Nota
Una muerta por aborto negada y criminalizada
Tenía 34 años, un hijo, vivía en José León Suárez y murió como consecuencia de un aborto autoinducido por un tallo de perejil el 13 de agosto, tan sólo cinco días después de que el Senado rechazara la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Pese a que la familia pidió no difundir nombres ni fotos, algunos medios confundieron sus datos con los de una mujer que vive en Paraguay y ahora está siendo usado para instalar que la noticia era falsa y negar esta muerte. Lo más grave: también se abrió una causa judicial que busca investigar a la mujer y su entorno, que aún no tiene el cuerpo porque a casi dos meses no están los resultados de la autopsia. Qué dice la fiscalía y la abogada del caso. Y el comunicado de Periodistas Argentinas que llama a desmentir las noticias falsas que intentan negar lo evidente: las responsabilidades de no legislar para evitar muertes por abortos clandestinos.

El memorial que Periodistas Argentinas instaló frente al Senado, en homenaje a las mujeres muertas por el negacionismo legislativo. Foto: Martina Perosa para lavaca.
Tenía 34 años, un hijo, vivía en José León Suárez y murió como consecuencia de un aborto clandestino el 13 de agosto, tan sólo cinco días después de que el Senado rechazara la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Había ingresado la noche anterior (domingo) al Hospital Manuel Belgrano, en el partido bonaerense de San Martín, “con un cuadro grave de septicemia posaborto”, según precisó un comunicado de la Comisión Directiva de la Asociación Sindical de Profesionales de Salud de Buenos Aires (CICOP) de ese centro de salud. Tenía una infección localizada en el útero. Un comunicado firmado por una decena de organizaciones de derechos humanos y redes de salud confirmó que llegó “en mal estado general y con un tallo de perejil en el cuello del útero”, dato que consta también en su historia clínica.
Según confirmaron a lavaca, los médicos le hicieron una histerectomía de urgencia (operación que consiste en extirpar el útero) y la derivaron al Hospital Magdalena Villegas, de Martínez, en Pacheco, porque en el Manuel Belgrano no había camas en terapia intensiva. Pudieron concretarlo recién el lunes a la mañana.
Murió allí en menos de 24 horas.
Su muerte fue el comienzo de una campaña para negar las responsabilidades de no legislar para evitar las muertes por abortos clandestinos.
Fake news antiderechos
Diversas páginas web (amplificadas luego por Twitter) difundieron que la noticia era falsa y que la mujer se encontraba en Paraguay, “vivita y coleando”, y declarando a los medios que ella “jamás abortaría”.
El Grupo de Estudios Sociales sobre Paraguay (GESP), del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, emitió un comunicado para aclarar la situación: “Algunos medios y, sobre todo, un conjunto de personas que activan públicamente (sobre todo mediante redes sociales) para negar el derecho a la IVE en Argentina, salieron a buscar datos de la persona fallecida. En este proceso, se expusieron fotos de una mujer que no corresponde a la persona que murió, sino a otra que está viva, reside en Paraguay y declaró negando ser ella a quien acusan de haberse realizado un aborto. Esto hizo que se adjudique este caso a una ´invención de las personas que militan por la legalización del IVE´. Ciertos medios, en el afán de dar información, confundieron a las personas; descuidando la decisión de la familia que, en su vulnerabilidad, pidió no difundir nombre ni fotos, creando una situación de confusión. Es decir, un descuido de unos medios argentinos terminó haciendo que otros medios paraguayos nieguen su muerte´”.
Los trolls se encargaron de infectar las redes con esta falsa noticia.
Mientras tanto, en San Martín, se abría una causa judicial para investigar a la víctima.
Muerta y criminalizada
Cuando se descompensó, llamó a su hermano, quien la llevó al Hospital Manuel Belgrano. Los médicos de guardia describieron en la historia clínica que estaban ante un cuadro de infección generalizado por haberse inducido un aborto. Entre paréntesis escribieron una palabra: “Perejil”. Era lo que habían encontrado en el cuello del útero.
Sin embargo, tras su muerte se abrió una causa judicial, que lleva adelante la agente fiscal Alejandra Mercedes Alliaud, de la Unidad Funcional de Instrucción N°1 de San Martín. Lavaca quiso comunicarse con la funcionaria pública, pero respondieron que el fiscal general del distrito, Marcelo Fabían Lapargo, dispuso que ningún agente brinde entrevistas periodísticas. Alliaud fue una de las fiscales que trabajó en la causa por el femicidio de Araceli Fulles, y en mayo dejó en libertad por “legítima defensa privilegiada” a un empresario que mató a tiros a un joven de 21 años e hirió a otros cuando descubrió que habían ingresado a robar su casa.
Desde la fiscalía aportaron los siguientes datos sobre la investigación que iniciaron a partir de la muerte de la mujer:
- Hay una causa judicial que tramita por “averiguación de causales de muerte”. Interviene la fiscal Alliaud y el Juzgado de Garantías N°5 de San Martín, a cargo del doctor Nicolás Schiavo.
- Tenía 34 años, era paraguaya, tenía hijo y llegó al hospital con una infección y murió en el hospital. Desde la fiscalía comunicaron que “fue un hecho de julio”. Sin embargo, tanto la Comisión Directiva de CICOP del Hospital Manuel Belgrano como la abogada del caso, Verónica Heredia, confirmaron que murió el 13 de agosto.
- Desde la UFI sostuvieron que su hermano le dijo a la fiscal que la mujer “había consumido pastillas”, y que no hay indicios de “maniobras abortivas” con introducción de algún elemento dentro del cuerpo. Sin embargo, los propios médicos confirmaron que llegó con un cuadro de infección generalizada por introducirse perejil. “Los resultados de la autopsia todavía no están”, fue la respuesta de la fiscalía. Tampoco pudieron precisar si la autopsia se hizo o no, porque “hay muchas demoras en la Morgue Judicial”. Lo cierto es que a casi dos meses del fallecimiento la familia aún no tiene el cuerpo.
- Sobre si la fiscal Alliaud tomó alguna medida probatoria respecto a la tipificación de la causa, apuntaron que no responderían para no perjudicar la investigación: “Es reservado”.
La abogada del caso, Verónica Heredia, subraya que la única funcionalidad de la causa es “seguir criminalizándola aun después de muerta”. Y afirma: “Aunque pretendan negarlo en los medios, el caso existió y hoy es víctima de un proceso judicial. Falleció el 13 de agosto por un aborto autoinducido por un tallo de perejil. Así dicen los informes médicos. Y la investigación fiscal que hay ahora en curso traspasa los límites no sólo del Derecho Penal, sino del Derecho mismo, ya que busca la criminalización a la persona después de muerta. Estamos viendo, entonces, cómo la justicia retoma una concepción que el Derecho tenía en épocas medievales”.
La abogada expresa su preocupación por los comentarios que recogió en el juzgado cuando fue con la familia a reclamar la entrega de su cuerpo: la fiscal ordenó la autopsia porque, en caso de que el aborto se hubiera practicado con pastillas, debía investigar quién se las había suministrado. Para justificar esta línea de investigación, la fiscal argumentó que el hermano había declarado -al ingresarla al hospital- que ella le había dicho que había tomado “dos pastillas”. Sin embargo, en la historia clínica consta que encontraron en el útero tallos de perejil. Su hermano cree que no le mencionó el perejil “por vergüenza” y por eso le habló de las dos pastillas.
Al conocerse el estado de la causa, la colectiva Periodistas Argentinas emitió el siguiente comunicado:
“Una mujer de 34 años murió el 13 de agosto como consecuencia de un aborto producido con perejil, según consta en su historia clínica. Su nombre coincidió con el de una mujer que vive en Paraguay y está siendo usado para negar esta muerte. Lo más grave es que la víctima está siendo criminalizada después de muerta: la UFI N°1 de San Martín la está investigando. Periodistas Argentinas conoció su historia a través de una de una colega: cuidó a su familia. Ahora, cuando sus derechos y memoria son violados, nos sentimos obligadas a cuidar a la suya. Pedimos entonces a las y los periodistas que, respetando la intimidad de su entorno, concentren sus esfuerzos en investigar la arbitraria actitud de la UFI N° 1 y desmentir las noticias falsas que intentan negar lo evidente: las responsabilidades de no legislar para evitar muertes por abortos clandestinos.”
Revista Mu
MU 216: Qué, cómo y cuándo cambió todo


Ley de Tierras y después: Cambio de tema
Durante meses el gobierno logró imponer los temas, los tiempos y las preguntas. Hasta que una discusión sobre la tierra parió otra cosa. Lo que apareció detrás y después de ese debate no es –solo– una disputa jurídica ni económica, sino una pregunta más profunda sobre la soberanía, la identidad y el futuro. De César Aira a Peter Thiel, una lectura de la actualidad para crear lo que falta.
Por Claudia Acuña

Viaje a la vida en el Paraná II: En modo Costa Pobre
Los incendios y el dragado que rompen el ecosistema, los countries ocupándolo todo, el extractivismo de arena para el fracking, las privatizaciones, la contaminación masiva, la indolencia estatal: el Paraná debería ser un río de todos, pero parece un río de nadie. Navegación desde Escobar hasta las Lechiguanas, pasando por Costa Pobre, barrio popular amenazado, que simboliza mucho de esta historia. Voces e imágenes de quienes siguen defendiendo la vida del aire, el suelo, el agua y la justicia.
Por Francisco Pandolfi
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Atanor condenada por contaminación: La odisea
Más de 200 muertes en seis manzanas del Barrio Química, la contaminación probada del agua, aire y suelos, y el “daño irreversible” al Paraná en San Nicolás ratificado por la Corte Suprema bonaerense. La sanción económica es mínima para una multinacional (equivalente a dos camionetas) pero está por comenzar la causa penal a sus ejecutivos. Lo que cuentan el barrio y el abogado Fabián Maggi sobre este viaje de más de una década para que no haya impunidad.
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Agroecología en Misiones: El libro de la selva
Una cooperativa agroecológica de quince familias produce alimentos sin químicos en medio de la selva misionera y muestra cómo cultivar de un modo sano y rentable. Unión Campesina, los secretos de la tierra, la casa de las semillas, y una decisión: hacer mucho y hablar menos. El método del Fukuoka misionero. ¿Cuál es la rueda que está girando?
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Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Delia Tedín, decoración, política y clases altas: Mucho gusto
Con tupido árbol genealógico y privilegios de cuna, aprendió el valor de la diversidad y la rebeldía frente a un ambiente que “olía a odio”. Eligió su propia vida como decoradora, sin perder nunca de vista el contexto social. Sus pasiones: fomentar el trabajo y la creatividad del país, y combatir la idea de que las personas tienen la culpa si les va mal en estos tiempos. Conversación sobre bombas, estupidez, poder, Nerón y el arte de mantener los ojos abiertos.
Por Sergio Ciancaglini
Fotos: Juan Valeiro

Carne de cañón: las víctimas travestis-trans de la dictadura
A 50 años del golpe de Estado, el Archivo de la Memoria Trans reunió en un libro testimonios individuales, relatos colectivos y el registro del Juicio Brigadas, el primero que toma como víctimas del terrorismo de Estado a mujeres travestis trans. El libro no habla solo de violencia, sino también del humor, la amistad, la resistencia y las formas que ellas inventaron para poder seguir vivas. Pistas sobre dónde encontrar claves para el futuro.
Por Evangelina Bucari

El libro La nueva oligarquía: Tecnopoder
¿Quién gobierna el mundo? ¿Qué transformaciones y deformaciones de la democracia se están intentando? ¿Qué pasa con la soberanía? ¿A quién hay que vigilar? Temas de La nueva oligarquía, del sociólogo argentino Ariel Goldstein y editado por Marea. Aquí, fragmentos que invitan a su lectura para bucear varios dilemas del presente.

Zoe Hochbaum: Comerse el mundo
Actriz, bailarina, escritora, productora: 27 años, una nueva película y un programa de radio. Zoe puede oscilar entre la comedia con flamenco, los monstruos literarios y la reconstrucción de los vuelos de la muerte. El homenaje al radioteatro, y el ejercicio de la amistad como salvavidas para los tiempos en los que la realidad parece querer fagocitarnos.
Por María del Carmen Varela
Fotos: Juan Valeiro/lavaca.org

Crónicas del Más Acá: Rambo al sur
por Carlos Melone
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
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Infierno Infantino
- Qué semanita!Hace 4 semanas
IA, FMI, FIFA y otras pequeñas anécdotas sobre las instituciones 🙃
- Protesta socialHace 3 semanas
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El verdadero riesgo país: las leyes que buscan seguir poniendo a la Argentina de remate
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Feliz cumple Madygraf: de Billiken, El Gráfico y Gente, a la autogestión de los trabajadores











































