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Todo para ver: la carne, las aves y las trampas

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Junio y el teatro. Tres obras proponen universos bien definidos: una invitación a ingresar al espacio íntimo de un actor y performer, la recreación de un clásico de la tragedia griega en clave feminista y el mundo cyborg que conjuga la impronta humana y la artificial bajo un cielo que amenaza con desplomarse sobre el paraiso que no fue ni será.

La trampa del paraiso perdido

Tres criaturas hilvanan movimientos que parecen provenir de un impulso mecánico. El rasgo de humanidad está dado por sus anatomías y el componente artificial anida en sus miradas que no ven, en su proceder desconectado del afuera, en la carencia del sentir.  Con los cuerpos portando tela o pintura negras en caderas, rodillas, codos, cuello y dos cuadraditos que tapan los pezones, transitan el espacio con un andar robótico, se desploman, se reaniman. “Nuestro punto de partida fue la intriga sobre la posibilidad de diluir ciertas fronteras identitarias entre géneros, pero también entre lo humano, lo animal y la máquina. En los primeros meses de investigación rápidamente apareció el mundo cyborg y el universo cyberpunk”, advierte el director, performer, músico y docente Patricio Suarez, encargado de la coreografía y la dirección junto a la bailarina, coreógrafa, directora y docente Rhea Volij, quien también forma parte del elenco con Malena Giaquinta y Popi Cabrera.

Para construir La trampa del paraíso perdido, Rhea y Patricio—hicieron la coreografía y dirección— partieron de cuatro textos teóricos que sirvieron de guía: “Calibán y la bruja” de Silvia Federici, “El género en disputa” de Judith Butler, “El simbolismo del cuerpo humano”, de Annick de Souzenelle y “Manifiesto Cyborg” de Donna Haraway. Releyeron el Génesis de La Biblia e indagaron en el universo de las imágenes del Jardín de las delicias de El Bosco y el Políptico del Juicio Final de Van der Weyden. El titulo de la obra refiere —cuenta Rhea— a “una forma irónica para expresar que es una trampa sostener el mito de la pérdida”. Agrega Patricio: “No pensamos el paraíso de forma nostálgica, como una pérdida o desde el mito de la caída, sino que creemos que la idea de paraíso funciona justamente como cierre del presente histórico, en el sentido que nos enclaustra en un esquema donde el sentido estaría siempre en un pasado revolucionario o en una teleología progresista, hacia el futuro de una tierra prometida augurada antes por la religión, ahora por la ciencia”.

Otro de los interrogantes surgidos durante el proceso creativo tuvo que ver con visualizar qué pasaíso encontrarían Eva, Adán y Lilith en la actualidad: campos desertificados por el monocultivo de soja transgénica, tierras áridas, bolsas plásticas estancadas en los alambres de púa. Patricio: “Esto es parte de nuestro hábitat hoy, por lo tanto, nuestro paraíso. La pregunta sería, siguiendo a Haraway, qué estrategias de existencia común nos inventamos en este planeta herido, no sólo a nivel climático, sino también al nivel de los lazos sociales y la imaginación política”. Una oportunidad para acercarse a la danza desde la sugestiva mirada de un paisaje futurista, con la certeza de que como todo paraíso, también esconde una trampa.

Espacio Callejón, Humahuaca 3759, CABA

Miércoles 20.30 hs, hasta el 29 de junio

@espacio_callejon

@patriciodiegosuarez

@rheavolij

@popipez 

@malenamacaulay

Carne de consumo personal

“Mientras escribo esto tengo 23 años y peso 114 kilos, es probable que a los 13 haya pesado lo mismo, a veces peso más, a veces peso menos. Si fuera un ternero podría venderme entre 16 y 26 mil pesos. Nunca entiendo si valgo más vivo o muerto. ¿Cuántos kilos de nalga, matambre, lomo y entraña escondo en este cuerpo?” dice el actor y performer Jorge Thefs en Carne de consumo personal, obra que ganó el premio Archivos inesperados de la Bienal de Arte Joven 2021-2022 y fue declarada de interés cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación.

Jorge nos da permiso para ingresar en su microuniverso y logra hacernos sentir en el living de su casa.  Cuenta que su madre y su padre son de Junín, aclara que él es de la Patagonia, habla de sus relaciones, de sus chongos, en especial del alemán, jura que está en contra del especismo y la tortura animal, pero a favor de una dorada milanesa y que se siente hipócrita. Nos muestra videos en  los que aparece siendo un bebé, otros donde transita la niñez,  se muestra con un llamativo vestido. Y también sin él. Cuando termina la función, dan ganas de quedarse a esperarlo y con un abrazo agradecer la fantástica entrega, el corazón abierto, la visibilidad de las cicatrices. La obra surgió durante el aislamiento por pandemia en 2020, en la residencia Incubadora de primeras obras que funciona en el Centro de Capacitación Artística Profesional dentro de la Dirección General de Enseñanza Artística del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Con tanto tiempo libre, se obsesionó con ver los archivos guardados en un disco externo, donde encontró varios vhs convertidos que había filmado su familia.

“Me inspiré en algunos textos ya escritos, videos, fotos, objetos de mi infancia, y la unión de todos esos materiales en una misma pieza. Mucho de lo que escribo tiene que ver con la autoficción, es lindo no develar que es ‘verdad’, porque incluso las cosas que son ‘verdad’ al público le parecen mentira (no me imaginan con un chongo alemán, quizás porque soy gorde). Ya el hecho de recordar algo que sucedió en un pasado y escribirlo, lo vuelve ficcional, y eso es hermoso, la ‘verdad’ no tiene otra opción que ser relativa”, describe Jorge. Aclara que le cuesta definir la temática de la obra, por eso la especifica como “un budín de pan/videos/poemas/textos/recuerdos que crean algo nuevo que es la pieza en sí misma”.

Es conciente de que Carne de consumo personal puede llegar a incomodar aunque ese no sea el objetivo. “Muches se sorprenden por la desnudez de un cuerpo gorde, ¡y eso que la cartelera de teatro porteño está llena de desnudos!, Igual yo soy patagónica, pero me aporteñé, puede ser. A lo que iba es que para mí desnudarme es desnudarme y nada más, no es un acto de valentía, lo puedo entender como un acto político, pero solo si lo intelectualizo. Yo me siento como cuando era niñe bailando en culo canciones de Celia Cruz después de bañarme en mi habitación de la antigua casa de mis xadres”.

La obra se va actualizando: datos como el peso, la edad de Jorge, últimamente incluyó los mensajes que le dejaron en Instagram por las dos funciones en el Centro Cultural Recoleta, en los que lo atacan por usar el lenguaje inclusivo.  El bebé que reposa tranquilo, el chico que come un sandwich, el  joven que recuerda y construye su identidad, Jorge brilla con una luz genuina y sonríe mientras baila como un niño que, desnudo y feliz, goza de la belleza del instante.

Nun Teatro Bar, Juan Ramirez de Velasco 419, CABA

Viernes, 23 hs, hasta el 29 de julio

@nunteatrobar

@jorgethefs

Todas las aves han comido de un hombre muerto

La joven que desafió las leyes humanas por comprometerse con el amor fraterno lleva este nombre: Antígona. Hija del mítico Edipo —quien no pudo evadir el oráculo y se casó con su madre, Yocasta—desobedeció lo dispuesto por Creonte, nuevo rey de Tebas, quien se oponía a darle sepultura a Polinices, hermano de Antígona, por considerarlo traidor. Este hecho se manifiesta en Todas las aves han comido de un hombre muerto, esta obra de teatro-danza con dramaturgia y dirección de la bailarina, coreógrafa, cantante, docente y licenciada en filosofía, Carla Llopis.

El germen de la obra surgió en un  seminario de antropología teatral que Carla dio junto al director teatral Raúl Iaiza en 2018, donde la propuesta era trabajar la tragedia Antigona desde una perspectiva contemporánea. “Como yo soy docente de la Universidad Nacional de las Artes y de la Escuela Metropolitana de Artes Dramáticas —afirma Carla— y doy teatro clásico, entre otras materias, le sumamos al seminario una perspectiva teórica. Unimos mi recorrido como directora de teatro y como bailarina a un abordaje distinto, en el que nos importaba transitar la situación a la que Antígona se enfrenta, más allá del contenido específico de la tragedia”. Una vez terminado el seminario, aparecieron las ganas de armar una obra que dé cuenta de ese recorrido. Carla convocó al elenco, se pusieron a trabajar y poco tiempo después sobrevino la pandemia, por lo que el estreno finalmente tuvo que esperar hasta mayo de este año.

Las bailarinas y actrices Cecilia Gruner, Giulia Gabetta y Romina Venegas interpretan a Antígona. Carla cuenta que una de las decisiones fue “convertir a Antígona en un coro, para invertir estéticamente lo que la obra proponía. Los griegos solían representar sus obras con los personajes y un coro que siempre es un personaje y está en lugar del pueblo. Quise que AntIgona sea ahora la que representa a todas las mujeres”. El actor, director y dramaturgo Yoska Lázaro encarna a Tiresias y a Creonte en esta obra que combina la danza con las palabras en una conjunción que propone no solo recrear una parte de la historia sino permitir la reflexión ante una Antígona que se rebela y decide enterrar a su hermano aunque le cueste la vida. “Es leída como una heroína. Yo decidí pensar que, más allá de la desobediencia, se jugaba en su decisión algo que Antígona comparte con todas las mujeres: el hecho de que cualquier decisión que tome implica algún tipo de condena. Así es que decidí focalizar la obra en el momento sincrónico en que ella debe tomar una decisión, sabiendo que, sea cual sea su elección, el destino siempre es el encierro, o la muerte”. 

Quebrar los mandatos, aferrarse a sus propias certezas y afrontar el descontento ajeno son tareas que Antígona atravesó en la tragedia que Sóflocles imaginó, cuya trama perdura hastas nuestros días y colabora con la posibilidad de crear infinitos hilos con los que entretejer una nueva mirada sobre las narrativas femeninas.

Area623, Pasco 623, CABA

Viernes 22.30 hs, hasta el viernes 24 de junio

@623area

@todaslasaves.obra

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Las Criadas: acción ante la Embajada norteamericana en defensa del derecho al aborto

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Las capas rojas y cofias blancas volvieron a recorrer las calles de la ciudad de Buenos Aires en la tarde del jueves 30 de junio.  Vestidas como las protagonistas de la novela de Margaret Atwood, El cuento de la criada (convertida también en serie televisiva), doce mujeres caminaron en fila desde el Museo Eva Perón hasta la Embajada de Estados Unidos, donde el embajador Marc Stanley celebraba un cóctel con más de mil invitados por el aniversario 246 de la independencia de su país, que se festeja el 4 de julio.

Luego del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que el pasado viernes 24 de junio anuló el derecho a la interrupción del embarazo en todo ese país revocando la histórica sentencia Roe vs. Wade, que data de 1973, cada estado tomará la decisión de legalizar o no el derecho al aborto. Con este panorama, la colectiva Las Criadas —cuya primera acción fue en junio de 2018, iniciativa que se repitió en CABA y en distintas ciudades del país hasta que se obtuvo la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Argentina— encendió el alerta y volvió a ponerle el cuerpo al vestuario, al pañuelo verde y a la afirmación de este derecho adquirido. Y como tantas veces repitió la marea verde: “Si tocan a una, nos tocan a todas”.

Con la intención de acercarse a la puerta de la Embajada y permanecer allí sosteniendo en alto el pañuelo verde, Las Criadas se dirigieron en fila hacia la esquina de Av. Del Libertador y John F. Kennedy pero a pocos metros de la entrada fueron interceptadas por la custodia policial. Varios patrulleros, personal policial, perros y caballos formaban parte del operativo.

Las Criadas permanecieron en fila y en silencio sobre la plaza que está frente a la Embajada, durante cuarenta minutos. Frente a ellas, un cordón policial.  

La web de la Embajada estadounidense publicó el discurso que dio el  embajador Stanley ante sus invitados, en el que expresa que “es un buen momento para reflexionar sobre los principios que fueron la base de nuestro país: la igualdad, la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Estamos orgullosos de estos valores”. Y anunció que junto a su esposa Wendy prepararon un “programa maravilloso” que consistió en un video de fuegos artificiales y música en vivo.

La escritora Margaret Atwood escribió hace días una columna que reprodujo el diario español El País titulada: “Yo inventé Gilead. El Tribunal Supremo de Estados Unidos lo está haciendo realidad”, en referencia a esa geografía que imaginó de autoritarismo, fundamentalismo y sometimiento de las mujeres.

Continúa Atwood: “Cuando escribí El cuento de la criada creía que era ficción. Qué ingenua. Las dictaduras teocráticas no pertenecen solo al pasado remoto, hoy existen varias en el planeta. ¿Qué nos garantiza que Estados Unidos no sea una más?”. 

Inspiradas en esas mujeres que imaginó Atwood, Las Criadas en Argentina realizaron desde 2018 sus acciones en la puerta del Congreso de la Nación, en Tribunales, en la Feria del Libro, en la Casa Rosada, en el Centro Cultural Recoleta y la acción realizada en el Parque de la Memoria fue considerada por el sitio norteamericano de arte y cultura visual Artsy.net como uno de los hechos más importantes del fotoperiodismo mundial en 2018.

Ayer volvieron a estar en la calle, movilizadas por una lucha urgente, por un derecho de todas. Los pañuelos verdes se siguen agitando.  

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Teatro para recibir a julio: el juego, el súper, la alemana y el patriarcado

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La improvisación como disparador del juego. La historia de una astrónoma alemana fallecida, con el don de poder revivir durante cuarenta minutos sus mejores recuerdos. Dos cajeras de supermercado y un momento que transforma sus vidas para siempre. Y un biodrama escrito por una actriz y médica psiquiatra que denuncia los mecanismos del sistema patriarcal y deviene en un urgente grito colectivo. Cuatro propuestas para seguir disfrutando del teatro

Jam de Improvisación teatral

Noches agitadas por la imaginación y el talento, y el público que lo desee como protagonista para estas sesiones de improvisación con La Maura y Lenard, conductoras y anfitrionas. Ellas, además, brindan su propio show.

Cuenta La Maura:  “Los diferentes grupos que participan están muy predispuestos a los juegos y a las consignas que vamos proponiendo. Mucha gente viene solo a ver, pero en el momento se animan y terminan participando, incluso gente que nunca hizo nada escénico, termina pasándola bomba. Es muy ameno el ambiente como para animarse a pasar al escenario y a jugar. Las propuestas del público son geniales”.

Lenard: “Las Jam de impro son como un amistoso de fútbol entre amigues, pero la competencia es una excusa, lo importante del evento es poder encontrarse en el estado más sanador y negado de nuestra sociedad adulta que es el juego. El público no está ahí para juzgar, está para encontrarnos y celebrarnos. Celebrar que por lo menos esa noche el miedo y la vergüenza perdieron la batalla”.

MU Trinchera Boutique

Viernes 1° de julio, 21.30 hs

@mu.trinchera

@soylenard

@mauricarballidx 

Mía

Mía no es solo una obra teatral, es  grito y es abrazo. Y es un espejo. Mercedes Bertuzzi es actriz, médica psiquiatra, payamédica y autora de este biodrama que ayudó a sacar a la luz un hecho de violencia por parte de su ex pareja. Reconoce a la escritura como un recurso que la ayuda a transformar sus emociones. “Los primeros años luego de salir, fueron de mucha confusión, angustia y mucha bronca. Escribir me permitía depositar esas emociones en el texto. El primer objetivo fue descargar. Siempre estuvo el deseo de poder denunciar a través de ese texto que iba escribiendo, pero no estaba segura de si iba a encontrarle la forma. En el proceso empecé a entrenar con Marina Otero, ella hace autoficción, y ahí algo se destrabó, la vi, vi la obra”.

Cuando el texto estuvo listo, tomó conciencia de que no solo describía esa parte de su historia sino la de muchas otras y ese fue el impulso para animarse a mostrarla. “En cada función se me acercan decenas de mujeres emocionadas a abrazarme diciéndome ‘somos muchas’. Todas pasaron por una situación de violencia o acompañaron a otra mujer que la pasó. Siempre termino la función con ganas de gritar cada vez más fuerte el texto de esta obra. Siento que estoy entregando mi historia al colectivo y eso hace que ya no me pese, ya no lucho contra ella. Cada mujer que se identifica con la historia se la apropia un poquito y le va dando más cuerpo al personaje de Mía”.

Mercedes supo que esa exposición era necesaria y trató de hacerla de una manera cuidada y poética. “Yo intuía que sería sanador. Pero hoy, a tres semanas del estreno, puedo asegurar que está siendo muchísimo más sanador de lo que imaginé”. Es reparadora para ella y también para quien mira la obra: “Es impresionante cuando otra mujer te dice ´presencié ese mismo diálogo´, ´se siente exactamente eso´, ´estuve en pareja con un tipo igual´. Es escalofriante y evidencia que es un patrón social que se repite y hay que dejar de naturalizar”.

En escena están, además de Mercedes, la actriz Juliana Gotta y el actor Gonzalo Pungitore. Además de participar en la obra, comparten amistad, son quienes la sostuvieron y acompañaron en los momentos difíciles y lxs primerxs en leer el texto cuando apenas había escrito una escena. No hay golpes bajos, sí hay emoción, irónia, risas: dos niñas juegan a ser actrices, prueban vestuario y declaman en nombre del amor. Las palabras son extraidas de las típicas canciones románticas de cantantes famosos, las que hemos aprendido a lo largo de los años. El espíritu de “Mía”, explica Mercedes,  “es conmover para generar un movimiento de lucha en quien la ve, no de angustia. Que despierte las ganas de seguir denunciando y modificando este sistema patriarcal”.

Teatro Border, Godoy Cruz 1838, CABA

Sábados 19 hs, hasta el 30 de julio

@mia_la_obra

@mercedesbertuzzi

@juliana.gotta

@gonzalo.pungi

La luz que recorrió a Margarethe

¿Qué recuerdos de tu vida escogerías si tuvieras la oportunidad de volver a hacerlos carne en un lapso de cuarenta minutos?  Margarethe atesora los suyos. Esta astrónoma alemana que falleció hace 300 años, posee la virtud de sumergirse en sus recuerdos durante cuarenta minutos cada vez que llega la fecha de su cumpleaños. Los recuerdos vienen hacia ella con fluidez, les sonríe, los acaricia, los revive. Pero hay uno que la perturba, varias veces intenta transitarlo hasta que lo logra. Con paciencia y valentía quizás su misión sea mirarlo de frente para comprenderlo y enmendarlo.

Margarethe fue una apasionada de la astronomía, en ese ámbito conocíó a quien sería su compañero de vida y con quien le ha quedado una cuenta pendiente más allá del fin de sus existencias. Año tras año, la protagonista deberá desempolvar este recuerdo hasta echar luz sobre un acontecimiento trascendente no solo para la ella sino para la historia. La astrónoma que no pudo concurrir a la universidad por ser mujer y cuya actividad laboral estuvo eclipsada por la de su marido, regresa una vez más a poner cuerpo y voz a su pasado.

La actriz Stefanía Koessl tenía ganas de interpretar un personaje relacionado con la ciencia. Pensó en la meteorología, la física, hasta que llegó a la astronomia, que siempre le llamó la atención. Encontró a varias y dio con María Margarethe Wincklemann, nacida en 1670 en Leipzig, Alemania. Investigó sobre ella y creó un monólogo que presentó por zoom durante la pandemia junto a dos amigas actrices —Antonella Valese y Rosita Micale—que también interpretaron los suyos. En ese momento, Stefanía vivía en Madrid, al tiempo volvió a la Argentina y continuó con la elaboración de su primer unipersonal. Contactó a Antonella y le pidió que la codirija. “Trabajamos sobre varios ejes, uno fue el rol de la mujer en las ciencias, el no reconocimiento. También la necesidad de volver el tiempo atrás para pasar por el cuerpo sensaciones que quedan grabadas en la mente y en el alma”.

Antonella cuenta que es su primer trabajo como directora y que disfrutó mucho del aprendizaje. “Me interesó la temática tanto de la vida de esta astrónoma -que no conocía- como también la intención de recordarla y que la gente sepa que existió; poder reivindicar su papel en la historia”. Con su telescopio Margarethe observó el cielo y sus misterios: estrellas, cometas, auroras boreales. La destacada astrónoma a la que no le daban cargos por ser mujer, se apasionó con su labor y, pese a los intentos por opacarla, dejó su propia estela.

Itaca, Humahuaca 4027, CABA

Sábados 22.30 hs, hasta el 30 de julio

@laluzquerecorrioamargarethe

@itacacomplejoteatral

@stefaniakoessl

@antovalese

Caribe

Caribe es un nombre muy adecuado para un supermercado de los ´90, donde la primavera económica hizo ebullición y esa efervescencia artificial se desvanecía, sin remedio y con nefastas consecuencias,  hacia el final de la década. Fiorella y Cinthia trabajan como cajeras en el supermercado de nombre prometedor. En un recreo durante la jornada laboral, se esconden a fumar en el depósito y ese momento rutinario se vuelve crucial para ambas. Parodian a la dueña del local, con lo que encuentran a mano intentan copiar el esplendor de sus finas ropas y el impacto de su elegancia. Una infelizmente casada, la otra atosigada por su madre, ambas atadas a un trabajo que no les gusta, irán descubriendo secretos y corriendo sus propios límites.

Yanina Gruden y Stephanie Petresky se conocieron tomando clases de teatro y tenían ganas de actuar juntas. Al llegar la pandemia, no pudieron reunirse para improvisar y Yanina aprovechó ese tiempo para escribir un texto. Se le cruzaba la imagen de dos cajeras en un sótano, fumando durante la hora de descanso, y con Stefi recordaron  la obra de Jean Genet Las criadas. Inspirada en las dos hermanas que idolatran y aborrecen a la mujer para quien trabajan, Yanina ubicó esa trama en los años 90. “Yo soy muy fanática de la cultura de los 90 porque son los años de mi infancia y tenia mucha data de las telenovelas, siempre fui muy fanática del Palacio de la risa, del Parakultural, de Urdapilleta, de Tortonese”. Si bien “Caribe” parte de “Las criadas”, deviene en una obra singular, divertida, que da cuenta de una época, de sus ilusiones y sus miserias.

“Relacioné lo de la farmacia y el supermercado, ahora que consumimos tantos remedios. En los ´90 recuerdo ir con mi mamá al supermercado y estar rodeada de productos que hoy ya no existen en la Argentina. Todo te convocaba a consumir y siento que hoy pasa lo mismo con la industria farmacéutica. Me parecía interesante la relación entre farmacia, supermercado y la crisis, cómo los ´90 terminan en el 2001, prendiendo fuego todo”, afirma Yanina. Caribe, dirigida por Katia Szechtman, nos pone frente a los ojos una realidad  no muy lejana, fragmentos de una época cuyo fantasma tratamos de esquivar. En esta ocasión, siendo cómplices de una hora de delirio desatado por dos cajeras de supermercado que solo bajaban a charlar y fumar en su tiempo de descanso.

El Cultural San Martín, Sarmiento 1551, CABA

Sábados y domingos, 20 hs, hasta el 3 de julio

@caribe.obra

@elculturalsanmartin

@soyfifi

@yaninagruden

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«No estamos todes porque aún falta Tehuel»

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La 7º Marcha Plurinacional contra Travesticidios, Transfemicidios y Transhomicidios cruzó el microcentro porteño desde Plaza de Mayo a Congreso con exigencias bien concretas, como el cumplimiento de la Ley de Cupo, el reclamo de basta de violencia y la pregunta que nos interpela hace 474 días: ¿dónde está Tehuel? La voz de jóvenes, madres y el recuerdo de las Madres de Plaza de Mayo, en el marco del Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+.

La Plaza de Mayo se fue poblando de personas que con cánticos, selfies, banderas y abrazos aguardaron hasta pasadas las seis, cuando la 7° Marcha Plurinacional contra Travesticidios, Transfemicidios y Transhomicidios arrancó hacia el Congreso de la Nación, en el Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+. La exigencia del cumplimiento de la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans, de la sanción de una ley que incluya en el Código Penal las figuras de travesticidios, transfemicidios y transhomicidios, el reclamo de basta de violencia y de odio hacia la comunidad LGBTIQ+, la prohibición en CABA del lenguaje inclusivo, y a 474 días la desaparición de Tehuel, fueron las consignas de la Marcha de este año.

“La de hoy es una fecha internacional por lo sucedido en Estados Unidos: en cada parte del mundo toma sus propias reivindicaciones y acá en Argentina se reivindica y fortalece la organización de la comunidad en base a la exigencia de políticas públicas, que no sea un slogan de los gobiernos de turno”, afirma Mavi. Su amiga Agustina agrega: “Hoy venimos por los travesticidios, los transfemicidios y los transhomicidios, la esperanza de vida sigue siendo muy baja para todes les compañeres y me parece que es la principal bandera.  Después nosotres tenemos el día del Orgullo en noviembre, pero hoy es principalmente por eso que estamos acá”. 

Un grupo de chiques charla mientras aguarda el inicio de la caminata, vinieron desde Tres de febrero y es la tercera vez que participan de la Marcha 28 J. “Es muy angustiante lo que está pasando —dice Luciano—. Tehuel no aparece, esto no puede pasar y tenemos que seguir reclamando. También por la Ley Integral Trans, con la misma energía que les compañeres en Stonewall y también que el Frente de Liberación Homosexual y el Grupo Nuestro Mundo, que fue la primera organización LGBT acá en Argentina”.  Alanis vence su timidez y suma: “Vinimos a apoyar a las disidencias de una manera que se note, si bien la lucha es día a día, estas concentraciones nos ayudan a dar más visibilidad de la que no nos da, por ejemplo, el gobierno”.

Según la información del Observatorio Lucía Pérez, en lo que va del año, los travesticidios registrados son:

  • Aldana Lorens, 35 años, asesinada a golpes el 3 de enero en el Barrio Yapeyú, Santa Fe. Aldana agonizó 10 días en el hospital. No hay ningún detenido.
  • Giaccobi, 46 años, apuñalada el 13 de enero en Beccar, provincia de Buenos Aires. Fueron los vecinos los que alertaron a la policía porque hacía días no la veían. No hay ningún detenido.
  • Fernanda López Sommer, 33 años, apuñalada el 30 de marzo en Concordía, Entre Ríos. Hay un sospechoso.

Viviana González, conocida como “La Karateka”, es la presidenta del Centro de Estudiantes del Bachillerato Mocha Celis, ubicado en el barrio de Chacarita. Llegó a la plaza junto a varies estudiantes del Mocha y comentó: “Si bien estamos gozando de nuestra identidad y de poder estar llevando nuestros nombres en nuestros documentos, para quienes hicimos los cambios registrales, todavía hay deudas que saldar como el derecho a la identidad, lo tenemos, ahora vamos por la ley integral. Todavía hay deudas que con el nombre solamente no se saldaron”.

Natanael, de Morón, suma: “Estoy acá porque creo que todavía no se han garantizado ciertos derechos. Como persona no binaria particularmente todavía me veo vulnerade en algunos ámbitos públicos y privados. Se nos ha inculcado no sentir orgullo por algo tan básico como ser quien sos”. Con respecto a la prohibición del lenguaje inclusivo en las escuelas de la CABA por parte del Gobierno de la Ciudad, Natanael dice: “Como persona no binaria me enerva que adolescencias, niñeces y profesionales que trabajan en la educación, que no se identifican dentro del binomio hombre-mujer no puedan ser mencionades. Lo que no se nombra, no existe. El hecho de haber conseguido gracias a la ESI el poder ser nombrades, poder ganar legitimidad como identidad, me parece que es algo que está siendo vulnerado por parte de esta medida”. 

Foto: Seba Smok

A partir de contar con su DNI X, surgieron un montón de inconvenientes a la hora de presentarlo en distintos lugares públicos y privados, como acceder al boleto estudiantil, ya que el sistema SUBE reconoce el DNI solo en femenino o masculino. Natanael describe: “Ni hablar de AFIP, ANSES, los procesos de incorporación de campos de géneros no binarios y la modificación de nombres, como es mi caso, avanza muy lento en sistemas sobre todo bancarios. Sacar un turno es un calvario para las personas no binarias, a la hora de comprar algo tenés que presentar el DNI junto con la tarjeta, te dicen que tu tarjeta no dice lo mismo que tu DNI y además nos enfrentamos a la falta de capacitación del personal público y  privado porque no se hace respetar la Ley Micaela”.

Ángel tiene 11 años y sostiene un cartel con la bandera trans sobre la que escribió: “Las vidas trans importan”. Su mamá dice: “Yo vengo a acompañar a mi hijo para que haya más igualdad, justicia, para todes. Hoy recibió su DNI con su cambio de género, así que es una mezcla de lucha y celebración y estoy super orgullosa de él”.

Foto: Seba Smok

Julia es actriz —participó de la telenovela “Pequeña Victoria”— y junto a otras compañeras recorre Avenida de Mayo: “Es una maravillosa oportunidad como todos los años de poner en agenda nuestras vidas, nuestras presencias, nuestra impronta y nuestro orgullo, para seguir reivindicando derechos, para seguir preguntando ¿dónde está Tehuel?, para seguir exigiendo que se implemente la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans en todo el país y que también el sector privado se haga cargo. Es un granito de arena que podemos aportar para mejorar este mundo tan injusto, sobre todo en estos últimos tiempos que el avance de la derecha y del negacionismo y el mensaje violento avanza, en todos los sectores del mundo:  lo que pasa en Estados Unidos con el aborto, por ejemplo. Por eso y un montón de cosas que están pasando son por lo que hoy estamos en la calle”.

Foto: Seba Smok

Una de las integrantes del dúo “Carmelitas Clown” y de “Fakiiinh Señora”, Carmín Lupe, resalta que la participación en la marcha es fundamental “para hacernos visibles porque más allá de las leyes establecidas que conocemos todavia sigue habiendo transfemicidios, transhomicidios y travesticidios y estoy acá principalmente para eso”. Florencia, mamá de la Asociación Civil Infancias Libres, afirma que todavía “falta una mirada que no sea adultocéntrica, que no sea academicista, que no sea burguesa, con la infancia travesti trans, la infancia marrona, la infancia villera, la infancia gorda, la infancia conurbana, que desobedece a toda la heterocisnorma”.

Foto: Seba Smok

Un grupo de rugbiers caminan sonrientes: Caio tiene una bandera sobre sus espaldas, con los colores rosa y celeste que dice “Ciervo Pampa”: es el nombre del club de rugby al que pertenecen y con el que entrenan en el polideportivo de Parque Avellaneda. “Este es el primer club de rugby LGBT de América Latina. La experiencia existe hace diez años, como club estamos hace cinco, y estamos acá porque la lucha es colectiva, porque estar acá es luchar por el derecho al deporte para todes. Estamos acá para decir que otro deporte es posible”.

Foto: Seba Smok

Pocos minutos después de las siete de la tarde, el Congreso recibe a la multitud iluminado con los colores del arcoiris. El grupo de percusión Batuka ofrece el sonido de sus tambores y su danza, que hace disminuir el frio al compás de su ritmo. Desde el escenario, la actriz, directora y activista Daniela Ruiz decía: “Esta marcha es plurinacional, antirracista, es de todas nuestras hermanas que han muerto en esos pasillos de calabozo. Esta marcha es para reivindicar nuestra mirada sudaca, es para decir basta de matarnos”. La activista Alma Fernandez agregó: “Este es un grito contra todas las violencias, aguante Diana Sacayán, Lohana Berkins y toda la comunidad travesti trans de este país. ¡Furia Travesti!”. 

Hubo aplausos cuando se nombró a una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, y el grito unánime: “Madres de la Plaza las travas te abrazan”. Luego se armó la ballroom debajo del escenario, les bailarines mostraron su arte con tres categorías diferentes. “Algunos pasos vienen del trabajo sexual, otros de cuando la policia nos llevaba presas”.

Los movimientos despertaron aullidos y los tacos calentaron el asfalto. Para dejar en claro los postulados de la jornada, se leyó un comunicado. Say Sacayán arrancó con la lectura: “El 28 de junio de 2016 después de años se volvió a esta marcha en invierno, tomamos la calle y descolonizamos esta fecha llenándola de territorio, activismo y militancia popular”.

El cierre fue con la música cumbiera de Sudor Marika. “Olé olé, olé olá, no estamos todes porque aún falta Tehuel”, cantó la banda, cantaron todes.

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La última Mu: Tenete fe

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