Nota
Todo para ver: la carne, las aves y las trampas

Junio y el teatro. Tres obras proponen universos bien definidos: una invitación a ingresar al espacio íntimo de un actor y performer, la recreación de un clásico de la tragedia griega en clave feminista y el mundo cyborg que conjuga la impronta humana y la artificial bajo un cielo que amenaza con desplomarse sobre el paraiso que no fue ni será.
La trampa del paraiso perdido
Tres criaturas hilvanan movimientos que parecen provenir de un impulso mecánico. El rasgo de humanidad está dado por sus anatomías y el componente artificial anida en sus miradas que no ven, en su proceder desconectado del afuera, en la carencia del sentir. Con los cuerpos portando tela o pintura negras en caderas, rodillas, codos, cuello y dos cuadraditos que tapan los pezones, transitan el espacio con un andar robótico, se desploman, se reaniman. “Nuestro punto de partida fue la intriga sobre la posibilidad de diluir ciertas fronteras identitarias entre géneros, pero también entre lo humano, lo animal y la máquina. En los primeros meses de investigación rápidamente apareció el mundo cyborg y el universo cyberpunk”, advierte el director, performer, músico y docente Patricio Suarez, encargado de la coreografía y la dirección junto a la bailarina, coreógrafa, directora y docente Rhea Volij, quien también forma parte del elenco con Malena Giaquinta y Popi Cabrera.
Para construir La trampa del paraíso perdido, Rhea y Patricio—hicieron la coreografía y dirección— partieron de cuatro textos teóricos que sirvieron de guía: “Calibán y la bruja” de Silvia Federici, “El género en disputa” de Judith Butler, “El simbolismo del cuerpo humano”, de Annick de Souzenelle y “Manifiesto Cyborg” de Donna Haraway. Releyeron el Génesis de La Biblia e indagaron en el universo de las imágenes del Jardín de las delicias de El Bosco y el Políptico del Juicio Final de Van der Weyden. El titulo de la obra refiere —cuenta Rhea— a “una forma irónica para expresar que es una trampa sostener el mito de la pérdida”. Agrega Patricio: “No pensamos el paraíso de forma nostálgica, como una pérdida o desde el mito de la caída, sino que creemos que la idea de paraíso funciona justamente como cierre del presente histórico, en el sentido que nos enclaustra en un esquema donde el sentido estaría siempre en un pasado revolucionario o en una teleología progresista, hacia el futuro de una tierra prometida augurada antes por la religión, ahora por la ciencia”.
Otro de los interrogantes surgidos durante el proceso creativo tuvo que ver con visualizar qué pasaíso encontrarían Eva, Adán y Lilith en la actualidad: campos desertificados por el monocultivo de soja transgénica, tierras áridas, bolsas plásticas estancadas en los alambres de púa. Patricio: “Esto es parte de nuestro hábitat hoy, por lo tanto, nuestro paraíso. La pregunta sería, siguiendo a Haraway, qué estrategias de existencia común nos inventamos en este planeta herido, no sólo a nivel climático, sino también al nivel de los lazos sociales y la imaginación política”. Una oportunidad para acercarse a la danza desde la sugestiva mirada de un paisaje futurista, con la certeza de que como todo paraíso, también esconde una trampa.
Espacio Callejón, Humahuaca 3759, CABA
Miércoles 20.30 hs, hasta el 29 de junio
@espacio_callejon
Carne de consumo personal
“Mientras escribo esto tengo 23 años y peso 114 kilos, es probable que a los 13 haya pesado lo mismo, a veces peso más, a veces peso menos. Si fuera un ternero podría venderme entre 16 y 26 mil pesos. Nunca entiendo si valgo más vivo o muerto. ¿Cuántos kilos de nalga, matambre, lomo y entraña escondo en este cuerpo?” dice el actor y performer Jorge Thefs en Carne de consumo personal, obra que ganó el premio Archivos inesperados de la Bienal de Arte Joven 2021-2022 y fue declarada de interés cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación.

Jorge nos da permiso para ingresar en su microuniverso y logra hacernos sentir en el living de su casa. Cuenta que su madre y su padre son de Junín, aclara que él es de la Patagonia, habla de sus relaciones, de sus chongos, en especial del alemán, jura que está en contra del especismo y la tortura animal, pero a favor de una dorada milanesa y que se siente hipócrita. Nos muestra videos en los que aparece siendo un bebé, otros donde transita la niñez, se muestra con un llamativo vestido. Y también sin él. Cuando termina la función, dan ganas de quedarse a esperarlo y con un abrazo agradecer la fantástica entrega, el corazón abierto, la visibilidad de las cicatrices. La obra surgió durante el aislamiento por pandemia en 2020, en la residencia Incubadora de primeras obras que funciona en el Centro de Capacitación Artística Profesional dentro de la Dirección General de Enseñanza Artística del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Con tanto tiempo libre, se obsesionó con ver los archivos guardados en un disco externo, donde encontró varios vhs convertidos que había filmado su familia.
“Me inspiré en algunos textos ya escritos, videos, fotos, objetos de mi infancia, y la unión de todos esos materiales en una misma pieza. Mucho de lo que escribo tiene que ver con la autoficción, es lindo no develar que es ‘verdad’, porque incluso las cosas que son ‘verdad’ al público le parecen mentira (no me imaginan con un chongo alemán, quizás porque soy gorde). Ya el hecho de recordar algo que sucedió en un pasado y escribirlo, lo vuelve ficcional, y eso es hermoso, la ‘verdad’ no tiene otra opción que ser relativa”, describe Jorge. Aclara que le cuesta definir la temática de la obra, por eso la especifica como “un budín de pan/videos/poemas/textos/recuerdos que crean algo nuevo que es la pieza en sí misma”.
Es conciente de que Carne de consumo personal puede llegar a incomodar aunque ese no sea el objetivo. “Muches se sorprenden por la desnudez de un cuerpo gorde, ¡y eso que la cartelera de teatro porteño está llena de desnudos!, Igual yo soy patagónica, pero me aporteñé, puede ser. A lo que iba es que para mí desnudarme es desnudarme y nada más, no es un acto de valentía, lo puedo entender como un acto político, pero solo si lo intelectualizo. Yo me siento como cuando era niñe bailando en culo canciones de Celia Cruz después de bañarme en mi habitación de la antigua casa de mis xadres”.
La obra se va actualizando: datos como el peso, la edad de Jorge, últimamente incluyó los mensajes que le dejaron en Instagram por las dos funciones en el Centro Cultural Recoleta, en los que lo atacan por usar el lenguaje inclusivo. El bebé que reposa tranquilo, el chico que come un sandwich, el joven que recuerda y construye su identidad, Jorge brilla con una luz genuina y sonríe mientras baila como un niño que, desnudo y feliz, goza de la belleza del instante.
Nun Teatro Bar, Juan Ramirez de Velasco 419, CABA
Viernes, 23 hs, hasta el 29 de julio
@nunteatrobar
@jorgethefs
Todas las aves han comido de un hombre muerto
La joven que desafió las leyes humanas por comprometerse con el amor fraterno lleva este nombre: Antígona. Hija del mítico Edipo —quien no pudo evadir el oráculo y se casó con su madre, Yocasta—desobedeció lo dispuesto por Creonte, nuevo rey de Tebas, quien se oponía a darle sepultura a Polinices, hermano de Antígona, por considerarlo traidor. Este hecho se manifiesta en Todas las aves han comido de un hombre muerto, esta obra de teatro-danza con dramaturgia y dirección de la bailarina, coreógrafa, cantante, docente y licenciada en filosofía, Carla Llopis.

El germen de la obra surgió en un seminario de antropología teatral que Carla dio junto al director teatral Raúl Iaiza en 2018, donde la propuesta era trabajar la tragedia Antigona desde una perspectiva contemporánea. “Como yo soy docente de la Universidad Nacional de las Artes y de la Escuela Metropolitana de Artes Dramáticas —afirma Carla— y doy teatro clásico, entre otras materias, le sumamos al seminario una perspectiva teórica. Unimos mi recorrido como directora de teatro y como bailarina a un abordaje distinto, en el que nos importaba transitar la situación a la que Antígona se enfrenta, más allá del contenido específico de la tragedia”. Una vez terminado el seminario, aparecieron las ganas de armar una obra que dé cuenta de ese recorrido. Carla convocó al elenco, se pusieron a trabajar y poco tiempo después sobrevino la pandemia, por lo que el estreno finalmente tuvo que esperar hasta mayo de este año.
Las bailarinas y actrices Cecilia Gruner, Giulia Gabetta y Romina Venegas interpretan a Antígona. Carla cuenta que una de las decisiones fue “convertir a Antígona en un coro, para invertir estéticamente lo que la obra proponía. Los griegos solían representar sus obras con los personajes y un coro que siempre es un personaje y está en lugar del pueblo. Quise que AntIgona sea ahora la que representa a todas las mujeres”. El actor, director y dramaturgo Yoska Lázaro encarna a Tiresias y a Creonte en esta obra que combina la danza con las palabras en una conjunción que propone no solo recrear una parte de la historia sino permitir la reflexión ante una Antígona que se rebela y decide enterrar a su hermano aunque le cueste la vida. “Es leída como una heroína. Yo decidí pensar que, más allá de la desobediencia, se jugaba en su decisión algo que Antígona comparte con todas las mujeres: el hecho de que cualquier decisión que tome implica algún tipo de condena. Así es que decidí focalizar la obra en el momento sincrónico en que ella debe tomar una decisión, sabiendo que, sea cual sea su elección, el destino siempre es el encierro, o la muerte”.
Quebrar los mandatos, aferrarse a sus propias certezas y afrontar el descontento ajeno son tareas que Antígona atravesó en la tragedia que Sóflocles imaginó, cuya trama perdura hastas nuestros días y colabora con la posibilidad de crear infinitos hilos con los que entretejer una nueva mirada sobre las narrativas femeninas.
Area623, Pasco 623, CABA
Viernes 22.30 hs, hasta el viernes 24 de junio
@623area
@todaslasaves.obra
Documental a un año de la represión del 12 de marzo
Imagen sobreviviente: el fotógrafo, el hincha y la jubilada

El 12 de marzo de 2025, hinchadas de fútbol se autoconvocaron para acompañar la marcha de jubilados y jubiladas. Ese día la violencia desplegada por Patricia Bullrich hirió gravemente a Pablo Grillo, Beatriz Blanco y Jonathan Navarro. Este corto documental de Cooperativa Lavaca vuelve a esa jornada y a una imagen de solidaridad que sigue sobreviviendo.
Nota
MU 211: Método Pablo

Todo lo que le salvó la vida a Pablo Grillo, fotorreportero herido tras un disparo de Gentarmería hace un año. Lo que enseña su pelea contra la muerte, que terminó ganando gracias a la solidaridad y una red de salud pública y afecto que sigue viva.

Pablo Grillo: Salvar la vida
¿Qué le salvó la vida al joven fotógrafo atacado por la Gendarmería? La gente que lo ayudó tras el disparo, la que lo atendió cuando se preveía que lo suyo era quedar en estado vegetativo. Los familiares y amigos: la red que estuvo en los momentos más difíciles y armó un mapa de cuidados para salir con solidaridad y energía de la violencia y la oscuridad. Detalles de casi un año destinado a volver a ver esa sonrisa. La recuperación continúa: la vida le ganó a la muerte. Compartimos el QR para releer en lavaca.org la primera entrevista periodística brindada por Pablo. LUCAS PEDULLA

El bordado: Beatriz Blanco, la “jubilada patotera”
Fue agredida por un policía y cayó de nuca al asfalto durante una manifestación de jubilados. La escena se hizo viral como símbolo de la represión de cada miércoles. Beatriz pensó que había muerto pero sobrevivió al golpazo. Una causa instruida por la jueza Servini de Cubría avanza para condenar al policía que la atacó. Fue acusada por Bullrich de “jubilada patotera” y ella lo lleva con orgullo en una remera creada por sus hijas. Tiene 83 años, sigue yendo a la Plaza con su bastón y sus reclamos por una vida digna, y hace bordados para reflejar cosas alegres. LUCAS PEDULLA

El aguante: Jonathan Navarro, herido durante la represión
Un oficial de Prefectura le disparó a la cabeza durante la manifestación de hinchadas y jubilados, la misma en la que tiraron al piso a Beatriz Blanco e hirieron a Pablo Grillo. Perdió la visión del ojo izquierdo para siempre. Jonathan Navarro fue aquel día a la calle convocado por hinchas de su club, Chacarita, e indignado porque a su papá le habían sacado el acceso gratuito a los medicamentos. Hoy está desocupado. “Pero no me arrepiento de haber ido”. LUCAS PEDULLA

Renacer es posible: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Fue la fábrica Aurora Grundig, la del televisor “caro, pero el mejor”. Colapsada tras el menemismo, sus trabajadoras y trabajadores organizados en cooperativa la recuperaron para resistir el abismo del desempleo. Hoy enfrentan más de lo mismo. Pero son 133 personas, crearon un bachillerato, consiguieron 60 viviendas. El industricidio visto desde la óptica de quienes logran llevar adelante lo que la patronal hundió: otra forma de crear y sostener trabajo, en una isla que el gobierno busca despoblar. FRANCISCO PANDOLFI

En movimiento: Movilizaciones 2026
Más allá de todo el protocolo de represión oficial las calles fueron otra vez, durante este verano 2026, un lugar de expresión y reclamo frente a la crisis que está ocurriendo en el país y en una sociedad muchas veces vapuleada por las políticas del gobierno. Algunas imágenes para recordar estos días que todavía no sabemos qué historia terminarán escribiendo.

Crecer bajo el terror: Infancias y dictadura
Un grupo de hijos e hijas de desaparecidos comenzó un proceso judicial para que el Estado reconozca que la violencia ejercida sobre esas infancias también constituyeron delitos. Es un proceso inédito que llega luego de un análisis y reconstrucción de testimonios sobre cómo funcionó el terrorismo de Estado en sus operativos, cautiverios y crímenes. Una investigación crucial que reúne los testimonios de Teresa Laborde, María Lucía Onofri, María Eva Basterra Seoane y Dafne Casoy. EVANGELINA BUCARI

Carta abierta: Masacre planificada 2026
Retomamos la Carta de un Escritor a la Junta Militar –enviada por Rodolfo Walsh el mismo día de su desaparición– para trazar una sintonía con el actual modelo económico. Lo ya vivido, frente a un presente alucinado. Y algunas pistas para intentar encarar lo que se viene. SERGIO CIANCAGLINI

Politizate: La Kalo
Es actriz, performer, canta, baila y agita en las calles y en las redes para combatir al fascismo y a la política tibia. Es drag y “vieja bruja”. Habla sobre dopamina, lucha de clases, therians, cultura, haters y kiosqueros. Historia y terapias para pelearle a la tristeza. FRANCO CIANCAGLINI

No podrán: Luciana Jury
Cantante y compositora con base en el folclore, causó revuelvo en el Festival de Cosquín por sus críticas al gobierno. La sobrina de Leonardo Favio y cómo protegerse y tejer alianzas en tiempos de hate, para que la cultura popular no solo resista sino también haga florecer. MARIA DEL CARMEN VARELA
Cabo suelto: Crónicas del más acá
Carlos Melone
INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL
Temporada de femicidios

Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)
Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.
Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.
Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.
No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.
Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.
Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.
El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.
Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.

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