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Milei: un discurso de humo que contrastó con lo que encendió la gente en la calle
“Dice siempre lo mismo, ni una sola solución a los problemas reales, me hace mal escuchar su discurso enfermo” explica Patricia, una de las mujeres que se reunió en el Congreso mientras el presidente Javier Milei encadenaba su discurso en el que no brindó pauta alguna sobre la inflación, precios de los alimentos, aumento exponencial de la pobreza e indigencia, desempleo, crisis social explosiva, alquileres, medicamentos, salud, desguace del Estado, derrumbe inédito de lo que se consideraba clase media. No hubo referencia alguna a la crisis, y solo pidió “paciencia y confianza”. Las calles fueron el reflejo inverso de lo que ocurría en la Asamblea Legislativa, donde los legisladores e invitados oficialistas ovacionaban excitadamente cada afirmación guionada y contundente del mandatario. En las calles, además, se organizó un desproporcionado operativo que incluyó a 5.000 efectivos (cifra nunca vista ni en los eventos deportivos más complejos) y el corte de calles de todo el centro porteño.
La propuesta de Milei no incluyó los problemas de decadencia social y productiva. Al contrario, buscó convertir todo el presente en un discurso pensado y elaborado para las redes siempre repetido desde que asumió, en el que se preocupó por atacar a “la casta” (particularizó esta vez en el kirchnerismo) y anunció el llamado a un “Pacto del 25 de Mayo”. Lo definió como «un nuevo pacto fundacional para la República Argentina» que presentó la curiosidad de no ser un llamado a un diálogo, sino a firmar 10 puntos ya decididos por Milei, a condición de que antes le aprueben la “Ley de Bases” que ya eclosionó en la Cámara de Diputados, y el DNU que sigue intentando imponer. Federico, desde la calle, definió ese discurso con precisión: “una fantasmeada”. Lo que pasó en alrededor del Congreso, el rol del perro Conan y los 10 puntos del supuesto pacto.
Esta producción se realizó gracias al trabajo de Lina Etchesuri (fotos), Franco Ciancaglini, Francisco Pandolfi y Anabella Arrascaeta

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Ojos que ven
La gente acá está triste. Acá es Avenida Rivadavia entre Virrey Ceballos y Rodríguez Peña. La puerta de un local de la organización política Igualar. Del lado de adentro prenden un televisor para que se vea el discurso desde la vereda. Y la gente se junta, se acompaña. Acá la catarsis es colectiva. Escucha la gente, e insulta. Y mastica bronca y la saca como puede, porque la cosa le pinta mal. “Estás generando más hambre, Milei”, le grita una chica al televisor, como síntesis de estos dos meses de gobierno.
La tristeza se ve en los brazos que piden por favor, cuando oyen decirle al presidente Javier Milei que los alquileres bajaron. Se ve en las risas para no llorar, cuando lo escuchan decir esa mentira fácilmente comprobable. En los gritos cuando habla de la “libertad” de las prepagas a costa de quienes las pagan.


Foto: Lina Etchesuri para lavaca
La tristeza también se ve en los ojos.
Federico es docente y los tiene empañados. En todo el discurso se mantuvo en silencio. Tras el cierre comparte su sentir con lavaca: “Cada vez que este personaje interviene hay como un miedo instalado en todos nosotros. Venía con la peor de las configuraciones pero según lo que oí me parece que sigue pateando para más adelante para seguir dañando todo lo que pueda el poder adquisitivo de los trabajadores”.
¿Esperabas otra cosa? “Pensaba que el discurso iba a ser más estrambótico, de la dolarización, y al final puso esta zanahoria del Pacto de Mayo que es una fantasmeada. Es un delirio, no es un cambio de dirección ni nada: sigue el desastre”.
En estos 2 meses y pico, ¿cómo ves al pueblo? “Creo que la mayoría está más asqueada de la política y los años pésimos de Alberto Fernández que un montón de gente que lo votó creyendo que puede mejorar su posición. Todavía conserva ese caldo de bronca y hastío”.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
En la ronda donde la gente insulta a Milei casi al unísono, el “casi” lo aportan tres de sus votantes. Una de ellas, María, está con una bandera argentina que cuelga de su espalda. Habla bajito, para que no escuche el resto, la defensa al actual Presidente: “Lo apoyo porque es liberal, porque lo respeto, lo admiro, le agradezco que nos saque del infierno del populismo zurdo”.
¿Qué pensás de las medidas de estos 3 meses? “Son las que había que tomar”.
¿Y las medidas en relación a los jubilados? “La verdad, no vivo de mi jubilación, no podría. No sé cómo viven los jubilados. Pero eso no es culpa de Milei”.
¿Y en relación a las medidas de Milei con los jubilados? “Estamos esperando que los diputados, estos hijos de puta aprueben la Ley Base”.
Milei dijo que esto lo va a pagar la casta: “Lo está pagando, por eso están todos calientes y llorando”.
La suba de colectivos, de tarifas, ¿eso es la casta? “Lo iba a hacer Massa. No lo subió Milei”…

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Al lado de esta señora, se escucha: «La casta son ellos», y a los segundos se clama: «Unidad de los trabajadores y al que no le gusta se jode, se jode». Termina la canción. Milei sigue hablando del cierre del ajuste más grande de la historia, y una señora se lamenta: «Esto se va a pudrir».
La gente le grita a la tele: cuando menciona que le hará pagar a las organizaciones los operativos en movilizaciones, alguien dice: “Habla para la gilada”. Cuando dice que enfrentarán a los delincuentes: “Vos sos un delincuente”. Sobre la asistencia social: “Tu hermana es la planera” y “largá la comida a los comedores”.
Acá la gente está triste, pero no se calla. Y estalla, cuando Milei en el epílogo de su discurso le pide al pueblo argentino “paciencia y confianza”. Estalla y le dice frases sueltas: “Vivimos peor que antes”, “Entregá los remedios oncológicos”.
Las mujeres que lo defendían, calladamente, se van.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Teoría de la desilusión
Otras miles de personas eligieron protestar sin ver el discurso por tevé. Uno de ellos es Rubén, de Jubilados Insurgentes, el grupo que resistió los embates y ataques de la policía en movilizaciones anteriores: “Ya sé lo que va a decir, para qué me voy a sentar a escuchar lo que dice siempre hasta que lo volteemos. Por eso en cambio vine a la calle”.
Otras son Patricia y Marta, que van caminando de espaldas al Congreso: “Dice siempre lo mismo, me hace mal escuchar su discurso patológico, entregador, desafectivizado” dice Patricia. “Porque si la política tiene algo es pasión, sea de la ideología que sea, y el no tienen ningún sentimiento: está entregando la Patria”.
¿Cómo vivieron estos primeros tres meses? Marta: “Un montón de cosas he tenido que postergar, como por ejemplo llevar a mis nietos un día a almorzar. Algo tan simple como eso”. Patricia: “El alquiler es una locura, me subió 100 por ciento. Nos afectó un montón: el colectivo, la comida, nos está hambreando. Nos va hambreando de a poco, en todo sentido, alimentación, cultura, entretenimiento. Todo”.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
¿Cómo ves el clima social? Rubén: “Yo creo que la ebullición va creciendo desde el subsuelo. Marzo es un punto de ruptura. De abajo está creciendo una desilusión, y la desilusión es muchísimo peor que el odio. Lo único que tenemos que hacer es esperar el 8 de marzo y el 24 de marzo” (el Día Internacional de la Mujer, la marcha de derechos humanos a 48 años del golpe).
Milei volvió a insinuar que no son 30 mil los desaparecidos. Al hablar de la pandemia, dijo que si se hubiese gestionado bien, hubiera habido solo 30.000 muertos, y agregó «30.000 de verdad». Rubén: “Mirá, yo conozco de dónde viene ese discurso, no son chicanas. Este tipo de provocaciones siempre la hicieron los nazis, a lo largo de la historia. El nazismo tiene tres puntos elementales: la sumisión de los pueblos; el espacio vital que tienen que tomar; y la destrucción de las fuerzas productivas. ¿Te suena? Quieren cansar el país para poder meterse y sacar los recursos naturales. Ese es el objetivo” dijo, sobre algo que aparece explícito en el supuesto Pacto que Milei propone a los gobernadores para el 25 de Mayo.
Más temprano Paulina, jubilada, se sentó frente al Congreso con un cartel que decía “Cajas afuera”. Una de las pocas en apoyo a Milei. “No sé si quedarme o irme a casa a verlo por tevé. Para mí va a tirar una bomba sobre la corrupción. Ya sé que estoy sola, la gente lo ve desde la casa”.
Cuando le dicen loco al Presidente, ¿qué piensa? “Es cierto. Es loco. Cada apretada, cada golpe, redobla la apuesta. Es lo que hay que hacer”. Paulina dice que no es una fanática, y que los tropiezos del gobierno son por causas externas: “Lo que pasó con este pelotudo de Chubut… estaba todo planeado. Hay traiciones desde adentro. La cagó por ejemplo cuando la puso a la Píparo” dice Paulina, y reconoce que Patricia Bullrich le encanta, antes de plegar la silla e irse a ver todo por televisión.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Sí la vemos
Otros eligieron ver las cosas de otra forma: bailando y cantando, con una acción performática en la calle que empezó convocada por jóvenes estudiantes: “Sumate a armar ojos, máscaras y pancartas” llamaron a la sede de la UNA (Universidad Nacional de las Artes), donde empezaron a gestarse unos llamativos ojos de colores que simbolizan una frase: “Sí, la vemos. Por eso luchamos”.
Hoy, estas jóvenes nucleadas en la Colectiva Red Cultural, llevaron los ojazos al Molinetazo en Plaza Once (https://lavaca.org/notas/molinazo/) , donde junto a asambleas saltaron los molinetes de los trenes como forma de protestar contra los aumentos y el ajuste en general. Marcharon luego hasta el Congreso, donde realizaron un baile y una canción, y luego dijeron a lavaca estas jóvenes palabras:
Agus: “Estamos acá contra los ataques del gobierno de Javier Milei al arte, la cultura, contra los despidos, y para que se venga abajo el DNU y el protocolo represivo de Bullrich”.
Julia: “Milei quiere cercenar nuestros derechos. Somos estudiantes, somos migrantes, somos ambientalistas, estamos acá para decirle No a Milei”.
Trini: “Nos encontramos para exigirle a la CGT que haga una huelga general ya. En contra de los ajustes, del tarifazo y de todo el plan de Milei”.
Lucía: “Estamos en contra de la xenofobia de este gobierno, que acaba de cerrar el INADI, que dice que la educación tiene que ser arancelada: estudiar no es un privilegio, es un derecho”.
Andie: “Queremos tirar abajo este gobierno horrible”.
Agus: “El 15 de marzo vamos por otro Molinetazo”.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Conan y los 10 puntos
El llamado a que el “Pacto de Mayo” sea firmado en Córdoba fue explicado por el propio Milei después del discurso, diciendo ante las cámaras televisivas que Córdoba “es la docta”, y agregó que “Conan es cordobés” (Conan es el perro muerto con el que el presidente se comunica a través de su hermana, y que hizo clonar en Estados Unidos en otros cuatro mastines ingleses cuyas jaulas están instaladas en la residencia de Olivos y sus rostros en el bastón de mando que hizo fabricar).

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
El discurso y el llamado al supuesto “Pacto” para el 25 de Mayo parecen un modo de poner el foco mediático en un hecho posterior a marzo y abril, meses que aparecen como de profundización inevitable del desastre económico que se está viviendo hoy. Las cámaras se enfocaban estudiadamente en imágenes de los misteriosos Santiago Caputo (el diseñador de este tipo de comunicación con foco mediático y de redes), Nicolás Posse (jefe de Gabinete, y la hermana presidencial, Karina, secretaria general del gobierno. Milei recordó que buena parte de esa crisis viene de antes (aunque no nombró a Macri y el mayor endeudamiento en la historia del FMI, fugado durante aquel gobierno). Omitió en cambio toda mención a la devaluación del 120% de la moneda y a las medidas de inédito ajuste que están beneficiando a un puñado de corporaciones a costa de la vida y el futuro de la sociedad.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
Los 10 puntos de su propuesta, condicionada a que se apoye la fracasada Ley Ómnibus son:
“La inviolabilidad de la propiedad privada; el equilibrio fiscal innegociable; la reducción del gasto público a niveles históricos, en torno al 25 por ciento del PBI; una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, simplifique la vida de los argentinos, y promueva el comercio; la discusión de la coparticipación federal de impuestos para terminar para siempre con el modelo extorsivo actual; una reforma laboral moderna que promueva el trabajo formal; una reforma previsional que le dé sustentabilidad al sistema, respete a quienes aportaron y permita, a quienes prefieran, suscribirse a un sistema privado de jubilación; una reforma política y la apertura al comercio internacional, de manera que la Argentina vuelva a ser una protagonista del mercado global”.
Traducción: nuevos eslóganes de campaña, números económicos falseados y operaciones de la más pura casta, en busca del tesoro más preciado. El que definirá cómo seguirá esta historia: el tiempo.

Foto: Lina Etchesuri para lavaca
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Incendios en Chubut: “Se está quemando nuestra historia”

Hace un mes, después de una tormenta eléctrica, se detectó un foco de incendio en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut. Con medios aéreos y no sólo terrestres, se hubiese apagado rápido. Hoy, Los Alerces arden. Reproducimos esta nota de las y los Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales. «No fue sólo la sequía, es un Estado irresponsable».
Por Vecinos de Esquel y Trevelin autoconvocados por los incendios forestales.
Foto de portada: Mariano Silvester.
El Parque Nacional Los Alerces es una de las áreas protegidas más bonitas del país. Es un lugar que ha sido cuidado y protegido desde 1937. Un parque que por su belleza paisajística y cuidado tan extremo fue declarado Patrimonio Mundial en junio de 2017.
Este parque, el nuestro, es el único Parque Nacional que cuida y protege la especie arbórea más longeva del mundo, el Fitzroya cupressoides, El Alerce Patagónico, el abuelo como los conocemos desde siempre. Esta especie arbórea habita el bosque andino patagónico desde hace 5486 años aproximadamente.
El Parque Nacional Los Alerces es la única área protegida de nuestro país que protege, entre otras especies, al bosque de Alerce que crece en la zona núcleo del Parque Nacional, en el bosque Valdiviano. Para conocerlo, embarcábamos en Chucao y navegábamos para visitar al abuelo de 2600 años: ahí, en la zona intangible comenzó el incendio, donde conviven Alerces, Coihues, Ñires, Lengas, Cañas Colihues, Huan Huan, entre muchas especies más. Cada árbol, cada arbusto del bosque es un refugio y hogar de diferentes aves, insectos y animales, como el Pudú (el ciervo más pequeño del mundo), el Huemul (Patrimonio Natural), Monito del Monte, Gato Huiña, Gato Montes, Pumas, Chucaos, Pájaros Carpinteros y más y más.

Seccional Lago Verde
Preguntas sin respuestas
Lo más bello de este parque es su gran y variada biodiversidad, ese gran ecosistema prístino, bien equilibrado que se está ardiendo. Hoy se está quemando todo nuestro Parque y nos toca el alma no sólo a los que habitan y trabajan de manera directa en el área protegida, sino que nos afecta a todos.
¿No había ningún avión hidrante o helicóptero que pudiera llegar a ayudar a los pocos brigadistas y guardaparques que están poniendo el cuerpo desde diciembre? Ahora está en llamas la zona Núcleo, el corazón de nuestro Parque Nacional; también la zona de recreación, Lago Verde, Lago Rivadavia. El sector de río Arrayanes ayer comenzó a arder en ambos lados.
Las familias que habitan en el lago están intentando salvar lo que pueden de las llamas.
A nosotros, los locales, nos afecta de manera directa e indirecta.
Nos destruye no solo la temporada, nos destruye el territorio que cuidamos, protegemos y difundimos como un lugar digno de disfrutar y trabajar de manera sustentable. Nuestra calidad de vida se nos está yendo con las llamas. La posibilidad de una vida social, económica, ambiental de manera sustentable se va con cada perdida arbustiva y arbórea en este incendio.
El Patrimonio Mundial Parque Nacional los Alerces hoy arde y es necesario que nos expliquen por qué.
El rayo, lo entendemos, pero la pasividad de los siguientes días luego de la denuncia con presencia de imágenes, ¿cómo lo explican?
¿Cómo se explica la decisión de sólo observar “cómo viene el incendio”, “cómo avanza…”?
¿Cómo no se contó antes con los aviones hidrantes para lugares intangibles sin posibilidad de acceso terrestre?
¿Y por qué no se actuó a tiempo?

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Fusilamiento en Lugano: prisión preventiva para el policía que mató a Gabriel González

En la foto se ve a la izquierda a Gastón Miño, el más alto, en el momento en el que está por disparar contra Gabriel González (a la derecha de la foto, sin camisa, levantando los brazos para defenderse de la agresión policial).
“Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte” escribió el juez Hugo Decaría al dictar el procesamiento y la prisión preventiva del oficial de la policía porteña Darián Gastón Miño, quien fusiló al vecino de Lugano Juan Gabriel González la navidad pasada. Los y las demás policías que intervinieron en ese operativo quedaron imputados por encubrimiento. Pertenecen a una autodenominada “Unidad Táctica de Pacificación”. El juez además desmintió la versión policial, que para distraer la atención del crimen culpaba a familiares y amigos de Juan Gabriel. Nelly, compañera de Gabriel desde hace 24 años dijo a lavaca: “el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
Por Francisco Pandolfi
El oficial primero de la Policía de la Ciudad Darián Gastón Miño, quien fusiló a Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025 en la Villa 20 de Lugano, fue procesado con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por pertenecer a una fuerza de seguridad.
La decisión fue tomada por el juez Hugo Decaría, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 20.
El juez estableció además el sobreseimiento de Nelly Elizabeth Portillo, Dante Gabriel González y Anastasio Néstor Chávez –mujer, hijo y vecino de Gabriel–quienes habían sido falsamente acusados de “homicidio en riña” por la misma Policía de la Ciudad, con obvia intención de desviar la atención sobre el crimen.
El resto de los policías de la Ciudad que actuaron en el operativo que derivó en el homicidio de González fueron imputados por el delito de encubrimiento .
Emanuel Luis Zuccolo representa a la familia y es abogado de Correpi, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional. Dice a lavaca: “En un primer momento la Policía de la Ciudad le comunicó al juzgado que había habido una gresca como de 30 personas, que tenían botellas, palos, que cuando llegaron ellos los atacaron y que ese contexto alguien apuñaló a Gabriel. Eso quedó totalmente desmentido”.

Al día siguiente del crimen ya hubo marchas en Lugano reclamando justicia.
En la resolución judicial se atribuye al oficial Miño haber abusado de su función como integrante de las fuerzas policiales, usar arma de fuego y violar la Ley de Seguridad Pública de la Ciudad de Buenos Aires. “Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia menor a cinco metros impactando municiones metálicas en el lado derecho del abdomen donde presentó lesiones que causaron la muerte”, sentencia el juez en un documento de 47 páginas que también informa que en el cuerpo de Gabriel González se encontraron “9 proyectiles tipo postas”.
Agrega el abogado: “Además, la resolución del juez afirma que tanto Anastasio como Nelly todo el tiempo estuvieron tratando de separar a los policías de Gabriel, buscando tranquilizar las cosas y eran los policías quienes atacaban con las tonfas y con balazos de goma. El juez no solo desmiente la versión policial, sino que la da vuelta completamente, diciendo que quienes atacaban sin razón a Gabriel eran los policías”.
Gabriel tenía 45 años. Era pintor, papá de dos hijos (Ángel y Dante) un vecino querido en todo el barrio, como contamos en este retrato que nunca hubiéramos querido tener que escribir y que publicamos hace unas horas
La autopsia fue clave para que el 31 de diciembre el oficial Darián Gastón Miño, de 30 años, fuera detenido en su casa de San Martín por requerimiento de la fiscalía 50 y también para este procesamiento: se demostraron los impactos de postas de goma y golpes recibidos en distintos lugares del cuerpo, pero además presentaba un orificio de entrada de 14 centímetros de diámetro en el epigastrio, debido al impacto a corta distancia de un proyectil de munición múltiple, que le provocó hemorragia interna y externa.

Nelly y Gabriel rodean a su hijo Dante.
Nelly Portillo, pareja de Gabriel desde hace 24 años y mamá de Dante, el hijo que tuvo con Gabriel, le dice a lavaca sobre este paso contra la impunidad policial:
“Estoy destruida en mil pedazos, pero aun así me quedan fuerzas. Estoy viva y soy la voz de Gabriel. Tengo mil cosas para decirle a los responsables, pero lo único que quiero que quede claro es que Gabriel se defendió hasta morir y que todos los responsables van a tener que pagar por lo que hicieron y todo el dolor que nos causaron. Que se pudran en la cárcel”.
La tristeza no le impide seguir denunciando: “Que se sigan viralizando las imágenes, qué el país vea lo que hicieron. Y que los medios de comunicación que mintieron desde atrás de un escritorio salgan a pedir disculpas por decir que éramos tres borrachos más haciendo disturbios. No, no fue así, el cuerpo de Gaby siguió contando la verdad”.
A dos semanas de aquel mediodía, ninguna autoridad del gobierno de la Ciudad se pronunció todavía sobre el fusilamiento Juan Gabriel González.

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Miércoles de marcha: entre las changas de los jubilados y el corazón de los chicos

Primera marcha de jubilados en el Congreso de 2026. Más policías y fuerzas de seguridad que manifestantes. Carros de asalto, móviles, camiones hidrantes, vehículos celulares, ambulancias. Todo un despliegue inútil que además entorpece el tránsito como los jubilados no podrían hacerlo. La mirada sobre las changas y la economía real. La llegada de personas y familiares de personas con discapacidad frente a la disolución de la ANDIS, y quienes manifestaron contra el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como siempre en estos tiempos, la arbitrariedad y la fuerza contra quienes menos pueden defenderse, pero siguen decididos a hacerse oír para que las cosas cambien.
Por Francisco Pandolfi
12 móviles de Gendarmería Nacional.
11 móviles de la Federal.
8 móviles de la Prefectura Naval.
31 móviles (inmóviles, quietos) fue el despliegue de las fuerzas nacionales en las inmediaciones de un Congreso otra vez vallado para una movilización de jubiladas y jubilados que no contó con más de 300 personas. El caos en el centro provocado por el propio “protocolo” que ha sido declarado nulo por la justicia.
A esa desproporción se le sumó un centenar de policías de la Ciudad, los únicos que estuvieron del otro lado de la valla, vigilando a quienes manifestaban.
A metros de las vallas, un puñado de policías federales recibe órdenes del único que está vestido con pantalón de vestir y camisa.

Tiene un handy en la mano.
Pero no quiere responder preguntas.
–¿Quién es el responsable del operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Pero con quién puedo hablar que esté ahora acá, que me pueda responder sobre el operativo de hoy?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
¿Pero no hay un jefe de calle, alguien que me responda sobre el operativo?
–Tenés que hablar con el Ministerio de Seguridad.
–¿Cómo te llamás?
–Hernán.
–¿Tu apellido y cargo?
–No importa. Para hablar del operativo tenés que llamar al Ministerio de Seguridad.
El número del Ministerio de Seguridad es 5278-9800.
Atiende la guardia de la recepción: “A esta hora no hay nadie que te pueda contestar”, dice.
La tercera no es la vencida: el contacto con prensa del ministerio también cae en el silencio. No hay respuesta cuando se pide hablar con alguien que explique el operativo.

El cañito que pierde
Del otro lado de la valla, las y los jubilados dan un mensaje claro en este primer miércoles del año: acá estamos, acá seguimos, y acá vamos a seguir estando, cada semana.
También dan otro mensaje: lo que avizoran es mucho peor.
Carlos tiene 73 años es de Avellaneda y dice así: “Sigo trabajando, por supuesto”. Acentúa el “por supuesto”, normalizando la hostilidad. Plomero, albañil, gasista, porque “con 350 lucas es imposible”. Dice que hace 20 días que no tiene ninguna changa para hacer, “lo que da la pauta cómo la gente hace sus propias reparaciones o deja que el cañito pierda, algo que antes no hacía”.
Dice, también, que lo más sale es el laburo de albañilería, del que menos tendría que hacer: “Veo una bolsa de cemento y ya me pongo a llorar, no puedo hacer tanta fuerza, pero no me queda otra”.
Carlos no usa eufemismos, ni adorna sus palabras con un optimismo que a esta altura es difícil de comprar. “Este año va a ser peor”. Argumenta: “Terminamos el año con un decreto que le da más poder a la SIDE para hacer lo que quiera, y eso nos va a traer muchos problemas. ¿Cuánta gente se va a desmovilizar por miedo? Esto es un veneno”.
Carlos está contento, pese a todo, porque para las fiestas pudo reunir a su familia: “Cada uno trajo algo y la pasé con mis hijos y mis nietos. No me van a quitar la alegría de disfrutarlos. Se va a morir mil veces Milei antes que yo tenga que abandonar ese gusto”.
Héctor vive en Belgrano y tiene 75 años. Lleva un cartel colgado de su gorro tipo piluso: “Solo se trata de vivir”. Amplía: “Lo que estamos haciendo es sobrevivir. Yo quiero vivir, y dignamente. Tendría que ser natural, pero no”.
¿Pronóstico para este año?: “La esperanza es lo último que se pierde, pero con este gobierno puede pasar cualquier cosa, no soy optimista”.
¿Algún deseo? “Sólo tengo la ilusión de salir un poquito más, de ver más a mis amigos; de comprarme los remedios; por ahora, lo que tengo no es vida, ¿qué querés que te diga?”.

Los “discas” y los pacientitos
Otro mensaje que deja esta primera marcha de jubiladas y jubilados del año: los miércoles siguen siendo un punto de encuentro para otras luchas, para otros gritos que necesitan ser oídos. Esta vez, se sumaron personas con discapacidad por el anuncio del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad: el primer paso fue hacerla corruptible; el segundo y último, disolverla).
Se agregaron familiares de personas afectadas por el desmantelamiento que acaba de sufrir el Programa Federal de Cardiopatías Congénitas.
Natalia camina con León, su hijo de 10 años, que tiene una aneurisma en el arco superior de la aorta. “Es un pacientito Garrahan”, dice, con una dulzura que se agranda por el uso de diminutivos. “Todo esto es un retroceso de 15 años de trabajo. Las cardiopatías congénitas son patologías con alta predominancia de la muerte infantil antes del primer añito y el Plan Nacional interviene para que los pacientitos sean intervenidos en tiempo y forma en hospitales de alta complejidad. Al desmantelarse, aumenta la tasa de mortalidad infantil”.
De lo que está hablando es del corazón de los chicos.

Natalia vino desde Burzaco y ahora sigue caminando en la marcha de jubilados y de otras resistencias que contornean la Plaza de los Dos Congresos. “Ahora se aumentará la lista de espera para quienes se tienen que operar del corazón y faltarán los profesionales que coordinaban el área. Las familias ya veníamos tocando puertas, así que imagínense ahora sin el Plan, solo vemos pena y muerte para nuestros hijos”.
No se sabe quiénes se sumarán el miércoles próximo a la movilización, y a seguir exigiendo lo mínimo: una política que no ampute la humanidad.

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