Marcha de jubilados
Bautismo represivo, el baño de Milei y la mirada en la reforma laboral

Otra marcha de jubilados, reprimida con camiones hidrantes y atacada por un presidente que aseguró: “Estamos bañando gente”. Lo que sigue planteando la gente que no se resigna a las cloacas del presente.
Por Francisco Pandolfi y Lucas Pedulla
Fotos: Juan Valeiro
Un día antes de la marcha convocada por la CGT y las CTA a Plaza de Mayo contra la reforma laboral, la nueva ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, tuvo su bautismo en los miércoles de jubilados y jubiladas al rociar a jubilados, jubiladas y reporteros gráficos con violentos chorros de camión hidrante. La escena asombró al fotorreportero Rodrigo Abd, premio Pulitzer y World Press Photo, que desde agosto no cubría la manifestación de jubilados porque un hidrante, precisamente, le perforó el tímpano al golpearlo con el chorro.
“Por suerte no me tuvieron que operar”, suspira el profesional de Associated Press (AP). “El tímpano se recuperó bien, pero el oído quedó débil”. Hoy pasó a saludar y lo que vio fue más violencia: “Me entristece que el sistema no haya encontrado soluciones integrales a los jubilados, a los profesionales del Garrahan. Pasan los meses y seguimos igual”.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Dentro del Congreso, el día había arrancado movido con la flamante senadora por La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, cruzándose con el senador de Fuerza Patria, José Mayans, por la presidencia de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, que quedó en manos de la exministra de Seguridad, quien quiere conseguir dictamen para empezar cuanto antes el debate por reforma laboral en la Cámara alta. Mientras tanto, en Diputados, la nueva composición de LLA, sumados a los aliados, les permitió conseguir quórum para discutir el Presupuesto 2026. Uno de los puntos más calientes es el artículo 75, que busca derogar las leyes referidas a la emergencia en discapacidad y a los presupuestos universitarios. También elimina los fondos destinados para el Hospital Garrahan. (El final de la historia, durante la madrugada, determinó que el gobierno no pudo lograr apoyo para esos brotes de motosierra, que ya habían sido descartados por el parlamento y además por el Poder Judicial. Por lo tanto dejaba trascender que vetaría el nuevo presupuesto).

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Afuera, la imagen parece idéntica al resto de los miércoles: un Congreso separado de la gente por una larga hilera de vallas que atraviesa todo el ancho de la Plaza. Sin embargo, esta vez un detalle cambia: hay un resquicio que la Policía Federal y Gendarmería ¿adrede? deja abierto entre dos vallas, y la gente empieza a pasar, de a una; tardan ¿adrede? más de veinte minutos hasta que las Fuerzas unen las estructuras con alambre.
La gente insulta. Mueve las vallas.
Uno de los policías federales habla en handy y pide refuerzos. Los refuerzos son:
- un camión hidrante de bomberos de la Policía Federal,
- dos camiones hidrantes de la Policía Federal,
- un camión hidrante de Gendarmería Nacional,
- la policía motorizada con más de una decena de motos,
- una centena de gendarmes y federales detrás de una valla.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Pedro en la silla
Resultados: la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) informó que hubo al menos tres heridos por gas pimienta.
Entre los chorros hidrantes y el gas pimienta, Pedro cruza la calle inundada en su silla de ruedas. Tiene 70 años, es vecino del barrio porteño de Caballito, y tiene una discapacidad por las secuelas de la polio que lo afectó en 1956. “Sobreviví a la polio, sobreviví al Covid y vengo a poner el cuerpo todos los miércoles acá”, dice, alejándose de la lluvia de Gendarmería y la Policía Federal.
Su interpretación: “Esta ministra (por Monteoliva) tiene que demostrar que no es menos que Bullrich. Bueno, hoy fue el estreno. De alguna manera tienen que frenar la protesta. Lo hacen con agua, pero también con las mentiras de la prensa. Pero seguimos adelante porque acá se nos va la vida. Vivo de mi jubilación, patrocino gratis a personas con discapacidad, y hay que seguir esta lucha”.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Dato: Más tarde Milei contó en uno de los streamings bancados por el gobierno, lo que pasó durante la represión: «Todos los genios de la defensa de los trabajadores ninguno laburó en su vida, como los de ahora. No saben lo que es trabajar, bañarse tampoco, por eso cuando aparece la caprichosa… Hoy hablé con la ministro (de Seguridad, Alejandra Monteoliva) y me dijo ‘ya hicimos una descarga’, y dije: ah bueno, estamos bañando gente». Esto provocó las carcajadas de sus fans.
Traducción: la represión a manifestantes jubilados, periodistas, fotógrafos y personas con discapacidad es tomada como un baño de gente. La frase posiblemente refleja mucho más sobre la pulcritud de quien la emite que sobre las personas a las que agrede.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Tras el momento represivo, las y los jubilados marchan alrededor de la plaza de los Dos Congresos. A diferencia de otros miércoles, cuando hubo varias rondas, esta vez se moviliza de forma unificada. “Igual tenemos que ser muchos más”, cuenta a lavaca Ana María Tapia, de la agrupación Jubilados Insurgentes. Mira al palacio legislativo y dice que no puede creer que ya se esté discutiendo esta reforma laboral: “En vez de bajar las horas y hacer turnos de 6, formando más turnos y generando más trabajo, se sube a 12 horas. Más esclavos, imposible. Retrocedemos 60 años como mínimo. Es terrible, pero vamos a seguir luchándola, no lo vamos a permitir”.
Mario y Rubén integran el Movimiento Activo de Trabajadores y Jubilados y acaban de terminar de marchar. Dice Mario, al lado de su nieta que lo acompaña la mayoría de los miércoles: “Una reforma laboral que nos hace volver a los viejos tiempos de la esclavitud. Si llegamos hasta acá es porque hasta hoy, las direcciones sindicales se borraron de la escena. Recién aparecen mañana convocando una movilización, cuando acá se necesita parar el país, no hay otra”.

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
Dice Rubén: “Es una estrategia que tiene este gobierno de llevarnos al siglo XIX, lo que representa una apabullante derrota de la clase trabajadora. Yo te puedo hablar una hora seguida, pero todas las penurias que estamos viviendo se resumen en sólo tres letras: “FMI”.
Se va otro miércoles, distinto, particular, con vistas al día de mañana, literal. Ana Valverde, de la Unión de Trabajadores Jubilados (UTJ), reparte volantes invitando a marchar este jueves a la marcha a Plaza de Mayo, concentrándose en 9 de Julio a las 14 horas. Dice que la CGT, en verdad, tendría que haber convocado un paro. “Un plan de lucha. vos pensá que allá adentro están entregando nuestras jubilaciones, el financiamiento del Garrahan, y la emergencia de discapacidad, pero ninguno de los trabajadores puede venir porque les descuentan el día, con riesgo a que los echen. Sin plan de lucha, es difícil”.
La foto

Foto: Juan Valeiro para lavaca.org
La foto que publicamos aquí fue tomada por el fotógrafo de lavaca Juan Valeiro. Sobre esa imagen realizó un posteo en instagram Cora Gamarnik, licenciada en Comunicación Social, doctora en Ciencias Sociales, Docente e investigadora del fotoperiodismo, coordinadora del área de Estudios sobre Fotografía de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA, e investigadora adjunta de Conicet. Plantea Cora:
«Reprimir una imagen
Reprimir a quien la sostiene
Reprimir a quien la produce
Reprimir una imagen que habla a su vez de una represión anterior.
Represión al cuadrado.
Foto de @juan.valeiro para @mu.lavaca
represión a la marcha de los y las jubiladas
17 de diciembre de 2025. Ciudad Autónoma de Buenos Aires».
Marcha de jubilados
La debilidad de la fuerza

El Gobierno exhibió este miércoles un nuevo signo de debilidad al reprimir otra pacífica marcha de jubiladas y jubilados. Hubo cuatro personas detenidas, 35 heridas y dos debieron ser hospitalizadas. (En la imagen de portada se ve una de las dos detenciones que sufrió el cura Paco Olveira).
A una semana de la sesión en el Senado que discutirá la aprobación de la reforma laboral, la violencia desplegada contra personas mayores, con discapacidad y trabajadores y trabajadoras de prensa se entendió como el despliegue de un show destinado a disuadir una protesta cuyos alcances no prevé.

Foto: lavaca.org
De lo contrario, no puede entenderse el absurdo de cómo el sacerdote Paco Olveira fue detenido dos veces.
O la forma en la que se llevaron en un camión del Servicio Penitenciario Federal a Miguel Ángel, un jubilado con problemas en el corazón.
O la manera en la que dos oficiales federales se llevaban a Fernando Quintero, un jubilado con muletas, al que soltaron porque empezó a convulsionar.
La violencia y la arbitrariedad de cientos de efectivos (?) contra quienes se manifestaban puede ser leída como un síntoma de la fuerza y lo genuino del reclamo.
El temor estatal al registro de esos hechos también llevó a las fuerzas a pegar y gasear a periodistas y fotógrafxs que, durante la mañana, se habían movilizado al Senado para hacer una conferencia como acción en contra de la derogación del Estatuto del Periodista.
Luego de la escenificación de la violencia, la marcha se hizo como cada miércoles, y algunos siguieron para acompañar el cabildo realizado en el Hospital Garrahan en contra del despido y persecución a las y los profesionales que lucharon por la mejora de sus condiciones laborales. Como cada jornada, también cantaron contra la CGT («a dónde está que no se ve»), cuyo Consejo Directivo se reunirá este viernes para definir si realizará alguna acción de cara al miércoles que viene.

Foto: lavaca.org
Los datos de la violencia
La Comisión por la Memoria informó que cuatro personas fueron detenidas, más de 35 resultaron heridas y dos debieron ser hospitalizadas. Los principales párrafos del informe:
“Jubilados, personas con discapacidad y manifestantes fueron víctimas de un desproporcionado dispositivo de seguridad que contó con la presencia de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de detención y motorizada de la Ciudad de Buenos Aires (GAM)”.
“La Policía Federal acorraló a los manifestantes en la esquina de Callao y Rivadavia y con empujones, golpes con escudos y gas pimienta, logró desalojarlos hacia el centro de la plaza. Posteriormente, la Policía Federal armó sucesivos cordones policiales que fueron apostados sobre Av. Rivadavia hasta Avenida de Mayo y San José, donde además ubicaron un camión hidrante, que evitaba totalmente el paso de personas hacia la zona de Congreso o 9 de Julio”.
“Cuatro personas resultaron detenidas: Miguel Ángel Caly, Ivo Enríquez, Francisco “Paco” Olveira y Fidel Tomas Bravo. Más de 35 personas resultaron golpeadas o heridas por gas pimienta, padeciendo irritación en los ojos y la piel; dos de ellas tuvieron que ser hospitalizadas por crisis convulsivas, previamente atendidas por CEPA y el equipo de monitoreo de la CPM”.

Foto: lavaca.org
Marcha de jubilados
Video homenaje a la lucha de jubiladas y jubilados

En la semana previa a la discusión por la reforma laboral, el sector que sigue movilizándose cada miércoles es el de jubiladas y jubilados. Aquí un pequeño homenaje a esa lucha que no cesa, en la mirada de Teo Escobar Fernández.
Marcha de jubilados
El Congreso en la playa, los jubilados en la calle: atardecer de otro miércoles agitado

Una vez más las y los jubilados marcharon alrededor del Congreso, a cuadras de donde, más temprano, se manifestaron los empleados de la cadena Dr. Ahorro denunciando el cierre intempestivo de 11 locales y más de 100 despidos. Un preludio de la reforma laboral, epicentro de los reclamos de hoy. Voces y miradas de otra marcha de verano que busca repensar las estrategias de resistencia y lucha, al tiempo que se contagian en otras provincias las voces contra proyectos extractivos e incendiarios. Habla Esteban Paulón, diputado nacional, sobre cómo la ve desde adentro del Congreso y por qué la dirigencia opositora debe sacar “las patitas del agua” del verano y ponerse a trabajar para proponer salidas.
Por Lucas Pedulla y Franco Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro y Lina Etchesuri / lavaca.org
La coreografía de cada miércoles se volvió a repetir hoy frente al Congreso:
· Jubiladas y jubilados marchando alrededor de la plaza;
· Artistas que realizaron perfomance para bancar la marcha, murgas que la colorearon y tocaron al compás del carnaval veraniego; asociaciones de docentes, partidos y sindicatos de trabajadores que agitaron sus banderas e hits del momento;
· Un operativo policial desmedido, que combinó Policía Federal y Prefectura Naval e interrumpió toda la circulación en la zona;
· Apoyo de los autos y transeúntes que pasan, e indiferencia también.
Pero esta vez, este miércoles, unas horas antes también se sumó otro reclamo de época: el de los despedidos de la cadena de farmacias Dr. Ahorro.
La escena es el preludio im-perfecto de la reforma laboral que se viene, que será luego el epicentro de los reclamos en la marcha de los jubilados.



Fotos: Lina Etchesuri / lavaca.org
Milei, el Dr. Ahorro
Las persianas metálicas de la esquina de Rivadavia y Alberti, en el barrio porteño de Balvanera, están bajas. La imagen es una postal que se repite en otras once sucursales del Dr. Ahorro, la cadena mexicana de farmacias que llegó al país en 2002 en el auge de los medicamentos genéricos y que a mediados de diciembre, previo a las fiestas, dejó a más de 100 trabajadores y trabajadoras en la calle. “La empresa no sólo echó a un tercio de su personal sino que no ha pagado la indemnización, nos deben el último sueldo trabajado, el aguinaldo, las vacaciones y se ha quedado con los aportes previsionales y sindicales”, explica Claudia, farmacéutica y directora técnica, hace 23 años, de una de las 11 sucursales hoy en crisis.
Uno de los carteles pegados en la persiana baja tiene la foto de Xavier González Zirión, exdiputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México, presidente de la cadena: “Buscado por estafar a sus empleados”, reza el afiche. Lo irónico es que González Zirión sueña con ganar la Jefatura de Gobierno de México DF y es crítico de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien le pidió un cambio de modelo económico para evitar que “se cierren entre 800.000 y un millón de establecimientos de empresas familiares”.
También hay carteles que apuntan al gerente de Recursos Humanos, Federico Salomón; la gerenta de Legales, Lorena Piccolo; el subgerente general, Estanislao Wigger; y la vicepresidenta Paola Repetto. Federico, empleado hace 18 años, explica: “Cerraron once sucursales: siete en Capital y todas las del interior. Sabemos que, próximamente, cerrará otras dos en la Ciudad. En Salta, Córdoba y Mendoza volvieron a abrir algunas sucursales pero con una firma distinta. Estos mismos gerentes hicieron lo mismo en Chile: cerraron todo y no le pagaron a nadie”.

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org
La deuda de la firma Energía y Vida de Argentina SRL, la razón social de la cadena, se estima en $8.000 millones entre proveedores, bancos y fisco. “En la secretaría de Trabajo lo único que nos dijeron es que en julio del año pasado la empresa quiso presentar un Procedimiento Preventivo de Crisis, pero fue rechazado”, explica Claudia. “A pesar de eso, en los telegramas de despido dicen que nos echan con el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que implica pagar la mitad de la indemnización, pero eso sólo se autoriza en caso de que el Preventivo se aprueba. Todo es ilegal y fraudulento”.
El modelo Dr. Ahorro se hizo popular por los bajos precios y descuentos. “Pero el año pasado tuvimos que soportar el vaciamiento”, dice Federico. “Los precios aumentaron indiscriminadamente al punto de estar más caros que las cadenas de farmacias grandes o que en farmacias de barrio. De cada 10 personas, a siete le tenías que decir que no había lo que venían a buscar, o se iban por el costo del medicamento”.
Los trabajadores cuestionan a la Asociación de Empleados de Farmacia (ADEF), el sindicato. Claudia: “Nos dijeron que hagamos la denuncia, que no pensaban hacer ninguna acción gremial”. Por el momento, la estrategia es hacer acciones frente a las sucursales, como la de este miércoles previo a la marcha de jubilados, para visibilizar el conflicto. Federico: “La situación es complicada. Tenemos muchos compañeros que tienen alquileres que penden de un hilo, que tienen hijos con discapacidad. Tenemos que seguir mostrando el reclamo, poniendo el eje que lo que está pasando acá está pasando en todo el país, y es lo que se viene con la reforma laboral”.


Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org
Los “azos” y las nuevas estrategias
Horas más tarde, la marcha de cada miércoles.
Las y los jubilados se citaron, como cada miércoles, en Avenida de Mayo y Callao, vallas por medio de la Policía Federal. Todo el perímetro de la Plaza frente al Congreso se encontraba vallado y sin posibilidad de paso, evitando el corte de la Avenida Callao, pero generando el caos en Rivadavia y todas las calles céntricas de alrededor.
Los jubilados y jubiladas marchan así en una especie de burbuja generada por la Policía. Aprovechan ese espacio vacío para realizar su radio abierta y repensar estrategias de cara a lo que se viene.
Juan Manuel, jubilado de asistencia perfecta, mira la plaza: «Tenemos que hacer algo distinto», piensa, y arriesga posibilidades: marchar por las peatonales, como en 2001. «Salís de este corralito, ellos (por los policías) no te pueden decir nada, la gente te ve, y hasta podemos enfilar a Plaza de Mayo si somos vivos», propone. «Si no, algunos se juntan allá, otros ahí, otros empiezan antes la ronda, los otros se suman después, y así no se va a poder». Otra opción: movilizar para agitar otros sectores. «Por ejemplo, ahora está reunida la UOM para discutir qué hacer frente a la reforma laboral. ¡Lo que va a pasar es que vamos a volver al siglo XIX! Podríamos ir ahí».
Mientras las ideas bullen, ante la parálisis social congelada por el verano, los reclamos apuntan claramente a la reforma laboral, que comenzará a “debatirse” en el Congreso el próximo 11 de febrero.


Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org
María Laura, una de las integrantes de Jubilados Insurgentes, suma otras avanzadas que se vienen, y que para ella están conectadas: “Hay un nuevo DNU que quiere meter a los militares en el gobierno; quieren bajar la imputabilidad; la reforma laboral, ni hablemos: es la esclavitud. La jubilación, otra historia…”.
Resume en la idea de que “va a ser cada vez peor” en referencia a la profundización del modelo que los llevó a marchar todo el 2025 (y hace al menos una década atrás), por lo que también empieza diciendo que está cansada. El sol de enero le pega en la cara; está colorada, pero no por haber estado en la playa: “Es por las marchas”.
Para ella, como para muchos, no hubo descanso; el cambio de año no sintió. “Vamos a seguir viniendo hasta el día que estemos todos. El día que eso pase, ahí te cuento”. ¿No somos cada vez menos? “Los medios se encargan de victimizarnos, no de mostrar nuestros reclamos. Y la gente tiene miedo. La gente banca esto porque no sabe, y porque no hay otra alternativa. Por ahora no queda otra que seguir resistiendo”.
Para María Laura la movilización viene por otro lado: “Vienen por los azos, por las provincias, no por acá: el Chubutazo, El mendozazo, no por acá. Acordate lo que te digo”.
Después de ese berretín típico de abuela, corretea hasta su grupo que quedó unos pasos más allá: la marcha alrededor de la Plaza acaba de comenzar.

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org
Patitas en el agua
Por ahí pasa también Esteban Paulón, diputado por el Partido Socialista.
Habla en entrevista con lavaca.
¿Cómo mide la aparente “tranquilidad” de la que goza el gobierno, mientras el Presidente canta rock en Mar del Plata?
Cambió el año y la situación no mejora para nada. Obviamente estamos en un verano financiero que le da un poco de tiempo al gobierno, y eso parece que tranquiliza a la sociedad, pero yo creo que a medida que avance el año se va air complicando la situación en la calle. Porque hay menos guita, se va a ir complicando la situación de los salarios, la inflación no va a aflojar. Sé que por momentos parece que no pasa nada y es un poco desesperante, pero esto se va a ir dando de a poco.
¿Y adentro del Congreso, cómo estamos?
En Diputados es más difícil para ellos porque es más plural; en el Senado tienen un acuerdo con gobernadores que les permite sacar adelante algunos proyectos. Pero bueno, nos queda resistir y contarle a la sociedad que queremos hacer nosotros; otra no queda.
Se viene la reforma laboral.
El 11 tiene que reventar la calle, que es la única presión que puede sentir el gobierno. Ojalá haya mucha gente.
Ves más esperanza afuera que adentro.
Sí. Recién hablaba con un jubilado que me decía de los incendios en la Patagonia. Muchos de los gobernadores que le votaron el Presupuesto al Presidente están puteando porque no hay guita, porque no declara la emergencia… Me parece que si no nos organizamos, va a ser muy difícil.
¿Cómo te pega que acá se cante “que se vayan todos”…?
Es difícil porque a veces los tiempos de la maduración de la política van en otros registros, que no son los tiempos de la necesidad de la gente que la está pasando muy mal. Nosotros tenemos que escuchar lo que está pasando acá. Y después… muchas vacaciones. Flaco: el 2 de enero nos clavaron el decreto de la SIDE; ahora en el medio del verano nos metieron varias… Menos patitas en el agua; la dirigencia política tiene que moverse un poquito más. El único mensaje que van a escuchar los senadores es si el mensaje en la calle es contundente. Mientras, el gobierno va comprando tiempo y acordando con sectores, y eso le quita fuerza a la movilización popular.
¿Están manteniendo reuniones de trabajo contra la reforma?
Ayer estuve reunido a la mañana con empresarios pymes; empieza a haber resistencia en los sectores laborales a la reforma también. Hay que juntar a todos para que esto no salga.
Y armar otras propuestas…
Totalmente. Hay que estar dispuesto a perder algunos debates y aunque los perdamos, tenemos que poder ser claros y contarle a la sociedad cuál es la nuestra. Si no, es muy desesperante. Nadie ve un horizonte, y nosotros tenemos esa responsabilidad, incluso aunque perdamos. A veces uno dice “no me meto, porque quedó como un boludo perdiendo”. Bueno, flaco: si toca perder, toca perder. Pero contale a la gente cuál es tu idea porque si no dicen: “esta éste y los otros no dicen nada”.
¿Eso pasó en las elecciones? ¿La estrategia de la oposición fue “que la gente se iba a dar cuenta sola”…?
La gente vota como puede, de acuerdo a lo que nosotros le proponemos. No habremos sido claros en nuestras propuestas. Obviamente, yo digo que fue un voto que fue un plazo fijo, no un cheque en blanco. Y el plazo fijo se va agotando en la medida que el gobierno no de respuestas. El verano siempre es tranquilo porque la gente está dispersa; pero también la gente no se fue toda de vacaciones, la temporada es malísima, en enero vinieron aumentos de todo tipo, vuelven las clases, la gente se angustia. Yo creo que en marzo-abril se van a ver los límites de este crédito que le dio la gente al gobierno.
¿Y el impacto geopolítico?
Ese es el otro tema: somos muy dependientes. Milei depende mucho que a Trump le vaya bien. Y me parece que le van apareciendo otras prioridades. Tenemos que construir las nuestras.
Paulón lo dice y se mete en la movilización, donde las prioridades están claras.

Fotos: Juan Valeiro / lavaca.org

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