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Abogado Juan Pablo Gallego: “Hay una razonable posibilidad de que Loan pueda ser hallado”

El abogado de la familia Peña desde el 23 de septiembre, Juan Pablo Gallego, recibió a lavaca tras la investigación que realizamos y publicamos en la revista MU https://lavaca.org/mu197/lo-que-loan-nos-hace-ver/). En esta entrevista, el doctor Gallego describe hechos cruciales de la causa por la desaparición del niño de 5 años. Algunos temas y párrafos de la charla que reproducimos completa.
- Su hipótesis de que Loan podría ser encontrado: “Este no fue el delito perfecto, fue el encubrimiento perfecto. Pero le estamos encontrando la vuelta a la imperfección para intentar llegar a la verdad”.
- Las “operetas” mediáticas.
- El rol de los detenidos, y el acercamiento a detectar cómo se entregó al niño y a quién. La sospecha sobre Antonio Benítez (pareja de Laudelina, tía de Loan), y el encubrimiento policial por parte del comisario Walter Maciel.
- El uso del concepto de “trata” como forma de dispersar la atención de la opinión pública: “Se puso el foco en una discusión de monografías sobre la trata, dejando de lado la investigación del hecho concreto. En síntesis: la búsqueda de la espectacularidad en vez de la búsqueda de Loan, tapó el hecho”.
- La Fundación Dupuy y su rol más allá de su supuesta función contra el “maltrato y el abuso infantil”.
- “Hoy yo tengo confirmada una sustracción, un ocultamiento y una retención, muy posiblemente por un fin sexual”.
- El descubrimiento de los chats entre posibles cómplices del crimen, que no se le habían entregado a la jueza.
- “Mi hipótesis es sin duda la sustracción del niño: es imposible pensar otra cosa. Hoy hemos vuelto a la zona cero, es decir, a tener claro quiénes participaron de la entrega, quién se lo llevó y quiénes lo encubrieron”.
- “Conocí el terreno, el lugar exacto de la extracción y tengo una idea bastante concreta. Estamos afinando con testimoniales y con nuevos rastrillajes para terminar de esclarecer quiénes participan de ese instante final”.
- “Hay una razonable posibilidad de que Loan pueda ser hallado”.
- “Es evidente que todo estaba al alcance para resolverlo y refleja el monumental encubrimiento. El caso era sencillo de resolver con una eficiente investigación e instrucción inmediata, no la que hicieron la Policía y los fiscales iniciales. Estuvieron jugando con la gente, con los padres sobre todo, haciendo destrozos, un reality show de 100 días donde no se lo buscó”.
- “Se inventaron hipótesis inverosímiles y falsas, se ensució la escena del crimen, se inventaron testigos y no se llamó a los testigos que sí se debieron llamar. Todo confluyó en no querer buscar a Loan”.
- “Hay que investigar a los responsables de la división de la Policía Federal que intervino o a los funcionarios de la justicia ordinaria que recibieron los chats. Yo creo que cuando al día 100 de la desaparición le quisieron bajar la persiana al caso, menos los papás casi todos festejaron, porque el que no hizo desastre, de mínima actuó mal”.
- El llamado a declarar a Daniel Tello, secretario del ministerio de Planificación de Corrientes “porque descubrimos que buscó entorpecer la investigación y se apersonaba sospechosamente a los alrededores de donde desapareció Loan”.
- “Hay una razonable idea de que bastante a posteriori del hecho el niño continuaba vivo, con lo cual no tengo por qué descartar la esperanza de los padres que es impactante, porque ellos lo esperan todos los días. Y lo esperan vivo. Yo no tengo una hipótesis certera para contrariarlos y al contrario, veo elementos que nos pueden llevar a Loan”.
- El rol político: “El gobierno provincial se manejó con absoluta torpeza y con muy poca humanidad. Se ha metido a terciar de la peor manera, desviando la investigación, intentando cerrar un caso cuando no había pruebas para eso y eso incluye a la máxima autoridad del gobierno, Gustavo Valdés. Eso es realmente espantoso. Nosotros somos querellantes de esa situación que incluye a dos miembros de ese gobierno o cercanos, como son (José Fernández) Codazzi y (Diego) Pellegrini, sumado a la citación a declarar a (Daniel) Tello”.
- “Creemos que ya entramos al corazón del hecho y esperamos también lograr algún hallazgo sobre Loan”.
El texto completo de la entrevista.
Por Francisco Pandolfi

El doctor Juan Pablo Gallego recibió a la agencia lavaca.org en sus oficinas.
María Noguera y José Peña están sentados en su casa, mirando a una cámara. Graban un video: “100 días sin Loan, pasó de todo: se perdió el tiempo, se nos mintió, se nos maltrató, pero seguimos unidos, fuertes para buscarlo. Hoy, más que nunca, renace nuestra fuerza, confiamos en el doctor Juan Pablo Gallego, que nos acerque la verdad, también en la Justicia, que más necesitamos”.
Hacia esa localidad viajamos el mes pasado para intentar entender lo que el nene de 5 años nos está mostrando y lo contamos en esta investigación publicada en la última edición de la revista MU: https://lavaca.org/mu197/lo-que-loan-nos-hace-ver/.
Desde el 23 de septiembre la mamá y el papá de Loan decidieron que Juan Pablo Gallego quedara al mando de la querella, luego de haber echado a Fernando Burlando. El abogado recibe a lavaca en su amplia oficina del centro porteño, repleta de papeles y expedientes. Camisa blanca, corbata roja y mucho para decir sobre la causa en la que se investiga la desaparición de Loan Danilo Peña.
¿Con qué se encontró al leer la causa judicial?
Cuando me tocó intervenir, empecé a entender el porqué de todo el show que montaron. Cooptaron a todas las personas que presenciaron y/o participaron de la extracción de Loan y los blindaron para que no digan la verdad. Este era un caso muy claro de resolver y el montaje sirvió para no resolverlo. En los quince días que llevo, tanto la jueza como el fiscal reaccionaron de buena manera a nuestros pedidos y están trabajando con lealtad, en medio de un bombardeo de todo tipo, mediático, de mega acusaciones, denuncias, involucramiento de la política. Para mi sorpresa, a casi cuatro meses de la desaparición hay bastante más luz en la resolución del caso. Creo que la jueza, el fiscal y yo tenemos una lógica idea de cómo ocurrieron las cosas, de quiénes son los partícipes, quién podría ser el que sustrajo a Loan y hasta hay una razonable posibilidad de que Loan pueda ser hallado. Si esto no ocurrió antes, es porque nunca hubo este trípode de juez, fiscal y querella trabajando sin operetas y con el único objetivo de buscar al nene. Fueron 100 días terribles en que todo el caso fue una serie de Netflix, donde cada quien hacía su propia película y su propio juego. Las decisiones de la jueza en cuanto a las detenciones reafirman que casi todos los personajes que operaban en Corrientes como benefactores de la humanidad, de los niños y de las familias necesitadas, están conectados entre sí, y esto también explica el encubrimiento.

Las marchas en Corrientes que siguen reclamando la aparición de Loan, de la investigación Lo que Loan nos hace ver, en la nueva MU. (Foto: Juan Valeiro).
El caso y los involucrados
El jueves 13 de junio Loan había ido con su papá a visitar a la abuela Catalina, en el paraje rural Algarrobal, a las afueras de 9 de Julio. Loan almorzó junto a su tía Laudelina Peña, la pareja Antonio Benítez y los tres hijos de ella: Macarena y dos menores; con su prima política Camila Núñez, que fue con su nena; y con dos matrimonios más: Daniel Ramírez y Mónica del Carmen Millapi (pareja amiga de los tíos de Loan); María Victoria Caillava (funcionaria municipal y amiga de la abuela de Loan) junto a su marido Carlos Pérez (capitán de navío retirado de la Armada). Tras la comida, Benítez, Caillava y Ramírez fueron junto a Loan y los otros nenes a juntar naranjas. Y Loan desapareció.
Juan Carlos Castillo y Guillermo Barry, de la Unidad Fiscal de Goya, fueron los dos fiscales que comenzaron la investigación y ejecutaron las primeras detenciones al considerar que Caillava y Pérez, con la complicidad de Benítez, Ramírez y Millapi, habían secuestrado a Loan con el encubrimiento del comisario Walter Maciel. El 24 de junio la Justicia de Corrientes se declaró incompetente y la causa pasó a la Justicia Federal, donde la Jueza Federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, quedó a cargo de la investigación. Unos días después, la tía Laudelina quedó presa tras su falso testimonio. Las siete personas –todas viven en un radio de 300 metros– continúan presas en la causa principal por “sustracción y ocultamiento de un menor de 10 años”.
En una causa paralela, la jueza determinó a mediados de septiembre la encarcelación de otras diez personas por “obstrucción de la investigación”. Una de ellas apodada el “Americano”. El resto, vinculada a la Fundación Lucio Dupuy, ONG cuyo declarado propósito es el de combatir el maltrato y el abuso infantil.

Los chats de los imputados
Juan Pablo, usted dijo tener una idea de cómo ocurrieron las cosas y cree que hay más luz para el esclarecimiento.
Hay mucha más claridad sobre roles y participaciones. El más notorio y evidente siempre fue el comisario (Maciel) porque su encubrimiento estaba a la vista: no hizo lo que debía hacer. Pero del resto se iba diluyendo su responsabilidad en ese Bailando por un sueño que se generó con la palabra “trata” por todos lados, con hipótesis falsas de que Loan estaba en Europa, Colombia, Santa Cruz, Paraguay. Eso hizo que se dejara de pensar en cómo fue el hecho y quiénes fueron los responsables. Y lo sabíamos: todo el mundo lo sabía porque están fotografiados. Los que fueron al naranjal, los que entregaron a Loan. Las 17 personas presas están bien detenidas, hay elementos suficientes. Luego la jueza verá hasta cuándo y bajo qué imputación. Mi hipótesis es sin duda la sustracción del niño: es imposible pensar otra cosa. Hoy hemos vuelto a la zona cero, es decir, a tener claro quiénes participaron de la entrega, quién se lo llevó y quiénes lo encubrieron. Eso que parece maravilloso, nunca se dijo hasta hoy. Conocí el terreno, el lugar exacto de la extracción y tengo una idea bastante concreta. Estamos afinando con testimoniales y con nuevos rastrillajes para terminar de esclarecer quiénes participan de ese instante final.
¿Qué medidas pidió y qué resultados obtuviste?
Los rastrillajes se hicieron mal, ya pedí nuevos y fueron aprobados. La jueza me dijo que tengo razón, que estuvieron mal hechos y se harán de nuevo en cuatro espacios de agua, el más notorio es la laguna que pertenece a la propiedad de Pérez y Caillava. Es increíble que esto no se haya hecho aún. Vimos procedimientos espectaculares, pero sin una dirección del proceso en la querella. Por otro lado, pedimos un análisis de las pericias telefónicas y nos encontramos con cantidad de elementos que recién el 5 de octubre se incorporaron a la causa porque no habían sido entregados a la jueza, cuando era el contenido que más interesaba para la causa.
¿Qué contenido?
Son chats de personas imputadas y otras que no, tras la desaparición de Loan, en los que queda de manifiesto que todos sabían que Loan habido sido sustraído, quiénes habían participado, dónde estaba supuestamente en ese momento y con quién. Es evidente que todo estaba al alcance para resolverlo y refleja el monumental encubrimiento. El caso era sencillo de resolver con una eficiente investigación e instrucción inmediata, no la que hicieron la Policía y los fiscales iniciales. Estuvieron jugando con la gente, con los padres sobre todo, haciendo destrozos, un reality show de 100 días donde no se lo buscó. Se inventaron hipótesis inverosímiles y falsas, se ensució la escena del crimen, se inventaron testigos y no se llamó a los testigos que sí se debieron llamar. Todo confluyó en no querer buscar a Loan.
¿Por qué recién ahora se incorporaron a la causa esos chats?
Me da la impresión que le parcelaron la información a la jueza. Y hay que investigar a los responsables de la división de la Policía Federal que intervino o a los funcionarios de la justicia ordinaria que recibieron los chats. Yo creo que cuando al día 100 de la desaparición le quisieron bajar la persiana al caso, menos los papás casi todos festejaron, porque el que no hizo desastre, de mínima actuó mal.

No fue magia
Mencionó que no se llamó a testigos. ¿A quiénes?
Mágicamente nadie los convocó. Hay un señor de apellido Vera (Gustavo Vera, titular de La Alameda) que estaba todo el día en la televisión diciendo “yo sé quién lo tiene a Loan, quién lo vendió al narcotráfico” y no sé cuántas cosas más. Entonces, señor Vera, venga a declarar bajo juramento. También el párroco local, que hospedó en la iglesia al comisario Maciel por un tiempo y tenía mucha relación con él. Lo mismo el señor Dupuy, que es el jefe o el dueño de la Asociación Dupuy. Él ahora dice que a las nueve personas detenidas que fueron a Corrientes de parte de su fundación no las conoce. Lo debe explicar en la Justicia y determinar si tiene responsabilidad o brindar información. El lunes pasado llevé a declarar al matrimonio que dijo haber visto al borde de la ruta aspectos que se relacionan con una extracción. Ya elevé a la jueza y me dio lugar a que se llame a testimoniar a Daniel Tello, un secretario del ministerio de Planificación de Corrientes porque descubrimos que buscó entorpecer la investigación y se apersonaba sospechosamente a los alrededores de donde desapareció Loan.
¿Hay personas que estuvieron en el almuerzo y que deberían estar detenidas?
Tengo la convicción de que Camila y Macarena, las primas de Loan, saben mucho y deben volver a ser citadas. Es lamentable que esto no se haya hecho antes, tienen bastante que decir. Ambas estuvieron retenidas en un hotel por ese grupo de personas que vino de Buenos Aires (el Americano y los integrantes de la Fundación Dupuy) y que hoy están presas por encubrir.
Quiénes fueron
¿En qué se basa para creer que en no mucho tiempo se puede hallar a Loan?
Porque antes no se lo quiso buscar y ahora sí. No sé a qué caso me tengo que remontar para ver semejante despliegue y operación para que no se descubra lo que pasó. En 10 días prácticamente desovillamos todo el caso y yo ya sé quiénes son las personas que vieron, que saben quién lo extrajo. Este no fue el delito perfecto, fue el encubrimiento perfecto. Pero le estamos encontrando la vuelta a la imperfección para intentar llegar a la verdad.
¿Quién entregó a Loan?
En la escena final lo tenemos a este hombre Benítez (la pareja de Laudelina, tía de Loan) que en la investigación estamos muy cerca de asegurar que tuvo ese rol.
¿Y a quién se lo entregó?
Fijate hasta qué punto fue un encubrimiento que los chicos que estaban con Loan en el Naranjal fueron coaccionados, retenidos, privados de la libertad en ese hotel. Algunos hicieron dibujos y descripciones que nos llevan a tener una fisonomía que nos permite identificar a quién pudo haber sido. Estamos trabajando en esto y no estamos lejos de confirmarlo.
¿Su hipótesis es que Loan está vivo?
Desde afuera de la investigación, pensaba que era difícil que estuviera vivo. Pisando 9 de Julio y analizando algunos elementos de prueba que no se habían visualizado, hay una razonable idea de que bastante a posteriori del hecho el niño continuaba vivo, con lo cual no tengo por qué descartar la esperanza de los padres que es impactante, porque ellos lo esperan todos los días. Y lo esperan vivo. Yo no tengo una hipótesis certera para contrariarlos y al contrario, veo elementos que nos pueden llevar a Loan.
La connotación sexual
Hace unos días dijo que no sospecha que detrás haya una gran red internacional de tráfico, sino un grupo pequeño, provincial. ¿En qué se basa para sostener eso?
Yo no puedo hablar de una organización grande si primero no tengo asegurado lo elemental, que es ese traspaso del nene. O sea, primero tener claro quién es ese hombre que lo recibe y a partir de ahí continuar la investigación y mirar si hay otra ramificación. En este caso pasó al revés: se puso el foco en una discusión de monografías sobre la trata, dejando de lado la investigación del hecho concreto. En síntesis: la búsqueda de la espectacularidad en vez de la búsqueda de Loan, tapó el hecho. Si alguien con cara de mexicano se roba dos latas de tomate del chino de acá enfrente y yo digo automáticamente que fue el cartel de Sinaloa, lo que hago es que a este tipo que robó nadie lo detenga e investigue. Esto se hizo en la causa Loan y fue deliberado. Entonces yo no descarto que pueda haber algo más grande detrás, pero hasta ahora lo que tenemos lo enmarco en un grupo reducido que desarrolló esta operación inicial y que nunca se investigó a fondo. Y como no se investigó, para qué voy a hablar de las ramificaciones, si todavía no fuimos a la rama de la extracción. Hoy yo tengo confirmada una sustracción, un ocultamiento y una retención, muy posiblemente por un fin sexual.
¿En qué sostiene la hipótesis del fin sexual?
Lo que está a la vista es la sustracción, la retención, y el ocultamiento del niño. Esta es mi hipótesis, no otra: ni accidente ni pérdida del niño. El cuarto elemento que agrego es la connotación del fin sexual, que surge de mi análisis y que se verá más adelante la envergadura de esa finalidad si se comprueba la persona que lo extrajo a Loan. La sustracción de un niño con fines de abuso sexual puede ser hasta un acto individual y de ahí en más se abren todas las ramificaciones una vez que confirmemos a quien se lo llevó.
¿Ve una posible red de pedofilia?
No necesariamente, o se verá en qué grado esta red. Todo fue muy viciado porque los celulares de los detenidos se secuestraron varios días después de la desaparición de Loan. Pero igualmente hay indicios de que varias de las personas detenidas tienen conversaciones donde mencionan situaciones sexuales y tienen cierto acercamiento a participar en este tipo de cuestiones, aunque sea en forma digital. Hace pocas horas, por ejemplo, Macarena dio a entender que fue abusada sexualmente por el señor Benítez (su padrastro). Habrá que ver si a este grupo de personas se le suman otras, pero lo que es seguro es que hay una terrible habitualidad de este tipo de cosas en la zona.
La porteñidad y el “FBI”
Mencionó a Nicolás Soria, “el Americano”, que es otro de los detenidos por obstruir la investigación. ¿Quién es él?
Manifestaba ser del FBI y ejercía una suerte de gerenciamiento coactivo de ese hotel donde alojaron a varios testigos adultos y a los niños que vieron cómo se llevaron a Loan. Estuvo acompañado por las otras nueve personas que supuestamente conformaban un equipo de trabajo de la Fundación Dupuy, también detenidos. Lo significativo que tiene el Americano, a diferencia de los demás, es que él llegó varios días antes a 9 de Julio.
¿A quién responde él? ¿O quiénes responden a él?
Esa es la hipótesis que falta deshojar. Si él es el jefe o hay otro jefe atrás. Pero está relacionado con casi toda la porteñidad que viajó supuestamente a conmoverse y ayudar a buscar a Loan.
¿Cuando habla de esa porteñidad solo se refiere a la Fundación Dupuy o también a Fernando Burlando?
Habrá que ver qué surge de los cruces telefónicos, pero todos los que estaban ahí no pueden desconocerse entre sí. Está todo por reconstruirse. La jueza está muy bien orientada en haber ido viendo que las personas que entorpecían o no facilitaban la investigación, mayoritariamente provenientes de Buenos Aires, no actuaban en forma individual o equivocándose cada una en forma personal. Hubo una acción coordinada.
Lo político y lo que se viene
Además de la investigación principal por la desaparición de Loan, y la paralela por la obstrucción de la investigación, desde su llegada se abrió una tercera que involucra al gobierno provincial.
El gobierno provincial se manejó con absoluta torpeza y con muy poca humanidad. Se ha metido a terciar de la peor manera, desviando la investigación, intentando cerrar un caso cuando no había pruebas para eso y eso incluye a la máxima autoridad del gobierno, Gustavo Valdés. Eso es realmente espantoso. Nosotros somos querellantes de esa situación que incluye a dos miembros de ese gobierno o cercanos, como son Codazzi y Pellegrini, sumado a la citación a declarar a Tello.
Contexto: el 29 de junio por la mañana el gobernador Valdés subió a su cuenta de X: “Se ha dado un gran paso en la resolución del Caso Loan”; “Laudelina declaró tanto ante la Fiscalía General como ante la Fiscalía Provincial de #Corrientes, y habría narrado cómo fueron los hechos del Caso Loan”. Horas antes de las publicaciones de Valdés, la tía de Loan había sido llevada a declarar de madrugada ante la justicia provincial –el caso ya estaba en manos del fuero federal– y acompañada por su ahora ex abogado José Fernández Codazzi y por el senador provincial Diego Pellegrini, ambos cercanos al gobernador. Laudelina testimonió que Loan había sido atropellado por María Victoria Caillava y Carlos Pérez. Esa mañana, Valdés escribió los tweets, pero unos días después Laudelina confesó que Pellegrini la había sobornado. Ella quedó detenida. Ni Valdés ni Pellegrini ni Codazzi fueron llamados a declarar hasta el momento.
¿Cuáles son los pasos que siguen?
Estamos en una etapa avanzada de la instrucción, donde la jueza, el fiscal y yo como querella estamos emprolijando desastres. Por otro lado, tratando de avanzar, ahora con menos obstáculos, para ir perfilando el caso hacia lo más parecido a esclarecerlo y así pasar a una situación procesal más avanzada. Actualmente no estamos en secreto de sumario, pero sí con la prudencia que nos exige la jueza en el cuidado de la información. Yo creo que en un plazo, quizá no muy largo, de 30, 40 días, habrá un pronunciamiento de la jueza que perfile el proceso penal. Creemos que ya entramos al corazón del hecho y esperamos también, antes de esa fecha, lograr algún hallazgo sobre Loan.

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Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Primera marcha de jubilados en el Congreso de 2026. Más policías y fuerzas de seguridad que manifestantes. Carros de asalto, móviles, camiones hidrantes, vehículos celulares, ambulancias. Todo un despliegue inútil que además entorpece el tránsito como los jubilados no podrían hacerlo. La mirada sobre las changas y la economía real. La llegada de personas y familiares de personas con discapacidad frente a la disolución de la ANDIS, y quienes manifestaron contra el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como siempre en estos tiempos, la arbitrariedad y la fuerza contra quienes menos pueden defenderse, pero siguen decididos a hacerse oír para que las cosas cambien.
Por Francisco Pandolfi
12 móviles de Gendarmería Nacional.
11 móviles de la Federal.
8 móviles de la Prefectura Naval.
31 móviles (inmóviles, quietos) fue el despliegue de las fuerzas nacionales en las inmediaciones de un Congreso otra vez vallado para una movilización de jubiladas y jubilados que no contó con más de 300 personas. El caos en el centro provocado por el propio “protocolo” que ha sido declarado nulo por la justicia.
A esa desproporción se le sumó un centenar de policías de la Ciudad, los únicos que estuvieron del otro lado de la valla, vigilando a quienes manifestaban.
A metros de las vallas, un puñado de policías federales recibe órdenes del único que está vestido con pantalón de vestir y camisa.

Tiene un handy en la mano.
Pero no quiere responder preguntas.
–¿Quién es el responsable del operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Pero con quién puedo hablar que esté ahora acá, que me pueda responder sobre el operativo de hoy?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
¿Pero no hay un jefe de calle, alguien que me responda sobre el operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Cómo te llamás?
–Hernán.
–¿Tu apellido y cargo?
–No importa. Para hablar del operativo tenés que llamar al Ministerio de Seguridad.
El número del Ministerio de Seguridad es 5278-9800.
Atiende la guardia de la recepción: “A esta hora no hay nadie que te pueda contestar”, dice.
La tercera no es la vencida: el contacto con prensa del ministerio también cae en el silencio. No hay respuesta cuando se pide hablar con alguien que explique el operativo.

El cañito que pierde
Del otro lado de la valla, las y los jubilados dan un mensaje claro en este primer miércoles del año: acá estamos, acá seguimos, y acá vamos a seguir estando, cada semana.
También dan otro mensaje: lo que avizoran es mucho peor.
Carlos tiene 73 años es de Avellaneda y dice así: “Sigo trabajando, por supuesto”. Acentúa el “por supuesto”, normalizando la hostilidad. Plomero, albañil, gasista, porque “con 350 lucas es imposible”. Dice que hace 20 días que no tiene ninguna changa para hacer, “lo que da la pauta cómo la gente hace sus propias reparaciones o deja que el cañito pierda, algo que antes no hacía”.
Dice, también, que lo más sale es el laburo de albañilería, del que menos tendría que hacer: “Veo una bolsa de cemento y ya me pongo a llorar, no puedo hacer tanta fuerza, pero no me queda otra”.
Carlos no usa eufemismos, ni adorna sus palabras con un optimismo que a esta altura es difícil de comprar. “Este año va a ser peor”. Argumenta: “Terminamos el año con un decreto que le da más poder a la SIDE para hacer lo que quiera, y eso nos va a traer muchos problemas. ¿Cuánta gente se va a desmovilizar por miedo? Esto es un veneno”.
Carlos está contento, pese a todo, porque para las fiestas pudo reunir a su familia: “Cada uno trajo algo y la pasé con mis hijos y mis nietos. No me van a quitar la alegría de disfrutarlos. Se va a morir mil veces Milei antes que yo tenga que abandonar ese gusto”.
Héctor vive en Belgrano y tiene 75 años. Lleva un cartel colgado de su gorro tipo piluso: “Solo se trata de vivir”. Amplía: “Lo que estamos haciendo es sobrevivir. Yo quiero vivir, y dignamente. Tendría que ser natural, pero no”.
¿Pronóstico para este año?: “La esperanza es lo último que se pierde, pero con este gobierno puede pasar cualquier cosa, no soy optimista”.
¿Algún deseo? “Sólo tengo la ilusión de salir un poquito más, de ver más a mis amigos; de comprarme los remedios; por ahora, lo que tengo no es vida, ¿qué querés que te diga?”.

Los “discas” y los pacientitos
Otro mensaje que deja esta primera marcha de jubiladas y jubilados del año: los miércoles siguen siendo un punto de encuentro para otras luchas, para otros gritos que necesitan ser oídos. Esta vez, se sumaron personas con discapacidad por el anuncio del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad: el primer paso fue hacerla corruptible; el segundo y último, disolverla).
Se agregaron familiares de personas afectadas por el desmantelamiento que acaba de sufrir el Programa Federal de Cardiopatías Congénitas.
Natalia camina con León, su hijo de 10 años, que tiene una aneurisma en el arco superior de la aorta. “Es un pacientito Garrahan”, dice, con una dulzura que se agranda por el uso de diminutivos. “Todo esto es un retroceso de 15 años de trabajo. Las cardiopatías congénitas son patologías con alta predominancia de la muerte infantil antes del primer añito y el Plan Nacional interviene para que los pacientitos sean intervenidos en tiempo y forma en hospitales de alta complejidad. Al desmantelarse, aumenta la tasa de mortalidad infantil”.
De lo que está hablando es del corazón de los chicos.

Natalia vino desde Burzaco y ahora sigue caminando en la marcha de jubilados y de otras resistencias que contornean la Plaza de los Dos Congresos. “Ahora se aumentará la lista de espera para quienes se tienen que operar del corazón y faltarán los profesionales que coordinaban el área. Las familias ya veníamos tocando puertas, así que imagínense ahora sin el Plan, solo vemos pena y muerte para nuestros hijos”.
No se sabe quiénes se sumarán el miércoles próximo a la movilización, y a seguir exigiendo lo mínimo: una política que no ampute la humanidad.
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¿En qué se parecen Trump y Pluribus?

Por Sergio Ciancaglini
Pluribus es una serie maravillosa y flamante, que tal vez ya quedó vieja.
El último capítulo de la primera temporada se emitió el 26 de diciembre y días después empezó a rankear como pieza de museo debido a Donald Trump.
La serie de Vince Gilligan explota de modo increíble una hipótesis: una civilización del planeta Kepler 22-b, ubicado a 640 años luz, contamina a todos los pobladores de nuestro mundo, que sonríen felices y actúan con amabilidad, pero cuyo cerebro forma parte de una gran mente colmena.
Esto es: hay un solo cerebro. Nadie piensa ya de modo individual sino que están todos unidos y dirigidos y masificados por esa mente colmena que reúne a la totalidad de los cerebros y saberes humanos. La IA en modo lisérgico.
Hay un solo problema: 13 personas resultaron inmunes a esa especie de virus algorítmico/biológico que controla al resto de la humanidad.
A la mayor parte de los 13 inmunes la situación les parece aceptable. Notan lo felices que están los demás, y la mente colmena los trata con servicial cortesía.
Solo unos pocos de los 13 entienden que no: que detrás de esa felicidad masiva a las personas les robaron el alma, porque la inteligencia alienígena lo que en realidad busca es apoderarse del planeta y sus recursos.
Esos humanos contaminados morirán pronto pero sonriendo tras haberse comido a sus propios muertos, y el mundo será una estación más en el avance de la civilización del planeta Kepler 22-b para subsistir a costa de los otros habitantes y otros planetas de este extraño universo.
Una semana después del último capítulo de Pluribus, Estados Unidos invadió Venezuela (América Latina), abdujo a Nicolás Maduro y redondeó las acciones con las que el país sustento de lo narco en el mundo simula combatir al narcotráfico.
Luego llegó Trump a explicar todo. ¿En qué se parece la política que simboliza Trump, a Pluribus y los ignotos seres de Kepler 22-b? Una hipótesis: la idea del control.
Pero lo que en la mente colmena son acciones y deseos altruistas (mientras roban almas y bienes comunes) en Trump es transparencia pura: habla del petróleo, de los recursos, del dinero en juego, de las corporaciones, de los muertos. Aclaró que considera que esa riqueza de hidrocarburos y tierras raras es norteamericana (lo cual supera en términos de ciencia ficción a toda la temporada de Pluribus) y demostró que puede llevar a la práctica todas las amenazas, provocaciones y disparates que rompen con el mundo tal cual lo hemos conocido.
El de Trump no es el imperio amable, hipnótico, seductor y temible de Pluribus.
En el suyo rige solo lo temible, y la sonrisa impostada es reemplazada por escenas de violencia explícita.
El control no es a través de la contaminación cerebral sino gracias a acorazados y drones, generales, violencia y guerras. Las mismas que el señor Trump dijo que quería evitar pero que –negocios son negocios– reactivan la industria armamentística, que es casi tan poderosa como la industria narco, aunque no compiten entre ellas y tienen intersecciones considerablemente turbias.
La actitud de Estados Unidos simboliza una idea: basta de seducción y amabilidad. Es tiempo de abducciones, de odiabilidad.
Lo que se estaba gestando en las últimas décadas y se inauguró formalmente ahora es la era del sometimiento. Y quien no lo acepte lo va a pagar caro. Queda por verse en este caso si el uso estadounidense de la fuerza es un sinónimo de poder, o una demostración violenta de debilidad (como acaso ocurrió en Venezuela con el propio Maduro).
En la parte que nos toca de este espectáculo cloacal, el gobierno argentino juega el rol del sometimiento sonriente. Como el viejo consejo que se les daba a las mujeres violadas: relájate y goza.
Mensaje al señor Vince Gilligan: desde este rincón findelmundesco saludo su serie increíble, pero hay otra que describe de modo diferente estas desventuras. Es argentina, se llama El Eternauta, se estrenó en 2025 pero nació en forma de cómic hace casi 70 años.
También hay en ella una civilización que busca controlar el planeta y los recursos. La invasión genera zombis y personas-robots (menos sonrientes que las de Pluribus) pero que no omite todas las formas de violencia imaginables.
Lo tóxico no lo usan para robar almas sino para matar.
En todo caso, el personaje de El Eternauta, Juan Salvo (Ricardo Darín), y la de Pluribus, la inmune Carol Sturka (la magistral Rhea Seehorn), comparten una idea frente la situación: con dudas y contradicciones, finalmente buscan hacer algo, resistir, oponerse, rebelarse frente al estado de las cosas. Su desafío: preservar cuerpos, cerebros y almas para que la existencia deje de ser una mala copia de la vida, o su the end.
En una de esas dos series imaginan una tecnología ética y cotidiana para intentar hacerlo: nadie se salva solo.
En la otra, el control de lo humano se realiza mediante un arma terrible: el consenso de una humanidad alienada. Carol no se resigna y al fin de la temporada tiene al menos un aliado. Es un latino, Manousos, que rechaza a la imitación que la mente colmena le presenta de su propia madre que le muestra los dientes, inquietantemente maternal. Manousos le dice en castellano: “Usted no es mi madre. Mi madre era una cabrona”. Y huye de Paraguay para buscar a Carol en Abuquerque, Estados Unidos, desde donde había hecho un llamado a los inmunes: tenemos que salvar el mundo.
Carol en otro momento menciona algo que podría sonar a procrastinación (con perdón de la palabra), a postergación. Pero nunca se sabe hasta dónde pueden llegar las cosas con la gente cabrona, como se considera a cada persona del mundo que puede elegir no someterse. Aquí pasó en la peor dictadura, cuando entre las pocas personas inmunes había 14 mujeres, madres y abuelas, las únicas cabronas que rompían la pesadilla del consenso alienado.
La frase Carol puede leerse como una involuntaria propuesta de acción para las personas y comunidades y, quizás, para la política (aunque esto suene también a ciencia ficción o realismo mágico).
La escena demuestra, como tantas expresiones del arte en estos días, un llamado a despertarse, cosa que en esta época parece cuestión de vida o muerte.
Carol dice en el más puro spanglish algo que aquellas personas a las que no lograron robarles el alma merecen recordar a cada momento, cada latido y cada respiración, para moverse, para no resignarse, para no someterse.
Como ya es de noche en el mundo, ella le anuncia a Manousos:
We save the world mañana.
PD: Por suerte entre los cabrones del mundo todavía existe Stremio.

Actualidad
Invasión a Venezuela: la verdad detrás del botín

Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla
Lo dijo sin metáforas y con mayúsculas:
“Venezuela está completamente rodeada por la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica. Solo se hará más grande y el impacto que supondrá para ellos será algo nunca visto, hasta que devuelvan a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron”.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció así –a través de un mensaje publicado en la red Truth Social– su decisión de invadir ese país, sin siquiera avisar al Congreso.
El “robo” del petróleo al que alude es, sin embargo, la decisión de nacionalizar el petróleo que tomó Venezuela en dos etapas históricas que ahora conviene recordar.
La primera fue el 1° de enero de 1976, bajo la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, quien pagó a las corporaciones Exxon, Shell, Gulf, y Mobil 5.626 millones de dólares como compensación. El economista Carlos Mendoza Potellá –quien acompañó en ese proceso al fundador de la OPEP, Juan Pablo Pérez Alfonzo– sintetiza así cómo fue: “Las mismas concesionarias designaron de su seno a quienes asumieron la gerencia petrolera venezolana: el entonces presidente de la Compañía Shell de Venezuela se convirtió en presidente de la ‘Operadora Nacionalizada’ Maraven. El vicepresidente de la Creole Petroleum Corporation, filial venezolana de la Standard Oil–Exxon se transmutó en presidente de Lagoven, otra operadora nacionalizada. El mismo esquema se repitió once veces con los gerentes de las demás filiales transnacionales, travestidos en gerentes de empresas estatales”.
Durante su segundo mandato, Pérez dispuso un plan de “apertura petrolera” que permitió operar a las transnacionales del petróleo en nuevas áreas, que luego su sucesor, Rafael Caldera, amplió. Así se llegó a la segunda nacionalización, impulsada por Hugo Chávez en 2007, quien a través de un decreto impuso que la petrolera estatal tenía que tener participación mayoritaria en todas las explotaciones petroleras venezolanas. Esa medida originó una serie de demandas internacionales, entre ellas la de Exxon, a quien el régimen de Nicolás Maduro pagó 700 millones de los 985 reclamados.
Del robo, hay que decirlo, fue víctima Venezuela, saqueada por la corrupción de quienes durante el régimen de Maduro administraron los activos de la petrolera estatal. Un ejemplo: el 17 de marzo de 2023, se dio a conocer la desaparición de 3.000 millones de dólares provenientes de cuentas por cobrar de la venta de petróleo, lo cual derivó en la detención de 61 personas, entre ellas tres coroneles y otros cuatro militares que ocupaban puestos relevantes en PDVSA.

El botín
Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, incluso más importantes que las de Arabia Saudí. Los yacimientos situados en la faja del Orinoco albergan más del 15% de todas las reservas mundiales. Su petróleo, además, es especial y característico: es más pesado y costoso de extraer, pero su alto contenido en azufre lo hace especialmente codiciado por las refinerías más sofisticadas.
Socio fundador de la OPEP, produce actualmente poco más de un millón de barriles diarios, lejos de los 3,5 millones de barriles que producía al final de la década de los noventa, cuando el país era una potencia global del sector de los hidrocarburos, con el 10% de la producción mundial de crudo. Ahora la república bolivariana apenas representa el 1%.
Para hacerse una idea del declive del sector en Venezuela, la industria del crudo del país llegó a ser la mayor exportadora del mundo. Ahora ocupa el puesto 21 entre los productores mundiales. Y está a punto de ser superado por su vecino Guyana, un país mucho más pequeño, cuya economía controla la petrolera Exxon.
Pero no solo se trata del petróleo. Tal como anunció el presidente Trump en su explícito mensaje hay “otros activos” que busca controlar con esta operación militar. Están en juego, además, minerales y tierras raras. Venezuela es un país muy rico en recursos naturales: cuenta con importantes reservas de gas natural, oro, hierro, bauxita y coltán, uno de los minerales necesarios para las baterías. También posee grandes yacimientos de cobre, níquel, titanio y zinc.
De Monroe a Trump
Dos siglos antes – el 2 de diciembre de 1823– el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, declaró como potencialmente hostil cualquier intervención de las potencias europeas sobre los asuntos políticos de una América que libraba sus guerras de independencia, bajo el tan estadounidense lema: “América para los americanos”.
El 2 de mayo de 1965, 142 años después, la Cámara de Representantes completó esa declaración con la “Doctrina Johnson”, tras la invasión a República Dominicana ordenada por el entonces presidente Lyndon Johnson, para evitar un gobierno comunista.
El 3 de enero de 2026, casi 58 años después, en una fecha sensible para Argentina porque coincide con la invasión británica a las Islas Malvinas en 1833, la región amaneció bombardeada por orden del actual presidente estadounidense, Donald Trump, quien invadió Venezuela y detuvo a su presidente, Nicolás Maduro. “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe para restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental”, dijo el documento de 29 páginas en el que EEUU redefinió la Estrategia de Seguridad Nacional, que denominó como “corolario Trump a la doctrina Monroe”. En un juego de palabras, se bautizó como “Doctrina Donroe”.
En declaraciones a la BBC, el investigador de Estudios Latinoamericanos del Council on Foreing Relations, Will Freeman, sintetizó: “Es una especie de justificación ideológica para la intervención de Estados Unidos o para la mano dura en la región. Pero el documento también menciona los cárteles de la droga y las incursiones extranjeras hostiles, lo que suena a la Doctrina Monroe en su versión original».
Si las viejas doctrinas buscaban la anexión violenta de una “América triguera” como si la región fuera el “caballo” y Estados Unidos el “jinete”, la actual doctrina Trump busca esnifar esa América narcótica que su país consume, abastece y fortalece en estructura, para su dominio geopolítico y el saqueo colonial de los bienes comunes, como dejó en claro Trump en su imperturbable y descarada conferencia: “Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente deteriorada y comiencen a generar dinero para el país”.
¿Qué país?
En el nuestro y en los bordes más empobrecidos de esta ciudad –el Bajo Flores– la comunidad venezolana que está en la platea del club Daom mirando a los suyos disputar un partido de béisbol en un clásico contra Vélez Sarsfield lleva aferrada en cada mano, como un rosario, el teléfono celular, desde donde siguen las noticias de su tierra y de su gente. Me dice una joven que ya lleva ocho años en Argentina:
“Es un comienzo”.
Lo dice con ilusión y alivio.
Su mirada y lo que transmite, su biografía y lo que representa –estudió Historia en la universidad de la república bolivariana, trabaja limpiando casas por hora en Palermo– es la exacta dimensión del mayor fracaso del discurso progresista y sobre esa rotunda frustración ahora urge reflexionar.
Fracasar, fracasar, fracasar hasta triunfar.
Lo decía Mao, que tanto disgusta a Trump.

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