#NiUnaMás
9º encuentro de Familiares Sobrevivientes de Femicidios: «Solo queremos justicia por nuestras hijas»

Como cada segundo miércoles del mes, Familiares Sobrevivientes de Femicidios fueron hasta la Casa Rosada a relatar cómo funciona la máquina impune de la violencia machista y a entregarle una nueva carta a Alberto Fernández, pidiéndole que las reciba. «Somos tan importantes como el Presidente de España», fue uno de los gritos de las madres y padres de Lucía Pérez, Carla Soggiu, Cecilia Basaldúa, Luna Ortíz que reclaman justicia por los femicidios y medidas concretas y urgentes. En la voz de las actrices del grupo Piel de Lava (Pilar Gamboa, Elisa Carricajo, Laura Paredes y Valeria Correa) y la música de la cantante Amalia Etchesuri estuvieron presentes las 132 mujeres, trans y travestis asesinadxs en lo que va del 2021, según los datos del primer padrón público y autogestivo de violencia machista, el Observatorio Lucía Pérez. Crónica, fotos y video del Noveno Encuentro de Familiares en Plaza de Mayo.
Son las tres de la tarde y Plaza de Mayo está vallada. A un costado de Casa Rosada hay movimiento de gente, autos, policías. Las banderas argentinas y españolas flamean entre mucha más custodia de la habitual. El grupo de Familiares Sobrevivientes de Femicidios irrumpe en ese escenario, bajo un cielo gris plomo, para gritar:
“Justicia por nuestras hijas”
“Somos tan importantes como el Presidente de España”
“Estado cómplice de los femicidios narcos que hay en la Argentina”
“Basta de impunidad”
“Nuestras muertas tienen 13, 14, 15 años”
“Solo queremos justicia”.
Esta vez la novena carta dirigida al Presidente fue recibida por el encargado de recibir la documentación de la Casa Rosada – Juan Fernández- quien se comprometió a hacérsela llegar al primer mandatario. Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, le explicó durante más de quince minutos la situación que transita cada familia y le amplió sobre la necesidad de ser recibides también por el Ministro de Justicia.

El ritual
Como cada segundo miércoles de mes, el grupo de Familias Victimas de Femicidios volvió a reunirse al mediodía para pedir lo que hasta ahora no tienen: justicia. Es la novena vez que entregan una carta dirigida al Presidente de la Nación con la solicitud de una audiencia. En esta oportunidad y como consecuencia de la visita del primer mandatario español, Pedro Sánchez, la Plaza de Mayo estaba vallada y no era posible el acceso al lugar donde cada mes las madres y padres colocan las sillas negras –con la Casa Rosada detrás- y se sientan a contar en qué estado se encuentran las causas de los femicidios de sus hijas.
Al no poder ingresar a la Plaza, les familiares acomodaron las sillas sobre la vereda, en Avenida de Mayo frente al Cabildo. Allí ubicades, comenzaron a exponer cada une de elles.
Arrancó Marisa Rodriguez, la mamá de Luna Ortiz: “Luna apareció asesinada en Benavídez, en la casa de Isaías Villarreal, donde participaron de su asesinato también los amigos de Villarreal. No nos conformamos con cómo se caratuló la causa (abandono de persona) por el fiscal Fuensalida y el TOC (Tribunal Oral Criminal) N° 7 de San Isidro. Cuando llega a Casación los jueces Maidana, Carral de la Sala 1 Penal de La Plata cambian la carátula a homicidio culposo y esto quiere decir que el homicidio culposo tiene una pena máxima de cuatro años y este femicida estaría en la calle en libertad nuevamente. En el proceso judicial se revictimizó a Luna y se violaron todos los tratados y leyes internacionales con respecto a la violencia de género por eso también apelamos ahora como única instancia que nos queda para poder llegar a la justicia, a la Corte Suprema para que se revierta la causa a femicidio. Es importante no quedarse con estos fallos misóginos que sientan precedentes, por eso tenemos que demostrarle a este Poder Judicial que sus jueces no son intocables, que hay que enjuiciarlos, realizarles jury para que dejen de existir estos fallos misóginos. Estamos luchando para que se llegue a una verdadera justicia por nuestras víctimas donde siempre en estos casos de femicidio como el de Luna y de muchas pibas más está involucrado el narcotráfico y en muchos casos la explotación sexual. Basta de pericias que revictimizan a nuestras pibas. Justicia por Luna y por todas. Fue femicidio”.
Le siguió Alfredo Barrera, el papá de Carla Soggiu: “Estamos para pedir justicia, que se aceleren los tiempos porque las causas están dormidas y necesitamos que trabajen. En nuestro caso hace más de dos años que le estamos pidiendo los contratos de tercerización del botón antipánico al señor Larreta; se hicieron pedidos desde fiscalía, desde Legislatura y hace caso omiso a todo, no entregan esos contratos del botón antipánico que en el caso de mi hija no funcionó: tuvieron 90 minutos en Ciudad de Buenos Aires para encontrar a mi hija y no la encontraron. Que se hagan cargo de lo que hicieron mal, porque eso le costó la vida a mi hija”.
Susana Reyes sumó: “Mi hija, Cecilia Basaldúa, en el 2015 hizo un viaje a México y estuvo viajando durante cuatro años y medio por Centroamérica, con su mochila, con su artesanía; con su defensa personal -era primer dan de taekwondo- venía enseñando a las mujeres de las comunidades aborígenes a defenderse. Llega en diciembre de 2019 a la Argentina y en el comienzo de la pandemia ella viaja a Capilla del Monte a escribir un libro sobre las vivencias que tuvo en su recorrido. Ahí la contacta una supuesta artesana, que era una entregadora de Capilla del Monte, la lleva a la casa de un femicida y a mi hija la encuentran asesinada veinte días después de que se va de la casa de este hombre, Mario Gabriel Mainardi. La policia la busca, nosotros hacemos la denuncia y veinte días después, el día que viajamos a Capilla del Monte a ver cómo era la búsqueda, al día siguiente encuentran el cuerpo de mi hija y a los dos días meten preso a un perejil, a un chico de 23 años. La policia de Capilla del Monte armó todo un circo, con drones, con perros y ellos mismos la asesinaron. La fiscal hace oídos sordos a nuestros pedidos, no nos recibe, están todos enredados. Esperamos que se investigue de verdad y se haga justicia”.
Tomó el micrófono Marta Montero, la mamá de Lucía Pérez, quien viajó especialmente desde mar del Plata, junto a Guillermo Pérez: “Lucía fue asesinada en 2016, una joven de 16 años, con todas las ilusiones que tenía y hemos tenido todos a esa edad, como ella. Lamentablemente no hemos tenido justicia después de cuatro años y ocho meses, seguimos luchando por la justicia. Venimos a traerle una carta a nuestro señor Presidente explicando cuáles son nuestros pedidos, mostrándole lo que es un narcofemicidio, mostrándole cómo matan a nuestras hijas de 14, 15, 16 años, cada vez más chiquitas. Solo pedimos que nos atienda, esto es un gran problema de todos, es un gran problema del Estado. El Estado debe hacerse cargo de esto que nos está pasando, así que acá pedimos que nos reciba, así como nuestro señor Presidente atiende al Presidente de España, nosotros necesitamos el mismo respeto como familiares de una víctima de femicidio”.
A continuación, Daniel Basaldúa añadió: “Soy el papá de Cecilia y, como decía Susana, anduvimos mendigando justicia. En los pueblos es así, en los pueblos hay una justicia patriarcal: agarraron a un pibe humilde y lo metieron preso, cuando los verdaderos culpables están en el narcotráfico y eso hace que ellos sean impunes”.
Sus palabras se vieron interrumpidas por el micrófono de un acto del Partido Obrero que arrancó sobre Av. de Mayo, por lo que les familiares levantaron las sillas y dieron la vuelta por la avenida hasta ubicarse nuevamente en la calle, entre la Catedral y el edificio municipal. Allí, Daniel retomó: “Que dejen de asesinar chicas, la vieron sola, ella en la casa del principal sospechoso vio algo y dijeron que se fue enojada y que dejó la computadora y el teléfono, mentira. Nunca se peritó nada, que renuncie la fiscal Paula Kelm, no es capaz. No investigan nada, nosotros estuvimso en Capilla del Monte e investigamos más que ellos. Lo que quieren es cansarnos y que dejemos de hablar. Vamos a seguir luchando para que no haya ni una muerta más”.
Siguió Guillermo Pérez, papá de Lucía: “Hoy quiero hablar del jury, que ya está en sus últimas instancias para tener una audiencia. Queremos que salga a la brevedad, el Presidente de la Suprema Corte tiene que tomar una decisión y desafectar a estos jueces para que no sigan haciendo mal a esta sociedad. También estamos esperando que el Presidente de la Suprema Corte dé curso a la apelación de la queja y así nosotros podamos pedir un juicio nuevo. Hace mucho que venimos pidiéndole a nuestro Presidente que nos reciba, que si no hicimos un surco estamos por dejarlo marcado acá en Plaza de Mayo que vea lo que estamos pasando. Esperamos su pronta respuesta”.
Finalizó Facundo, el papá de Luna Ortiz: “el Presidente nos derivó a la Ministra de Mujeres y Diversidad, donde hemos presentado un petitorio en conjunto, de todas las victimas de femicidios, niñes que han quedado huérfanos. Se centralizaron a atendernos individualmente, creo que acá es un reclamo colectivo y vamos a pedirle una respuesta con ese petitorio que presentamos. Insitimos en que nos reciba el Presidente”.

La lista interminable
En esta oportunidad, se acercaron a leer el listado de los 132 nombres y edades de las víctimas de femicidios y travesticidios en lo que va del año, las actrices de la compañía teatral Piel de lava: Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes. “Esta es la lista de los femicidios que se sucedieron a lo largo de este año. La lista es triste y enorme y acompañamos el pedido de los familiares de las víctimas para que tengan una audiencia como es debido y los atiendan personalmente, por favor”. Visiblemente conmovidas, se fueron pasando el micrófono para la lectura de los nombres, mientras sonaba el ukelele de la cantante Amalia Etchesuri. Al finalizar, les presentes gritaron: “Ni una más”.
Los nombres:
Graciela Carolina Flores, 44 años – Elisa Robles, 36 años – Analía del Rosario Barbosa Martínez, 26 años – Noelia Albornoz, 32 años – Bebé de Elisa Robles, 1 día – Gabriela Verónica Lencina, 43 años – Mariana Madonna, 63 años – María Florencia Ascaneo, 41 años – Jaqueline del Carmen Pino, 43 años – Yésica Celina Paredes, 22 años – Ana Astorga, 29 años – Alicia Moreno, 72 años – Anabella Viviana Olmos, 26 años – Nancy Villa, 14 años – Marcia Dominga Acuña, 16 años – Natalia Maldonado, 24 años – Felipa Correa, 39 años – Yésica Viviana Palma, 23 años – Karen Jazmín Ponce, 19 años – Jacinta Ester Acosta, 81 años – Cintia Edith Romero, 37 años – Carla Yanina Gomelsky, 39 años – Corina Soledad Irazu, 24 años – María José Villalón Escudero, 41 años – Ivana Soledad Juárez, 32 años – Margarita Mercedes Zárate, 28 años – Nilda Peano, 57 años – Rosa Gabriela Vallejos, 51 años – María Belén Montenegro, 23 años – Rocío Macarena Quesada, 28 años – Esther Mamani Canaviri, 35 años – Melina Laura Rojas Urbano, 20 años – Noelia Vanina Sánchez, 36 años – Milagros Orieta, 21 años – Teresa Silvana Leguizamón, 41 años – Melisa Moyano, 40 años – Liliana Beatriz Stefanatto, 45 años – Ángeles Castañares, 80 años – Noelia Vanessa Lobo Noble, 35 años – Carmen López de Vargas, 62 años – Úrsula Bahillo, 18 años – Florencia Figueroa, 23 años – Vanesa Carreño, 29 años – Rosita Marina Patagua, 46 años – Mirna Elizabeth Palma, 44 años – Silvia Raquel Rojas, 31 años – Silvina Rojas, 35 años – Emilse Stefanía Gajes, 25 años – Miriam Beatriz Farías, 45 años – Ivana Módica, 47 años – Una mujer de la que no se informa el nombre, 25 años – Verónica Escobar, 22 años – Lorena Alejandra Franco, 41 años – Florencia Cañete, 27 años – Guadalupe Curual, 21 años – Gabriela Alejandra Frasoli, 24 años – Estefany Escobar González, 33 años – Sol Acuña Bilbao, 24 años – Graciela Noemí Funes, 41 años – Katherine Saavedra, 22 años – Julia Hortensia Ríos, 42 años – Claudia Alejandra Casmuz, 29 años – Fabiola Pamela Ramírez, 22 años – Macarena Sol Blanco Domínguez, 28 años – Vanesa Vera, 35 años – Nora Emilce Moyano, 73 años – Noelia Almada, 33 años – Noelia Eliana Maidana, 22 años – Margarita Carrizo, 40 años – Angélica Soledad Cardozo, 36 años – Flavia Ortiz, 30 años – Fabiola Andrea Echenique, 30 años – Paola Mirna Leiva, 38 años – Carolina Beatriz Díaz, 31 años – Norma Alicia Miller, 61 años – María Dolores Barceló, 79 años – Miriam Emilce Sombo, 32 años – Viviana Olga Sagastizabal, 58 años – Marcela Analía Maydana, 44 años – Violeta Argentina Fernández, 70 años – Nancy Florentín Karen, 30 años – Débora Jesús de la Pasión Barros, 30 años – Priscila Arce, 16 años – Sofía Micaela Catán, 24 años – María José Gramajo, 23 años – Josefina Cruceño, 28 años – Dana Berenice, 7 meses – Abigail Carniel, 18 años – Adela Rodriguez, 46 años – Isabel Monzón, 45 años – Victoria Morena Nieva, 37 años – Daiana Aballay, 24 años – Mayerling Mariana Blanco Bravo, 25 años – Analía Maldonado, 40 años – Andrea Alejandra García, 45 años – Yanet Carolina Aleman, 25 años – Marisol Elizabeth Alcaraz Martínez, 35 años – Roxana Romina Olivera, 40 años – María Cristina Ancatén, 38 años – Gimena Islas, 14 años – Florencia Sandoval, 23 años – Cielo De Lucca, 23 años – Ester Del Valle Correa, 61 años – Una mujer de la que no se informa el nombre, 67 años – Gabriela Daiana Juárez, 23 años – Gilda Estefanía Klocker, 20 años – Mirta Cardozo, 59 años – Laura Nancy Rodríguez, 36 años – Patricia Arroyo, 53 años – Agostina Gisfman, 22 años – Felipe Sainz, 13 años – Ramona Adriana Luque, 63 años – Johana Paola Díaz, 26 años – Jésica Maribel Solís, 29 años – Aylin Carolina Reyes García, 33 años – Ayelén Elizabeth Jara Gutiérrez, 20 años – Laura Sánchez, 45 años – Zoe, hija de Laura Sánchez, 9 años – Johana Galdeano, 28 años – Antonella Díaz, 29 años – María José Fernández, 35 años – Victoria, 6 años – Sandra Marilin Carricaberri, 43 años – Mayra Bustos, 32 años – Santiago Cancinos, 14 años.
La carta
Señor Presidente de la Nación ArgentinaDoctor Alberto Fernández
Nosotras, familias sobrevivientes de femicidios nos dirigimos a usted para reiterar con respeto y esperanza el pedido de audiencia. Creemos necesario y urgente ser escuchados por usted.
Adjuntamos los pedidos que entregamos en mano a la ministra de Mujeres y Diversidades, doctora Elizabeth Gómez Alcorta el pasado 12 de mayo a la espera de una pronta respuesta.
Desde ya, muchas gracias.
Atentamente
Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
Mónica Ferreyra, mamá de Araceli Fulles
Guillermo Pérez, papá de Lucía Pérez
Alfredo Barrera, papá de Carla Soggiu
Rosana Andra Soggiu, mamá de Carla
Ana María Martinez, mamá de Melina Romero
Daniel Basaldúa y Susana Reyes, papá y mamá de Cecilia Basaldúa
Blanca Fredes, mamá de Agustina Fredes
Ezequiel Moscoso, tío de Katherine Moscoso
Facundo Ortiz y Marisa Rodriguez, papá y mamá de Luna Ortiz.
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Lucía Pérez: la lucha para que al femicida Matías Farías no le bajen la condena

(por Evangelina Bucari desde Mar del Plata, para lavaca)
Casi una década después del crimen que conmocionó a la Argentina y dio origen al primer Paro Nacional de Mujeres, el caso de Lucía Pérez enfrenta un nuevo capítulo judicial y otra instancia de revictimización para su familia, que ya atravesó todo tipo de maltratos en la búsqueda de justicia por el narcofemicidio de su hija de tan solo 16 años. (Foto de portada, Marta Montero y Guillermo Pérez, padres de Lucía, junto al abogado Juan Pablo Gallego)
En los tribunales de la calle Almirante Brown, en Mar del Plata, se lleva adelante una audiencia de cesura, un proceso de dos jornadas para determinar una nueva pena para Matías Farías, condenado por femicidio pero beneficiado el año pasado por un polémico cambio de carátula que hora le permitirá recibir una sentencia significativamente más baja que la prisión perpetua que cumplía.
Tras un primer día (el miércoles 29 de abril) marcado por las declaraciones testimoniales que buscaron trazar el perfil del condenado y el impacto del crimen, la segunda jornada estará centrada en los alegatos finales de las partes.
El eje de la controversia radica en un fallo de 2025 de María Florencia Budiño y Víctor Violini, integrantes del Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires, quienes resolvieron que el asesinato de Lucía no constituyó un femicidio, sino un “abuso sexual agravado”.
Esta reconfiguración del delito tiene consecuencias directas en la condena: mientras que el femicidio conlleva prisión perpetua, la nueva carátula reduce el rango de la pena a un espectro de entre 8 y 20 años de prisión.
La querella, encabezada por el abogado Juan Pablo Gallego, adelantó que tanto la fiscalía como ellos pedirán la pena máxima posible. Sin embargo, aclaró que también plantearán una vía alternativa: “De manera subsidiaria, vamos a sostener la figura de femicidio, porque entendemos que la orden de Casación ha quedado abstracta”.
Sobre lo ocurrido en la primera jornada, el abogado destacó que “solo declararon los padres de Lucía”, y que Marta Montero, la madre, “tuvo una posición muy categórica, responsabilizando al Estado por el daño que viene padeciendo la familia”.
Gallego también cuestionó con dureza a la defensa: “Presentaron dos testigos falsos que terminaron en un papelón, en un contexto de muchísimo agravio hacia la víctima”. Pese a ese escenario, aseguró que la querella se retiró conforme con el desarrollo de la audiencia y con expectativas de cara a los alegatos finales.
En medio de esta tensión, la causa sumó otro giro relevante. Juan Pablo Offidani, condenado como partícipe secundario, vio revocada su libertad condicional hace apenas unos días. La Cámara de Apelación y Garantías hizo lugar al recurso del fiscal y la familia, y determinó que no se cumplían las condiciones para su excarcelación.
Offidani, quien inicialmente había sido beneficiado con la libertad tras pasar nueve años detenido, ahora deberá someterse a un régimen de semilibertad estrictamente supervisado, con salidas diurnas limitadas y la prohibición absoluta de acercarse a menos de 200 metros de la familia Pérez Montero.

En la puerta del juzgado, familiares y manifestantes con el abogado Juan Pablo Gallego, que explica:“Estamos ante un caso en el que, por motivos que se desconocen o por relaciones de poder, se busca beneficiar a una persona claramente identificada como autor de un crimen que el Código Penal define como femicidio”.
Ni un paso atrás
La defensa de la familia Pérez Montero advirtió que si el tribunal local no convalida la gravedad del crimen y el perfil peligroso del condenado, recurrirán a la Corte Suprema o incluso a instancias de justicia internacional.
En cuanto a los fundamentos del fallo que modificó la calificación del caso, Gallego fue contundente: “En casi todos los párrafos, la propia Casación reconoce que se trata de un delito en un contexto de violencia de género, por lo que no se entiende el motivo de haber descartado el femicidio”.
En esa línea, vinculó la decisión con una coyuntura política específica: “En ese momento –señaló– se hablaba de eliminar la figura del Código Penal, cosa que finalmente no ocurrió”. De todos modos, se mostró confiado en que esa interpretación pueda revertirse.
Fue enfático en afirmar que desde la familia “no vienen a inventar una verdad”, sino a mostrar que los hechos probados encajan perfectamente en la figura que intentó “borrar” la Cámara de Casación. “En la audiencia de cesura volvió a quedar acreditado, como en todas las resoluciones y los juicios, que inequívocamente existió femicidio”, remarcó el abogado. Por eso, consideró que “estamos ante un caso en el que, por motivos que se desconocen o por relaciones de poder, se busca beneficiar a una persona claramente identificada como autor de un crimen que el Código Penal define como femicidio”.
Marta, que desde el día uno no dejó de luchar por su hija y “por todas las Lucías”, tiene una pregunta muy sencilla para hacerle a la justicia: “Si lo que le hicieron a Lucía no es femicidio, ¿entonces qué es?”.
Cronología de 10 años de impunidad y lucha
2016: Lucía es drogada, violada y asesinada el 8 de octubre. Las pericias forenses confirmaron que la última penetración anal infligida a Lucía ocurrió mientras ella agonizaba. Tenía rastros de drogas en su sangre.
2018: un primer juicio «misógino» absuelve a Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, los tres implicados en la violación y el femicidio de Lucía, condenándolos solo por venta de drogas.
2020: Casación anula ese juicio por contener «intolerables prejuicios de género».
2023: en un segundo juicio, Farías es condenado a perpetua por femicidio. Y Juan Pablo Offidani recibió la pena de 15 años de prisión por resultar partícipe secundario del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de estupefacientes, y Alejandro Maciel, no recibió condena porque había fallecido en 2020.
2025: Un nuevo fallo de Casación “borra” el femicidio, e impone una audiencia de cesura para revisar la condena de Farías.
29 y 30 de abril de 2026: se desarrolla la audiencia de cesura.
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Cecilia Basaldúa: su cuerpo, en una fosa común

Por Bernardina Rosini para lavaca.org
Desde Córdoba
Bajo la lluvia, debajo de un árbol, rodeados de las personas que los acompañan desde el femicidio de Cecilia Basaldúa, hace 6 años, sus padres hicieron una conferencia de prensa que no tendría que haber sido necesaria. Susana Reyes y Daniel Basaldúa debieran estar viviendo esta jornada de otro modo. Debieran poder decirle a su hija que la extrañan pero que lograron hacer justicia, que descanse en paz. En cambio, están parados en el cementerio de San Vicente de Córdoba Capital, en una ciudad que no es la de ellos, sin saber con certeza si el cuerpo que está allí es el de Cecilia.
Este sábado se cumplen seis años desde que apareciera el cuerpo de Cecilia Basaldúa en un codo de río de Capilla del Monte. Tenía signos de abuso sexual y estrangulamiento. Llevaba veinte días desaparecida. Era la peor noticia que podían recibir sus padres. Hoy reciben otra: Cecilia está enterrada en una fosa común, junto a desconocidos (según el reporte que les entregaron se tratan de “Silvia Becerra” y “Eduardo Arce”) en este cementerio. Nadie les avisó. No fueron notificados. No estuvieron presentes. No dieron su autorización.

«A nosotros nos mataron a nuestra hija y queremos justicia», dice Daniel. «Debe haber responsables, debe haber firmas, nombres de quienes han autorizado esto. Se tiene que encargar la misma justicia de dar con el o los asesinos pero también de los responsables de estos traslados del cuerpo. Ya sé cuál es su argumento: que nosotros sabíamos, y lo digo de nuevo acá: nosotros no sabíamos nada».
Susana apunta a los próximos pasos: «Queremos un ADN. Nosotros no tenemos la certeza de que allí está enterrada Cecilia. Es una incógnita».
Un cuerpo desaparecido
La abogada querellante Gisela Videla explicó lo que esa incógnita significa en términos jurídicos y humanos: «Desde una perspectiva de derechos humanos, el cuerpo de Cecilia, hasta que no se sepa efectivamente dónde está, es un cuerpo que está desaparecido. Si hoy nos dicen que en la morgue ya no está y estaría supuestamente acá, pero con una cadena de custodia rota, no sabemos efectivamente: el cuerpo de Cecilia está desaparecido hasta que se haga este ADN». Y agregó: «Desde el punto de vista humano, es una crueldad manifiesta y sistemática que se viene dando para con estos padres. Sigue siendo un ninguneo y un manoseo de una situación tan dolorosa como es la de perder a una hija y a seis años que no haya ni una persona imputada en relación al hecho en sí».
Para entender cómo se llegó hasta acá hay que volver a noviembre de 2021. Antes de que comenzara el juicio que finalizaría absolviendo a Lucas Bustos, la querella presentó por escrito su oposición explícita a que el cuerpo fuera retirado de la morgue judicial. La familia quería avanzar con pericias más exhaustivas. El escrito quedó en el expediente. El cuerpo fue enterrado igual.
La familia no supo nada de esto hasta octubre de 2024, en una reunión con la actual fiscal de la causa, Sabrina Ardiles –la cuarta en hacerse cargo de una investigación que pasó también por Paula Kelm, el fiscal de Cámara Sergio Cuello, Barrera y Nelson Lingua–. Ardiles les mostró un papel, un comunicado. El cuerpo de Cecilia no estaba en la morgue judicial como ellos suponían desde hacía cinco años.
Cuando la fiscal habló públicamente sostuvo que la familia había sido notificada. La abogada querellante Daniela Pavón lo desmintió: el oficio estaba en la causa desde noviembre de 2021, pero la querella no tuvo acceso al expediente de Bustos desde su elevación a juicio. No existieron las varias notificaciones que mencionó Ardiles. El cuerpo de Cecilia Basaldúa fue inhumado sin autorización, sin consentimiento, y en condiciones que los propios trabajadores del cementerio calificaron hoy como «extrañas».

¿Quién mató a Cecilia?
Cecilia no murió una sola vez. La mató uno o varios femicidas que todavía caminan libres. La mató una fiscal que apuró el cierre de la investigación, mantuvo en prisión dos años a un joven inocente y puso la firma para que se desarrollara lo que terminó siendo un simulacro de proceso judicial. La mató un sistema que apostó durante años a fiscales que demoraron, desgastaron y clausuraron posibilidades reales de avance en la causa. La mató la burocracia que perdió el oficio, o lo ocultó, o simplemente decidió que no importaba notificar a sus padres que el cuerpo de Cecilia sería retirado de la morgue y enterrado. Cada institución que intervino en esta causa dejó su marca sobre ella. Una cadena de violencias. Una cadena de femicidas.
Además de los cuatros fiscales, el cuadro de estos seis años es éste:
- Cuatro policías presos por violencia de género, entre ellos quienes dirigieron la búsqueda y la investigación original.
- Un imputado absuelto porque las pruebas no existían.
- Un sospechoso principal -Mario Mainardi, la última persona que alojó a Cecilia en Capilla del Monte- que vendió sus pertenencias, borró mensajes, pintó la casa donde ella se hospedaba (donde se registraron once muestras positivas de luminol) y se mudó a Rosario: libre, sin imputación, sin investigación que lo alcance.
- Y un cuerpo enterrado sin autorización, en una ciudad que no es la de su familia, en una fosa que no eligieron.
La Ley de Víctimas 27.372 existe para que nada de esto ocurra: garantiza el derecho a ser asesorado, a acceder a la justicia, a recibir protección y a ser escuchado durante todo el proceso penal. El Estado cordobés la violó en cada uno de esos puntos tal vez porque se entrena para lo contrario.
Al cerrar la jornada en el cementerio, Daniel y Susana repitieron el profundo agradecimiento a quienes siempre los acompañan, “la familia Basaldúa ahora es grande, y yo sé que Cecilia nos está dando fuerza, está por ahí dándonos fuerza”. Gran número de las mujeres presentes vinieron desde Capilla del Monte, traen su rostro y gritan “Cecilia Gisela Basaldúa, ¡Presente! ¡Ahora y Siempre!”
Este sábado la actividad continuaba en Capilla del Monte donde la Mesa de Trabajo «Justicia por Cecilia» convocó una movilización “por Memoria, por Verdad y Justicia, y para que los culpables de su femicidio sean condenados”.
La semana que viene, sus abogadas harán una presentación judicial para determinar responsabilidades en torno a las órdenes que se dieron para sepultar sus restos sin consultar a la familia.

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Adiós a Claudia Rodríguez: la Trans andina que propuso politizar el amor

Referente del movimiento trans latinoamericano, activista, poeta, escritora y tanto más, escribió sobre su infancia, la militancia trans, la vida sexual y se autoproclamó Miss Sida en 2007. Claudia Falleció este 29 de Noviembre. Su pelea incluyó al pueblo mapuche, la educación pública, los sin techo, y planteó siempre una filosa crítica al neoliberalismo, que quita posibilidades de vida y las transforma solo en posibilidad de consumo. En uno de sus viajes a la Argentina compartió con la revista MU sus ideas sobre el orgasmo, el feminismo sin resentimiento, la creación, y por qué hay que politizar el amor. Un modo de homenajearla, de recordarla, y a la vez de volver a estar en contacto con un pensamiento y una acción que dejan una sensible huella cultural, artística y política.
Por María del Carmen Varela
Foto: Lina Etchesuri

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