Sigamos en contacto

#NiUnaMás

#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

Publicada

el

#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio
acción de las FACC en el Congreso Nacional. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


Este martes, poco antes de las cuatro de la tarde, 120 mujeres autoconvocadas por las FACC se plantaron frente a la Casa Rosada, Tribunales y el Congreso Nacional para dejar un mensaje claro, conmovedor y poético. Pusieron sus cuerpos y su arte para crear una postal de lo que representa el femicidio como genocidio. Nos informaron así una noticia tremenda: este año los femicidios suman mucho más que esa pila de cuerpos desnudos:  ya son 133.
#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio
Acción de las FACC frente a la Casa Rosada. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


Fue la acción artística en el espacio público más conmovedora de los últimos tiempos. Ciento veinte  mujeres miran de frente -en silencio y en posición firme-los edificios que representan los tres poderes del país. Se paran frente a la Casa Rosada, Tribunales  y el Congreso Nacional. Son 120, dijimos, y esa sola cifra impacta, pero los femicidios que se cometieron en lo que va del año son más: 133. ¿Impacta esa cifra? ¿Cómo? ¿Dónde? Son preguntas importantes para comprender el significado de esta acción. La necesidad de señalar que hay tres poderes del Estado que no reaccionaron y por eso este mensaje, escrito con los cuerpos y un grito estremecedor.
La acción comienza de a poco. Mujeres paradas frente a los edificios que representan a esos tres poderes. Una orquesta,  conformada por otras doce mujeres, toca entonces música de cámara. Alertan así a los que pasan por la calle que algo está por suceder. Los atrapa.
Hombres y mujeres de paso quedan en silencio,  mirando absortos  lo que está por suceder.
Qué nos dijeron
#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocido Acción de las FACC frente a Tribunales. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


El golpe de un tambor marca el cambio en la escena. Las mujeres comienzan a desnudarse. Quedan expuestas al frio, a las miradas, a la interperie. Lentamente, de a una, de a tres, de a seis, vana conformando dos pilas de cuerpos inertes, rodeadas de otros cuerpos que se desparraman sin vida por la acera.
La voz de una mujer con megáfono comienza a recitar entonces un discurso que hilvana fragmentos de tres poesías – Nombremos a todas, de Paula Heredia (Córdoba); Otro sí digo, de Gabriela Robledo (Córdoba); India, Patricia Karina Vergara Sánchez (Méjico)- con datos extraídos de Taringa que informan algunos de los métodos que fueron utilizados para asesinar mujeres. El discurso se clava como un cuchillo en la garganta de quienes escuchan.
Dice así:
«Nombremos a todas:
asesinadas, desaparecidas,
abandonadas, golpeadas,
discriminadas, expulsadas.
Nombremos a todas:
trabajadoras, desempleadas,
enfermas, sanas,
locas, no hay cuerdas.
Nombremos a todas:
vivas y muertas.
Decí mi nombre, el tuyo.
Nombremos a todas
y existiremos siempre.
Formas de matar a una mujer:
Cortarle el cuello: muerte Instantánea.
Encerrada sin agua: muerte entre 3 y 7 días.
Encerrada con agua, pero sin comida: de 15 a 40 días.
Estrangulada: de 1 a 15 minutos
Quemada: 8 minutos
Congelada: entre 90 y 100 minutos
Desangrada: de 3 minutos a 1 hora
Ahogada por gas: 10 minutos
Golpeada con un objeto romo en el parietal: instantáneamente
Acuchillada en el corazón:10 segundos
Demandan expropiar mi cuerpo.
Es legítimo según la ley.
El juez regulará copiosos honorarios.
Se habrá hecho justicia.
Declararán mi placer de interés público.
Hallarán la marca incandescente
de un hierro patriarcal sobre mi espalda.
Me sepultarán bajo sus escuelas, sus iglesias, sus cortes de justicia.
Me quebrarán por no torcer el brazo.
Me violarán gendarmes de todas las tropas.
Apelaré,
esa ley que no tiene vigencia en mi cuerpo,
que me excomulga, me proscribe, me desaparece;
desnuda en el atrio
apelaré,
con los muslos, con el pubis, con los brazos, con las venas, con el cuello,
con las amígdalas, con el iris, con la córnea, con las uñas, con las rodillas…
No.
Apelaré
aunque no se avoque ni escuche mi caso
apelaré con las tetas, con el puño, con los pies,
con las orejas, con las pestañas, con la espalda,
apelaré en presente, en pasado y en futuro
del derecho y del revés
con los dientes, con las pezuñas,
apelaré.
Insisto
en la libertad de decidir sobre mi cuerpo,
en territorio
de quienes realizan leyes
que buscan doblegarme.
Invoco a las diosas
entre los engranes de un patriarcado
que hace miles de años intenta ocultarlas.
Participo en la lucha laboral de un pueblo
ya comerciado y en las manos del patrón.
Conozco la importancia
de la labor contestataria,
cuando en esta patria
se encarcela a quien disiente.
He dado a luz
en una era
que acabó con la esperanza
ya hace tiempo.
Le apuesto a la lucha libertaria
en el reino del televisor.
Soy mujer
en un tiempo
en que el femicidio
nos quiere volver desechables.
Por supuesto,
dicen que estoy loca,
extremadamente loca.
Que soy rara, que me he vuelto extraña.
que no tengo lugar en el mundo.
Entonces, no me queda de otra:
Tengo que señalar el desprecio,
que elegir sobre mi vida,
que inventar la fe para dársela a mi hija,
que escribir por la libertad a las presas políticas.
que denunciar al Imperio,
que amar mi cuerpo,
que apagar el televisor,
que mostrar mis bolsillos,
que buscar justicia para las mías,
que demandar castigo a los asesinos.
Es por todo ello,
que no tengo más remedio
que darles la mala noticia
a las buenas y tranquilas conciencias:
estoy aquí
exigiendo a gritos
la parte que me corresponde del mundo.
Y no voy a callarme la boca, ni a desaparecer.
Nombremos a todas:
asesinadas, desaparecidas,
abandonadas, golpeadas,
discriminadas, expulsadas.
Nombremos a todas:
trabajadoras, desempleadas,
enfermas, sanas,
locas, no hay cuerdas.
Nombremos a todas:
vivas y muertas.
Decí mi nombre, el tuyo.
Nombremos a todas
y existiremos siempre».
#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC frente al Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


La  pila es la noticia
Ciento veinte mujeres se desnudan en pleno invierno y en pleno centro porteño. Destapan así la variedad  de cicatrices, de forma de depilarse, de peinados, de pieles y de miradas. Se apilan de a una, formando entre todas la imagen de lo que no queremos ver: la dimensión de los cuerpos femeninos masacrados por el machismo este año. Una forma que da la real  dimensión de la catástrofe social que estamos viviendo. Una forma de denunciarla.
De entre la pila se pone de pie un cuerpo. La mujer sostiene la mirada a quienes la miran. De a una, de a tres, de seis, se levantan las 120 hasta volver a formar una línea que ahora apunta a las y los espectadores.
Silencio.
¿Cuánto dura?
Es inmenso.
Lo rompe un grito, que es aullido, que retumbra, que rasga, que duele.
¿Cuánto dura?
Es extremo.
Si alguien aguantaba las lágrimas, con ese grito, desborda.
El lema que levantan  como bandera es tan claro que parece obvio. Pero no lo es. Es una aclaración necesaria. Es un grito contundente: “Femicidio es genocidio”. Y  lo que parece evidente se despliega ante nuestra mirada para desnudar la realidad: a las mujeres nos están matando. El Estado es responsable . Y por eso mismo nombrar al femicidio como  genocidio en letras grandes, negras sobre blanco, grita lo indecible.
Los transeúntes se han convertido en espectadores.
Las mujeres lloran.
Los hombres lloran.
El final es silencio y luego, aplauso.
Nadie en cada uno de los tres escenarios elegidos para la acción se pregunta quiénes son estas mujeres.
Ya lo saben.
Son artistas.
No representan a nadie: están allí y así por ellas mismas.
No buscan promocionarse.
No buscan un post en Facebook, que censura tetas.
No buscan ni lágrimas ni aplausos.
Ellas lloran.
Buscan expresarse con libertad y con sentimiento.
Y eso es algo que todos los que las vieron lo saben porque lo sintieron.
#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC frente al Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


¿Quiénes son?
Esta acción comenzó a planificarse hace varios meses. Implicó ensayos y consensuar la puesta entre mujeres que, en muchos casos, no se conocían previamente. Se identifican como autoconvocadas por las FACC, esa Fuerza Artística de Choque Comunicativo que ya sacudió la ciudad con 16 acciones dirigidas a exponer los males de esta época. Su primera acción fue el 24 de marzo del año pasado y con motivo de la presencia del presidente Barak Obama. También intervinieron el 9 de julio , en el acto patrio del gobierno de Cambiemos. Hicieron esa pila de cuerpos en la Avenida 9 de Julio y con la leyenda “Esto no es Independencia”. También, en noviembre pasado, realizaron una semana de acciones bajo el lema “Esto huele mal”, que los llevó a plantarse frente al Ministerio de Cultura, el de Energía y la Casa de Gobierno, entre otros emblemáticos edificios que representaban al nuevo modelo. Aquella semana culminó con una caravana que bautizaron “Genocida Suelto” y que marcó dónde estaban 5 militares condenados por delitos de lesa humanidad beneficiados por la prisión domiciliaria. Hoy volvieron a sacudir a la ciudad con su arte para hacerla chocar con su realidad.
Las mujeres que lloraron, los hombres que lloraron, saben qué buscaban.
Fue un mensaje de los cuerpos a los cuerpos.
Y por eso, las sintieron.
#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Plaza de Mayo. Fotos de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Tribunales Foto de Nacho Yuchark para lavaca.


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Camino al Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


#FemicidioEsGenocidio: una acción poética y un mensaje contundente a los tres poderes del Estado

#FemicidioEsGenocidio Acción de las FACC. Congreso de la Nación. Foto de Nacho Yuchark para lavaca


 
 

#NiUnaMás

Lucía Pérez: la lucha para que al femicida Matías Farías no le bajen la condena

Publicada

el

(por Evangelina Bucari desde Mar del Plata, para lavaca)

Casi una década después del crimen que conmocionó a la Argentina y dio origen al primer Paro Nacional de Mujeres, el caso de Lucía Pérez enfrenta un nuevo capítulo judicial y otra instancia de revictimización para su familia, que ya atravesó todo tipo de maltratos en la búsqueda de justicia por el narcofemicidio de su hija de tan solo 16 años. (Foto de portada, Marta Montero y Guillermo Pérez, padres de Lucía, junto al abogado Juan Pablo Gallego)

En los tribunales de la calle Almirante Brown, en Mar del Plata, se lleva adelante una audiencia de cesura, un proceso de dos jornadas para determinar una nueva pena para Matías Farías, condenado por femicidio pero beneficiado el año pasado por un polémico cambio de carátula que hora le permitirá recibir una sentencia significativamente más baja que la prisión perpetua que cumplía.  

Tras un primer día (el miércoles 29 de abril) marcado por las declaraciones testimoniales que buscaron trazar el perfil del condenado y el impacto del crimen, la segunda jornada estará centrada en los alegatos finales de las partes.

El eje de la controversia radica en un fallo de 2025 de María Florencia Budiño y Víctor Violini, integrantes del Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires, quienes resolvieron que el asesinato de Lucía no constituyó un femicidio, sino un “abuso sexual agravado”.

Esta reconfiguración del delito tiene consecuencias directas en la condena: mientras que el femicidio conlleva prisión perpetua, la nueva carátula reduce el rango de la pena a un espectro de entre 8 y 20 años de prisión.

La querella, encabezada por el abogado Juan Pablo Gallego, adelantó que tanto la fiscalía como ellos pedirán la pena máxima posible. Sin embargo, aclaró que también plantearán una vía alternativa: “De manera subsidiaria, vamos a sostener la figura de femicidio, porque entendemos que la orden de Casación ha quedado abstracta”.

Sobre lo ocurrido en la primera jornada, el abogado destacó que “solo declararon los padres de Lucía”, y que Marta Montero, la madre, “tuvo una posición muy categórica, responsabilizando al Estado por el daño que viene padeciendo la familia”.

Gallego también cuestionó con dureza a la defensa: “Presentaron dos testigos falsos que terminaron en un papelón, en un contexto de muchísimo agravio hacia la víctima”. Pese a ese escenario, aseguró que la querella se retiró conforme con el desarrollo de la audiencia y con expectativas de cara a los alegatos finales.

En medio de esta tensión, la causa sumó otro giro relevante. Juan Pablo Offidani, condenado como partícipe secundario, vio revocada su libertad condicional hace apenas unos días. La Cámara de Apelación y Garantías hizo lugar al recurso del fiscal y la familia, y determinó que no se cumplían las condiciones para su excarcelación.

Offidani, quien inicialmente había sido beneficiado con la libertad tras pasar nueve años detenido, ahora deberá someterse a un régimen de semilibertad estrictamente supervisado, con salidas diurnas limitadas y la prohibición absoluta de acercarse a menos de 200 metros de la familia Pérez Montero.

Lucía Pérez: la lucha para que al femicida Matías Farías no le bajen la condena

En la puerta del juzgado, familiares y manifestantes con el abogado Juan Pablo Gallego, que explica:“Estamos ante un caso en el que, por motivos que se desconocen o por relaciones de poder, se busca beneficiar a una persona claramente identificada como autor de un crimen que el Código Penal define como femicidio”.

Ni un paso atrás  

La defensa de la familia Pérez Montero advirtió que si el tribunal local no convalida la gravedad del crimen y el perfil peligroso del condenado, recurrirán a la Corte Suprema o incluso a instancias de justicia internacional.

En cuanto a los fundamentos del fallo que modificó la calificación del caso, Gallego fue contundente: “En casi todos los párrafos, la propia Casación reconoce que se trata de un delito en un contexto de violencia de género, por lo que no se entiende el motivo de haber descartado el femicidio”.

En esa línea, vinculó la decisión con una coyuntura política específica: “En ese momento –señaló– se hablaba de eliminar la figura del Código Penal, cosa que finalmente no ocurrió”. De todos modos, se mostró confiado en que esa interpretación pueda revertirse.

Fue enfático en afirmar que desde la familia “no vienen a inventar una verdad”, sino a mostrar que los hechos probados encajan perfectamente en la figura que intentó “borrar” la Cámara de Casación. “En la audiencia de cesura volvió a quedar acreditado, como en todas las resoluciones y los juicios, que inequívocamente existió femicidio”, remarcó el abogado. Por eso, consideró que “estamos ante un caso en el que, por motivos que se desconocen o por relaciones de poder, se busca beneficiar a una persona claramente identificada como autor de un crimen que el Código Penal define como femicidio”.

Marta, que desde el día uno no dejó de luchar por su hija y “por todas las Lucías”, tiene una pregunta muy sencilla para hacerle a la justicia: “Si lo que le hicieron a Lucía no es femicidio, ¿entonces qué es?”.

Cronología de 10 años de impunidad y lucha

2016: Lucía es drogada, violada y asesinada el 8 de octubre. Las pericias forenses confirmaron que la última penetración anal infligida a Lucía ocurrió mientras ella agonizaba. Tenía rastros de drogas en su sangre.

2018: un primer juicio «misógino» absuelve a Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, los tres implicados en la violación y el femicidio de Lucía, condenándolos solo por venta de drogas.

2020: Casación anula ese juicio por contener «intolerables prejuicios de género».

2023: en un segundo juicio, Farías es condenado a perpetua por femicidio. Y Juan Pablo Offidani recibió la pena de 15 años de prisión por resultar partícipe secundario del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de estupefacientes, y Alejandro Maciel, no recibió condena porque había fallecido en 2020.

2025: Un nuevo fallo de Casación “borra” el femicidio, e impone una audiencia de cesura para revisar la condena de Farías.

29 y 30 de abril de 2026: se desarrolla la audiencia de cesura.

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Cecilia Basaldúa: su cuerpo, en una fosa común

Publicada

el

Por Bernardina Rosini para lavaca.org

Desde Córdoba

Bajo la lluvia, debajo de un árbol, rodeados de las personas que los acompañan desde el femicidio de Cecilia Basaldúa, hace 6 años, sus padres hicieron una conferencia de prensa que no tendría que haber sido necesaria. Susana Reyes y Daniel Basaldúa debieran estar viviendo esta jornada de otro modo. Debieran poder decirle a su hija que la extrañan pero que lograron hacer justicia, que descanse en paz. En cambio, están parados en el cementerio de San Vicente de Córdoba Capital, en una ciudad que no es la de ellos, sin saber con certeza si el cuerpo que está allí es el de Cecilia.

Este sábado se cumplen seis años desde que apareciera el cuerpo de Cecilia Basaldúa en un codo de río de Capilla del Monte. Tenía signos de abuso sexual y estrangulamiento. Llevaba veinte días desaparecida. Era la peor noticia que podían recibir sus padres. Hoy reciben otra: Cecilia está enterrada en una fosa común, junto a desconocidos (según el reporte que les entregaron se tratan de “Silvia Becerra” y “Eduardo Arce”) en este cementerio. Nadie les avisó. No fueron notificados. No estuvieron presentes. No dieron su autorización.

Cecilia Basaldúa: su cuerpo, en una fosa común

«A nosotros nos mataron a nuestra hija y queremos justicia», dice Daniel. «Debe haber responsables, debe haber firmas, nombres de quienes han autorizado esto. Se tiene que encargar la misma justicia de dar con el o los asesinos pero también de los responsables de estos traslados del cuerpo. Ya sé cuál es su argumento: que nosotros sabíamos, y lo digo de nuevo acá: nosotros no sabíamos nada».

Susana apunta a los próximos pasos: «Queremos un ADN. Nosotros no tenemos la certeza de que allí está enterrada Cecilia. Es una incógnita».

Un cuerpo desaparecido

La abogada querellante Gisela Videla explicó lo que esa incógnita significa en términos jurídicos y humanos: «Desde una perspectiva de derechos humanos, el cuerpo de Cecilia, hasta que no se sepa efectivamente dónde está, es un cuerpo que está desaparecido. Si hoy nos dicen que en la morgue ya no está y estaría supuestamente acá, pero con una cadena de custodia rota, no sabemos efectivamente: el cuerpo de Cecilia está desaparecido hasta que se haga este ADN». Y agregó: «Desde el punto de vista humano, es una crueldad manifiesta y sistemática que se viene dando para con estos padres. Sigue siendo un ninguneo y un manoseo de una situación tan dolorosa como es la de perder a una hija y a seis años que no haya ni una persona imputada en relación al hecho en sí».

Para entender cómo se llegó hasta acá hay que volver a noviembre de 2021. Antes de que comenzara el juicio que finalizaría absolviendo a Lucas Bustos, la querella presentó por escrito su oposición explícita a que el cuerpo fuera retirado de la morgue judicial. La familia quería avanzar con pericias más exhaustivas. El escrito quedó en el expediente. El cuerpo fue enterrado igual.

La familia no supo nada de esto hasta octubre de 2024, en una reunión con la actual fiscal de la causa, Sabrina Ardiles –la cuarta en hacerse cargo de una investigación que pasó también por Paula Kelm, el fiscal de Cámara Sergio Cuello, Barrera y Nelson Lingua–. Ardiles les mostró un papel, un comunicado. El cuerpo de Cecilia no estaba en la morgue judicial como ellos suponían desde hacía cinco años.

Cuando la fiscal habló públicamente sostuvo que la familia había sido notificada. La abogada querellante Daniela Pavón lo desmintió: el oficio estaba en la causa desde noviembre de 2021, pero la querella no tuvo acceso al expediente de Bustos desde su elevación a juicio. No existieron las varias notificaciones que mencionó Ardiles. El cuerpo de Cecilia Basaldúa fue inhumado sin autorización, sin consentimiento, y en condiciones que los propios trabajadores del cementerio calificaron hoy como «extrañas».

Cecilia Basaldúa: su cuerpo, en una fosa común

¿Quién mató a Cecilia?

Cecilia no murió una sola vez. La mató uno o varios femicidas que todavía caminan libres. La mató una fiscal que apuró el cierre de la investigación, mantuvo en prisión dos años a un joven inocente y puso la firma para que se desarrollara lo que terminó siendo un simulacro de proceso judicial. La mató un sistema que apostó durante años a fiscales que demoraron, desgastaron y clausuraron posibilidades reales de avance en la causa. La mató la burocracia que perdió el oficio, o lo ocultó, o simplemente decidió que no importaba notificar a sus padres que el cuerpo de Cecilia sería retirado de la morgue y enterrado. Cada institución que intervino en esta causa dejó su marca sobre ella. Una cadena de violencias. Una cadena de femicidas.

Además de los cuatros fiscales, el cuadro de estos seis años es éste:

  • Cuatro policías presos por violencia de género, entre ellos quienes dirigieron la búsqueda y la investigación original.
  • Un imputado absuelto porque las pruebas no existían.
  • Un sospechoso principal -Mario Mainardi, la última persona que alojó a Cecilia en Capilla del Monte- que vendió sus pertenencias, borró mensajes, pintó la casa donde ella se hospedaba (donde se registraron once muestras positivas de luminol) y se mudó a Rosario: libre, sin imputación, sin investigación que lo alcance.
  • Y un cuerpo enterrado sin autorización, en una ciudad que no es la de su familia, en una fosa que no eligieron.

La Ley de Víctimas 27.372 existe para que nada de esto ocurra: garantiza el derecho a ser asesorado, a acceder a la justicia, a recibir protección y a ser escuchado durante todo el proceso penal. El Estado cordobés la violó en cada uno de esos puntos tal vez porque se entrena para lo contrario.

Al cerrar la jornada en el cementerio, Daniel y Susana repitieron el profundo agradecimiento a quienes siempre los acompañan, “la familia Basaldúa ahora es grande, y yo sé que Cecilia nos está dando fuerza, está por ahí dándonos fuerza”. Gran número de las mujeres presentes vinieron desde Capilla del Monte, traen su rostro y gritan “Cecilia Gisela Basaldúa, ¡Presente! ¡Ahora y Siempre!”

Este sábado la actividad continuaba en Capilla del Monte donde la Mesa de Trabajo «Justicia por Cecilia» convocó una movilización “por Memoria, por Verdad y Justicia, y para que los culpables de su femicidio sean condenados”.

La semana que viene, sus abogadas harán una presentación judicial para determinar responsabilidades en torno a las órdenes que se dieron para sepultar sus restos sin consultar a la familia.

Cecilia Basaldúa: su cuerpo, en una fosa común

Seguir leyendo

#NiUnaMás

Adiós a Claudia Rodríguez: la Trans andina que propuso politizar el amor

Publicada

el

Referente del movimiento trans latinoamericano, activista, poeta, escritora y tanto más, escribió sobre su infancia, la militancia trans, la vida sexual y se autoproclamó Miss Sida en 2007. Claudia Falleció este 29 de Noviembre. Su pelea incluyó al pueblo mapuche, la educación pública, los sin techo, y planteó siempre una filosa crítica al neoliberalismo, que quita posibilidades de vida y las transforma solo en posibilidad de consumo. En uno de sus viajes a la Argentina compartió con la revista MU sus ideas sobre el orgasmo, el feminismo sin resentimiento, la creación, y por qué hay que politizar el amor. Un modo de homenajearla, de recordarla, y a la vez de volver a estar en contacto con un pensamiento y una acción que dejan una sensible huella cultural, artística y política.  

Por María del Carmen Varela

Foto: Lina Etchesuri

(más…)

Seguir leyendo

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente. ©2025 Agencia lavaca.org. Riobamba 143, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina - Editor responsable: Cooperativa de Trabajo Lavaca ltda. Número de propiedad intelectual: 50682265 - cooperativalavaca@gmail.com | Tel.: +54 9 11 2632-0383

Vistas el día de hoy: 37.059