No vamos a bajar los brazos”
Las tías cuentan que aún no pudieron conocer a su sobrina. Elsa dice le dejó mensajes de voz. ¿Qué le dijo? “Que la esperamos. Que la buscamos. Y que el día que sea necesario nos permita conocerla porque la queremos y la amamos desde el día que nació”. A Adriana le preguntan qué le diría a otros familiares que aún siguen buscando a sus familiares y a sus nietos: “Que tengan esperanza, porque nosotros jamás la perdimos”.
Elsa: “Ella existe. Está. Y hay que darle todo el tiempo que necesite para procesar la noticia. No sabemos cómo se llama. No sabemos con qué familia se crió. Pero está viva, y hay que darle tiempo. Si a nosotros nos costó 40 años, y hemos podido construir más amor que odio, ¿por qué no permitirle tiempo a ella que de repente se está enterando de todo?”.
A Estela, por su parte, le preguntan sobre la prisión domiciliaria del genocida Etchecolatz.
Estela responde:
-¿Etchecolatz? ¿Vale la pena hablar de Etchecolatz? No sé si vale la pena hablar, porque estamos viviendo un momento de tanta felicidad que no quisiera empañarlo con esto, pero también es parte de nuestra vida: una de cal y una de arena. Le dio la libertad condicional un juez de Buenos Aires: los jueces de La Plata ya se la habían dado. Faltaba esto para que se vaya a su casa. Creo que no lo va a pasar muy tranquilo porque están diciendo bien dónde vive, números, entre tanto y tanto, y creo que el color de los árboles el color para que los que vayan caminando por ahí se crucen de vereda. Nadie dice que vayan a molestarlo, pero las familias que viven cerca de este personaje se están sintiendo mal, ofendidas, heridas. Él sabe dónde están nuestros nietos y nuestros hijos. Los abogados y los organismos estamos pensando: vamos a ver qué actitud tenemos para frenar y revertir esto, si es posible. En La Plata también: tienen mucho que decir por la desaparición de Julio López. Es un personaje siniestro. Que esté suelto este monstruo es imposible de pensar. No vamos a bajar los brazos, hoy estamos en esto que es muy lindo, pero esta situación la tenemos que resolver estos días: no vamos a bajar los brazos, ni callarnos, ni aguantar lo que no merece este pueblo”.
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
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