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Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra

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La Benito, No voy a estar cuando me vean, Bocetos, Cacao y The Club for Performance Art Gallery: cinco recomendaciones de la escena teatral independiente porteña, para leer e ir a ver. Una recorrida de un solo fin de semana a puro escenario: de la danza a la performance, de la calle a los espacios que reabrieron con muchas y variadas propuestas.

Todas las historias caben en un escenario. 

Amplias salas de pisos de madera con reflectores y escenografía, o una plaza que ocupa una manzana o una reserva natural pueden ser el espacio donde el hecho teatral suceda. La propuesta artística, en este momento de reapertura, es inmensa y variada: desde lo temático hasta la oferta de horarios en los que se puede apreciar el arte en todas sus formas. Aquí te presentamos una muestra de lo que es posible disfrutar en la escena porteña independiente hoy. Desde una caminata por una plaza de Villa Crespo; pasando por dos obras de danza que despiertan los sentidos y la capacidad de que afloren algunos interrogantes; el surrealismo de las pinturas de cuadros que cobran vida; hasta una performance en la que dos personas se detienen a contemplar el río…

La Benito, ensayos sobre encuentros

Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra
La Benito

La plaza Benito Nazar en el barrio de Villa Crespo es el escenario al aire libre que propone La Benito, ensayos sobre encuentros. A cada participante le llegarán indicaciones mediante un grupo de Whatsapp.  Hay tres puntos de encuentro y cada une puede elegir desde dónde partir: kiosco, cafetería o veterinaria, ubicados en las diferentes esquinas de Apolinario Figueroa y Olaya. A la hora de inicio, suena un silbato: es momento de ponerse los auriculares y escuchar el audio recibido. Comienza la aventura.  Les participantes arrancamos la caminata motivades por las señas que nos hacen les performers. Cada une viste de un color determinado, rojo, verde, azul, violeta, amarillo y más. Nuestra tarea es estar atentes a sus movimientos y en nuestras orejas se despliega una hoja de ruta, un episodio de 40 minutos a la intemperie, con pies inquietos que se deslizan sobre las piedritas naranjas que cubren la plaza y los enormes círculos de cemento que la recorren. Caminata, trotecito, más caminata y la invitación a bailar cuando la música incita a improvisar una coreo. Los ojos absorben,  los oídos se regocijan y el corazón agradece cuando  alguien vestido de un solo color coincide con nuestra mirada, levanta el brazo y la mano ondea de un lado a otro. Ese saludo a la distancia tiene un valor inédito. Esta obra — concebida en cuarentena, potenciada por Roseti Espacio y su director Juan Coulasso, con su asesoramiento artístico y el de Romina Trigo — es, como dice en el título, un ensayo para volver a encontrarnos. ¿Cómo lo hacemos? Algunas pistas transitadas en el recorrido: mirarse a los ojos, saludarse, asomarse a lo que viene con fascinación infantil y caminar juntes.  Algunes niñes miraban con curiosidad a les jóvenes y adultes que ocupábamos la plaza y decidieron sumarse a la caminata  ¿Adultes jugando? No hay que desperdiciar esta oportunidad. 

Les performers que nos instigaron a jugar son: Guadalupe Arata, Candela Arregui, Brenda Chi, Fabiana Colagiovani,  Melina Cruz, Rodrigo Distéfano, Micaela Zaninovich, Martín Labarca, Celeste Martinez Cal y Sebastián Rocha. Todes eran alumnes de Juan Coulasso de manera virtual, hasta que se habilitó la posibilidad de las prácticas al aire libre. Algunes vivían cerca de la plaza Benito Nazar y un día se juntaron  “para vernos a los ojos después de mucho tiempo de estar viéndonos a través de pantallas”, coinciden les directorxs Brenda Chi y Pablo Racciatti.  ¿Qué elementos querían  que estuvieran presentes en La Benito? “La convivencia con otras prácticas que existen y existieron siempre que nosotres fuimos a la plaza. La vuelta del arte a las calles, donde antiguamente solía habitarse el espacio público para generar cultura a la que todo el mundo pudiera tener acceso. La fantasía, la nostalgia, el volver a un espacio para crear con otres”.

Plaza Benito Nazar, Apolinario Figueroa y Olaya, CABA

Sábados, 19 hs

Hasta el 27/11

@labenitoencuentros

No voy a estar cuando me vean

Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra

La obra de danza-teatro dirigida por la bailarina, coreógrafa, directora y docente Jazmín Titiunik despierta la curiosidad desde su nombre. ¿Dónde están si no están ahí? ¿Si las veo y no están, estaré yo para ver y ser vista? Cuatro intérpretes —María Díaz, Agostina Galarza, Marina Zanollo y Jazmín— desentrañan la incógnita, la fragmentan y la saborean.  Un cartel led nos da la bienvenida, anfitrión mudo pero elocuente, en este encuentro con los interrogantes que desatan los cuerpos y sus devenires. Hay oscuridad y de repente se enciende una luz.  Cada bailarina nos mira y habla, nos interpela acerca de ese presente en esa sala. ¿Quiénes somos en ese instante? Al salir, ¿seremos les mismes?  La invitación a mirar y dejarse mirar es un ejercicio vital.  Tras esa práctica tan sencilla como profunda, volvemos a fijar la mirada en ellas, seducides por la belleza encantadora de los cuerpos que danzan. 

El germen de la obra fue un verso del poeta francés Arthur Rimbaud: “Yo soy otro”.  Esta resonancia se alineó a una investigación que Jazmin viene haciendo desde hace un tiempo y “tiene que ver con encontrar un lugar de la ficción que sea un poco más pequeño que la representación y más abierto que la narrativa. Poder darle universo a un mundo lleno de estas existencias menores, estas presencias mucho más frágiles que planteen una posibilidad más abierta”. Otras inquietudes se suman: “¿Cuándo podemos decir que algo empieza a ser danza? La danza siempre es más definida en términos de movimiento y para mí es más la relación entre el cuerpo y el tiempo”.

Un cuerpo entra en escena y dice “Yo voy a intentar ser yo delante de ustedes”, otro propone volverse un objeto, otro,  tratar de ser ella misma en escena. “La obra se mueve todo el tiempo, con esta intención de cambiar el modo perceptivo, de hacer aparecer lo que ya estaba ahí, como si tuviera que ver más con limpiar la percepción para poder ver lo que ya está pasando”.

¿Cómo estar juntes? ¿Cómo ser con les otres? En estas preguntas que tanto significan en esta época, indaga la obra. “La fisicalidad no asegura el contacto”, aclara Jazmín. Mirar y ser mirades puede ser una primera respuesta. Las otras surgirán de la profundidad en la que nos reflejamos y de la sabiduría que anida en cada cuerpo.

El taller de Omar, Fitz Roy 1245, CABA

Sábados, 21 hs

Hasta el 30/10

@novoyaestarcuandomevean

Bocetos

Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra

Anochece en una galería de arte y sucede lo inesperado.  Una osada presentadora nos introduce en un mundo surrealista en el que todo puede pasar, incluso que los cuadros cobren vida.  Las palabras revelan la trama escondida  y quizás sugerida por algún elemento del cuadro.  Lo que parece, no es, y lo que es insiste en colarse por la rendija y salir a la luz.  La apreciación de un cuadro en una galería de arte o en un museo, aquí se transforma en la observación de un cuerpo que palpita su verdad y estalla en un grito cuando el arte es mensajero de las historias que sucumbieron al silencio.

En marzo, la actriz Rosita Micale aludió en su Instagram a las ganas de volver a actuar y buscaba cómplices para esa aventura. Romina Palermo, ex compañera de la UNA, le respondió casi instantáneamente y decidieron juntarse. Luego se sumaron Antonella Valese y Violeta Gros, con quienes también se conocían de la UNA y de esos encuentros fue surgiendo la idea de Bocetos

El cuadro “La chiquita piconera”, de Julio Romero Torres fue la imagen que atrapó la mirada de la actriz Romina Palermo.  Con esas sensaciones fue creando su texto. “Empecé a escribir de acuerdo a lo que me generaba pero lo que más me detonó fue su pasado de niña que sufrió trabajo infantil”.

Antonella se inspiró para su monólogo en uno de sus cuadros favoritos, “El beso”, de Gustav Klimnt.  Su personaje es una coqueta mujer que acepta modelar para un pintor que la seduce. “No quise que fuera algo romántico y feliz porque tenía esa data de Klimt, de que era medio ghosteador, para adaptarlo al vocabulario actual”. 

La periodista alemana Sylvia von Harden fue abordada por el pintor Otto Dix una noche en Berlín en 1926 y le rogó  que posara para él. Le atrajo su aspecto ambiguo, ni hombre ni mujer y le aseguró: “Representas toda una época”. Ese retrato conocido como “Agarre las manos”, fue el que acaparó la atención de la actriz Rosita Micale, quien rescata la naturaleza de las obras creadas en pandemia: “Ahora se prioriza el instante, cierta lucidez de la situación que aparece y desaparece porque no sabés cuándo va a volver a pasar. En verdad el teatro siempre fue así, la pandemia fue eso, nadie sabía qué iba a suceder, todo fue improvisado. Este es un producto pandémico”. 

La actriz Violeta Gros interpreta en Bocetos a una niña de mirada siniestra, bastante alejada del estereotipo de la infancia  angelada e inocente. Su inspiración nace de la obra “La hija del torturador”, de la pintora argentina Mildred Burton. Por debajo del cuello de la niña retratada pende un trozo de dedo humano. La obra de Burton, nacida en Paraná, con ascendencia irlandesa, es exquisita y perturbadora. De chica dibujaba cosas extrañas a los ojos de la familia y la encerraron por considerarla fuera de sus cabales. A los 15, la casaron con un militar con quien tuvo  5 hijos y en cuanto pudo se escapó a Buenos Aires para seguir pintando. Partió en 2008, en La Boca, barrio que eligió para vivir y morir.

Suma Violeta con respecto a la creación teatral: “Es un material que se puede trasladar a cualquier lugar, no tiene escenografía, son monólogos que podemos actuar en vidrieras, en una sala, en un patio. Lo que está por delante es la actuación, surgió  como clima de época.  No sabÍamos ni dónde ni cuándo, no sabemos qué va a pasar. Eso marcó el proceso creativo. Hay algo del contagio, del volver a hacer, de sumarse desde el goce, poner el cuerpo en acción, sentir que podemos hacerlo”.

Animal Teatro

Castro 561, CABA

Sábado 25 de septiembre, 20 hs

@animalteatro

Cacao

Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra

El nombre de esta obra de danza despierta las papilas gustativas y nos subyuga con la idea de este milenario manjar que alegra y energiza.  La obra posee las mismas propiedades. El escenario es una de las salas del espacio MOVAQ Aquelarre en Movimiento, ubicado en el barrio de Villa Crespo y comandado por las bailarinas Analía Slonimsky, Lía Mazza, Julieta Rodriguez Grumberg y Laura Peña Nuñez.  Al traspasar el galpón de la calle Malabia al 800, se forma una fila y a cada asistente se le ofrece un cuenco pequeño con la bebida de los dioses: chocolate caliente.  Unos minutos después subimos al primer piso, donde se percibe un aroma dulzón. Nos entregan un pequeño chocolate con envoltorio blanco  y nos piden que recién lo degustemos en un momento determinado de esta obra que está en el tramo final de su construcción y que investiga las propiedades medicinales del cacao.  Dirigidas por la bailarina, coreógrafa y docente Analía Slonimsky, las intérpretes Lucía Chiappe, Paula Zacharías, Brenie Gora y Paula Caldirola se apoderan del espacio con sus danzas y con música de Luis Della Mea. Con luces que lo tiñen todo de colores cobrizos, los cuerpos también se tiñen de un vestigio ancestral. La ceremonia del cacao provoca  los sentidos y lejos de ser solo espectadorxs, quienes estamos sentados  de manera circular, nos sentimos parte del ritual.

El disparador sobre el que trabajaron fue “la sensación de flotar los huesos dentro de la carne, volver a ser carne, tejido, volver a la tridimensionalidad del cuerpo después de esa planicie y ese vacío que nos había generado la pantalla —cuenta Analía— y luego un amigo aficionado a la gastronomía me compartió un documental sobre lo que generaba el cacao en personas sin olfato, que te hace perder el gusto. El chef les devolvía algún tipo de sensación de placer en el gusto más allá de que no recuperaran el olfato, y ver a esa gente emocionada fue maravilloso”.  Agrega Analía que en cada encuentro preparaban chocolate, hicieron una ceremonia del cacao guiadas por chamanas y se pusieron a investigar sobre sus propiedades: activa el sistema circulatorio, lo llaman la medicina del corazón. “Y me parecía que volver a lo sanguíneo, a lo corpóreo, al latir del corazón después de un año de virtualidad, era un buen síntoma para este encuentro”.

Sin la intención de crear una obra, Cacao fue tomando forma hasta convertirse en esta invitación a redescubrir el goce del sabor y a confiar en la vitalidad de la propia anatomía.

MOVAQ Aquelarre en Movimiento

Malabia 852, CABA

Estreno próximo a anunciarse

@cacaolaobra

The Club for Performance Art Gallery

Lo que hay para ver: la vuelta del teatro independiente, a pura obra

Voy a hablar con el río forma parte de esta propuesta de performances en un punto determinado de la ciudad, para una sola persona y viene de la mano de la actriz Agustina Muñoz.  La cita es en la esquina de Corrientes y Eduardo Madero a las diez de la mañana de un jueves. De allí, partimos atravesando avenidas, un puente, observando altísimos y modernos edificios, exclusivas vinerías, concesionarias con autos extravagantes  que no he visto circular por mi barrio  —Floresta— y entidades bancarias con nombres que jamás había escuchado. Seguimos caminando, un guardia de seguridad escucha cumbia en altavoz. Llegamos a la Costanera Sur, el clima es de flamante primavera, me invita a acomodarme mirando hacia una laguna cubierta de vegetación, con matices infinitos de verde y habitada por unos cuantos patos negros. A nuestras espaldas, la ciudad y sus desvelos. Ante nuestros ojos, un pequeño paraíso. Después de que un instrumento soplador de hojas y mugre se acallara y nos corriéramos unos metros para que la voz de la Negra Vernaci, emitida desde un carrito de comidas, quedara casi imperceptible,  ambas dimos play a un audio que nos sumergió en otra dimensión.  La voz me guía y yo me dejo llevar, es un viaje a otro mundo, a otra época, a recuerdos que no son míos y a la vez, me pertenecen. Le siguen siete minutos de contemplación, en los que adquieren relevancia el canto de los pájaros, un ave que pasa volando al ras del agua, los patos negros que se desplazan sin prisa, se zambullen, se acercan entre sí, se alejan.  Agustina me avisa que ya pasaron los siete minutos. Intercambiamos algunas palabras sobre lo vivido. Me sugiere continuar  la experiencia en la Reserva Ecológica y si me dan ganas, escribir y dibujar.  Para eso, me entrega un sobre de papel madera, adentro hay una hoja en blanco, un lápiz, un bolígrafo y algunas imágenes. Me pasa música, también. Nos despedimos, camino hasta la Reserva, observo con ojos atentos, hay tanto para mirar. Me falta el mate. Me senté en una silla de madera, sobre la mesa dibujé dos paisajes: uno con edificios que rascan los cielos, otro con laguna y patos. Escribí: ¿Qué espacio quiero habitar? ¿Cuál es mi deseo? ¿Qué produzco para vivir feliz? Y más abajo, enmarcado con puntitos y flechas, como si fuera una marquesina: La vida de los patos. Se lo mandé a Agustina por whatsapp, me pareció un gesto que se correspondía con su generosidad al regalarme papel, lápiz, imágenes. También le mandé una foto de unas florcitas violetas que encontré en el camino y acompañé con: La belleza de las flores. Antes de regresar al cemento, quiero mirarlas fijo un buen rato, para que se queden acá pero que también se vayan conmigo.

La performance terminó, sigue la vida. Quizás  sean lo mismo.

Alina Marinelli y Camila Malenchini llevan adelante el proyecto Club for Performance Art Gallery, que nació durante la cuarentena en Berlín, a principios del 2020. Con las restricciones pandémicas, decidieron habilitar la posibilidad de potenciar el encuentro y lo denominaron “experiencias 1.1”. “Luego de una hermosa 1era temporada en Berlín, y entrando, aquí en Buenos Aires, al invierno y segundo período de aislamiento, decidimos lanzar esta versión bajo el nombre Lotería de Performance”. 

Las experiencias se realizaron en diferentes espacios: edificios, parques, supermercados. Involucran a une performer y una sola persona. Hasta el momento ya sucedieron 42 performances en CABA y La Plata. En el momento de adquirir la entrada, se puede elegir día, horario y lugar y la performance es sorpresa. Unos días antes, llegará un mail brindando algunos datos puntuales y el nombre de le artista asignade.

Disponerse a la aventura que esconde la ciudad y entregarse al azar es la clave de esta propuesta que cruzó el océano. Como en una lotería, atrae la promesa de una recompensa valiosa y quien se atreva, gana.

Lotería de Performance

Últimas 4 funciones

@clubforperformanceartgallery

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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