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#NiUnaMás

“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

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El Paro Internacional de Mujeres tuvo en Argentina un capítulo intenso, con movilizaciones en todo el país. En Capital, algunas acciones se llevaron a cabo en estratégicos símbolos del poder, como Tribunales, bancos y Parlamento. La marcha desbordó en todo sentido: en cantidad, diversidad, consignas y derivaciones. Nuestra crónica, escrita a tres manos, refleja qué nos hizo sentir hoy que las mujeres ocupemos la calle para parar a este mundo horrible.

“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


Una
Colgado en el pecho, sobre una cartulina y con marcador, Ella escribió: “Acá están los ovarios que la CGT no tiene”; otra Ella eligió un cartón para gritar “Acá está la concha de tu hermana y la puta que te parió exigiendo respeto”; otra Ella llamada Vera llegó con sus compañeras paraguayas del barrio de Lugano con una lámina : “Que se acave el machismo”, así con la falta de ortografía del puño y la letra de esta costurera que adornó la frase con arabescos trazados con crayón; otras Ellas del Centro de Salud de Zavaleta llevan el grito “Basta de matarnos” pintado con marcador verde; la Ella de Suteba La Matanza llamada Maruca eligió colgarse la foto de Milagro Sala; la Mavi del Movimiento La Dignidad, el pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Aborto Legal; la Raquel de Mumalá, un globo terráqueo en la cabeza, la Mava de Solano, la advertencia “No aparecemos muertas, nos asesinan”; la Mabel de Quilmes ,“Te parimos, te paramos y te decimos basta”; las de la UOM de Quilmes,“Baja de la edad jubilatoria”; la Madre Joven con su bebé de pocos meses, la aclaración “Yo no nací de tus costillas, vos naciste de mi útero”; La Madre de Verónica, la foto de su hija asesinada el 30 de junio de 2015 y el mensaje “Apagaron tu vida, pero nunca apagarán tu luz”; la Chica Vestida de Negro , una cartulina verde manzana que proclama “Perdí el miedo el día que te vi pegarle a mi amiga”;  la Chica de Remera Blanca una lección: “Celos no son amor, Acoso callejero no son piropos y Femicidio no es crimen pasional”; la Señora de Canas escribió en su abanico “Cansada de luchar por esto mismo desde los 60”; las Madres Por Un Futuro Sin Drogas de Pilar visten remeras naranjas, las de la UOM de La Matanza, camisetas como las de la selección de fútbol argentina y Las Cartoneras de Chacarita, mamelucos azules; La Nena de Remera Rosa sostiene “De mi cuerpo y mi vestuario reservate el comentario” y Las Veteranas de Pechera Blanca de Cetera del partido  Esteban Echeverría reclaman “Licencia por violencia de género para las trabajadoras de la educación”; las del FOB de Lugano en  color violeta acusan “El Estado es cómplice de los femicidios”; y la chica de Shorts de Jean se  pintó con marcador rojo en una pierna “Ni Una” y en la otra, “Menos”.
¿Más?
Las Ellas migrantes se vistieron con los trajes típicos de sus orígenes, las Bailarinas, de negro, otras de blanco y otras más de fucsia; detrás estaban Las Que Batían Tambores y más atrás, Las Que Soplaban Saxos ; allá Las Que Pintaban con Stencil el Asfalto y por allá Las Que Intervenían Carteles Publicitarios; en esa esquina el Grupo Fauno representa situaciones de violencia machista; en otra,  sacuden las caderas las Altas Guachas y allá un grupo de artistas construye una larguísima bandera con las siluetas de las mujeres víctmas de femicidios.
¿Más?
La Plaza de Mayo ya estaba repleta y todavía no habían ingresado las catorce cuadras de columnas coordinadas por el colectivo Ni Una Menos, que intentaba abrirse paso entre esa multitud de “sueltas” y también de “organizadas. “¿Por qué me tengo que correr a un costado para que pasen las columnas si estamos todas marchando por lo mismo?”, era la frase contra la que chocaban las mujeres que intentaban organizar la multitud, cortar el paso del tránsito y controlar la “seguridad” de la marcha.
¿Imposible?
No.
Difícil.
Lo lograron con paciencia y hasta el final del acto.
Luego fue el clásico show para darle de comer a la tevé, que en cada Encuentro Nacional de la Mujer se convirtió en un pogo clásico: fundamentalistas católicos vs. jóvenes furiosas. Y la policía y TN revolviendo ese caldo.
Ya a esa altura había quedado claro que esa diversa, amplísima y profunda diversidad tenía este día un solo reclamo y un claro destinatario: el postergado paro nacional que la CGT elude convocar.
Así en cada esquina en la que se detuvo la columna central y, en especial, al entrar a la Plaza de Mayo, se escuchó el hit de esta marcha:
“Si se puede
El Paro a Macri
Se lo hicimos las mujeres”.
“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


Dos
Por primera vez en mucho tiempo se escuchó estos días un análisis político utilizando la palabra “desborde”. Fue en relación a la marcha de ayer convocada por la CGT. Las mujeres ya sabemos de eso: es una de las cualidades más bellas de nuestro movimiento y también la que crea más tensión.
El movimiento de mujeres desborda a todo y a todos.
Hoy se vio una vez más.
No bastó la hora que se había propuesto para el paro. En todos los lugares de trabajo se extendió el horario y  se hicieron medidas mucho más creativas que las escuchadas en la asamblea del Colectivo Ni Una Menos. En Tribunales, por ejemplo, las mujeres entraron con pitos, matracas, arrojaron papelitos y volantes al grito de “Se va a acabar la justicia patriarcal”.
Un grito firme y festivo que se replicó en escuelas, subtes, bancos y calles.
No hubo límite.
Nos los tenemos.
No alcanzaron las más de doce cuadras que ocupaban los cuerpos en la Avenida de Mayo. La marea se extendió a las  calles paralelas con banderas fuscias, violetas, rojas y verdes.
Tampoco es suficiente con mirar solo la marcha y leer su documento.
Antes, durante y después, grupos de mujeres realizaron todo tipo de acciones performaticas para denunciar las injusticias que las atraviesan.
A nosotras nos tocó ser parte de una con un mensaje: #NosotrasAbortamos para exigir una ley de aborto. Lloramos y gritamos hasta desahogarnos porque seguimos sin ley. Se la exigimos al Parlamento con el cuerpo y nuestras bombachas como bandera, interpelando con nuestro grito la performance de prensa que estaba haciendo justo en ese momento la vicepresidenta Gabriela Michetti acompañada por las legisladoras del bloque oficialista. Así les robamos las cámaras, que le dieron la espalda para registrar el enorme cartel negro que gritaba: “Aborto Legal YA”.
Las consignas a las mujeres nos exceden tanto como nos hermanan.
Estaban las que tenían pintado en rojo y en la cara “Puta y Gorda”, denunciando violencias. Otras de familiares o amigas de victimas de femicidios, con su propia lucha personal  colgada en el cuello en forma de foto. “Por las que están, las que no están y las que peligran”, cantaron a los gritos un grupo de mujeres con tambores y las caras pintadas de colores. Un sinfín de pañuelos verdes que señalaron nuestra complicidad para reclamar juntas y en la calle una ley de aborto.
El ritmo de las mujeres juntas va en contra de toda máquina.
Hay mujeres con bebes recién nacidos que dan la teta y los duermen en plena marcha. Otras que hacen rondas para pintar carteles, mientras toman mate juntas en el medio de la calle Saenz Peña. Abuelas con bastón que aplauden y vitorean cuando pasa la horda. Nenas que hicieron su propia pancarta con el grito  “Vivas nos queremos”. Chicas que descubren sus tetas en  plena Avenida Rivadavia para que otras se las pinten de colores con la frase “Sobre mi cuerpo decido yo”.
Mujeres que festejan y denuncian juntas a la vez.
Festejan lo que ese desborde indica: que ya estamos huyendo de los estrechos, opresores y violentos límites de este sistema, juntas.
Hoy perdimos el miedo a un paro general y desbordamos cualquier  tipo de estructura.
Eso es parar el mundo.
“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


Tres
Borges advirtió que desde Aleph se puede ver todo el mundo.
Hoy ese Aleph tiene forma de concha.
No precisamente desde ese espacio biológico bajo el ombligo, sino desde esa sensación caliente, húmeda, potente, viva.
Hoy ese mundo todo, el que se ve desde ese Aleph no es este: es el mundo que está viniendo. Anticipó del territorio que estamos creando y criando.
¿Cuántas éramos hoy dibujando con los cuerpos las nuevas geografías?
Muchas.
Todas.
Todas en tanto distintas, variadas, sueltas y organizadas.
Hoy paramos para no quedarnos quietas.
Nos agarramos de las manos, nos mezclamos, nos abrazamos, nos empujamos, nos miramos, nos reconocimos, nos acompañamos.
Gritamos.
Cantamos.
Creamos.
El mundo huele podrido, pero hoy nuestro Aleph nos permitió intuir otro posible: ese que está llegando.
“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”
“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


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Fotos: Lina Etchesuri y Nacho Yuchark


“Sí se puede, el paro a Macri se lo hicimos las mujeres”

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Actualidad

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez

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El Observatorio Lucía Pérez, primer padrón autogestionado y público de violencia patriarcal, registró  62 femicidios y travesticidios en todo el país en los primeros 60 días de 2024. Durante febrero, fueron 29 femicidios: uno por día.

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez

Como resultado de los 62 femicidios y travesticidios se registraron además 43 huérfanxs por femicidios. Y 54 marchas y movilizaciones contra la violencia patriarcal que exigen justicia ante los crímenes que no cesan. Hay, además, 10 desaparecidas en lo que va de 2024.

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez

Además, en lo que va del 2024 se registraron 34 tentativas de femicidios.

Y llevamos 1.113 días preguntándonos ¿dónde está Tehuel de la Torre?

No son cifras, y por eso en nuestros padrones se visualizan sus nombres, edades, dónde vivían y cómo sucedió el femicidio, entre otros muchos datos que permiten dimensionar la violencia.

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez

El Observatorio Lucía Pérez es una herramienta de análisis, debate y acción creada por Cooperativa lavaca. Se elaboran una serie de padrones que compartimos en la web de manera libre, los cuales comenzaron a confeccionarse en talleres que realizamos con víctimas de violencias, familias sobrevivientes de femicidios, organizaciones sociales y activistas del movimiento trans.

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez

Los datos así recogidos, sumados al seguimiento de lo publicado en medios de todo el país, son luego chequeados y precisados con fuentes judiciales y periodísticas.

Todo la información que producimos es de público y libre acceso en en www.observatorioluciaperez.org

62 femicidios y travesticidios en lo que va del año: datos del Observatorio Lucía Pérez
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Observatorio Lucía Pérez

30 femicidios en el primer mes del año

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A Rosa, a Anabella y a Yamila 20, 29 y 39 años las asesinaron el primer día del año: en Budge, en Burzaco, y en Pergamino.

El femicidio de Rosa fue frente a sus dos hijos menores. 

Desde ese día hasta hoy registramos 30 femicidios en todo el país: uno por día, sin freno. 

30 femicidios en el primer mes del año

Conocemos el nombre de cada una de las 30 asesinadas. En muchos casos también su cara porque recuperamos la foto para ponerle cuerpo a esa vida que nos quitaron. Registramos sus edades, donde vivían, cómo pasó. Buscamos también el nombre del sospechoso, su edad, si había algún vínculo. Indagamos en los datos que debe dar el Poder Judicial: quién lleva adelante la investigación y cuál es la carátula. 

Mientras escribimos este informe se confirma, por parte de los fiscales de la causa, que Berenice González (23 años y un hijo de 4) fue drogada y violada en la ciudad de Victoria, Entre Ríos. Luego del abuso sufrió un colapso, murió en el hospital a donde había sido trasladada después de que la encontraran en la calle. Hay dos detenidos: Daniel Castañeda, 46 años, acusado del suministro de material estupefaciente en concurso con abuso sexual con acceso carnal; y una amiga de Berenice, de 25 años, acusada de facilitación del encuentro sexual a cambio de la obtención de drogas. 

La muerte de Berenice no está caratulada en la justicia aún como femicidio. Su hijito, huérfano, jamás podrá acceder a la ayuda económica que siempre tarde, entrega la ley Brisa.

30 femicidios en el primer mes del año

Hechos vs teorías

Este mes, también, la Fiscalía General de Chubut, por primera vez, restringió información sobre un femicidio alegando la tesis de la “mímesis” promocionada por Rita Segato. Se trata de un texto de una alumna brasileña, que Segato tuteló, que relaciona estos crímenes con los relatos mediáticos. 

En el contexto de degradación del ministerio de las Mujeres y el desmantelamiento de programas y líneas de atención a violencias de género, sumado a la total ausencia de programas de prevención, estas órdenes de silencio a la prensa nos resultan totalmente funcionales a la ausencia de política oficial, especialmente si se tiene en cuenta que, según los 4.623 casos que registra nuestro padrón, esta tesis no tiene ningún sustento en cifras concretas. 

Sin embargo, no hay textos académicos que se refieran a la relación entre el narcotráfico y la violencia femicida, donde sí aparece claramente una mímesis, por cierto no atribuible a los medios de comunicación, como frivoliza la teoría promovida por Segato.

30 femicidios en el primer mes del año

 

El femicidio de Berenice reproduce los pasos de los que en nuestro padrón clasificamos como Femicidios Territoriales. Por ejemplo:

En 2016 en Mar del Plata asesinaban a Lucía Pérez, 16 años: a los responsables se los encontró primero culpables de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por ser cometido en perjuicio de una menor de edad, pasaron años hasta que se los juzgó por femicidio. También Lucía fue presentada a sus asesinos por una amiga consumidora.

En 2017, en Tigre, Luna Ortiz, 19 años, drogada, alcoholizada y trasladada en un raid en el que intercambiaban violación por droga: su crimen no fue juzgado como femicidio. El único condenado fue encontrado responsable del delito de “suministro gratuito de estupefacientes destinado al consumo personal, en concurso real con homicidio imprudente”. Hoy está libre, viviendo a pocas cuadras de la familia de Luna, que consiguió, tras años de movilizaciones, que a través de un juicio cesura pudiese reabrirse el debate sobre su crimen. 

Esta misma mecánica con la que opera la máquina femicida es reproducida en Mar del Plata, San Martín o Victoria, territorios muy distantes y diferentes, pero donde la desigualdad social produce lo mismo: consumos problemáticos que convierten los cuerpos femeninos en mercancías y a las masculinidades de una franja etaria similar (45/55 años), tan dañadas por el sistema, en seres capaces de destrozar cuerpos adolescentes, produciendo crímenes brutales, que luego el Poder Judicial juzga con prejuicios cómplices y arbitrarios.

Esta mímesis real y concreta desnuda una realidad que duele, crece y que podemos detener si no nos ciegan con teorías construidas desde lejanías, por prejuiciosas distancias de clase y raza, y por foráneas: otra galaxia.

Desde el Observatorio Lucía Pérez proponemos hace tiempo la categoría de “femicidios territoriales” para intentar comprender la singularidad de crímenes como los de Berenice, Lucía o Luna. Femicidios que no se ajustan a los modelos epistémicos tradicionales de la teoría de género y que no hablan de vínculos de pareja e intimidad, sino de tramas de narcocriminalidad e impunidad territorializadas, con participación (pasiva o concreta) de agentes estatales tales como policías, gendarmes y fiscales. 

30 femicidios en el primer mes del año

También proponemos que todo análisis de la violencia femicida parta de su contexto: el territorio, porque allí están las raíces, pero también las alas. Es la comunidad quien tiene la posibilidad de cambiar esta realidad que nos mata.

Por último reiteramos una alerta: el lavado epistémico que representa la ausencia de trabajos de investigación académica que analice la relación entre narcotráfico que en su escala territorial se transforma siempre en narcomenudeo y la violencia femicida.

30 femicidios en el primer mes del año

La información de enero 2024:

30 femicidios, uno por día 

4 víctimas eran menores de edad.

14 infancias huérfanas 

31 marchas exigiendo paren de matarnos

19 tentativas de femicidios

2 desaparecidas 

1084 días sin Tehuel

Toda la  información en www.observatorioluciaperez.org

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Nota

Araceli Fulles: la mala noticia y la respuesta del barrio

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Llegando a los últimos días del año, Mónica Ferreira pensó que iba a poder festejar el 2024 con la tranquilidad de que su hija estaba en paz. Pero el veintiocho de diciembre por la mañana recibió un llamado. Del otro lado, el abogado Diego Szpigel: “Te tengo que dar una mala noticia: los asesinos de tu hija están sueltos”. Esas fueron las palabras que generaron que la familia de Araceli Fulles volviera a derrumbarse. “Sentí lo mismo que cuando encontraron su cuerpo: como si la hubieran vuelto a matar” dice Mónica. Por eso decidió hacer lo mismo que aquel día: movilizar al barrio. Cómo sigue este reclamo de justicia.

Por Delfina Pedelacq para lavaca.org

Fotos: Evelyn Schonfeld para lavaca.org

Son las cuatro de la tarde del viernes cinco de enero, el sol raja el asfalto de las calles de Barrio Sarmiento en San Martín. Más de cien personas se concentraron en la intersección de las calles Cabildo y Campichuelo para visibilizar, en el barrio de Araceli Fulles, que sus asesinos están sueltos otra vez. Muchas son madres o familiares de otras víctimas de femicidio que llegaron para acompañar este reclamo. Una a una se colocan detrás de la bandera que grita el reclamo de justicia, para caminar hasta la plaza donde Araceli fue vista por última vez, en marzo de 2017. Mónica lleva en su antebrazo derecho un tatuaje con la cara de su hija. Mira al cielo, lo besa y comienzan a caminar.

Rastros

La Sala I del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires absolvió a Marcelo Ezequiel Escobedo, Hugo Martín Cabañas y Carlos Damián Cassalz, quienes habían sido condenados a perpetua el 4 de noviembre de 2021 por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Martín. El 29 de diciembre pasado, los jueces Daniel Carral, Victor Violini y Ricardo Maidana ordenaron su inmediata liberación, cuestionando el accionar de un perito. Tras 25 días de búsqueda, fue este perito, con su perro adiestrado en la búsqueda de personas, quien encontró el cuerpo de Araceli Fulles en la casa de Dario Badaracco y marcó en el corralón de Cassalz los lugares donde habría estado Araceli.

Araceli Fulles: la mala noticia y la respuesta del barrio
Mónica, mamá de Araceli. Foto: Evelyn Schonfeld para lavaca.org

Los magistrados en su fallo pidieron que la Fiscalía General de San Martín investigue la actuación del perito Marcos Herrero en esta causa, ante la posible comisión de un delito de acción pública y solicitaron al presidente de la Suprema Corte de Justicia bonaerense y a la Procuración General que “se evalúe la posibilidad de establecer protocolos de actuación en materia de rastros odoríficos, así como en la acreditación de las certificaciones y habilitaciones de los binomios guía-can idóneos para esa tarea, en función de lo corroborado en esta causa y otros antecedentes”.

Después de conocer el fallo, el abogado de la familia Fulles, Diego Szpigiel presentará un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires: “No nos vamos a quedar con esta resolución porque la entendemos absolutamente arbitraria”.

Araceli Fulles: la mala noticia y la respuesta del barrio
Foto: Evelyn Schonfeld para lavaca.org

Araceli Fulles: El sabor de la justicia

Cinco cuadras caminó la multitud hasta llegar a la Plaza “Soberanía Nacional”, donde también se encuentra un monolito en homenaje a Araceli. Es una imagen grande de su cara, abajo tiene una inscripción que dice: “Vamos negrita: bailá hasta el fin”. Monica abre despacio la reja que lo protege, levanta un cuadro y mantiene durante algunos minutos su mirada fija en él. Es una foto escolar de tercer año de Araceli: “3ro D, Señorita Maria Luisa”.

“Se me va a ir la vida, pero quiero que mi hija descanse en paz. Voy a seguir luchando y quiero que me acompañen siempre” dijo Monica ante toda la gente que participó de la movilización. “Ahora no se trata tampoco de llorar, se trata de recuperar fuerza para luchar por ella y por todas las mujeres, porque lamentablemente estos jueces corruptos han largado a estos asesinos, van a estar sueltos y le puede pasar a cualquier mujer. Tanto Carral, Violini y Maidana son más asesinos que los que mataron a mi hija, porque la volvieron a matar. Son los mismos que también soltaron a los femicidas de Anahí Benítez y Luna Ortiz”.

Alrededor del monolito se forma una ronda. Le acercan a Mónica un megáfono. La mayoría de las personas que están en la plaza se arriman a escuchar. “Nosotros queremos vivir libres. A ellos les dieron perpetua y no la cumplen: están en la calle. Mi hija está en el cementerio y no la saco nunca más. Somos nosotros los que tenemos que vivir con este dolor hasta el día de nuestra muerte”, dice Mónica, sin contener el llanto. Ricardo Fulles la aprieta en sus brazos y le seca las lágrimas.

Araceli Fulles: la mala noticia y la respuesta del barrio
Foto: Evelyn Schonfeld para lavaca.org

Con la voz quebrada y agarrada fuerte de su mano, Marisa (mamá de Luna Ortiz) toma la palabra: “Luchar sirve, no nos vamos a quedar en nuestras casas llorando porque siempre se nos hizo difícil con esta justicia. Esta es la justicia que nos dan con sabor a nada, que los encierran un par de años como para decir acá ya está y después los vuelven a liberar. En estas causas hay mucha mugre y queremos que los asesinos estén donde tienen que estar, en la cárcel. Y basta de jueces y fiscales corruptos”.

Familiares de víctimas de violencias como Candela Sol Rodríguez, Natalia Sabán, Zaira Rodríguez, Luna Ortiz, Andrea Jara, Damián Castillo, Nicolás Duarte, Laura Iglesias, Lucia Costa entre otros, acompañan a la familia de Araceli durante esta primera jornada de lucha del año. La familia de Lucía Pérez y la campaña “Somos Lucía” se sumaron al reclamo y llevaron adelante una acción en Mar del Plata. También está presente el Padre Adolfo Benassi y la monja Martha Pelloni. “Esta es nuestra nueva familia”, dirá Mónica después de mencionarlos a todos y todas, “porque pasamos lo mismo, sabemos el dolor que cada uno siente porque también lo sentimos.”

Araceli Fulles: la mala noticia y la respuesta del barrio
Foto: Evelyn Schonfeld para lavaca.org

Cómo sigue

La movilización llegó a la plaza Soberanía Nacional y después de un pequeño acto, volvió hasta el lugar de salida. Con el objetivo de que el barrio se entere y conozca el nombre de los jueces que permitieron que los asesinos de Araceli estén nuevamente libres.

“El día que me digan: Señora, usted consiguió la perpetua para todos, no solamente por Araceli sino por todas las demás, ese día voy a poder descansar e irme con mi hija, porque lo que más anhelo es eso. Algún día voy a reencontrarme con vos, mamita”, dirá Mónica.

“¿El poder siempre gana? No, vamos a luchar hasta el final, hasta las últimas consecuencias”, finaliza Mónica y agradece a todos por el acompañamiento. Estas movilizaciones por el distrito se realizarán durante todo enero y cuando termine la feria judicial, el objetivo es llegar a La Plata, frente a la Cámara de Casación, para visibilizar también quienes fueron los responsables de que hoy los asesinos de Araceli estén libres.

En la esquina de Campichuelo y 25 de mayo hay un mural donde se la puede ver sonriente, como si saliera de la pared. Coronando su imagen hay una frase que Araceli había posteado en su Facebook, tiempo antes de su femicidio. “La vida es como un restaurante: nadie se va sin pagar”.

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