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Enigmas de un día agitado

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Tras el resultado electoral del domingo, ocurrió un miércoles cruzado por rumores y cartas de renuncia de ministros cercanos a Cristina Kirchner, en aparente búsqueda de abrir espacios a renuncias de sus pares cercanos a Alberto Fernández. En un día así dominado por los comentarios, rumores y aparentes razonamientos de los panelistas televisivos, aquí se materializó otra propuesta: salir a las calles a conversar sobre el presente. Y abrir las conexiones a territorios y situaciones que no aparecen en los discursos electorales. Desde las fábricas y empresas recuperadas, la producción agroecológica, las cooperativas de cirujas, los pueblos fumigados. Desde las comarcas antimineras, los pueblos originarios cercanos a Vaca Muerta y las creaciones de la diversidad. Reflexiones sobre los maquillajes, el extractivismo, los “dos modelos de país”, la “grieta” y el rol que la clase política atribuye a la sociedad.

La mujer trabaja en un kiosco del subterráneo y dice que el resultado de las elecciones y los corcoveos de renuncias en el gobierno representan lo siguiente: “Son un vamos a ver”.

Votó al Frente de Todos hace dos años, pero no ahora. Se llama Claudia y dice que se sintió humillada cuando por primera vez como adulta tuvo que pedirle plata a su padre jubilado para sobrellevar lo que no había ocurrido nunca: el cierre del kiosco durante un año. La vieja teoría de la “movilidad social ascendente” en Argentina, transformada en un tobogán.

Sobre la crisis ministerial, le surge un gesto irritado: “Es una pelea entre ellos por el reparto de poder: no les importamos nosotros. Todavía estoy esperando que el gobierno me ayude. Nunca recibí ningún apoyo estatal”. Desde que abrió, ya casi no vende diarios ni revistas, pero sí libros, alcohol en gel y chucherías.

Ya dentro del subte hay una chiquita de unos tres años con un parche en el ojo mirando a su hermano menor que sueña lo suyo, cuatro personas capturadas por sus celulares, otras escuchando música, y una joven hace algo extravagante: lee un libro. Título: El poder del ahora, que no trata sobre pujas políticas en estos tiempos pantanosos, sino que se ofrece como “una guía para la iluminación espiritual”, proyecto de alcances inciertos en la zona de Plaza Miserere y el mundo que la rodea.  

La doctrina de la sorpresa

“Todo el tiempo dicen que se enfrentan dos proyectos de país, pero para mí tienen un solo proyecto, que es la incapacidad de poder transformar a la Argentina, que tiene un capital impresionante por su pueblo y por su riqueza. Menos mal que no gobiernan otros lugares con menos posibilidades. Realmente la incapacidad de la dirigencia que ha gobernado el país en los últimos años, oficialistas y opositores, es admirable”. Ernesto Lalo Paret fue niño ciruja, joven integrante del movimiento de recuperación de fábricas por sus trabajadores, impulsor de empresas recicladoras de basura conformadas por cartoneros, de proyectos como la instalación de la universidad en la cárcel de San Martín, integra la red de empresas recuperadas de San Martín, se encarga de la articulación territorial de la UNSAM y está en la Mesa del río Reconquista que reúne a las organizaciones sociales que han crecido alrededor de esa cuenca.

“Venimos bancando la incapacidad de gestión frente a las urgencias. Los funcionarios se refieren siempre a la pandemia, para justificar lo que no hacen. Les falta agilidad y voluntad de transformación”.

Sobre el resultado del domingo: “Sabemos que está la famosa grieta inventada por las corporaciones políticas para retroalimentarse a sí mismas. Pero la grieta real está entre toda la clase dirigente y el pueblo. En ningún caso tuvo capacidad de cambiar la situación estructural de desigualdad en el país”.

“La situación de desconexión de las dos corporaciones políticas –oficialistas y opositoras- se nota por esto: les llama la atención ganar, y les llama la atención perder. Los porcentajes en 2019 y ahora siempre fueron sorprendentes para todos”.

Impresión: “Entonces, entre los partidos y la sociedad, la que juega a la política es la sociedad. La idea es: como la herramienta que tenés es la electoral, ya está comprobado que el culo me lo rompen todos, entonces te devuelvo con lo mismo. Hace dos años te sorprendimos con un voto, ahora te sorprendemos con el contrario. Pero la sociedad es la que más hace política”.

El argumento: “Las dos corporaciones dicen que cuando perdieron fue porque no profundizaron. Todos dicen lo mismo. Pero en el caso del actual gobierno: tuviste toda la estructura del Estado casi al pedo durante casi dos años. Si no te animaste a profundizar en pandemia, ¿cuándo te vas a animar? ”.

Un caso emblemático para Lalo son las fábricas recuperadas: “No te oyen, no les interesa. Estamos todos con el culo al aire y al borde del desalojo. Tienen un prurito contra la autogestión. Pero venimos planteando incluso en la provincia de Buenos Aires que suspendan las leyes de desalojo, y mostrando todo lo que representan esas empresas como generación de trabajo, de cultura, incluso transformando algunos de los planes en trabajo genuino. ¿Resultado? No tomaron una sola medida. Claro, los planes son una forma de construir política, y no tienen ni la voluntad o ni si quiera la astucia de tomar alguna medida. Ni te contestan”.

Otro caso: las fotos de Olivos y las excusas posteriores. “Por supuesto, son símbolos, pero los símbolos te muestran que nos toman a todos de pelotudos”.  

Diegnóstico: “El Estado es una máquina de repetir fracasos, despilfarrar guita, no se optimizan los recursos, no se piensa a mediano ni largo plazo. No me sorprende para nada. A Macri le duró muy poco la proyección fabulosa que parecía que iban a tener. Perdieron en la primera elección. Este gobierno podría intentar algo distinto”.

Sostiene Paret que la cultura barrial tiene problemas demasiado más gruesos que los espasmos electorales que ella misma parece haber generado. “La cultura popular hace rato que se cagó en la política, como la política se cagó en la gente. En los barrios se viven cosas mucho más grave que el resultado de una elección. Los últimos 10 femicidios son todos narcofemicidios. El acceso a la justicia es peor que antes. La incapacidad de gestión la ves tanto en lo macro como en lo micro, pero no les interesa cambiar su propia lógica”.  

«En los barrios se viven cosas mucho más grave que el resultado de una elección. Los últimos 10 femicidios son todos narcofemicidios. El acceso a la justicia es peor que antes».

Inesperadamente, Lalo propugna una reforma del Estado. “Claro, porque los sectores populares no tienen acceso a la justicia, a la salud ni a la educación. Entonces hay que hablar de una reforma que permita acceder a esos derechos que están escritos, pero no se aplican”.  

¿Se derechizó la sociedad?

“El verdadero problema de los procesos progresistas es que no terminan de dar respuestas reales” dice a lavaca Nahuel Levaggi, uno de los fundadores de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) y actual presidente del Mercado Central.

No comparte el diagnóstico sobre la derechización de la sociedad: “Para mí no hay derechización sino que la sociedad está enojada. Lo de Milei es algo que se repite históricamente, pero aquí el enojo se expresó de otro modo”. El próximo martes, 21 de septiembre, está previsto el tratamiento en comisión de la Ley de Acceso a la Tierra que la UTT promueve para que exista una especie de Procrear rural que permita que miles de familias agricultoras accedan a comprar su propia tierra. Los últimos sucesos electorales y los terremotos ministeriales ponen en riesgo tal cuestión. La UTT tiene previsto un acampe frente al Congreso y un Florazo para festejar la llegada de la Primavera, y recordar la importancia de otra política que no termina de concretarse más allá de los buenos deseos.

En un video distribuido por la UTT Levaggi aparece diciendo, entre otras cosas: “Nosotros y nosotras venimos peleando por un país más justo, parados desde la producción, desde un modelo agroalimentario sano que garantice alimentos a todos y todas. Creemos que es el momento en que hay que reforzar el camino, que hay que dejar de escuchar a los poderes concentrados y garantizar una economía que le ponga poder adquisitivo en el bolsillo al pueblo, que los alimentos estén a precio justo”. “El domingo el pueblo habló y quienes ocupamos cargos de gestión tenemos que escucharlo. Venimos haciendo un esfuerzo enorme y todas y todos tenemos que hacerlo. Hay un pueblo que nos necesita, que la está pasando mal y no hay que mirar para el costado: hay que preguntarnos qué, cada uno de nosotras y nosotros, hacemos todos los días”.

Cristina y Alberto según los mapuche

“No nos sorprendió demasiado el resultado electoral, porque venimos con cierta carga de frustración con este gobierno nacional y popular” dice desde Neuquén a lavaca Jorge Nahuel (aunque prefiere escribirlo Nawel), referente de la Confederación Mapuche de Neuquén

“Vemos mucha claridad conceptual, de parte del Presidente, pero no lo vemos después consecuente en los hechos y en la obra. En el aspecto que más nos afecta, como el fracking y la promoción del extractivismo, el Presidente ha dicho que la pandemia era una excelente oportunidad para replantearse este modelo que está atentando contra la naturaleza. Lo hemos escuchado con gran expectativa, pero después vemos alentar la meganinería en Chubut, en San Juan. Es decir una absoluta incoherencia entre el discurso y la práctica. Y en ese sentido es muy desesperanzador porque no se aparta de la política llevada adelante por el gobierno nefasto de Macri. En relación a los pueblos originarios es peor, porque directamente ni aparecemos en su agenda. Por lo tanto es muy frustrante para los pueblos originarios. A eso sumale la crisis económica, con una inflación galopante, que es lo que sufrimos todos los sectores del pueblo”.

«Hay una absoluta incoherencia entre el discurso y la práctica. Y en ese sentido es muy desesperanzador porque no se aparta de la política llevada adelante por el gobierno nefasto de Macri».

¿Vaca Muerta no representa una especie de bombazo productivo y de crecimiento? Nawel: “Eso ya no lo puede creer nadie, porque vivimos en una provincia totalmente endeudada. Es un discurso para afuera, y por eso mismo el oficialismo perdió la gobernación: la provincia no se beneficia con el extractivismo, lo sufre”.

Sobre los cambios en el gabinete: “No veo ninguna diferencia entre una política representada por Cristina o una política representada por Alberto, desde el punto de vista de los problemas que nosotros tenemos. En ambos casos nunca pudimos lograr que -en un Congreso absolutamente mayoritario- se pudiese tratar el tema de la propiedad comunitaria de la tierra, que es lo que le pedimos en el Bicentenario (2010) cuando gobernaba Cristina. Alberto representa la continuidad de esa deuda. Lo único que nos hermana con Cristina es que una mujer odiada por el poder. A nosotros nos sigue pareciendo que es dentro del pensamiento peronista que podemos resolver nuestros problemas. Tengo enorme expectativa en la nueva generación de la militancia peronista porque noto que hay un cambio y comprenden los temas cruciales sin caer en los viejos paradigmas”.

Carne, dólares y flores

La recorrida callejera va alumbrando otras voces. Lucy y Julián tienen una carnicería en Parque Chacabuco desde hace 20 años. Cuentan que pudieron pelearle al 2001, al macrismo y ahora a la actual crisis económica. No hablan de lo electoral, pero sí dicen que el Estado –ni el gobierno anterior ni el actual- los ayuda: “Nos hicieron comprar, hace cuatro años, una máquina de ticket de la AFIP que ahora nos dicen no sirve más. Y pretenden que compremos otra que sale 80 mil pesos”. Conclusión: si no hay plata ni trabajo, tampoco hay ingenio oficial para aliviar la situación de los comerciantes: “No la podemos pagar en cuotas, ni actualizar el sistema de la otra, nada”. Dato técnico: el proveedor de la máquina les pasó el precio en dólares.

Andrea y Sandra están en un puesto de vena de flores en Congreso: “Lo peor es la inflación” dice Andrea. “Si no hay tanta inflación la gente puede ser más consumista. El argentino no es de guardar, es de gastar, pero ahora no te alcanza. Yo hasta hace una semana estaba sin trabajo. Pero Sandra decidió reabrir el kiosco y podemos vender flores justo que se viene la primavera”.

Sobre las pulseadas en el gabinete: “Vivo en Lugano. Me desperté a las cuatro de la mañana para ir a comprar flores frente a la cancha de Huracán. Abro el kiosco a las 7 y trabajo hasta las 19”. ¿Escucha radio, mira televisión? “Cuando llego a casa cocino, ceno, me baño y me duermo. Venía de tener una enfermedad terminal, me curé, voy a la Catedral de la Fe, y le agradezco a Dios seguir peleándola, como siempre. No, del gabinete no sé nada”. Dice que lo suyo más que religión, es una relación con Dios. Y sigue armando ramos.

Diversidad x 3  

La recorrida trae de vuelta un mensaje por whatsapp de la artista trans Susy Shock, que se prende a su modo en pensar lo que está en juego: “No quiero creer en la estrategia comunicacional de que el país se derechizó sólo porque la Ciudad de Buenos Aires lo haya hecho. La izquierda fue la tercera fuerza votada a nivel nacional y eso es señal importante de que hay otra agenda que se reclama, y esa agenda no le conviene a sus intereses, por eso lo ningunean. ¿Qué son las quemas de humedales, si no? ¿Qué es Berni, si no? ¿Qué es el titubeo de ir con firmeza en repartir mejor en un país saqueado y en semejante crisis sanitaria mundial? ¿Qué es pensar un país sin extractivismo?”

Y la última: “¿Qué es una mirada profunda y real de un feminismo que atraviese a la vez todo esto y no sea algo light y reservado a áreas específicas, sino una nueva gesta desde donde reconstruirlo todo?” Acompaña Susy ese mensaje contra la burorcratización de los sueños con fotos de Lohana Berkins y de Diana Sacayán.

Nora Corvalán, desde la Comarca Andina, venía denunciando en los últimos días la persecución a las comunidades mapuches, el desmonte ilegal de bosque originario en la lof Catriman Coihueque, en territorios originarios, por parte de las empresas privadas apañadas por entes estatales.  Sobre las elecciones dice: “Yo no fui a votar. Cada vez creo menos. Hay un castigo al gobierno nacional y en la provincia hubo un gran crecimiento de la izquierda que llegó al 10 por ciento. La situación es de mucha represión y criminalización hacia el pueblo mapuche, en toda la Cordillera, desde Villa Mascardi hasta el Parque Nacional Los Alerces. Hay un crecimiento fuerte de la derecha, sobre todo en Bariloche, con posiciones estigmatizantes y racistas. Ahí se conformó lo que se llama Consenso Bariloche, que busca la creación de un Parque privado en una zona bastante céntrica en donde viven cinco o seis comunidades mapuches, desde un discurso muy xenófobo. Y que viene desde antes de la conformación de un partido llamado Propiedad Privada. Todo esto con el aval del intendente de Bariloche y la gobernadora (Anabela Carrera)”. 

Sobre los vaivenes electorales y pujas internas del gobierno: “Para mí no hay grieta cuando hablamos del extractivismo, la defensa del agua y la tierra. Los cambios serán de maquillaje: saco este, pongo este. Nadie puede ver más allá. O no quiere, porque los intereses son otros”.

Carlos Manessi integra el Centro de Protección a la Naturaleza (Cepronat) y la Campaña Paren de Fumigar: “Ningún candidato tomó el tema ambiental, salvo en Santa Fe Carlos del Frade. Es algo totalmente borrado del discurso de todos los candidatos».   

“Ningún candidato tomó el tema ambiental, salvo en Santa Fe Carlos del Frade. Es algo totalmente borrado del discurso de todos los candidatos».   

Manessi disiente con un lugar común: “No hay dos modelos de país. Eso es un discurso. Hay un solo modelo de país: extracrtivista, a full, y con la naturalización tremenda por parte de muchos sectores de la sociedad”. Sobre los resultados electorales: “Se notó una abstención muy alta, que tiene que ver para mí con lo económico y lo ambiental. Sólo hay discursos vacíos. Cuando Alberto Fernández estuvo en la Cumbre por el clima, escuché un rato y me fui, porque notabas que era puro maquillaje, pura actuación”. Le parece un hecho emblemático el encuentro entre Fernando Chino Navarro, funcionario oficial y miembro de Movimiento Evita, con Gustavo Grobocopatel, llamado el “rey de la soja”: “Es un símbolo de la época. Uno de los referentes principales de un movimiento social con un frente agrario, con el que trabajamos, negociando con Grobocopatel que sabemos lo que significa desde el punto de vista del agronegocio, la concentración económica, los transgénicos y las fumigaciones. Juro que no encuentro palabras para decir lo que siento frene a esas actitudes”. Cree Manessi que el concepto de cambio climático incluye problemas como los agronegocios, la megaminería, el fracking, la pesca. “Ese  es uno de los principales problemas de la humanidad en estos tiempos, pero ningún político habla de eso. Lo que sí hacen es puro maquillaje, pero si me apurás  el gobierno de Alberto Fernández no sé si es más extractivista que el de Macri. Y del mismo modo fue el kirchnerismo el que permitió y promovió la expansión del negocio sojero. Entonces no hablemos de dos modelos de país, si seguís insistiendo con un modelo de atraso, de muerte y de enriquecimiento de los de siempre”.

Los espectadores del show

Otras palabras.

Bruno Di Mauro, del Movimiento de Empresas Recuperadas: “Están por chocar una calesita en la cual el único que no tiene cinturón de seguridad es el pueblo. Hay que bajar la confrontación estúpida y realmente sentarse a componer. El mismo pueblo no pudo construir la dirigencia necesaria para representar sus intereses, y hoy lo mejor que tenemos para frenar al neoliberalismo es este gobierno y hay que bancarlo. Nos gustaría que fuera una transición mucho más fiel a nuestros intereses, pero hay que defenderlo y dejar tanto circo por unas PASO de medio término, que no son el principio ni el fin de nada: todavía falta mucho”.

Una joven militante de La Cámpora, que estuvo fiscalizando el domingo negro para el oficialismo. “Hay algunos que son muy buenos para generar unidad en el café, pero trabajar en la gestión o generar políticas para la gente, les cuesta mucho”. Sobre los posibles cambios en en gabinete: “Es una puja de poder típica de un gobierno de coalición: sectores que vienen de organizaciones políticas y sociales son las que mejor saben lo que está pasando”. Defiende obviamente a los ministros cercanos a Cristina, y no defiende obviamente lo contrario.

Un militante del Movimiento Evita desgrana un análisis sobre las pre-elecciones: “Hubo un mal análisis de la realidad, a partir del cual se prendieron actitudes dentro del peronismo que no suman”. ¿Cuáles? “La frivolidad y la carencia de un discurso político fuerte en la campaña orientado a la necesidad económica. La desconexión con la base social de la sociedad produce que no veas venir la cachetada, y construís un relato como si no hubieran necesidades reales y concretas, urgentes”.

«La desconexión con la base social de la sociedad produce que no veas venir la cachetada, y construís un relato como si no hubieran necesidades reales y concretas, urgentes”.

Menos politizado (o no) el domingo al mediodía en tres grupos de WhatsApp de jóvenes corre la misma frase: “Ya fue, si hay mucha cola ni voto”. En uno hasta se aclara de cuánto era la multa sino ibas: de $50 a $500. La sensación: “Si total es lo mismo, no nos sentimos convocados”. En los mismos chats, esta sensación empezó a revertirse con los resultados que favorecieron a la derecha.  

El martes a la noche, en una cena de amigas – dos madres- se habla de:

-Precios de alquileres, y la suerte que tiene una a la que no le aumentó tanto como la inflación.

-Que se dividen para ir cada una y al mismo tiempo a dos supermercados mayoristas. Mientras compran, se llaman por teléfono para ver en cuál de los dos lugares está más barato cada producto que necesitan.

-El maltrato que sufrió una de las contertulias en un trabajo que había sumado extra cuando necesitaba sí o sí más dinero para pagar el impagable crédito UVA.

-Se analiza mandar a hijes a jornada completa para poder trabajar más.

Los Tiempos de Estrés parecen llegar hasta un cumpleaños de seis: una mamá cuenta que está brotada -espalda, pecho y cuello, y tuvo que empezar tratamiento. Otra madre cuenta que se le empezó a caer el pelo: también, estrés.

Elena, mamá de dos niñas. “El pueblo con su voto parece ya haber cumplido su cometido y no está esperando mucho cambio. Y ganancia menos. Los titulares sobre aprietes y renuncias dentro del mismo kirchnerismo generan una amarga victoria para muchos”.

Elena medita: “Me resulta raro este caos en el que cayó el gobierno tras la elección. Como si el resultado hubiera sido impensado, como su no tuviera un plan de acción ante un resultado así. Mi corazón que mantiene intacto el deseo revolucionario de mi juventud. No me inquiean tanto estas turbulencias políticas. Lo que sí me inquieta es que perdí esperanza de que este cambio nos traiga mejoras reales al pueblo. Parecemos simples espectadores que sólo importan a la hora de pagar la entrada del show”.

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La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

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Pese a que el Congreso Nacional votó la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, y rechazó con más de dos tercios de ambas cámaras la intentona de veto presidencial, y a que fallos judiciales ordenan su cumplimiento inmediato, el Gobierno de los Milei & los Caputo no la aplica. Para los organizadores de la movilización calculada en más de 1.500.000 personas en todo el país, esto no solo rompe lo relativo al presupuesto universitario “sino el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”. Todo lo contrario a lo que sucede hoy en la calle, donde la democracia queda expresada en la gente moviéndose en esta 4° marcha durante el período libertario, y de sectores que se plegaron y convocan a seguir resistiendo este tipo de políticas de daño social. Voces desde la calle que explican sin casettes por dónde moverse.

Por Franco Ciancaglini. Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Hay muchos jóvenes.

Muchos docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, Córdoba, en Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca y así.

Hay una Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que llega y gente que se va.

Gente que estuvo todo el tiempo.

Hay jubilados y jubiladas que marchan todos los miércoles.

Está el movimiento disca, también siempre presente.

Hay sindicatos, como la UOM o los Aceiteros, y parte de la CGT que brindó su apoyo y movilizó algunas columnas dispersas.

Hay carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes, de todos lados, sobre todo llegados de fuera de la Capital Federal.

Muchas personas que viajaron desde lejos para sumar su cuerpo, su cartel, su grito, su aplauso.

Que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

“Milei cumplí la ley”

Es la cuarta.

Las tres primeras Marchas Federales Universitarias fueron las más masivas contra el gobierno de Milei. Esta no fue la excepción.

Desde el escenario calcularon alrededor de un millón y medio de personas movilizadas en todo el país.

Lo incontable es todo lo que sucede alrededor de esta bandera argentina que significa la universidad pública.

Una bandera que cobija a miles de generaciones que se reunieron hoy en la Plaza de una manera conmovedora: relatando, en esta crónica, cómo el acceso a la educación libre, gratuita y de calidad “cambia vidas, motoriza el ascenso social y brinda soberanía a un país”. Así lo sintetizaron en un documento leído por la FUA (Federación Universitaria Argentina” que se tituló: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.

El planteo central: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario: es el contrato social que nos mantiene libres y en un Estado de derecho”.

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Algunos datos de contexto:

  • Los salarios de quienes trabajan en las universidades argentinas bajaron el 34,5% en el mejor de los casos, o más del 40% según otros cálculos. Es como si en los últimos dos años no hubieran cobrado entre 8 y 10 salarios. Los números simbolizan lo presupuestario, pero tal vez no logren mostrar el daño institucional, social, familiar y personal que provoca la política del gobierno.
  • El actual es uno de los menores porcentajes históricos que el Presupuesto Nacional asigna a las universidades, en las que el 57,6% de los graduados son primera generación de sus familias en llegar a los estudios superiores. Esa posibilidad es una de las cosas que se está quebrando, como lo señalaban los cartones manuscritos en los que se leía: “Sin educación no hay futuro”.
  • La importancia que el gobierno de Milei le da a la educación se expresa en la aplicación de un nuevo recorte del Presupuesto Nacional de 3 billones de pesos en temas de energía, obras públicas, urbanización y hasta tratamientos contra el cáncer (63.021 millones de pesos que explican que la palabra crueldad tal vez ya no alcance para definir lo que está ocurriendo). Para el tema educativo, el recorte es de 78.768 millones de pesos.
  • Ese incalificable decreto de ajuste fue firmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El lado B de la situación aparece en casos como el $LIBRA o el ANDIS, donde se detectaron sobreprecios en sillas de ruedas, andadores, medicamentos y tecnologías para diversos tipos de tratamiento del orden del 200% en los casos más leves, hasta productos sobrefacturados en un 4.239%. A lo que habría que agregar 3%, Spagnuolo, Esper, Nucleoeléctrica, Adorni, posibles sobresueldos oficiales, entre otras cosas. 
  • Volviendo a lo estrictamente universitario, esta licuación económica va generando, además, un éxodo permanente de docentes que está vaciando una educación de calidad históricamente reconocida a nivel continental y global.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Docentes Uber

Los testimonios desde la calle permiten entender de manera simple la complejidad de lo que está en juego.

Primero, pequeñas escenas concretas. Lucía Darandal, estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, resume “lo más visible”: el salario de los docentes. “Cada vez les está costando más llegar a fin de mes. Muchos están teniendo más de un trabajo para poder sostenerse, muchos tienen familias que mantener. Ahí está el primer deterioro que se va acentuando. Lo mismo pasa con los trabajadores no docentes”. 

Las becas: “La beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos y eso prácticamente no alcanza. Hay estudiantes a los que cada vez se les complica más pagar el alquiler, porque recordemos que también hay estudiantes que viajan desde otros lugares de la Argentina”. Y los horarios: “Faltan horarios en el turno noche. Entonces hay menos posibilidades para que el estudiante trabajador pueda cursar”.

Desde Rosario, el médico y director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas, Damián Verzeñassi, lo traduce en una imagen todavía más brutal: “Más de la mitad de los trabajadores universitarios cobran por debajo de la línea de pobreza” y agrega que hay docentes “que con lo que cobran no pueden pagar siquiera el costo del transporte para llegar a dar clases”. 

Rosario Kairuz, estudiante de Sociales UBA, cuenta cómo eso impacta directamente en las cursadas: “Las materias de la orientación en investigación prácticamente no cuentan con ningún tipo de horario. Se ofertan un cuatrimestre sí y otro cuatrimestre no”. Y agrega otro ejemplo síntoma del deterioro: “Quienes siguen la orientación de producción no cuentan con materiales ni con equipos para realizar los distintos talleres audiovisuales”. 

Nicolás Núñez, docente de Sociales e integrante de AGD, completa la escena desde el otro lado del aula: “El incumplimiento de la ley y los dos años de profunda pérdida del poder adquisitivo de la docencia universitaria nos empujaron a todos a buscar otras formas de sobrevivir: desde las clases particulares hasta manejar Uber o hacer trabajo freelance”. Le pone una cifra al éxodo: “Hay 10.000 docentes que ya decidieron abandonar las clases”.

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Plata para la deuda

Más acá de los números, lo que aparece en la calle es que el conflicto universitario dejó de leerse hace rato solamente en términos presupuestarios. Ya no se trata únicamente de números, partidas o balances, sino de una marcha que Gonza Giles, escritor, periodista y divulgador sobre Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) y neurodivergencias, planteó,como “una defensa colectiva contra el descarte humano”. 

Gonzalo habló en nombre del movimiento de personas discapacitadas: “Nos quieren convencer de que ajustar es gobernar, que destruir derechos es modernizar, que dejar gente afuera es eficiencia. Necesitan que la sociedad mire al otro con sospecha, porque cuando logran que el pobre sospeche del que tiene una discapacidad, que el trabajador sospeche del estudiante y que todos sospechen de todos, el ajuste entra más fácil”. Por eso insiste en que “no es un problema económico, es ideológico. Porque plata hay. Lo que no hay es humanidad. Hay plata para deuda, hay plata para represión, hay plata para departamentos que no pueden utilizar, pero no hay plata para que una persona con discapacidad viva dignamente, no hay plata para universidades, no hay plata para ciencia, no hay plata para salud”. 

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

En la marcha volvió a quedar en evidencia que no solo la universidad es una consigna de unidad, sino que las luchas comienzan a entrelazarse unas y otras: los hospitales, la discapacidad, los jubilados, el trabajo. Por eso tuvo tanto peso simbólico la presencia de sindicatos como la UOM. “No es frecuente que los estudiantes y los laburantes estén juntados”, reconoce Darío Dani Román, metalúrgico, “pero en estos tiempos hace falta estar juntos”. Y agrega: “Estamos presentes en todas las luchas populares en las que haga falta estar para dar vuelta esta situación”. Desde la medicina, Damián Verzeñassi amplía: “Esto que está pasando con la universidad —que es lo mismo que pasa con los hospitales, con las personas con discapacidad y con los jubilados— debería ser un elemento más que suficiente para que todo el arco político no fascista se decida a organizarse, a unirse y a encontrarse”. 

En Sociales UBA, Rosario Kairuz cuenta que ya empezaron a discutir cómo sostener esa articulación: “Hay que unir esa lucha con docentes y no docentes. Los reclamos estudiantiles no pueden darse solos”. Nicolás Núñez, de AGD Sociales, insiste en que “esta marcha no puede ser un punto de llegada sino un punto de partida” y plantea recuperar algo de lo que ocurrió en 2024 con las asambleas interclaustros y las tomas de facultades. Para él, que habla desde la academia, “nuestra suerte está atada también a los reclamos de discapacidad y a los reclamos de tantos sectores postergados por este gobierno, con los que tenemos que unirnos, como los jubilados”.

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

El contagio

Pero… ¿cómo? La respuesta más repetida en la calle vuelve a ser la movilización. “Hay que seguir viniendo a las marchas, hay que seguir visibilizando y exigiendo”, plantea Gonza, y agrega que tanto el Poder Judicial como el Legislativo “tienen que ponerle un límite a este gobierno”. Darío Dani Román de la UOM, coincide: “La única arma que tenemos nosotros es salir a la calle, manifestarnos y sostener la pelea hasta el final”. Milagros y Facundo, estudiantes, lo resumen todavía más simple: “Seguir marchando, seguir protestando, para que se den cuenta de lo que quiere la gente”. Damián Verzeñassi suma otra dimensión: “La marcha de hoy tiene que decirles claramente que no les vamos a dejar pasar ninguna más”. Pero además propone “avanzar en una estrategia jurídica muy fuerte por incumplimiento de las funciones de los funcionarios públicos, desde el presidente para abajo, contra todos los responsables de no cumplir con una ley aprobada por el Congreso de la Nación”.

La última imagen que brota en la calle no es solo la de la crueldad, sino la de una brutalidad planificada. Gonza Giles lo explica claramente: “Necesitan universidades vacías porque el pensamiento crítico molesta. Necesitan personas aisladas porque los derechos organizan. Necesitan trabajadores cansados y estudiantes endeudados porque así envían un mensaje”.

Lo mismo dicen Vladimir y Adriana, de 19 años, pero ya orgullosos técnicos químicos. Mientras hablan levantan dos carteles que llaman la atención de todos: 

  • “Cuando la educación sea privada, seremos privados de todo” y 
  • “No se puede adoctrinar un cerebro lleno de conocimiento”. 

Las letras están prolijamente dibujadas, en colores, y recortadas con paciencia y dedicación. “Estuvimos haciéndolos desde ayer, buscando frases, viendo todo lo que dice la gente, juntando opiniones. Y quedaron estas”, cuentan ellos, que hablan sosteniéndose la mano uno al otro.

La Ley de la calle: masiva movilización para que se aplique el financiamiento universitario

Foto: lavaca.org

Ella es de Moreno, él de José C. Paz. Egresaron de una secundaria técnica pública. Ella ahora estudia Ingeniería Aeronáutica en la UTN de Haedo. Él piensa anotarse en Agronomía. A ellos, además de todo, la universidad pública les dio el amor. Y desde ahí hablan:

“Vamos a ayudar a un comedor cerca de Cuartel V, en un barrio muy pobre. Hay familias a las que se les complica hasta estudiar. Regalamos hojas, útiles, lo que se pueda. Yo era de un barrio también muy humilde y mi primo no pudo estudiar, tuvo que dejar para ir a trabajar. Hacemos lo que podemos. Muchas veces no alcanza. Pero aunque sea una persona más que pueda estudiar, ya es una victoria”.

Él da vuelta el cartel y muestra la frase del otro lado: “Estamos acá también por vos, que pensás distinto”. Adriana dice: “Mucho se habla de que el odio se contagia, que vivimos una época de odio, que las redes muestran eso. Pero también el amor y la solidaridad contagian”.

Y sonríe.

Con esa sonrisa que contagia, y ese cartel colorido, revela que ella fue la responsable de que viniese su novio: “Esta es la primera vez que viene a una marcha. Yo ya había venido a la marcha antifascista. Así que bueno, ya traje a alguien más”.

Y la próxima, uno más.
Sí, sí. Ya hay dos amigos que querían venir y no pudieron por otros temas, pero tenían ganas.

Vladimir: ¿y qué te pareció tu primera marcha?
Nervioso al principio, la verdad. Pero estuvo muy bueno.

¿Por qué nervioso?
No sé, siempre las veía desde afuera y parecía otra cosa. Pero estuvo re bien la experiencia.

Ahora sonríen ambos.
Y saludan antes de desconcentrar por Diagonal Norte rumbo a tomarse dos micros y un tren para volver a su casa.

Sobre esa avenida céntrica, donde se recorta el Obelisco, pasarán 

  • junto a un joven con una remera de 2 Minutos y un cartel que dice: “Estéticamente superiores”, con la cara deforme del Presidente. Una ironía sellada con la firma de la Escuela Superior de Bellas Artes Antonio Berni.
  • Cerca de Luna, de siete años, de la mano de Gloria, su mamá, chocha porque está caminando por la calle y no por la vereda.
  • De una joven que tiene un cartel que da ganas de llorar: “Mi sabiduría viene de esta tierra”.
  • De un ruidoso grupo de la Escuela Secundaria de la Universidad de San Martín que trajo varios hits. El mejor:

“Con las lágrimas de Adorni
vamos a hacer una cascada
para que se metan todos
los pibes de la barriada”.

La gente desconcentra y va cantando “eaea” y también:

“Si el presupuesto no está
qué quilombo que se va a armar”.

La sensación es, como decía Gonza, que este es un punto de largada y no de llegada.

Que la cosa sigue.

En la calle, pero también en los barrios, en los comedores, y en las aulas.

Sigue cada miércoles en el Congreso.

Y todas las veces que hagan falta.

Porque hay muchos jóvenes.

Docentes, directivos, no docentes.

Egresados, profesionales.

Muchas personas en todo el país.

En Mar del Plata, en Córdoba, Ushuaia, en Rosario, en Bahía Blanca.

Hubo otra Plaza de Mayo repleta.

Hay gente que, aun cuando todo terminó, sigue llegando.

Hay más carteles conmovedores.

Hay muchos jóvenes que, a pesar del frío y la cascada de malas noticias, no se resignan y demuestran, hasta con alegría, que la única que queda hoy es la calle.

Y no callarse.

Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

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Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

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Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.

Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol

–El sueldo no alcanza ni para comer.

Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.

También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.

Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.

Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Salir a la calle

El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.

La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.

La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.

Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:

  • Docentes con sueldos indecentes.
  • Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
  • Basta de mentiras, amenazas y presión.
  • Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
  • Salud mental es llegar a fin de mes.
  • Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Migajas

Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.

–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.

–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.

Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–. 

Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas

-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.

Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”. 

 ¿Cómo sigue el curso de esta historia?

Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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