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Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

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Una conmovedora y masiva marcha acompañó el reclamo del Hospital Garrahan, en crisis por decisión del gobierno de Milei que, al mismo tiempo, ataca a la salud pública, hiper endeuda al país, subsidia y financia todas las bicicletas financieras y fomenta la especulación con el dólar. La movilización partió del Garrahan, llegó a Congreso y de ahí a Plaza de Mayo, con el apoyo explícito de transeúntes, automovilistas y comerciantes a cada paso. Lo que dicen médicos, profesionales y pacientes de un hospital emblemático que atiende a todos los niños, niñas y adolescentes del país con patologías complejas. La teoría sobre el odio a los trabajadores públicos, los reclamos que apuntan a una canasta básica como mínimo, ante un gobierno que en lugar de intentar solucionar el problema tiende a empeorarlo, y sigue con la política de la motosierra, que por definición solo es capaz de amputar al sistema de salud, mientras en el hospital una señora era intervenida para donar parte de su hígado a un bebé de 5 meses. ¿Quién gana y quién pierde con lo que pasa en el Garrahan? El documento completo que se leyó durante el acto.

Por Francisco Pandolfi

Fotos Juan Valeiro

.

Dentro del Hospital Garrahan, en la puerta del área de radiología hay un cartel que no debería estar ahí, pegado. O no debería estarlo en condiciones normales. “Buscado por vaciar al Garrahan”. Debajo se ve la foto de Mario Lugones, ministro de Salud, con una inscripción: “Quiere robarle la salud a las infancias para beneficiar su propio negocio”.

Esa imagen se repite por todo el establecimiento, junto a otros que informan sobre el paro de actividades que arrancó a las 7 de la mañana de este jueves y se extenderá hasta las 7 de mañana del viernes (se mantuvieron el servicio de guardia y la atención a pacientes internados) y convocan a la movilización que está empezando ahora mismo, cuando médicos y enfermeros y personal administrativo se alistan en la puerta para movilizar primero al Congreso, y desde ahí hacia Plaza de Mayo.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

Otra de las cartulinas pegadas en los pasillos hace foco en los trabajadores: “Defendamos al Garrahan y a sus laburantes”. Uno de ellos es un médico anestesista que está de guardia y prefiere no dar su nombre. No va a marchar, pero baja a la puerta del hospital para bancar la resistencia colectiva. Trabaja aquí hace más de treinta años. Sintetiza la gravedad del problema: hay un equipo de seis perfusionistas que se encargan, en las operaciones y trasplantes de corazón (se hacen promedio dos por día) de mantener al corazón latiendo mientras se realiza la intervención. En los últimos meses tres de los seis profesionales, con más de quince años de trayectoria, renunciaron por los bajos salarios. “Si se va un perfusionista más, hay que cerrar el programa, porque es imposible se sostener”.

Esto (y tanto más) es lo que está en juego hoy en el Hospital Garrahan.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

El odio al trabajador público

Arranca una movilización que cuadra a cuadra se volverá más masiva. Se canta “el hospi no se toca, el hospi no se toca”.

Se pregunta si el hospital está y la masa contesta que sí.

Se pregunta si los laburantes están y se contesta que sí.

Se pregunta si las familias de los pacientes están y se contesta que sí.

Y se pregunta si el sueldo está, y la respuesta es unánime: “Nooooo”, con esa o que se extiende en el aire y que da más fuerza a seguir cantando.

Mercedes Méndez, Meche, es licenciada en enfermería y trabaja en el hospital hace 31 años: “El desfinanciamiento viene desde hace un año y medio y las consecuencias son evidentes: muchos profesionales ya abandonaron el hospital. El gobierno es consciente de lo que está generando, porque para ellos la salud es un gasto y no una inversión. Va en la misma línea del ataque a los jubilados y a las personas con discapacidad”.

Agrega: “La salud y la educación pública siempre estuvieron al límite con todos los gobiernos, nunca estuvimos cómodos y siempre tuvimos que salir a luchar por nuestros derechos. Pero esta gestión vino a endurecer todo, con un odio de clase al extremo, que viene a decirnos que nos odia por ser trabajadores públicos. O sea no tiene lógica lo que hacen. Vienen por todo lo que quedaba y no se lo vamos a permitir, porque la salud pública debe seguir siendo un bastión a preservar”.

¿Qué está en riesgo hoy? Enumeran trabajadoras y trabajadoras del hospital:

  • “Una red integral de atención que asiste a todos los niños, niñas y adolescentes del país con patologías complejas”.
  • “La formación de profesionales que se capacitan en el Garrahan para asistir a pacientes pediátricos en todo el país, desde La Quiaca a Tierra del Fuego”.
  • “Los avances tecnológicos en ciencias médicas que ayudan a disminuir la mortalidad y mejoran la calidad de vida de pacientes pediátricos con enfermedades graves”
  • “Los avances científicos en medicina pediátrica que se realizan en la institución y se replican en numerosos centros de atención”.

Otro de los afiches muestra un corazón abrazado por dos manitos, y el lema “El pueblo abraza al Garrahan”. La frase parece haber presagiado lo correcto, lo que sucede, lo que está pasando en el camino que arranca en la puerta del Garrahan, sigue en avenida Entre Ríos hasta llegar al Congreso de la Nación. Y luego a Plaza de Mayo.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

La pelea de Morena

Morena es una de los miles y miles de pacientes de todo el país que se atiende en el Garrahan. Tiene 11 años de edad. Vino a la marcha con su mamá Rosario y su abuela Noemí. Cuentan que en pandemia a Morena le dieron la vacuna Moderna contra el Covid y le provocó una enfermedad en la sangre: Púrpura Trombocitopénica Inmune (PTI). Dice Noemí: “La internaron en el Garrahan cuando tenía 3 mil plaquetas, y lo normal es 150 mil. Corrió peligro su vida”. Morena estuvo más de un mes internada y se sigue tratando actualmente. Dice Rosario: “Mucho tiempo debimos venir todos los días a control, ahora cada seis meses porque está mejorando”.

Completa su abuela Noemí: “Este gobierno busca matarnos en vida. No se entiende que se metan con quienes salvan la vida de bebés, niños y adolescentes, que son nuestros hijos, nietos y sobrinos. Siento asco, bronca y sobre todo impotencia, porque sólo pueden tomar estas decisiones quienes tienen una mentalidad asesina y el gobierno esto lo demuestra todos los días”.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

El reclamo y las promesas falsas

Se va sumando gente al andar. Hay trabajadores que en la caminata entregan volantes a la gente que mira, que aplaude, que está atendiendo en sus negocios mientras la marea humana cada vez es más numerosa y ahora llega al Congreso de la Nación. Allí, a principios de julio, la Cámara de Diputados trató la emergencia para el Garrahan, pero la sesión se levantó por discusiones entre el bloque de La Libertad Avanza y el peronismo. Y la emergencia quedó sin tratar.

¿La emergencia? La recomposición salarial del 100%; que el sueldo base para cualquier ingresante sea el que determina la canasta básica familiar: un millón ochocientos mil pesos; y el aumento presupuestario del hospital.

Las y los trabajadores del Garrahan comenzaron con el reclamo por la recomposición salarial hace más de un año. Le prometieron un bono y tampoco lo cumplieron. Llevan 14 paros y no sólo no fueron escuchados por el gobierno nacional sino que la situación empeoró: el gobierno difundió el 2 de julio un reglamento que degrada las condiciones laborales de los residentes en hospitales nacionales al buscar convertirlos en “becarios”, detrimento a la formación a largo plazo. (https://lavaca.org/actualidad/otro-ataque-a-la-salud-publica-y-al-garrahan-las-movilizaciones-que-se-vienen/)

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

El símbolo de la crueldad

Eliana lleva un cartel que dice “la salud pública es salud socioambiental”.

Eliana trabaja como administrativa del hospital hace 12 años y en la actualidad está en el área de servicio social. Dice que hoy el Garrahan es un símbolo de lucha, compromiso, amor, de igualdad por atender a todo tipo de paciente, pero también de la crueldad: “Están poniendo en peligro la salud de los niños, niñas y adolescentes no solo de nuestro hospital sino de todo el país y de Latinoamérica. Los tratamientos están en peligro, las formas de atención, los médicos que se van imposible de recuperar en sus saberes”.

Eliana cuenta la supervivencia en números concretos: “La pérdida salarial es casi del 100% desde noviembre del 2023 a la actualidad. En este último año nuestro aumento fue menor al 3%. Yo cobro 800 mil pesos con más de 10 años de antigüedad. Hicimos una cuenta con otros trabajadores del Garrahan y descontando alquiler y el resto de los impuestos, nos quedan 4.415 pesos por día para vivir. Con eso tenemos que comer, comprar un remedio, sostener a tus hijos. O sea, vivir así es imposible”.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

Si el Garrahan gana

La marcha ahora llega a Plaza de Mayo y un océano de gente inunda las calles porteñas. Adelante solo se ven miles de cuerpos. Atrás, también. Están todos los sectores de la salud pública a nivel nacional, además de varios gremios, un grupo de sindicatos de la CGT, las dos CTA, y muchísimas organizaciones barriales, estudiantiles, culturales y sociales: desde la actriz Mirta Busnelli, el dirigente Ricardo Alfonsín y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. No hay un policía y no hay disturbios, lo que evidencia un signo de estos tiempos: «Cuando la movilización es multitudinaria, no hay protocolo que valga», dicen desde la cabecera. Mientras la ciudad de Buenos Aires es el epicentro de esta movilización, profesionales de la salud realizan cortes, paros y marchas en todo el país en reclamo de los recortes presupuestarios en todos los hospitales de Argentina.

Desde la cabecera de la marcha –que lleva una bandera con el lema “Por el Garrahan, la salud pública y todas las luchas”, dicen: «Si el Garrahan gana, gana la clase trabajadora. Si el Garrahan gana, Milei tiene un problema».

Termina la marcha en Plaza de Mayo.

Mientras tanto, en el Hospital Garrahan una señora está siendo intervenida quirúrgicamente. Le está donando parte de su hígado a un bebé de 5 meses en el Hospital de Pediatría de mayor complejidad de Latinoamérica.

Garrahan: con el corazón en la calle y en la salud pública

Reproducimos el documento completo que se leyó en la marcha.

Compañeros y compañeras, familias, trabajadores, trabajadoras, estudiantes,

jubilados: “Gracias por estar hoy llenando esta plaza”, abrazando esta lucha que no es

sólo nuestra, sino de todo un país.

Esta enorme movilización llega a la Plaza de Mayo para decirle bien fuerte al gobierno

de Milei: ¡no al vaciamiento del Hospital Garrahan! ¡Basta de ajuste a la salud pública!

¡Recomposición salarial ya para sus trabajadores y trabajadoras!

Queremos destacar que esta tarde no estamos solos en Plaza de Mayo: se está

desarrollando una verdadera jornada nacional, con acciones en todos los rincones del

país.

La asamblea de trabajadoras y trabajadores del Garrahan, que agrupa a todas las

profesiones y oficios que sostienen el funcionamiento hospitalario, y es impulsada por

los sindicatos combativos de la institución (Junta Interna de ATE y la Asociación de

Profesionales y Técnicos) y el colectivo de trabajadores autoconvocados, resolvió esta

movilización como parte de su plan de lucha. Sin embargo, la jornada fue rápidamente

abrazada por un colectivo mucho más amplio que el interior del Garrahan: se hizo

bandera del pueblo argentino, empezando por las propias familias que atienden a sus

niños, niñas y adolescentes en el hospital. A la vez por diversas organizaciones

sindicales, sociales, políticas y de DDHH; también, por ciudadanos y ciudadanas de a

pie, que han venido a sumar su cuerpo y su voz, y poner un límite a la destrucción.

La pelea de los trabajadores y trabajadoras del Garrahan es causa nacional por

muchos motivos. En primer lugar, porque plantean un reclamo elemental: que nadie en

el hospital debería ganar menos que el costo de la canasta familiar ($1.800.000).

¡Basta de trabajadores bajo la línea de pobreza!

Mediante la intervención institucional y el estrangulamiento financiero disfrazado de

austeridad, el gobierno ataca al hospital, vaciándose su recurso humano,

abandonando su infraestructura y generando condiciones laborales insostenibles para

sus trabajadores. Estamos atravesando una crisis grave, persistente y cada vez más

profunda que ha dañado y amenaza con destruir el rol del Hospital como centro de

referencia para la salud pública de alta complejidad. Hay que destacar que el

Garrahan es protagonista insustituible en la red pediátrica nacional.

Por eso, hoy decimos con fuerza en esta Plaza de Mayo: “El Hospital Garrahan no se

toca”

Ante este conflicto, la actitud destructiva del gobierno y sus tentáculos que infiltran la

cúpula directiva del hospital ha sido desinformar y mentir a la población. Al mismo

tiempo, difamar, agredir y amenazar a sus trabajadores. Nos han acusado de ñoquis;

mintieron sobre la composición de todo el plantel; engañaron sobre el presupuesto que

viene recortando al hospital; tildaron de “ideológicos” a comités de trabajo

interdisciplinarios y al conflicto de generado por intereses ajenos al hospital, cuando en

realidad está sostenido por asambleas abiertas y masivas de trabajadores.

¿Por qué mienten? Tal vez porque no soportan ver que una institución pública pueda

ser sinónimo de excelencia y humanidad. Porque les incomoda que exista un hospital

que demuestra todos los días con intervenciones quirúrgicas innovadoras,

tratamientos de vanguardia y un equipo de salud que está comprometido con la

institución que lo colectivo funciona y que el cuidado de las infancias y adolescencias

de la Argentina no se rige por las lógicas del mercado.

Ahora, Lugones y Milei redoblan la apuesta al nombrar un interventor como Director

Médico. Pirozzo no tiene antecedente alguno en pediatría, y sólo es designado por su

trayectoria como vaciador del Sommer y del Bonaparte, hospitales en los que ejecutó

despidos masivos.

Pero si el gobierno redobla la apuesta, nosotros aquí movilizados también lo hacemos.

Le recordamos al gobierno que en el Garrahan hay una larga historia de lucha por

salario, condiciones de trabajo y, en definitiva, su defensa, más allá del poder de turno.

Esta plaza colmada es un mensaje contundente al gobierno de Milei y al empresario

Lugones: este pueblo no va a permitir que se lleven puesto al principal hospital

pediátrico del país y a la salud pública sin pelear. Con los métodos que venimos

empleando -asambleas, paros, movilizaciones- insistiremos en que el gobierno dé

respuesta a nuestros reclamos y exigiremos la aprobación de cualquier ley que sea

favorable a ellos, como la ley de Emergencia Sanitaria Pediátrica, que ya ha obtenido

dictamen en comisiones para ser tratada y esperamos sea apoyada masivamente por

legisladores de todo el país.

Resulta claro que la agresión al Garrahan forma parte de un ataque a la salud pública.

El sistema de residencias se ha mostrado en el mundo y en la Argentina como la mejor

forma de capacitación de posgrado. Los residentes son parte esencial del sistema y

del equipo de salud y constituyen la garantía de su funcionamiento futuro. La reforma

intempestiva e inconsulta del empresario Lugones al sistema de residencias

nacionales expresada en la resolución 2109 debilita la formación, precariza

condiciones laborales y rompe un sistema probado, justo y eficaz. Expresamos nuestro

más enérgico rechazo a esta reforma y reivindicamos la organización y lucha de los

residentes que deben contar con salarios y condiciones laborales dignas en todas las

jurisdicciones del país. ¡Basta de precarización, pobreza y aprietes! ¡Sin residentes no

hay hospital!

El propósito de desmantelar toda responsabilidad del Estado nacional respecto de la

salud pública se completa con los despidos a mansalva en instituciones fundamentales

de nuestro sistema sanitario. Repudiamos los despidos en los hospitales Posadas,

Sommer y Bonaparte durante este 2025 y seguimos exigiendo la reincorporación de

todos. Repudiamos, también, la reciente creación de la ANES (Administración

Nacional de Establecimientos de Salud), cuyo único propósito es profundizar los

recortes. Antes, hubo despidos en el Ministerio y se desmantelaron las Coordinaciones

Nacionales de TBC, Lepra, Hepatitis y HIV. También se cerró el Instituto Nacional del

Cáncer y se desfinancian el Clínicas, el Roffo y en general los hospitales universitarios.

Estas políticas debilitan las posibilidades de diagnóstico, prevención y tratamiento. Así,

se dañan las vidas de nuestro pueblo. La reciente pérdida de Araceli Julio pone en el

centro de la escena el accionar irresponsable de este gobierno, pues ella fue una de

tantas personas que tuvo que luchar contra los recortes en el dispendio de medicación

oncológica por parte de la DADSE.

Trabajadores en distintas jurisdicciones, provincias y municipios del país, desde

Ushuaia a La Quiaca, enfrentan las medidas de ajuste en el Sistema Público de Salud.

Hoy mismo, junto a esta enorme marcha, hay movilización en Rosario, paro en

Chubut, paro y movilización en Neuquén y La Rioja, acto en el Hospital Central de

Mendoza y asambleas en Chaco y todos los hospitales de Río Negro.

Nos dicen que “no hay plata”, mientras el gobierno acaba de destinar 4200 millones de

dólares al pago de deuda externa. ¡La salud pública necesita recursos ya!

Como si todo esto fuera poco, tenemos el ajuste brutal en discapacidad, que afecta en

forma generalizada a las personas en esa condición y a los trabajadores de salud que

se desempeñan en el área. Exigimos la inmediata implementación de la ley

recientemente sancionada.

Desde esta plaza decimos: que se vaya el empresario Mario Lugones. Que renuncie

ya. ¡La salud y la vida no son mercancías!

Evidentemente, lo que ocurre con el Garrahan en particular y la salud pública en

general tiene el mismo origen que tantos otros padecimientos que está sufriendo

nuestro pueblo. El vaciamiento planificado también afecta a la educación y al sistema

científico-tecnológico. Lo mismo ocurre con el teatro independiente y la cultura en

general. La destrucción salarial corre a la par de la miseria jubilatoria. Los despidos en

el estado se emparentan con la desocupación creciente en el sector privado. La

crueldad contra usuarios del sistema de salud va de la mano con el recorte de

alimentos en los comedores populares. Por eso, no es casual que en esta plaza

estemos juntos trabajadores y trabajadoras del Garrahan y decenas de hospitales de

todas las jurisdicciones; residentes de la nación, la CABA y la Provincia de Buenos

Aires; trabajadores de organismos fundamentales del Estado afectados por fusiones y

cierres; trabajadores que enfrentan despidos en distintos sectores de la industria;

jubilados que se plantan todos los miércoles y nos convocan especialmente a movilizar

el próximo 23 de julio; docentes y estudiantes que pelean por la educación pública;

organizaciones sociales y piqueteras que resisten en los barrios.

Hoy 17 de julio y desde esta plaza, decimos con fuerza: el Garrahan nos necesita. Nos

necesita defendiendo cada puesto de trabajo, cada área, cada servicio. Porque

cuando atacan al equipo de salud, no atacan a individuos; atacan a un entramado que

recibe, cuida, diagnostica, cura y acompaña a quienes llegan desde todos los rincones

del país.

Hoy, la salud de nuestras infancias y adolescencias está en riesgo. Duele decirlo, pero

es urgente hacerlo. Lo que está pasando atenta directamente contra un sistema de

salud pública e integral que se está desmantelando frente a nuestros ojos. Es por todo

esto que no podemos naturalizar la indiferencia, aceptar la violencia como forma de

gobierno, ni permitir que nos arrebaten los derechos que nos pertenecen.

Necesitamos darle continuidad a esta potente convocatoria con un paro activo

nacional, una enorme y superior Marcha Federal y un verdadero plan de lucha. Las

centrales obreras -en especial la CGT- tienen esa responsabilidad. Sin embargo, no

nos vamos a quedar cruzados de brazos y así cómo construimos desde abajo, con

asambleas, Cabildo Abierto y articulaciones de distinto tipo esta Plaza por el Garrahan,

la salud pública y todas las luchas, vamos a estar poniendo lo mejor de nosotros para

garantizar la continuidad de este 17 de julio, más masivo, más contundente y con el

mismo compromiso.

Viva la lucha de los trabajadores y trabajadoras del Garrahan

Porque nuestras chicas y chicos no son un gasto, son el futuro.

Defendamos la salud pública.

Defendamos a las infancias.

La salud no se negocia.

La dignidad no se entrega

El Garrahan no se toca.

Por el Garrahan, la salud pública y todas las luchas

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Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

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Hace un mes, después de una tormenta eléctrica, se detectó un foco de incendio en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut. Con medios aéreos y no sólo terrestres, se hubiese apagado rápido. Hoy, Los Alerces arden. Reproducimos esta nota de las y los Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales. «No fue sólo la sequía, es un Estado irresponsable».

Por Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales.

Foto de portada: Mariano Silvester.

El Parque Nacional Los Alerces es una de las áreas protegidas más bonitas del país. Es un lugar que ha sido cuidado y protegido desde 1937. Un parque que por su belleza paisajística y cuidado tan extremo fue declarado Patrimonio Mundial en junio de 2017.

Este parque, el nuestro, es el único Parque Nacional que cuida y protege la especie arbórea más longeva del mundo, el Fitzroya cupressoides, El Alerce Patagónico, el abuelo como los conocemos desde siempre. Esta especie arbórea habita el bosque andino patagónico desde hace 5486 años aproximadamente.

El Parque Nacional Los Alerces es la única área protegida de nuestro país que protege, entre otras especies, al bosque de Alerce que crece en la zona núcleo del Parque Nacional, en el bosque Valdiviano. Para conocerlo, embarcábamos en Chucao y navegábamos para visitar al abuelo de 2600 años: ahí, en la zona intangible comenzó el incendio, donde conviven Alerces, Coihues, Ñires, Lengas, Cañas Colihues, Huan Huan, entre muchas especies más. Cada árbol, cada arbusto del bosque es un refugio y hogar de diferentes aves, insectos y animales, como el Pudú (el ciervo más pequeño del mundo), el Huemul (Patrimonio Natural), Monito del Monte, Gato Huiña, Gato Montes, Pumas, Chucaos, Pájaros Carpinteros y más y más.

Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

Seccional Lago Verde

Preguntas sin respuestas

Lo más bello de este parque es su gran y variada biodiversidad, ese gran ecosistema prístino, bien equilibrado que se está ardiendo. Hoy se está quemando todo nuestro Parque y nos toca el alma no sólo a los que habitan y trabajan de manera directa en el área protegida, sino que nos afecta a todos.

¿No había ningún avión hidrante o helicóptero que pudiera llegar a ayudar a los pocos brigadistas y guardaparques que están poniendo el cuerpo desde diciembre? Ahora está en llamas la zona Núcleo, el corazón de nuestro Parque Nacional; también la zona de recreación, Lago Verde, Lago Rivadavia. El sector de río Arrayanes ayer comenzó a arder en ambos lados.

Las familias que habitan en el lago están intentando salvar lo que pueden de las llamas.

A nosotros, los locales, nos afecta de manera directa e indirecta.

Nos destruye no solo la temporada, nos destruye el territorio que cuidamos, protegemos y difundimos como un lugar digno de disfrutar y trabajar de manera sustentable. Nuestra calidad de vida se nos está yendo con las llamas. La posibilidad de una vida social, económica, ambiental de manera sustentable se va con cada perdida arbustiva y arbórea en este incendio.

El Patrimonio Mundial Parque Nacional los Alerces hoy arde y es necesario que nos expliquen por qué.

El rayo, lo entendemos, pero la pasividad de los siguientes días luego de la denuncia con presencia de imágenes, ¿cómo lo explican?

¿Cómo se explica la decisión de sólo observar “cómo viene el incendio”, “cómo avanza…”?

¿Cómo no se contó antes con los aviones hidrantes para lugares intangibles sin posibilidad de acceso terrestre?

¿Y por qué no se actuó a tiempo?

Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

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Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

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En la foto se ve a la izquierda a Gastón Miño, el más alto, en el momento en el que está por disparar contra Gabriel González (a la derecha de la foto, sin camisa, levantando los brazos para defenderse de la agresión policial).

“Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte” escribió el juez Hugo Decaría al dictar el procesamiento y la prisión preventiva del oficial de la policía porteña Darián Gastón Miño, quien fusiló al vecino de Lugano Juan Gabriel González la navidad pasada. Los y las demás policías que intervinieron en ese operativo quedaron imputados por encubrimiento. Pertenecen a una autodenominada “Unidad Táctica de Pacificación”. El juez además desmintió la versión policial, que para distraer la atención del crimen culpaba a familiares y amigos de Juan Gabriel. Nelly, compañera de Gabriel desde hace 24 años dijo a lavaca: “el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.

Por Francisco Pandolfi

El oficial primero de la Policía de la Ciudad Darián Gastón Miño, quien fusiló a Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025 en la Villa 20 de Lugano, fue procesado con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por pertenecer a una fuerza de seguridad. 

La decisión fue tomada por el juez Hugo Decaría, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 20.

El juez estableció además el sobreseimiento de Nelly Elizabeth Portillo, Dante Gabriel González y Anastasio Néstor Chávez –mujer, hijo y vecino de Gabriel–quienes habían sido falsamente acusados de “homicidio en riña” por la misma Policía de la Ciudad, con obvia intención de desviar la atención sobre el crimen.

El resto de los policías de la Ciudad que actuaron en el operativo que derivó en el homicidio de González fueron imputados por el delito de encubrimiento .

Emanuel Luis Zuccolo representa a la familia y es abogado de Correpi, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional. Dice a lavaca: “En un primer momento la Policía de la Ciudad le comunicó al juzgado que había habido una gresca como de 30 personas, que tenían botellas, palos, que cuando llegaron ellos los atacaron y que ese contexto alguien apuñaló a Gabriel. Eso quedó totalmente desmentido”.

Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

Al día siguiente del crimen ya hubo marchas en Lugano reclamando justicia.

En la resolución judicial se atribuye al oficial Miño haber abusado de su función como integrante de las fuerzas policiales, usar arma de fuego y violar la Ley de Seguridad Pública de la Ciudad de Buenos Aires. “Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte”, sentencia el juez en un documento de 47 páginas que también informa que en el cuerpo de Gabriel González se encontraron “9 proyectiles tipo postas”.

Agrega el abogado: “Además, la resolución del juez afirma que tanto Anastasio como Nelly todo el tiempo estuvieron tratando de separar a los policías de Gabriel, buscando tranquilizar las cosas y eran los policías quienes atacaban con las tonfas y con balazos de goma. El juez no solo desmiente la versión policial, sino que la da vuelta completamente, diciendo que quienes atacaban sin razón a Gabriel eran los policías”.

Gabriel tenía 45 años. Era pintor, papá de dos hijos (Ángel y Dante) un vecino querido en todo el barrio, como contamos en este retrato que nunca hubiéramos querido tener que escribir y que publicamos hace unas horas

La autopsia fue clave para que el 31 de diciembre el oficial Darián Gastón Miño, de 30 años, fuera detenido en su casa de San Martín por requerimiento de la fiscalía 50 y también para este procesamiento: se demostraron los impactos de postas de goma y golpes recibidos en distintos lugares del cuerpo, pero además presentaba un orificio de entrada de 14 centímetros de diámetro en el epigastrio, debido al impacto a corta distancia de un proyectil de munición múltiple, que le provocó hemorragia interna y externa.

Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

Nelly y Gabriel rodean a su hijo Dante.

Nelly Portillo, pareja de Gabriel desde hace 24 años y mamá de Dante, el hijo que tuvo con Gabriel, le dice a lavaca sobre este paso contra la impunidad policial:

“Estoy destruida en mil pedazos, pero aun así me quedan fuerzas. Estoy viva y soy la voz de Gabriel. Tengo mil cosas para decirle a los responsables, pero lo único que quiero que quede claro es que Gabriel se defendió hasta morir y que todos los responsables van a tener que pagar por lo que hicieron y todo el dolor que nos causaron. Que se pudran en la cárcel”.

La tristeza no le impide seguir denunciando: “Que se sigan viralizando las imágenes, qué el país vea lo que hicieron. Y que los medios de comunicación que mintieron desde atrás de un escritorio salgan a pedir disculpas por decir que éramos tres borrachos más haciendo disturbios. No, no fue así, el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.

A dos semanas de aquel mediodía, ninguna autoridad del gobierno de la Ciudad se pronunció todavía sobre el fusilamiento Juan Gabriel González.

Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González
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Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

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Primera marcha de jubilados en el Congreso de 2026. Más policías y fuerzas de seguridad que manifestantes. Carros de asalto, móviles, camiones hidrantes, vehículos celulares, ambulancias. Todo un despliegue inútil que además entorpece el tránsito como los jubilados no podrían hacerlo. La mirada sobre las changas y la economía real. La llegada de personas y familiares de personas con discapacidad frente a la disolución de la ANDIS, y quienes manifestaron contra el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como siempre en estos tiempos, la arbitrariedad y la fuerza contra quienes menos pueden defenderse, pero siguen decididos a hacerse oír para que las cosas cambien.

Por Francisco Pandolfi

12 móviles de Gendarmería Nacional. 

11 móviles de la Federal.

8 móviles de la Prefectura Naval. 

31 móviles (inmóviles, quietos) fue el despliegue de las fuerzas nacionales en las inmediaciones de un Congreso otra vez vallado para una movilización de jubiladas y jubilados que no contó con más de 300 personas. El caos en el centro provocado por el propio “protocolo” que ha sido declarado nulo por la justicia.

A esa desproporción se le sumó un centenar de policías de la Ciudad, los únicos que estuvieron del otro lado de la valla, vigilando a quienes manifestaban.

A metros de las vallas, un puñado de policías federales recibe órdenes del único que está vestido con pantalón de vestir y camisa.

Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Tiene un handy en la mano.

Pero no quiere responder preguntas. 

–¿Quién es el responsable del operativo?

–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad. 

–¿Pero con quién puedo hablar que esté ahora acá, que me pueda responder sobre el operativo de hoy?

–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.

¿Pero no hay un jefe de calle, alguien que me responda sobre el operativo?

–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.

–¿Cómo te llamás?

–Hernán. 

–¿Tu apellido y cargo? 

–No importa. Para hablar del operativo tenés que llamar al Ministerio de Seguridad. 

El número del Ministerio de Seguridad es 5278-9800.

Atiende la guardia de la recepción: “A esta hora no hay nadie que te pueda contestar”, dice. 

La tercera no es la vencida: el contacto con prensa del ministerio también cae en el silencio. No hay respuesta cuando se pide hablar con alguien que explique el operativo. 

Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

El cañito que pierde

Del otro lado de la valla, las y los jubilados dan un mensaje claro en este primer miércoles del año: acá estamos, acá seguimos, y acá vamos a seguir estando, cada semana. 

También dan otro mensaje: lo que avizoran es mucho peor. 

Carlos tiene 73 años es de Avellaneda y dice así: “Sigo trabajando, por supuesto”. Acentúa el “por supuesto”, normalizando la hostilidad. Plomero, albañil, gasista, porque “con 350 lucas es imposible”. Dice que hace 20 días que no tiene ninguna changa para hacer, “lo que da la pauta cómo la gente hace sus propias reparaciones o deja que el cañito pierda, algo que antes no hacía”.

Dice, también, que lo más sale es el laburo de albañilería, del que menos tendría que hacer: “Veo una bolsa de cemento y ya me pongo a llorar, no puedo hacer tanta fuerza, pero no me queda otra”.

Carlos no usa eufemismos, ni adorna sus palabras con un optimismo que a esta altura es difícil de comprar. “Este año va a ser peor”. Argumenta: “Terminamos el año con un decreto que le da más poder a la SIDE para hacer lo que quiera, y eso nos va a traer muchos problemas. ¿Cuánta gente se va a desmovilizar por miedo? Esto es un veneno”.

Carlos está contento, pese a todo, porque para las fiestas pudo reunir a su familia: “Cada uno trajo algo y la pasé con mis hijos y mis nietos. No me van a quitar la alegría de disfrutarlos. Se va a morir mil veces Milei antes que yo tenga que abandonar ese gusto”. 

Héctor vive en Belgrano y tiene 75 años. Lleva un cartel colgado de su gorro tipo piluso: “Solo se trata de vivir”. Amplía: “Lo que estamos haciendo es sobrevivir. Yo quiero vivir, y dignamente. Tendría que ser natural, pero no”.

¿Pronóstico para este año?: “La esperanza es lo último que se pierde, pero con este gobierno puede pasar cualquier cosa, no soy optimista”.

¿Algún deseo? “Sólo tengo la ilusión de salir un poquito más, de ver más a mis amigos; de comprarme los remedios; por ahora, lo que tengo no es vida, ¿qué querés que te diga?”. 

Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Los “discas” y los pacientitos

Otro mensaje que deja esta primera marcha de jubiladas y jubilados del año: los miércoles siguen siendo un punto de encuentro para otras luchas, para otros gritos que necesitan ser oídos. Esta vez, se sumaron personas con discapacidad por el anuncio del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad: el primer paso fue hacerla corruptible; el segundo y último, disolverla).

Se agregaron familiares de personas afectadas por el desmantelamiento que acaba de sufrir el Programa Federal de Cardiopatías Congénitas.

Natalia camina con León, su hijo de 10 años, que tiene una aneurisma en el arco superior de la aorta. “Es un pacientito Garrahan”, dice, con una dulzura que se agranda por el uso de diminutivos. “Todo esto es un retroceso de 15 años de trabajo. Las cardiopatías congénitas son patologías con alta predominancia de la muerte infantil antes del primer añito y el Plan Nacional interviene para que los pacientitos sean intervenidos en tiempo y forma en hospitales de alta complejidad. Al desmantelarse, aumenta la tasa de mortalidad infantil”.

De lo que está hablando es del corazón de los chicos.

Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Natalia vino desde Burzaco y ahora sigue caminando en la marcha de jubilados y de otras resistencias que contornean la Plaza de los Dos Congresos. “Ahora se aumentará la lista de espera para quienes se tienen que operar del corazón y faltarán los profesionales que coordinaban el área. Las familias ya veníamos tocando puertas, así que imagínense ahora sin el Plan, solo vemos pena y muerte para nuestros hijos”.

No se sabe quiénes se sumarán el miércoles próximo a la movilización, y a seguir exigiendo lo mínimo: una política que no ampute la humanidad.

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