Nota
Acceso a la tierra y agroecología: la Plaza se transformó en la Huerta de Mayo
La Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) organizó una acción en Plaza de Mayo este jueves, que incluyó la lectura de una carta dirigida al presidente Alberto Fernández. Plantines de verdura agroecológica, surcos de tierra sobre las baldosas, y el reclamo por diálogo para que la Ley de acceso a la tierra esta vez sea tratada. La producción sana como posibilidad de rentabilidad y gran escala, frente a un sistema de agronegocios que va contra la soberanía alimentaria. Lo que se podría hacer con la plata que el macrismo entregó a Vicentín. La carta completa, y qué pasaría si la Plaza de Mayo se convirtiese en una huerta.
“Hola Alberto, ¿cómo estás?”. Así comienza la carta al presidente leída este jueves frente a la Casa Rosada, en medio de plantines de verduras agroecológicas y banderas que reclaman la posibilidad de acceso a la tierra para las personas que producen los alimentos que consume la sociedad. Uno de los párrafos de la carta de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT):
“Alberto, necesitamos que nos escuches. Que escuches que la Agroecología es una realidad y necesidad imperiosa para una producción sustentable, y conozcas las miles de hectáreas que producimos de esta manera. Necesitamos poder contarte que es mentira que solo con el paquete tecnológico del agronegocio puede producirse a gran escala. Necesitamos expresarte que no es real una dicotomía entre producción-sustentabilidad. Necesitamos contarte que bajo el modelo actual es IMPOSIBLE lograr la Soberanía Alimentaria, si dependemos de las grandes multinacionales del agro para comer todos los días”. (Abajo, el texto completo).

La pandemia suele ofrecer un escenario vacío en la Plaza de Mayo, pero este jueves cambió el paisaje al acercarse mujeres y hombres que integran la UTT (Unión de Trabajadores de la Tierra) reclamando la posibilidad de ser escuchados por el presidente de la Nación. Con todos los protocolos de cuidado y distancia, Instalaron surcos de tierra, plantines de verduras agroecológicas (rúcula, acelga, kale y varios etcéteras) que donaron a las personas que se acercaron a ver de qué se trataba la movida.
Una de las voceras de la organización, Zulma Molloja, explicó: “El objetivo del proyecto de Ley de Acceso a la Tierra es crear un Procrear Rural para que los pequeños productores puedan acceder a una vivienda digna y a una parcela donde producir alimentos. Con un 35% de lo que Macri le prestó sólo en un mes a Vicentín, el Estado Argentino puede generar un fondo de crédito para dar tierras para producir y vivienda digna a 1.000 familias por mes».
La Ley se presentará por tercera vez, ya que las dos veces anteriores perdió estado parlamentario sin que lograse ser tratada. Fue presentada en 2016 y 2018, con la firma de decenas de legisladores, entre ellos muchos funcionarios del actual gobierno como el ministro de Agricultura, Luis Basterra; de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; el canciller Felipe Solá; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof y la presidenta del INADI, Victoria Donda.
Entre quienes acompañaron la iniciativa, también estaban Luis Contigiani, por el socialismo de Santa Fe, Graciela Ocaña, por el macrismo bonaerense, y los diputados del Frente de Todos, Leonardo Grosso y Cecilia Moreau por Buenos Aires, María Cristina Britez (Misiones) y Gabriela Estévez (Córdoba) y el actual presidente de la comisión de Agricultura y Ganadería del Congreso, José A. Ruiz Aragón.
Ahora volverán a presentar la propuesta legislativa ante el Congreso de la Nación para su tratamiento, con la expectativa que un tema crucial merezca la atención de las señoras y señores a los que se denomina “representantes”.
Si la Plaza fuera Huerta

Según la experiencia de la UTT, si la Plaza de Mayo fuera una colonia agroecológica (2 hectáreas) se podrían alimentar 250 familias un año entero. El cálculo busca evidenciar que el acceso a la tierra para las y los productores de alimentos solucionaría muchos de los problemas que hoy acarrea la industria agroalimentaria: hiperconcentración, especulación de precios, contaminación y trabajo informal o esclavo.
Aunque la Plaza de Mayo no llegue jamás a ser huerta, no deja de ser un alerta pensar la cantidad de terrenos que podrían utilizarse en las grandes ciudades para lograr una alimentación sana, barata, sin traslados y contaminaciones inútiles de aimentos, y alrededor de la cual podrían establecerse puestos de trabajo y consumo de calidad, a precios tal vez menores que los que se paga en el sistema convencional.

Otra propuesta surgida del colorido encuentro es la de generar colonias agrícolas (la UTT, principal gremio campesino del país, ya tiene varias en funcionamiento). La idea es utilizar tierras fiscales. Explica la organización: “La implementación de una política masiva de colonias agrícolas en todo el país permitiría contribuir a poner fin a la enorme desigualdad en el acceso a la tierra para las y los trabajadores campesinos. En Argentina, sólo el 13% de la tierra está en manos de pequeños productores que producen más del 60% de alimentos que circulan en el mercado interno, mientras que el 1% de las empresas agrarias controlan el 36% de la tierra cultivada en nuestro país. Las Colonias Agroecológicas permitirán a las familias campesinas acceder a tierra suficiente para producir y proveer alimentos sanos y a precios justos para millones de personas”.
El día de sol acompañó la acción campesina, y la posibilidad de explicar y hacerse oír.
En un país con niveles crecientes de hambre, malnutrición, desempleo y pobreza este tipo de propuestas son beneficiosas social y económicamente desde cualquier punto de vista que se las analice. Salvo para los proyectos de monopolización y concentración. El debate sigue planteado, y la Plaza volvió a ser el lugar en el que intentan ser visibles los reclamos por una vida más justa. La carta fue firmada por la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE), el Frente Nacional Campesino y el Movimiento Nacinal Campesino Indígena Somos Tierra, además de la UTT.
CARTA AL PRESIDENTE del Campo que alimenta

Hola, Alberto. ¿Cómo estás? Esperamos que bien en medio de jornadas tan complejas. Nos permitimos escribirte esta carta para tratar de comunicarnos con vos.
Aunque quizás no nos tengas presentes, ya nos conocés. Somos quienes produjimos las verduras que comiste hoy; somos la cooperativa láctea del pueblo que provee de leche a fábricas y grandes empresas; somos los granjeros y granjeras que abastecemos localmente de huevos y carne; las cooperativas de pequeños productores de frutas, somos familias crianceras y arrieras del monte y la cordillera que producimos cabras, ovejas y llamas, somos pequeñas agroindustrias alimentarias de los pueblos de la Argentina Profunda (algunos le llaman Interior); también somos cooperativas de granos que exportamos. Somos quienes sostenemos el arraigo y el trabajo en el campo profundo o en los cordones hortícolas periurbanos. Somos cientos de miles de campesinos/as, pequeños y medianos productores/as, trabajadores/as de la tierra a lo largo y ancho de nuestro país… somos el CAMPO QUE ALIMENTA.
Ya nos conocés…también nos viste tantas veces como un actor social en los verdurazos acercando alimento al pueblo en los momentos más difíciles, y viste como nos reprimieron. Nos cruzamos algunas veces en la mesa del Plan Argentina contra el Hambre.
Ya nos conocés…pero necesitamos que nos escuches, necesitamos contarte nuestra realidad, nuestros sufrimientos y, sobre todo, necesitamos presentarte nuestras propuestas. El pueblo necesita que escuches nuestras propuestas para garantizar la SOBERANÍA ALIMENTARIA.

‼️ Nuestra realidad es acuciante. Somos quienes producimos los alimentos, pero no tenemos acceso a créditos; somos quienes habitamos el campo, pero no somos los dueños de la tierra ni tenemos planes de vivienda que nos contengan; somos quienes producimos y garantizamos el mercado interno y local, pero no hay políticas activas para nuestro sector; somos parte de quienes producen granos para exportación, pero no nos convocan a una mesa para discutir.
Alberto… durante mucho tiempo se ha instalado la idea de que hay un solo campo: “el campo”, ese de la Sociedad Rural, la vacas con cucardas, la siembra directa y las grandes estancias. Ese que representa la Mesa de Enlace. Pero NO, Alberto, no hay un solo campo. También estamos nosotros y nosotras. Nosotros/as que realmente producimos alimentos. Nosotros/as que entendemos que la alimentación es un derecho y no una mercancía, y nos hacemos cargo del rol social que cumplimos en la cadena. Nosotros/as que entendemos que debe haber políticas redistributivas, y por eso apoyamos las retenciones de manera segmentada. Nosotros/as que entendemos que el Estado debe intervenir activamente en las políticas agrarias, y por eso apoyamos la intervención a Vicentín.
Alberto, necesitamos que nos escuches. Que escuches que la Agroecología es una realidad y necesidad imperiosa para una producción sustentable, y conozcas las miles de hectáreas que producimos de esta manera. Necesitamos poder contarte que es mentira que solo con el paquete tecnológico del agronegocio puede producirse a gran escala. Necesitamos expresarte que no es real una dicotomía entre producción-sustentabilidad. Necesitamos contarte que bajo el modelo actual es IMPOSIBLE lograr la Soberanía Alimentaria, si dependemos de las grandes multinacionales del agro para comer todos los días.
Necesitamos contarte nuestras luchas por el acceso a la tierra, mostrarte nuestras Colonias Agrícolas, que no son una idea sino experiencias reales exitosas.
Somos muchas y muchos Alberto… produciendo y trabajando diariamente por garantizar alimentos sanos a precio justo para el pueblo. SABEMOS CÓMO HACERLO PORQUE LO HACEMOS TODOS LOS DÍAS.
Creemos en la solidaridad, creemos en construir un mundo más justo, creemos que un modelo agrario soberano y popular es posible. En ello va nuestra vida. Y seguirá yendo en eso, en garantizar el alimento, el trabajo en los pueblos, la equidad en el trabajo, en desarrollar producción sustentable.
Alberto, no te decimos que no te reúnas con los poderosos del agro, pero te pedimos que también nos escuches a nosotros y nosotras.
Te mandamos un abrazo,
✊🏾 Federación de Cooperativas Federadas FECOFE
✊🏾 Frente Nacional Campesino FNC
✊🏾 Movimiento Nacional Campesino Indígena – Somos Tierra MNCI
✊🏾 Unión de Trabajadores/as de la Tierra UTT
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
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Piazza, café sin patrón: una empresa recuperada en Congreso para chuparse los dedos
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Neuquén: desalojo de una comunidad mapuche y caravana provincial este sábado
































