Nota
De los datos a la cloaca: segunda jornada del debate en Diputados del #AbortoLegal
Lo había advertido la escritora Claudia Piñeiro en su contundente intervención, cuando interpeló a diputados y diputadas contrarias al proyecto de legalización del aborto para que no digan barbaridades aberrantes. Sin embargo, por la tarde y ante una magra audiencia, se escuchó una provocación que fue celebrada por la diputada oficialista Marcela Campgnoli. Crónica de una jornada con argumentos y con golpes bajos.
La segunda reunión plenaria de comisiones por las que debe pasar el proyecto de Interrupción del Embarazo para llegar al recinto tuvo dos momentos bien diferenciados: la mañana, donde se escucharon argumentos médicos, jurídicos, sociales y culturales sólidos, y la tarde, donde los quienes están en contra de la ley cruzaron un límite.
¿Qué límite?
El que llevó el debate a la cloaca.
¿Fue una provocación?
Quizá, porque ya casi no había diputadas y diputados escuchando a los exponentes contrarios a la ley y porque las exposiciones a favor de la mañana fueron contundentes. El nockout llegó con la escritora Claudia Piñeiro, quien hizo una advertencia que, desafortunadamente, los legisladores no contemplaron:
“Ustedes, diputados, que están por votar en contra, piensen lo siguiente: hace muy poco hubo una ley de matrimonio igualitario, y si repasan los argumentos en contra de esa ley sentirán vergüenza. Creo que hay gente que no quiere ni que aparezcan esos argumentos porque deben sentir una gran vergüenza no solo de lo que votaron, sino de las barbaridades que dijeron. Barbaridades similares a las que se están escuchando hoy en día en contra del aborto. Entonces ustedes, dentro de unos años, van a tener que mirar a los ojos a sus hijas y a sus nietas, cuando le pregunten: ´¿Es cierto que vos votaste para que una mujer tenga dentro de su cuerpo un embrión? ¿Es cierto que hiciste eso?´. Y ustedes le van a tener que decir que sí. Y los ojos de esas personas le van a transmitir el horror, la sensación de estar ante una persona que cometió un acto aberrante”.
Aberrante fue, precisamente, lo que sucedió luego de la intervención de Lorena Fernández, presentada como referente de la Villa 31, quien dijo que las mujeres que abortan “Son una trolas que se fueron a garchar, no pensaron, se chuparon todo, son esponjas y no pensaron cuándo el hijo iba a venir, por un momento de calentura”.
Lo aberrante fue que una diputada la felicitara por decir eso, así y allí.
Quien felicitó el exabrupto fue la diputada Marcela Campagnoli, representante de la alianza oficialista Cambiemos. Es la misma legisladora que propuso que en lugar de legalizar el aborto, “le podamos sacar el embrión de su vientre y mantenerlo en incubadora, para luego darlo en adopción”.

La diputada oficialista Marcela Campagnoli conversa con Lorena Fernández luego de felicitarle por decir que las mujeres que abortan «son unas trolas que se fueron a garchar» porque «se chuparon todo». Foto: lavaca
Primer acto: datos e interpelaciones
A las 10.30 de la mañana el especialista en Obstetricia Mario Sebastiani, integrante del Comité de Bioética del Hospital Italiano, subió al estrado y para exponer La visión ética del aborto:
Una síntesis de lo expuesto por el doctor Sebastiani:
- “Considero erróneo que se mire al aborto desde una ética o una creencia personal cuando la realidad nos muestra la necesidad de una ética social, una ética de valores políticos y de valores relacionados con la salud pública y la dignidad de las mujeres. Vuestros valores individuales, vuestras creencias y religión no debieran entorpecer las políticas públicas que aporten bienestar a los ciudadanos”..
- “Los resultados de la penalización: 50mi internaciones por año por complicaciones del aborto clandestino, entre 50 y 100 mujeres muertas por año en los últimos años y un número 4 a 5 veces superior de abortos que en los países donde se encuentra legalizado”.
- “En vez de discutir si está bien o mal el aborto, la obligación ética de la medicina y la sociedad toda es la de disminuir el número de abortos y darle seguridad a cada mujer que decida por sus razones personales la interrupción de un embarazo”.

El doctor Mario Sebatiani, obstetra e , integrante del Comité de Bioética del Hospital Italiano. Foto: nacho Yuchark para lavaca
Tras su exposición y en diálogo con lavaca, el doctor Sebatiani celebró los comunicados de la Sociedad Argentina de Medicina y de la Asociación Metropolitana de Medicina Familiar. “Veo un escenario bastante sencillo el día que se despenalice, y no de un caos total. En los hospitales públicos en Buenos Aires están hartos de la vileza de los métodos cruentos. Todavía existe la aguja de tejer, la percha, o absurdas pastillas de potasio que provocan una úlcera en la vagina. La comunidad médica -que no es que no estaba a favor del aborto, sino que estaba muy atemorizada de que pudiera complicar su crecimiento para ser jefe de guardia, de departamento, por ejemplo-, hoy es una comunidad más sensible a las necesidades de las mujeres.”
Belén y después
Soledad Deza, abogada del Caso Belén e integrante de Católicas por el Derecho a Decidir, se presentó así:
“Vivo en Tucumán, única provincia en la Argentina que aún no ha adherido a la Ley de Educación Sexual y Procreación Responsable. Es una provincia en la que la educación religiosa está presente en todas las escuelas públicas mientras la Educación Sexual Integral, no. Y una provincia que tuvo encarcelada a Belén 29 meses como consecuencia de haber sufrido un aborto espontáneo en el hospital”.
Desde esa historia relató un sistema patriarcal-judicial que opera sobre el cuerpo de las mujeres. A través de un relevamiento -que realizó en 2012 junto a otras profesionales- sobre la situación del aborto durante los últimos 20 años en Tucumán aportó los siguientes datos de esa máquina:
- “544 causas se judicializaron como consecuencia de abortos”.
- “De esas 544, el 97 % tiene a las mismas mujeres abortantes como imputadas”.
- “Algo paradójico: el Estado no sólo persigue abortos provocados sino también los que no son delito. Desde 2008, un 24 % de las causas que tienen a mujeres imputadas se corresponden con eventos adversos como un aborto natural o espontáneo”.
- “Si bien el 79 % de esas más de 500 mujeres terminan con causas archivadas. Sólo el 1 % resulta sobreseída. ¿Qué quiere decir? Que sólo 5 mujeres lograron que la Justicia clausure sus procesos penales. De hecho, Belén, al día de hoy, no consigue un certificado de buena conducta porque la misma Cámara que la condenó no libra el oficio para que el prontuario se limpie”.
Fuerte y claro: el alegato de Claudia Piñeiro
El momento en que la escritora Claudia Piñeiro habló fue el más emocionante, intenso e impactante de la jornada. Su intervención fue la única no leída y eso se notó: miró todo el tiempo al sector de la sala donde estaban sentados los y las diputadas contrarias al proyecto. Su intervención completa puede leerse en este link: https://www.lavaca.org/notas/las-mujeres-estamos-aca-para-defender-nuestros-derechos-y-no-nos-vamos-a-retirar/)
Una síntesis de lo expuesto por Claudia Piñeiro:
“Algunos dicen que los escritores tenemos ciertas antenas con las que podemos captar lo que está pasando en una sociedad y, además, la facilitad de traducirlo a palabras. Si eso es así, quiero que sepan que acá le vamos a repartir un listado de 200 escritoras argentinas que están a favor de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo”.
“No permitamos que nos roben la palabra vida. Nosotros también estamos a favor de la vida. Y hay gente que hace esta exclusión. Fíjense que en Europa no están en contra de la vida, todos los países europeos tienen ley de aborto. En Uruguay tienen. En Italia, donde no la pudo votar el Congreso porque la religión católica tiene un peso muy alto, se llamó a una consulta popular y más del 50 por ciento votaron a favor de la ley. ¿Quieren decir que no están a favor de la vida los italianos? ¿Que son asesinos? ¿Que los uruguayos son asesinos? No, nos están queriendo robar una palabra. Les pido: por favor, no nos ofendan más. No nos discriminen más. Todos estamos a favor de la vida. Ustedes opinan que la ley no es lo mejor, nosotras opinamos que si. Pero por la vida estamos todos. ”
“Cambiaron los tiempos. Las mujeres estamos acá para defender nuestros derechos y no nos vamos a retirar. Así como nosotras vamos a seguir defendiendo nuestros derechos, les pedimos a ustedes, por favor, que cumplan con su deber”.
Durante los minutos que Claudia estuvo parada frente al micrófono logró lo que parecía imposible: todos escucharon. Se acabaron los murmullos que fueron constantes durante las anteriores exposiciones. Fue, también, a la única a la que la interrumpieron los aplausos mientras hablaba: sucedió tres veces. Y a la única a la que algunas diputadas aplaudieron de pie cuando terminó. Tuvo la capacidad y la sensibilidad para elevar el debate dentro del Congreso.
Piñeiro fue acompañada por la escritora Cecilia Szpeling, quien fue la encargada de repartir entre las y los diputados copias de la Carta Abierta de Escritoras Argentinas con la firma de 192 destacadas autoras. La lista no está completa: el próximo martes 17, a las 17, en MU se reunirán todas las firmantes para, en ese acto, comprometerse a seguir el tratamiento legislativo del proyecto hasta que llegue a ser ley.
El primer bloque de disertantes también incluyó a Andrea D’Atri de la agrupación de mujeres Pan y Rosas; la dirigente socialista María Elena Barbagelata; el escritor Alejandro Katz; Vanina Biasi del Plenario de Trabajadoras; Manuel Ochandio, presidente del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos; Natalia Gherardi de ELA; la integrante de MuMaLá, Laura Gonzalez Velasco; la periodista Mariana Carabajal, las integrantes de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir Analia Bruno y Andrea Berra; Estela Diaz de la CTA; el especialista en Derecho Constitucional, sociólogo y escritor Roberto Gargarella; Maria Rachid, titular del Instituto contra la Discriminación de la Ciudad de la Defensoría del Pueblo CABA; la médica Mabel Bianco; el dirigente político Claudio Lozano y la abogada salteña Mónica Menini.

La foto con la que cerró su exposición la periodista Mariana Carbajal: María Campos, asesinada por el aborto clandestino, con sus hijo. Foto: Nacho Yuchark para lavaca
Durante la mañana los diputados y diputadas de la comisión de Legislación General presentes fueron catorce, de la comisión de Legislación Penal nueve, de la comisión Familia, Mujeres, Niñez y Adolescencia veintiuno y de la comisión Acción Social y Salud Pública catorce.
Segundo acto: golpes bajos y exabruptos
Son las 14:30, está por comenzar la segunda tanda de expositores y en el Anexo C de la Cámara de Diputados se escucha más a un cronista de TN que se pelea vía micrófono y auricular con la producción del canal que al presidente de la comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky, que llama a la primera expositora, una joven de 29 años que contará su historia personal entre sollozos.
A esa hora, en la sala, en la mesa larga del centro están esperando su turno los otros oradores contrarios a la ley, entre ellos el ex senador Eduardo Menem y el doctor Marcos Mauricio Córdoba, que se saca selfies.
Los diputados presentes no llegan a diez.
Durante toda la tarde no llegarán a sumar más que veinte.
Así, ante esa magra audiencia, un doctor de la clínica privada Hospital Universitario Austral expuso videos de supuestas intervenciones abortivas. Luego, el decano de Medicina de la Universidad Católica Argentina preguntó qué pasaría con los discapacitados ya que, como los embriones, tampoco tienen el mismo “tipo de desarrollo”. Finalmente, llegó la exposición de Lorena Fernández, presentada como referente social de la villa 31.
Lorena no estaba en la mesa del medio con el resto, sino sola, sentada contra la pared. Se paró y frente al micrófono dijo estas cosas:
- “Si tuviste relación anoche porque te fuiste de joda y fue el primero que te vio el que te bajó el calzón, agarrá, tomate una pastillita del dia despues y listo. No esperes un mes, que ´uy, la regla no me bajó, qué hago´: aborto”.
- “Hoy chicas de 13, 14 años que no piensan con la cabeza: piensan con la bombacha”.
- “A amigas -que no tienen 2 hijos, tienen 5 ó 7-, les pregunto: ¿qué opinan del aborto? Son una trolas que se fueron a garchar, no pensaron, se chuparon todo, son esponjas y no pensaron cuando el hijo iba a venir, por un momento de calentura”.
- “ Si es una por una violacion, como dicen, bueno: entonces están legalizando más violaciones porque va a ser un anticonceptivo más. Me quedo embarzada y me voy a hacer un aborto”.
Cuando terminó, cuatro diputados la aplaudieron.
Una – Marcela Campagnoli- se levantó y la felicitó.

La escritora Cecilia Szperling reparte la Carta Abierta de Escritoras Argentinas. Foto: Nacho Yuchark para lavaca

El presidente del plenario de comisiones, diputado Daniel Lipovesky. Foto: Nacho Yuchark para lavaca

La dirigente del Plenario de Trabajadores, Vanina Biasi conversa con la diputada Romina Pla. Foto: Nacho Yuchark para lavaca

La escritora Claudia Piñeiro muestra la Carta Abierta de Escritoras Argentinas. Foto: Nacho Yuchark para lavaca
Nota
MU 214: Mujer maravilla

Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz
Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.
Por Francisco Pandolfi

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich
El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.
Por Lucas Pedulla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez
“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.
Por Evangelina Buccari

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina
La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.
Por Bernardina Rosini

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión
¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.
Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.
Por Sergio Ciancaglini

El trava power: Las Simbióticas
Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.
Por María del Carmen Varela

Ser de luz: Nina Suárez
Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.
Por Franco Ciancaglini

Crónicas del más acá: GPS
Por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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