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Más de 100 clases públicas en Plaza de Mayo: una lección política

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En el día de su cumpleaños, Javier Milei salió al balcón de la Rosada junto a parte de su gabinete. Tal vez por el mundo paralelo en el que vive (o el famoso “vive en un cumple”), no supo que la multitud que estaba en la Plaza no pretendía saludarlo por su aniversario sino todo lo contrario: cientos de personas de distintas universidades que daban clases públicas se acercaron en ese momento a la Rosada para reclamarle presupuesto universitario, y de paso sugerirle que se fuera del gobierno. Lo que hizo Milei fue el viejo mutis por el foro, irse por donde había venido, pero más rápido, junto entre otros a Patricia Bullrich, quien luego ordenó poner vallas unos metros antes de la Casa de Gobierno.

Una escena patética, delarruesca, sino fuera por la seriedad con la que alumnas y alumnos tomaron las cientos de clases públicas que se dictaron hoy. Clases que fueron eso: clases. De las más variadas materias; Álgebra, Sistemas, Geografía, IPC, Biología molecular, Biología Animal Comparada, etc., etc.

Más de 100 clases públicas en Plaza de Mayo: una lección política

Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Clases que fueron públicas como una forma de visibilizar el reclamo que tiene tomadas o en alerta a todas las universidades del país.

Clases que son el trabajo diario de docentes que están de paro hoy y mañana, pero decidieron dar clases.

Clases que fueron una movilización a la Plaza de Mayo, y una movilización que fue clase de lucha en la ciudad Córdoba, otro de los epicentros de los reclamos estudiantiles que no festejan cumpleaños.

Empiezan las clases

Alrededor de la Pirámide de Mayo cientos de alumnas y alumnos toman clase. Cada curso se sienta en sillas de plástico y se organiza alrededor de un pizarrón. En general, el pizarrón anuncia la materia que se dicta.

Uno de ellos dice “Biología animal comparada” (de la carrera de Biología que se dicta en la Facultad de Ciencias Exactas), y es impartida por el profesor Marcelo Ozu, jefe de trabajos prácticos. Uzu introduce el por qué: “Está bueno visibilizar el conflicto, ya que en las universidades siempre se habla de esto hacia adentro y hoy es necesario que se sepa lo que pasa afuera: por eso las clases públicas”.

Marcelo habla de células y mitocondrias y las y los alumnos toman nota. Pero antes paso esto: “Hablamos con los alumnos porque entendemos que algunos preferirían tenerla en el aula, hablamos con ellos sobre estos meses de movilización, lo que pasa en otras universidades nacionales, y lo que implica la política que se está llevando a cabo”.

Más de 100 clases públicas en Plaza de Mayo: una lección política
Marcelo dicta la clase de Biología animal comparada que suele dar en la Facultad de Exactas. Junto a la Cátedra hicieron una encuesta para saber si las y los alumnos querían clases públicas: 98% sí.
Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Al igual que, supuestamente, decisiones de gobierno, la cátedra tomó la decisión de hacer las clases públicas tras hacer una encuesta: “Desde nuestro lado queríamos darlas acá, pero queríamos también escucharlos a ver qué opinaban. Hicimos una encuesta. Nosotros tenemos 45 alumnos y el 98% estaba de acuerdo con hacerla en Plaza de Mayo. Y el 90% dijo que iba a asistir”.
La votación en las asambleas es una característica, y también dentro de las clases para canalizar las decisiones: verdadera democracia versus un gobierno que veta las leyes del Congreso – y el Congreso, luego, le obedece-, y tira falsos números para justificar el brutal ajuste.

Una de las facultades que impulsó la movida de hoy fue la conurbana de General Sarmiento, aquella que emitió la información que desmintió a Milei: 7 de cada 10 alumnos de las universidades públicas son primera generación y 4 de 10, son además pobres. Ni ricos ni hijos de ricos.

Si bien las clases tuvieron un estricto sentido pedagógico, en cada una resuena la realidad.

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Fotos Lina Etchesuri para lavaca

En una de Geografía se oye a la profe decir: “No tiene ningún sentido intentar demostrar algo que no es verdadero. Siempre hay que convencerse que lo que quiere demostrarse es cierto”. Está hablando de la deducción natural, tema del día, pero parece que se refiere a la convicción de esta lucha o a las fake news del Presidente.

En otra clase de Genética molecular se habla, por caso, de la “soja transgénica” y cómo la Argentina se encuentra rendida a ser productora de commodities, y ofrece pocas soluciones  soberanas para combatir el hambre en el país.

Alguien sugiere que tal vez sea el formato de estos contenidos lo que quieren desfinanciar. Fundador del gremio docente AGD y secretario general durante 15 años, Néstor Correa, concuerda: “Primero, quieren favorecer la universidad privada. Segundo, quieren que la universidad se convierta en un enseñadero de cursos para mano de obra no calificada. Y quieren poner totalmente la ciencia al servicio de la gran empresa. Y quieren acabar, sobre todo, con el debate abierto y democrático que todavía se da en la universidad”.

Las y los trabajadores de la salud pública también dijeron presentes en Plaza de Mayo: realizaron una masiva movilización y se plegaron a la movida universitaria. Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Néstor recuerda asambleas de 78 delegados en los 90, en discusiones sobre las paritarias, y cita también como ejemplo lo que ocurría en las fábricas. Dice que esos espacios hoy no ocurren, pero sí en las asambleas estudiantiles. Las clases públicas desplegadas hoy generaron esa sensación: la de una gran asamblea o la de una comunión de asamblea de saberes que transmiten a su vez un mismo sentido.

Néstor, más poético, habla con metáforas: “Piano a piano si va lontano”, dice sobre los tiempos de lucha, refrán tano que significa que para ir lejos hay que ir despacio o tener paciencia. Y luego, otra metáfora: “La juventud, cuando se moviliza, es el canto del canario: preanuncia una cosa más grande”. ¿Qué preanuncian estos canarios? Sin dudarlo responde: “Una explosión social de envergadura”.

El canto de hoy y de esta lucha: “Que este pueblo no cambia de idea, pelea y pelea por la educación”.

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Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Las voz de las pibas

Néstor se sentará luego en un panel de debate, uno de los tantos que complementaron a las clases públicas. Es protagonizado por otros dos veteranos como él –dicho por él- al que asisten decenas y decenas de estudiantes, sobre todo mujeres jóvenes.

Varias pertenecen a la Facultad de Psicología y son quienes más intensamente hablan después de la charla, durante la ronda de preguntas. Y lo que dicen es – permítanme- mucho más interesante que lo planteado desde el panel. O en todo caso, un complemento o un contrapunto generacional.

A la descripción y diagnóstico de la situación – que a esta altura o en este lugar ya queda más o menos clara- las jóvenes le agregan una ronda de pensamiento y proyección sobre distintos temas que sobrevuelan esta, su época.

Postal de hoy en la Plaza: jóvenes repasando apuntes pre clase y los pizarrones esta vez fueron hojas, que después se despegaban y se seguían compartiendo como material de estudio. Fotos Lina Etchesuri para lavaca

Una de ellas es Lucía e invita a pensar a los presentes en cómo unir las distintas luchas que se están dando y también acercar a más estudiantes a espacios como estos. Ella, que no pertenece a ninguna organización política, participa en la asamblea de Psicología como estudiante independiente. En su intervención post panel, habla de cómo “desparticularizar la experiencia y pensar que siempre hay otros sosteniendo”; habla de “aunar el pensamiento pero también la acción”; y dice que “es difícil llegar a ese común porque antes ya aparecen los juicios y las individualidades”.

De pronto siento que en Plaza de Mayo se hace un silencio y estamos todos pensando en eso que dijo Lucía, que sigue diciendo que la clase pública es “como una clase social nueva” que, si bien no nació hoy, “podríamos seguir militando como parte de los espacios democráticos, como las asambleas y las marchas”.

Más de 100 clases públicas en Plaza de Mayo: una lección política

Lucía, estudiante de 4º año de Psicología, intervino en un panel de debate, dejó pensando a todas y todos, y se llevó los aplausos. Fotos Lina Etchesuri para lavaca

La gente la aplaude, y al lado una de sus docentes la mira, emocionada. La docente es Florencia Macchioli, de Historia de la Psicología 1, que dice que desde los 30 años que está en el ámbito académico nunca vio la potencia de este movimiento estudiantil de hoy. “Siempre es subjetivo, pero siendo estudiante en el segundo lustro de los 90`s, no vi esta movilización. Hubo varias, pero no vi esto, no con esta fuerza, ni esta cantidad. Y habiendo egresado en el 99, nunca vi estos movimientos de estudiantes como un contagio de universidades de todo el país. Psicología tampoco fue una facultad que se destacó por las movilizaciones, y el otro día hubo una asamblea de 1.500 alumnos”.

Marcelo Uzu, el de Exactas, coincide en este diagnóstico: “Hay muchísima participación, sobre todo de estudiantes que no están alineados con ninguna agrupación. Al menos en Exactas es así: están las agrupaciones que empujan, pero la cantidad de estudiantes que no están alineados y participan está en crecimiento: en una asamblea de mil personas, 500 ya son estudiantes independientes”.

Lucía piensa un por qué: “Hace 5 años que no teníamos asambleas en Psicología, pandemia mediante. No habíamos tenido espacios de diálogo ni asambleario. Este año recién fue la primera, el 22 de abril, a raíz del veto a la ley”.

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Profesor de Análisis 1 del CBC, en plena clase. Fotos Lina Etchesuri para lavaca.

En esa asamblea se pactó, entre otras cosas, que los estudiantes independientes sean los que moderaran, y no las organizaciones políticas ni la conducción del centro de estudiantes (en manos de una agrupación ligada a la Franja Morada).

De esta manera las asambleas cobraron otra dinámica, votando la toma con clases públicas, al igual que muchas otras universidades del país.

Y acciones como la de hoy en Plaza de Mayo.

Néstor retoma el guante de las pibas, y también reflexiona emocionado: “Se hace camino al andar, pero hay que intentar saber a dónde vamos”.

Y las mira a los ojos.

“Ese es un debate que tienen que dar ustedes. Ese es el debate que nace de la Universidad Pública”.

La foto final de la jornada, con la bandera de de uno de los gremios docentes que la promovió, con la Pirámide de Mayo y la Rosada de fondo: lección de cómo organizar un cumpleaños. Fotos Lina Etchesuri para lavaca.

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Invasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

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Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Lo dijo sin metáforas y con mayúsculas:

“Venezuela está completamente rodeada por la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica. Solo se hará más grande y el impacto que supondrá para ellos será algo nunca visto, hasta que devuelvan a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron”. 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció así –a través de un mensaje publicado en la red Truth Social– su decisión de invadir ese país, sin siquiera avisar al Congreso.

El “robo” del petróleo al que alude es, sin embargo, la decisión de nacionalizar el petróleo que tomó Venezuela en dos etapas históricas que ahora conviene recordar.

La primera fue el 1° de enero de 1976, bajo la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, quien pagó a las corporaciones Exxon, Shell, Gulf, y Mobil 5.626 millones de dólares como compensación. El economista Carlos Mendoza Potellá –quien acompañó en ese proceso al fundador de la OPEP, Juan Pablo Pérez Alfonzo– sintetiza así cómo fue: “Las mismas concesionarias designaron de su seno a quienes asumieron la gerencia petrolera venezolana: el entonces presidente de la Compañía Shell de Venezuela se convirtió en presidente de la ‘Operadora Nacionalizada’ Maraven. El vicepresidente de la Creole Petroleum Corporation, filial venezolana de la Standard Oil–Exxon se transmutó en presidente de Lagoven, otra operadora nacionalizada. El mismo esquema se repitió once veces con los gerentes de las demás filiales transnacionales, travestidos en gerentes de empresas estatales”.

Durante su segundo mandato, Pérez dispuso un plan de “apertura petrolera” que permitió operar a las transnacionales del petróleo en nuevas áreas, que luego su sucesor, Rafael Caldera, amplió. Así se llegó a la segunda nacionalización, impulsada por Hugo Chávez en 2007, quien a través de un decreto impuso que la petrolera estatal tenía que tener participación mayoritaria en todas las explotaciones petroleras venezolanas. Esa medida originó una serie de demandas internacionales, entre ellas la de Exxon, a quien el régimen de Nicolás Maduro pagó 700 millones de los 985 reclamados.

Del robo, hay que decirlo, fue víctima Venezuela, saqueada por la corrupción de quienes durante el régimen de Maduro administraron los activos de la petrolera estatal. Un ejemplo: el 17 de marzo de 2023, se dio a conocer la desaparición de 3.000 millones de dólares provenientes de cuentas por cobrar de la venta de petróleo, lo cual derivó en la detención de 61 personas, entre ellas tres coroneles y otros cuatro militares que ocupaban puestos relevantes en PDVSA.

Invasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

El botín

Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, incluso más importantes que las de Arabia Saudí. Los yacimientos situados en la faja del Orinoco albergan más del 15% de todas las reservas mundiales. Su petróleo, además, es especial y característico: es más pesado y costoso de extraer, pero su alto contenido en azufre lo hace especialmente codiciado por las refinerías más sofisticadas.

Socio fundador de la OPEP, produce actualmente poco más de un millón de barriles diarios, lejos de los 3,5 millones de barriles que producía al final de la década de los noventa, cuando el país era una potencia global del sector de los hidrocarburos, con el 10% de la producción mundial de crudo. Ahora la república bolivariana apenas representa el 1%.

Para hacerse una idea del declive del sector en Venezuela, la industria del crudo del país llegó a ser la mayor exportadora del mundo. Ahora ocupa el puesto 21 entre los productores mundiales. Y está a punto de ser superado por su vecino Guyana, un país mucho más pequeño, cuya economía controla la petrolera Exxon.

Pero no solo se trata del petróleo. Tal como anunció el presidente Trump en su explícito mensaje hay “otros activos” que busca controlar con esta operación militar. Están en juego, además, minerales y tierras raras. Venezuela es un país muy rico en recursos naturales: cuenta con importantes reservas de gas natural, oro, hierro, bauxita y coltán, uno de los minerales necesarios para las baterías. También posee grandes yacimientos de cobre, níquel, titanio y zinc.

 De Monroe a Trump

Dos siglos antes – el 2 de diciembre de 1823– el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, declaró como potencialmente hostil cualquier intervención de las potencias europeas sobre los asuntos políticos de una América que libraba sus guerras de independencia, bajo el tan estadounidense lema: “América para los americanos”.

El 2 de mayo de 1965, 142 años después, la Cámara de Representantes completó esa declaración con la “Doctrina Johnson”, tras la invasión a República Dominicana ordenada por el entonces presidente Lyndon Johnson, para evitar un gobierno comunista.

El 3 de enero de 2026, casi 58 años después, en una fecha sensible para Argentina porque coincide con la invasión británica a las Islas Malvinas en 1833, la región amaneció bombardeada por orden del actual presidente estadounidense, Donald Trump, quien invadió Venezuela y detuvo a su presidente, Nicolás Maduro. “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”, dijo el documento de 29 páginas en el que EEUU redefinió la Estrategia de Seguridad Nacional, que denominó como “corolario Trump a la doctrina Monroe”. En un juego de palabras, se bautizó como “Doctrina Donroe”. 

En declaraciones a la BBC, el investigador de Estudios Latinoamericanos del Council on Foreing Relations, Will Freeman, sintetizó: “Es una especie de justificación ideológica para la intervención de Estados Unidos o para la mano dura en la región. Pero el documento también menciona los cárteles de la droga y las incursiones extranjeras hostiles,  lo que suena a la Doctrina Monroe en su versión original». 

Si las viejas doctrinas buscaban la anexión violenta de una “América triguera” como si la región fuera el “caballo” y Estados Unidos el “jinete”, la actual doctrina Trump busca esnifar esa América narcótica que su país consume, abastece y fortalece en estructura, para su dominio geopolítico y el saqueo colonial de los bienes comunes, como dejó en claro Trump en su imperturbable y descarada conferencia: “Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente deteriorada y comiencen a generar dinero para el país”.

¿Qué país?

En el nuestro y en los bordes más empobrecidos de esta ciudad –el Bajo Flores– la comunidad venezolana que está en la platea del club Daom mirando a los suyos disputar un partido de béisbol en un clásico contra Vélez Sarsfield lleva aferrada en cada mano, como un rosario, el teléfono celular, desde donde siguen las noticias de su tierra y de su gente. Me dice una joven que ya lleva ocho años en Argentina: 

“Es un comienzo”.

Lo dice con ilusión y alivio. 

Su mirada y lo que transmite, su biografía y lo que representa –estudió Historia en la universidad de la república bolivariana, trabaja limpiando casas por hora en Palermo– es la exacta dimensión del mayor fracaso del discurso progresista y sobre esa rotunda frustración ahora urge reflexionar.  

Fracasar, fracasar, fracasar hasta triunfar.

Lo decía Mao, que tanto disgusta a Trump.

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Nuevo ataque a la prensa: robo en la redacción de la cooperativa El Ciudadano

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Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario cooperativo de Rosario. El robo fue selectivo: se llevaron las dos consolas de sonido y todos los micrófonos, lo que impide que el medio siga transmitiendo y filmando. Todo en el contexto de un gobierno nacional que enarboló el eslogan «no odiamos lo suficiente a los periodistas». Desde la web de El Ciudadano (elciudadanoweb.com): «Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”.

El año comenzó con una noticia triste e inesperada para el diario El Ciudadano. Cuando volvieron a trabajar después del Año Nuevo, sus integrantes encontraron que la redacción del medio cooperativo de Rosario había sido robada. “Nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, señalaron desde el espacio autogestivo.

Nuevo ataque a la prensa: robo en la redacción de la cooperativa El Ciudadano

Imagen de las instalaciones saqueadas.

El episodio ocurrió durante la madrugada del primer día del año. Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario. “Se dirigieron directamente al sótano donde funciona el streaming y se llevaron las dos consolas de sonido, todos los micrófonos, lo que nos impide seguir transmitiendo y filmando”, contó El Ciudadano a través de una declaración en su web.

“Nos llama la atención lo selectivo del robo y lo simbólico del hecho de que se hicieran con los micrófonos”, agregaron desde la cooperativa y recordaron la compleja situación económico y de subsistencia que atraviesan en esta época de crisis.

El violento hecho, además, se da en el marco de un gobierno que promueve el odio a la prensa. Javier Milei repite de manera constante que no se odia lo suficiente a los periodistas, al tiempo que censura y reprime el ejercicio de prensa.

“Nos quisieron destruir muchas veces. Nunca lo consiguieron. Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, concluye El Ciudadano, medio creado en 1998 y recuperado por sus trabajadoras y trabajadores en 2016.

El Ciudadano, junto al diario Tiempo Argentino, revista MU y Agencia lavaca, El Diario del Centro del País, revista Cítrica, agencia Tierra viva y Lawen, integra la Unión de Medios Autogestivos. Son siete cooperativas que se organizaron con el fin de promover el periodismo de investigación sobre temas sociales apremiantes. Su agenda hace foco en temas usualmente relegados por la prensa comercial como son la violencia institucional, el narcotráfico, el respeto por los derechos humanos y la diversidad de género, la soberanía alimentaria, los reclamos de los pueblos originarios y el cuidado del medio ambiente. 

La cooperativa que edita El Ciudadano se llama La Cigarra. El diario dio la noticia con palabras de aquella canción de María Elena Walsh: «Tantas veces me mataron». Y publicaron: «Por algunos indicios que deberán investigarse, el hecho también asoma como clara amenaza a la libertad de expresión».

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Conferencia en la calle: impidieron a la familia de Gabriel González, asesinado en Lugano, hablar en la Legislatura Porteña

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“Estoy viviendo una pesadilla. Me arrebataron a sangre fría a mi compañero de vida. Es tan injusto que no lo puedo creer. El policía que bajó de la camioneta no lo hizo para apaciguar, sino directo a matarlo” dijo este martes Nelly, la compañera de Gabriel González, el vecino de Lugano asesinado por la policía de la Ciudad el día de navidad.

La Legislatura Porteña le negó a la familia el salón en el que iban a hacer el acto, por lo cual la charla se realizó en la calle. Detalles del crimen en el que Gabriel se defendía –solo y como podía– de una turba policial violenta que disparó a matar a un hombre indefenso. Lo que contaron Nelly, Fabián Grillo (el padre de Pablo). Y una propuesta para el brindis de fin de año.

Por Francisco Pandolfi

Fotos: Juan Valeiro

Pasaron cinco días desde que Juan Gabriel González fue asesinado por la Policía de la Ciudad el 25 de diciembre en la Villa 20 de Lugano.

Su crimen quedó registrado por una serie de videos grabados por vecinos que evidenciaron el fusilamiento. Cinco días y cero pronunciamientos oficiales de las autoridades del gobierno porteño encabezado por Jorge Macri y cuyo ministro de Seguridad es Horacio Giménez. Para que el caso no pase al olvido y se pierda en el fin de año y en el año nuevo, este martes familiares y amigos convocaron a una audiencia pública en la Legislatura Porteña, acompañados por los bloques de legisladores de Fuerza Buenos Aires (peronismo) y del Frente de Izquierda. Pero cuando los seres queridos de Gabriel ya viajaban en micro desde Lugano al centro porteño, les avisaron que no les permitirían el ingreso.

¿El motivo? “Problemas administrativos”. 

Un dato: no hubo problemas administrativos cuando se permitió el uso de la Legislatura hasta en actos negacionistas de la última dictadura militar.  

Al llegar, la decisión de la familia fue hacer la audiencia prevista, pero en la puerta, en formato de conferencia de prensa. Allí se colocaron una mesa, un micrófono, un parlante. Y allí hablaron –además de legisladores y organizaciones sociales y sindicales–, Nelly, su pareja; Gerardo, su hermano y Oscar, su primo, que dijo: «Hoy cobardemente nos cierran la puerta de este Palacio Legislativo, pero no nos sorprende, toda la vida nos cerraron esta puerta». 

Conferencia en la calle: impidieron a la familia de Gabriel González, asesinado en Lugano, hablar en la Legislatura Porteña

El público siguiendo la charla de la familia de Gabriel González.

Desde las fuerzas políticas convocantes anunciaron que harán un pedido de interpelación al ministro Giménez para que rinda cuentas del violento accionar policial en Lugano.

La pesadilla

La primera que habló fue Nelly. “Estoy viviendo una pesadilla. Me arrebataron a sangre fría a mi compañero de vida. Es tan injusto que no lo puedo creer. El policía que bajó de la camioneta no lo hizo para apaciguar, sino directo a matarlo”.

El policía que mató, cuyo rostro quedó bien identificado, no fue detenido hasta el momento.

Se preguntó Nelly: “¿Por qué accionaron así? ¿Por qué vinieron de esa manera? ¿Esa es la forma de tranquilizar?”.

La división policial que actuó en el crimen se llama “de pacificación”. 

Todos filmados, todos implicados

Una integrante de Correpi, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, sentenció: “Los resultados de la autopsia no dejan discusión sobre la responsabilidad: murió por el disparo de la escopeta y están implicados todos los policías del procedimiento. Este crimen no puede quedar impune como tantos otros”. 

Nelly llevó puesta una remera negra con el lema en el pecho y una foto de su pareja: “Gaby por siempre”. En el dorso, esta inscripción:

“En la búsqueda de justicia, la verdad es el primer paso, pero el respeto por el otro es el camino completo. No existen las despedidas entre nosotros. Allí donde estés, te llevaré en mi corazón”.

De la camiseta, a su voz: “Venía de festejar la Navidad con sus amigos, quería entrar al pasillo de su casa y no lo dejaron y ahí empezó todo. Le pegaron desde un primer momento, a él, que era una persona buena, solidaria, del que todo el barrio habla bien. Necesito que me acompañen para que se haga justicia por Gabriel y por todas las personas que murieron así”.

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Gerardo, hermano menor, pudo decir un puñado de palabras antes de que se le quebrara la voz: “Era un hombre trabajador, que ayudaba a quien lo necesitara. Tenía muchos proyectos, era una gran persona mi hermano”.

Entre quienes escuchaban estaba Fabián Grillo, el papá de Pablo, fotógrafo que sigue recuperándose de una granada de gas lacrimógeno que le rompió el cráneo lanzada por Gendarmería, en la marcha de jubilados del 12 de marzo.

Dijo Fabián: “Al igual que hicieron con mi hijo, esto es un intento de disciplinamiento. La mano ejecutora es parte de un engranaje perverso que no termina en los autores materiales; sino en los responsables políticos”.

Conferencia en la calle: impidieron a la familia de Gabriel González, asesinado en Lugano, hablar en la Legislatura Porteña

Oscar dijo que iba a hablar de su primo Gabriel en tiempo presente. Planteó que sigue sonriendo “como siempre”; que sigue “enseñando a trabajar” a sus hijos Dante y Ángel, y a sus varios sobrinos; que sigue siendo “el corazón de la familia”; y que “seguirá acompañando, seguirá cuidando. Si hay alguien que cumplió un rol heroico fue él. La policía no aguantó ver a un hombre de verdad, defenderse de su violencia con sólo sus manos, y lo asesinaron. La persona que lo hizo estará muerta en vida, en cambio nosotros seguiremos pensando en mi primo: ojalá en todas las familias existiese un Juan Gabriel”.

Cerró con un pedido para este fin de año: “Que cuando la gente brinde, piense en nosotros y levanten la copa de la justicia por él, por Gabriel”.

Conferencia en la calle: impidieron a la familia de Gabriel González, asesinado en Lugano, hablar en la Legislatura Porteña
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