Sigamos en contacto

Mu104

Hackeados

Publicada

el

Ciberpunks. Una obra de teatro que, con diferentes lenguajes, cuestiona a la sociedad digital y hace pensar. Por Lucía Aíta.


«Dejen encendidos sus celulares”, grita un hombre con micrófono,  desde un  escenario lleno de pantallas de televisión y computadoras  encendidas. Y agrega: “Les pedimos que filmen, saquen fotos, twitteen, posteen, compartan…”. La lista continúa casi al infinito. Con esa indicación que suena al reino del revés comienza Ciberpunks, una de las muchas creaciones del  Colectivo Dominio Público (CDP).

Estamos frente a un grupo de veinte hombres y mujeres, de entre 20 y 43 años, que  se dedican a las más variadas disciplinas: danza, teatro, docencia, escritura, periodismo, investigación, fotografía, audiovisual y programación. Así mezclan saberes para realizar performances que  exponen las tensiones y contradicciones  del mundo digital en la sociedad actual.

El origen de CDP fue en 2013. Esteban Magnani (escritor y periodista argentino) y Fagner Pavan (director y actor brasileño) se conocieron como lo hace gran parte del universo masculino en Argentina: jugando al fútbol. Luego se  dio el encuentro con Maximiliano de la Puente (actor, dramaturgo y director argentino). Allí comenzó el proceso de dramaturgia  que llevó tres años de estudio e investigación intensa. Leyeron el libro Underground, con la historia de Julián Assange. Investigaron ideas y escritos de la comunidad hacker internacional. Se interiorizaron sobre los grupos que realizan hoy periodismo de datos y hacktivismo, especialmente sobre Wikileaks. Se informaron sobre el movimiento punk. Y muchos otros ejercicios que ya ni recuerdan. 

Hoy Ciberpunks es una obra compleja con mucha intertextualidad. Es un gran manifiesto. Es un grito potente. Es un collage de ideas, preguntas y afirmaciones con cinco ingredientes fundamentales:

Compartir

“Las obras de conocimiento deben ser libres, no hay excusas para que no sea así. Compartir no es inmoral. Es un imperativo”, dice uno de los actores desde el escenario vociferando parte del largo manifiesto. Los integrantes del colectivo eligen no firmar. Figuran los nombres de todos, pero no se sabe qué hace cada quien porque así todo es de todos. “Dominio público es lo que pertenece al colectivo. No hay derechos de autor. Todo es de todos. Todo es Copy Left”, sintetiza Esteban.

Hackear

En una esquina del escenario se ve un joven con computadoras apiladas tecleando y buscando claves para romper barreras e  ingresar a los lugares más privados y prohibidos. ¿Eso es ser hacker? “Hacker, para nosotros, es cualquier persona que intenta comprender cómo funciona algo para reconstruirlo a su manera. Cualquiera puede ser un hacker. No es algo necesariamente tecnológico. Mucho menos es alguien que está intentando romper algo o hacer un mal. Que después se criminalice es otra cosa”, suma Esteban y agrega: “Ciberpunks, por ejemplo, fue permanentemente hackeada.  Es una idea que tuvo uno, que otro trasformó en un guión y que después se abrió a un colectivo, que lo resignificó y lo rearmó. Es una obra que toma pedazos de distintas disciplinas, las cambia y las resignifica. Eso es hacker: que cada uno tome lo que ya existe y lo use a su manera. Crear otras formas y, sobre todo, poder pensar que las cosas no son de una sola forma”.

Actitud punk

Toda la obra tiene color y olor a fanzine contracultural. Hay algo de lo oscuro, de suburbios y de ir de frente a decir exactamente lo que el mundo hoy no quiere escuchar. Maximiliano: “La mirada punk es una tensión. Por un lado es medio naif,  por momentos el tono es de un manifiesto pero, por otro lado, son valores que hoy vale la pena sostener más que nunca. Creo que estamos en la peor época de la humanidad y que por eso hay luchar mucho para revertir esta situación. Hay que impugnar el estado de las cosas actuales y buscar otra cosa. Y ahí es donde lo punk sigue teniendo mucho para decir”. Esteban agrega: “Lo punk es el no futuro. Es mostrar la distopía del mundo que viene y de alguna manera es una protesta frente a eso: frente a lo cyber que produce la distopía social con la que no estamos de acuerdo.”

La denuncia

Hay dos ejes claves que CDP denuncia: la vigilancia y el automatismo generado por las redes sociales. “Uno de los muchos problemas que abordamos es el del actual sistema de vigilancia constante. Hoy vivimos una situación pospanóptica. Está la vigilancia disfrazada en el consumo y en el celular. La vigilancia está libre y fluida,  ya no como una forma de control sino como la forma de la construcción de subjetividades”, dice  Fagner. Maximiliano agrega: “El problema es que nosotros mismos suministramos datos. No hace falta que alguien te vigile, sino que vos brindás tu información gozosamente todo el tiempo sin tomar recaudos. No existe más intimidad ni mundo privado. Hay una frase de la obra con la que resumimos mucho nuestro malestar: el confort es la única droga para la que no hay rehabilitación. Nos obsesionamos con las redes sociales porque es confort. No es visto como un problema”.

El arte

Cuando pregunto por la salida de este embrollo, la mayoría de los integrantes de CDP dice lo mismo: “tenemos preguntas, pero no respuestas”. Finalmente, una de las intérpretes arriesga una salida optimista: “El arte nos hace cuestionarnos el propio estar en este mundo, por eso seguimos utilizando el teatro, la danza, el cuerpo y la voz para poder comunicar nuestras experiencias y para seguir construyendo vínculos”.

Fagner suma: “La salida es el acceso a la información porque la información es poder. Es la gran moneda. El arte es una de las herramientas más poderosas, pero no la única. También es el software libre, la comunidad y organizarse. Todo eso junto es tan poderoso que puede ser una salida.”

Mu104

Presas sin ley

Publicada

el

La criminilación del aborto: datos y realidades. Este año ya suman 15 las mujeres presas por abortos espontáneos. Y la tendencia crece. Cuál es el rol de los médicos en la criminalización. Qué dice la ministra de Salud bonaerense. Y cómo es la excepción que es modelo: la maternidad Estela de Carlotto. Por María Florencia Alcaraz.
(más…)

Seguir leyendo

Mu104

La ley que nos deben

Publicada

el

Martha Rosemberg, pionera de la campaña nacional. Fundadora y referente del espacio que articula en todo el país la batalla por el aborto legal, resume la situación actual del proyecto: qué falta. Por Anabella Arrascaeta.
(más…)

Seguir leyendo

Mu104

Quién controla el descontrol de Barrick

Publicada

el

La ONU responde: qué pasó en Jáchal. El responsable de la oficina de la ONU encargada de auditar el desastre que dos veces hizo Barrick en Veladero responde todas las preguntas y deja muchos interrogantes sobre el mito de la “minería responsable”. Por Franco Ciancaglini.
(más…)

Seguir leyendo

LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Lo más leido

Anticopyright lavaca. Todas nuestras notas pueden ser reproducidas libremente. Agradecemos la mención de la fuente.