Nota
Venimos a cambiar todo
Más de 10.000 jóvenes y adolescentes marcharon desde Plaza de Mayo a Congreso en un clima de alegría y a la vez de reclamo contra el cambio climático. Y no solo eso. En el cierre del acto se leyó un documento planteado desde la visión argentina y latinoamericana, en el que se exigió una reforma agraria integral y popular, transición productiva hacia la agroecología, se reivindicó la Soberanía Alimentaria y se definió a la justicia climática y ecológica como parte de la justicia social. Voces en la marcha y algunas pistas para entender a Greta Thunberg, la niña sueca con una condición de la cual se pueden aprender varias cosas.
Hay carteles escritos a mano sobre cartones y papeles por gente irreverentemente joven. Se puede leer:
-“El $$$ no va a darte oxígeno”.
-“Cambiá el sistema, no el clima”.
-“Salvemos el mundo, salvemos el futuro”.
-“Destruyamos el patriarcado, no el planeta”.
-“La Tierra no está muriendo. Está siendo asesinada”.
-“Si el Amazonas fuera un banco, ya lo hubieran salvado”.
-“No hay economía en un planeta destruido”.
-Las otras luchas no tienen sentido si el planeta se va a la mierda”.
-“El capitalismo nos está extinguiendo”.
Buenos Aires y 19 provincias argentinas vivieron la autoconvocatoria a la 3º Movilización frente a la Crisis Climática y Ecológica y, en el caso porteño, la concentración se inició en Plaza de Mayo donde se escuchaba la siguiente canción masivamente coreada:
-“Fuera Monsanto, fuera Chevron, fuera el modelo de saqueo y extracción”.
Monsanto es una corporación símbolo del agronegocio, propiedad del laboratorio alemán Bayer, dedicada principalmente a la monopolización de semillas y a elaboración masiva de pesticidas, para el monocultivo de soja transgénica. Chevron es símbolo del comienzo de la explotación de hidrocarburos a través del fracking en Vaca Muerta.
Las canciones y pancartas no tenían relación con la versión descremada que muchos han querido endilgarle al movimiento que la niña sueca Greta Thunberg, nacida el 3 de enero de 2003, ayudó a disparar en agosto de 2018 cuando –angustiada- dejó de ir a la escuela un día a la semana para reclamar frente al Parlamento sueco.
Nacía Fridays for future (viernes para el futuro) una huelga escolar, mientras Greta se convertía inesperadamente en un símbolo mundial de la lucha contra el cambio climático con sus palabras sencillas y tremendas, sus trenzas y su mirada.
Fotos Nacho Yuchark
¿Quién contamina el planeta?
La marcha de este viernes en Buenos Aires tuvo como motores organizativos a Jóvenes por el Clima de Argentina (JOCA) y Alianza por el Clima, entre otras agrupaciones.
Manuel Muñoz, de JOCA, 17 años, cuenta a lavaca: “Somos un movimiento ambiental, latinoamericanista, popular y combativo. Buscamos detener el cambio climático a través de la movilización de dos sujetos que siempre fueron relegados por los ambientalistas: la juventud y los sectores populares”.
Agrega Manuel: “El 71% de la contaminación del mundo lo producen las 100 corporaciones más grandes. Frente a eso, no estaos en contra de las acciones individuales pero creemos que por sí solas no van a cambiar los efectos del cambio climático. Necesitamos movilización, para que haya regulaciones y políticas concretas del Estado”.
El argumento: “Hay que cambiar el sistema socioproductivo de nuestro país y de nuestro planeta. Si seguimos así no tiene sentido que haya un progreso, porque no vamos a poder vivirlo. No venimos a aportar tecnicismos porque todo eso ya lo plantea a nivel global toda la comunidad científica. Lo que hay que hacer ahora es cambiar las cosas”.
Sobre Greta: “Es una líder internacional que logró visibilizar esta problemática, solo faltando los viernes a la escuela. JOCA tiene 9 meses. Nacimos replicando todo este movimiento pero entendiendo cuál es nuestro marco latinoamericano y nacional”.
Venimos a cambiar todo
Rodeada de quinceañeros y sonriendo pasaba un poco más allá una joven de 89 años, Nora Cortiñas. Anduvieron por allí también Juan Carr (Red Solidaria): “Aprendí el problema climático de los chicos”. Y el senador Pino Solanas: “Esto es extraordinario. Cuando el tema ambiental lo toma la juventud renace la esperanza. Este es el futuro frente al cinismo de la clase dirigente mundial”.
El recorrido por Avenida de Mayo fue acercando más gente. Otros estribillos: “El pueblo consciente, defiende el medio ambiente” y “Alerta que camina la lucha ecologista en América Latina”.
Ileana, 17 años: “Esta generación trae otro paradigma que plantea preguntarse qué comemos, qué hacemos, cómo se produce. Venimos a cambiar todo”.
Iara, 18: “Cuando se habla de cambiar el sistema es porque el planeta no está mal. Los que estamos mall somos nosotros que tenemos que dejar de destruir y de provocar injusticias. Hay que cambiar de enfoque”.
Leyla: “Tenés explotación de los recursos naturales, de las personas, de los géneros. El capitalismo no está funcionando”.
Ileana, Iara y Leyla agregan que son veganas.
Fotos: Nacho Yuchark
El decreto de Macri
Jaquelin Flores, cartonera, recicladora de basura, revela a lavaca durante la marcha otro hallazgo de la actual gestión gubernamental: “Somos actores de toda esta movilización y apoyamos totalmente a la juventud, porque el servicio de reciclado en Buenos Aires es el que está evitando el colapso del medio ambiente en la ciudad. Y estamos totalmente en contra del decreto de Macri (591/19 de semanas atrás) que permite la importación de basura tóxica”. El tema fue parte también del documento que se leyó al final de la marcha, en Congreso, y es acaso una muestra de la creatividad de la clase política en momentos de crisis.
Se acercó a la marcha también Juan Martín (29), desde la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) llevando una bolsa de frutas agroecológicas para convidar a los autoconvocados. La charla con lavaca rondó los puntos en común que esta movida podría tener con el feminismo: “Para mi este es un movimiento típico de este siglo. Yo también lo comparo con todo lo que viene siendo la movilización feminista porque aparece la demanda desde una representación social muy diversa que irrumpe en el cotidiano, en el patrón normal de la política, y genera desequilibrios. Hay gente que le tiene miedo a esto porque es nuevo, porque es reciente, pero claro, en la mirada política, también progresista, cada uno cuida su quintita y cuando aparecen actores nuevos no les gusta”.
Otro argumento: “Habla de Greta, si es blanca. Si es europea. Si tiene autismo. No sé por qué la gente cae en esas discusiones. Y yo pienso que ella representa el otro del sistema. Es una nena. Que dice las cosas como son. Entonces, hay muchos que bancan a los indígenas, a los sectores pobres, trabajadores, pero Greta es otro igual que esos actores, porque es una niña. Y además habla en serio de las generaciones futuras, que para el sistema no existen. Entonces ella nos obliga a pensar en un nuevo tipo de ética, de responsabilidad con el futuro. Así como hay una ética del compañerismo y de la lucha, tiene que nacer una ética para las futuras generaciones a las que les festejamos todo, pero la Amazonia no se la dejamos”.
Reforma agraria y agroecología
En el escenario se leyó un documento que acompañó la marcha, redactado por JOCA. Algunos párrafos:
- “Los discursos vacíos ya no alcanzan. Queremos acción”.
- “Sabemos que la crisis climática y ecológica nos atraviesa a todes, pero no a todes por igual Como en toda crisis social los sectores históricamente marginados y discriminados son los más perjudicados”.
- “Creemos profundamente que el concepto de justicia climática y ecológica es un concepto de justicia social. Pero también de soberanía nacional y regional. Sabemos que no es lo mismo hablar de ecologismo en Europa o en Norteamérica que en América Latina”.
- “Exigimos realizar un cambio profundo del sistema de producción de alimentos. Basta de industrialización animal. El modelo de producción agroindustrial está devastando ecosistemas y comunidades. Necesitamos una transición agroecológica inmediata, soberanía alimentaria y una reforma agraria integral y popular”.
- “Aplicación plena y pleno cumplimiento de la ley 26160 Ley Cristian Ferreyra, para evitar los desalojos de los territorios indígenas y la tala indiscriminada”.
- Acelerar la transición justa hacia una matriz energética de fuentes renovables. Exigimos a les candidates de todos los frentes, y a los comunicadores y comunicadoras que digan la verdad: Vaca Muerta no es el futuro”.
- “Necesitaos y exigimos un mundo justo, un mundo limpio, un mundo sano, un mundo sostenible. Un mundo posible para nosotros y para las generaciones futuras. Hoy volvemos a alzar la voz por cada une de los jóvenes presentes y por cada sector de la sociedad. Hoy decimos basta”.
Fotos Nacho Yuchark
Entendiendo a Greta
Mientras esto ocurría en Buenos Aires, se calcula que unos 6 millones de personas se movilizaron en diversas ciudades del mundo. La presencia de Greta Thunberg en Naciones Unidas fue otro envión para estas movilizaciones globales, nacidas en una niña diagnosticada con un llamado Síndrome de Asperger.
“Yo no hablo de un trastorno sino de una condición, porque no me gusta mirar a las personas desde la psicopatología sino desde la diversidad” dice la psicoterapeuta Susana García. “Si se ve desde la diversidad, se entiende que son personas que se expresan de forma muy directa, que se focalizan con intensidad en lo que despierta su interés. Son muy intensos en sus vínculos. No tiene relaciones sociales con muchas personas sino que podríamos decir que son más selectivos en sus amistades. Cuando conectan desde ese lugar de afecto son leales y sinceros. Son muy sensibles. Y algo característico es que no se vinculan desde la ironía, el sarcasmo, ni los dobles sentidos. O sea: son personas muy directas, muchas veces con una inteligencia muy desarrollada, pero a la vez personas sencillas. Por eso Greta tiene tanta fuerza, tanta intensidad en lo que dice, y por eso es tan empática con eso que focaliza. Se puede ver que se siente conectada, dolorida, oprimida, enojada, y que a la vez puede ver las cosas de una manera lúcida, simple y directa con mucha capacidad de acción sin salir del foco de lo que es su interés”.
En épocas de dispersión, estímulos, engaños, fake news, publicidad y operaciones de inteligencia, podría pensarse que la condición de Greta la mantiene centrada en eso que la angustia desde que tenía 11 años: la percepción de que se está destruyendo al mundo. Y frente a eso ella siente que hay que plantear el tema con sencillez, directamente, sin dobles sentidos, sin distracciones, porque todo es demasiado grave y urgente como para hacerlo de otro modo.
Hace poco dijo que esa condición tal vez es para ella un superpoder. Declaró también: “Sin mi síndrome no sería posible hacer esto. Yo pienso mucho, siempre, y no puedo dejar pasar las cosas. Cosas que me importan y están grabadas en mi cabeza”.
Conviene tal vez recordar qué cosas tiene grabadas Greta y fueron las que expresó esta semana en Naciones Unidas, cuando le preguntaron cuál es su mensaje a los líderes del mundo.
Dijo:
“Mi mensaje es que los estaremos vigilando. Esto está todo mal, yo no debería estar aquí, debería estar en la escuela al otro lado del océano.
Pero ustedes vienen a nosotros los jóvenes, buscando esperanza, ¿cómo se atreven?
Ustedes se robaron mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías. Y aun así yo soy una afortunada. Hay gente sufriendo, gente muriendo. Ecosistemas completos están colapsando. Estamos al inicio de una extinción masiva.
Y ustedes solo hablan de dinero. En cuentos de hadas y eternas promesas de crecimiento económico. ¿Cómo se atreven?
Por más de 30 años la Ciencia ha sido clara. ¿Cómo se atreven a desviar la mirada y venir aquí a decirme que están haciendo lo suficiente cuando las políticas y soluciones aún no están a la vista?
Dicen que nos escuchan y que entienden la urgencia. Pero no importa cuán triste o enojada esté. Yo no quiero creer eso. Porque si realmente entienden la situación y aun así siguen fallando a la hora de actuar, entonces significa que son malvados y me niego a creer eso.
Ustedes nos están fallando. Pero los jóvenes comenzamos a entender su traición. Los ojos de todas las generaciones futuras están sobre ustedes. Y si eligen fallarnos, les digo: nunca los perdonaremos.
No dejaremos que se salgan con la suya. Justo aquí es donde marcamos el límite. El mundo se está despertando y el cambio está llegando les guste o no».
Fotos Nacho Yuchark
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
Por Lucas Pedulla
Fotos: Sebastián Smok/lavaca.org

Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
Por Francisco Pandolfi
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
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Piazza, café sin patrón: una empresa recuperada en Congreso para chuparse los dedos
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Neuquén: desalojo de una comunidad mapuche y caravana provincial este sábado
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Y la nave va: viaje a la vida en el delta











































