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Extractivismo en Mendoza: movilización y rechazo ante la legislatura por el intento de votación del proyecto San Jorge

Este miércoles la Cámara de Diputados mendocina votará si aprueba o rechaza la cuestionada Declaración de Impacto Ambiental del proyecto minero San Jorge frente a movilizaciones ciudadanas. El proyecto ya fue rechazado en otras oportunidades y no cuenta con la llamada “licencia social” por parte de las comunidades.
“El informe actual es un refrito del que ya fue rechazado en 2011” plantea la Asamblea Popular por el Agua de Mendoza. En un comunicado institucional (que incluimos completo), el CONICET explicó: “La falta de datos actualizados, de líneas de base completas y de estudios adecuados sobre agua, biodiversidad, patrimonio arqueológico y aspectos sociales impide una evaluación confiable de los impactos que el emprendimiento podría generar en la cuenca del río Mendoza”. Sobre la cuestión partidaria explican desde las asambleas: “Tienen los números para aprobar la DIA. Por los radicales, ahora fusionados con los libertarios; y por el peronismo, que es una oposición que no figura. Entre los radicales que no nos quieren y los peronistas que se borraron, estamos con una representatividad escasa”.
Detalles sobre las regalías, las actitudes políticas, las sospechas sobre corrupción, y el fondo de lo que está en juego: agua, territorio y comunidades bajo el asedio del negocio extractivo.
Por Francisco Pandolfi
“Lo que está en juego es el alma de Mendoza” dice Eugenia Segura, integrante de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata. “El alma que son sus ríos, particularmente el río Mendoza, que es fundamental para buena parte de la vida en la provincia”.

Lo que está en juego es el desembarco o no de la megaminería en la localidad de Uspallata (departamento de Las Heras, al norte provincial) a través de San Jorge, un proyecto de explotación de la minería metalífera a gran escala. La iniciativa atraviesa la cuenca del Río Mendoza que abastece a una población de 1,5 millones de habitantes, a más de 9.000 industrias y riega 250 mil hectáreas de cultivos.
El gobierno mendocino y la empresa multinacional Solway Holding, insisten en imponer un proyecto minero de cobre, oro y plata, pese a la vigente Ley 7.722 que prohíbe el uso de sustancias tóxicas para el cuidado del ambiente y el agua. Se obstinan desde 2007 pese a que hace 18 años no goza de la licencia social. En 2011, por unanimidad, la legislatura rechazó además el Estudio de Impacto Ambiental. Y en 2019 se generó una movilización histórica contra la derogación de la Ley 7722 de defensa del agua, que obligó a que la Legislatura repusiera esa norma.
Este año, con la victoria en las elecciones legislativas en octubre pasado, el gobernador Alfredo Cornejo envió a la Legislatura un paquete con 4 expedientes mineros tres días después de los comicios, entre los que se encuentra la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de cobre San Jorge–. Se tratarán este miércoles 26 de noviembre en la Cámara de Diputados mendocina.
Coincidencias
El martes, en las inmediaciones de la Legislatura, hubo actividad todo el día. A la mañana las asambleas por el agua montaron una galería de fotos con las caras de los legisladores definirán cómo sigue esta historia. Por la noche, se hizo una vigilia esperando lo que pasará dentro del recinto. Nora Moyano integra la Asamblea de las Heras por el Agua Pura de Mendoza. Deja unos minutos el megáfono desde el cual les habla a los legisladores y ahora habla con lavaca: “No queremos que sean recordados por infames traidores a la patria. Pero todo parece que así será. De 47 diputados, sólo 4 se pronunciaron en contra de San Jorge. El resto, a favor o se abstuvo. Una sola diputada del PJ dijo que no está de acuerdo con la DIA, los demás se lavan las manos porque esta es la realidad: en el fondo, casi todos coinciden con el modelo extractivista”. De aprobarse, se pasa al Senado donde según Nora “el panorama es similar”.
Federico Soria también integra la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Uspallata y es uno de los varios mendocinos presos este año por enfrentar el arribo de la megaminería, en un dispositivo represivo que desató la gestión Cornejo. Completa el tablero partidario: “Tienen los números para aprobar la DIA. Por los radicales, ahora fusionados con los libertarios; y por el peronismo, que es una oposición que no figura. Entre los radicales que no nos quieren y los peronistas que se borraron, estamos con una representatividad escasa”.
El informe del CONICET
Una ruleta rusa
Profesor en la carrera de Geografía de la UNCuyo y miembro de la Asamblea Popular por el Agua, Marcelo Giraud habla desde la vigilia nocturna a la que ni el viento zonda pudo frenar: “Este informe ambiental es un refrito del que fue rechazado el 24 de agosto de 2011 por la Cámara de Diputados, atendiendo a que la inmensa mayoría no quería saber nada con semejante atentado y en riesgo de la Cuenca del Río Mendoza, del cual vivimos, bebemos y regamos tres de cada cuatro mendocinos. No podemos darnos el lujo de jugar a la ruleta rusa con nuestro principal río y principal oasis productivo. Mendoza es hija del agua y de votarse a favor se aprobará la contaminación de metales pesados en aguas superficiales y sobre todo subterráneas, como se produce a menudo en los proyectos de megaminería a escala mundial”. Agrega: “Más allá de las manganetas gubernamentales para dibujar un supuesto cambio rotundo en la opinión de la gente, el 70% de los upallatinos no quiere este proyecto. Lo mismo pasa en el resto de la provincia”.
El gobierno retomó el proyecto San Jorge —rebautizado ahora como PSJ Cobre Mendocino— aduciendo que se realizaron las modificaciones necesarias para aprobar el informe de impacto ambiental. Sin embargo, Eugenia Segura explica que se trata de una presentación de impacto ambiental “condicionada”, porque “un montón de organismos involucrados en el informe dictaminaron que faltaban datos y precisión científica en muchos aspectos”. Suma: “Tendría que ser ilegal votar este engendro de miles de hojas y sólo se justifica en el apuro para su tratamiento exprés. De los 141 errores de la declaración anterior, tuvieron 11 años para subsanarla y no solo no lo han hecho, sino que le agregaron otras cosas cuestionables, como no impermeabilizar las escombreras. Este proyecto es peor que el de 2011 rechazado por unanimidad”.

Movilización por asambleístas detenidos que finalmente fueron liberados: el poder político y económico intentando el control social.
“Importantes deficiencias”
En la noche del martes 24 de noviembre, dos documentos se hicieron públicos mientras el pueblo mendocino estaba en la vigilia: por un lado, las organizaciones de base del Partido Justicialista le enviaron una carta al presidente del bloque de Diputados de su partido, solicitando que los legisladores “voten por el rechazo del proyecto”. Minutos después, el CONICET Mendoza emitió un comunicado institucional sobre San Jorge. Algunos extractos:
–“A lo largo del proceso de evaluación de impacto ambiental de PSJ Cobre Mendocino hemos participado como comunidad científica en diferentes instancias a las que fuimos convocados. En los últimos días observamos que avanza el trámite administrativo para otorgar la Declaración de Impacto Ambiental, sin que la empresa haya respondido sustantivamente a las objeciones y sugerencias vertidas en el dictamen técnico y en la mayoría de los informes sectoriales presentados, tales como el Dictamen Técnico de la Fundación Universidad Nacional de Cuyo (FUNC); el informe sectorial del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA), el del Departamento General de Irrigación (DGI), o el Informe de la Facultad de Ciencias Médicas (solicitado por el Rectorado de la UNCUYO sobre riesgos de la salud), por citar algunos. Muchas de esas objeciones constituyen requerimientos y exigencias importantes consideradas prioritarias para la habilitación de un proyecto como PSJ Cobre Mendocino”.
–“Se identificaron importantes deficiencias en el Informe de Impacto Ambiental del proyecto PSJ Cobre Mendocino. La falta de datos actualizados, de líneas de base completas y de estudios adecuados sobre agua, biodiversidad, patrimonio arqueológico y aspectos sociales impide una evaluación confiable de los impactos que el emprendimiento podría generar en la cuenca del río Mendoza”.
–“Dado que estos vacíos de información limitan la toma de decisiones responsables y pueden comprometer recursos naturales, culturales y comunitarios de alto valor, se considera necesario que las autoridades soliciten la revisión y ampliación del estudio antes de continuar con el proceso administrativo. Sólo una evaluación completa y rigurosa permitirá resguardar el interés público y garantizar la protección del ambiente y del patrimonio de la provincia”.
Marcelo Giraud aporta otro dato: “Dicen que ahora es más chico, pero sigue siendo un emprendimiento megaminero con graves riesgos para la cuenca del río Mendoza. El depósito de colas (donde se almacenan los residuos del procesamiento de minerales después de que el material fue extraído) será más pequeño en superficie, pero tres veces más alto, lo que aumenta el peligro de colapso ante un sismo”.
Sin consentimiento
Otro punto irregular es que el gobierno sostuvo haber hecho la consulta libre, previa e informada a los pueblos originarios. Giraud plantea lo contrario: «El proceso no fue ni plenamente libre porque recibieron presiones del gobierno y de la empresa; ni previo, porque la empresa hace 17 años que está allí operando y recién ahora quisieron empezar el diálogo; ni informado, porque les dieron un resumen del proyecto. Por todo esto, a comienzos de noviembre las comunidades le negaron su consentimiento. Sólo por eso el gobierno tendría que haberse abstenido de emitir la declaración de impacto ambiental”.
Sin embargo, Cornejo avanza.

Y avanza en tándem con la gestión nacional, que pretende arremeter contra la Ley de Preservación de los Glaciares. Nora Moyano teje un punto con el otro: “Para hacer las perforaciones y abrir los caminos obviamente van a usar material explosivo y las partículas que van a surgir, y el polvo, no se autoevaporan y por los vientos que hay en la zona irán hacia la zona glacial y periglacial, que abonará al derretimiento paulatino de los glaciares”.
Nora explica una cuestión tan técnica como esencial de entender: “Si bien Cornejo se ufana en que respetarán la ley 7.722 y no van a usar ácido sulfúrico ni mercurio, ni cianuro para separar el mineral de la roca, como acepta la propia empresa sí utilizarán lo que cuestiona la Facultad de Medicina de la Universidad de UNCuyo: el isobutil xantato de sodio, la poliacrilamida aniónica y la metil isobutil cetona, sustancias que se usan para el proceso de flotación o lixiviación y que son tan peligrosos o más que los tres elementos prohibidos por la ley 7.722”. Y hay otro dato para cerrar el círculo de los tres poderes en sintonía: “Tras sancionarse la ley, las mineras hicieron permanentes presentaciones judiciales y así consiguieron que la Corte decretara la inconstitucionalidad de una oración que, a la prohibición del uso de ácido sulfúrico, mercurio y cianuro, agregaba ‘y otras sustancias tóxicas similares’. La decisión judicial de sacar esa partecita es lo que habilita a que hoy estén permitidos los químicos con los que piensan separar el mineral de la roca”.
Puerta abierta a la corrupción
La Legislatura debatirá este miércoles otros proyectos mineros además de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de San Jorge (PSJ Cobre Mendocino). Los resume Giraud:
1- Distrito Minero Occidental II en Malargüe: “Abarca 27 proyectos de exploración en la localidad de Malargüe, aprobados por el gobierno en un mismo procedimiento de evaluación de impacto ambiental, a pesar de que el Ianigla (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) y el propio municipio de Malargüe habían pedido rechazar una buena cantidad de esos proyectos”.
2- El Fondo de Compensación Ambiental. “Está dirigido a generar un fondo para afrontar catástrofes ambientales importantes”. Síntesis: si la empresa provoca un caos, el Estado debe subsanarlo.
3- El Proyecto de ley de regalías mineras: “Mendoza no tiene una ley propia, sino que adhirió a la ley nacional que fija un tope de 3%. En el marco del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) se podría llevar a que paguen hasta el 5%, pero el gobierno renunció a ese máximo y remite a lo que dice la ley nacional, que deja en total ambigüedad el porcentaje: puede ser de 2%, de 1 o hasta de 0, porque la ley nacional sólo fija el tope”.
Analiza Giraud: “Lo que están ocultando es la posibilidad de profundizar el saqueo de nuestros bienes naturales comunes y abre la puerta a posibles hechos de corrupción al no tener un monto fijo, es una cosa espantosa. Hay una cantidad enorme de motivos por los que, pase lo que pase en la Legislatura, vamos a seguir movilizando”.

Cierra Nora, mientras el zonda zumba un poco más fuerte y la vigilia se mantiene en pie: “En 2019 pasó lo mismo que ahora. Aprobaron lo que llamamos la ‘Ley Cianuro’ por una de las sustancias prohibidas que se habilitaban con la modificación legislativa. En aquel momento diputados y senadores decidieron la traición y esta vez parece que pasará lo mismo. En aquel momento sostuvimos diez días de protestas masivas y revertimos en la calle la infame decisión. Así que vamos a ver cómo nos va ahora. Nosotros seguimos acá, esperanzados y con la convicción de que el agua vale más que todo, y eso incluye a cualquier negocio de saqueo y contaminación”.
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El que las hace no las paga: un año después, la Justicia todavía no llamó a nadie a declarar por la estafa $LIBRA

La causa que debe investigar el megaescándalo cripto que involucra al presidente Javier Milei y a su hermana Karina está a cargo del juez Marcelo Martínez de Giorgi. El acuerdo confidencial de Milei con Hayden Davis.
por El Ciudadano, de Rosario*
A un año del escándalo Libra, la memecoin a la que llamó a invertir el presidente Javier Milei y que luego se desplomó en el éter, la causa no tiene todavía ningún convocado a prestar declaración.
En enero, la Sala I de la Cámara Federal ordenó al juez Marcelo Martínez de Giorgi que actualizara los montos a embargar en los siguientes 90 días, a partir de un planteo de la querella de Juan Grabois, que había cuestionado los montos de los embargos a los imputados Hayden Davis, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy.
Martínez de Giorgi, que lleva adelante la causa que en un principio estuvo a cargo de la jueza María Servini de Cubría, había estipulado los embargos contra contra Davis, Novelli y Terrones Godoy en torno de los 37 millones de pesos.
La Justicia argentina también debe definir si acepta como querellantes a dos ciudadanos bielorrusos que dicen haber perdido dos millones de dólares por operar con LIBRA. Se trata de Krasutskaya Sviatlana Vitalievna y Lapchenko Vladislav Andreevich.
En Estados Unidos también
También hay otra causa por la presunta estafa que tramita ante la jueza Jennifer Rochon, del distrito sur de Nueva York.
En ese caso están denunciados el propio Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y el empresario Julian Peh, además de Davis, Terrones Godoy y Sergio Morales Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
El acuerdo confidencial de Milei con Davis
A fines de enero también se filtró el acuerdo confidencial firmado el 29 de enero de 2025 entre el presidente Javier Milei y Hayden Davis, que revela que este último había ofrecido asesoramiento gratuito en blockchain e inteligencia artificial al Estado argentino, con énfasis en la confidencialidad y la posibilidad de futuras negociaciones.
El documento, rubricado apenas días antes del lanzamiento de Libra, se enmarca en un escándalo cripto que involucra transferencias millonarias y pagos paralelos bajo investigación por la fiscalía y el Congreso.
El acuerdo detalla servicios «ad honorem» por parte de Davis, lo que incluye la automatización de procesos administrativos mediante contratos inteligentes, la digitalización segura de documentos públicos como títulos de propiedad y certificados, el fomento de ecosistemas de innovación digital para startups locales, y programas de capacitación para funcionarios públicos en estas tecnologías.
En ese documento, Davis, cofundador de Kelsier, renuncia expresamente a cualquier remuneración y se compromete a mantener la información en secreto, salvo autorización legal.
Esta información fue publicada por el diario Clarín, que accedió al texto completo del documento y lo difundió en una nota que destaca su conexión con el colapso de Libra, impulsado inicialmente por un tuit de Milei que luego fue borrado.
Ese acuerdo se firmó durante una visita relámpago de Davis a Buenos Aires, tras una reunión en la Casa Rosada, y deja abierta la extensión del asesoramiento a otras áreas dentro de su experiencia.
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Productores y funcionarios acusados: el juicio por contaminación con agrotóxicos

Con la declaración de Alejandra Bianco y Sabrina Ortiz (foto de portada), afectadas directas por las fumigaciones en Pergamino, se realizó la segunda jornada del juicio contra siete productores del agronegocio y dos funcionarios municipales de esa ciudad bonaerense. Las audiencias se realizan en el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario. Existen pruebas de presencia de agrotóxicos en los cuerpos de las personas y en el agua para consumo humano. “Que les quede claro a esas grandes empresas, productores y multinacionales que con la salud no se juega», remarcó Ortiz.
Por Anabel Pomar–Agencia Tierra Viva*
(Foto de portada: Juan José García)
Con la declaración de Sabrina Ortiz y Alejandra Bianco, víctimas y querellantes, continúa en Rosario el juicio por contaminación con agrotóxicos en la localidad de Pergamino. “No es fácil estar acá, no es la fría letra de un expediente. Son mis hijos que sufren y la impotencia de no poder hacer nada. Son los hijos de otras madres que sufren o que los han perdido. Por eso estoy acá, porque sé que la verdad va a llegar a la justicia. Ya no hay nada que probar. Quien hizo daño tiene que pagar por tanto sufrimiento, tanto abandono», planteó Ortiz. El juicio oral contra quienes contaminan con agrotóxicos constituye un hecho muy importante porque, ante este tipo de delitos, el Poder Judicial no suele avanzar.
Sacrificio humano y ambiental
Este juicio oral constituye un hito: sentó en el banquillo de los acusados a productores, fumigadores, al ingeniero agrónomo que firma las recetas de aplicación y a los funcionarios que debían controlar.
En el inicio de la audiencia, Sabrina Ortiz fue la primera víctima en brindar su testimonio. Su relato pausado, pormenorizado y no exento de lágrimas, realizó un recorrido por los padecimientos que por años ocasionaron tanto las fumigaciones como la desidia municipal y la larga búsqueda de justicia. El juicio demoró ocho años en llegar y reúne denuncias y una larga lucha que viene desde hace más de una década.
Ortiz y su familia sufrieron en carne propia las consecuencias de vivir con campos de soja fumigada frente a su casa, en el barrio Villa Alicia, de la ciudad de Pergamino. Desde 2011, tanto ella como sus hijos, padecieron y padecen graves problemas de salud. Ortiz sufrió dos ACV y perdió un embarazo de seis meses, tras una fumigación.
Según su relato, recién luego de recorrer 14 instituciones hospitalarias lograron dar con una toxicóloga ambiental que les permitió entender la causa de sus enfermedades. Estudios toxicológicos y de genotoxicidad indican que ella y su familia sufren y sufrirán las consecuencias de tener agrotóxicos en el cuerpo. Su hijo, Ciro, tiene 120 veces más veneno de lo que su cuerpo puede resistir. Su hija Fiamma tiene 100 veces más. Y ella 50, además de otras sustancias neurotóxicas. La profesional de salud que les indicó e interpretó esos análisis le aseguró que eso es un riesgo biológico muy grande. “’Esto es lo que está explotando el cuerpo de tus hijos, tu cuerpo’, me dijo la médica. Y también que hay que sacarlos de la línea de fuego, que lo que tenemos hoy ya es grave. No sabemos lo que puede pasar mañana. Nos dijo que no podíamos seguir acumulando, ‘tienen que irse ya de ahí’. Y yo no tenía los medios para irme. Y me sentía culpable por no poder irme. Y los que fumigaban lo seguían haciendo igual. Seguían enfermando igual. Aunque ya era público el daño que hacían”, recordó.

Sabrina Ortiz en Pergamino (Foto: Julia Siciliani)
En el desgarrador testimonio, Sabrina contó que su hijo casi no pudo asistir al jardín de infantes por las constantes enfermedades y que su hija estuvo dos años en una silla de ruedas. “Un día conseguí que alguien me prestara un lugar. Estaba acomodando todo para mudarme. Al regresar a mi casa del trabajo, recuerdo estaba lloviznando, que bajo del auto y la primera inspiración que hago era veneno. Habían fumigado. Estaban fumigando. Cuando entro a mi casa, mi hijo ya tenía la lengua inflamada. Ya casi no podía respirar. Como pudimos cargamos algunas cosas en la camioneta de mi papá. La silla de ruedas de mi hija. Y nos fuimos. Mi hijo iba llorando, mirando para atrás, diciendo que quería su cama y sus juguetes”.
Y relató, sobre el rol del estado municipal: “Llamé llorando a Tocalini y Naranjo (los funcionarios municipales procesados) y me respondieron que no podían ir a ver qué pasaba. Que estaban en un compromiso. En ese momento ya existía la ordenanza de control. Y esos señores, a los que recurrí muchas veces, por notas que desaparecieron todas, denuncias que desaparecieron todas, no hicieron nada”.
La historia de Sabrina es símbolo de lucha, ya que, pese a todas esas afectaciones, amenazas y situaciones de violencia, jamás eligió el silencio. Algo que en Pergamino, la «perla del norte, cuna del agronegocio concentrado, tiene un costo altísimo. Ante la falta de representación legal para sus denuncias, estudió abogacía e inició un largo derrotero ante el sistema judicial para condenar a quienes envenenan con sus negocios agropecuarios.
“Sufrí amenazas, me dejaron bidones en mi casa, me dejaron soja en mi auto. Atentaron contra la vida de mi padre y mi sobrino. Las hijas de Roces me amenazaron de muerte si no me dejaba de joder…pero no les tengo miedo, cuando se te muere un hijo en la panza ya no tenes nada que perder…ya no tengo miedo”, se escuchó decir a Ortiz ante los acusados.
“Fuimos abandonados por el sistema y por el Estado. Espero que haya justicia. Con todo lo que hemos trabajado hasta ahora y pensando en lo que estamos, en los que ya no están y en las generaciones futuras que dependen de nosotros”, reclamó.
Antes de la audiencia, Sabrina le aseguró a Agencia Tierra Viva: “Sabemos que nos enfrentamos a quienes son de alguna manera monstruos, gigantes, intereses muy grandes los que se juegan, unas potencias muy grandes, entonces no es solamente los productores que se juzgan sino acá se tiene que sentar un precedente para que quede claro, que les quede claro a esas grandes empresas, productores y multinacionales que con la salud no se juega. Ya está. Hay que ponerle un punto final. El sacrificio humano y ambiental ya ha sido demasiado”.
Glifosato en el cuerpo
Se escuchó el testimonio de la también querellante, Alejandra Bianco, vecina afectada del barrio Santa Julia, también de la ciudad de Pergamino, quien relató las enfermedades y muertes, en su hogar y en su barrio y las afectaciones que atribuyen a la probada presencia de agrotóxicos en el agua que consume la población.
Alejandra —madre de Benjamín e Ignacio (que sufrieron enfermedades relacionadas a la contaminación) y ex pareja de Sergio (quién falleció de cáncer en 2020)— realizó una encuesta vecinal en la que tristemente descubrió que todos esos cánceres y enfermedades autoinmunes no eran un problema de su casa, sino de todo el barrio.

Imagen de la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario (Foto: Juan José García)
“Sergio, mi pareja en ese momento, empieza a estar descompuesto. Le diagnostican cáncer de páncreas e hígado”, relató ante el tribunal. “El mismo médico que le hace la biopsia, al que yo le había contado todo lo que tuvieron mis hijos, me dice…‘en una sola casa tres personas enfermas, no es casual… algo raro pasa‘. Ahí me quedo pensando, sin entender lo que pasaba y empecé a preguntar en el barrio. Encontré muchos vecinos estaban fallecidos. El censo lo hice en 2018. Más de 40 vecinos encontré enfermos”.
Bianco, que siempre vivió en la ciudad de Pergamino, tiene glifosato en el cuerpo. Todas las historias clínicas que juntó y la encuesta las presentó primero en el juzgado de san Nicolás y hoy forman parte de este expediente que llega a juicio. Historias clínicas que el intendente municipal, Javier Martínez, eligió no mirar. Durante su testimonio, Bianco relató que, tras hacerse público ese censo, un día la citan a una reunión con el Intendente. “Fui con la pila de historias clínicas. Le pedí hiciera algo. El Intendente no leyó nada. Una reunión que no entendí para que fue. Al tiempo, hicieron un censo municipal, sin nuestra participación, y dijeron que no había muchos enfermos, sino pocos casos”, denunció.
Las pruebas de la contaminación
Según consta entre los elementos probatorios de la contaminación, que serán tomados en cuenta en las audiencias y sometidos al debate, las afectaciones alcanzan al ambiente y a las personas. A través de pericias, se detectaron en suelo 45 plaguicidas peligrosos para la salud, con predominancia de nueve: atrazina y dos metabolitos de degradación, triticonazol, metolaclor, acetoclor, clorpirifos, glifosato y su producto de degradación (AMPA). En algunos casos en concentraciones mayores en los patios de los vecinos que en los campos cultivados.
En el agua se detectaron también 18 agrotóxicos, con mayor presencia de cinco de esos plaguicidas. Las afectaciones alcanzan al agua corriente que consume la población. Y al agua subterránea desde la que se abastecen en esa y otras ciudades, ya que los agrotóxicos alcanzaron al acuífero Puelche.
También hay pruebas de daño genotóxico y de presencia de agrotóxicos en el cuerpo de habitantes del lugar. Y relevamientos de altas cantidades de pacientes oncológicos o fallecidos de cáncer, entre otras enfermedades y problemas de salud.
En el banquillo
Los acusados son siete productores agropecuarios: Fernando Cortese, Víctor Tiribó, Mario Reinero Roces, los hermanos Carlos y Hugo Sabatini, Cristian Taboada y el ingeniero agrónomo, José Luis Grattone; y dos funcionarios municipales, Guillermo Naranjo y Mario Daniel Tocalini.

El sector de la fiscalía que lleva adelante la acusación. (Foto: Claudio González / Ministerio Público Fiscal).
El juicio se desarrolla en el Tribunal Oral Federal N°2 de Rosario, integrado por los jueces, Elena Dilario, Román Lanzón, y Eduardo Rodrigues Da Cruz. El Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal Federico Reynares Solari, de la Oficina de Litigio Oral Estratégico del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario. La causa («Cortese Fernando Esteban y otros s/envenenamiento»), iniciada en 2018, es originaria del juzgado Federal de San Nicolás a cargo del Juez Villafuerte Ruzo, y llega hasta esta instancia unificando varios expedientes, hechos y denuncias de más de una década de contaminación, entre 2011 y 2020. Todos los expedientes fueron acumulados a requerimiento de la Fiscalía.
En la primera audiencia del juicio, el 4 de febrero, el fiscal Reynares Solari atribuyó los hechos, detalló la acusación y el encuadre legal para cada uno de los acusados; postura a la que adhirió la querella, integrada por los abogados Carlos González Quintana y Fernando Cabaleiro, representantes de las denunciantes Sabrina Ortiz (Paren de Fumigar Pergamino y Naturaleza de Derechos) y Alejandra Bianco (vecina afectada barrio Santa Julia).
A Cortese, Reinero Roces, Tiribó, Grattone, Taboada, Daniel y Hugo Sabatini, la Fiscalía les endilgó ser coautores del delito previsto en el artículo 55 de la Ley 24.051 sobre Residuos Peligrosos, que prevé una pena de tres a diez años de prisión para la persona que, a través del uso de residuos, «envenene, adultere o contamine de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en general».
Además de contaminación, a Cortese se lo acusa de amenazas coactivas contra un familiar de Sabrina Ortiz en un hecho sucedido en 2020.
Las conductas imputadas a Naranjo y a Tocalini fueron calificadas en los términos del artículo 248 del Código Penal, por incumplimiento de los deberes de funcionario público, permitiendo que desde 2015 se realicen fumigaciones con agroquímicos sin los debidos controles en los campos, contribuyendo a contaminar el ambiente.
En esta segunda jornada, además de las denunciantes declararon también el oficial Mauro Garay, y el ahora comisario retirado, Isaac Guari, personal policial que realizara pericias y diligencias en campos denunciados, dependencias municipales, locales de venta de agrotóxicos. Ambos, Guari y Garay, mayormente en sus respuestas refirieron no recordar o no poder brindar precisiones por las actuaciones de las que participaran, según consta en documentación presentada y en las que figuran sus firmas, y por las que fueron consultados.
Ciencia, territorio y justicia
Consultado por Agencia Tierra Viva, el abogado de las víctimas, Carlos González Quintana, expresó que esperan, desde una perspectiva estrictamente jurídica, que el Tribunal aplique las penas previstas por la ley para los delitos imputados. Y detalló que “en esta causa se juzgan hechos encuadrados en el artículo 55 de la Ley 24.051 (Residuos Peligrosos), en función del artículo 200 del Código Penal, que sanciona a quien contamina el ambiente de un modo peligroso para la salud pública. El marco legal prevé penas de prisión de hasta diez años, además de inhabilitaciones especiales, particularmente relevantes cuando se trata de productores, profesionales y funcionarios públicos como en este caso puntual”.
Sobre la importancia del juicio, aseguró que marca un precedente clave para la sociedad en su conjunto: “Será la primera vez que, en la provincia de Buenos Aires y en pleno corazón del agronegocio, se juzgue penalmente un entramado completo de decisiones, omisiones y prácticas vinculadas a las fumigaciones con agrotóxicos en zonas densamente urbanizadas, discutiendo en un tribunal penal las responsabilidades concretas de productores, profesionales y funcionarios públicos». «Ninguna actividad económica, por importante que sea, está por encima de la ley. Y se deja en claro que la salud y el ambiente son bienes jurídicos que merecen tutela penal efectiva. Es un escenario histórico donde se cruzan ciencia, territorio y justicia, donde el modelo productivo deja de ser intocable y empieza a ser interpelado. Donde los cuerpos hablan, la ciencia acompaña y el silencio, después de treinta años, se rompe”, afirmó González Quintana.
«La salud es un derecho humano»
En su alegato inicial, el Fiscal eligió no mencionar la palabra cáncer, aclaró que decidía omitir esa palabra. Fue el abogado Carlos González Quintana quien la pronunció. En la sala se encontraban presentes varias denunciantes y víctimas.En el recinto faltaba Florencia Morales. La vecina fumigada y denunciante falleció en 2023, de cáncer. Su ausencia física nombraba con más fuerza aún la palabra que era necesaria mencionar. En su nombre sobrevolaban también las decenas de personas fallecidas que no podrán declarar sobre las fumigaciones que sufrían.
Tierra Viva conversó con Paola Díaz (Madres de Barrios Fumigados Pergamino). Sabe en primera persona de perdidas. “La verdad que no es fácil… yo tengo una hija fallecida de leucemia”. La niña falleció en 2014 a sus 11 años. “Después que falleció, hablando con Sabrina, nos fuimos enterando de lo que hacían las fumigaciones. Nosotros estábamos enfrente del campo. Para nosotros, lo que se fumigaba mataba los yuyitos y a las personas no les hacía nada”, recordó.
Paola, según está previsto, junto a una decena de vecinas declararán como testigo frente al tribunal oral en Rosario en futuras audiencias. Sus denuncias forman parte de las causas unificadas, ya que en su momento han declarado en el Juzgado de San Nicolás. Todo ese trabajo de años que logró tanto la medida cautelar judicial vigente que aleja los venenos, como aquella primera y limitada ordenanza de protección municipal. Medidas a las que algunos de los procesados hicieron caso omiso. “Lo que espero es que la Justicia se ponga del lado de las personas. La salud es un derecho humano. Que se juzgue como deben juzgar”.
En la primera jornada también estuvo presente Sofía Gatica, de Madres del Barrio Ituzaingó Anexo (Córdoba). Viajó desde su provincia para acercar en persona el apoyo a Sabrina y los demás afectados. “Escuchar que la discusión fuera por los metros, en algunos casos escasos 100 metros, o gente asegurando que el glifosato no hace nada te da mucha bronca y mucha impotencia. Por eso es que viajé, para que cesen estas injusticias. Uno ve que se sigue fumigando, que se sigue contaminando, que se sigue muriendo la gente, entonces hay que ir a apoyar a los compañeros para que se haga justicia”.

Sabrina y Alejandra en la puerta de Tribunales. La próxima audiencia será el 25 de febrero.
La próxima audiencia ya fue programada para el 25 de febrero, a las 9 de la mañana. Según lo anunciado, sobre el cierre, se espera para esa jornada las declaraciones de los funcionarios municipales imputados.
*Las denunciantes piden la colaboración de toda la comunidad para afrontar los gastos económicos que implica todo el proceso (que está previsto termine en marzo). Alias: causa.pergamino (cuenta a nombre de Sabrina del Valle Ortiz).
Edición: Darío Aranda
- *Esta nota es parte de la articulación de la Unión de Medios Autogestivos (UMA): El Ciudadano (Rosario), Revista Cítrica (Buenos Aires), El Diario del Centro del País (Villa María), Tiempo Argentino (Buenos Aires), Lavaca (Buenos Aires), Agencia Tierra Viva (Buenos Aires) y Lawen Documental (Buenos Aires).
Actualidad
El extraño caso de las molotov vs. el camión hidrante con mala puntería

La foto de portada, de Juan Valeiro de lavaca, es tal vez un cuadro del presente: el Congreso, la policía, los que arrojan bombas molotov aislados de la gente, tras un parapeto que no se sabe de donde salió. Y el chorro del camión hidrante que nunca acierta ni a mojarlos. Reproducimos aquí la nota que al respecto realizó El Ciudadano, de Rosario.
Por el diario El Ciudadano, de Rosario
El ataque, en medio de la protesta contra el proyecto de reforma laboral libertario, quedó filmado y generó varias interpretaciones. Los que con tranquilidad armaron los artefactos incendiarios en el lugar, se retiraron sin ser detenidos pese a que estaban aislados: los manifestantes se habían alejado al verlos. Recuerdos del incendio del móvil de Cadena 3 en junio de 2024, en ese caso en el marco de la Ley Bases.

Una de las imágenes destacadas de los alrededores del Congreso este miércoles, mientras en el Senado se debatía la reforma laboral libertaria, fue la de seis personas que armaron, a la vista de cientos de policías que no intentaron detenerlos, al menos tres bombas molotov. Se tomaron todo el tiempo necesario, con bidones, un colador y botellas de vino, para confeccionar los artefactos incendiarios y lanzarlos, aunque sin causar heridas a ningún uniformado. Otro dato destacado: los camiones hidrantes no le acertaron ni un solo chorro de agua al grupo: todos dirigidos al costado y al piso.
Uno de los muchachos portaba una remera con el cartel de «prensa». Los otros, todos con mochilas parecidas, y nuevas, lo mismo que sus zapatillas. Algunos con cascos.
Con movimientos coordinados avanzaron sobre el vallado dispuesto sobre avenida de Mayo detrás del cual se apostaban numerosos agentes con sus escudos. Se acercaron con débiles parapetos de cartón. Al costado, otros policías arrojaban gases lacrimógenos contra manifestantes que se habían corrido de la escena. Eso era a metros del grupo, al que las fuerzas de seguridad dejaron actuar. moviendo parapetos de madera
Insólito fue también que el grupo se pusiera a armar las bombas caseras en el lugar. Se los ve en esa tarea en los videos. Siempre que se usaron esos pertrechos artesanales en manifestaciones, se llevaron ya listos para arrojar. De lo contrario, se pierde el factor sorpresa. Este miércoles, sin embargo, pasaron varios minutos en que todos los que estaban en la zona pudieron ver la intención de los seis. Ningún policía intentó detenerlos, siendo que había decenas a escasos metros de distancia.
La frutilla del postre fue la «mala puntería» de quienes operaban el camión hidrante apostado tras el vallado. Ningún chorro a presión dio en los débiles parapetos detrás de los que se apostó el grupo.
Después de arrojar los artefactos, retrocedieron y se fueron con tranquilidad.
Hasta este jueves, no había información oficial sobre su detención. Ni siquiera si estaban identificados. Sí, numerosos posteos de funcionarios, como el ministro del Interior, Diego Santilli, asegurando que los de las molotovs eran parte de los manifestantes que acudieron a los alrededores del Congreso para protestar contra el proyecto libertario que cercena derechos adquiridos de los trabajadores.

Ley Bases y el patrullero incendiado
El lanzamiento de molotovs de este miércoles, por sus características, recuerda al incidente también extraño de otro miércoles: el 12 de junio de 2024. En la tarde de ese día, también en los alrededores del Congreso, tres encapuchados dieron vuelta e incendiaron un móvil periodístico de Cadena 3, rodeados de policías, y escaparon sin ser perseguidos ni detenidos. Todavía no hay indicios de sus identidades. No hubo esfuerzo alguno para dar con ellos. Fue durante otra movilización de protesta, en esa caso contra el proyecto de la llamada Ley Bases.
Poco después de ese ataque, el periodista que manejaba el vehículo, Orlando Morales, dijo que, según lo que pudo observar, se trató de un ataque «preparado» y muy sospechoso.

«Cuando me vieron llegar se vinieron y lo dieron vuelta. Para mí estuvo preparado. Me llama mucho la atención todo lo que pasó y cómo se llevó a cabo. Fue gente infiltrada, preparada para hacer eso», dijo el trabajador de prensa en una entrevista radial.
«Estaba yo atrás de los gendarmes porque estaban agrediendo, estas personas, los gendarmes, la policía, vallado de por medio ¿Cómo empezó todo? Yo venía escuchando lo que estaba pasando en el recinto porque quería estar informado y cuando se da a conocer que se habían conseguido los votos fue como una explosión. Ahí fue cuando explotó todo», relató.
Más temprano, el cronista había contado detalles del ataque -que se dio cerca de las 16.30, en plena movilización y despliegue del aparato represivo del Ministerio de Seguridad que entonces conducía la hoy senadora Patricia Bullrich como ministra de Seguridad.
«No lo puedo creer. Hijos de re mil puta. Me pegaron. Iba a sacar el móvil y me lo dieron vuelta. No se puede creer», agregó Morales angustiado poco después del ataque.

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