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Derechos Humanos

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

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Un día como hoy de 1976, Ernesto Casariego, bancario, delegado gremial de la Caja de Ahorro y Seguros, fue detenido por un Grupo de Tareas de la ESMA. Continúa desaparecido. Un día como hoy, de 1976, Patricia Dillon y Luis Alberto Ciancio, militantes del Partido Comunista, estudiantes universitarios y padres de un bebé de ocho meses, fueron detenidos y desaparecidos. Ese bebé se llama Federico Ciancio y habló con LAVACA sobre la 43° Marcha de la Resistencia de Madres y Abuelas, donde cientos de personas estuvieron presentes alrededor de la Pirámide de Mayo, la última antes del próximo 10 de diciembre en el que ocurrirán dos cosas: asumirá el presidente electo, el negacionista Javier Milei; el mismo día en el que en 1977 desapareció Azucena Villaflor, fundadora de Madres. Efemérides que hablan de la memoria en presente, en otra crónica de la ronda de los jueves.

Por Francisco Pandolfi

“Nuestra lucha no tiene fecha de vencimiento”, reza una bandera llena de pañuelos chiquitos, medianos y grandes. Dentro de uno, una consigna eterna: Memoria, Verdad y Justicia. La bandera está colgada en las rejas que enmarcan a la Pirámide de Mayo, esa que las Madres contornearon marchando, una y otra vez, desde el 30 de abril de 1977.

La de hoy, no es una ronda más, en el último día hábil previo a la asunción de Javier Milei como presidente, el próximo domingo 10 de diciembre.

El 10 de diciembre tampoco es un día más. A la conmemoración del Día de los Derechos Humanos, se le suma la desaparición en 1977 de Azucena Villaflor, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo. En esa jornada asumirá Milei.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Un 10 de diciembre de 1981, las Madres decidieron, en medio de una dictadura cívico militar que seguía haciendo estragos de todo tipo, organizar la Primera Marcha de la Resistencia, que duró 24 horas… 24 horas caminando alrededor de la Pirámide de Mayo exigiendo por la aparición con vida de sus hijas y sus hijos. 

Esa fusión entre corporalidad en la calle y creatividad, puede marcar un camino para lo que se viene.

A 46 años de la primera ronda de las Madres, esta, la número 2382, no es una ronda más.

A 42 años de aquella primera Marcha de la Resistencia, esta, la número 43, no es una marcha más. No es una resistencia más.

Se siente en el aire, en el andar; se siente en las miradas, en la necesidad de estar hoy (y siempre); se siente en lo que se ve y en lo que se dice. 

Jorge Gudiño tiene un bigote de esos que en los setenta no eran la excepción, sino la regla. Mantiene una mirada pícara, como de complicidad. La está sosteniendo a upa a su pareja, Gloria Domínguez, que se ríe a carcajadas. Tiene una risa que se está por salir de la foto. Esa foto que ahora lleva colgada Marcela, hermana de Jorge y cuñada de Gloria, desaparecidos desde el 15 de septiembre de 1976. “Hay que seguir luchando. Hay que seguir hasta que nos digan dónde está cada compañero”. ¿Cómo llegarles a quienes votaron a Milei? “Milei les va a llegar antes que nosostros, porque los va a hacer bosta. Todos lo vamos a sentir”.

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

El domingo por la mañana asumirá su mandato en el Congreso de la Nación un presidente elegido habiendo negado al terrorismo de Estado y a los 30 mil desaparecidos. Que habló de una guerra y de simples “excesos” de parte de las “Fuerzas del Estado”. La vicepresidenta que asumirá a su lado, Victoria Villarruel, es hija, nieta y sobrina de militares; mantiene una relación estrecha con genocidas presos por delitos de lesa humanidad; tildó de “personaje siniestro” a la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y ya avisó que se imagina a la ESMA, el mayor centro clandestino de detención y hoy espacio de memoria, como un lugar para ser “disfrutado” por el pueblo argentino. En este contexto, la Unión del Personal Militar Asociación Civil ya le pidió a Milei que cierre la secretaría de Derechos Humanos.

Fernanda tiene 36 años, y lleva en brazos a su bebé de 9 meses. A su lado caminan su hija de 4, su compañero y su cuñada. Es de San Martín de los Andes. “No podíamos no estar acá. Peligra que cambie… peligra que desaparezca el recuerdo”, dice, con los ojos que rompen en llanto. ¿Cómo se sale? “Con unión, el individualismo no lleva a ningún lado. Y con respeto. El camino de la violencia es una cagada”. 

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Mientras camina la marcha, se leen los nombres y apellidos de detenidos-desaparecidos. 

Medrano, Hugo José. 

(Presente)

Medos, Hugo.

(Presente)

Meilán, Julio Reynaldo. 

(Presente)

Meléndez, Graciela.

(Presente)

Hay gente preocupada, hay gente que llora. Y ahí está Norita Cortiñas, marchando en silla de ruedas junto a Mirta Baravalle y Elia Espen, con una sonrisa de lado a lado. “Venceremos”, dice. “Venceremos”, refuerza. “Venceremos”, asegura. Detrás, algunas banderas de organizaciones de izquierda, como el MST, el Partido Obrero, la Izquierda socialista. Ninguna cercana al oficialismo saliente.

MEJOR HABLAR DE CIERTAS COSAS

María tiene 26 años. Un mate en la mano y un termo que sostiene entre su torso y el codo. Una de las calcomanías pegadas reflejan por qué está acá: “Nunca Más”. “Vine por la memoria, para no olvidar que la lucha debe seguir siendo colectiva”. Hace una autocrítica: “Estamos mirando para adentro y hay que volver a las calles. Empecé a venir el jueves pasado porque los derechos ganados se tambalean. Vienen por todo, o eso es lo que dicen desde el discurso. Milei no ganó porque la mayoría está en contra de los derechos humanos, de las Madres y las Abuelas. Quienes no votamos a Milei debemos acercarnos a quienes sí. No sirve de nada ese discurso de que no se me acerque nadie que lo votó. Al contrario, más que nunca hay que dialogar con esas personas. Con ímpetu, que no prepondere el silencio, hay que hablar de ciertas cosas asumidas por algunos, porque para otros no están tan saldadas. Debatirlas para reafirmarlas, pero hablarlas al fin”.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Las banderas y los carteles que rodean a la Pirámide de Mayo son una especie de proclama colectiva, de freno, de blindaje a lo que se puede venir: “Ni un solo genocida suelto en las calles”. “Cárcel común perpetua y efectiva”. “Apertura de todos los archivos 1974-1983”, “Que digan dónde están”, “Nunca destruirán la memoria”.

Florencia lleva colgada una foto de su tía, Raquel Rubino, desaparecida el 23 de junio de 1976. Camina junto a su hija Morena, que está por celebrar los 14. “La historia me marcó, a mí y a mi familia. Mis papás no pudieron hablar por todo lo que sufrieron y yo pude recién a los 25. Mi hija es la que me hace hablar, la que me anima; ella es mi motor, de quien aprendo. Estamos acá porque hay un peligro real de perder lo logrado. Habrá que poner mucho el cuerpo, habrá que pensar ideas junto a las nuevas generaciones. La juventud está muy del lado de Milei”.

More la escucha y dice: “Quise venir porque hay que aprender de lo que pasó; me da curiosidad. En la escuela hablamos sobre estos temas, pero muchos de mis compañeros no se animan”. Agrega: “Hay que empezar a hablar más, porque lo que pasó, no puede volver nunca más”.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

FLorencia y Morena. Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Melia, Daniel. 

(Presente)

Melili, Horacio.

(Presente) 

Memo, Claudio César.

(Presente)

Méndez, Orlando.

(Presente)

Santiago Morales tiene 33 años. Es sociólogo y especialista en infancias. Mientras marcha, hace pensar: “Empieza un nuevo momento de la historia de nuestro país. Fundamentalmente para una generación como la mía y las que vienen detrás. Un porcentaje grande de la sociedad con ideas pseudo progresistas creímos que éramos mayoría, y que la mayoría de la sociedad estaba a favor de la ESI, de la lucha por las mujeres, de la distribución de la riqueza y si vos mirás con una lectura diacrónica de la historia, en el siglo XX siempre las ideas de cambio fueron absoluta minoría. Te encontrás que por lo general lo que hubo fueron dictaduras, y por lo tanto sociedades que acompañaban desde el consenso, por temor, por represión, y también porque se creía en eso. Pienso que lo que pasa ahora es la confirmación de un nuevo comienzo de resistencia, y donde hay que construir un proyecto distinto de lo que se viene haciendo en los últimos 20 años, proyecto que estuvo basado más en la retórica y menos en la materialidad de la vida cotidiana; nos encontramos defendiendo derechos que no tenemos. Y esto le sucede a las amplias mayorías”. Completa: “La foto del presente es contundente, porque decimos que debemos defender los derechos y tenemos un 45% de personas en pobreza, un 65% de niñas y niños en pobreza. Entonces, esto no se puede sostener”.

¿Qué no puede faltar en este proyecto de vida? “Las ideas nuevas definitivamente deberán ser pensadas con las nuevas generaciones dentro, construirlas con ellas, que son las grandes ausentes en este proyecto político actual. Estoy diciendo una obviedad, ¿no? Que en buena medida la juventud haya apoyado a Milei, para nada quiere decir que se volvió de derecha, sí quiere decir que han estado afuera de la construcción de un proyecto colectivo en el presente. Votaron a Milei porque se sintieron en buena medida estafados. Un mundo adulto que te dice ‘tenés derechos, defendelos, seguí votándome a mí, que hace un montón de tiempo estoy en el ejercicio del poder garantizando los derechos que supuestamente vos tenés’. Pero en su vida cotidiana no pueden acceder a esos derechos: no les alcanza la guita, la policía los caga a palos, la escuela no es buena, no pueden alquilar, si tienen laburo es precarizado. Con esas limitaciones se encuentran los jóvenes. No hay una derechización de la juventud, lo que hay es una necesidad de cambio. Ante dos alternativas, continuidad y cambio, eligieron cambio”.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

Santiago Morales. Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Carlos Loza es sobreviviente de la ESMA. En el acto de cierre de la marcha, dice ante una multitud: “No hay vuelta atrás en cuanto a los juicios, nuestras declaraciones son incontrastables. Seguiremos parados en el ejemplo de nuestras Madres, baluartes en esta lucha. Lo que viene no es nuevo y es siniestro; la historia nos lo enseñó. La represión de los setenta fue para acallar a quienes peleamos contra el ajuste, y el momento de hoy es similar a lo que ocurría en 1975, cuando Celestino Rodrigo asumió como Ministro de Economía. Lo primero que hizo fue devaluación, tarifazos, ajustes y recortes de salarios. O sea, esto ya sucedió, aunque estábamos mejor organizados. El 5 de junio de 1975 asumió Rodrigo y el 27 de junio estábamos en esta plaza, puteándolo tanto que tuvo que renunciar. Entonces, las empresas leyeron que su plan solo se podía aplicar con genocidio y ahí fue que empezaron a frecuentar Campo de Mayo”.

El resto, es historia, y es presente.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

Fotos Lia Etchesuri para lavaca

Un día como hoy, el 7 de diciembre de 1976, Ernesto Casariego, bancario, delegado gremial de la Caja de Ahorro y Seguros, fue detenido por un Grupo de Tareas de la ESMA. Continúa desaparecido.

Un día como hoy, el 7 de diciembre de 1976, Patricia Dillon y Luis Alberto Ciancio, militantes del Partido Comunista, estudiantes universitarios y padres de un bebé de ocho meses, fueron detenidos y desaparecidos. Sus restos fueron encontrados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Ese bebé se llama Federico Ciancio y le dice a MU, como puede, con lo que le sale, un día como hoy: “Mis reflexiones de este momento pueden imaginarlas, es igual a como estamos muchos. Peléandole a la angustia y juntando fuerzas para la lucha que se viene”.

El jueves próximo, a las 15:30, habrá ronda otra vez, como hace 46 años.

Otra ronda más: 43° Marcha de la Resistencia, 47 años de lucha

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Actualidad

Un mes en prisión por tuitear

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Desde el 5 de enero, Nahuel Morandini y Roque Villegas están privados de su libertad en la Unidad Penal Nº1 del barrio Gorriti, de San Salvador de Jujuy. Les dictaron “prisión preventiva” durante 60 días, adjudicándole figuras utilizadas para delitos de lesa humanidad. El rol de la Justicia, las irregularidades de la causa y las denuncias a organismos internacionales. Los sentires de la familia de Nahuel y una carta de puño y letra escrita por Roque desde el penal.

Texto: Francisco Pandolfi

Marcelo Nahuel Morandini, docente, papá de dos hijas. Humberto Roque Villegas, emprendedor independiente, papá de cuatro hijos. Desde el 5 de enero están presos. 

Presos por tuitear. 

A fines de diciembre, igual que otras cientos de personas, publicaron en sus redes sociales ironías contra el ex gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Roque subió un flyer. Nahuel escribió un tweet: “Hace ya varios años que en Jujuy se hace el carnaval de los tekis (una estafa en la que caen los turistas). Pero este año no se hace. Y todo parece que es porque uno de los tekis le enseña a tocar la quena a la mujer del ex gobernador. Imposible aburrirse en kukuy”.

Una de terror

El devenir pareciera extraído de una película de ficción. 

El guión, en Jujuy, hace tiempo que es predecible.

El 4 de enero, la esposa de Gerardo Morales, Tulia Snopek, realizó una denuncia por daños psicológicos a su hija de dos años. Sólo un día después, Nahuel y Roque fueron citados a una audiencia y los detuvieron –según denuncian sus familias– “en procedimientos irregulares realizados por policías de civil, en vehículos sin patente y en la vía pública”. 

Desde el 5 de enero están privados de su libertad en la Unidad Penal Nº1 del barrio Gorriti, de San Salvador de Jujuy.

Les dictaron prisión preventiva por 60 días.

Los acusaron por delitos de daños y de “supresión y suposición del estado civil y de la identidad civil”, calificación usada habitualmente en casos de apropiación de bebés y en delitos de lesa humanidad.

Así se lo llevaban detenido a Nahuel Morandini.

Uno de los abogados de la familia Villegas, Adrián Iconomovich, le cuenta a lavaca las múltiples irregularidades en estos 35 días de encarcelamiento: “Desde el punto de vista jurídico ha sido desproporcionado el castigo. ¿Una detención de 60 días en una investigación que durará cuatro meses? En la primera instancia, el fiscal dijo que había más de 2 mil personas que habían sido investigadas por lo mismo, sin que pasara nada. Podría ser gracioso, sino fuera que dos personas están soportando toda esta furia. La imputación de lesiones leves con supresión de identidad de una menor lo determinó la Fiscalía sin haber hecho ningún tipo de examen psicológico. Y a los veinte días de estar detenidos, se hizo una ampliación de la imputación y de la lesión leve pasó a una lesión agravada, ahora sí sostenido por un informe psicológico realizado por el Ministerio Público Fiscal. Sin embargo, en ningún momento se nos notificó a las defensas, a los fines de poner un perito de parte para controlar la prueba. Dentro del proceso, el control probatorio es elemental; si no hay igualdad, difícilmente haya un proceso equilibrado”. 

Feudalismo siglo XXI

Hay más denuncias: “Vamos a solicitar un nuevo cese de detención, porque para sostener a alguien preso hay dos elementos puntuales dentro del Código de Procedimiento: por un lado, el peligro de fuga, que no existe en este caso; por el otro, el entorpecimiento en la investigación, que tampoco lo hay. La desproporcionalidad que se ha dado en la causa no la he visto nunca. Otra cosa: en nuestro código ya no existen los secretos de sumario, pero tanto el juez Roberto Assef como el fiscal Walter Rondón estipularon el secreto de sumario dentro del expediente y nadie puede saber lo que está pasando; o sea, otro absurdo sin igual que ratifica que esto no es una cuestión jurídica, sino política y que en Jujuy el feudalismo está vivo”.

Ironiza: “Celebro por supuesto la celeridad, porque al día siguiente de hacer la denuncia ya hubo detenciones, ‘con pruebas’ y todo. El problema es que la investigación es escalofriante. Y otro problema es que esa celeridad no se da en el resto de los casos; hay situaciones mucho más aberrantes como homicidios, violaciones, funcionarios entrometidos en situaciones confusas y no se investiga. Evidentemente la Justicia funciona para algunos y para otros no”. 

La Justicia le exhortó un bozal jurídico a los detenidos, sus familiares y abogados, en el que se les imposibilita hacer referencias públicas sobre Morales, su esposa y su hija. 

Adrián Iconomovich, que junto a su hermano Santiago llevan adelante la defensa de Roque Villegas, marca una diferencia sustancial en relación a su defendido: “Él tiene un pequeño emprendimiento de impresiones en remeras, calcomanías y toda la mantención de sus hijos recae en él. Desde que está preso, su familia se encuentra despojada de lo básico, de hecho no pudieron pagar los servicios y están pasando hambre; pero claro, esos menores no importan…”.

Desde prisión, Roque escribió una carta a la que accedió lavaca. Algunos extractos:

“La detención no tiene fundamento, pero sí nombre y apellido, un apellido que sigue manejando la política y la provincia a su manera; es lamentable y vergonzoso que pese a un cambio de gobierno, todo sigue siendo lo mismo de antes. Es difícil esta situación, pero estamos en jujuylandia, donde mickey no es un ratón sino un gato. Es una vergüenza ver a funcionarios jujeños que defienden los intereses de su patrón y no representando al pueblo jujeño (…)” .

“Toda esta detención pasa por no callarnos y expresar nuestros pensamientos, por no arrodillarnos a sus banderas (…).  Desde nuestro lugar de detención no vamos a bajar los brazos, tenemos presente la persecución que nos hicieron y nos hacen. Hoy nos tocó a nosotros y mañana pueden ser ustedes, pero sea el jujeño o jujeña que sea, debemos estar presentes para terminar con este autoritarismo y esta democracia (…). Solo la lucha es la garantía de seguir expresando nuestros pensamientos”.

Un mes en prisión por tuitear

Roque Villegas, trabajador independiente, detenido por tuitear.

Lo injusto de la Justicia

Nahuel Morandini es ingeniero ambiental y docente universitario de Ecología. No hay un día en que su familia se tome descanso para exigir su liberación. “Tanto el fiscal de la causa como el fiscal general (Sergio Lello Sánchez), manifestaron que ya estaban todos los elementos de la investigación, por lo tanto entendemos que deberían liberarlos; si se supone que su prisión preventiva tiene que ver con una supuesta obstaculización de la investigación, ya no hay motivos para mantenerlos detenidos”, explica Lucía, su pareja.

Agrega: “Estamos en una situación de mucha desigualdad, es tremendo, con todos los poderes contra nosotros, que somos dos familias sin un peso, ni poder ni una organización detrás. Ellos están buscando instalar con todo el peso que Nahuel y Roque hicieron un delito gravísimo contra una niña, contra una mujer, cuando eso no ha sido probado y de ninguna manera fue la intención. No hay nada de justo en esta Justicia, por eso es muy importante encontrar eco en organismos de derechos humanos para apoyarnos en su experiencia y seguir resistiendo”.

Un mes en prisión por tuitear

Nahuel Morandini, junto a su pareja y sus hijas.

La libertad (condicional) avanza

El caso de los presos por tuitear ya traspasó las fronteras nacionales, mediante varias denuncias de organismos que reclamaron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos como a la Organización de las Naciones Unidas. A esto, se suma que esta semana viajó a Jujuy una delegación de DDHH para presentarse en la causa como Amicus Curiae (un tercero, persona física o jurídica, interviene ante un tribunal). En la conferencia de prensa que se llevó a cabo el martes pasado para presentar el Amicus y repudiar las detenciones, Antonio Rosello, secretario adjunto de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu Histórica), expresó: “El primero que tuitea agraviando todos los días es el Presidente de la Nación; la libertad de expresión debería ser igual para todos. Lo que pasa con los detenidos nos lleva a una conclusión importante: todos estamos en libertad condicional si por este tipo de expresiones cualquier persona mañana puede ser detenida. Esto es inadmisible. ¿Cómo defenderse frente a un delito que no existe? Es imposible.

Un mes en prisión por tuitear

Conferencia de prensa de múltiples organismos de DDHH exigiendo la liberación.

Valeria tiene 27 años y es Ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente. En 2017, en el cuarto año de la carrera, lo tuvo como profesor a Nahuel, docente de la Universidad Nacional de Salta, de la Facultad Regional de Orán. Fue un antes y un después para ella. “Nahuel Morandini fue y es mí guía en varios proyectos, entre ellos mi tesina para adquirir el título. Es muy comprometido con su trabajo me brindó sus conocimientos y su tiempo para que me recibiera a la mayor brevedad posible, y me impulsó a inscribirme a las becas CONICET. Estaba finalizando su doctorado, algo por lo que trabajó muy duro, y con esta situación su proyecto se ve afectado. Me da mucha tristeza que esté lejos de su familia; una persona tan buena como él no merece lo que le está pasando”.

No podría analizarse este caso como aislado, en un contexto social y político que atravesó a Jujuy todo el año pasado. En el marco de la aprobación de la reforma constitucional a espaldas del pueblo, en la provincia por entonces gobernada por Gerardo Morales se implantó una plan de persecución que incluyó, por ejemplo, a fuerzas policiales que reprimieron en motos y camionetas sin patentes; que usaron camionetas de empresas privadas para levantar gente; que dispararon a la cabeza; que persiguieron a periodistas y fotógrafos; que allanaron viviendas sin orden judicial; que detuvieron ilegalmente, entre muchos etcéteras. 

“Mi hijo está preso por un señor emperador”

“Yo estuve 50 años viviendo en Jujuy, adoraba la provincia, pero en este momento no tengo ganas de volver porque nos puede pasar cualquier cosa; intervienen los teléfonos, te persiguen con autos sin patentes. Ya no son los falcon, pero generan miedo igual”. Quien dice lo que dice lo hace desde el departamento de Rivadavia, en el chaco salteño, considerada como una de las localidades más calurosas del mundo. Desde allí, habla Norma, la mamá de Nahuel Morandini. Está en el campo, se le va y le vuelve la señal del celular, rodeada de cabras, ovejas, chanchos y vacas. Los 70 años y el tener un hijo detenido, no le imposibilitan mostrar una voz llena de jovialidad, como si cada una de sus palabras cargara encima una porción enorme de vida. “45 grados es lo normal en esta zona y la sensación térmica a veces es mucha más; el calor es impresionante. Nahuel aprendió a caminar acá y fue aquí donde entendió el sufrimiento de la gente. Hay muchos problemas con la tierra y con el agua, que casi no hay. Es terrible la vida y la gente vive así, años y años sufriendo el avasallamiento”, describe, sin perder la entereza en el decir.

Un mes en prisión por tuitear

Nahuel junto a su abuela, Segunda Méndez.

Cuando habla de su hijo, lo hace con una dulzura que rompe cerrojos, rejas y paredones. “Yo me siento orgullosa porque es una buena persona, sencillo, humilde, con valores que no cualquiera tiene, que no mira para el costado sino que se preocupa por el prójimo. Junto a su pareja siempre están en las luchas por los más débiles. Con ellos aprendí, a mi edad, muchas cosas que antes no veía por vivir en una burbuja”.

Mantiene la calma en su voz, incluso cuando se refiere a la detención de su hijo: “En cuanto a este caso, medio Jujuy había tuiteado sobre el tema, y se han dicho cosas peores; además, mi hijo en ningún momento nombra a ninguna menor, algo sobre lo que se lo imputa. Es inocente, no ha cometido ningún delito. La denuncia refiere a que se dañó la imagen de una beba, cuando no es así, ni siquiera se la nombró, en cambio mis nietas tienen 8 y 4 años y sufren por no tener al papá a su lado, pero de estas criaturas nadie habla…”. Cierra: “Solo espero que esto termine ya, pero sé que a esta gente no les importa; no hay jueces independientes, porque a la Justicia en Jujuy la maneja una sola persona. Mi hijo está preso por el capricho de un señor, que se siente emperador”.

Un mes en prisión por tuitear
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Un mes en prisión por tuitear

La carta de Roque Villegas escrita desde el penal.

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Nota

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

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Segunda entrega del registro colaborativo de la ronda de las Madres de Plaza de Mayo, que se propone así transmitir el valor de la constancia, de los pies en el espacio público, de la gota a gota que orada la piedra, la no violencia contra la violencia, su valor social, su peso histórico, sus 40 años de coreográfico diseño: media hora, todos los jueves, 2.389 veces al 25 de enero, fecha a la que corresponde esta cobertura realizada por el fotográfo Alejandro Carmona, especializado en ensayos sobre danza. Toda la producción será entregada a ambas organizaciones de Madres y al Archivo Histórico Nacional. Invitamos a quienes tengan registros de las rondas realizadas estos 40 años a que los envíen por mail a [email protected] para sumarlos a estos archivos. Esta iniciativa es totalmente autogestiva.

“De camino a la Plaza, comencé a sentir unos nervios diferentes a los habituales. Salir de la zona de confort me gusta, me desafía por eso dije que si sin dudarlo a la invitación para ser uno de los fotógrafos que registrara la Ronda de las Madres.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“Nunca había estado en una Ronda antes, y no conocía la dinámica ahora que son tan poquitas las Madres que pueden estar allí como hace más de 40 años. “

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“La ronda dura 30 minutos. Como muchas veces me sucede, al principio disparo sin pensar, con miedo de perderme algo, hasta que de golpe por alguna razón entiendo que debo alejarme,  mirar, y allí comenzar de nuevo. “

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“De repente me pareció una gran coreografía, donde se iban alternando las rondas cada una con sus peculiaridades y dinámicas. Entre en ese movimiento circular, escuchando los nombres, las consignas, las personas alrededor filmando con celulares. Quizás esa cercanía con el escenario, que es donde me siento cómodo, me conectó y me hizo bajar la cámara, mirar, escuchar, sentir.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“No buscaba ningún fotón, no creo en el fotón.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“Solo esperaba el momento de conectarme con ellas, su lucha constante y contundente por tantos años.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“Las manos apretadas, las sonrisas a cada persona que se acercaba, la escucha paciente y atenta como solo una madre puede hacer.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“Norita: me gustaría que cierres los ojos y bailes, solamente eso.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

“Y ella bailó.”

La ronda, en la mirada de Alejandro Carmona

Foto: Alejandro Carmona

Sobre Alejandro Carmona

Trabaja como fotógrafo documental y de artes escénicas para Compañías independientes de danza y teatro. “Me acerco a la fotografía a través de la fotografía documental. que tiene que ver con contar historias, tomarse tiempo, elegir un tema y desarrollarlo a través de ensayos autorales. Lo que me pasa con la danza es una cuestión de gusto personal de la capacidad del bailarín para expresarse a través del cuerpo. Sentí o vi la posibilidad de ir haciendo desde la danza pequeños relatos de lo que va pasando.”

Ha colaborado fotografiando al Ballet Folklórico Nacional, a la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín.

Fue finalista con mención del Concurso internacional de danza Alicia Alonso (Cuba) y participó en exposiciones colectivas como el FIF de Santa Marta (Colombia), Cuerpos en Conflicto de la Bienal de fotografía documental de Tucumán (Argentina) y como finalista del premio AAMEC de fotografía contemporánea en el Museo Caraffa en Córdoba (Argentina).

IG: @alecarmonafoto

Primera entrega: La Ronda en la mirada del reportero gráfico y docente Martín Acosta

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Derechos Humanos

15 años sin Luciano Arruga: “No hay justicia para nuestros pibes”

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Con movilización y marcha por el barrio de Lomas del Mirador: así se recordó que la muerte de Luciano sigue impune. “Somos más que nuestra lucha: somos un grupo que abre los brazos solidariamente porque ha entendido que, de esta, tenemos que salir juntos y juntas, porque la lucha es colectiva”, dice Vanesa Orieta, su hermana, para definir cómo es la batalla contra los discursos de mano dura en los barrios sin acceso a derechos.

Texto: Lucas Pedulla / Fotos: lavaca.org

“No es justo poner tanto cuerpo 15 años para saber qué pasó con un joven de 16 años que se negó a robar para la policía”. La frase resuena en el barrio conurbano de Lomas del Mirador, en el partido bonaerense de La Matanza. Hay una cuadra de movilización que escucha en silencio. No hay bocinazos, tampoco cantos ni bombos; simplemente escucha, atenta y sensible.

La persona que habla es Vanesa Orieta, y el chico al que se refiere es su hermano, Luciano, un joven de 16 años que intentó ser reclutado para robar por efectivos de la Policía Bonaerense, pero se negó. Por esa razón comenzaron a hostigarlo y en 2008 fue torturado en un destacamento policial que se había abierto por pedidos de mano dura en el barrio. Por ese caso un oficial fue condenado a 10 años de prisión. Sin embargo, las amenazas siguieron, y el 31 de enero de 2009 fue la última vez que la familia de Luciano lo vio con vida. Desde entonces, cada enero, la familia de Luciano construyó en estas calles un memorial de lo que significa la represión estatal en democracia.

https://twitter.com/Lavacatuitera/status/1751349530061062481

Esta marcha, que escucha en silencio, recuerda una herida que duele, con 15 años de impunidad, pero Vanesa también lo refleja así: “Es un momento más para poder cristalizar que llevamos 15 años de organización y de lucha para poder llegar a la verdad y la justicia”.

15 años sin Luciano Arruga: “No hay justicia para nuestros pibes”

Vanesa Orieta durante la marcha por su hermano, Luciano Arruga.

Mónica Alegre: “No creo en la justicia”

El contexto de la causa de Luciano es explicitado al barrio:

  • Luciano era un joven pobre de 16 años que se negó a robar para la policía.
  • Era permanentemente hostigado, amenazado, detenido y torturado por los efectivos policiales del Destacamento de Lomas de Mirador, una dependencia que funcionaba en un chalet, que no tenía las condiciones para alojar detenidos (menos un niño), y había sido abierto por reclamos de mayor seguridad en el barrio. Por esas torturas, la justicia condenó al policía Julio Diego Torales a diez años de prisión. La familia logró cerrar el destacamento y convertirlo en un Espacio Social y Cultural que lleva el nombre de Luciano.
  • El 31 de enero de 2009, Luciano fue visto con vida por última vez. Con la denuncia sobre la Bonaerense, el propio destacamento y las comisarías de la zona donde testigos señalaron que el joven había sido detenido, la familia inició una denuncia en el fuero provincial que luego pasó al federal como desaparición forzada de persona. El 17 de octubre de 2014, la familia encontró el cuerpo de Luciano enterrado como NN en el Cementerio de la Chacarita. Según la reconstrucción, Luciano fue atropellado en la madrugada del 31 de enero luego de cruzar con ropa que no era de él por un lugar inaccesible de la General Paz. La denuncia, nuevamente, se posó sobre la Bonaerense.
  • Por esa causa, que aún sigue en etapa de instrucción, no hay detenidos. Hace 10  años la familia inició un pedido de destitución a la fiscal Roxana Castelli (derivó la investigación en la propia Bonaerense denunciada, incumpliendo el reglamento de la Procuración) y al juez Gustavo Banco y la fiscal Celia Cejas (por espiar durante 1 año y 6 meses a la propia familia). “El daño que hicieron es irreparable en el proceso de investigación”, dice Vanesa en la marcha. “Entiendan esto como una lógica por parte de la Justicia para no llegar a la verdad”.

Por este contexto, Mónica Alegre, mamá de Luciano, habla de “desesperanza” y “desilusión” en esta charla con lavaca.

15 años sin Luciano Arruga: “No hay justicia para nuestros pibes”

Instrucción judicial: 15 años

“La desesperanza es porque hace 15 años que hay una causa en etapa de instrucción -dice-. Los policías están como testigos. Ya no creo en la justicia. Es triste, porque no hay justicia para nosotros, nuestros hijos o nuestros pibes. No le deseo el mal a nadie, pero tiene que ser el hijo de un policía que, además, es custodio de un funcionario, para que haya justicia. Mientras tanto, pareciera que Santiago Maldonado se ahogó en un río, que Facundo Castro se cayó de un puente, y que Luciano Arruga fue atropellado por un auto”.

-¿Qué encontraste en estos 15 años de lucha?

-Desilusión por parte del Estado. Pero, a la misma vez, alegría de encontrarme con mucha gente linda que me dio una mano cuando estuvimos muy mal, para apoyarnos y darnos aliento. Gracias a ellos sigo en pie. Y, también, gracias al nieto hermoso que tengo.

-Luciano siempre nos permitió pensar el contexto en el que estamos: qué entendemos por justicia, por seguridad, por política. ¿Cómo ves este momento?

-Políticamente estamos mal. Si salís a hacer una marcha, arremeten contra vos, suben a colectivos a pedirte documentos. Es muy delicado lo que estamos viviendo. Creo que es el momento más álgido de la política en estos 15 años, pero lamentablemente esto sigue. Como dice Vanesa, todos los gobiernos desaparecieron. La diferencia es que este es mucho más áspero. Tenemos que tener los mismos cuidados que tuvimos antes: comunicación fluida entre familiares y entre mi grupo, que sepan en qué actividad estoy, no mandarme sola. Son las mismas, pero hay que extremarlas. Aunque, ojo, a Luciano no lo desapareció Milei, sino que pasó con Cristina; Julio López, con Néstor; Santiago Maldonado, con Macri; y Facundo Castro, con Alberto. Hay que seguir, pero cuidándonos, sin tirar más del hilo. No tenemos que dar pie a que hagan algo contra nosotros. 

Vecino, vecina

Vanesa habla a la calle que marcha, pero también al barrio, con su claridad y contundencia: “Por más que esté bien el encuentro, que en nuestros corazones la resistencia sea nuestro motor de lucha, no corresponde que tengamos que poner tanto esfuerzo físico, psíquico y emocional para poder lograr la condena a todos los responsables, no solo materiales -apunta-. Exigimos la condena, a tantos años de los hechos, y pedimos que llegue a término el juicio político que iniciamos al juez Banco y las fiscales Cejas y Martín”.

También ubica el contexto en el que llegan estos 15 años: “Tenemos en la presidencia a un señor altamente nefasto con una mirada discriminadora y criminalizante a los sectores empobrecidos, organizados y en defensa de sus derechos. Hace años este grupo (por Familiares y Amigos de Luciano Arruga) y muchos otros grupos, insistimos en la débil democracia que padecemos. Venimos manifestando que no hay palabras para describir la pobrezaM que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en nuestro país están sufriendo la violación a sus derechos fundamentales, a través de la falta de acceso a esos derechos. Y, por supuesto, también a través de la violencia de la represión policial”. 

Seguridad y derechos

Vanesa habla de la inseguridad como el “bastión” de los gobiernos constitucionales para agudizar políticas de mano dura: “La seguridad no es golpear a pibes de Santos Vega y 12 de Octubre (barrio donde vivía Luciano), no es controlar los barrios pobres: la seguridad es que todas podamos acceder a nuestros derechos -explica-. También advertimos que tarde o temprano los sectores afectados iban a ser otros, que no eran rozados por la política represiva o de desigualdad, pero hoy lo vemos. Este gobierno no solo no habla de los sectores empobrecidos, sino que avanza fuertemente sobre los sectores medios. Quizá haya que hacer fuertes replanteo, y que realmente debamos construir una sociedad solidaria en todo tiempo histórico que entienda que siempre hay que mirar a los que están sufriendo, a los hermanos y las hermanas que no la estén pasando bien. Quizá sea la única forma de evitar futuros gobiernos empobrecedores, entreguistas, represores. Hoy nos toca luchar contra éste. Mañana lo seguiremos haciendo por más que un gobierno progresista intente paliar el sufrimiento de la pobreza, porque lo que exigimos no son limosnas del Estado sino el acceso real a los derechos fundamentales para que todas las personas podamos vivir en dignidad y elegir el futuro que tenemos”. 

Por esa razón, dice Vanesa, es que marchan: “Ya no somos una lucha, no somos solamente la bandera levantada con la bandera de Luciano. No somos sólo el grupo de Familiares y Amigos denunciando la represión estatal. Somos también trabajadores y trabajadores que acompañamos diferentes realidades a lo largo y ancho del país, y que vemos el sufrimiento de un pueblo que es cada vez más ajustado, más discriminado, más criminalizado”. 

Vanesa habla de las asambleas que defienden los territorios del extractivismo y no quieren contaminación; de los pueblos originarios; de los jubilados; de las Madres y de las Abuelas que siguen pidiendo verdad y justicia; de los medios comunitarios, porque la comunicación es un derecho; de las personas en situación de encierro en cárceles; de las madres que hoy salen a la calle en la Marcha de la Gorra, de la Violencia Institucional, la represión estatal y la violencia policial. “Estamos todas juntas y ahí nos abrazamos -dice-. Pero una aclaración: cuando nosotros decimos violencia institucional, no decimos violencia estatal, sino que hablamos de la falta de acceso a derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes. Insistimos porque se hace necesario no desvirtuar con palabras livianas una problemática que se llama represión estatal y que, en el fondo de esto, oculta graves violaciones a los derechos humanos por hostigamiento, fusilamiento, desapariciones forzadas”. 

Vanesa dice todo esto para remarcar un concepto: “Somos más que nuestra lucha, somos un grupo que abre los brazos solidariamente porque ha entendido que, de esta, tenemos que salir juntos y juntas, porque la lucha es colectiva”. Agradece el acompañamiento, “porque no se puede luchar en la invisibilización y de espaldas a la sociedad”.

Y aclara: “Por eso marchamos, vecino y vecina, porque son muchos años sin saber la verdad”. En la intersección de Mosconi y San Martín, a dos cuadras donde funcionaba el destacamento policial, Vanesa habla otra vez directo al barrio: “Ha costado mucho que ustedes, vecinas y vecinos, puedan entender la injusticia de por qué la policía secuestró y desapareció a Luciano aquel 31 de enero del 2009. Pero esta familia siempre dijo por qué: a Luciano lo secuestro la bonaerense por negarse a robar para ellos”.

Leo Santillán: no a la resignación

Las marchas por Luciano también son escenarios donde se movilizan otros familiares que sufrieron la violencia estatal. Una de ellas es Sandra Gómez, mamá de Omar Cigarán, asesinado el 15 de abril de 2003 en La Plata. El policía fue absuelto y la causa espera resolución de la Corte: “La lucha la damos los familiares en la calle porque no nos escuchan. La policía mata a nuestros pibes y terminan impunes. Queda en nosotros seguir visibilizando sus nombres”.

 Ricardo, papá de Marcelo Peca Rivero, asesinado el 18 de marzo de 1989: “Lo mataron en la Comisaría 14 de Rafael Castillo. No me dieron bola, quedó todo impune. Sigan luchando porque nos da más fuerza para no abandonar la injusticia de que maten a nuestros hijos”. 

También marcha Leo Santillán, hermano de Darío, asesinado en la Masacre de Avellaneda el 26 de junio de 2002: “En la lucha de Moni y Vane hay un fuerte mensaje de lucha, amor y resistencia -dice a lavaca-. Muy importante para estos tiempos, donde tenemos que salir a multiplicar la esperanza. Hay mucha resignación, miedo y tristeza, pero no podemos salir a pelear sin esperanza”.

15 años sin Luciano Arruga: “No hay justicia para nuestros pibes”

Ahora y siempre

La marcha ingresa a la plaza y se dispone en ronda para escuchar a la familia, previo al cierre de la artista Sara Hebe. 

Comienza Vanesa, recordando que siempre le pareció muy difícil responder cuando le preguntaban quién era Luciano: “Hoy digo que fue un pibe con una decisión política zarpada. Lo que ha pasado con nuestros pibes y pibas es una intención clara de despolitizarlos, de desubjetivizarlos, para no poner en el foco de la discusión la intención concreta de los diferentes gobiernos constitucionales de ir sobre ellos. Siempre la respuesta fue decirnos que el gobierno de turno no se sentaba en una mesa chica a decidir sobre el futuro de los pibes como se hizo durante la etapa genocida: era un esfuerzo enorme para la familia salir de esos vericuetos de palabras rebuscadas que nos hacían ubicarnos en un lugar de meras víctimas reclamando imposibles. Fueron muchos años de entender que no estábamos equivocadas”. 

Y pone, en esta plaza, una discusión que establece como triada: “La violencia institucional es la base que siempre permitió que nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes sean presentados como otros peligrosos por ser pobres y no acceder a sus derechos fundamentales”. Luego vuelve a la inseguridad: “La problemática (aceitada por los medios masivos, aclara) alimenta que se persiga a ese otro peligroso, que es el pibe pobre”. Finalmente, la problemática represiva: “Aunque no haya una mesa chica, en los hechos las políticas públicas inundaron los barrios de policías, y hay infancias que naturalizan ver itakas en los pasillos de sus casas”. 

Propone esta discusión como replanteo para pensar por qué hoy Javier Milei es el presidente: “Algo no hicimos. Es necesario que podamos hacer memoria, dinámica, no estanca. Una memoria que pueda encadenar que fueron 30 mil, y decir con fuerza y seguridad que el fantasma genocida sigue rodeándonos y siempre se mantuvo presente: los ejemplos, claramente, fueron los hechos de represión estatal”. 

Vuelve a Luciano y los 15 años de impunidad: “Es una tomada de pelo porque en la medida que no podamos condenar un hecho de desaparición forzada, estas situaciones se repiten. Una de las cosas que debieron hacer los gobiernos es, mediante condenas ejemplificadoras, decir no. Porque somos un país con memoria, porque no queremos más desapariciones forzadas, y eso no ha ocurrido. Podría escribir 40 tomos, como los 40 tomos que tiene la causa de Luciano, sobre la invisibilización que sufrimos. No esperamos nada de gobiernos de derecha, de Macri o de Milei, pero hubo gobiernos que levantaron firmemente la bandera de los derechos humanos y que hablaron de una primavera mientras muchos y muchas de nosotras estábamos desgarradas por dentro. Por eso necesitamos tender puentes en momentos precisos para que lo que lleguen a nuestros barrios no sean limosnas, sino para poder vivir una vida digna”.

Luego, Mónica agradece el “aguante” de estos 15 años: “No fueron fáciles. Tuvimos que dejar muchas de lado. Pero aprendí el respeto hacia los demás, a no ser egoísta, gracias a Luciano. Estamos de pie, no vamos a bajar los brazos y vamos a seguir saliendo a la calle”.

A su turno, el que habla es Sebastián, otro de los hermanos de Luciano, que emociona a toda la plaza, habituada a escuchar en estos años las voces de Mónica y Vanesa. Sebastián hoy está como referente de Familiares y Amigos, y sumó este enero una nueva voz: 

“Quería arrancar agradeciendo a los que están acá marchando abajo del sol, muchas cuadras, concientizando un barrio que, en un momento, fue ajeno a las problemáticas que sufria esta familia. No es fácil estar acá 15 años después. No lo fue ni no lo va a ser, seguir estando más años, porque en cada uno de estos años no solamente nos encargamos de poner el nombre de mi hermano en lo alto y de pedir justicia y esclarecimiento, sino que también dejamos mucho de largo: vidas personales, sentimientos y emociones fueron depositadas en esta lucha que fue construyéndose con la participación de ustedes y el gran esfuerzo que hicimos nosotros. Por eso recordarles que no son sólo 15 años de Luciano que no está, porque si me pongo a hacer la cuenta, esto viene mucho antes de Luciano: he conocido familiares que me mostraron las fechas de sus hijos 10 años antes que yo naciera. Padres que estuvieron 30 años llorando un hijo, una hija, un hermano, un primo, un amigo que fue a bailar, una piba que murió adentro de un penal, un pibe suicidado en una comisaría. No son hechos aislados y, por esto, vamos a estar 15 años hasta que finalmente sintamos que el Nunca Más es un Nunca Más”. 

La plaza, visiblemente emocionada, aplaude y agradece cada palabra.

Y previo al cierre, suena un grito: Luciano Arruga, presente, ahora y siempre.

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