Sigamos en contacto

Nota

Volver al futuro

Publicada

el

Estos fragmentos del libro La educación presidencial, escrito por Horacio Vertbisky en 1990, analizan algunos conceptos claves para comprender la crisis actual. El modelo de democracia viables que imaginó el Departamento de Estado nortemericano en 1975. Qué proponían los políticos argentinos para mitigar sus efectos. La deuda externa como herramienta política. La profética quiebra de Amalita Fortabat. Y hasta la confiscación compulsiva de los ahorros son algunos de los temas sobre los que creemos oportuno este replay.

Democracias viables

Hace ya quince años que los planificadores del Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional de Washington comenzaron a imaginar cómo deberían ser las democracias viables. El modelo fue definido en un memorándum de 1975 por los especialistas del Departamento de Estado, Frank Devine y Henry Schlaudeman. Para prevenir una posible radicalización, requería asegurar una dirección política civil y estable a los gobiernos resultantes, a través de fuerzas políticas de clara definición anticomunista, que contaran con apoyo social e inserción en los sectores obreros, juveniles y campesinos, y preservar a las Fuerzas Armadas como control de la transición, mediante su repliegue institucional de las funciones políticas.

En cada país apostaban a un partido, salvo en el Río de la Plata, donde no existía una fuerza política individual capaz de asumir las tareas del relevo, por lo que los planificadores anhelaban un acuerdo entre radicales y peronistas en Buenos Aires, y entre blancos y colorados en Montevideo.

La capitalización de la deuda es defendida desde hace años como herramienta política por el ex secretario de Estado Henry Kissinger. En 1987 adujo que lo importante en América Latina era determinar ¡qué queremos que sean esos países dentro de 20 años, no cómo pueden hacer para pagar los intereses el año próximo». En 1988 estas posiciones fueron desarrolladas con más extensión en el segundo Documento de Santa Fe, que académicos y militares conservadores elaboraron para George Bush durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia.

Este documento propuso que el Tesoro norteamericano jugara un papel preponderante en formular soluciones para «la crisis estructural de la deuda, que nunca podrá pagarse en los términos actuales. Como medio de alentar el crecimiento del sector productivo privado debe estimularse agresivamente la capitalización de deuda, que se está demostrando como un vehículo eficaz para que las naciones latinoamericanas deudoras reduzcan la deuda externa depreciada. Los Estados Unidos deberían alentar, por medio de programas privados y públicos, el desarrollo de la empresa privada en Latinoamérica e intentar acelerar las privatizaciones de las empresas estatales».

Distinguía entre el gobierno temporario, elegido por los votantes y el permanente, integrado por «las estructuras institucionales y la burocracia que no cambian como resultado de las elecciones, por ejemplo, las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y la burocracia civil». Según las categorías del marxista italiano Antonio Gramsci, recomendaba un cambio de cultura política, porque «ninguna elección democrática puede modificar el continuo giro hacia el sistema estatista, si la industria de la conciencia está en manos de intelectuales estatistas. Los medios de comunicación, las iglesias y las escuelas continuarán derivando las formas democráticas hacia el estatismo si los Estados Unidos y los inexpertos gobiernos democráticos no reconocen que «los responsables del comunismo con el nacionalismo en Latinoamérica constituyen todavía el mayor peligro para la región y los intereses de los Estados Unidos.»

Gallinas

El 10 de noviembre de 1990 el FMI aprobó el crédito contingente para la Argentina, pero no se alcanzaron similares acuerdos con los bancos acreedores, que han hecho sentir al negociador Carlos Carballo la extrema dureza de sus posiciones. En su edición del mismo día, el diario de negocios Wall Street Journal ofreció una visión de las relaciones de los bancos con los deudores latinoamericanos más ruda que la de los discursos protocolares. En un artículo firmado por el banquero neoyorkino Henry Breck, se describe una imaginaria reunión sobre la deuda, pobreza y ecología, en la cual el personaje de ficción Quickfix (que podría traducirse como «coima rápida») Kelly explica a un grupo de elegantes latinoamericanos que el previsionamiento o registro a pérdida de sus créditos realizado por los bancos preanuncia un nuevo trato más duro que nunca. «Los banqueros les están comiendo la comida. Los tratan como tontos», se mofa. «Por si no se dieron cuenta, la canilla está cerrada. No hay plata Pero aún. El año pasado ustedes pagaron 50.000 millones de dólares más de lo que recibieron. Ustedes lloriquean y gritan y pagan. Yo había oído hablar del orgullo latino. Pero ustedes más bien son gallinas.»

En medio de sonrisas de los ecologistas norteamericanos, Quickfix prosiguió: «ustedes fueron tan fáciles de manejar. ¿Se acuerdan del Plan Baker? Si esperaban nuevos créditos estaban en babia. ¿De verdad esperaban que los bancos aumentaran su exposición? El único dinero sin garantías que los bancos podían prestarles era el que rotaba de una cuenta norteamericana a otra, para que el banco pudiera asentar el ingreso de intereses. Y ahora al mandar a pérdidas el 10 por ciento de sus créditos a mediano y largo plazo con el Tercer Mundo, el Morgan les está diciendo que no esperen ni siquiera eso».

Kelly explica que Citicorp sólo mandó a pérdida el 29%, lo cual marca una diferente estrategia, y continúa con una descripción cuya lectura es recomendable para todos los argentinos, del sector público o privado, que viajan a los Estados Unidos por temas vinculados con la deuda y quieran saber cómo los ven sus interlocutores: «ustedes vienen aquí a limosnear. Abren grande la boca y chillan: aliméntennos. Se alojan en hoteles de lujo, salen de compras. Sus hombres de negocios deambulan por Nueva York, más gordos que nunca, comen con directivos de los bancos y concuerdan en que el problema es complicado y difícil de resolver. A la mañana siguiente, controlan sus cuentas privadas confidenciales. Sus políticos mendigan ayuda de los bancos y se enredan en negociaciones, en las que nunca ganan, y los bancos les hacen pagar los pasajes. Es cierto que en sus pueblos hay quienes no comen bien. Pero ustedes me parece todos muy saludables».

Por último Kelly pregunta: ¿»Pueden hacer algo por ustedes mismos? Ya hicimos nuestra parte. ¿Necesitan un plano para llegar al baño? El resto es cosa suya, no podemos hacerlo por ustedes».

Broma

Una antiquísima narración oriental cuenta que un hombre pidió un préstamo a su vecino. Al devolverlo, había en la bolsa más monedas que las originales. «Tuvieron cría» explicó. El prestamista disimuló su asombro y guardó la diferencia. La segunda vez, la bolsa retornó vacía.

-¿Dónde estás mis monedas?, reclamó.

-Se murieron, fue la respuesta que lo dejó mudo.

Tal vez sea eso, no hubo ni un cristal de banco trizado por las decenas de miles de personas que soportaron colas de hasta tres horas, bajo el sol de los mediodías de verano con 35 grados de temperatura . Eran los titulares de los plazos fijos s siete días, con tasas de interés de 700 por ciento mensual. Sus monedas, capaces de reproducirse a velocidad tan prodigiosa, murieron cuando el Estado dispuso su canje compulsivo por títulos de la deuda externa a diez años.

Según los cálculos de ADEBA entre los primeros veinte receptores de imposiciones a plazo, los bancos extranjeros agrupados en ABRA sólo concentraban el 15% de todos los fondos depositados, y en consecuencia de todos los préstamos al banco Central. Por eso, sufrieron menos que los estatales y los privados nacionales el impacto del canje compulsivo. Además, son los primeros interesados en la interrupción del ciclo de la valorización financiera vía préstamos al Estado, porque la supresión del déficit cuasifiscal libera los recursos de los que ellos anhelan apropiarse en cobro de los intereses de la deuda. De allí el apoyo de los Estados Unidos a la supresión de los subsidios al sistema financiero, que ahora deberá obtener beneficios prestando a clientes privados y no al Estado. En una carta a Menem, el presidente George Bush lo felicitó por eso nueva reducción del gasto público.

Cosméticos

Antonio Cafiero ratificó su coincidencia co
n la reforma del Estado, explicó que sus críticas eran al liberalismo pero no al plan económico y reclamó complementarlo con un acuerdo político, económico, social y una tregua. Aclaró que no estaba de acuerdo con huelgas y manifestaciones «porque el país quiere unidad». Carlos Grosso explicó por radio que «los mejores programas cercanos a las pautas liberales» las han aplicado los partidos democristianos o socialdemócratas, nunca los partidos liberales «porque su dogmatismo insensible y sin sentido social les impide obtener el fervor de la mayoría».

El diputado nacional Chacho Alvarez lamentó en el programa de Mariano Grondona por televisión que el rigor del ajuste no hubiera sido atenuado con asistencia social. Añadió que en otro países el ajuste había tenido un sesgo totalitario, que aquí podía evitarse por lo que llamó el valor agregado peronista. Eso sería lo que se votó en el 89 y Menem no lo estaría cumpliendo.

El jefe de asesores del ministerio de Trabajo, Enrique Rodríguez, explicó en un reportaje que el problema es la metodología del ajuste: o el modelo Thatcher sin consulta con los sindicatos o el de los socialdemócratas europeos, más consensuado.

Los cuatro reclaman acuerdo, consulta, consenso, concertación, asistencia o sensibilidad social. Suponer que la burguesía rapaz que mandó a matar a 30.000 personas y fugó del país -a cuentas que los acreedores externos protegen con el secreto bancario- 60.000 millones de dólares, está dispuesta a concertar otra cosa que el ajuste más brutal es, en el mejor de los casos, una ingenuidad.

Por eso, la propuesta de Cafiero, Grosso, Alvarez y Rodríguez sólo es mitigar los efectos de esa política que, en forma expresa o tácita, consideran inevitable. Menem les ganó por izquierda en la interna y les gana desde el gobierno por derecha, porque entonces y ahora planteó las cosas con mayor claridad. No es el único que se tiñe las canas. Pero no se molesta en disimularlo.

Uno por uno

Quien terminó de precisar la óptica de los acreedores fue el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Michael Camdessus. En un reportaje concedido a O Estado de Sao Paulo, encomió los esfuerzos de Menem para recolocar el programa en los rieles, con la ayuda del Fondo. Agregó que no había ajuste indoloro, pero aclaró que «no hay ninguna razón particular para que su precio recaiga más sobre los pobres. El gobierno debe pedir más a los privilegiados de la sociedad, porque proteger a los más pobres es la clave del éxito».

Durante la última reunión conjunta con el FMI y el Banco Mundial, (Javier) González Fraga se sentó junto al subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro de los Estados Unidos, David Mulford.

-¿Esa señora rubia que está allí, es la famosa coleccionista de cuadros?, preguntó Mulford como si no lo supiera.

-Si, asintió el entonces presidente del Banco Central. Es Amalita Fortabat, embajadora itinerante del presidente Menem.

-Hasta que ustedes no manden a esa señora a la quiebra yo no les voy a creer una palabra, concluyó Mulford, tiradores a la vista, gemelos de oro y cuello removible.

Las palabras de Camdessus y Mulford ayudan a colocar sobre los rieles, sino el programa económico, al menos el debate político. Los acreedores externos tienen ,más claro que nadie que sus posibilidades de cobrar dependen del cierre hermético de las mil canillas que gotean los subsidios al capitalismo prebendario. Con todos los números sobre la mesa, saben mejor que nadie que los 60.000 millones de dólares de la deuda externa argentina coinciden con los 60.000 millones de dólares de los depósitos argentinos en bancos del exterior. Por razones políticas y legales les resulta imposible imponer una conciliación forzosa de saldos: cobrarse de aquellos fondos y luego remitir toda la documentación a la Argentina, para que aquí se arreglen entre los sectores internos. Pero por medios más sutiles buscan resultados parecidos.

Pese al simpático consejo de Camdessus de proteger a los más débiles, los bancos extranjeros que hacen cola para canjear sus títulos de la deuda por empresas del Estado o sus despojos, están asociados con Grupos Económicos locales y no con organizaciones de trabajadores.

Por lo menos en sus primeros años, estas políticas se resuelven en recesión, liquidación de empresas medianas y pequeñas, concentración en una punta, informalización en la otra y agravamiento de la ya crítica situación del empleo y los salarios.

Mil obreros industriales despedidos y tres mil suspendidos cada día de marzo definían una catástrofe sin precedentes en la historia argentina contemporánea. Luego del acto del 6 de abril en su apoyo, Menem contestó el mayor interrogante que acucia a empresarios, sindicalistas, políticos, militares, eclesiásticos y demás interesados directos en las patologías sociales:

-«El pueblo argentino va a aguantar mucho más».

Fue su deducción a micrófonos abiertos en la euforia de aquella noche triunfal.

Nota

7ma marcha contra los travesticidios, transfemicidios y transhomicidios, y una pregunta que es bandera: ¿Dónde está Tehuel?

Publicada

el

En vísperas de una nueva marcha que exigirá el fin de los crímenes de odio y políticas efectivas para una comunidad históricamente vulnerada, lavaca habló con la fiscal del caso que sigue la desaparición del joven trans Tehuel de La Torre. Por qué está caratulada como homicidio agravado por odio, aun sin haber encontrado el cuerpo. En qué está la búsqueda. Qué (no) dijeron los acusados. El juicio sin fecha. El pedido de información al RENAPER. Los nuevos indicios. Los rastrillajes. La falta de apoyo del gobierno. Estas son sus respuestas:

Mañana, 28 de junio, cuando se marche desde Plaza de Mayo al Congreso por séptima vez contra los travesticidios, transfemicidios y transhomicidios, Tehuel de la Torre llevará 474 desaparecido.

La última vez que se lo vio con vida fue el 11 de marzo de 2021, hace más de un año, cuando salió de su casa en San Vicente, provincia de Buenos Aires, a las 7 de la tarde, para encontrarse con Luis Alberto Ramos (37 años) quien, presuntamente, le había propuesto un trabajo de mozo para un evento.

Tehuel nunca volvió y Ramos está detenido junto a Oscar Alfredo Montes (46 años), quien se sospecha que el día de la desaparición estuvo también junto al joven. Una selfie encontrada en el celular de Montes avala esta hipótesis.

Recién ocho meses después de la desaparición, en noviembre de 2021, cuando encontraron una mancha de sangre en la pared de la casa de Ramos, la fiscal Karina Guyot, de la UFIJ-San Vicente pidió el cambio de carátula a “homicidio agravado por odio a la orientación sexual e identidad de género”.  Cuatro meses después, en marzo de este año, el juez de Garantías N°8 de La Plata, Martín Rizzo, pidió la elevación a juicio. 

Cuando Rizzo resolvió la elevación a juicio también resolvió desdoblar el expediente para que la búsqueda continúe. “La causa principal fue elevada a juicio. Y lo que tengo es el desdoble de la búsqueda”, dice a lavaca la fiscal Guyot. “En el desdoble de la búsqueda estamos pidiendo información al Registro Nacional de las Personas (RENAPER), para que nos informen en toda la provincia qué datos hay de gente desaparecida que sean NN. Estamos con oficios con ese tema, para ver si podemos hacer cotejos de ADN con esas personas que no han sido identificadas por nadie”. 

¿Cree que se puede encontrar el cuerpo de esa manera?

Yo lo estoy buscando, si lo voy a encontrar o no ojalá lo supiera. La búsqueda no se va a desactivar hasta que no aparezca, hasta que no aparezca va a estar abierta esa causa, por tiempo indefinido. Dios quiera que podamos encontrar algo, es el deseo. Hay dos situaciones: por un lado la búsqueda de la verdad y la justicia, que es lo que se pretende con la causa elevada a juicio, y la búsqueda del cuerpo. Si lo vamos a encontrar yo no lo puedo garantizar, depende de lo que hayan hecho los imputados con el cuerpo, que no lo dijeron. 

Durante meses se negaron a declarar, ¿lo hicieron?

La primera vez se negaron a declarar, la segunda declararon pero por supuesto que nada dijeron al respecto. 

¿Están elevados a juicio por homicidio aun sin cuerpo?

Por supuesto. Homicidio agravado por odio. 

¿Hay fecha para el juicio?

No, termina la etapa de instrucción y pasa a la etapa intermedia, el fiscal de juicio ahora tiene que prepararlo. No puedo dar fecha porque la desconozco. 

¿Y en la causa de la búsqueda además del pedido de información al RENAPER, qué más se está haciendo?

Hay varias cuestiones, no podemos comentar todo. Estuvimos haciendo nuevos rastrillajes en sectores más pequeños porque se habían hecho en lugares muy amplios, estamos sectorizando la zona, porque es muy grande y de descampados. Estamos profundizando sectorizado. 

Con lo que se hizo, ¿hay nuevos indicios?

Quedó pendiente una información que surgió de la causa que detectó la antena del teléfono en cercanía a la casa de Ramos. Y estamos trabajando sobre eso, que fue la noche que desapareció Tehuel. Fue entre las 4 y las 6 de la mañana, la antena detecta el teléfono de Ramos. 

¿Se sabe a quién llamo?

No hubo una llamada, hubo apertura de antena, en una zona donde no se acostumbraba a abrir el teléfono de Ramos, menos a esa ahora. 

¿Y en esa zona se hicieron rastrillajes?

Ya los hicimos y ahora los estamos profundizando más sectorizado. Yo tengo que agotar todos los recursos y hago lo que me gustaría que hagan si fuera un familiar mio: que sigan buscando. 

¿Es posible la desaparición durante más de un año sin complicidades territoriales? ¿Sin entramados en el barrio que lo permita?

Hay cosas que no puedo comentar. 

¿Se está recibiendo apoyo del Gobierno provincial en la búsqueda?

Si me pedis opinión te diría que no: en el rastrillaje último vinieron menos personas de las que esperaba, como los últimos rastrillajes. Esperaba más participación del Ministerio de Seguridad y la verdad es que es bastante escueto, más allá de que sigue en pie lo de la recompensa. Se debería enfatizar un poco más en la recompensa y en la búsqueda.

Seguir leyendo

Nota

Darío y Maxi: 20 años es todo (video)

Publicada

el

Se cumple este 26 de junio el vigésimo aniversario del asesinato de Darío Santillán (foto de portada, tenía 21 años) y Maximiliano Kostecki (22), producto de la represión oficial del gobierno encabezado por Eduardo Duhalde al creciente movimiento de trabajadores desocupados: los piqueteros.

Aquel oscuro día, las organizaciones movilizadas reclamaban no solo planes sociales (se exigía pasar de 150 a 300 pesos) sino que reivindicaban el apoyo para sus propios proyectos en los barrios: productivos, educativos y de salud. Por eso en ese momento no se hablaba de “planes sociales” sino de “planes de trabajo”.

En muchos sectores del movimiento piquetero (y Santillán era un claro referente), lo que se buscaba lograr era generar una situación de autonomía para evitar la cooptación –por parte del Estado y/o partidos políticos– de esa potencia social que planteaba el trabajo y el cambio social como foco de sus reivindicaciones. Ya no eran el peronismo ni el sindicalismo ni la izquierda quienes expresaban los reclamos, sino un sector social por nadie tenido en cuenta, que intentaba encontrar su propio camino, su propia voz.

La responsabilidad política por los homicidios sigue sin juzgarse, pese a que (o debido a que) incluye nombres como Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Alberto Atanasof (ex jefe de gabinete) y todo un oscuro entramado de funcionarios y –como es habitual– servicios de inteligencia.

Los dos condenados a perpetua fueron los autores materiales de los homicidios, los policías Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta. Aquel 26 J hubo además cientos de detenidos y heridos con balas de goma, y 32 heridos con balas de plomo que por casualidad no llegaron a elevar la nómina de muertes.    

Aquellos crímenes, las cooptaciones que finalmente han sido obvias, la inercia de un sistema laboral cada vez más precarizador y expulsivo, el desempleo, la desigualdad, la masificación del asistencialismo, entre otras ciénagas, le han ido dando forma, cristalización y a veces descomposición, al actual escenario.

A 20 años de esa tragedia habrá actos en el lugar del crimen (la antigua estación Avellaneda del Roca) el sábado desde las 10.30, con el objetivo de reclamar justicia completa: el juzgamiento de los responsables políticos. El domingo realizará grupos encolumnados en la izquierda harán su propio acto.

Pero el propio sábado por la tarde, en la vigilia habitual antes de cada 26 J, el director Patricio Escobar hará una presentación de media hora de lo que será la segunda parte de su notable documental La crisis causó 2 nuevas muertes. En esta secuela Escobar busca describir el tema de las responsabilidades políticas, y logró entrevistar a Eduardo Duhalde (ex presidente), Felipe Solá (entonces gobernador bonaerense), Juan José Álvarez (ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos) y Jorge Matzkin (era Ministro del Interior).

Como antecedente, y para quien quiera conocer o recordar la realidad de lo ocurrido, volvemos a incluir La crisis causó 2 nuevas muertes, que refleja no solo los sucesos, sino también las trampas a las que está sometida una sociedad que se presume democrática por parte de los llamados “medios de comunicación” que en realidad (y el 26 J fue un fiel reflejo) se han convertido sistemáticamente en plataformas de operaciones políticas, económicas y de inteligencia. El título del documental es el mismo del diario Clarín aquella vez, cuando culpaba a “la crisis” (como han aprendido a hacerlo diferentes gobiernos) por desastres y crímenes cometidos por personas y sistemas institucionales concretos.

Para ver La crisis causó 2 nuevas muertes:

Seguir leyendo

Nota

Dai, la jugadora eterna

Publicada

el

En este perfil especial que es parte de una cobertura colaborativa de tres medios cooperativos, el Club Atlético Lilán de Laprida recuerda -y extraña- a la joven que apareció muerta en una comisaría de la ciudad, a la espera de conocer la verdad de qué pasó. Sus compañeras de equipo y el entrenador relatan anécdotas de afuera y adentro de la cancha que reflejan, acaso, lo mismo: «Ponía mucha garra y sacrificio”.

Segunda entrega de la cobertura colaborativa entre Perycia, Revista Cítrica y LAVACA.

Por Bernardita Castearena

Fotos: Mauro Arias

El día después de cada partido, el tendal de la casa de las Arias-Abregú estaba todo ocupado con las camisetas albirrojas del equipo de fútbol femenino del Club Atlético Lilán de Laprida. Incluso cuando el lavarropas estaba roto, Daiana Soledad ponía música en el parlante del living y se dedicaba a cepillar durante horas las medias de cada jugadora para recuperar el blanco que tenían antes de entrar a la cancha.

 —Si hay que seguir lavándolas, vamos a hacerlo nosotras por ella —dice Morena. 

De las once jugadoras del plantel, tres son hermanas de Daiana Soledad: Morena, Sheila y Kiara. Hasta el día en que perdieron a “La Sole”, como ellas la nombran, cada sábado a la noche empezaban los preparativos para el encuentro del día siguiente.

Lilán es uno de los clubes más grandes de Laprida, una ciudad de 12.000 habitantes ubicada en el centro-sur de la provincia de Buenos Aires. Fundado en 1936, hoy se dan clases de fútbol, hockey, cestoball, tenis, natación, patín y pádel. 

“¿Quién va a alentarnos ahora?” se preguntan desde el domingo en el que Daiana Soledad Abregú murió en el calabozo de la Estación de Policía Comunal en condiciones que todavía se investigan. La versión oficial aportada por la policía habla de suicidio, pero la familia, les abogades y los organismos de derechos humanos creen que puede haber sido víctima de violencia institucional. 

Desde el martes posterior a la muerte, día por medio, familiares, amigues y vecines se movilizan por el centro de Laprida para pedir justicia.

Jugadora en todos los frentes

Como desde la cantina visitante del Club Atlético Lilán no se pueden ver los partidos, Daiana Soledad convencía a sus compañeras durante toda la semana para que la dejaran atender la local. Un tiempo atrás, las chicas del equipo de fútbol femenino se habían organizado para tener responsabilidades en el club, y ella se encargaba de todo. Un día pidió prestada una máquina de coser y la devolvió con un bolso para guardar todas las camisetas del fútbol femenino que había hecho con sus propias manos.

En las fotos aparece Daiana Soledad con un equipo que le sobra por todos lados: ni el talle más chico podía ajustar su cuerpo flaquito y sus “patas de tero”. Los botines esperaban antes de cada partido en uno de los primeros estantes de la repisa donde los utileros del club tienen ordenado por talle el calzado que les jugadores donan a la institución cuando les van quedando chicos. Nadie sabe de quién eran los que ella usaba, pero probablemente los botines 35 de una edición limitada de Messi, con tres nudos en uno de los cordones, antes habían hecho feliz a un niño de las inferiores del club. 

“Las dos calzábamos lo mismo”, dice Morena, que cuenta una anécdota por cada lugar del club que recorre: “Ella era nuestra fan número uno, va a costar mucho no escucharla cada vez que salimos a la cancha”.

Gritaba cuando un conocido jugaba en primera, cuando creía que los árbitros cobraban algo mal, se escapaba de la cantina para alentar y volver. Arengaba al grito de “¡VAMOS LILÁN, CARAJO!” antes de salir a la cancha. 

Era la que más alentaba, y la tribuna empezaba a gritar detrás de ella. 

El último partido

Cuando el entrenador vio que no corría ninguna pelota y que de a ratos se tocaba las piernas, la sacó. A fines del 2021, Daiana se fracturó la rótula después de haber chocado contra otra jugadora y, aunque un yeso le inmovilizó la pierna, no paró: se subía a la tribuna para ver a las compañeras, dejaba que la levantaran a upa cuando ganaban, atendía la cantina mientras el resto le escondía las muletas. Esta vez le dolía la otra, la que todavía tenía sana. 

Por primera vez, ese 29 de mayo, aceptó el cambio sin quejarse y se comprometió a descansar para poder recuperarse bien antes de volver a jugar. Cuando el resto de las chicas terminaron y no había nada más para hacer en el club, cruzó como podía las dos cuadras que separan su casa de la cancha de Lilán, agarró la bici y fue a que la revisaran. 

Por cada minuto que esperaba en la guardia del Hospital Pedro Sancholuz, la rodilla se le hinchaba y le dolía cada vez más, hasta que en un momento encaró para el consultorio y obligó al médico a que la atendiera antes que al resto de la gente. El día siguiente lo pasó tirada en el sillón riéndose con su familia de cómo el médico de guardia la había tratado de hinchapelotas por no esperar su turno.

 —Ella era muy espontánea, si te tenía que decir algo, te lo decía. Y si tomaba una decisión, la ejecutaba —dice Inés, a quien Dai había apodado Tilín. Ahora, desde el vestuario visitante, se acuerda de las tardes que pasaron riéndose al sol y de la cantidad de temas que podían charlar en los 60 km que separan Laprida de General La Madrid cada vez que viajaban en colectivo. 

“Hacete unos mates, Tilín”, era la frase ritual cuando terminaban de jugar un partido.

Jugaron por ella

Cuando Agustín “Peye” Harismendi cumplió años, recibió una remera de parte del plantel con una dedicatoria de Dai que decía: “Gracias por enseñarme a patear”. El profesor se hizo cargo del equipo a principios de 2021, pero la conoció recién en mayo, cuando faltaba una jugadora para completar el plantel y Morena la animó para que se acercara a entrenar. Antes de formar parte del equipo, Dai pasaba tardes enteras jugando con sus hermanas en la plaza. 

Los primeros días se iba enojada de todos los entrenamientos porque le pegaba a la pelota con toda su fuerza y no podía levantarla del piso. Agustín le caía bien, y él lo sabía. Entonces le enseñó a jugar con las dimensiones de una cancha, y le puso la camiseta número 8 para que pudiera correr de un lado al otro durante todo el partido: “Dai no era de las más grandotas ni de las más fuertes físicamente, pero tenía mucha garra, mostraba la pasión por el club con sacrificio”, dice Peye, como lo apodan las jugadoras.

El día después de recibir la noticia, Agustín se acercó a la casa de la familia de Daiana Soledad para darles un presente y le dijo a las tres hermanas que decidieran a lo largo de la semana si iban a querer jugar o no en la fecha siguiente. Todavía no saben si jugar fue la mejor opción, pero lo hicieron, y con el ánimo por el piso perdieron contra Club Atlético Platense de Laprida por 3 a 0. 

“Ese domingo fue bravísimo, pero jugamos porque era un partido que ella estaba esperando”, dicen sus compañeras. Durante toda la jornada, todas las categorías de Lilán se sacaron la foto previa al partido con una bandera que decía “Es imposible no estar triste…su ausencia duele!! Pero tu recuerdo nos hará sonreír. Dai Presente”. Esa bandera ahora forma parte de la colección de trapos que todos los domingos dan la vuelta al alambrado del club. 

El caso

Daiana Soledad Abregú llegó a la comisaría de Laprida en las primeras horas del domingo 5 de junio por una contravención en la vía pública. Doce horas después, cerca de las seis de la tarde, dos oficiales tocaron la puerta de la casa de su familia diciendo que la joven de 26 años se había suicidado. A partir de ahí, una serie de sucesos hicieron que la familia empezara a sospechar que la policía escondía algo. 

La autopsia confirmó que Daiana murió por asfixia mecánica, pero eso no significa que solamente pueda haberse ahorcado. 

La Comisión Provincial por la Memoria intervino como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura y pidió que la causa se investigue exhaustivamente, teniendo en cuenta que Daiana murió mientras estaba al cuidado de la Policía Bonaerense en una comisaría que no estaba habilitada para recibir detenides en sus calabozos. 

Seguir leyendo

La última Mu: Tenete fe

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.

0:00
0:00