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Mu sin kioscos y sin ley

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Hoy Mu, el periódico de lavaca no está a los kioscos. Su salida fue afectada por el piquete que los canillitas porteños organizaron frente al Centro de Distribución como forma de reclamar a la Asociación de Editores de Revistas que cumplan con lo prometido: otorgarles una suma que compense la pérdida del histórico porcentaje que ellos obtenían por su labor. Vender revistas se transformó hoy en un conflicto de trama compleja que intentaremos aquí explicar. Pero lo histórico de este día es que por primera vez tres publicaciones formaron parte de esa medida de fuerza: La Garganta Poderosa, Barcelona y Mu. Es decir, participamos de un piquete que afectaba a nuestra propia publicación. Lo hicimos, paradójicamente, porque Mu es una de las fuentes de ingresos más importantes de nuestra cooperativa y exactamente de eso conversamos en la vereda con los más de 200 canillitas que estaban ahí manifestándose: nuestro medio es un medio para ganarnos dignamente la vida y lo vamos defender como se defiende el sustento cotidiano. Lo hicimos, también, porque lo que está en juego en estos días es, nada menos, que el destino de todo el circuito de distribución y comercialización de publicaciones. Quién lo va a controlar, quién va a participar de él y, por supuesto, quién no. Otra paradoja: ese es el tema de la tapa de esta edición de Mu que hoy no está en los kioscos.

El por qué estuvimos ahí se sintetiza en el texto que suscribimos las tres publicaciones. Cómo llegamos hasta allí es lo que intentaremos explicar a continuación.
La carta
“En un hecho inédito tres revistas participamos de un piquete que impedía la circulación de algunas de nuestras publicaciones. No es un disparate, sino la puesta en práctica de nuestra mirada sobre la crisis del circuito de distribución y comercialización de medios gráficos.
Canillitas y Editores Independientes constituimos algunas de las partes fundamentales de la cadena que nos posibilita llegar a miles de lectores. Es esa cadena la que quieren cortar y controlar algunos sectores corporativos que intervienen en el circuito.
Canillitas y Editores Independientes tratamos de vivir dignamente de las publicaciones que vendemos y eso es lo que hoy está en peligro, amenazado por aquellos que quieren convertir cada kiosco en una góndola donde sólo se acomoden los productos de esos “grandes” que cada vez venden menos ejemplares.
Canillitas y Editores Independientes sabemos que la crisis de los medios gráficos la desató la falta de credibilidad y la baja calidad de las publicaciones que ya no viven de las noticias que publican, sino de la información que ocultan.
Nuestras publicaciones representan apenas una muestra de una nueva forma de concebir medios gráficos: el medio como medio. Cada revista no es para nosotros un negocio que se negocia, ni una inversión que se especula. Nuestras publicaciones son una herramienta de cambio.
Por eso hoy fuimos, como siempre, a estar presentes, parándonos al lado de quienes consideramos nuestros aliados, para expresar lo que aprendimos: de estas crisis se sale desde abajo y construyendo desde el presente lo que queremos para nuestro futuro. Un futuro en donde el periodismo vuelva a ser periodismo, los kioscos lugares de encuentro con diferentes miradas sobre la realidad, donde unos y otros, Editores Independientes y Canillitas, podamos vivir dignamente de nuestro trabajo”.
La Garganta Poderosa
Revista Barcelona
Mu, el periódico de lavaca


11 de septiembre de 2012

El conflicto: de Moyano a Clarín

Desde siempre y hasta hace un mes el circuito de distribución y venta de publicaciones en la Capital Federal tenía cuatro actores: el editor, el distribuidor, los recorridos y los canillitas. Nunca fue fácil la relación entre estas partes y hay en la historia infinidad de enfrentamientos que pusieron de manifiesto el poder de este sistema: quien lo controla puede determinar el destino de una publicación. “Para nosotros tiene que ser un sistema solidario, donde las publicaciones más grandes soporten los mayores costos y permitan así el desarrollo de nuevos títulos”, explicaban hoy los canillitas en el piquete.
La primera mutación del esquema tradicional se puso de manifiesto cuando el gremio que conduce Hugo Moyano obligó, con bloqueos y paros, a reconocer a los trabajadores de los recorridos como afiliados a su gremio. El resultado fue una notable mejora en sus condiciones salariales que impactó en los costos del sector. Sin embargo, lo que puso de manifiesto este nuevo encuadre es el resultado de otra mutación: la mayoría de los diarios y revistas comerciales ya no vive de las publicaciones que venden sino de negocios que van desde la pauta publicitaria (que es negra tanto en su versión oficial como privada) hasta los lobbys que disfrazan como información. Necesitan, entonces, de los kioscos para lucirlos. Así, un circuito que era usado para la distribución y venta fue usurpado para el traslado y la exhibición. Moyano captó el cambio y reclamó para su gremio la reconversión del distribuidor en fletero. Los canillitas ahora resisten a que sus kioscos se transformen en góndolas.
Jaqueados por los nuevos costos, los recorridos encargaron a una empresa auditora que hiciera un diagnóstico sobre el impacto de la crisis en el sector distribución. “¿El resultado sabés cuál fue? Que el mayor gasto lo generaba Clarín, porque usa el circuito 5 ó 6 veces por cada edición con la cantidad de suplementos y cotillones que saca y del que el canillita no ve ni una moneda. Te doy un ejemplo concreto: hace 2 sábados la edición de Clarín tenía nada más que 40 páginas editoriales y el resto era publicidad. ¿Cómo hacemos para venderle un catálogo así a la gente? Por eso nadie compra Clarín un sábado”, nos explicaba hoy un canillita.
La conclusión de la auditoría originó, sin embargo, una medida diferente. A algunos editores se le presentó una factura emitida por un nuevo e inesperado actor: Rediaf. Una empresa desconocida hasta ese momento por todos los editores, pero con la que algunos habían contraído una deuda. Sin saberlo ni siquiera tener posibilidad de buscar otra opción para su distribución, fueron notificados de una deuda contraída en diciembre de 2011, fecha en la que el Centro de Distribución gerenciado por Rediaf, decidió prorratear sus costos de estructura entre aquellos que le generaban devolución de ejemplares no vendidos en los kioscos. ¿A qué editores les facturó esa deuda a quiénes no? A los más pequeños, a los independientes.
El control del circuito
Junto con la novedad de la deuda comenzaron a circular las versiones de la compra del Grupo Clarín de varios recorridos y, por lo tanto, de haber logrado tomar así el control del Centro de Distribución. «Clarín ya ha comprado distribuidoras. Ahora es una empresa de contenido y distribución. El 30% de los puntos de venta lo controla a través de testaferros, dicho por los propios distribuidores», afirma Omar Plaini, titular del Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas y diputado nacional.
Esa es la mano negra que se intuye detrás de la arbitrariedad de las deudas inventadas por Rediaf. La mayoría de los editores abonaron esa primera factura fechada en diciembre bajo la amenaza de que si no lo hacían quedaban excluidos del sistema. Pero se encontraron con la sorpresa de una nueva facturación con un aumento del 130%. Y una noticia: la siguiente sería casi 300% mayor. Ninguno las abonó por dos motivos contundentes: las cifras eran impagables y su significado era evidente. “Se trata de una maniobra de exclusión y eso no puede aceptarse”, explicaban los canillitas en la calle. “Nadie gana si se achica el mercado, y muchas de las revistas que están queriendo dejar afuera con estas medidas arbitrarias son las que nos dan de comer porque son las que viven de las ventas y no de cosas raras”. Señalan, también, el efecto de otro cambio arbitrario en las reglas de juego que cambia todo el juego: por primera vez en el circuito alguien pretende cobrar por no vender. “Argumentan que estos costos los generan las devoluciones. Pero cobrar las devoluciones desfigura todo el negocio porque los editores pueden sospechar que no se reparten todos los ejemplares que entrega. Por ejemplo: a ustedes–le pregunta Plaini a la gente de La Garganta Poderosa– ¿cuántos ejemplares te cantan como devolución? Bueno: a mi kiosco no me llegó ninguna. Y te pueden decir acá los muchachos cuántos ni la recibieron”. Eso fue lo que pasó: el canillita de la estación Lacroze fue el primero que les pidió que anotaran su dirección.
Las deudas inventadas cobraron sus primeras víctimas. Rediaf sancionó la semana pasada a una editorial: se negó a repartir sus ediciones hasta tanto no saldara la deuda inventada. En ese contexto, estalló el conflicto de los canillitas: decidieron ir a un paro para reclamar un aumento en el porcentaje de las ventas, que los diarios aceptaron. Ahora reclaman que hagan lo mismo las revistas. Proponen que se les destine un aumento de 1 peso en aquellas publicaciones cuyo precio de tapa sea menor a 10 pesos, y de 2 pesos en las que superan los 10. De ese aumento, el 75% sería para los canillitas y el 25% para los recorridos. Y ese dinero sólo lo generarían los ejemplares efectivamente vendidos.
Algunas publicaciones comerciales remarcaron sus títulos con este aumento, pero no lo destinaron a los canillitas y así provocaron el piquete con el que bloquearon la salida de las nuevas ediciones, entre ellas las de MU.
Ley de medios para todos los medios
Ya en octubre de 2011 se había conocido la noticia de que el Grupo Clarín había adquirido Cúspide, la distribuidora y cadena de librerías. Pagó por ello más de 6 millones de pesos y desde que se hizo cargo dejó en claro su política de control: muchas editoriales independientes dejaron de ser aceptadas por esa cadena. Un ejemplo que podemos aportar: los títulos editados por lavaca vendían en el circuito de Cúspide la mitad de una edición. Del último título publicado por nuestra editorial, Argentina Originaria, no aceptaron ninguno.
¿Ahora el Grupo fortalece su control sobre la prensa gráfica para desde allí librar su batalla contra las restricciones que le impone a sus negocios la Ley de Servicios Audiovisuales? Que esta crisis se destape en las previas al 7 de diciembre, fecha en la que debe adecuar sus negocios a la ley y, por lo tanto, abandonar sus inversiones en Cablevisión, abonan esta teoría. En ese caso, Clarín aprovechó la debilidad de la nueva norma: la Ley de Medios no es para todos los medios. Dejó afuera a los gráficos y de Internet.
La Asociación de Revistas Culturales Independientes (AReCIA), integrada por más de 200 publicaciones de todo el país, elaboró un proyecto de ley de promoción y fomento de las publicaciones culturales gráficas y de Internet autogestivas que, justamente, intenta saldar esta deuda. Esta edición de MU que hoy no está en los kioscos se presenta la campaña con que AReCIA busca el consenso social para lograrlo. MU dice allí, junto a la foto de 22 revistas que posaron para esta nota:
“Hay que estar loco para hacer una revista cultural independiente nos dijeron a todas estas publicaciones alguna vez. Nos lo dijeron con palabras, con la mirada y, fundamentalmente, por ni mirarnos: no hay en ningún antro de formación académica una sola materia que enseñe o investigue cómo se gestiona una revista independiente. Sin patrón.
Nosotros sabemos que hay que estar muy cuerdo para ser una revista cultural independiente. Porque serlo durante largo tiempo, durante varias ediciones, significa que cada revista pudo construir aquello que la sostiene, financiera y socialmente. No un mercado, porque eso sí que es una locura que arrasó con miles de publicaciones, incluso con aquellas que se jactaban de contar con sólidas inversiones. Lo que encontró cada una de las más de 300 revistas que se publican hoy en forma independiente en cada rincón de Argentina son lectores dispuestos a bancarlas.
Algunas de estas publicaciones lograron, con este impulso, crecer y multiplicar sus lugares de encuentro con esos lectores. Llegamos a los kioscos, por ejemplo. En el circuito de Capital Federal y el conurbano hay 6.000 canillitas que sostienen el rito de entregar un ejemplar a cambio de dinero. Viven de eso, así como vivimos algunos de nosotros, un nosotros que alimenta de ese modo el latido de colectivos de periodistas, organizaciones sociales, proyectos y sueños.
Desde hace tiempo, entre los lectores, los canillitas y las publicaciones independientes se interpuso una corporación con modales patoteros, que ya no vive de la venta de ejemplares ni crece al ritmo de la calidad de la información que publica. Su negocio está en esa oscuridad que llaman pauta y que es negra, tanto en el territorio oficial como el privado. Son los que quieren convertir cada kiosco en una góndola en donde exhiben sus extorsivos negocios privados. Y los que imponen por la fuerza nuevas reglas a este juego, inventando costos que deben soportar lectores, kiosqueros y editores independientes. ¿Hasta cuándo?
Las revistas culturares independientes nacimos en los márgenes y estamos orgullosas de ese origen, que nos da sentido. Apostamos a la autogestión y por eso ni al Estado ni al mercado le rogamos nada. Exigimos, sí, vivir en una sociedad cuyas instituciones garanticen la democratización de la comunicación, fomenten la pluralidad de voces y les pongan freno a las mafias. Exigimos que Ley de Medios sea eso: de todos los medios”.

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

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