Nota
Diario del aborto en el Senado 18-7-2018
Los que venden fetos para andar en Lamborghini. Youtube como fuente de información. Los power point como centro de una escena anacrónica. Las citas a Hitler, Salomón y Galileo Galilei. Las teorías conspirativas. El piquete en el Senado. Los argumentos y datos concretos: la realidad en el Norte, NOA y NEA. Las preguntas que dejaron en offside a los antiderechos. El rol de la Iglesia. Y el progresismo. Todo parece estar en debate en el Salón Illia del Congreso de la Nación, menos la realidad de las mujeres que reclaman #AbortoLegalYa. Otra crónica imperdible de Pablo Marchetti para lavaca.org
Por Pablo Marchetti
Casi diez horas, 24 expositores, un cambio de escenario, peleas, gritos y, como siempre, nada de aplausos. Afuera hacía un día gris, frío, con llovizna. Frente al Congreso, un par de miles de personas pedían Aborto Legal Ya. Desde adentro, cada tanto, se escuchaban los bombos y los gritos. En la puerta de entrada al Senado, una mujer de alrededor de 40 años, sola, miraba a cada una de las personas que entraban y les mostraba un cartel con la foto de un feto y la leyenda: “Cuidemos las 2 vidas”. Esto es el Senado de la Nación, este es el debate por el aborto legal. Bienvenidas y bienvenidos a la locura que rige la realidad.
Del Plan Andinia al Plan Fetidia
“Yo a los 17, 18 años empecé a militar en esta causa hermosa que es el justicialismo. Una de las primeras cosas que aprendí como peronista fue que debíamos vivir en una comunidad organizada, donde todos debíamos aportar algo. Todos menos los niños. Los únicos privilegiados son los niños, decía el General Perón. Son los únicos que no aportan, reciben. Si se aprueba esta ley los niños van a tener el derecho a ser eliminados”.
José Antonio Quarracino se autodefine como filósofo. Así se presenta. Su exposición atravesó algunas cuestiones que podrían definirse como “filosóficas”. Dijo, por ejemplo: “En este proyecto desaparece el esposo y padre. Me llama la atención que diga que en las primeras 14 semanas el aborto es un derecho. Y después es un crimen. Una gran contradicción, es bipolar esto”.
Más que en la filosofía, la presentación de Quarracino se basó en la geopolítica: “El proyecto de ley no dice nada sobre qué se hace con el resto de los fetos. Una de las fundaciones que financia esto es la Fundación Internacional de Paternidad Planificada. Que tiene problemas en Estados Unidos porque se descubrió que se dedica al comercio de restos de fetos”.
El comercio de fetos, que sería el gran negocio para legalizar el aborto, fue tratado por varios expositores. Pero ninguno lo hizo con la profundidad ni la dedicación con que lo hizo Quarracino. “Esta fundación está prohibida en Estados Unidos y el FBI está tras ellos. Pueden encontrar en YouTube un montón de denuncias y cámaras ocultas que muestran cómo operan. Una directora de un centro dice que necesita vender rápido porque se tiene que comprar un Lamborghini”.
“En este proyecto de ley no se dice si a los fetos se los entierra o se los tira a la basura”, continuó Quarracino, denunciando lo que evidentemente es un punto oscuro de la ley. Y explicó por qué: “El tema del aborto empieza en 1966, como un emprendimiento privado impulsado Rockefeller III. Dice que la paz está en peligro porque viene mucha gente al mundo. Se lo hace firmar a 30 líderes mundiales, entre ellos al Mariscal Tito. Y transforma un problema privado en un problema de Estado. Lo que siempre hacen las oligarquías”.
Y sigue: “Este dogma lo toma luego Henry Kissinger. Después lo asume la ONU. El sustento ético de este dogma es el derecho de la mujer. Pero los oligarcas son vivos. Y hacen que los Estados se hagan cargo”. Y explicó que esta usina ideológica se financia a través de la Fundación Ford, que a su vez financia a entidades locales como el CELS, Católicas Por el Derecho a Decidir y la Fundación Huésped.
Quarracino dijo que tenía pruebas sobre todo lo que estaba diciendo y mientras hablaba agitaba unos papeles que parecerían tener toda la información. De todos modos, lo más conveniente sería buscar en YouTube, que es un medio serio y donde se publican las denuncias que hacen tambalear al poder financiero internacional.
A la hora de las preguntas, el senador Alfredo Luenzo preguntó: “Mire, yo estoy de acuerdo en que los oligarcas son vivos y que le hacen pagar al Estado sus planes. Ahora, si se trata de un plan de negocios con órganos de fetos, ¿no le parece que es mejor la ilegalidad para hacer esto? Parece que estuviera hablando del Plan Andinia”.
Quarracino siguió hablando del plan macabro del imperialismo para el control de la población y el tráficos de órganos de fetos. Pero no dijo nada sobre la conveniencia o no de la legalidad del aborto para llevar adelante este plan macabro. Eso sí, hay que reconocer que tampoco dijo nada sobre otro plan macabro: el que están llevando adelante los judíos para quedarse con la Patagonia.
El salón machirulo
La audiencia de hoy tuvo un cambio de escenario. Esta vez se realizó en el Illia, otro de los salones que tiene el Senado en el Palacio del Congreso Nacional. Hablar de un salón del Senado significa hablar de un salón señorial, de un siglo atrás, por lo menos. A diferencia del de la audiencia de ayer, en el salón Illia no predomina el mármol.
Hay columnas, eso sí. Como en todo el Palacio, como en todo edificio imponente que se precie. Pero aquí hay columnas de material con yesería trabajada y pintura. Y, como contraste, mucha madera. El trabajo en madera de los pisos es realmente sofisticado. El Illia es alto, muy alto. Y en el medio hay un piso (los pisos en sí son altos) que terminan en un gran balcón que da al Illia desde el piso de arriba.
Cada una de las paredes del Illia tiene cuadros con retratos de senadores. Son retratos con marcos dorados, con mucha ornamenta. Cada uno de los retratos son ovales y tienen la imagen de un señor, un senador, casi todos con bigotes y barbas sofisticados, muy cuidados, que hoy serían de hípster.
Son once retratos en la parte de abajo, donde se desarrolla la charla. Y once retratos en la parte de arriba, donde está el balcón que da al centro del salón. En total son veintidós retratos de señores mirando atentamente el debate sobre una ley que trata sobre algo que sucede en el cuerpo de las mujeres.
Veintidós señores. Casi el plantel completo de la Selección. Sólo falta Willy Caballero. O Sampaoli. Bueno, está Illia en un busto dorado, en un rincón. Pobre Illia, ser estandarte de ese salón machirulo.
Give me the Power Point
“El aborto es el genocidio más grande de la historia”, dice el doctor Roque Carrero Valenzuela, del Colegio Médico de Tucumán, en un claro llamado a la mesura y al diálogo civilizado.
“Esta es una medida foránea y seguirla sería incurrir en el delito de traición a la Patria”, continuó Carrero Valenzuela. “Siguiendo el razonamiento de los abortistas, Hitler no debería haber sido juzgado porque no incurrió en genocidio, sino que hizo una contribución al control de natalidad de la población”.
Carrero Valenzuela tiene puesta una corbata color celeste antiderecho. Y en la solapa de su saco azul, un pin con la bandera argentina que combina con su corbata. “Señores senadores, ustedes tienen hoy, como Salomón, la espada entre sus manos”, advierte. Lo que no dice es que él también tiene un arma entre sus manos: un powerpoint.
Si los pueblos tienen los representantes que se merecen, esos representantes reciben los powerpoint que se merecen. Lo bueno de asistir a las audiencias por la legalización del aborto es que se sale con varios conocimientos nuevos. Uno de ellos es la crítica y el análisis estético del powerpoint.
El powerpoint de Carrero Valenzuela tiene colores y efectos de apertura de cada una de las palabras. También hay una gran variedad de tipografías. Parece el video de una cumpleaños de 15 de hace 10 años. “Si decimos que el bebé en el vientre de la madre no es una persona, también podemos decir que un ser humano adulto no es una persona”, dice el médico, mientras corre el powerpoint.
“Señores senadores, les pido por favor que no aprueben esta ley”, concluye Carrero Valenzuela. No queda claro cuál es el pedido a las señoras senadoras. Eso sí, los retratos de los 22 señores que están en las paredes del Salón Illia deben sentirse muy honrados.
Miss Florencio Varela
“En Florencio Varela el programa de educación sexual está fracasando”, dijo la doctora María de Urranza, médica obstetra del Hospital de Florencio Varela, pañuelo-bufanda celeste anti derecho al cuello. La doctora nombra permanentemente su lugar de origen, para que se entienda que sabe de qué habla cuando se habla de pobreza y de la salud pública.
“Nos quieren convencer que lo mejor para la mujer humilde es no tener hijos, y mi experiencia en Florencio Varela indica otra cosa”, continuó la doctora. “Si las mujeres tuvieran recursos para cuidar a sus hijos habría cero muertes por abortos clandestinos. Al menos esa es mi experiencia en Florencio Varela”.
La doctora también habló de riesgos: “El misoprostol produce estallido uterino, y cuando pasa esto hay que sacar el útero. He visto muchos casos así en Florencio Varela”. Y de necesidades básicas: “En Florencio Varela no hay camas y a muchas mujeres tenemos que atenderlas en sus partos en camillas. Así que si se legalizara el aborto habría que hacer otra sección para atender a esas mujeres”.
“El aborto existe, acá la pregunta es qué hacemos con las mujeres que abortan de manera clandestina, porque no siempre la maternidad es deseada”, cuestionó la senadora por Mendoza Pamela Verasay. Y De Urranza respondió: “Creo que hay muchas cosas que existen, como el trabajo infantil. Y que no por eso habría que legalizarlas”.
La doctora también aseguró que la mayoría de los médicos argentinos estaba en contra del aborto. La senadora Verasay quiso saber de dónde sacaba ese dato. “No se hizo una encuesta, pero sé que en la provincia de Buenos Aires el 70% de los ginecólogos sería objetor de conciencia”, respondió la doctora. Tampoco dijo de dónde sacó esa información, pero esta vez la respuesta era sencilla: la sacó de Florencio Varela.
La publinota
Fondo celeste, tipografía grande, diseño moderno, alguna palabra destacada en blanco, y la leyenda: “Políticas públicas para salvar las 2 vidas”. Corte. Otra leyenda: “La legalización del aborto no disminuye la mortalidad materna”. Corte. Otra leyenda: “Ante un embarazo no deseado, el aborto no es solución”.
Hay que reconocer que el doctor Pablo de la Torre, pediatra del hospital de San Miguel, provincia de Buenos Aires, se llevó el premio mayor a la presentación en powerpoint. Lejos de sus colegas con diseños vetustos, efectos demodés y tipografías básicas, lo del pediatra fue sorprendente.
En realidad, toda su presentación pareció, más que una ponencia, un espacio publicitario cedido a la Municipalidad de San Miguel. De la Torre habló de las bondades de los planes Camino de la Embarazada ó 1.000 Días, con apoyo psicológico a la mujer desde que recibe la noticia de que está embarazada.
Con el desarrollo de los planes, el powerpoint incorporaba fotos con mujeres embarazadas haciendo yoga, niños jugando y demás beneficios de esos que se consiguen en San Miguel. “Esto lo hicimos sólo con recursos del municipio, imaginen si tuviéramos apoyo de la provincia o de la Nación”, dijo.
La exposición cerró con un broche de oro a todo powerpoint y una leyenda: “Con políticas públicas y compromiso nacional, salvar las 2 vidas es posible”. Me imagino que después de ver eso, fueron muchos los presentes que decidieron mudarse a San Miguel.
La línea histórica
“Hay una obsesión de la Iglesia con lo sexual”, dijo la ex diputada nacional y actual diputada por el Parlasur, María Luisa Storani. “El arzobispo de La Plata ya salió a pedirle al presidente Macri que, si se aprueba la ley en el Senado, la vete. A pesar de que el presidente adelantó que no la va a vetar. Estamos en tiempos de obispos”.
Storani trazó una línea histórica que tuvo siempre a la Iglesia en contra: reforma universitaria, divorcio vincular, matrimonio igualitario, aborto. “Cuando se trató el divorcio, monseñor Ogñenovich lanzó una cruzada en contra, a pesar de que obispos como Hesayne le dijeron que no se había manifestado así contra los crímenes de la dictadura”.
“En 1987, Monseñor Laguna dijo que los católicos no tenían derecho a imponer cosas a quienes no profesaban su credo”, recordó Storani. “Como mujer y militante feminista me asombra ver cómo hay senadoras y senadores que se opusieron a la Ley de Educación Sexual, que hoy ponderan esa ley para oponerse a la legalización del aborto. O ese proyecto de adopción que presentaron ahora”.
La senadora María Cristina del Valle Fiore Viñuales salió al cruce de Storani: “Lamento mucho sus dichos sobre la Iglesia y su descalificación a un senador que no está, que es el autor del proyecto de adopción”. Fiore Viñuales pretendía una disculpa o una rectificación por parte de la ex diputada.
“Reitero absolutamente todo lo que dije”, respondió Storani. “Soy una mujer política, militante de la UCR y del movimiento de mujeres, feminista, y tengo todo el derecho del mundo a decir lo que pienso. Esta es una discusión política”. La discusión con Fiore Viñuales duró un rato.
Luego Storani, que tenía en una muñeca el pañuelo verde de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, recordó que en Rosario había bajado a cero la mortalidad por abortos gracias al protocolo que se había implementado. Además, explicó que la provincia de Santa Fe estaba fabricando misoprostol, la droga con la que, además, se hacían el 90% de los abortos en Uruguay.
“Basta de decir que las mujeres tenemos que ser madres”, Concluyó Storani. “Dejen que las mujeres decidamos nosotras”.
La inseguridad del útero
“Es común que la madre al comienzo no quiera a su bebé”, dice el abogado Octavio Lo Prete, de estricta corbata azul, trazando un paralelismo entre lo que puede pasar con un embarazo no deseado y la crisis de una madre. “En lo personal, me pongo en la piel de esas mujeres y las comprendo”. Pero la comprensión de Lo Prete tiene sus límites.
“Se dice que con esta ley quien no quiera abortar no va a abortar, y eso es mentira, porque una ley tiene una función docente, y con esta ley se está incentivando a las mujeres a abortar”, dice Lo Prete. “Además, el proyecto da amplios poderes a la madre y no protege al niño. El proyecto dice 30 veces la palabra ‘mujer’ y ninguna la palabra ‘niño’. ¿Dónde queda en este proyecto la protección de los niños?”
Para incorporar un tema de agenda cotidiana y de interés público, Lo Cane decide hablar de un flagelo que tiene en vilo a la sociedad argentina: la inseguridad. “Este proyecto va a producir que la inseguridad llegue al seno materno, pues el útero será un lugar peligroso para el niño”, dice el abogado. O sea, con el aborto legal, el útero dejará de ser Zurich y se transformará en Berazategui.
“¿Progresismo no es estar del lado del más débil?”, se pregunta Lo Cane que, además de ser experto en saber lo que siente una mujer embarazada, también sabe mucho de progresismo. Y para el final lee una palabras del presidente uruguayo Tabaré Vázquez en contra del aborto. Pero tiene que interrumpir su lectura porque se le llenan los ojos de lágrimas y se le entrecorta la voz.
Lo Cane se emociona. Por suerte, enseguida se repone y puede terminar su ponencia con voz firme: “Señores senadores, los exhorto a trabajar por la vida. Sean progresistas en serio”, concluye.
Una provincia modelo
La presentación de Verónica Vergara de la Fuente, del Colegio de Médicos de La Rioja, fue muy extensa. Y muy reveladora. “En mi provincia el año pasado no hubo una sola muerte materna por causa del aborto. Y esto no se logró legalizando, sino trabajando”, aseguró.
Antes hizo dos maniobras muy astutas. Primero habló de óvulo y espermatozoide, una forma porno de llamar la atención en el Senado. Siguió con la transferencia de código genético, se metió en el hit antiderecho (“¿cuándo comienza la vida?”) y la remató a lo grande: con un powerpoint.
“El embarazo no es una enfermedad, entonces esto no es un problema de salud pública”, dijo. “Como médicos, queremos defender la vida. Y la vida de una persona comienza en la concepción. Si no es una persona, como se dijo aquí, ¿alguien me puede decir a qué especie pertenece?”
En el powerpoint mostró que en su provincia hubo “179 muertes por cáncer de mama y 86 por cáncer de útero, contra sólo dos por aborto”. Y reclamó entonces “enfocar sobre el verdadero problema de causa de muerte materna”. Igual esos datos son de hace algunos años.
Ahora las cosas cambiaron en La Rioja. O al menos eso es lo que dijo Vergara. “En mi provincia en los últimos cinco años no hubo ni un solo caso de muerte por abortos. Esto no se logró legalizando, sino trabajando. Este proyecto no habla de la maternidad vulnerable, que es donde más trabajamos en La Rioja”. Y mostró un montón de datos de la provincia en un powerpoint con muchos colores.
Ya está. Se los ganó. La quieren, la necesitan. Los antiderecho encontraron un estandarte, un ejemplo a seguir. El abortismo encontró una bestia negra. Vergara se tuvo que quedar un rato largo respondiendo las preguntas de unos y otros.
Hasta que llegó el momento cúlmine. El hit máximo. El “una que sepamos todos”. Esa canción por la que hace un par de décadas todo el mundo sacaba encendedores. Y hace una década sacaba celulares. Llegó el momento de hablar de objeción de conciencia. “Es discriminatorio, hay que respetar la libertad de culto”, dijo.
La senadora María de los Ángeles Sacnún tuvo algunos reparos con las palabras de Vergara. “La Rioja encabeza el ránking de embarazos de menores”, le dijo. Y Vergara respondió: “Estamos apenas un poco por encima de la media nacional”. “Usted le negó a Giselle Brizuela un aborto legal, lo mismo que a una niña de 13 años violada”, dijo la senadora, y la médica respondió: “No obstaculicé nada”.
No entiendo de qué se quejan.
La película de Pino
Hubo una acción performática artístico-política muy interesante durante la sesión. La palabra “interesante” da muy pedorra, lo sé. Pero fue eso: interesante. Una combinación entre un golpe de efecto muy certero desde el punto de vista del impacto, pero un tanto ingenuo desde la linealidad política.
En general no está bueno analizar las cosas desde una linealidad tan extrema. Excepto que tu objetivo no sea artístico ni comunicacional, sino que se trate de convencer a senadoras y senadores de la Nación. De todos modos fue una acción complementaria entre dos intervenciones no coordinadas pero absolutamente complementarias. Y esto terminó potenciando a ambas. O creando un nuevo espacio. Porque eso fue lo que pasó.
Pino Solanas había estado un rato el martes 17. Un rato, mirando, escuchando, haciéndose ver. Como Federico Pinedo, como Alfredo de Ángeli, por nombrar a algunos de los senadores más conocidos en la ciudad de Buenos Aires. Los famosos. Ayer vino, se sentó un rato y pidió la palabra a la hora de las preguntas, luego de la exposición de la médica Verónica Vergara de la Fuente. Pino no preguntó nada. Simplemente habló.
“Señor presidente, quiero expresar mi disconformidad porque esta gente nos está llamando asesinos o genocidas –arrancó Solanas-. Y me parece bien que haya un debate, pero creo que no se puede dar en estos términos. No puede haber agresión como la está habiendo”.
“Acá escuchamos a todo el mundo, la idea de este debate es justamente discutir, que cada uno exponga sus ideas”, fue la respuesta a Solanas. “¿Cuál es su pregunta, señor senador?” “Mi pregunta la voy a hacer luego de que diga algunas cosas”, agregó Solanas. Y siguió hablando.
Pino hizo una defensa del aborto legal, dijo que el aborto existía de todos modos, que era ridículo hablar de crimen pues en todo caso había víctimas, no culpables, que a nadie se le ocurriría equiparar al aborto con un crimen, que la pena no era la misma, y que acá se trataba de derechos. Y siguió diciendo que era injusta y fuera de lugar la acusación de “criminales” y “genocidas” de los anti derecho.
La discusión siguió durante un rato. Vergara de la Fuente miraba, esperando la pregunta de Pino. Después de un intercambio de palabras y de gritos, Solanas dijo: “Nada más señor presidente”, sin hacer ninguna pregunta. Y se retiró. La película terminó. Fin.
Moderazo al mentón
Médico por la vida, bufanda celeste antiderecho, camisa celeste abogado clásico, corbata azul y… ¡campera! Azul, por supuesto. Azul marino, oscuro. Pero no saco. ¡Campera! No, no combina. De ninguna manera. No me queda claro si el doctor Jorge Ramacciotti adscribe a una informalidad con capacidades diferentes o a una elegancia con capacidades diferentes. O si simplemente usa campera porque afuera llueve.
“Tenemos que reconocer que hubo fanatismo de ambos lados”, arranca, contemporizador. “Es momento de reconocer que las militantes a favor del aborto han cumplido con el objetivo de instalar un tema muy importante en la sociedad, un debate que nos debíamos. Reconozco y valoro que se instaló el tema. Pero…”
El idilio y la buena onda no podían durar mucho. Lo bueno es que cuando Ramacciotti clavó el “pero” nos advirtió claramente lo que podía llegar a venirse. Más bien, lo que se vino: “Pero esa visión es sesgada. Hay otras alternativas al aborto, que no gozan de buena prensa ni de financiamiento internacional, como el que da la Fundación Ford. Ford, que en los años 70 controlaba la natalidad esterilizando a miles de mujeres en América latina”.
La alternativa de Ramacciotti incluye contención, acompañamiento y justicia social. ¿Vieron que era fácil? No entiendo cómo es que no se le ocurrió a nadie antes.
El sanitarista
“Las mujeres tienen menos derechos que los hombres. Y las mujeres pobres tienen menos derechos que las demás mujeres”. Víctor Urbani es médico sanitarista. Nació en Mendoza pero durante seis años fue ministro de Salud de Jujuy. Y arrancó relativizando muchos de los datos que se venían dando: “Unicef recomienda hacer mediciones quinquenales sobre muerte materna, porque entre un año y otro los datos pueden cambiar mucho”.
Urbani hizo un minucioso relato basado en experiencias personales: “Una mujer de unos 35 años, cuatro o cinco hijos, sin opción de cuándo tener relaciones sexuales, de pronto se encuentra con un embarazo no deseado. Decide abortar y va a una comadrona, que se lo hace con alguno de los muchos métodos que se usan: perejil, un hueso de pollo, etc. Se siente mal y no va al médico por vergüenza o porque es ilegal. Muere. El médico que la ve no pone ‘aborto’ como causa de muerte”.
Esta realidad cambia mucho de acuerdo a la zona del país en donde sucede. Sigue Urbani: “En el norte, NOA y NEA, hay 340 muertes registradas sobre 100 mil abortos. Contra 8 de la Ciudad de Buenos Aires y 1 de los países en los que el aborto es legal. El promedio en la Argentina es de 109, pero como vemos, hay realidades muy distintas de acuerdo a las zonas”.
“Obviamente, esos 8 casos de CABA son de la villa, no de Recoleta –continúa Urbani-. Pero aún estando en la villa, hay hospitales muy cercanos. El aborto es un problema de salud. Y quienes creen que no debería haber un programa especial por aborto, les digo que en la Argentina hay más complicaciones por aborto que por diabetes o tuberculosis. Y sin embargo existen programas por diabetes o tuberculosis”.
Por último, Urbani se refirió a los problemas que podría generar a las experiencias en otros países donde se legalizó el aborto. “No quiero irme a Europa, me voy a referir a lo que ocurre hoy en Uruguay. El 98% de los abortos son medicamentosos. Y apenas un 3% tuvo problemas con el misoprostol”.
Vamo’ arriba, vo.
Palabra de Galileo
La intervención de Urbani generó muchas preguntas y varios reproches por parte de los senadores anti derecho. Urbani rebatió cada uno de los argumentos que se le plantearon. Y lo hizo con información, con cifras, con conocimiento. En un momento, el médico sanitarista habló de la enorme injerencia que estaba teniendo la Iglesia Católica en el debate sobre la ley.
“El Papa, nuestro papa, vive a pocas cuadras de clínicas y hospitales donde se realizan abortos legales”, contó Urbani, tratando de quitarle dramatismo al asunto. “De todos modos les recuerdo que Galileo Galilei fue preso por decir que la Tierra giraba alrededor del sol. Y la Iglesia tardó 360 años en reconocer este error”.
Cansada de que se le refutaran uno a uno sus argumentos, la senadora por La Rioja Olga Inés Brizuela sacó el ancho de espadas. “Galileo Galilei decía que la vida comienza desde la concepción”, afirmó, muy segura. Como podría haber dicho Arquímedes, Isaac Newton, Albert Einstein o Carlos Gardel. Da lo mismo. Total, andá a chequearlo a la concha de tu madre. Y recordá que no podés abortar. Ni siquiera el chequeo de una información.
Los métodos piqueteros
¿Qué decir de la performance de Daiana Asquini, representante del Partido Piquetero? Por un lado, un piquete en la Cámara de Senadores es algo que siempre se agradece. Y en ese sentido no se puede negar que rompió con la monotonía. Fue una rareza, una anomalía. Y eso, en un lugar así, siempre es bienvenido.
Por otro, el contenido del discurso fue más que discutible. Básicamente (y esto es una lectura absolutamente personal, de más está decirlo) porque no hay una comprensión de la transversalidad que atraviesa este debate. El discurso de Asquini fue violentamente anti Macri, como si se estuviera discutiendo el acuerdo con el FMI. Y lo que se discute es la legalización del aborto. Una discusión que abrió Macri en el Congreso.
Ya sé, la discusión fue impulsada por el movimiento de mujeres. Pero en términos institucionales fue Macri. Y si bien hubo mayoría de legisladores del PRO que estuvieron en contra, hubo muchos que estuvieron a favor. Y muchos de ellos fueron decisivos para la media sanción en Diputados. Lospennato y Lipovetsky, por nombrar los más notorios. Por no hablar de ministros. Pero todo eso es retórica. La cuestión política central, en esta coyuntura, es otra.
En el debate en el Senado no se trata de discutir entre nosotros. Se trata de convencer a los senadores de que voten una ley que, hasta hace algunos meses (o semanas, o días) nadie pensó que podían llegar a votar. Y en esa coyuntura, lo único que importa es ser inteligente para lograr consenso. Excepto que lo que importe no sea aprobar la ley sino tener un minuto de fama mediática y crecer políticamente a partir de allí. En ese sentido, la intervención no pareció ser de lo más inteligente.
Claro que, como decía, se trató de una performance explosiva. Y sirvió de complemento ideal con lo que había planteado Pino Solanas. Porque las palabras de Asquini generaron una reacción inmediata de varios senadores y varias senadoras. “No vamos a tolerar esta violencia”, dijeron. O sea: ¿puedo tratar a alguien de “genocida” pero no puedo soportar que venga alguien a criticarme? En ese sentido, fue un buen ejercicio práctico sobre convivencia y diálogo.
Por lo demás, lo del comienzo: como hecho estético, como momento disruptivo, como estimulante y para evitar la modorra, siempre es bueno que haya un piquete en la Cámara de Senadores y en cualquier lugar del Congreso de la Nación. En ese sentido, entonces, se agradece el momento de fama del Partido Piquetero.
Hipócratas Hipocráticos
“Estamos en un momento histórico en la Argentina, frente a un cambio de paradigma en materia de derecho, y la universidad pública no puede estar ajena a este cambio –aseguró el doctor Ricardo Nidd, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario-. Y así como ahora estamos discutiendo el aborto legal, tenemos otras discusiones pendientes, como el cannabis medicinal”.
Nidd vino a relativizar algunas cuestiones que se tienen por ciertas y hasta por sagradas, como el Juramento Hipocrático. “Es una metáfora –explicó-. No creo que hoy haya alguien que jure por Apolo, Aslepio, Higía y Panacea, como indica el Juramento Hipocrático. Como tampoco hay una verdad objetiva para definir cuándo comienza la vida humana”.
También pidió separar lo que es justo de lo que es legal: “La amnistía a los militares fue legal a pesar de que fue algo aberrante. Y las Madres de Plaza de Mayo fueron un ejemplo de resistencia, a pesar de que eran ilegales”. Por último, habló de la objeción de conciencia: “Debe ser personal, las instituciones no tienen conciencia, son las personas las que la tienen”.
Feticidio nazi
“El aborto es un tema moral”, dice Siro de Martini, doctor en Ciencias Jurídicas por la Universidad Católica Argentina y miembro titular de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales. “Nuestra Constitución dice que la vida humana empieza con la concepción”.
“Tratar diferente a los no nacidos es incurrir en discriminación arbitraria –continúa De Martini-. En una época fueron los negros o los judíos; hoy los discriminados arbitrariamente son los niños por nacer. Si no hay derecho a matar a un adulto, no hay derecho a matar a un niño por nacer”.
El senador Alfredo Lorenzo protestó por los dichos de De Martini. “Nosotros no hacemos un proyecto de muerte –explicó-. Por otra parte, la discusión sobre el número de abortos que se hacen en la Argentina me hace acordar a cuando se discute el número de desaparecidos. Mientras no haya un número oficial, no puede decirse cuántos son en realidad”.
De Martini afirmó que cree que el número de 500 mil abortos es algo que “les conviene a los abortistas”. Y aseguró: “Si se legaliza y se registran 100 mil abortos por año, van a decir ‘vieron, bajamos la cifra al 20%’.” Y agregó: “Estamos mal, pero con esta ley vamos a estar mucho peor. Creo que tenemos que rechazar esta ley y después del 8 de agosto empezar a pensar proyectos para cuidar a las madres”.
Según De Martini “existe una ola abortista en todo el mundo” que, según él, hay que combatir. “La Organización Mundial de la Salud y Unicef son abortistas, siempre hacen recomendaciones a favor del aborto. Pero ellos no pueden imponer nada en la legislación argentina. Sí condicionarnos con algunos créditos internacionales, pero eso ya lo sabemos”. Y concluyó: “Es mentira que somos todos partidarios de la vida. Este proyecto trae muerte”.
Nota
La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.
Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.
Muchos docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.
Hay una Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que llega y gente que se va.
Gente que estuvo todo el tiempo.
Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.
Está el movimiento disca, también siempre presente.
Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.
Hay carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.
Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.
Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.

“Milei cumplí la ley”
Es la cuarta.
Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.
Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.
Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.
Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.


Algunos datos de contexto:
- Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
- El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
- La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
- Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas.
- Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

Docentes Uber
Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.
Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”.
Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.
Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”.
Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”.
Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.


Plata para la deuda
Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”.
Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”.

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”.
En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.



El contagio
Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.
La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.
Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos:
- “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y
- “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”.
Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:
“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.
Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.
Y sonríe.
Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.
Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.
Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.
¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.
Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.
Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán
- junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
- Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
- De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
- De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:
“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.
La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:
“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.



La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.
Que la cosa sigue.
En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.
Sigue cada miércoles en el Congreso.
Y todas las veces que hagan falta.
Porque hay muchos jóvenes.
Docentes, directivos, no docentes.
Egresados, profesionales.
Muchas personas en todo el país.
En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.
Hubo otra Plaza de Mayo repleta.
Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.
Hay más carteles conmovedores.
Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.
Y no callarse.












Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI

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