La Rioja: el secreto de las campanas

Mujeres de Famatina fueron agredidas por funcionarios de la Secretaría de Minería y de Medio Ambiente de La Rioja junto a personal de la minera multinacional Barrick Gold, que había logrado subir al campamento que la empresa dejó en el cerro Famatina aprovechando un momento en el que los vecinos no estaban custodiando el corte en Peñas Negras que viene efectuándose desde hace dos años, a 1.800 metros de altura. Los funcionarios y empleados mineros fueron luego a la comisaría. Un código de advertencia que habían programado los vecinos frente a cualquier imprevisto era el tañido de las campanas de la Iglesia, que empezaron a sonar con fuerza. La comisaría fue sitiada por la comunidad, que no dejo salir a los agresores hasta las 3 y media de la madrugada.
Algunas de las asambleístas se habían ubicado en el corte de Peñas Negras, al descubrir que las 4 x 4 con personal del gobierno y la empresa habían subido al yacimiento que fue abandonado por Barrick Gold hace dos años, ante el rechazo social a la posible explotación minera a cielo abierto.
Los funcionarios y empleados arremetieron contra la barrera con sus camionetas, agredieron a golpes a algunas de las mujeres, y luego se escondieron en la comisaría que terminó rodeada por los vecinos. El episodio refuerza la acción de las asambleas riojanas.
«Hubo huevazos a la comisaría, pero por la indignación que produce tener que soportar este tipo de atropellos donde lo que buscan es poner la minera a cualquier costo, sin importarles lo que piensa la comunidad, y encima pegándole a las vecinas» contó a lavaca Gabriela Romano, asambleísta de la vecina Chilecito. Marcela Crabbe y Carina Díaz Moreno fueron las agredidas la noche del martes. Los huevazos a la comisaría, en realidad, parecen demostrar el extremo pacifismo de la gente de Famatina, que en medio de su indignación no optó por agresiones más contundentes.
El intendente Ismael Bordagaray había apoyado durante la campaña electoral a los vecinos, y cambió radicalmente su posición al ganar las elecciones, lo que permite considerarlo «un político de raza». En este caso, mientras el pueblo rodeaba a la comisaría, el señor Bordagaray observaba todo desde la vereda de enfrente, lo cual es en sí mismo un símbolo de lo que ocurre. Las empresas mineras tienen aceitadas relaciones con la clase política, mientras la comunidad exige que se realice el referéndum anulado por otro político de raza, el gobernador Luis Beder Herrera, para ratificar que no otorga licencia social a estos proyectos de exclusión, empobrecimiento, anulación de producciones y contaminación.
El gobierno nacional, mientras tanto, sólo se ha dedicado a vetar la Ley de Protección a los glaciares, lo cual provocó leves desacuerdos en el propio kirchnerismo (velozmente acallados) al llamar a esa medida el veto Barrick Gold (fue el caso del presidente del INTI, Enrique Martínez) lo cual demuestra de por sí con qué intereses logran contar estas multinacionales.
La explicación previa a toda esta situación puede conocerse también a través de la emisión de Decí Mu, el programa radial de lavaca, que se encuentra en esta misma página.

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