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21 años sin Darío y Maxi: el avance de la segunda parte de La crisis causó 2 nuevas muertes

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Hoy se cumplen 21 años de los asesinatos de los militantes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el 26 de junio de 2002, a manos de la Policía Bonaerense en Puente Pueyrredón, Avellaneda. Elegimos recordarlos con el avance de la segunda parte del histórico documental de Patricio Escobar y Damián Finvarb, La crisis causó dos nuevas muertes, que indaga sobre los responsables políticos de las muertes de Darío y Maxi.

Duhalde, Solá, Matzkin, Álvarez y otros protagonistas revelan ante las cámaras –a veces involuntariamente– la complicidad política, policial y de inteligencia detrás del asesinato a mansalva de dos jóvenes de 21 y 22 años. El rol de la “embajada”, los gobernadores, las excusas y el objetivo: disciplinar a las organizaciones sociales.

Míralo acá:

La nota al director, publicada en la revista MU 172

21 años sin Darío y Maxi: el avance de la segunda parte de La crisis causó 2 nuevas muertes
Foto: Lina Etchesuri

Crimen sin castigo

«La responsabilidad política es indelegable”. Felipe Solá.

Cuando las imágenes se funden a negro se escucha esa última frase del ex canciller, ex diputado, ex ministro de Agricultura, en su rol de ex gobernador de la provincia de Buenos Aires: uno de los responsables políticos cuando ocurrió la Masacre de Avellaneda del 26 de junio de 2002, que derivó en el asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, además de dejar un tendal de más de 30 heridos con balas de plomo.

Patricio Escobar tiene la virtud en sus documentales de convertir testimonios, incluso excusas, en confesiones, porque logra hacer hablar al poder. En La crisis causó 2 nuevas muertes había usado aquel título del diario Clarín para mostrar cómo el propio periodismo ocultó y desinformó sobre lo que había ocurrido, como si las muertes fueran debidas a “la crisis” y no a personas, instituciones y políticas concretas. 

La segunda parte de aquel documental, de la que se acaba de conocer un anticipo de media hora, implica un avance de la investigación que busca comprender dónde estuvo la responsabilidad política e ideológica de aquella represión. Si el comisario Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta, de la Policía Bonaerense, fueron condenados a prisión perpetua, ¿de dónde surgieron las órdenes y el aval político que facilitó y permitió que los crímenes se cometieran? 

“Yo no iba a hacer esta película” dice ahora Patricio Pato Escobar en su casa porteña de Barracas al fondo, a pocas cuadras del Puente Pueyrredón y de su amado club San Telmo. La chispa para el film saltó cuando, como camarógrafo, fue a entrevistar al ex presidente Eduardo Duhalde para el documental Diciembre, de César González y Alejandro Bercovich. “Yo le voy a peguntar del 26”, pactó Escobar con los directores (que no usaron ese tramo). Así nacía, sin quererlo, la segunda parte de La crisis…, de la cual Patricio compartió el primer adelanto durante el acto del 26 de junio en Puente Pueyrredón, y que puede verse en YouTube y en la productora Artó Cine. Allí están disponibles libremente otros documentales de Escobar como Sonata en Si menor (sobre el Plan Cóndor en Argentina y Uruguay), Bienaventurados los mansos (Iglesia y poder) o Bufones de la risastencia, entre otros.

En esta nueva saga Duhalde asegura que no conocía que, además de los asesinatos, hubo al menos 30 heridos con bala de plomo aquel 26J. Y le discute a Escobar que él no dio la orden de matar, sino la de que no cruzaran a Capital Federal. La estrategia, tanto de Duhalde como de Solá, parece girar alrededor del mismo argumento: no dimos la orden de matar, por tanto, no somos responsables de las muertes. Escobar: “Dicen eso porque evitarían ir presos; yo soy responsable político, pero no soy un asesino. Yo lo que pienso es: por lo menos habría que impedirles seguir siendo funcionarios. Si no podés manejar a la policía, no seas funcionario. Y estas personas siguen en carrera política desde hace 20 años”.

El nuevo documental busca, por eso, desmontar la hipótesis de que la responsabilidad política no es condenable. La media hora de anticipo es una obra en sí misma, que empieza a mostrar las evidencias: las reuniones anteriores y la planificación de la represión; las horas posteriores que intentaron sellar el encubrimiento, sin éxito. Una revelación: Duhalde confiesa que tenía las fotos que Clarín no había publicado de Fanchiotti ejecutando uno de los fusilamientos ya el 27 a la madrugada, antes de una conferencia de su gobierno en la que Jorge Matzkin, ministro del Interior, aseguraba que los piqueteros se habían matado entre ellos. El propio Matzkin aparece reconociendo que esa teoría y la de que había habido una suerte de intento piquetero de golpe de Estado (que él mismo difundió) eran falsedades provistas por la SIDE, la entonces Secretaría de Inteligencia, que luego tuvo que salir a rectificar: otra confirmación de la relación enferma entre política y servicios.  

Por esas cosas el anticipo de la nueva versión de La crisis…  es un aire fresco de periodismo, y un acto de justicia: Escobar les pregunta a los responsables lo que la justicia jamás les preguntó. ¿Por qué? “Es lo que me pregunto. Solá me dijo: ‘a mí no me llamó nadie. Si me llama la justicia voy corriendo a declarar’”. Habrá que ver si, tras este documental, Solá acelera esa carrera. 

Lo que exigía la “embajada”

ras lograr el testimonio de Duhalde, el Frente Darío Santillán le pidió a Patricio la grabación para presentarla en la causa y lo alentaron a continuar la serie de entrevistas a otros responsables políticos. Ya lo había intentado en la primera parte (al final aparecía una larga lista de quienes no aceptaron contestarle). Ahora la cosa cambió: “Gracias al celular pude hablar directamente con los tipos, no con sus jefes de prensa, que antes me filtraban”, cuenta.  Otro factor: “Ya pasaron 20 años, se ablandan o quieren hablar por alguna razón”. Hubo quienes a pesar de la tecnología y del tiempo, tampoco contestaron: “Aníbal Fernández (secretario general de la Presidencia de Duhalde, hoy ministro de Seguridad) me clavó el visto”.

Solá clavó el visto una semana, pero luego llamó a Escobar. “Me dijo: te voy a dar la entrevista, es una historia muy dura para mí.  Escribí un libro, nadie lo leyó…”. En ese libro de Solá, un capítulo está dedicado a Darío y Maxi. En su versión asegura que fue engañado, que lo puentearon y le endilga la responsabilidad a un trío compuesto por Alfredo Atanasof (jefe de Ministros en aquel momento, ex diputado, actual embajador en Bulgaria), Jorge Matzkin y Oscar Rodríguez (ex vicejefe de la SIDE). Al repetir el argumento frente a la cámara, Escobar le sale al cruce: “No te creo que fuiste engañado”. 

Escobar viajó a La Pampa a entrevistar a Matzkin en su mansión. Atanasof y Rodríguez no quisieron brindar testimonio. Otros entrevistados son Juan José Alvárez (que era ministro de Seguridad) y Marcelo Saín (ex subsecretario de Seguridad bonaerense, ex ministro de seguridad rosarino, hoy asesor del Ministerio de Seguridad de Aníbal Fernández). “En off dijeron un montón de cosas que, en cámara, no”, sintetiza Escobar sobre uno de los puntos comunes entre todos.

El documental demuestra que existieron reuniones previas en las que se planificó una represión violenta. Solá, Matzkin y Álvarez refieren una cita en La Pampa en la que los gobernadores de entonces reclamaron mano dura y “más firmeza” frente a las movilizaciones piqueteras. Álvarez revela que hubo otra reunión con funcionarios de la embajada de Estados Unidos que reclamaban que había que “endurecer fuertemente la política”, refiriéndose a la acción policial. También, recuerda, existen registros de reuniones entre la cúpula del gobierno e integrantes de la SIDE. Marcelo Saín dice que hubo “una decisión política de producir un hecho ejemplificador que fuera culminante en esa puja entre el peronismo duhaldista y los movimientos sociales” por el control de la calle. Solá se asombra de que ese “control de la calle” fuera pensado, por el peronismo, a partir de la policía. El documental recuerda que Néstor Kirchner –al margen de su gesto de recibir a los familiares de las víctimas– tampoco mostró interés en avanzar con la causa. Saín agrega que en 2002 la decisión política fue que la responsabilidad por las muertes “se corta en el hilo policial, como la mayoría de las veces ocurre”. 

Pero la película aún no termina. “Hay que seguir investigando –remarca Escobar– cómo son los mecanismos políticos que estaban totalmente aceitados, para que se demuestre la responsabilidad de cada uno”.

Todavía no hay fecha para que este anticipo de media hora se convierta en un documental completo, mientras continúa la búsqueda de financiamiento. Patricio: “Me interesa investigar el accionar de la SIDE, y terminar de reconstruir esos días previos donde Duhalde, Atanasof, Álvarez y demás planificaron la represión con balas de plomo”.  

El rol del tiempo se nota en un detalle autogestivo: uno de los camarógrafos de esta segunda parte es Teo Escobar, hijo de Patricio y de Carolina Fernández, coproductora del film. Teo tiene 15 años, no había nacido cuando se realizó La crisis… y ya casi pasa el metro 90 de su padre. “Fue el documental que más me impresionó de mi viejo. Ayuda mucho a entender qué pasó”. 

¿Qué imaginar sobre lo que se viene judicialmente? Patricio: “Yo no creo que estos políticos vayan a ir presos. Pero si logramos que vayan a declarar como testigos, Solá por ejemplo, va a quedar en el imaginario de la gente que el tipo al menos tuvo que ir a declarar por la causa. Por eso, la película. Lo que siempre te queda es la justicia social”.

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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