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Declaró Darthés por abuso sexual contra Thelma Fardín: las mujeres rompen la ley del sigilo

El actor Juan Darthés declaró, por primera vez en cuatro años, en la séptima Sala Criminal Federal de San Pablo, en el marco de la causa por abuso sexual que denunció Thelma Fardín en 2018. La actriz denunció hechos ocurridos cuando tenía 16 años y Darthés 45. “Estamos tratando de sentar una jurisprudencia, no solamente en este caso sino en todos los casos de las personas que se atreven a denunciar violencia sexual con lo revictimizante y lo violento que es atravesar el proceso de justicia”, dijo la actriz cuando se presentó a la última audiencia del juicio. Los detalles de la jornada y cómo sigue la causa que podría tener su sentencia a fin de año. La actitud de las actrices y de las trabajadoras del poder judicial. Por Franca Boccazzi.
“Hace cuatro años estamos aguardando este momento, Thelma tuvo que declarar en reiteradas oportunidades en el marco de este proceso y Darthés es la primera vez que se sienta en el banquillo de los acusados a dar explicaciones de los hechos que se investigan” dice a lavaca Lucila Galkin, Directora del área de Género y Diversidad de Amnistía Internacional.
La audiencia duró dos horas y la cita para Thelma Fardín y sus abogados fue en la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), en la Ciudad de Buenos Aires, desde donde siguieron la declaración de Juan Darthés en Brasil. Allí, uno de los representantes legales de la actriz, Martín Arias Duval, explicó que el acusado declaró durante todo ese tiempo pero eligió no responder preguntas de la fiscalía ni de los abogados brasileños que representan a Thelma en ese país. “Ahora la responsabilidad respecto de cuál va a ser la finalización del caso está en manos de la justicia brasileña”, determinó Arias Duval.

Por otra parte, a pesar de que el pedido de Thelma siempre fue que las audiencias fueran públicas para garantizar la transparencia del proceso, no se pudo conocer el contenido de las declaraciones porque Darthés pidió aplicar la Ley de Sigilo que rige en Brasil, una reglamentación que prohíbe revelar durante todo el proceso judicial lo que sucede en él. En este sentido, la defensa de Thelma aclaró: “Preferimos guardar reserva del contenido para no generar eventuales planteos de inmunidad, lo que sí confirmo es que él no reconoció la situación”.
Thelma dijo al inicio de la jornada: “Estamos tratando de sentar una jurisprudencia, no solamente en este caso sino en todos los casos de las personas que se atreven a denunciar violencia sexual con lo revictimizante y lo violento que es atravesar el proceso de justicia”
Ahora, el juez federal de San Pablo, Ali Mazloum, debe fijar ahora la fecha de los alegatos.
La denuncia, la artimaña
El principio del recorrido se remonta a abril 2018, cuando Thelma Fardín se acercó a la UFEM para denunciar a Juan Darthés por los sucesos ocurridos en Nicaragua en 2009, en el marco de la gira que realizaba el elenco de la tira televisiva “Patito feo”, cuando ella tenía 16 años y él 45.

Basándose en el principio de territorialidad, que consiste en aplicar la Ley Penal a los hechos cometidos exclusivamente dentro del territorio del Estado que sanciona, la respuesta de la justicia argentina a la actriz fue que no se podía investigar el caso porque no había sucedido en Argentina. La denuncia debía hacerse en Nicaragua.
Thelma recorrió los 5.965 para llegar el 4 de diciembre de 2018 a Managua, donde se presentó ante la Unidad Especializada de Delitos Contra la Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal y denunció por abuso sexual agravado a Darthés.
La reacción del actor no tardó en llegar: el día 20 de ese mismo mes tomó un vuelo y se instaló en San Pablo, Brasil, país del cual es ciudadano y que, además, en sus leyes no contempla el principio de territorialidad ni extradita a sus nacionales, sino que asume los delitos cometidos por ellos. En otras palabras, fue una estrategia que le permitió al actor evitar presentarse ante los tribunales de Nicaragua para ser juzgado en ese país y una nueva complicación para que Thelma obtuviera justicia.
El 2 de agosto de 2019 se abrió el proceso penal contra el actor y, tanto las pericias oficiales como de parte, concluyeron que Thelma presentaba signos de estrés postraumático compatible con abuso sexual. El Juzgado Décimo del Distrito de lo Penal de Audiencia de la Circunscripción de Managua evaluó la acusación, los peritajes y las pruebas ofrecidas, y dos meses después -el 17 de octubre- acusó de violación agravada a Darthés, seguido de una orden de captura internacional para que todos los países miembros de Interpol buscaran al actor y así extraditarlo a Nicaragua.
Si bien no había posibilidad de extraditar a Darthés por cómo son las leyes brasileñas, la justicia nicaragüense llevó adelante esta acción con el objetivo de completar todas las instancias para que el juicio se pudiera trasladar a los tribunales de Brasil. La solicitud de extradición fue admitida el 20 de septiembre del 2020, diez días después el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua solicitó a Brasil la extradición y esto, finalmente, hizo que el Ministerio Público de Brasil tomara conocimiento del caso e iniciara una investigación dentro de su territorio.
Escarbadientes contra el poder
El Ministerio Público Fiscal (MPF) de Brasil incorporó las pruebas con las que contaba la justicia en Nicaragua y las evidencias que había recolectado la UFEM en Argentina. Para ese entonces, el proceso judicial que Thelma se animó a iniciar ya había marcado un hito en Argentina. Y ahora se sumaba el hecho inédito de la colaboración entre tres países para evaluar y comprobar lo sucedido.
En abril del 2021 el MPF acusó formalmente a Juan Darthés por “estupro agravado”, delito que en Brasil tiene penas de 8 a 12 años de prisión, un avance fundamental que se sostuvo a pesar de los numerosos intentos de Darthés y su defensa para retrasar el proceso judicial, incluyendo el recurso presentado para anular el juicio y volver a fojas cero, al cual el Tribunal Regional de San Pablo dio lugar el 7 de febrero de este año, decisión de la cual se retractó posteriormente.
“Hasta último momento sacó recursos que jamás hubiéramos imaginado para retrasar el proceso, la sensación es estar peleando con escarbadientes con un poder que se abroquela, se cierra, que se protegen entre ellos, porque tienen miedo de todo el oleaje que viene después de que una persona se atreve a hablar y a denunciar y, sin dudas, es por eso que la justicia tiene que dar el ejemplo”, explicó Thelma en la última jornada de audiencias en donde Darthés declaró.
Actrices y trabajadoras
La audiencia fue la última y, por fin, se escuchó la voz del acusado. Fue la primera vez que declaró en cuatro años que lleva el proceso, lo hizo en la séptima Sala Criminal Federal de San Pablo.
En este sentido, Lucila Galkin, Directora del área de Género y Diversidad de Amnistía Internacional, declaró a lavaca: “Hace cuatro años estamos aguardando este momento, Thelma tuvo que declarar en reiteradas oportunidades en el marco de este proceso y él es la primera vez que se sienta en el banquillo de los acusados a dar explicaciones de los hechos que se investigan”.
El juez ratificó el plazo de 30 días que había dado con anterioridad para la presentación de informes periciales pendientes que debe presentar la defensa de Darthés y luego se decidirá cuándo se van a producir los alegatos. Según el abogado Arias Duval, esto va a depender de la decisión del juez y la agenda del juzgado, pero se presume que se llegaría a esta instancia en diciembre. A partir de ese momento, el juez puede dictar la sentencia inmediatamente o tomarse un tiempo para elaborar su decisión.
Alejandra Flechner, integrante del colectivo de Actrices Argentinas, habló emocionada: “Este día para nosotras significa muchísimo. Porque venimos acompañando a Thelma desde el minuto uno en esta lucha que tiene tanto de desigual, que es tan compleja y que nos habla del deseo de que esto pueda sentar un precedente para la justicia. Que el Poder Judicial pueda incorporar la perspectiva de género y deje de revictimizar a las víctimas”.
En la puerta del Ministerio Público Fiscal de La Nación, en Perón al 667, desde donde Thelma y sus abogados siguieron la declaración, había un cartel que decía: “Thelma las trabajadoras del MPF te abrazamos”.
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MU 215: Sin chamuyo



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La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
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El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
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Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
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El trava power: Las Simbióticas
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Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
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