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Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

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Otro Feriazo, acompañado esta vez por tractores comandados por mujeres, fue el gesto con el que la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) rechazó el lockout de los exportadores de soja transgénica. Miles de personas se acercaron buscando verduras agroecológicas. La explicación sobre los nuevos estilos de producción y el rol de las agricultoras. El campo concentrado y las disidencias en los propios sectores de la Mesa de Enlace, entre lechugas, tomates, papa, cebollas y convicciones acerca de nuevos modos de producir y de pensar el campo.  

Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

Son las once de la mañana bajo un solazo en la Ciudad de Buenos Aires, y en Plaza de Mayo, al frente de la Casa Rosada, hay tres tractores rugiendo a puro motor. Al lado pasa un micro lleno de turistas con sombreros de mimbre que se paran y sacan fotos, pronunciando lo suyo en idiomas sin barbijos. En ese momento Natalia Mansilla se sube a uno de los tractores, se apoya al hombro  un cajón de madera con lechugas y con la mano libre agarra un megáfono para avisar a pura voz:

  • “Este es el campo que alimenta”.

Frente a la Catedral hay una cola cada vez mayor esperando la llegada de los más de 20 mil kilos de verdura que la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) repartirá mientras transcurre  el segundo día de lock out patronal convocado por las grandes corporaciones del campo en rechazo a la suba de retenciones a la exportación de soja transgénica anunciada por el Gobierno nacional.

“Somos miles y miles de pequeños productores que producimos más del 70% de los alimentos del país, mientras no tenemos políticas públicas para el sector”, dice Natalia a lavaca, mientras descarga cajones de berenjenas, papas, tomates, cebollas. “Somos más de 15 mil familias sin acceso a la tierra”, explica. Un grupo todavía pequeño pero creciente de esas familias se está volcando a la producción agroecológica.

“Del otro lado está el campo concentrador, el que se llenó los bolsillos de dólares durante estos cuatro años. Nosotros somos los que alimentamos con nuestro sistema de producción agroecológico, sin venenos, mientras la soja sólo consume agrotóxicos. También por eso estamos aquí, buscando otro modelo de producción, que genere trabajo para todos, buena comercialización, precio justo para todos y nutrir con alimento a todas las personas”.

Varones-Enlace / mujeres agricultoras

Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

Natalia tiene 24 años y es parte de una familia que trabajó la tierra toda su vida. “Cuando llegamos a la UTT nos dimos cuenta que hay otro modelo de producción. Te empezás a relacionar con otras personas y te das cuenta que estás envenenando al resto, mientras vos mismo comés esos mismos venenos, sin contar que no usás la protección que hay tener para utilizarlos. Luego entendés que eso que producís no es un alimento, mientras nos íbamos de lugar en lugar porque no podíamos pagar el alquiler, mientras nadie te pagaba lo que verdaderamente trabajabas. Hoy generamos condiciones. Hoy tenemos arraigo. Hoy llevamos llevamos nutrición a la mesa. Y sin especulación”.

-¿Cómo es producir sin venenos?

-Tenemos un Consultorio Técnico Popular, donde capacitamos a nuestros propios compañeros con una metodología que es de campesino a campesino. ¿Querés producir de otra manera? Bueno, lo único que hace falta es decidirlo. Y decir: “No aplico más una gota de veneno, porque sé que esto me afecta a mí, a mi familia, a mi vecino, y a todo un país”. Preparamos bioinsumos con yuyos que tenemos alrededor nuestro, como la ortiga o la cebolla. Y mientras antes plantábamos toda una hectárea de tomates, ahora dividimos las parcelas y hacemos producción variada: hemos sacado más de 21 variedades en esa misma hectárea, como lechuga, acelga, berenjena y zahanoria. Siempre de muchacalidad.

Natalia y su familia llevan el trabajo junto a otros 27 productores en el Parque Pereyra, en Berazategui, al sur del conurbano bonaerense. Y dice que en ese cambio de lógica hay algo más: “En la Mesa de Enlace son todos hombres que en cuatro días decidieron que no van a sacar su supuesto ‘alimento’. Pero acá estamos nosotras que venimos a decir que no, que somos las que verdaderamente producimos, y las que queremos una revolución, con el campo y con la ciudad, integrados. Todo esto es lo que nos da fuerza para subir a un tractor y venir a gritar”.

¿Hay un solo campo?

Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

El lockout convocado por las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) sumó la tensión dentro de sectores como la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro, con discusiones acerca del acatamiento de la medida) y la Federación Agraria (FA, que dio la libertad de acción a sus filiales). Mientras, desde la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP, que realizaron una movilización frente a la SRA), afirmaron que la suba de 3 puntos en la soja (de 30 a 33%), más la aplicación de una política segmentada, sólo toca los intereses de 2600 empresarios.

Desde Plaza de Mayo, el coordinador nacional de la UTT, Nahuel Levaggi, explica a lavaca: “La medida es solo en defensa de los privilegios de los sectores más concentrados del campo. Lo entendemos no sólo como la defensa de sus intereses, sino como una pulseada por qué tipo de país queremos: ¿un país solidario y con redistribución, o un país concentrado donde cada vez más se avanza en un modelo de agronegocio y concentración de la tierra?”.

Levaggi también subraya la importancia de discutir políticas concretas para el sector de pequeños productores, como el incentivo de mercados locales, el avance de la agroecología y la sanción de la ley de Acceso a la Tierra, la cual permitiría modificar el régimen de arrendamiento que tanto ahoga a las familias. “Hay un modelo en discusión. Lo que creemos es que el conjunto del pueblo y la clase dominante deben entender que no hay un solo campo, y que cuando el Gobierno convoca a la interlocución con el sector agropecuario, tiene que desembarazarse de la Mesa de Enlace. Solo es un agrupamiento de entidades con un único objetivo: defender sus privilegios”.

Raíces y góndolas

Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

Silvia Duarte tiene 50 años y en la colonia 28 de Noviembre, en San Vicente, se dedican a la cría de animales, con un pequeño tambo con el que se autobastecen y también comercializan. “Producimos huevos, leche, queso, criamos vacas y gallinas, y llegamos a la gente más rápido que todos los empresarios que están tomando esta medida, porque estamos en las periferias de los barrios”.

Esa realidad –dice- es la que vienen a mostrar en Plaza de Mayo. “Producimos más sano porque tenemos las raíces de nuestros padres y abuelos. Criaban a los animales de otra manera, no a manera de engorde. Hacemos el ordeñe a mano, de forma más higiénica y con mucho menor costo porque evitamos todo el proceso tradicional de traslado, empresas, marcas e impuestos, cuyo precio es el que se traslada a la góndola”.

-¿Por qué piensa que perdemos esas raíces?

-El mundo se industrializa, mientras la gente pierde los valores. La mayoría de las personas termina por consumir de esa manera, de forma industrial. Yo tengo un hijo fallecido por leucemia, que no te explican de dónde viene la enfermedad. No es que la gente por tener dinero puede ir al supermercado, a comprar yogures supuestamente sanos, y estar exenta de enfermedades. Pero somos muchos los que producimos de otra manera. En Argentina, con el tremendo problema económico que estamos atravesando, queremos que el pueblo y el Gobierno apoyen incentivar este tipo de producción, que nunca dejamos de existir. Porque si tenemos el hambre y la desnutrición que tenemos hoy en día, también es por el tipo de alimentación que llevamos.

La máscara

Tractorazo en Plaza de Mayo: verduras sanas frente al lockout empresario

La fila esperando verduras parece infinita y cada productor y productora no dan abasto. En el medio, la secretaria de Género de la UTT, Rosalía Pellegrini, se pregunta ante lavaca: “Esta medida reafirma cuál es el campo de la soberanía alimentaria: ¿qué es lo que proponen ellos? Se vienen enriqueciendo hace años, con altas tasas de rentabilidad, mientras hacen un lockout ante una medida que involucra a menos de 3.000 productores. ¿Están proponiendo seguir con este modelo de muerte y destrucción, de falta de acceso a la tierra y de concentración de la economía? Mientras tanto, acá estamos proponiendo solidaridad, un cambio en el modelo de producción, mientras pedimos que el Estado enfoque políticas públicas para nuestro sector, y que ese pequeño porcentaje que van a dejar de ganar los más ricos del país se distribuya entre los que verdaderamente alimentamos al pueblo”.

Rosalía resalta la importancia de hablar con otros sectores dentro del campo. “Hemos dialogado con sectores de los sojeros que están entendiendo que hay que pensar una transformación del modelo de producción, y que ya no se sienten representados con la Sociedad Rural. A ese bloque del 2008, de ese campo pujante, cada vez más se le está cayendo la máscara. Hay sectores de la Federación Agraria que no acuerdan, y estamos trabajando con medianos productores que quieren saber qué es esto del cambio de la agroecología. Y creen que es hora que el Estado se haga cargo, porque no es algo que un movimiento social por sí solo pueda hacer”.

-En ese nuevo modo, ¿qué implican las mujeres encabezando la movilización arriba de los tractores?

-No hay soberanía alimentaria si la mayoría de las mujeres estamos excluidas del acceso a los bienes, a la tierra, y a la capacidad de poder decidir cómo queremos producir. Implica otra relación con la naturaleza y otra relación con las personas, que no sea de saqueo ni de dominación. Por eso somos nosotras las que estamos en los tractores, para darle nuestra voz a toda esta propuesta.

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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