#NiUnaMás
Femicidio de Luana Ludueña: concluyeron los alegatos en el juicio a Diego Concha

Concluyó la jornada de alegatos finales en el juicio contra el ex Director de Defensa Civil de la provincia de Córdoba, Diego Gustavo Concha, que lleva casi tres años preso, imputado por “homicidio con motivo de abuso sexual agravado en ocasión de sus funciones y violencia de género”. La querella de la familia de la joven bombera pidió prisión perpetua por la muerte de Luana. El fiscal Fernando López Villagra pidió 20 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. También alegó la representante de la ex pareja de Concha. Y la defensa del imputado. El próximo martes 27 de septiembre se conocerá la sentencia.
Por Bernardina Rosini, desde Córdoba
La Cámara 3ª del Crimen de Córdoba, compuesta por un jurado popular y un tribunal técnico, se encamina a determinar la responsabilidad del ex Director de Defensa Civil de la provincia de Córdoba, Diego Gustavo Concha, en los cargos de “homicidio calificado con motivo de abuso sexual con acceso carnal en ocasión de sus funciones y violencia de género” contra Luana Ludueña. Hoy concluyeron los alegatos.
Bombera voluntaria y enfermera, Luana pudo hacer la denuncia de abuso sexual luego de que Concha fuera detenido por otro caso en su contra: el entonces funcionario fue apresado el 27 de noviembre de 2021, después de que su ex esposa –también bombera– lo denunciara por agresiones y amenazas. Según su testimonio, Concha le habría apuntado con un arma en la cabeza y amenazado con matarla, además de perseguirla en ruta y cruzarle la camioneta dentro del reguero de agresiones sufridas desde su separación. Esta persecución se dio en la misma jornada que Diego Concha se encontró con Luana y la llevó a un hotel para allí abusar de la joven. Ubicar esos dos eventos en el mismo día permite comprender el raid de violencia por parte del ex funcionario, amenazas, persecución, agresiones con su ex pareja en horario del mediodía y horas más tarde el encuentro con Luana.
A raíz de la denuncia de su ex esposa y la consecuente detención, Luana pudo denunciar la agresión que ella misma había sufrido. Con botón antipánico, con medicamentos, fue internada en terapia intensiva tras un tercer intento de quitarse la vida y el pedido a la familia que «la deje ir». El 21 de enero de 2022 finalmente murió habiendo transcurrido sólo nueve semanas desde el ataque.

Los pedidos
En la jornada de alegatos la exposición del Carlos Nayi, representante de la familia de Luana, fue extensa. El abogado tomó el caso cuando la joven se acercó con la denuncia por abuso sexual y, según detalló, no hay dudas de la concomitancia entre el abuso sexual y la decisión de Luana de quitarse la vida: «Se trató de una larga agonía, el abuso sexual arrasó con su personalidad. El universo de Luana estaba regido por su profesión y a partir del abuso no pudo entrenar más a su perro, renunció al cuartel de Bomberos, explicitó que le había arruinado la vida”.
El abogado Nayi sostuvo así el pedido de prisión perpetua.
El fiscal Fernando López Villagra pidió 20 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos para Diego Concha. López Villagra afirmó en su exposición que «hay que condenarlo por el homicidio de la joven Ludueña», pero descartó la imputación por el cargo de femicidio. Según su valoración en relación a la muerte no hubo dolo y es anticonstitucional por principios de proporcionalidad frente a casos análogos. Solicitó 20 años, más agravantes.
López Villagra solicitó además que el hecho, siendo perpetrado por un entonces funcionario público en uso de sus funciones, sea reconocido como un acto de violencia institucional y los padres de Luana como víctimas directos, citando el caso de Blas Correa como un antecedente relevante. Y accesoriamente, solicitó se abra una investigación por supuesto peculado por el uso que Concha hizo de bienes del Estado: oficina, teléfono y la camioneta en la que trasladó a la víctima al lugar donde perpetró el abuso.
Luego del Fiscal de Cámara, fue el turno de la representante de la ex pareja de Diego Concha. La ex pareja de Concha fue la primera en denunciarlo por amenazas y agresiones en contexto de violencia de género. Por estas denuncias realizadas en noviembre del 2021, fue originalmente detenido Concha, y su situación rápidamente se vio agravada al sumarse la denuncia de Luana Ludueña por abuso sexual. La representante acompañó el pedido del fiscal López Villagra que en relación a estos hechos, solicitó 9 años de prisión. Sumó el pedido de que Concha realice una formación en cuestiones de género.


En representación de la defensa del ex funcionario público, el Sebastián Becerra Ferrer sostuvo la declaración de inocencia por parte de su cliente y solicitó la absolución de todos los cargos en su contra. El argumento de Becerra Ferrer es que el material probatorio no fue el suficiente para afirmar que haya ocurrido el abuso sexual, tampoco el homicidio producto de la violación ni los episodios violentos contra la expareja. Posición difícil de sostener, ya que contra Diego Concha hay mensajes de textos, audios, registros de movimientos del vehículo; testimonios; la denuncia del abuso sexual realizada por Luana cuando se encontraba aún con vida, material que registra cada instancia analizada con contundencia.
Atento a ello, la defensa ofreció alternativas al jurado popular si esta solicitud de absolución no es acompañada. De condenarlo por abuso sexual, los abogados pidieron que no se apliquen los agravantes de la muerte ni de la pertenencia a una fuerza de seguridad porque su cargo como Director de Protección Civil era ejecutivo y en dependencia de un Ministerio. Si este es el caso, “podría caberle una sanción de ocho años de prisión como máximo” expresó la defensa.
La sentencia se conocerá el próximo martes 27. Ese día se define si Diego Concha continuará sus días en el penal. Eso, para él. Para la familia de Luana Ludueña, es la instancia en la que se define si podrán cumplir el pedido que dejó expresado la joven bombera en las cartas que dejó escritas antes de morir: “Acompañen a la fiscal Jorgelina Gómez, ayuden todo lo que puedan al doctor Carlos Nayi. Y que sea justicia”.
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38º Encuentro Plurinacional: el regreso

Por Claudia Acuña
Fotos Line Bankel
A las doce de la noche parte el micro que nos trae de regreso a Buenos Aires con el grupo de mujeres que lucen imborrables sonrisas y cachetes decorados con purpurina. La noche es para soñar y la mañana para compartir la transmisión de la asamblea que decide en qué ciudad se realizará el próximo encuentro: Córdoba.
Con el festejo llega la ceremonia que preparó la Comisión de Mística.
Estamos todas sentadas en el piso superior del micro mientras una voz encantadora nos cuenta el cuento La cabeza en la bolsa, mientras recorre el angosto pasillo mostrando las ilustraciones que dan vida a esta historia que escribió Marjorie Pouchet: la de una chica rabiosamente tímida que siempre sale a la calle con una bolsa en la cabeza, hasta que un día, regado por sus lágrimas, crece allí un jardín. ¿Qué hará entonces con esa timidez y con esas flores?
Consultar a una amiga.
Algunas compartirán en voz alta lo que ese cuento les resuena; otras sus lágrimas.
Luego, las organizadoras de la colecta para el viaje nos darán dos regalos. Cada una recibirá así una de las serigrafías creadas por el grupo de arte Vivas Nos Queremos y un pedido: que sean expuestas en lugares colectivos. El otro regalo está guardado en un sobre hecho a mano con papel reciclado. Contiene stickers, calcomanías y un papel amarillo donde nos piden que escribamos un deseo que acompañe a nuestras amigas de viaje hasta el próximo Encuentro. Una cajita de cartón recoge los mensajes y de allí cada una extraerá el suyo.
El mío:
“Seguí tus sueños, abrazá tu intuición, aferrate a tus compañeras: todo es posible”. Llegamos.

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38° Encuentro Plurinacional: Qué momento

El 38° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Travestis, Trans, Lesbianas, Intersex y No Binaries terminó este domingo con una movilización de 20 cuadras por la costanera correntina. Más de 90 mil personas participaron de estas jornadas que se vivieron una vez más como un hecho histórico y más aún ante el contexto libertario: «Qué momento/ qué momento/ a pesar de todo, les hicimos el Encuentro». Voces de distintas generaciones, desde las que fueron por primera vez a las más experimentadas, que participaron de talleres y de conversaciones para pensar y hacer otro feminismo para enfrentar al fascismo. Las canciones, las estrategias, y las opciones para el año que viene: ¿Córdoba o CABA?
Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel para lavaca.org
Enviadas especiales a Corrientes.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
¿Cuánto son veinte cuadras de feminismo? ¿Y si esas veinte cuadras corresponden a la costanera correntina? ¿Y si se mueven durante dos horas gritando “señor, señora, no sea indiferente, nos robaron a Loan en la cara de la gente”?
A las siete y pocos minutos, la marcha de cierre del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Travestis, Trans, Lesbianas, Intersex y No Binaries partió de un parque con color emblemático: Poncho Verde. Apenas dos cuadras después ya hacía llorar a una señora asomada a la ventana y agitar los brazos a su vecina, tres pisos más arriba, mientras una tercera se atrevía a aplaudir. La multitud se detuvo para saludarlas y, con ese abrazo a distancia, la marcha se sintió bendecida.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
Los cálculos aritméticos dictan que se agotaron todas las plazas de alojamiento en Corrientes Capital, que la demanda desbordó hacia ciudades vecinas como Resistencia y Paso de los Libres, y que eso significa que al menos 70 mil personas llegaron a este Encuentro. Las cuentas por espacio ocupado en el asfalto correntino elevan esa cifra a 90 mil. Cualquiera haya sido la cantidad, lo que sin duda representa en este contexto lo sintetiza una palabra: demasiado. Ese fue el sentimiento que aderezó desde la apertura hasta este final, que hizo llorar a las organizadoras y cantar una y otra vez el hit de este Encuentro: “Qué momento/ qué momento/ a pesar de todo/ les hicimos el Encuentro”.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
Mientras un grupo de chicas de San Luis se pinta la bandera palestina en los cachetes, me cuentan que participaron del taller de antiimperialismo y de otro sobre el trabajo sexual. Dicen con seguridad que el desafío ahora es poder transmitirles a las “más jóvenes” por qué vale la pena organizarse y pelear por mantener derechos que costaron tanto conseguir y seguir batallando por otros que todavía están pendientes. “Las jóvenes tienen que ser el futuro del feminismo y es nuestra tarea que así sea”.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
La que habla se llama Lucía y tiene apenas 22 años. Sus amigas completan: para ellas fue el primero, pero no será el único. No les llamó la atención que existiera cierta tensión entre los aparatos políticos –“lo vemos siempre”– y hasta consideran que “está bien que se debata con pasión sobre temas importantes, como la reforma laboral, porque lo importante es hablar”, aunque sin duda sería mejor que también las escuchen.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
Otro grupo de chicas tucumanas –primerizas también– dirá que les interesó el taller de educación y que aprendieron mucho escuchando a mujeres de todas las edades intercambiando experiencias y opiniones. “No es habitual que podamos conversar con diferentes generaciones y todas en un plano de igualdad: no había quien se presentara como si supiera más o fuera más importante”. Otra dirá que rescató que los talleres no cerraran con conclusiones o recetas sobre lo que hay que hacer. Eran personas compartiendo preguntas y eso es lo que se llevan. Les pregunto cuáles, como ejemplo. Dirá otra: “En el taller de violencia digital alguien planteó que se nota que los varones fascistas están muy activos en las redes y sin duda organizados. Entonces se preguntó: pero ¿dónde están nuestros varones? ¿Por qué ellos consideran que si nos atacan a las mujeres no es su problema? Otra chica planteó su duda: ¿tenemos que hablarles a los varones fachos? Y si así fuera, ¿qué tendríamos que decirles? Nos dejó pensando”.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
Durante el recorrido de esta marcha alegre y sin sobresaltos se cruzaron algunas amenazas que llevaron a la práctica y la resolución al paso de algunas respuestas a estas preguntas. Dos opciones:
Opción No te Tenemos Miedo: cantarles “tiemblan los machistas/ América Latina va a ser toda feminista”.
Opción Defendemos lo Irrefutable: gritar “¿Dónde está Loan?”.
La inteligencia es colectiva.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org
Mañana habrá que resolver también colectivamente la tensión interna que se encarna en la elección de la próxima sede del Encuentro: CABA o Córdoba. Hay quienes temen que en CABA monopolice el tema la prisión y proscripción de Cristina Kirchner. Otras plantean que es hora de un Cordobazo feminista. Ambas cantaron hoy sus preferencias (“que sea en CABA”, gritaban las Mumalá correntinas; “paso a paso se viene otro Cordobazo”, agitaban las cordobesas), pero la marea entera coincidía en lo importante: el poder de estar juntas sigue intacto.
La pregunta que dejó a todas pensando es qué hacer con eso.

Fotos: Line Bankel/lavaca.org


Fotos: Line Bankel/lavaca.org

Fotos: Line Bankel/lavaca.org

Fotos: Line Bankel/lavaca.org

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Oraciones, entre la cruz y la raya: un ritual para presentar el nuevo libro del Observatorio Lucía Pérez

Este domingo 16 de noviembre presentamos el nuevo libro del Observatorio de Violencia Patriarcal Lucía Pérez, editado por lavaca, con una perfomance conmovedora: Oraciones, entre la cruz y la raya fue una obra de teatro danza basada en los ejes teóricos de Femicidios, narcotráfico y Estado. La puesta transformó en lenguaje poético, corporal y musical una realidad que duele y mata, de la mano de talentosas artistas.

Familias sobrevivientes de femicidios, con el libro del cual son parte: el nuevo libro del Observatorio Lucía Pérez.
Oraciones, entre la cruz y la raya: así se llamó la presentación performática del nuevo libro del Observatorio Lucía Pérez editado por lavaca y titulado Femicidios, narcotráfico y Estado.
La obra de teatro y danza indagó en los mecanismos que operan sobre los cuerpos y los territorios desde una dramaturgia que combinó texto, movimiento y música. El resultado fue una experiencia que funcionó tanto como obra artística como herramienta para hacer sentir, colectivamente, de qué hablamos cuando hablamos de femicidios.
La obra fue ideada y escrita por Claudia Acuña, también responsable de la dirección general del Observatorio Lucía Pérez. En escena, Oraciones desplegó el trabajo de las intérpretes Julieta Costa, Lola Domínguez Hayes, Lucía Harismendy, Pia Leone, Luca y Juana Torras, quienes construyeron una trama sensible entre la fragilidad y la fortaleza. La música en vivo, a cargo de Santiago Torricelli en piano, aportó un pulso emocional que atravesó toda la pieza.



El diseño sonoro siguió de la mano de Pía Leone, junto con la operación técnica de Teo Escobar y Lucas Pedulla. Y el diseño gráfico estuvo a cargo de Jonatan Ramborger (autor, también, de la tapa del libro) y Julie August.
La puesta en escena fue realizada por Julieta Costa, mientras que la dirección coreográfica estuvo a cargo de la reconocida directora y coreógrafa Carla Rímola.
Oraciones dejó en quienes asistieron la certeza de que el arte no sólo puede denunciar lo que duele, sino también abrir caminos para imaginar otras formas de vida y de cuidado.
Y también, otras formas de presentar un libro.



El Observatorio y su libro
El Observatorio Lucía Pérez es una herramienta de análisis, debate y acción creada por lavaca.org con el objetivo de profundizar el trabajo sobre formas de prevención y erradicación de la violencia patriarcal.
Cada día un equipo conformado por Claudia Acuña, Amalia Etchesuri, Anabella Arrascaeta y Pablo Lozano actualiza 12 padrones de manera autogestiva, datos que sumados al seguimiento de lo publicado en medios de todo el país son luego chequeados y precisados con fuentes judiciales y periodísticas. Se trata del único registro público del país, lo cual quiere decir que pueden consultarse las fuentes de cada dato.
Cada mes el Observatorio realiza un resumen de este diagnóstico junto a víctimas y familias sobrevivientes de femicidios. El resultado es el informe mensual que se difunde a través de organizaciones sociales y referentes de la política y la cultura que intenta pensar, más allá de las cifras, la radiografía social y política de esta violencia.


Femicidios, narcotráfico y Estado reúne ahora y por primera vez los distintos informes, investigaciones y acciones del Observatorio Lucía Pérez. Es un material que indaga a través de la articulación de textos teóricos y reportajes periodísticos las vinculaciones entre lo narco, la violencia machista, los femicidios y el rol del Estado en la trama de la impunidad.
Todo eso quedó plasmado en esta presentación-ritual colectivo para empezar a sanar una realidad que duele, y organizar la realidad que viene: aquella que queremos, deseamos y nos merecemos.
Si querés el libro escribinos al teléfono que figura en este link, y suscribite para apoyar todo lo que hacemos:

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