Sigamos en contacto

Nota

Lo que hay para ver, para embellecer los ojos

Publicada

el

Con distintas formas de abordar duras realidades, Ojo de Pombero y Beya Durmiente se animan a escarbar en la violencia hacia los cuerpos. Inspirada en la leyenda guaraní del ser petiso y peludo que habita las zonas rurales del noroeste del país, Ojo de Pombero indaga en la dimensión del mito en la rutina cotidiana. Beya Durmiente —basada en la novela breve Le viste la cara a Dios, de Gabriela Cabezón Cámara— expone la soledad de una chica al borde de su existencia y su desdoblamiento para poder soportar lo insportable. La obra de danza SE/ES, construida a partir de la lectura del libro Agua Viva, de Clarice Lispector, relata en la corporalidad la transformación mediante movimientos e imágenes de ensueño.

Ojo de Pombero

Lo que hay para ver, para embellecer los ojos
Foto: Facu Suárez

Una historia que es leyenda. Un relato fantástico que se torna verosímil y con notable eficacia desata un eco infitinto. La fascinación y el espanto. Este ser fabuloso convertido en mito —incluido en la renombrada película de Armando Bo “Embrujada”, con la inolvidable Coca Sarli— continúa dando qué hablar en el territorio donde se hicieron populares sus andanzas. Encarna quizás las mil y una razones para explicar lo que no puede decirse, por vergüenza o por miedo. Abrazar la esencia del misterio no implica el deseo de resolverlo. Este duende mitológico guaraní atrajo la atención del actor y dramaturgo Toto Castiñeiras e inspiró esta obra.

Ojo de Pombero nos sumerge en una atmósfera campestre, un ambiente festivo por momentos, de jovencitas con ilusión y vestidos para el encanto. Una madre sostenida por la furia del pasado que se vuelve una sombra al acecho. ¿Cómo quebrar ese hechizo funesto que es realidad hecha carne? Mariela Acosta, Julieta Laso, Mariano Torre, Luciana Buschi y Toto Castiñeiras son les intérpretes que nos harán reir a carcajadas y también agitarán la inquietud. El actor, clown, dramaturgo y director Toto Castiñeiras afirma: “Este animal, duende, enano, con los pies al revés me pareció una imagen atractiva para la escena. Muchas veces el Pombero es simplemente el trabajador de los cañaverales con un sombrero de paja, para nada deforme. Dentro de estas dualidades, también me llamaba la atención que es un ser del bien o un ser del mal. Si los trabajadores del campo le dejan tabaco o vino, se porta bien y ayuda en la cosecha. Y en el mundo de lo femenino, existe la amenaza del silbido, las niñas tienen que quedarse en casa a la hora de la siesta porque si escuchan el silbido, ejerce una fuerza hipnótica, son capturadas, abusadas, incluso asesinadas por este ser maligno”. Cuenta que hay muchas anécdotas de personas que aseguran que sus hijas fueron abusadas por el Pombero, “en un encubrimiento a través de lo mágico y el uso del mito para tapar o manipular eventos de violencia

Desde 2004 Toto Castiñeiras integra el Cirque du Soleil y realiza largas giras. Durante la pandemia,  convocó al elenco de Ojo de Pombero  y por el parate general pudo trabajar con personas con las que no lo había logrado antes por falta de tiempo. En cuanto a sus actividades en el circo y en el teatro, afirma que “la escena es una sola. Vivimos separando las cosas, la danza del teatro, la canción de la actuación. No encuentro una diferencia entre ninguno de mis trabajos. Soy yo trabajando”.  A Gurisa y Voraz y melancólico Castiñeiras suma Ojo de Pombero, a las que define como “tres romanceros rurales, no son registros de mitos sino romanceros atravesados por mitos. La metáfora es quizás que este personaje podría llegar a estar escondido en cualquier mirada y en el momento indicado salir a devorar, a abusar, lo que fuera, como un ser que vive en lo oscuro de la pupila de los individuos”.

Teatro Picadero, Enrique Santos Discépolo 1857, CABA

Jueves 21.30

@teatroelpicadero

@ojo.de.pomberto

@toto.castineiras

Beya Durmiente

Lo que hay para ver, para embellecer los ojos
Foto: Nahiara Espíndola

Cuando el dolor es intolerable, ante el menor resquicio existente, el afán de supervivencia, el infalible impulso vital, huyen disparados hacia la posible salvación. No importa si es un invento de la mente o un espejismo repentino. Allá iremos sin dudarlo, inmediatamente, a buscar un pedacito de cielo en medio de tanto infierno. Beya Durmiente eleva sus alas para iniciar el vuelo, pero el espanto se cuela por su piel y por sus venas y la arrastra a la cloaca que se transformó en su hogar. Basada en Le viste la cara a Dios de la escritora Gabriela Cabezón Cámara, Beya Durmiente (Dj Beya) es un espectáculo performático-musical. Carla Crespo, la actriz y dj en escena, relata, interpreta, musicaliza y ruge este texto escrito en segunda persona.

La directora, Victoria Roland, —actriz, dramaturga y docente—leyó la novela de Cabezón Cámara en un taller literario, quedó fascinada con el texto y sintió la necesidad de ponerle voz. La combinación de actuación y musicalización por parte de Carla brinda la sensación de ese desdoblamiento de Beya en la novela.  Victoria: “La sacaba del lugar de víctima, que no es el lugar que queríamos mostrar sino de una luchadora, una sobreviviente, una superhéroe, en la novela dice, que será Houdini o Kill Bill”. 

Contar esta historia es un gran desafío: “Lo que ella relata es imposible de representar. La potencia está en que son las palabras las que te traen esas imágenes y a la vez te van armando como una película. Los elementos para contar esta historia tenían que volverla una experiencia física y sensorial, diferente a la de la novela porque claramente el teatro y la literatura son disciplinas distintas. El show tiene también esa voluntad de exorcizar y purgar esos roles que nos han sido asignados a las mujeres”. Los recursos musicales de Carla Crespo tienen un rol fundamental, “la música electrónica te hace vibrar la piel”, dice Victoria. La grabación de su voz, su amplifiación y repetición es justamente lo que a Beya le urge: hacerse oír, que su voz retumbe hasta aturdir.

Teatro Margarita Xirgu, Chacabuco 875, CABA

Última función: Domingo 21 de noviembre, 19 hs

@xirgu.untref

@beyadurmiente

@vicoroland

@soycarlacrespo

SE/ES

Lo que hay para ver, para embellecer los ojos
Foto: Paola Evelina

Siento entonces que estoy en las proximidades de fuentes, lagunas y cascadas, todas de aguas abundantes. Y yo libre

Clarice Lispector, Agua Viva

En un clima onírico, una profunda transformación sucede frente a nuestros ojos. Los sonidos, las imágenes proyectadas sobre el piso, el cuerpo danzante atravesando la metamorfosis y una voz que susurra. Ángela Babuin  es la bailarina, coreógrafa y performer que interpreta esta obra de la cual es directora junto al filósofo y dramaturgo Francesco Callegaro. Angela es italiana y hace cinco años que vive en la Argentina. “La necesidad de la creación nació con el deseo de marcar un cambio de vida tan radical como fue mi llegada a la Argentina. Vivir acá me hizo encontrar con otro cuerpo, otro movimiento, otras ganas y empecé una búsqueda coreográfica”.

Con la asistencia de la intérprete, coreógrafa y dramaturga Catalina Briski, el artista visual Marcos Lovisatti, el guitarrista Paolo Spaccamonti, el diseñador de sonidos Javier Bustos y en la voz en off la actriz Karina Antonelli, SE/ES fue tomando forma. Cuenta Ángela que leyó el libro Agua viva, de la escritora Clarice Lispector y encontró allí una relación con la situación que estaba atravesando. “Me impactó su visión del ´acto´ artístico, manifestada por la fuerza misma de sus palabras, como expresión vital de una voluntad orgánica y misteriosa, que brota desde el presente. Pensamos la danza y más ampliamente el arte de la misma manera”.  Mediante una lectura compartida con les integrantxs del equipo pusieron en escena ese proceso de transformación que sucede a través de los movimientos y las imágenes, “como en el libro a través de la escritura pero también de la pintura, a la cual Lispector alude a menudo”.

La plasticidad y expresividad del cuerpo de Ángela es notable y se evidencia en el transcurso de la obra. Empezó a estudiar danza a los seis años, se formó en Italia en ballet, danza jazz y danza contemporánea. A los 18 se mudó a París y se diplomó en danza contemporánea y danza terapia.  ¿Cuál es la esencia de la obra? “SE/ES muestra el universo intimo y personal, laberíntico y desgarrado de una mujer que ya no es una mujer, sino una fuerza vital que irrumpe y perfora los límites del género y hasta de lo humano, para excavar el lugar indecible de su libertad animal”.  

Aérea Teatro, Bartolomé Mitre 4272, CABA

Domingos 21 y 28 de noviembre, 20.30 hs

@aerea_teatro

@sees.specttacolo

Nota

MU 214: Mujer maravilla

Publicada

el

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Nota

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Publicada

el

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

Seguir leyendo

Nota

MU 213: Movete

Publicada

el

MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.002

Femicidios, narcotráfico y Estado